¿A partir de cuándo es fiebre?

Fiebre en niños

¿A partir de cuándo es fiebre?

Por lo general, la temperatura corporal de un niño se encuentra entre 36.5°C y 37.5°C. La fiebre es una temperatura corporal por encima de este rango. 

Acerca de la fiebre en niños

Síntomas de la fiebre en niños
Causas de la fiebre en niños
Diagnóstico de la fiebre en niños
Tratamiento de la fiebre en niños 

Acerca de la fiebre en niños

La fiebre es una temperatura elevada. La fiebre no es una enfermedad en sí; por lo general, es provocada por una infección bacteriana o viral. La fiebre se considera parte de la respuesta natural del cuerpo ante una infección. Las fiebres son comunes en niños pequeños.

Por lo general, son provocadas por infecciones virales y desaparecen sin tratamiento.

Sin embargo, en ocasiones, la fiebre puede ser señal de una enfermedad más grave, tal como una infección bacteriana grave de la sangre (septicemia), infección del tracto urinario, neumonía o meningitis.

Síntomas de la fiebre en niños

Si su hijo tiene fiebre, su temperatura corporal será superior a 38°C. Además de tener temperatura alta, también es posible que su hijo:

  • se sienta cansado
  • luzca pálido
  • tenga poco apetito
  • se muestre irritable
  • tenga dolor de cabeza u otros dolores y molestias
  • no se sienta bien, en general

 En algunos niños, un aumento repentino de la temperatura corporal pudiera provocarles ataques espasmódicos que se denominan convulsiones febriles. Durante una convulsión febril, el cuerpo de su hijo (parcial o totalmente) podría agitarse o contraerse, y los ojos pudieran ponérsele en blanco.

 Aunque las convulsiones febriles pueden ser atemorizantes, no suelen durar más de seis minutos. Inmediatamente después de la convulsión, su hijo pudiera parecer desorientado, pero podrá recuperarse por completo. En ocasiones, la fiebre puede ser señal de una infección grave.

Comuníquese con su médico de cabecera de inmediato, o diríjase al hospital si su hijo:

  • tiene una somnolencia rara o le resulta difícil despertarlo
  • tiene la piel azulosa o moteada
  • tiene las manos y los pies fríos
  • tiene un llanto agudo más débil que lo normal, o no deja de llorar
  • tiene dificultad para respirar o lo hace muy rápidamente
  • tiene el cuello rígido
  • está vomitando
  • desarrolla una erupción cutánea que no desaparece cuando se presiona
  • tiene un ataque espasmódico

 También debe comunicarse con el médico de cabecera si su hijo tiene una fiebre que dura más de cinco días. Procure siempre asesoramiento médico si su hijo desarrolla una fiebre inmediatamente después de una operación, o poco después de haber viajado al exterior.

Causas de la fiebre en niños

La mayoría de las fiebres son provocadas por infecciones virales comunes que desaparecen solas, tales como el resfriado común. A veces, la fiebre puede ser causada por algo más grave, por ejemplo, una infección del oído, la vejiga o los riñones. En raras ocasiones, la fiebre pudiera ser señal de una enfermedad grave, tal como meningitis o septicemia.

 En ocasiones, su hijo podría desarrollar fiebre como síntoma de una afección específica, y no como resultado de una infección. Por ejemplo, es posible que ciertos trastornos sanguíneos y autoinmunes ocasionen fiebre. En tales casos, la fiebre dura más que aquella asociada con una infección.

 La fiebre también puede ser efecto secundario de algunas vacunas infantiles.

Diagnóstico de la fiebre en niños

Usted puede tomarle la temperatura a su hijo en la boca o en la axila con un termómetro digital, de vidrio o de oído. Los termómetros de mercurio ya no se recomiendan. Esto se debe a que el termómetro podría romperse, y el mercurio, que es una sustancia tóxica, penetrar en el cuerpo de su hijo.

 Tal vez le resulte más fácil tomar la temperatura en la axila, ya que a su hijo pudiera serle difícil mantener el termómetro en la boca. Sin embargo, tenga en cuenta que estas mediciones son menos precisas, debido a que la axila está ligeramente más fría.

Para tomarle la temperatura a su hijo de esta manera, colóquele el termómetro debajo de la axila, directamente contra la piel, y sosténgale el brazo con delicadeza contra el pecho.   Para tomarle la temperatura en la boca, colóquele el termómetro debajo de la lengua por dos o tres minutos.

