¿A qué edad se puede tener móvil?

¿A qué edad darle el móvil?

¿A qué edad se puede tener móvil?

Según un reciente estudio realizado en España, los niños cada vez piden tener un teléfono móvil a una edad más temprana: la media está en 9 años, pero hay un 27,7 % de los niños que piden tener móvil  ya ¡con 7 años!

Otra cuestión es que los niños estén preparados para usar un móvil con acceso a internet. Y esa es la pregunta que nos hacemos muchos padres:  ¿A qué edad darle el móvil?

Como he comentado en otros artículos, tengo una hija de 10 años a la que, como a todos los de su edad, le encantaría tener móvil (en su clase hay niños que ya lo tienen) aunque ella ya sabe que no lo tendrá hasta que empiece la ESO. En cualquier caso, me preocupa mucho el tema.

En varias charlas y talleres a los que he asistido en los que se ha abordado el uso de los móviles en niños y adolescentes, ninguno de los expertos ha indicado una edad para tener móvil, ya que la capacidad para poder tener o no móvil propio depende de las circunstancias de cada niño. Pero todos los expertos coinciden que los niños NO están preparados para darle el móvil ni a los 9 años, ni a los 10 y que incluso hay niños que a los 12 años (edad a la que, coincidiendo con el inicio de la ESO, muchos niños tienen su primer móvil)  tampoco están preparados.

Algunos expertos hablan de los 16 años, aunque es muy difícil, por no decir prácticamente imposible, retrasar el uso del móvil a esa edad (aunque yo sí he conseguido mantener la aplicación de control parental de Quostodio, que os recomiendo, hasta que mi hijo mediano cumplió esa edad).

Porque un móvil es mucho más que un teléfono, es dejar en manos de un niño el acceso a un montón de redes sociales en las que pueden contactar con personas que no conoce y  que no siempre vamos a poder controlar (por ejemplo, al subir las Stories de Instagram, que duran 24 horas, pueden elegir a quién mostrarlas y los padres solemos ser los primeros que eliminan).

¿Cómo saber si tu hijo está preparado para tener móvil?

Gabriela Paoli, psicóloga y experta en adicciones tecnológicas, también opina que cada niño es diferente y por lo tanto no se puede dar una edad para tener móvil, y ofrece estos consejos para saber si el niño está preparado:

1 Decidir sin presiones

El primer punto y probablemente el más importante es decidir la entrega del móvil sin presiones. Hay que evitar dejarse llevar por la presión del entorno, y la típicia frase “¡es que todos mis amigos lo tienen!”.

La entrega del móvil tiene que ser una decisión meditada y acordada entre los dos padres, que son quienes deben decidir si el adolescente está preparado para tener móvil  porque cada niño es único  y cada caso es diferente.

2 Valorar el nivel de responsabilidad del niño para usar un móvil

Para saber si tu hijo está preparado, la experta aconseja valorar su nivel de autonomía y responsabilidad  en diferentes ámbitos: al estudiar, cuidar su material, en sus hábitos de orden, higiene y alimentación etc “Si es un niño responsable, con un alto nivel de autonomía, que tiene otras aficiones fuera de los dispositivos electrónicos, etc. es probable que pueda ser el momento” indica la experta.

Si tu hijo no es suficientemente autónomo ni responsable, la posibilidad de tener móvil cuando lo consiga podría ser un buen estímulo para animarle a serlo

3 Pensar para qué necesita el móvil

Cómo decía al principio, el móvil es mucho más que un teléfono con el que comunicarse.

Por ello es importante pensar para qué va a usar tu hijo el  móvil: para  relacionarse, para divertirse con las aplicaciones, quedar con los amigos, para que tú puedas controlar dónde está… y así, ver si realmente lo necesita.

1 Preparar a tu hijo antes de darle el móvil

La experta aconseja que las personas que entreguen a los hijos el primer móvil sean los padres y no un familiar o amigo. Así pueden prepararle para usar el móvil correctamente.

2. Explicarle que el móvil es suyo, pero no privado

Esto es algo que siempre recalca la policía en las charlas que nos dan regularmente a los padres en el colegio de mis hijos:” igual que queremos saber dónde está nuestro hijo y con quien va, tenemos derecho y debemos preocuparnos por ver con quién se relaciona a través del móvil”.

