Alimentación del bebé de 1 año

La alimentación del bebé durante el primer año de vida

Alimentación del bebé de 1 año

La dieta de los bebés durante su primer año es vital para su crecimiento. En la actualidad, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y hasta los dos años como complemento. Pero existen alternativas como la leche artificial o el biberón, y además hay que comenzar a introducir alimentos sólidos en su dieta.

Lactancia materna

La leche materna proporciona la alimentación ideal al lactante y contribuye a un crecimiento y desarrollo favorables.

Reduce la incidencia y gravedad de las enfermedades infecciosas, protege al niño de ciertos tipos de alergias e intolerancias alimentarias, se ajusta en todo momento a las necesidades del bebé, y contribuye a que la relación entre madre e hijo sea más cercana.

Se recomienda iniciar la lactancia materna lo antes posible (en la primera hora de vida tras el nacimiento). Al nacer, el niño suele encontrarse muy despierto, favoreciendo dicha situación un buen enganche y succión del recién nacido, que a su vez estimula la liberación de las hormonas implicadas en la producción y secreción de leche.

No es aconsejable utilizar pautas rígidas de alimentación. El bebé ha de mamar a petición suya y de manera frecuente (cada dos o tres horas los primeros días). En pocas semanas, las tomas se espaciarán espontáneamente. Cuando la lactancia materna no es posible, la lactancia artificial es una buena alternativa para alimentar al niño.

Lactancia artificial

Las leches para lactantes (en el envase llevan el número 1) constituyen un alimento adecuado durante los 4-6 primeros meses de vida.

En cualquier caso, el pediatra os indicará en qué momento deben producirse los cambios en la alimentación del bebé.

El biberón se ofrecerá cuando el niño tenga hambre (aproximadamente cada 3-4 horas), y la cantidad dependerá de sus necesidades. Recordad que las indicadas en los envases son sólo orientativas.

Para preparar el biberón, añadir un cacito raso de leche en polvo por cada 30 ml de agua (utilizar el cacito específico incluido en el envase). En caso de usar agua mineral, seleccionar aquellas con bajo contenido en sales.

A partir de los 6 meses de vida, se utilizarán las leches de continuación (en el envase llevan el número 2), adaptadas a las nuevas necesidades nutricionales del bebé. A partir de los 4-6 meses de edad, se introducirá la alimentación complementaria.

Introducción de alimentos sólidos

La incorporación de cada nuevo alimento debe realizarse por separado, dejando varios días entre uno y otro.

Se ofrecerán pequeñas cantidades, aumentándolas a medida que el niño se acostumbre al sabor.

La pauta de introducción de cada alimento no es fija, sino que presenta pequeñas variaciones, dependiendo de la experiencia del pediatra y el ritmo de crecimiento y desarrollo del bebé:

Cereales. Los cereales sin gluten (arroz y maíz) pueden introducirse entre los 4 y 6 meses. Se preparan disueltos en leche materna, leche de continuación o agua. Los cereales con gluten (avena, cebada, centeno y trigo) no deben incorporare antes de los 6-7 meses.

Frutas. Las primeras papillas de frutas incluirán manzana, plátano, naranja o pera, y se ofrecerán entre los 4 y 6 meses. Las frutas con mayor probabilidad de desencadenar alergias (fresa, melocotón…) no han de darse antes del año de vida.

Verduras y hortalizas. La patata, la zanahoria, las judías verdes o el calabacín pueden incorporarse a partir de los 6-7 meses. Al elaborar el puré, es posible añadir un chorrito de aceite de oliva, pero no es aconsejable condimentar con sal. Las espinacas, las coles, el repollo o la remolacha no deben introducirse antes del noveno mes.

Carne. El pollo, la ternera y el cordero se incluirán progresivamente en el puré de verduras a partir de los 6-7 meses. El cerdo y las vísceras se darán más adelante.

Pescado. Debido a su alta capacidad alergénica, no debe introducirse antes de los 9-10 meses. Comenzar añadiendo pescado blanco cocido al puré de verduras.

Huevo. La yema de huevo cocida puede ofrecerse a partir de los 9-10 meses. La clara o el huevo entero no se incorporará hasta los 12 meses. Se recomienda no dar al bebé más de 2 o 3 huevos a la semana.