 Si su hijo tiene una temperatura que supera los 38°C y a usted le preocupa, comuníquese con el médico de cabecera. Este le preguntará cuáles son los síntomas de su hijo, y pudiera decirle si el niño necesita ser examinado. De ser así, el médico de cabecera le tomará la temperatura a su hijo, además de medirle el ritmo cardíaco y la respiración.

También pudiera hacerle preguntas sobre la historia clínica de su hijo. Podría resultarle útil llevar un registro de la temperatura y otros síntomas de su hijo, para que pueda brinda le información clara al médico de cabecera. Es probable quela causa de la fiebre de su hijo sea evidente, por lo que quizás no sea necesario realizarle otras pruebas.

Sin embargo, si la fiebre persiste más de unos días y la causa no está clara, el médico de cabecera podría también tomarle una muestra de sangre y/o de orina. Si al médico de cabecera le preocupan los síntomas de su hijo, podría remitir al niño a un pediatra (especialista en salud infantil) y, en muy raros casos, solicitar asistencia médica de emergencia.

Tratamiento de la fiebre en niños

En la mayoría de los casos, la fiebre de su hijo se deberá a una infección viral y mejorará por sí sola. Tómele la temperatura a su hijo con frecuencia.
 

Autoayuda

Muchos padres y personas que cuidan niños pasan mucho tiempo tratando de bajarle la fiebre al  niño. Sin embargo, la fiebre es parte de la respuesta natural del cuerpo a la infección, y a menudo puede dejarse que siga su curso, siempre y cuando su hijo beba suficiente agua y se encuentre bien, en general.

Si su hijo tiene dificultades para beber, tratar de reducirle la temperatura pudiera ser de ayuda. Esto es importante para evitar que su hijo se deshidrate, lo que pudiera provocarle problemas más graves. A modo de guía, la orina de su hijo debe tener un color amarillo pálido; si es más oscura, deberá beber más líquidos.

 No lleve a su hijo a la escuela o a la guardería mientras este tenga fiebre.

Medicamentos

Usted puede probar con paracetamol o ibuprofeno para reducir la temperatura de su hijo, si este se siente muy mal. No le dé a su hijo estos medicamentos para reducir la temperatura si se siente bien en general, ni para prevenir una convulsión febril. No le dé a su hijo paracetamol e ibuprofeno juntos.

No obstante, si el primer medicamento no ayuda, puede probar con el otro más tarde. Existen numerosos medicamentos que son adecuados para niños, y que pueden comprarse sin receta en la farmacia. Lea siempre el prospecto de información al paciente que viene con el medicamento de su hijo, y si tiene preguntas, consulte al farmacéutico.

 

Si su hijo tiene una infección bacteriana, el médico de cabecera puede recetarle antibióticos.

Источник: https://contenidos.bupasalud.com/salud-bienestar/vida-bupa/fiebre-en-ni%C3%B1os?extDomain=MX

¿A qué temperatura se considera que hay fiebre?

¿A partir de cuándo es fiebre?

Uno de los síntomas principales del nuevo coronavirus es la fiebre pero, ¿cómo podemos ser capaces de detectarla? Dolores musculares, sensación de malestar general, sudoración, escalofríos, pérdida de apetito, deshidratación… los síntomas y signos de alerta varían dependiendo de la enfermedad que cause este aumento de la temperatura corporal.

La fiebre es una reacción natural de nuestro organismo para activar los sistemas de defensa frente a las infecciones originadas por virus, bacterias u otros microorganismos. En este sentido, ¿cuándo podemos decir que realmente tenemos fiebre? ¿A qué temperatura debe estar nuestro cuerpo y cómo podemos medirla en casa?

¿Cuándo se considera que hay fiebre?

La temperatura del cuerpo puede variar dependiendo de cada persona y a lo largo del día.

Para una persona adulta, la fiebre no supone una causa de preocupación a menos que alcance temperaturas muy elevadas, pero en lactantes y bebés, sí puede indicar una infección grave, tal y como destacan en Mayo Clinic.

La temperatura corporal media suele ser de 37°C y puede oscilar desde los 36.1°C a los 37.2°C, aproximadamente. Por debajo de los 36°C se considera hipotermia y la temperatura superior a los 38°C indica que la persona tiene fiebre. 