La psicóloga explica que, “los padres somos responsables legales y debemos tener acceso al teléfono, porque las responsabilidades del mal uso que haga de él van a repercutir en nosotros”. Hay que vigilar el vocabulario que usa, las imágenes que comparte, etc.

3  Elegir un móvil adecuado a su edad y seguro

La experta en adicciones tecnológicas aconseja elegir un móvil adecuado para su edad y uso, y pactar el tipo de contrato y controlar el consumo de datos.

Parece obvio pero en palabras de la psicóloga: “Hay padres que, por recompensar alguna conducta o como premio por aprobar, eligen uno de los últimos modelos en Smartphone sin caer en la cuenta de si realmente son necesarias las funcionalidades”.

Además, conviene configurar  el móvil para que sea un dispositivo seguro, con algún programa de control parental, instalar juntos las aplicaciones y también crear juntos los perfiles sociales  explicándoles cómo funcionan y los riesgos que pueden tener.

Источник: https://www.mujerymadrehoy.com/a-que-edad-pueden-tener-movil/

¿A qué edad deben tener móvil los niños?

¿A qué edad se puede tener móvil?

¿A qué edad debería tener el primer móvil un niño?, ¿con qué usos?, ¿qué tipo de dispositivo?,¿cuánto tiempo de uso?… Estas son algunas de las preguntas qué más inquietan a los padres en la actualidad cuando sus retoños llegan a cierta edad.

La presencia constante y creciente de tecnología en nuestra sociedad ha propiciado que cada vez a edades más tempranas se pida un teléfono móvil.

Por ello, no es extraño que sea el presente más deseado en Navidad o cumpleaños o que en las primeras comuniones se haya convertido en el regalo por excelencia.

Los expertos afirman que la cuestión no es tanto ¿a qué edad?, sino que el planteamiento debiera ser ¿está preparado mi hijo?, ¿para qué lo quiere? y ¿con qué usos? «A veces nos planteamos cual es la edad adecuada para darles un móvil a los niños y tratamos de buscar una edad que nos garantice que no van a estar expuestos a riesgos o peligros. El problema es que estas garantías no han existido hoy, ni nunca, en ningún ámbito de la vida. Por eso debemos centrarnos más en si nuestro hijo está preparado y en enseñarles y educarles en un buen uso«, afirma María Zabala, experta en Alfabetización y Ciudadanía digitales y miembro de The Digital Citizenship Institute (EEUU).

«Se debe tener en cuenta el carácter del niño (su madurez), el tipo de familia (necesidades) y el dispositivo que les facilitamos (funciones limitadas, etc.). El móvil no debe ser como un 'parque de atracciones', porque no todo es apto para ellos.

Hay muchas opciones que no son solamente móviles inteligentes y aún si es un smartphone hay formas de configurarlos para que el niño no disponga de autonomía absoluta y pueda hacer todo lo que quiera, adecuado o no para su edad», afirma Zabala.

Es importante también «centrarnos en un acceso gradual a la tecnología y en una autonomía digital progresiva«, dice la experta. Aunque asegura que tampoco se trata de esperar a los 16 o 17 años, «porque entonces habremos perdido algunos años de poder influirles positivamente sobre la utilización de estos aparatos», advierte.

Mi hijo con siete años quiere un móvil

Según el I Estudio sobre el acceso de los jóvenes a los teléfonos móviles en el mercado español, realizado a 400 familias de niños entre los cinco y los 12 años por la compañía noruega Xplora, especializada en teléfonos en forma de smartwatch para menores, el 60% de estos piden su primer teléfono móvil antes de los 9 años.

La tranquilidad, desvela el informe, que supone estar en contacto con los hijos (comunicación, ubicación…

) es el factor que más impulsa a los padres a comprar este dispositivo, mientras que el acceso a contenidos inadecuados o que entren en contacto con ciertas personas sin supervisión parental son algunas de las mayores preocupaciones de los progenitores. Asimismo, la característica más valorada a la hora de elegir el primer teléfono es que disponga de control parental.

«La edad a la que piden el primer teléfono móvil ha ido evolucionando. En el estudio vemos que ya el 30% de los niños hasta siete años quieren un dispositivo móvil y si ascendemos a la edad de 10 años, hasta un 78% se lo ha solicitado a sus padres.

