Alergias infantis

Probióticos y rinitis: ¿qué tienen que ver?

Alergias infantis

Probióticos y rinitis son un tándem que no suele ser muy habitual. A continuación os mostramos cómo el uso de probióticos podría mejorar la rinitis alérgica.

¿Qué son los probióticos?

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura define los probióticos como microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades apropiadas, confieren al huésped un beneficio para la salud.

Según la teoría de la microbiota, el hecho de que un bebé se exponga a microbios antes y después del parto influye en la regulación de varios genes que están relacionados con la inflamación.

En los últimos años ha tomado fuerza la teoría que sugiere que las alteraciones de la microbiota podrían aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades alérgicas como la rinitis.

Existen razones para pensar que algunos tipos de microorganismos pueden modular el sistema inmunológico de los pacientes con rinitis alérgica, de modo que la relación de probióticos y rinitis podría modificar sus síntomas y calidad de vida.

¿Cuándo es necesario el uso de probióticos?

«Las recomendaciones de la Organización Mundial de Alergia en relación a los probióticos, incluyen el uso de probióticos en niños pequeños de alto riesgo de desarrollar alergia»

  • Las recomendaciones de la Organización Mundial de Alergia en relación a los probióticos, publicadas en colaboración con la Universidad McMaster, incluyen el uso de probióticos en tres situaciones:•  para la prevención de eccema en mujeres embarazadas con alto riesgo de tener niños alérgicos
  • •  en mujeres en lactancia de bebés de alto riesgo de desarrollar alergia
  • •  en niños pequeños con alto riesgo de desarrollar alergia.

Aún así, especifican que hacen falta más estudios para determinar que los probióticos pueden evitar la aparición de otros tipos de alergia.

En algunos trabajos se ha verificado que los probióticos pueden modular el sistema inmunológico, con un efecto antiinflamatorio que podría favorecer la respuesta de tolerancia en vez de la respuesta alérgica.

Esto se ha comprobado in vitro con algunas especies de Bifidobacterium, que son capaces de frenar la respuesta de las células que participan en la alergia. Aun así, existen muchos problemas que deben resolverse.

Por ejemplo, la mayoría de los estudios que ensayan los efectos de los probióticos sobre el sistema inmunológico se han realizado en modelos animales o celulares en laboratorio, y no indican de manera concluyente cómo se comportan los probióticos cuando se usan como tratamiento de las personas alérgicas.

Además, los resultados no pueden generalizarse, ya que los efectos de una cepa de probióticos no son necesariamente aplicables a otra cepa, incluso dentro de la misma especie, por lo que es importante que cada cepa demuestre su efectividad en estudios concretos.

Por otro lado, se cree que la eficacia de los tratamientos con probióticos depende del momento en que se administren y de la composición de la microbiota propia de cada persona.

A pesar de que cada vez se conoce más la importancia de la microbiota, todavía no se ha constituido cuales son los microorganismos específicos que promueven y mantienen la tolerancia, que es la clave para pensar cuales serían las intervenciones más efectivas en alergia. En el futuro, los estudios deben encaminarse a investigar qué cepas pueden ser las más adecuadas para lograr los mejores efectos inmunomoduladores en los pacientes con alergia respiratoria.

«Es probable que se llegue a confirmar que los probióticos sean beneficiosos para mejorar los síntomas y la calidad de vida de los pacientes con rinitis alérgica»

Tratamientos con probióticos y rinitis alérgica

Por último, se sabe que los efectos de los tratamientos con probióticos también están influenciados por las características propias de los pacientes: genética, epigenética, inmunidad y las exposiciones ambientales pre y post natales.

Se ha descrito que los tratamientos conjuntos con antihistamínicos y Lactobacillus paracasei y con mezclas de Bifidobacterium pueden aumentar la calidad de vida de los pacientes con rinitis alérgica.

Siguiendo esta línea de investigación, es probable que se llegue a confirmar que los probióticos sean beneficiosos para mejorar los síntomas y la calidad de vida de los pacientes con rinitis alérgica, aunque la evidencia que existe en la actualidad requiere de más estudios que refuercen estas hipótesis.

Dra. María Rueda García
Hospital Quirón, Barcelona

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Para saber más sobre probióticos y rinitis:

1. Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura. at http://www.fao.org/food/food-safety-quality/a-z-index/probiotics/es/. 2. Peng, Y., Li, A., Yu, L. & Qin, G. The role of probiotics in prevention and treatment for patients with allergic rhinitis: A systematic review. Am. J. Rhinol. Allergy 29, 292–298 (2015). 3. Fiocchi, A. et al.

World Allergy Organization-McMaster University Guidelines for Allergic Disease Prevention (GLAD-P): Vitamin D. World Allergy Organ. J. 8, 1–13 (2015). 4. Kramer, M. F. & Heath, M. D. Probiotics in the Treatment of Chronic Rhinoconjunctivitis and Chronic Rhinosinusitis. J. Allergy 201, 1–7 (2014). 5. West, C. E. Probiotics for allergy prevention. Benef.

Microbes 7, 171–179 (2016). 6. Ouwehand, A. C. et al. Specific probiotics alleviate allergic rhinitis during the birch pollen season. World J. Gastroenterol. 15, 3261–8 (2009). 7. Ivory, K. et al. Oral Delivery of a Probiotic Induced Changes at the Nasal Mucosa of Seasonal Allergic Rhinitis Subjects after Local Allergen Challenge: A Randomised Clinical Trial.