Legumbres. Se introducirán en pequeñas cantidades a los 15-18 meses.

Leche de vaca. Las leches de continuación son adecuadas hasta los 2-3 años, pero a partir de los 12 meses el niño puede tomar leche entera de vaca. Los derivados lácteos (yogur, queso…) también pueden formar parte de la alimentación del bebé.

Источник: https://www.conmishijos.com/salud/alimentacion/la-alimentacion-del-bebe-durante-el-primer-ano-de-vida/

¿Qué dar de comer a un bebé de 1 año?

Alimentación del bebé de 1 año

Muchas mamás y muchos papás suelen tener muchas dudas sobre qué dar de comer a un bebé de 1 año.

Entre las principales dudas de las madres y los padres cuando se preguntan qué come un bebé de 12 meses exactamente, encontramos cuestiones como la introducción de los alimentos sólidos, el cambio de leche o cómo fomentar su desarrollo a través de la alimentación. Por ello, a continuación, en este artículo te dejamos toda la información sobre qué puede comer un bebé de 1 año.

¿Qué come un bebé de 1 año?

Al llegar al año de edad, el bebé comienza una nueva etapa en su alimentación. A partir de los 12 meses, se podrá ir introduciendo otros tipos de alimentos en la dieta del pequeño. Ahora que ya tiene el año, las mamás y los papás tienen una mayor variedad de alimentos para dar al pequeño de la casa.

Poco a poco, se irá viendo como el bebé va introduciendo más alimentos sólidos en su dieta y comienza a masticar de forma más efectiva, al igual que también empezará a disfrutar más de su comida variada.

Qué puede comer un bebé de 12 meses

La introducción de nuevos alimentos sólidos dependerá, en gran parte, de cómo se haya realizado su alimentación en los meses anteriores.

Si desde los 6 meses hasta los 12 meses el bebé solo ha comido en forma de papilla o puré, lo mejor será ir introduciendo los sólidos poco a poco, primero triturando menos la comida hasta alcanzar el momento en el que el pequeño pruebe el alimento entero sin triturar.

De manera simultánea, puedes ofrecer algunos tipos de alimentos sólidos que le sean fáciles de comer. Algunas frutas, como el plátano o la pera, así como el pan o los fideos son algunas de las mejores opciones. Eso sí, siempre bajo supervisión para ir observando cómo tolera la comida.

Qué sólidos darle a un bebé de 1 año

Además de los alimentos que se han ido introduciendo desde los 6 meses hasta los 12 meses, a partir de 1 año se pueden introducir otros que antes estaban vetados por ser considerados como alérgenos u otros aspectos médicos para la cuidar de la salud del pequeño. Eso sí, es imprescindible no olvidar que los nuevos alimentos hay que introducirlos uno a uno y esperar varios días para ver cómo reacciona el pequeño.

A partir de los 12 meses, el bebé podrá disfrutar de alimentos como: pescado azul de piezas pequeñas como sardinas o boquerones, legumbres, frutos rojos como las fresas, verduras de hoja verde y huevo.

Leche de vaca o leche de crecimiento

A partir de los 12 meses, los bebés pueden comenzar a tomar leche de vaca. Es más, a partir de los 12 meses se puede optar también por la leche de crecimiento como transición hasta los 2-3 años. Eso sí, es importante elegir la leche de crecimiento para nuestro bebé.

La leche de crecimiento es un alimento que se elabora a partir de la leche de vaca desnatada y se le añaden algunos componentes básicos para enriquecerla y ofrecerle al pequeño los nutrientes que su cuerpo necesita en el marco de una dieta diversificada.

Estimular el desarrollo del bebé de 1 año con leche de crecimiento

La alimentación es muy importante ya que, a través de ella, se puede estimular el desarrollo del bebé de 1 año. 

Las leches de crecimiento son un complemento en la alimentación de los bebés desde los 12 meses hasta los 3 años, aproximadamente. Una de las marcas de leche de crecimiento del mercado es Enfamil Premium COMPLETE 3, que está indicada para los niños que ya han cumplido un año de vida. Se recomienda dar hasta los 3 años.