La principal batalla ahora la tienen los padres que luchan entre la tranquilidad de poder comunicarse con sus hijos y los miedos de que puedan acceder a contenidos de riesgo para ellos», explica Jesús Llamazares, CEO de la compañía Xplora, que afirma que, «según el estudio, la edad media a la que los niños tienen su primer móvil se sitúa en torno a los doce años y medio».

Recomendaciones antes de darles su primer móvil

Más allá de la edad, la especialista en tecnología y familia, María Zabala, en colaboración con Xplora, ha elaborado un decálogo con interesantes recomendaciones a considerar antes de colocar un dispositivo móvil en las manos de un niño. El objetivo es orientar a los padres sobre cómo introducir la tecnología a los menores de forma segura en tiempos de internet.

1. DEFINIR EL PROPÓSITO

Lo primero que hay que tener en cuenta es que cada familia es diferente y tiene costumbres, convicciones o necesidades distintas. Si estás pensando en que tus hijos tengan móvil, piensa sobre si ellos lo necesitan o eres tú quien lo requiere.

Reflexiona sobre el propósito de ese dispositivo y en las ventajas o los inconvenientes reales. Quizá existan circunstancias familiares que precisen esa comunicación o necesidad de localización.

Quizá simplemente quieres que exista una opción de aprendizaje progresivo para cuando, más adelante, sí haya un móvil en sus manos.

En función de las variables, piensa en la familia y en por qué hace falta ese dispositivo. Hazlo con coherencia, no solo teniendo en cuenta opiniones ajenas y la presión social. Los padres reciben dos tipos de presiones.

Una procede de los propios niños cuando repiten constantemente 'mamá quiero móvil, soy el ultimo de mi clase y no tengo vida social'. Y la otra, por parte de los otros padres y la sociedad en general, puesto que se nos tacha de peores o mejores padres en función de la edad que damos el móvil a nuestros hijos.

Tomad la decisión pensando en vuestras necesidades o intereses como familia.

2. PENSAR EN LOS NIÑOS

Piensa en cómo es tu hijo y en vuestra relación, en su edad e incluso en sus aficiones. Todo eso influirá en cómo use un móvil y en los conflictos que puedan surgir. Piensa en tu propio perfil digital, porque lo que el menor vea en casa influirá sobre su propia vida tecnológica.

Porque no es lo mismo que tu hijo sea sedentario y tímido a que sea activo y extrovertido. No es lo mismo que tenga cinco, ocho ó 13 años. No es lo mismo que tenga muchas aficiones distintas a que lo único que le guste sea ver la tele.

No es lo mismo que pase mucho tiempo solo en casa a que siempre esté contigo. No es lo mismo si tú miras siempre tu móvil o si no quieres ni oír hablar se videojuegos o redes.

Los niños no van a pensar en todo esto; los adultos somos nosotros y es nuestra responsabilidad dar a nuestros hijos las experiencias que realmente necesitan.

3. POTENCIAR UN ACCESO GRADUAL

Antes de tomar la decisión de poner un dispositivo móvil en las manos de tus hijos, piensa en qué relación tiene -si la hay- con otros aspectos de la tecnología.

Hay niños sin móvil a los que ya les cuesta dejar la consola y niños sin móvil que pasan horas viendo vídeos. Hay niños que respetan las normas de casa y otros que se las saltan en cuanto pueden.

Si el primer contacto de tu hijo con dispositivos con la posibilidad de comunicarse es ya un smartphone, las opciones serán infinitas y no sabrá gestionarlas.

Piensa en si ya hay hermanos con móvil en casa, o en si tú le dejas el tuyo cada vez que te lo pide. La tecnología llega a la vida de nuestros hijos, en la mayoría de los casos, porque nosotros lo decidimos, así que ir abriendo la experiencia poco a poco, con otros dispositivos más adecuados para su edad, como en todo, es fundamental.

4. TOMAR LA DECISIÓN

Los niños aprenden a pedir muy pronto. Y somos los educadores quienes vamos decidiendo cómo gestionar su acceso a distintas experiencias o cosas en función de múltiples variables.