PLoS One 8, e78650 (2013). 8. Ivory, K. et al. Oral delivery of Lactobacillus casei Shirota modifies allergen-induced immune responses in allergic rhinitis. Clin. Exp. Allergy 38, 1282–1289 (2008). 9. Di Felice, G. et al. Use of Probiotic Bacteria for Prevention and Therapy of Allergic Diseases. J. Clin. Gastroenterol. 42, Supp., S130–S132 (2008). 10. Pascal, M.

et al. Microbiome and allergic diseases. Front. Immunol. 9, 1–9 (2018). 11. Martens, K. et al. Probiotics for the airways: Potential to improve epithelial and immune homeostasis. Allergy 29, 1–10 (2018). 12. Fassio, F. & Guagnini, F. House dust mite-related respiratory allergies and probiotics: a narrative review. Clin. Mol. Allergy 16, 1–7 (2018). 13. Toscano, M.

, De Grandi, R., Pastorelli, L., Vecchi, M. & Drago, L. A consumer’s guide for probiotics: 10 golden rules for a correct use. Dig. Liver Dis. 49, 1177–1184 (2017). 14. Costa, D. J. et al. Efficacy and safety of the probiotic Lactobacillus paracasei LP-33 in allergic rhinitis: A double-blind, randomized, placebo-controlled trial (GA2LEN Study). Eur. J. Clin. Nutr.

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Allergy Immunol. 16, 433–438 (2005). 17. Di Pierro, F. et al. Use of a probiotic mixture containing Bifidobacterium animalis subsp. lactis BB12 and Enterococcus faecium L3 in atopic children. Minerva Pediatr. 70(5), 418–424 (2018). 18. Del Giudice, M. M. et al.

Bifidobacterium mixture (B longum BB536, B infantis M-63, B breve M-16V) treatment in children with seasonal allergic rhinitis and intermittent asthma. Ital. J. Pediatr. Mar 7, 25 (2017). 19. Zajac, A. E., Adams, A. S. & Turner, J. H. A Systematic Review and Meta-analysis of Probiotics for the Treatment of Allergic Rhinitis. Int Forum Allergy Rhinol 5, 524–532 (2015).

20. Ye, S. F. et al. The therapeutic effect of probiotics on allergic rhinitis: a Meta analysis. J. Clin. Otorhinolaryngol. head, neck Surg. 31, 467–474 (2017). 21. West, C. E., Dzidic, M., Prescott, S. L. & Jenmalm, M. C. Bugging allergy; role of pre-, pro- and synbiotics in allergy prevention. Allergol. Int. 66, 529–538 (2017). 22. Sharma, G. & Im, S.-H.

Probiotics as a Potential Immunomodulating Pharmabiotics in Allergic Diseases: Current Status and Future Prospects. Allergy. Asthma Immunol. Res. 10, 575 (2018).

En Allergy Therapeutics somos expertos en el desarrollo de terapias innovadoras para el tratamiento y la prevención de las alergias. Si tienes cualquier pregunta o quieres más información, no dudes en contactar con nosotros, estaremos encantados de atenderte.

Источник: https://www.allergytherapeutics.es/probioticos-y-rinitis-que-tienen-que-ver/

Alergias infantiles, ¿se nace con ellas o se desarrollan después?

Alergias infantis

Las alergias de los niños se desarrollan en un momento dado de su vida, cuando el sistema inmune desarrolla por primera vez una reacción de hipersensibilidad exagerada frente a sustancias inocuas o toleradas por la mayoría de las personas, como la leche o el polen.

“Nuestro sistema defensivo identifica de forma errónea a estas sustancias como nocivas y tiene una respuesta inapropiada o equivocada que produce síntomas como la inflamación de la piel o de las mucosas. Una persona no nace alérgica, sino que se hace.

Un niño puede haber comido cacahuetes varias veces sin que le ocurra nada, hasta que llega un día en que tiene una reacción alérgica”, explica Javier Ruiz Hornillos, Jefe de Unidad de Alergología del Hospital Universitario Infanta Elena de Valdemoro, en Madrid y miembro del Comité de Alergia Infantil de la SEAIC (Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica), que afirma que “las alergias son las enfermedades crónicas más frecuentes en los niños. Se estima que en España, en torno al 10% de los niños padece asma y el 8% de los niños menores de 3 años pueden presentar algún tipo de alergia alimentaria”.

Una de las teorías que circulan sobre el aumento de las alergias infantiles es el hecho de que los niños viven en una burbuja aséptica que les impide desarrollar defensas eficaces frente al mundo exterior.

Pero, ¿qué hay de cierto en ello? “Se llama teoría de la higiene y afirma que, como en nuestra sociedad hay más asepsia que hace años, hay menos infecciones y nuestro sistema inmune, que no tiene que trabajar frente a ellas, se predispone hacia las alergias.

No obstante, esto no quiere decir que tengamos que descuidar la higiene de nuestros niños, ya que tiene otras ventajas, tampoco significa que sea bueno que los niños tengan todo tipo de infecciones. Solo determinados gérmenes son los que pueden proteger, como algunas bacterias de nuestro sistema digestivo.

Por ello, se ha demostrado que la utilización de antibióticos en niños menores de un año aumenta el riesgo de que tengan alergias respiratorias entre los 3 y los 5 años, porque estos medicamentos pueden eliminar también parte de la flora intestinal de los niños que refuerza sus sistema inmunitario, lo que podría incrementar el número de las alergias. Asimismo, el aumento de la contaminación también explicaría el mayor número de casos de alergias infantiles”, comenta el alergólogo infantil, Javier Ruiz.

Las alergias más frecuentes son las ambientales o las producidas por lo que respiramos, como el polen, los ácaros (parásitos microscópicos), los hongos de la humedad o los epitelios (caspa) de los animales domésticos.

La zona de España donde viven los niños también influye para que se produzcan determinadas alergias. En las áreas costeras son más frecuentes a los ácaros y en el centro de la península al polen de gramíneas y olivo.

En las ciudades, suele ser habitual la alergia a plantas como la arizónica o el plátano de sombra.

Entre las alergias alimentarias infantiles más comunes se encuentran las que provoca la leche, el huevo, las frutas y frutos secos y el pescado. La edad también influye para que haya determinados alimentos que provocan más alergia.