En este sentido, se considera fiebre en niños cuando la temperatura corporal alcanza los 37,5ºC en la axila o los 38ºC si se toma en el recto, según la Asociación Española de Pediatría (AEP). Una temperatura inferior a estos valores se considera febrícula.

En el caso de los adultos, «la temperatura se considera alta si es superior a 38°C cuando se mide con el termómetro en la boca, o superior a 38,2°C cuando se mide con un termómetro rectal», destacan en MSD Manuals. La temperatura de 37 °C se considera normal, pero puede variar a lo largo del día y normalmente es más elevada al finalizar la tarde.

¿Cómo podemos medir la fiebre?

Para tomar la temperatura con técnicas no invasivas, tanto en niños como en adultos, existen diferentes tipos de termómetros como los orales, en la axila, los rectales, los del oído o los de frente (arteria temporal). El uso del famoso termómetro de mercurio fue prohibido en la Unión Europea en el año 2009 al ser considerada esta sustancia como tóxica. 

De esta manera, han surgido varias alternativas y actualmente las que mas se usan en el hogar son las electrónicas. Los termómetros digitales «utilizan sensores de calor electrónicos para registrar la temperatura corporal y se pueden utilizar en el recto, la axila o la boca», subrayan en Mayo Clinic.

Una de las ventajas de este tipo de termómetros es que son fáciles de utilizar, el precio no es costoso, la medición de la temperatura se realiza en cuestión de segundos o minutos y son bastante precisos. Sin embargo, tal y como destacan en Mayo Clinic, las temperaturas rectales suelen ser más precisas que la de las axilas, especialmente para los bebés y niños de hasta tres años de edad. 

¿Cómo funcionan los termómetros infrarrojos? En primer lugar, los termómetros timpánicos «utilizan un rayo infrarrojo para medir la temperatura dentro del conducto auditivo«.

Estos dispositivos son bastante rápidos y generalmente cómodos para niños y adultos. Sin embargo, «no se recomiendan para los recién nacidos».

Además, apuntan, «la cera de los oídos o un canal auditivo pequeño y curvo puede interferir con la precisión de una temperatura tomada con un termómetro digital de oído». 

Por otro lado, los termómetros para la frente utilizan un escáner infrarrojo «para medir la temperatura de la arteria temporal en la frente». Según Mayo Clinic, registran la temperatura rápidamente y son «fácilmente tolerables».

Estos termómetros son apropiados para bebés con edad superior a tres meses y «las investigaciones recientes sugieren que también podría proporcionar lecturas precisas en recién nacidos».

Sin embargo, el precio es bastante más elevado que los termómetros digitales convencionales. 

Estos termómetros no emiten energía ni radiaciones láser, ya que únicamente captan la radiación térmica emitida por la persona, esto es, el calor corporal. El cálculo es bastante preciso, permite una medición sin contacto y la temperatura aparece en la pantalla digital en apenas unos segundos.

¿En qué casos debemos acudir al médico?

En el caso de los bebés, es necesario consultar a los profesionales sanitarios cuando es menor de tres meses y la temperatura rectal es de 38 °C o superior. Si la edad está comprendida entre los tres y seis meses y tiene una temperatura rectal de casi 39°C también es imprescindible llamar al médico, sobre todo si presenta irritabilidad o molestias. 

Uno de los mayores temores de los padres son las posibles convulsiones febriles que pueden ocurrir en algunos niños.

Por ello, resulta primordial observar el comportamiento de los más pequeños ante posibles signos de alarma.

Si es menor de dos años y la fiebre continúa durante más de un día deberá contactar con los profesionales médicos. También si tiene otros síntomas asociados como tos o diarrea. 

En el caso de niños más mayores, algunos de los signos de alarma que son motivo de consulta médica serían los siguientes: irritabilidad, vómitos, dolor de cabeza, molestias generales, dolor de estómago o fiebre durante más de tres días. 

Respecto a los adultos, si la temperatura es de 39°C o superior será necesario llamar al médico. Según Mayo Clinic, si algunos de estos síntomas acompaña la fiebre se debe buscar atención inmediata:

  • Dolor de cabeza intenso.
  • Erupción inusual en la piel.
  • Sensibilidad inusual a la luz.
  • Rigidez en el cuello.
  • Confusión.
  • Vómitos.
  • Dificultad para respirar o dolor en el pecho.
  • Dolor abdominal o dolor al orinar.
  • Convulsiones o ataques.