Seamos los padres y madres quienes tomemos la decisión de incorporar un móvil a sus vidas. Eligiendo el momento, evitando que sea la respuesta a una rabieta o a un capricho, no asociando la entrega del dispositivo a un regalo.

Y muy importante: formar parte nosotros, con claridad, del cómo nos gustaría que nuestros hijos utilizaran el dispositivo.

5. CONOCER LAS ALTERNATIVAS

El 50% de los niños españoles de 11 años tiene un Smartphone propio (INE). Y sí, parece que cuando se decide que el niño tenga móvil, la primera opción es siempre un teléfono inteligente. Pero hay más. En función de tus necesidades o intereses, infórmate, porque puedes estar en contacto con tu hijo o saber dónde está o responder a sus peticiones de muy distintas maneras.

Cuando son pequeños, una opción interesante pueden ser los relojes inteligentes con tarjeta SIM y, conforme crecen, el mercado nos ofrece distintas alternativas en cuanto a dispositivos (de nuevo los smartwatches y también otras posibilidades), y no todas son lo mismo ni llevan implícito un mensaje de autonomía total y conectividad abierta.

6. COMPARTIR UNAS NORMAS

La educación se basa en muchas cosas. El ejemplo, el diálogo, la escucha… y también las normas y los límites.

Si, igual que con otros aspectos de la vida familia, somos coherentes desde el principio en cuanto a la relación con la tecnología, tendremos más posibilidades de que el uso de esta -especialmente por parte de los más pequeños- sea equilibrado y positivo, basado en unos hábitos saludables.

Cuando los padres introducimos tecnología en la vida infantil, ya sea a través de contenidos o de dispositivos, es fundamental hablar con ellos de unas normas que les hagan sentir implicados, que sean sencillas de recordar y asumir y que sean consistentes con lo que ven en casa. Se trata de generar un equilibrio y una conversación desde la escucha, y no solo desde la alarma y la regañina.

7. FAVORECER UNA AUTONOMÍA PROGRESIVA

¿Qué es lo que va a hacer el menor con el dispositivo? ¿Qué decisiones tendrá que tomar y cuáles son las normas que habéis consensuado? No es lo mismo que solo pueda mirar una pantalla a que solo pueda enviarte mensajes o llamarte a que también pueda navegar por Internet o acceder a redes sociales y plataformas de streaming por su cuenta. Haz que tus hijos vayan ganando autonomía digital en línea con la autonomía que ya les concedas en su vida analógica.

8. ELEGIR LOS ENTORNOS

En función de la edad y del carácter de los niños y de cómo seáis como familia, decidir en qué entornos digitales se va a mover el menor es fundamental. La constante disponibilidad de pantallas hace que salgamos menos, nos movamos menos o incluso nos relacionemos peor.

De ahí la importancia de buscar contenidos y actividades que sean compatibles con lo que nuestros hijos realmente necesitan. El aprendizaje en el uso de la tecnología, como en todo lo demás, es un camino repleto de experiencias y de toma de decisiones.

No todas las actividades digitales están pensadas para niños y adolescentes y no todos los contenidos o dispositivos son inocuos, aunque pueda perecer lo contrario.

9. ABRIR CONVERSACIÓN

Niños y adolescentes no temen a la tecnología porque no temen probar experiencias nuevas. Les atrae porque forma parte del mundo que les rodea. Pero realmente no saben más de tecnología que padres y madres. Necesitan que demos contexto a lo que ven o leen, que aportemos valores y ayudemos a gestionar emociones, que estemos dispuestos a escuchar y enseñar, sin prejuicios.

10. PREPARARSE PARA SER MAYOR

A las puertas de la adolescencia o ya en plena pubertad, cuando la familia esté preparada para que el menor tenga un smatphone, de nuevo es muy importante elegir el momento de entrega y el modelo. No traslada el mismo mensaje que ese smartphone sea nuevo y de última generación a que sea heredado o liberado.

Ni es lo mismo que tenga datos móviles ilimitados a que la conectividad sin wifi sea más limitada.

No es lo mismo que en casa haya barra libre de Internet y ausencia de normas básicas a que haya cierta cultura digital familiar que ayude al adolescente a tomar decisiones sobre cuánto, cuándo, cómo o dónde utiliza el dispositivo.