Así, en niños menores de un año, se trata de la leche de vaca. Entre los 2 y los 5 años, el huevo y a partir de esa edad, las frutas y frutos secos y los crustáceos (marisco).

Otras alergias infantiles habituales son a los medicamentos, las picaduras de insectos y el látex.

¿Las alergias infantiles se curan?

Determinadas alergias tienen más posibilidades de remitir que otras, como en el caso de las que se desarrollan a la leche o los huevos. Cuando estas alergias surgen en los primeros años de vida suelen desaparecer de manera espontánea.

En cuanto al cacahuete, solo remite en 1 de cada 5 niños alérgicos a este fruto seco.

Con respecto a las alergias respiratorias, como en el caso del asma o la rinitis alérgica, cada caso evoluciona de una manera, desde los niños cuyos síntomas mejoran o desaparecen a los que empeoran y necesitan tratamiento con vacuna.

La aparición de las alergias infantiles se puede prevenir con pautas como:

1 Evitar la exposición al humo del tabaco durante el embarazo y los primeros años de vida del niño.

2 La lactancia materna podría favorecer la protección del sistema inmunológico del bebé frente a alergias alimentarias, el asma y la dermatitis atópica.

3 Los suplementos alimenticios probióticos y la vitamina D podrían prevenir la aparición de alergias.

4 La introducción de determinados alimentos considerados más alergénicos, como el cacahuete, a edad temprana, como en el caso de los niños menores de 11 meses que tienen eccema grave o alergia al huevo, ya que hay estudios que demuestran que de esta manera se reduce la respuesta alérgica a este fruto seco.

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Источник: https://elpais.com/elpais/2019/05/08/mamas_papas/1557304312_590784.html

Niños alérgicos a alimentos

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Se habla de Alergia Alimentaria en sentido estricto cuando se produce una reacción del sistema inmune contra un alimento particular. Los síntomas de Alergia Alimentaria pueden ir desde una sensación de picor en la boca, hasta habones, vómitos o, en casos extremos, reacciones generalizadas, incluso fatales. En general los síntomas suelen aparecer a los pocos minutos de la ingestión del alimento responsable, aunque a veces se demoran unas horas.

Consejos para personas Alérgicas a Alimentos:

  • La única medida segura para evitar reacciones es la estricta evitación del alimento responsable. ¡Pero primero es necesario conocer a qué alimento/s se es alérgico!.
  • Una vez conocido que uno es alérgico a un alimento, debe leer cuidadosamente las etiquetas de todos los alimentos manufacturados.
  • En caso de una reacción alérgica de cierta intensidad producida por la ingestión de un alimento, es tratamiento de elección es ADRENALINA, que debe prescribir el Médico.

Alergia a proteínas del vacuno

Esta es una Dieta tipo para las personas con ALERGIA A LAS PROTEINAS DE VACUNO de cualquier edad. Por ello, seguramente habrá alimentos que el paciente no coma en estos momentos. En ese caso, obviamente no debe tenerlos en consideración, fijándose únicamente en aquellos que constituyan su alimentación habitual.

ALIMENTOS PROHIBIDOS

  1. LECHE DE VACA Y DERIVADOS:
    • Leche de vaca natural o manufacturada (embotellada o en brick), así como leches en polvo, leches descremadas, condensadas, evaporadas, leches para la lactancia, etc.
    • Productos predominantemente lácteos: yogures, natillas, flanes, quesos, requesón, quesitos en porciones, natillas de chocolate, «petit suisse» ó similares, arroz con leche, mantequilla, helados, cuajada, batidos, etc.
    • Productos que contienen leche en alguna cantidad:
      • Galletas, magdalenas, pasteles, repostería, pastelitos (DONUTS®, BOLLYCAOS®, etc.)
      • Chocolates CON leche, caramelos CON leche (SUGUS® y similares).
      • Ciertas margarinas (TULIPAN®, VITA®). Cremas de Cacao (NOCILLA® y similares).
      • Papillas de farmacia de cereales o frutas LACTEADAS.
      • «Potitos» con leche.
  2. Aunque no es frecuente, algunos niños con alergia a la leche de vaca tienen también alergia a CARNE DE VACUNO (TERNERA, VACA, TORO, BUEY, NOVILLO). En estos casos, deben evitarse asimismo este tipo de carnes y sus derivados:
    • Caldos de carne (STARLUX®, MAGGI®,…) y algunas sopas de sobre o enlatadas. Sopas o cocidos caseros hechos con derivados de vaca (huesos de caña, carne, etc.).
    • Ciertas clases de jamón de York. Conservas de vaca o ternera (ROAST BEEF, etc.).
    • Ciertos embutidos (chorizo, salchichón, mortadela, salchichas «frankfort», sobrasada, longanizas, etc.).
    • «Potitos» con carne de ternera o vaca.

ALIMENTOS PERMITIDOS

  1. LECHES:
    • De SOJA: son nutritivamente muy completas las Fórmulas de Soja de Farmacia: ALSOY®, BLEVIMAT SOJA®, MILTINA SOJA®, NUTRISOJA®, PROSOBEE®, VELACTIN®, etc.. Por ello, un niño alérgico a la Leche de vaca puede ser alimentado perfectamente con este tipo de fórmulas de soja. Sin embargo, las Leches de Soja de brick que se pueden encontrar en Supermercados o tiendas de Dietética, pueden ser deficitarias en algunos nutrientes, por lo que no son recomendables en niños lactantes.
    • De ALMENDRAS: menos valiosas nutritivamente
    • PRODUCTOS SIN LECHE DE VACA: En general no son difíciles de encontrar en tiendas de Dietética.
    • Galletas y magdalenas SIN leche.
    • Chocolate PURO SIN LECHE.
    • Margarinas 100% vegetales.
    • Horchata y polos «de hielo».
    • Papillas de farmacia NO LACTEADAS y «potitos» SIN leche.
  2. PRODUCTOS SIN CARNE DE VACUNO (para niños también alérgicos a carne de vacuno):
    • Carne de AVESTRUZ, CABALLO, CERDO, CONEJO, POLLO, CORDERO, CAZA, etc.
    • Jamón SERRANO o jamón COCIDO (se recomienda ver el jamón cuando lo cortan).
    • Embutidos de los que se tenga la absoluta CERTEZA que no contienen leche o carne de vaca.
    • «Potitos» sin carne de vacuno. Sopas o cocidos caseros SIN carne de vacuno.
  3. PESCADO, FRUTA, VERDURA, HUEVOS, Y EN GENERAL TODOS AQUELLOS ALIMENTOS QUE NO CONTIENEN LECHE O CARNE DE VACUNO (salvo que exista alguna contraindicación específica al respecto).