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4349680/0/cuando-considera-fiebre-efectividad-termometros/

¿Qué temperatura se considera fiebre?

¿A partir de cuándo es fiebre?

⌚ 3 Min de lectura | La fiebre es uno de los signos más comunes de la existencia de alguna enfermedad y es uno de los motivos más habituales de consulta médica. ¿A partir de qué temperatura el médico considera que tenemos fiebre?

La temperatura corporal de nuestro cuerpo es controlada por un área cerebral denominada hipotálamo que se encarga de equilibrar la producción y eliminación de calor para que siempre se mantenga en niveles normales, decir, el hipotálamo es nuestrotermostato biológico y es una de nuestras constantes vitales.

De esta correcta regulación dependerá el desarrollo óptimo de los procesos metabólicos que ocurren constantemente en nuestro organismo.

¿Qué es la fiebre?

La fiebre es el aumento de la temperatura corporal como mecanismo de respuesta ante alguna enfermedad o proceso inflamatorio de causa infecciosa o no infecciosa (bacterias, virus, parásitos, tumores, fallos metabólicos, deshidratación, reacción inmune…). Por cada grado de elevación de la temperatura, nuestro consumo de oxígeno aumenta un 13% y se produce un aumento en la necesidad de líquidos y calorías.

El hecho de tener fiebre significa que nuestro sistema inmune se ha activado al localizar alguna de esas situaciones, por lo que puede comenzar a luchar contra ellas:

  • Dañar directamente a los organismos patógenos
  • Inducir a la apoptosis o muerte programada de las células corporales infectadas o tumorales
  • Inducir la producción de proteínas de choque de calor para proteger a las células sanas.

Como curiosidad, el hecho de tener fiebre tiene un efecto positivo a la hora de luchar contra el germen causante, y que las respuestas inmunes del organismo trabajan mejor en temperaturas elevadas.

La temperatura varía a lo largo del día

La temperatura de nuestro cuerpo varía a lo largo del día. Cuando nos despertamos tenemos una temperatura diferente a la que tenemos por la tarde.

Normalmente, por la mañana solemos tener menos temperatura, alrededor de la 06:00 horas am. Se denomina temperatura basal y es la temperatura más baja que llega alcanzar nuestro cuerpo en reposo o tras dormir algunas horas.  A lo largo del día, esta temperatura aumenta ligeramente y por la tarde/noche es cuando alcanza su pico más alto.

Niveles normales de la temperatura del cuerpo

Para que se considere fiebre, se debe superar la temperatura máxima considerada “normal”. La temperatura corporal normal de una persona sana entre los 18 y 40 años debe estar comprendida entre los 36’4ºC y 37’2ºC, aunque hay personas que puede tener una temperatura corporal menor (en torno a los 35’8ºC).

  • Se considera fiebre una temperatura superior a 37’2ºC por la mañana.
  • Se considera fiebre una temperatura superior a 37’7ºC por la tarde.

Hay que diferencia entre décimas de fiebre que denominamos febrícula (hasta 37’5ºC), fiebre (a partir de 38ºC) y fiebre de urgencia (a partir de 40ºC).

También, es importante tener en cuenta dónde medimos la fiebre, ya que en la axila es normal registrar menos temperatura, mientras la temperatura rectal suele es 0’6º C más alta.

¿Qué hacer en caso de fiebre?

Lo primero que tienes que hacer si tienes fiebre es no ponerte nervioso, sobre todo si se trata de fiebre baja o moderada.

Pero si la fiebre aumenta es recomendable acudir al médico para que diagnostique la causa y nos ponga un tratamiento.

No olvides decirle al médico cuándo comenzó la fiebre y si tienes otros síntomas (tos, vómitos, diarrea, dificultad para respirar, sarpullidos en la piel…). Cuantos más datos le des al médico, más fácil será encontrar la causa que provoca la fiebre.

Tratamiento para bajar la fiebre

Normalmente se recurre a antitérmicos (paracetamol, ibuprofeno) para tratar la fiebre, aunque no siempre es imprescindible. La dosis se administrará cada 6-8 horas y, en casos estrictamente necesarios se puede valorar la posibilidad de alternarlos cada 4 horas.