Finalmente, no es lo mismo que ese móvil esté configurado para un menor de edad que para un adulto.

Y por supuesto, llegados a este punto, sea cual sea el dispositivo, entorno y formato de tecnología que usen nuestros hijos, la importancia de seguir hablando y escuchando sigue siendo incuestionable, apoyando previamente esa comunicación en dispositivos enfocados a las primeras edades, como un reloj con tarjeta SIM/ reloj teléfono u otros dispositivos disponibles.

Conforme a los criterios de

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Источник: https://www.elmundo.es/vida-sana/bienestar/2019/10/22/5da9ae3efdddffce618b461e.html

¿Cuál es la edad para comprar su primer móvil?

¿A qué edad se puede tener móvil?

Comprar el primer móvil a los hijos es una de las cuestiones a las que se enfrentan muchas familias, incluso, en edades tempranas. 

Según datos publicados en el informe Desconecta: el uso del teléfono móvil en España, más del 90% de los niños entre 10 y 14 años de edad cuenta con un teléfono móvil de última generación incrementándose al 95% entre los jóvenes entre los 15 y los 17 años de edad. Sin embargo, pese a esta realidad, los expertos alertan que la edad recomendada para tener un móvil propio es los 16 años.

Con la llegada de las Navidades son muchos los progenitores que se plantean añadir en la carta a los Reyes Magos o a Papá Noel el primer teléfono móvil para el niño o niña.

Sin embargo, ¿cuándo es el momento? Hay que tener en cuenta que cada caso es diferente.

Por ello, vamos a analizar los factores que hay que tener en cuenta para conocer si es el momento de regalar el primer móvil a un hijo. 

No sucumbir a la presión

Lo primero que hay que tener en cuenta es que, pese a que sea difícil, no hay que sucumbir a la presión de los hijos, del entorno, del “¡es que todos mis amigos lo tienen!”.

Tiene que ser una decisión meditada, pensada entre los padres con el fin de discernir si, realmente, el hijo está preparado para ello. Los niños no pueden saber si están preparados para tener un móvil.

Eso solo lo pueden saber las familias, ya que cada hijo es único y, por tanto, cada caso es diferente. 

Observar y analizar

Entonces ¿qué se puede hacer? Observar y analizar cómo es nuestro hijo. Habrá que verificar qué nivel de autonomía tiene a la hora de estudiar, de realizar sus tareas, de cuidar su material, qué notas tiene. Si tiene hábitos sanos de higiene y alimentación.

Si es ordenado y cuidadoso con sus juguetes y libros… Qué relación tiene con los libros, si le gusta leer, cuánto lee, qué lee… Todo esto nos dará pistas sobre si es o no el momento adecuado.

Puede que sea el momento si el niño es responsable, cuenta con un alto nivel de autonomía y tiene otras aficiones fuera de los dispositivos electrónicos.

¿Para qué lo necesita?

Es un aspecto esencial preguntarse cuál va a ser la verdadera utilidad que se le va a dar al móvil. Si es como medio para relacionarse, para divertirse, para quedar con los amigos…o para que las familias puedan controlar dónde están los hijos. Es clave plantearse el uso que se le va a dar al dispositivo y ver si es realmente necesario.

Prepararlos ante la llegada del móvil

Es conveniente que quienes entreguen a los hijos el primer móvil sean los padres y no un familiar o amigo. De ellos será toda la responsabilidad de su uso correcto, y por ello, serán quienes se lo darán al hijo.

Antes de la llegada de un móvil propio es bueno acercarlos paulatinamente a la tecnología.

Dejar claro cuál es su responsabilidad y prioridad en este momento de su vida y hablar con ellos de la responsabilidad que están adquiriendo.

Suyo, pero no privado

Una de las cuestiones que debe quedar clara desde el primer momento es que el niño tiene móvil pero no es privado. Las familias son responsables legales y deben tener acceso al teléfono porque las responsabilidades del mal uso que haga de él van a repercutir en ellos. Por eso, habrá que vigilar bien que cuide la comunicación, vocabulario o las imágenes que comparte.