CONSIDERACIONES GENERALES

  1. Es conveniente comprobar siempre en la etiqueta de TODOS los productos manufacturados que no contienen LECHE, CASEINA, CASEINATO CÁLCICO (E-4511) o CASEINATO SÓDICO (E-4512), utilizados frecuentemente como emulsionantes en alimentos manufacturados.
  2. En general, evitarán aquellos alimentos de los que no tengan la certeza que NO contienen los alimentos prohibidos.
  3. Deben procurar no tener en la nevera ni al alcance del niño los alimentos prohibidos. Si tiene hermanos, procuren que no les vean comer dichos alimentos. Si se queda a comer en el colegio, hagan una fotocopia de esta hoja y entréguenla al responsable del comedor.
  4. Seguirá esta dieta hasta que su Alergólogo le diga lo contrario.

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Alergia al huevo

DEBEN EVITARSE LOS SIGUIENTES ALIMENTOS:

  • Dulces, merengues, helados, batidos, turrones, flanes, cremas, caramelos, golosinas,…
  • Productos de pastelería y bollería: bizcochos, magdalenas, galletas, pasteles,…
  • Hojaldres, empanadas, empanadillas,…
  • Algunas salsas (mayonesa, ajo-aceite,…), gelatinas.
  • Algunos cereales para el desayuno.
  • Pastas al huevo, alimentos rebozados o empanados.
  • Fiambres, embutidos, salchichas, patés.
  • Algunos cafés con crema sobrenadante (capuchino)
  • Como componente de otros alimentos, puede estar etiquetado como:
    • Lecitina (excepto que sea de soja)
    • Lisozima
    • Albúmina
    • Coagulante
    • Emulsificante
    • Globulina
    • Livetina
    • Ovoalbúmina
    • Ovomucoide
    • Ovolivetina
    • Vitelina
    • E-161b (luteína, pigmento amarillo)

VACUNAS QUE CONTIENEN PROTEÍNAS DE HUEVO

GRIPE

  • Evagrip®
  • Imuvac®
  • Inflexal Berna®
  • Mutagrip®
  • Antigripal Poli Leti®
  • Antigripal Pasteur® – Fluarix®

TRIPLE VÍRICA/SARAMPIÓN/PAPERASMSD triple SARM/RUB/PAROT®

  • MSD triple SARM/RUB/PAROT®
  • Antisarampión Llorente®
  • Antiparotiditis MSD®

FIEBRE AMARILLA

(*) No contienen proteínas de huevo las Vacunas Recombinantes

Fuente: Documento de Posición ALERGIA A PROTEÍNAS DE HUEVO. Comité de Alergia Alimentaria de la SEICAP.

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Alergia a melocotón y rosáceas

La clave para una dieta libre de alergia es evitar todos los alimentos o productos que contengan el alimento al que el niño es alérgico.

Los niños con alergia a melocotón pueden tener diferentes patrones de alergia:

  • Hay niños (la mayoría) que tienen lo que se llama Urticaria de Contacto, es decir, habones en las partes (mano, cara,…) donde les toca el melocotón. Otros tienen Síndrome de Alergia Oral (picor e hinchazón de labios, lengua, etc.). Otros tienen urticaria (habones por todo el cuerpo, etc.).
  • Con frecuencia los niños no toleran el melocotón sin pelar y sin lavar, pero si pueden tolerarlo aparentemente en una o varias de otras formas (lavado, pelado, en zumo, en almíbar, etc.).
  • Con frecuencia los niños alérgicos a melocotón tienen además alergia a pólenes. Es conveniente por tanto explorar esta eventualidad.

Las recomendaciones dependerán por tanto del perfil de cada paciente concreto.

En todo caso, y en función de su grado de tolerancia, puede ser conveniente que un niño alérgico a melocotón evite otras frutas de la familia de las ROSÁCEAS:

  • Albaricoque
  • Pavía
  • Paraguaya
  • Ciruela
  • Cereza
  • Manzana
  • Membrillo
  • Pera
  • Mora
  • Almendra
  • Fresa

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Alergia a pescado

La clave para una dieta libre de alergia es evitar todos los alimentos o productos que contengan el alimento al que el niño es alérgico.

Los niños alérgicos a algún pescado lo suelen ser también a la mayoría de los pescados. Por lo tanto, se recomienda que, cuando un niño sea alérgico al pescado, eviten la ingestión de cualquier otro pescado (tanto blanco como azul), hasta tanto el Especialista no le indique lo contrario.

Deben evitar asimismo darle al niño alimentos cocinados con sustancias o caldos de pescado: sopas, paella marinera, etc.

Deben evitar darle alimentos que hayan sido fritos en aceite en el que previamente se haya cocinado pescado.

Deben evitar darle alimentos que hayan sido cocinados en recipientes o manipulados con utensilios previamente utilizados en la elaboración de platos con pescado, y que no hayan sido previamente lavados y enjuagados concienzudamente.