Enfamil Premium COMPLETE 3 ayuda a cubrir las necesidades nutricionales de los bebés a partir de los 12 meses, como complemento en una dieta diversificada.

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Además, contiene hierro. El hierro contribuye al desarrollo cognitivo normal de los niños. La gama COMPLETE 3 contiene otros minerales como, por ejemplo, el calcio que es necesario para el mantenimiento de los huesos y dientes en condiciones normales.

Asimismo, es una leche de crecimiento formulada con vitaminas que necesitan. Están presentes las vitaminas C y D.

Contiene ALA, un ácido graso esencial. Los ácidos grasos esenciales son necesarios para el crecimiento y el desarrollo normales de los niños con una ingesta diaria del 0,2 % de la energía total.

Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. El pediatra es el que mejor te puede asesorar sobe el cuidado y la alimentación de tu hijo, y sobre los alimentos que debes añadir a la dieta conforme va creciendo.

Источник: https://www.enfamil.es/blogs/alimentando-a-mi-bebe/que-dar-de-comer-a-un-bebe-de-1-ano

Alimentación del bebé de 1 año

Alimentación del bebé de 1 año

Una dieta saludable debe cubrir las siguientes necesidades nutricionales:

– Calorías: 1.200 a 1300 Kcal/día

– Proteínas: 25 a 30 gr/día

– Hidratos de carbono: 100 a 160 gr/día

– Grasas: 35 a 45 gr/día

La distribución energética entre las diferentes comidas debe ser:

•  Desayuno: 25%

•  Comida: 30%

•  Merienda: 15%

•  Cena: 30%

La dieta debe ser equilibrada y variada en platos, sabores, texturas y consistencia e incluso colores, para acostumbrar al paladar y lograr un adecuado aporte nutritivo. El olor, el color, el sabor y la forma influyen en sus gustos personales.

Los sólidos adquieren importancia en la dieta del niño, y la leche debe dejar de ser la fuente principal de nutrientes.

De hecho, los poslactantes necesitan solo 300 ml diarios, en vez de los 500-600 ml anteriores, que completarán con otros productos lácteos. Además, a partir de los 15 meses pueden comenzar a tomar leche de vaca normal.

Si sigues amamantando, bastará con dos tomas al día, sumadas a los productos lácteos que ya debe comer.

Una dieta saludable de un poslactante difiere de la requerida para un adulto en que contiene menos alimentos voluminosos con alto contenido en fibra. El estómago del pequeño no puede tratar comidas como la pasta o el arroz integrales, y una dieta demasiado rica en fibra no es buena para él porque le llenará enseguida y puede reducir la cantidad de calcio y hierro absorbidos.

Además, es importante que sigas añadiendo la mínima cantidad de sal y azúcar en sus comidas, lo cual le beneficiará de mayor. En su lugar, puedes comenzar a añadir especias como ajo o hierbas aromáticas.

El hierro es muy importante a esta edad, con lo que debes incluir carne roja en su dieta.

Hay que poner especial cuidado en la conducta alimenticia del niño, la cual puede estar sujeta a determinadas aversiones y preferencias, lo que puede conducir en ocasiones a una dieta carente de algunos nutrientes. Aunque le cueste comer ciertos alimentos, en ningún caso debes permitirle que elimine de su dieta ciertos grupos alimenticios como verduras o pescados.

Los niños a estas edades son caprichosos y tienen tendencias hacia los dulces y golosinas que a veces se le ofrecen. La alimentación correcta a partir del año de edad se basa en el consumo de una dieta equilibrada que garantice los tres objetivos siguientes:

1.         Asegurar un crecimiento y desarrollo óptimos.

2.         Evitar carencias nutritivas.

3.         Prevenir enfermedades del adulto: cardiovasculares y obesidad.

¿Qué tipo de alimentes se pueden comer?

– 12-14 meses: Ya puede tomar chocolate y miel (sin abusar), alimentos que antes estaban prohibidos. Los platos se sirven cada vez menos triturados.

– 15-17 meses: El pequeño puede comer muchos platos de la mesa familiar: sopa de verduras, purés de legumbres, sopas de fideos, arroz en todas sus variedades (excepto con mariscos), carnes y pescados en salsa, tortillas.