En este punto es importante reflexionar sobre temas como la privacidad, la intimidad y el respeto y hablar de los valores que rigen en la casa. Por último, es importante valorar si como padres estamos preparados para dar este paso. Es decir, está claro que vamos a tener que ayudar a gestionar la frustración de la retirada del dispositivo.

La pregunta es: ¿estamos preparados?

Adecuado y seguro

Algunos padres,por recompensar alguna conducta o como premio por aprobar el curso, eligen uno de los últimos modelos de smartphone sin caer en la cuenta de si realmente son necesarias las funcionalidades que ofrece. Por ello, hay que elegir un móvil adecuado para su edad y uso.

Pactar el tipo de contrato y controlar el consumo de datos. Además, conviene configurar con ellos el móvil para que sea un dispositivo seguro. Preguntar las aplicaciones que quiere tener y bajarlas e instalarlas juntos. Lo mismo si va a abrir perfiles en redes sociales.

También es importante marcar las prioridades del niño y que sea consciente de que primero está el deber y luego el placer.

Modo avión en casa

Y, como en todo, la base está en predicar con el ejemplo. Que existan momentos de desconexión digital en casa, fomentar los momentos familiares y practicar el ‘modo avión’. Es fundamental para desconectar de la red y conectar con tus seres queridos. Cuida tu salud digital y la de los tuyos.

Источник: https://www.educaciontrespuntocero.com/familias/cual-es-edad-comprar-primer-movil/

A qué edad dejaste a tu hijo tener móvil y otras preguntas sobre menores y el acceso a los dispositivos

¿A qué edad se puede tener móvil?

Antes o después, bien en un grupo de WhatsApp o en una pregunta rápida a la puerta del colegio, una madre o un padre pregunta a otro: ¿a qué edad le dejaste tener móvil? No hace falta ser el Instituto Nacional de Estadística para conocer la respuesta a la encuesta popular: la decisión más habitual se toma cuando pasan al instituto, a los 12 años; y los datos del INE lo refrendan.

¡Papá, mamá: quiero un móvil! Cuatro pautas para un uso responsable

El 26% de los niños y niñas de 10 años tienen móvil propio, según datos del INE de 2018. Así como el 41% de los de 11 años. El salto definitivo llega, como decíamos, a los 12 años, donde tres de cada cuatro lo tienen.

La progresión desemboca en que disponen de móvil un 95% de los que tienen 15 años, a pocos puntos de la totalidad.

¿Y qué ocurre antes de los 9? El estudio EU Kids Online, cofinanciado por el Gobierno de España y la Unión Europea, advierte de que los menores de entre 9 y 10 años pasan una media de dos horas diarias conectados a Internet, un 43% de ellos mediante el móvil.

Pero sería naíf pensar que los 9 años es la verdadera edad de iniciación al mundo conectado, a pesar de que sea la edad a partir de la cual preguntan las encuestas.

«Un simple vistazo a nuestro alrededor nos indica que quizás desde edades muy tempranas se está teniendo acceso a contenidos en línea, tanto lúdicos como educativos», apunta Cristina Gutiérrez, experta en ciberseguridad en el área de menores del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE).

«El menor accede en primer lugar desde los móviles de los padres», añade. Y eso sucede a partir de los dos años de edad.

El Club Malasmadres ha realizado un estudio, financiado por Movistar, basado en una encuesta online a 3.230 mujeres.

A pesar de que, por su metodología, la muestra no es estadísticamente representativa, sí arroja algunas intuiciones en la zona de sombra de los estudios previos. El 48% de las madres que contestaron, admiten que sus hijos e hijas menores de dos años utilizan el móvil.

La cifra crece hasta el 77% para los menores de tres a cinco y llega hasta un 96% a partir de los seis años.

«El debate sobre la edad del primer móvil suscita muchos comentarios en redes sociales entre las madres», dice Maite Egoscozabal, socióloga que trabaja para este Club, «muchas piensan que no deben tenerlo antes de los 12 pero los menores están entrando mucho antes, principalmente para ver y usar aplicaciones infantiles».

No cuándo, sino cómo

«En Internet Segura for Kids —el nuevo Centro de Seguridad en Internet dependiente del INCIBE— situamos el debate no en la edad, sino en la situación concreta que los padres y madres observen con respecto a sus hijos y los beneficios que pueda reportar disponer de esta tecnología», explica Cristina Gutiérrez.