Si el niño tiene asma o urticaria, observe si tiene agudizaciones cuando Vds. cocinan pescado en casa (aunque el niño no llegue a comerlo), cuando entra en una pescadería, o en un bar/restaurante en el que se esté cocinando pescado, etc. En caso de que así sea, dejen de comprar y cocinar pescado en casa, y consulten con su Especialista.

En principio, no es necesario evitar otros productos del mar, como crustáceos (gambas, langostinos, cigalas, etc.) o moluscos (calamares, pulpo, mejillones, almejas, caracoles de mar, etc.).

Sin embargo, y dado que con frecuencia se cocinan platos en los que se mezclan ingredientes diversos (pescados o caldo de pescado, crustáceos y/o moluscos), puede existir cierta confusión respecto a cuál de estos ha sido el auténtico responsable de la reacción del niño.

Hasta tanto ello no haya sido aclarado, eviten darle todo aquello que resulte sospechoso.

Los «muslitos» de cangrejo o las «barritas» de marisco están también prohibidas porque están elaboradas con harinas de pescado.

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Alergia a frutos secos

La clave para una dieta libre de alergia es evitar todos los alimentos o productos que contengan el alimento al que el niño es alérgico.

Con el fin de evitar los alimentos que contengan frutos secos, es importante leer las etiquetas de los alimentos.

Asegúrese de evitar los alimentos que contengan cualquiera de los siguientes ingredientes:

  • Almendras
  • Nueces del Brasil
  • Anacardos
  • Avellanas
  • Pipas de girasol
  • Pistachos
  • Fruto seco del pino (piñón)
  • Castañas
  • Nueces
  • Nuez pacana
  • Nuez dura americana
  • Nuez macadamia
  • Mazapán/pasta de almendra
  • Turrón
  • Frutos secos artificiales Nu-Nuts® (son cacahuetes a los que se les ha quitado el sabor y se les añade el sabor de un fruto seco como la pacana o la nuez).
  • Pasta y cremas que contengan frutos secos (ej. pasta de almendra, NOCILLA®,…)
  • Mantequilla de frutos secos (ej. mantequilla de anacardo, de almendra, de cacahuete,…)
  • Aceite de frutos secos (ej. aceite de girasol, …)
  • Utilice extractos a los que se les ha añadido sabor artificial o imitación
  • Productos de repostería y panadería (bizcochos, panes de semillas, etc.) que contengan frutos secos
  • Los alimentos étnicos, productos horneados preparados comercialmente, y los dulces pueden estar contaminados con frutos secos puesto que los frutos secos se utilizan frecuentemente en estos tipos de alimentos
  • Los frutos secos se añaden a una variedad cada vez mayor de alimentos tales como las salsas de barbacoa, los cereales, las galletas saladas y los helados.

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Источник: https://alergiainfantillafe.org/familiares/ninos-alergicos-a/alimentos/

Alergias infantiles: tipos, causas y síntomas

Alergias infantis

La alergia es una respuesta inmune o reacción exagerada a sustancias. Los síntomas de la alergia son secundarios a un sistema inmune altamente sensible. La función normal del sistema inmune es proteger al cuerpo de las bacterias y los virus.

En los últimos años, ha aumentado considerablemente el número de personas que sufren alergias, principalmente en países industrializados. Se ha descrito un pico de prevalencia de alergias del 6 al 8% hacia el año de vida, que va disminuyendo progresivamente hasta el final de la infancia y se estabiliza en 3-4%.

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En los últimos años, ha aumentado considerablemente el número de personas que sufren alergias, principalmente en países industrializados.

Las alergias están determinadas por varios factores. Uno es el factor hereditario, otros son los factores medioambientales, el abandono de la lactancia materna antes de los seis meses, la introducción precoz de alimentos, entre otros. Cabe aclarar que ante sospecha de síntomas de alergias debemos acudir inmediatamente al pediatra, quien recetará un tratamiento adecuado. 

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Alergias producidas por alimentos

Las alergias alimentarias son las primeras que pueden aparecer en el bebé cuando este comienza a comer a partir de los seis meses de vida. La leche de vaca es la primera causa de alergia en los niños. Concretamente, está producida por una alergia a las proteínas de la leche de vaca.

Otras alergias alimentarias son la alergia al huevo, pescado, frutillas, frutos secos, soja, trigo, tomate, chocolate, etc. Hasta una tercera parte de los niños con alergia a alimentos presentan reacciones con más de un alimento.

Hay una frecuente asociación entre la alergia alimentaria en la niñez y el desarrollo de enfermedad alérgica respiratoria durante la primera o segunda década de la vida.

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¿Cómo se puede presentar una alergia?

• Piel: enrojecimiento, picazón, urticaria, etc.

• Oculares: picazón, enrojecimiento de conjuntiva, lagrimeo, edema de parpados.

• Aparato respiratorio: congestión nasal, picazón, rinorrea, estornudos, edema laríngeo, ronquera, tos, dificultad para respirar, etc.

• Aparato gastrointestinal: angioedema de labios o lengua, náuseas, dolor abdominal, vómitos, diarrea, etc.

• Aparato cardiovascular: taquicardia, hipotensión, pérdida de consciencia.

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¿Cómo evito o identifico la alergia?

Se aconseja introducir la alimentación complementaria a partir de los seis meses. Preferir alimentos orgánicos, de estación, evitar productos procesados, etc. Con cada nuevo alimento que se introduce, ofrecerlo de a uno y prestar atención a los síntomas que pueden hacernos sospechar de una alergia alimentaria y mantener la lactancia materna.

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Los síntomas de la alergia son secundarios a un sistema inmune altamente sensible. La función normal del sistema inmune es proteger al cuerpo de las bacterias y los virus.

Alergias de piel

La dermatitis atópica y la urticaria son dos de las manifestaciones alérgicas de piel más frecuentes que se presentan en la infancia. La dermatitis atópica afecta entre 10-15% de la población. Es una enfermedad de causa desconocida.