Otros tratamientos disponibles son realización de baños de agua templada (2-3ºC por debajo de la temperatura corporal), retirar el exceso de ropa o mantas para evitar que siga subiendo el calor corporal, mantener la temperatura de casa agradable entre 20-22ºC y beber abundante líquido para evitar la deshidratación, que es una de las consecuencias más habituales de la fiebre.

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Dra. Gemma Cardona
Médico consultor de Advance Medical

Источник: https://www.salud.mapfre.es/enfermedades/reportajes-enfermedades/temperatura-fiebre/

¿A partir de qué temperatura tenemos fiebre?

¿A partir de cuándo es fiebre?
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  • Se considera fiebre en adultos cuando la temperatura supera los 38ºC al ser tomada en la axila.
  • La temperatura normal de un adulto está fijada en 36ºC.
  • La comunidad dispone de 15 años para reclamar cualquier obra que se haya hecho sin su permiso.

Última actualización: 11-02-2021

Una de las dudas más frecuentes cuando nos sube la temperatura es saber a partir de cuánto es fiebre.

Si le preguntas a varias personas, seguro que cada una te responde una cifra diferente, además de que no hay una temperatura exacta en la que se pasa a tener fiebre, sino que existen diferentes grados.

Si a pesar de todo quieres una respuesta rápida, te podemos decir que:

Se considera fiebre en adultos cuando la temperatura supera los 38ºC al ser tomada en la axila.

No obstante, a partir de aquí hay matices que vamos a desglosar. Como, por ejemplo, por qué preocuparnos a partir de los 37ºC en época de coronavirus, o de las diferencias entre la fiebre en niños y en adultos.

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Fiebre en niños y adultos: diferencias

Lo primero que hay que hacer es distinguir entre la fiebre en adultos y en niños, porque no es lo mismo el organismo de una persona que ha llegado a la madurez física que la de un cuerpo que aún está en formación.

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Fiebre en adultos

La temperatura normal de un adulto está fijada en 36ºC, aunque puede haber variaciones entre una persona y otra. Hay quienes tienen una temperatura de 35 grados y están en perfectas condiciones, y hay otros que superan los 37 sin que sientan fiebre.

Por eso, determinar la fiebre en adultos de forma concreta no es fácil. Depende de su estado normal, de si tiene alguna enfermedad crónica y muchos otros factores que determinan cuándo es fiebre en su caso concreto.

Si notas dolor de cabeza, calor en las mejillas o te sientes débil, puedes estar teniendo un episodio febril, aunque tu temperatura sea de 37ºC. No es lo habitual, pero puede ocurrir.

Hay que tener en cuenta también la zona del cuerpo en la que se coloca el termómetro, ya que si se hace en el recto o en la boca, los valores obtenidos serán 0.5ºC de media más altos que si la tomamos en la axila, la frente o el oído. Si no se tiene en cuenta esto, podríamos creer de forma equivocada que tenemos fiebre sin que sea así.

Tabla de fiebre en adultos

A continuación, te mostramos una tabla para comprobar cuándo existe fiebre en adultos, dependiendo de la zona del cuerpo en la que se recoge la temperatura:

Zona lecturaNormalFiebreFiebre alta
Axila35-37ºC36-39ºC>39ºC
Oído35-36ºC36-38ºC>38ºC
Vía oral35-36ºC36-38ºC>38ºC
Vía rectal36-37ºC37-38ºC>38ºC

* Cifras aproximadas, no definitivas.

Fiebre en niños

Si eres mamá o papá y quieres saber cuándo debes considerar que tiene fiebre tu bebé o un niño, ten en cuenta que, como norma general, ellos siempre tienen algunas décimas de temperatura más que los adultos, pero no significa que estén enfermos o tengan fiebre.

En el caso de los bebés, por ejemplo, una temperatura de 37,5ºC se considera normal, mientras que si se trata de un adulto estaríamos hablando de fiebre. De hecho, un niño puede estar perfectamente con esa temperatura mientras que un adulto empezaría a notar malestar o destemplanza.

En cualquier caso, siempre hay que comprobar si existen otros síntomas asociados para acudir al médico.

En el caso de los bebés, 37,5ºC se considera normal. Si se trata de un adulto estaríamos hablando de fiebre.