En lugar de la edad, hay que fijarse en la madurez, responsabilidad y sensatez del menor, disociando este momento de «acontecimientos que están ganando relevancia como momentos socialmente generalizados para conseguir el primer móvil, incluyendo notas a final de curso y celebraciones familiares, así como los conocidos 'ya es mayor' o 'todo el mundo lo tiene'.

El centro del debate ha dejado de estar en la edad de iniciación pues hace tiempo que esa batalla se ha perdido.

La estricta recomendación de la OMS por la que un niño o niña de dos a cuatro años no debe pasar más de una hora al día frente a una pantalla, cualquier pantalla, ha ido a parar al basurero mental de los amigos imaginarios desaparecidos, como Bing Bong en la película Del revés.

Los expertos proponen, por tanto, dejar de preguntar a qué edad y girar la conversación hacia otro lugar. «Hay que dejar de mirar a los niños con ojos de adulto y hacerlo con ojos del momento», propone María Zabala, experta en ciudadanía digital, durante la presentación del estudio de Malasmadres. . Hay que hablar con ellos y no echarles chapas», dice.

Por tanto, la pregunta importante ahora no es cuándo sino cómo. Aquí hay que tener en cuenta que, como apunta María Zabala, se regaña más de lo que se explica y se sermonea más de lo que se predica con el ejemplo. Cristina Gutiérrez propone que haya un «diálogo abierto» en la familia, donde los adultos actúen como «referentes de comportamiento digital».

Para ello, propone «pactos» en el tiempo y la manera de uso de los móviles pero que afecten a toda la familia, no solo a los menores. «Si las normas son solo para los niños, hay un aprendizaje, pero no es completo», coincide Zabala.

En esa línea, el estudio EU Kids Online nos dice que los padres y las madres tienden más a dar consejos sobre el uso seguro de Internet (37%) o a prestarles ayuda cuando tienen problemas (35%) que a hablar sobre lo que hacen online (23%) o animarles a explorar en internet (18%).

Uno de cada dos menores afirman que no se les presta atención cuando hablan en casa.

¿Y qué pasa con los contenidos?

El siguiente paso es el de las herramientas que existen para acompañar los primeros pasos de la inmersión digital. La más habitual y la menos sofisticada es la limitación del tiempo de uso. De las mujeres que participaron en la encuesta de Malasmadres, solo cuatro de cada diez admitieron limitar el tiempo.

Es un mecanismo conflictivo si no viene acompañado de un razonamiento y unas normas comunes.

La Policía Nacional ha detectado un nuevo tipo de violencia de hijos e hijas hacia sus progenitores que antes no existía, que es aquella que tiene como origen de la disputa el tiempo de uso de los dispositivos, según explica Laura Garaboa, miembro del equipo de redes sociales de este cuerpo.

«Estamos demasiado preocupadas por el tiempo de uso y mucho menos por los contenidos», valora Laura Baena, fundadora del Club Malasmadres. Y es que la siguiente herramienta es la del control parental, el cual solo el 28% de esta encuesta admite utilizar.

Existen aplicaciones y configuraciones que permiten entregar a los menores unos móviles más seguros, donde no puedan ser geolocalizados por desconocidos o se les exija la inserción de un número PIN para poder instalar aplicaciones.

También se recomienda que no tengan una tarifa de datos ilimitada y que se activen las opciones de bienestar que incluyen algunas apps y que permiten establecer tiempos adecuados de uso.

Todas estas prevenciones se difuminan, en cambio, cuando se les presta el móvil de un adulto, con todo tipo de aplicaciones instaladas, perfiles de redes sociales abiertos y videos en a discreción.

«Pero aún con todo el cuidado y la precaución que se pongan», reflexiona la experta del INCIBE, «es normal que podamos ver a los menores meterse en algún lío por Internet, ¿acaso no nos ha pasado nunca a nosotros? Por eso debemos estar preparados, siendo conscientes de la importancia de tener una reacción adecuada, sin exagerar, mostrar confianza y una actitud constructiva que les de seguridad y ayude a resolver la situación».

Источник: https://www.eldiario.es/nidos/debate-menores-moviles-importa-usarlos_1_1431874.html

Embarazo y niños
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