Los factores que la desencadenan son, el stress, transpiración excesiva, irritantes (lana, jabones, detergentes, desinfectantes, cosméticos), cambios climáticos bruscos, alimentos, etc.

La mayoría de estos desencadenantes son propios de la vida moderna, por eso el aumento significativo que hemos visto en los últimos años.

La picazón, inflamación y la descamación son algunos de los síntomas. Es común que los niños con dermatitis atópica desarrollen con el tiempo otras alergias, rinitis o asma, por eso es muy importante la detección precoz.

¿Cómo la trato?

Se aconseja eliminación de agentes desencadenantes, alimentación saludable, cuidado de la piel, y tratamiento que indicará el médico especialista.

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Las alergias son cada vez más frecuentes en los niños. La prevención consiste en una combinación de medidas que debemos tomar en cuanto a la limpieza del hogar, ropa que usa el bebé, alimentación de la madre durante el embarazo, alimentación del niño, productos de higiene, etc.

Siempre ante cualquier duda, consultemos al médico. 

* Por la doctora Delfina Inda Médica Pediatra con orientación Ayurveda. : @pediatraayurveda Instagram: @pediatra.ayurveda

Fuentes: Alergia alimentaria en la edad pediátrica, conceptos actuales. Anales de Pediatría.

Sociedad Argentina de Pediatría.

Dermatología Pediátrica, para el médico práctico. Dr José Antonio Mássimo.

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Источник: https://www.clarin.com/entremujeres/hogar-y-familia/alergias-infantiles-tipos-causas-sintomas_0_ryi3hDhlM.html

Alergias infantiles

Alergias infantis

Al acabarse el invierno, quedan atrás una gran parte de las preocupaciones de los padres a la hora de acudir a la consulta del pediatra. Casi podemos decir que es hora de olvidarse de las gripes, las bronquitis, los cuadros catarrales… Pero muchos de nuestros niños comenzarán con una clínica respiratoria tan o más importante que la producida por estas patologías.

Síntomas de las alergias infantiles

Los síntomas irán desde la congestión nasal hasta la dificultad respiratoria, e incluyen un conjunto de enfermedades alérgicas entre las que destacan rinitis, rinoconjuntivitis, asma, urticaria o dermatitis atópica.

Es muy frecuente que un mismo niño sufra más de una de estas enfermedades simultáneamente o de modo consecutivo. La dermatitis atópica y la sensibilización a ciertos alimentos (proteínas de la leche de vaca, huevo…

) suelen ser el primer acontecimiento, que se inicia en los primeros meses de vida.

En general, estas patologías suelen ser transitorias.

Por otro lado, en los primeros años de vida, pueden aparecer sibilancias («pitos») asociadas a infecciones por virus, tendentes a la remisión espontánea y que aparecen tanto en alérgicos como en no alérgicos.

Alergia al polen

La sensibilización a pólenes suele comenzar en los primeros años de vida. Al principio, casi sin síntomas hasta unos años después, momento en que se iniciará el picor de ojos, la sensación de quemazón, el lagrimeo, la obstrucción nasal, los estornudos, el picor de nariz, etc.

, que se harán más intensos a medida que el niño vaya sensibilizándose más.

Otras sustancias que producen alergia y se encuentran suspendidas en el aire, entre las que se incluyen los mohos, los ácaros o los epitelios de animales, producen más síntomas pulmonares y, además, lo hacen de forma más precoz.

Su diagnóstico es más frecuente en niños que en adultos, que predominantemente desarrollan alergia a pólenes.

Alergia al polvo

Los ácaros del polvo son pequeños artrópodos que necesitan escamas de piel y restos vegetales para vivir, en un medio de alta humedad y de temperaturas cálidas. Abundan en colchones, almohadas, moquetas, alfombras…

, por lo que una de las medidas básicas en el tratamiento de una alergia al polvo es la limpieza frecuente de estos elementos y la evitación de la humedad en los hogares.

Hay que tener cuidado con los peluches, que son un buen refugio para los ácaros: cuantos menos haya en casa, mejor.

Alergia a hongos

Los hongos se reproducen por esporas que se encuentran suspendidas en el aire. Destacan entre ellos la Alternaria, el Aspergillus y el Penicilium. Se concentran en lugares húmedos y con riqueza vegetal.

Por ello se recomienda en el caso de los alérgicos a hongos la buena ventilación y el control de las humedades.

Los pacientes alérgicos a los hongos deben evitar, asimismo, tener en su domicilio plantas de interior.

Alergia al pelo del animal

Las alergias a epitelios de animales incluyen no sólo los pelos de éstos, sino que también se desarrolla alergia a su saliva y a sus heces. Los animales más implicados en este tipo de alergia son el gato, el perro, el caballo y el hámster.

La primavera y las alergias

Los pólenes son normalmente estacionales y, de pendiendo de cada especie, varía la aparición de los síntomas según su momento de polinización.

Destacan entre ellos las gramíneas (abril-julio), el plátano de sombra (marzo-abril), el olivo (abril-junio), las cupresáceas (diciembre-marzo), la artemisia (agosto-octubre), el plantago (abril-junio) y el abedul (marzo-mayo).

Algunas de ellas tienen reactividad cruzada con ciertos vegetales comestibles tales como el apio, la zanahoria o la manzana, de manera que algunos de los pacientes alérgicos a plantas no pueden ingerir estos alimentos.

Entre las recomendaciones que se hacen a los alérgicos a pólenes se incluyen una buena ventilación de la casa, el uso de filtros antipolen, el uso de gafas de sol y evitar estar al aire libre los días de mucho aire. La sintomatología por alergia polínica suele empeorar al amanecer y al anochecer, los momentos en que los cambios de temperatura mueven los pólenes.

Otros síntomas de la alergia

La alergia no produce sólo la sintomatología típica de prurito nasal y estornudos, sino que, en ocasiones, hay síntomas un tanto equívocos que nos pueden despistar: otitis o sinusitis de repetición, disminución del apetito, pérdida de olfato, somnolencia diurna, tos o cansancio.