Temperatura corporal y febrícula

Cuando la temperatura es algo elevada, pero aún no se considera fiebre, por ejemplo entre los 37 y los 37,5ºC, tendremos la denominada febrícula, que se conoce de forma coloquial como “tener unas décimas”. Aunque no es cuestión de alarmarse si estamos en estos valores, sí hay que prestar atención y controlar la temperatura de manera periódica para comprobar que no aumenta.

Dudas frecuentes acerca de la fiebre

En torno a la fiebre hay una serie de preguntas y dudas frecuentes. Estas son las más habituales:

¿Cuál es la temperatura normal de un adulto?

La temperatura de un adulto se considera normal entre los 36 o 37ºC, aunque dependiendo de factores como la edad, la hora a la que se mide, el sexo o el clima entre otros, la cifra se puede alterar. De modo que si tenemos unos valores comprendidos entre los 35 y los 37ºC, nuestra temperatura corporal es normal.

Clasificación de la fiebre para medida tomada por axilaTemperatura corporal CºClasificación de la fiebre
36ºC – 37ºCTemperatura normal
37,1ºC – 38ºCFebrícula
38,1ºC – 39ºCFiebre
39,1ºC – 40ºCFiebre alta

¿Por qué la medida de 37ºC se toma como base para el COVID-19?

Aunque técnicamente no se considera fiebre en adultos, los 37ºC se toman como referencia porque una de las reglas para evitar la propagación del virus es la prevención. Muchas de las medidas sanitarias que se han adoptado frente al COVID, como el uso de las mascarillas, buscan evitar riesgos.

Dado que la fiebre es uno de los síntomas más comunes del coronavirus, y a partir de los 37ºC hay evidencias de que puede comenzar un proceso viral, esta temperatura ha sido tomada como medida en todos los controles que se suelen hacer. Aún así, no quiere decir que a partir de los 36,9ºC tengamos fiebre.

¿37º es fiebre? ¿36º es fiebre?

Como hemos dicho en repetidas ocasiones, se puede tener una temperatura de 37 grados y estar bien o 36 y tener fiebre dependiendo de la zona en la que se tome la temperatura. Aunque lo habitual es que entre 36 y 37 grados tu cuerpo tenga una temperatura normal.

¿A partir de cuánto es fiebre? ¿Cómo empieza la fiebre?

Como hemos comentado al principio, y como puedes observar en la tabla de fiebre para adultos, a partir de 38ºC si nos tomamos la temperatura en la axila podríamos considerar que tenemos fiebre. Si usamos el termómetro en la boca o el recto, debemos restar medio grado de media.

¿Qué hacer cuando una persona tiene fiebre?

Si la temperatura está por encima de 38ºC, cuando se considera que hay fiebre en adultos, es muy probable que nuestro cuerpo esté combatiendo una infección. Si no va acompañada de otros síntomas, puede tratarse de algo pasajero que con un analgésico como ibuprofeno o paracetamol para paliar los síntomas sea suficiente.

Si la fiebre persiste, y tras un par de días sigue por encima de los normal, deberíamos acudir a un especialista, como el médico de familia o el pediatra en caso de los niños, para que valores los síntomas y ponga en marcha un tratamiento adecuado.

La fiebre es un sistema de protección

Aunque es bastante incómoda, la fiebre es un arma del cuerpo para luchar contra agentes externos que nos pueden poner más enfermos de los que podríamos estar si no se combaten.

Por eso, aunque haya que pasar un par de días mal, es una señal de que nuestro organismo funciona. Eso sí, es importante estar atentos a las variaciones de temperatura para mantenerlas bajo control.

En el caso de que lleguemos a los 40ºC, la fiebre es muy alta y se recomienda acudir a urgencias. También si la temperatura corporal está por debajo de los 35ºC tienes que ir al médico con rapidez para que te indique cómo subirla, ya que no es una situación normal ni saludable.

Источник: https://www.segurosbilbao.com/blog/a-partir-de-cuanto-es-fiebre/

La fiebre en niños: cómo tomar la temperatura, causas y tratamiento

¿A partir de cuándo es fiebre?

El invierno está en pleno apogeo y la gripe a la orden del día.

Los mocos y la tos son molestos, pero lo que suele preocuparnos más es la fiebre, sobre todo en los más pequeños.

De hecho, la Asociación Española de Pediatría (AEPestima que es el principal motivo de consulta en el servicio de urgencias de pediatría.