Tratamiento de las alergias

Como se ha visto, la evitación de las sustancias que la producenes, probablemente, la medida principal en el tratamiento de una alergia.

Pero la educación del paciente en el reconocimiento de la sustancia que genera sus síntomas, su período de polinización (en el caso de los pólenes) y su localización es fundamental para que no se desarro lle la sintomatología.

Para el tratamiento sintomático se utilizan numerosas sustancias: antihistamínicos orales, corticoides tópicos y antileucotrienos. Los descongestivos nasales no se usarán en niños por el llamado efecto rebote que genera un aumento de la obstrucción.

Si el cuadro va más allá y el paciente tiene sintomatología de obstrucción bronquial, hay que recurrir a los broncodilatadores y a los corticoides inhalados.

El único tratamiento que influye en el curso de la enfermedad (es decir, en una disminución importante y, en algún caso, incluso en su curación) es la inmunoterapia con dosis crecientes de alergenos, inyectados o sublinguales, durante un período no inferior a 5 años, que generan tolerancia para que el paciente pueda enfrentarse a dichos alergenos con una respuesta exagerada y errónea (que es lo que es la alergia) cada vez menor. Las alergias constituyen sin duda una patología que va en aumento, por lo que un buen conocimiento de sus problemas y de sus posibles tratamientos es fundamental y hará más fácil la vida del paciente y de todo su entorno.

María Amparo Carreño Beltrán, Pediatra

Источник: https://www.conmishijos.com/salud/enfermedades/alergias-infantiles/

¿Cuáles son la enfermedades infantiles más frecuentes y cómo afrontarlas?

Alergias infantis

De mano de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria (SEPAP), abordamos las principales enfermedades infecciosas de los niños, sus formas de contagio, períodos de incubación, causas y tratamiento.

¿Por qué las infecciones afectan con mayor frecuencia a los niños?

Las enfermedades infecciosas acompañan al niño de forma habitual e inevitable durante la mayor parte de su infancia debido a la inmadurez de su sistema inmunitario, que es más sensible a los agentes infecciosos, y también por sus hábitos poco higiénicos, como compartir chupete o juguetes que previamente se han llevado a la boca y que facilitan que dichas infecciones se propaguen con más rapidez.

¿Cuál es la causa de estas infecciones?

La mayoría de las enfermedades infecciosas que afectan a los niños están producidas por virus. Esto quiere decir que no precisan la toma de antibiótico para su resolución, sino únicamente medidas para ayudar al niño a superar el proceso y sus síntomas de la forma más cómoda posible.

Sí que, en ocasiones también los niños pueden sufrir infecciones de tipo bacterianas; en estos casos siempre será un médico el que recomiende el tratamiento con antibióticos.

Además, es importante saber que algunas infecciones se pueden transmitir antes incluso de manifestar síntomas, en lo que se llama el período de incubación, por lo que resulta aún más difícil controlar su contagio.

¿Qué tipos de contagio existen?

Existen cuatro formas fundamentales de contagio:

  • Vía respiratoria: al toser, estornudar, hablar, escupir… expulsamos pequeñas gotitas que contienen partículas víricas. Es la más frecuente entre los niños.
  • Vía fecal-oral: trasmisión a través de bacterias o virus eliminados por las heces. El contagio se produce al ingerirlos, por ejemplo, a través de agua o alimentos contaminados.
  • Por contacto directo: de niño a niño o a través de objetos que se comparten.
  • Por contacto con líquidos orgánicos: como sangre o saliva.

¿Cuáles son las infecciones más frecuentes?

Entre las infecciones más frecuentes por su forma y tiempo de contagio se encuentran las siguientes:

Bronquiolitis: infección respiratoria aguda que afecta a niños menores de 2 años.
Se inicia como un cuadro catarral, seguido de dificultad respiratoria progresiva con aumento del trabajo respiratorio.

  • Causada por virus.
  • Transmisión por vía respiratoria y por contacto a través de las manos y objetos contaminados. Alta contagiosidad.
  • Período de incubación: 7 días.
  • Periodo de contagio: al menos, una semana. Para evitarlo, se recomienda lavado de manos frecuente, con agua y jabón o soluciones hidroalcohólicas.
  • Conviene no acudir a la guardería hasta la mejoría o resolución de los síntomas.
  • Tratamiento: se recomiendan lavados nasales y aspiración de secreciones, mantener al bebé en posición semiincorporada, realizar las tomas fraccionadas y mantener una hidratación adecuada. En ocasiones, se puede precisar ingreso hospitalario para oxigenoterapia.

Conjuntivitis: inflamación de la conjuntiva, el tejido que cubre la parte blanca del ojo.
Puede ser causada por:

  • Virus: se asocia a resfriados. Su periodo de contagio es de 9 días como mínimo, ya que las partículas víricas pueden permanecer semanas en las almohadas, toallas…
  • Bacterias: más infrecuente, aunque también se contagia con facilidad.
  • Transmisión por contacto directo. Es una patología muy contagiosa.
  • Período de incubación: variable y amplio (hasta casi 1 mes).
  • Periodo de contagio: mínimo 9 días.
  • No hay consenso claro, pero, en el caso de ser producida por un virus, se debe permanecer en casa por su alta contagiosidad y si la conjuntivitis es bacteriana, no hay que acudir al colegio durante las primeras 24 horas del tratamiento.
  • Tratamiento: en la conjuntivitis vírica, es importante realizar lavados frecuentes del interior del ojo con una lágrima artificial y para la bacteriana, el médico recetará antibióticos.

Enfermedad boca-mano-pie: patología benigna que provoca pequeñas ampollas en las palmas de las manos, la planta del pie y el interior de la boca, así como fiebre.