Para no alarmarnos en exceso, debemos tener en cuenta que la fiebre es muy habitual durante los tres primeros años de vida y, paradójicamente, su aparición es fundamental para ayudar a fortalecer la inmunidad del niño. Para que podamos entender bien por qué se produce la fiebre y qué se puede hacer si se presenta en pequeños, os damos algunas claves en este post.

¿Por qué se produce la fiebre?

La fiebre es un mecanismo de defensa de nuestro organismo frente a los gérmenes. Cuando un germen nos ataca, el hipotálamo, que es el encargado de regular la temperatura corporal aumenta nuestro calor por encima de sus niveles normales, que rondan los 36ºC – 37 ºC en función de la persona.

Hay muchas razones por las cuales un niño puede tener fiebre.

Las más comunes son las infecciones víricas, agudas y benignas, como las respiratorias, que suelen ir a acompañadas de tos y mocos; las gastrointestinales, que cursan con vómitos, diarrea y dolor abdominal; o las urinarias, con vómitos y rechazo de alimentos. Una vacunación reciente, la aparición de los primeros dientes o el exceso de abrigo también causan fiebre.

¿Cuándo podemos hablar de fiebre?

En primer lugar, la fiebre se debe medir con un termómetro homologado y no con el tacto. Puede tomarse la temperatura en el recto, en la boca o en las axilas, según la edad y la cooperación del niño. Aunque la del recto siempre será la más precisa.

Se considera que un niño tiene fiebre cuando la temperatura tomada en la axila está por encima de los 37,1ºC. Hasta los 38,1ºC hablamos de febrícula, si alcanza los 38,5ºC es fiebre leve, hasta los 39º C es moderada y por encima de 39º, es alta.

¿Qué hacer si el niño tiene fiebre?

Tener mucha fiebre no siempre significa “mucha enfermedad”. Puede suceder que una infección severa apenas provoque fiebre, pero un catarro, en principio inofensivo, venga acompañado de 40ºC. Por eso, lo más importante es tratar la causa que lo origina. El tratamiento variará en función del rango de temperatura que tenga el niño.

Si el niño tiene febrícula, que es hasta los 38,1ºC, no se recomienda su tratamiento con antitérmicos, como paracetamol o ibuprofeno. Sin embargo, lo que se debe hacer es hidratarlo bien con abundante agua y mantenerlo fresco con poca ropa. Si continúa la fiebre, se debe ir al pediatra.

Cuando tiene fiebre, es decir, por encima de 38,1ºC, lo más eficaz son los medicamentos antitérmicos prescritos por el pediatra. Es imprescindible respetar la dosificación adecuada a la edad y peso del niño. Este tratamiento se puede complementar con:

  • Hidratación abundante con agua
  • No abrigar en exceso ni caldear la habitación.
  • Aplicar paños húmedos templados o frescos, nunca fríos, en la frente.
  • Darles baños con agua templada durante 15-20 minutos, dejando que el agua se vaya enfriando poco a poco a la vez que el pequeño.

Si la fiebre no remite o se mantiene por encima de 39,5ºC, será necesaria una nueva valoración del pediatra.

¿Cuándo hay que consultar con el pediatra?

Antes de consultar con el pediatra, lo primero que debemos hacer es valorar el estado general del niño y ver qué aspecto tiene: si, a pesar de la fiebre, está contento y come y bebe bien, es poco probable que se trate de algo grave.

Existen algunos casos en los que es necesario acudir al pediatra para que valore el estado del niño:

  • Si es menor de dos años, especialmente si tiene menos de tres meses.
  • Si está alicaído, somnoliento, irritable o presenta malestar general.
  • Si tiene fuertes dolores de cabeza o vómitos
  • Si le cuesta respirar o sufre una convulsión
  • Si tiene puntitos rojos de color cereza o manchas negras en la piel.
  • Si tiene 40ºC de fiebre y no para a pesar del tratamiento con antitérmicos.

Es normal que la fiebre nos preocupe y es importante que la tengamos controlada pero, en general, no debemos alarmarnos en exceso ya que la mayoría de las veces no serán más que un virus inicialmente inofensivo. No obstante, ante cualquier duda en el estado de salud de un niño, se debe acudir al pediatra, quien resolverá cualquier duda y prescribirá el mejor tratamiento para el pequeño.

Источник: https://www.kernpharma.com/es/blog/la-fiebre-en-ninos-como-tomar-la-temperatura-causas-y-tratamiento

Embarazo y niños
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