  • Transmisión por virus (enterovirus), tanto por vía respiratoria, como fecal-oral.
  • Período de incubación: de 3 a 6 días.
  • Periodo de contagio: muy variable, ya que puede empezar antes de manifestar síntomas y se puede prolongar varias semanas.
  • El paciente no puede acudir al colegio hasta que desparezca la fiebre y las vesículas de la piel se hayan secado.
  • Tratamiento: no hay tratamiento contra los virus que la causan.

Faringoamigdalitis: infección de las amígdalas o anginas.
Puede ser causada por:

  • Virus: provoca dolor de garganta, fiebre baja, tos y malestar general.
  • Bacterias: produce fiebre más alta, malestar general acusado e inflamación de los ganglios del cuello.
  • Transmisión por vía respiratoria.
  • Período de incubación: en la amigdalitis vírica, el periodo de incubación es de 2-15 días y el contagio ocurre antes de los primeros síntomas. Si la causa es una bacteria, la incubación dura entre 1 y 5 días.
  • Periodo de contagio: en cualquier caso, máximo en la fase aguda en casos no tratados y cesa a las 24 horas de iniciar el tratamiento
  • Se recomienda no acudir al colegio hasta 24 horas tras el inicio de tratamiento antibiótico, mientras que si el origen es un virus, pueden seguir acudiendo al colegio, salvo si hay fiebre o malestar general.
  • Tratamiento: antibióticos pautados por el médico para la infección bacteriana y reposo e hidratación, si es amigdalitis vírica.

Gastroenteritis aguda: inflamación de la mucosa que recubre el estómago.

  • Puede ser causada por virus (rotavirus) o bacterias y en ambos casos provoca diarrea, vómitos y dolor abdominal.
  • Transmisión: contagio fecal-oral, por agua, alimentos u objetos contaminados. También, de persona a persona al estornudar o escupir. Es una enfermedad que se propaga con gran facilidad.
  • Período de incubación y de contagio muy variable, dependiendo del germen causante.
  • La recomendación es la exclusión escolar hasta permanecer 24-48 horas sin síntomas.
  • Tratamiento: no es necesario ayuno ni dieta astringente, sino mucha hidratación y reposo.

Gripe: infección aguda del tracto respiratorio superior que produce fiebre alta, dolores musculares y malestar general.

  • Transmisión del virus por vía respiratoria en un radio de hasta 2 metros. También puede transmitirse con el contacto directo con objetos recientemente contaminados. Las manos son un vehículo frecuente de contagio.
  • Período de incubación: 24-72 horas.
  • Periodo de contagio: desde las 24 horas antes de los síntomas hasta el quinto o séptimo día de enfermedad.
  • Se recomienda no acudir al colegio hasta resolución de la enfermedad.
  • Tratamiento: analgésicos y antinflamatorios para aliviar los síntomas.

Lombrices (oxiuros): infección por un parásito que provoca picor alrededor del ano, sueño inquieto y despertares durante la noche.

  • Transmisión por contagio fecal-oral o a través de objetos contaminados, como ropa o sábanas.
  • Período de incubación: de 1 a 2 meses.
  • Periodo de contagio: mientras se mantengan los parásitos en el organismo.
  • No se recomienda la exclusión escolar, pero sí tratamiento al paciente y familiares que hayan convivido con él.
  • Tratamiento: el médico especialista pautará la toma de un fármaco antiparasitario.

Moluscos (Molluscum contagiosum): infección vírica que se manifiesta con la aparición de pequeñas lesiones o pápulas en la piel, agrupadas y por todo el cuerpo.

  • Transmisión por contacto directo piel con piel y por objetos contaminados.
  • Periodo de incubación: de 2 a 7 semanas.
  • Periodo de contagio: mientras duren las lesiones.
  • No es causa de exclusión escolar, pero se recomienda evitar contacto directo con las lesiones y no compartir objetos de aseo, prendas de ropa, etc.
  • Tratamiento: existen soluciones tópicas que destruyen el molusco de forma química, pero deberán ser recetadas por un profesional médico.

Mononucleosis infecciosa: enfermedad vírica caracterizada por un cuadro febril, con dolor de garganta y aumento del tamaño de los ganglios, sobre todo los del cuello. También se le denomina “enfermedad del beso”.

  • Transmisión a través de la saliva, principalmente, y también por secreciones respiratorias y objetos contaminados.
  • Período de incubación amplio, entre 30-50 días.
  • Periodo de contagio: hasta 2 meses.
  • No es causa de exclusión escolar porque no requiere que el paciente permanezca aislado.
  • Tratamiento: enfocado a minimizar los síntomas (reposo, hidratación y antitérmicos).

Tosferina: infección bacteriana que provoca fiebre leve y diarrea y sobre todo tos fuerte, que puede derivar en vómitos o episodios de asfixia.

  • Transmisión de la bacteria por vía respiratoria.
  • Periodo de incubación de 7 a 10 días (puede llegar a 21).
  • Periodo de contagio: máximo durante las dos primeras semanas de tos.
  • Se recomienda no acudir al colegio hasta 5 días después de iniciado el tratamiento.
  • Tratamiento: antibiótico (azitromicina) durante 5 días.

Varicela: infección causada por el virus varicela zóster que se caracteriza por la aparición en la piel de granos rosas que producen intenso picor.

  • Transmisión por contacto directo y respiratorio.
  • Periodo de incubación: de 10 a 21 días.
  • Periodo de contagio: desde 4 días antes de la erupción hasta 5 días después.
  • Se recomienda no acudir al colegio hasta que todas las lesiones se encuentren en forma de costra.
  • Tratamiento: sintomático.

Además, otras enfermedades infecciosas frecuentes en la infancia pueden ser la otitis, las paperas, el sarampión o la pediculosis (piojos).

Источник: https://cinfasalud.cinfa.com/p/infecciones-infantiles-frecuentes/

Embarazo y niños
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