– 18-19 meses: Ya puede comer quesos (a excepción de los muy pasados).

– 20-24 meses: Al acercarse al segundo cumpleaños, puede empezar a comer huevos fritos y verduras como las coles. Aún hay que tener cuidado con los mariscos, los embutidos y los condimentos fuertes.
 

Ejemplo de menú

Al año de edad se va estructurando la dieta propia de cada niño. Empieza a descubrir y aceptar los diferentes sabores de los nuevos alimentos que le son ofrecidos. A partir de ahora debe empezar a comer prácticamente de todo, aunque siempre de forma progresiva y con una dieta equilibrada. Su menú diario debe tener al menos 4 tomas: desayuno, comida, merienda y cena.

Durante esta época también debe producirse un cambio estratégico en su alimentación. Pasar de concepto de plato único a una comida compuesta por un primer plato (verduras, patatas, sopa, purés), un segundo plato (carne, pescado, huevo, todo ello acompañado de una guarnición) y finalmente un postre.
 

Desayuno

– Lactancia materna o una taza de leche.

– Entre 60 y 120 cc de cereales.

– Un vaso de zumo de naranja natural sin azúcar.
 

Media mañana

– Un yogur entero.

– ½ rebanada de pan integral o media pieza de fruta.
 

Comida

– Primer plato: Generalmente a base de arroz, pasta, verduras con patata, legumbres en puré, puré de verduras con carne o pescado (puedes introducir parte en el puré y dejar un poco fuera, trocearlo bien y dárselo para que vaya masticando).

– Segundo plato: Carnes, derivados cárnicos, pescado o huevos. Deben aparecer en cantidades moderadas. Pueden acompañarse de una guarnición de ensalada o verduras o patatas (asadas o cocidas o en puré, no siempre fritas). Conviene incluir al menos 3 veces por semana pescado (blanco y azul) y huevos, hasta tres veces por semana.

– Postre: Un yogur.
 

Merienda

– Papilla de frutas o un bol con trozos de fruta muy pequeños.

– Un par de galletas.

– Un zumo.
 

Cena

– Biberón de leche con cereales o lactancia materna.

– Media tortilla francesa, o una loncha de jamón cocido, o un par de croquetas de pollo o pescado.
 

Recetas para bebés de 1 año

– Verduras

Crema de calabaza

Ingredientes

500 g de calabaza

1 patata

1 puerro

1 litrode caldo vegetal o de agua

50 ml de aceite de oliva

Sal

La calabaza es muy dura de pelar, por lo que es mejor que la peles una vez cocida.

Se pone la calabaza en un recipiente apto para el microondas, se tapa con film transparente al que le haces antes unos agujeros para que escape el vapor y la cueces durante diez minutos a máxima potencia.

Cuando esté fría o tibia se le quita la piel. Después, echa un chorro de aceite en una cazuela grande, corta los puerros en pequeños trozos y sofríe a fuego lento durante unos diez minutos.

Echa la sal (poca) y añade la patata pelada y cortada en trozos. Remueve y deja cocer todo junto otros tres o cuatro minutos. Incorpora la pulpa de la calabaza ya cocida y el caldo caliente y deja cocer media hora. Por último, tritura bien hasta que quede una crema muy fina.

Para darle más untuosidad, puedes añadirle un par de quesitos a la crema antes de triturar.
 

Lasaña de verduras

Ingredientes

12 placas de lasaña de huevo

1 zanahoria

1 berenjena

2 chalotes

1 puerro

10 judías verdes

75 g de queso Emmental

Sal

Mantequilla

Para la salsa de tomate:

4 tomates maduros

1 diente de ajo

Aceite

Sal y azúcar

Para la bechamel:

50 g de mantequilla

50 g de harina

500 ml de leche

1 pellizco de nuez moscada

Sal

Empieza haciendo la salsa de tomate. Pela los tomates y córtalos en trozos menudos. En una cazuela plana unta aceite y el diente de ajo y añade los tomates. Alíñalos con una cucharadita de sal y una pizca de azúcar y déjalos cocer hasta que queden bien confitados. Tardarán unos tres cuartos de hora.

Para la bechamel, derrite la mantequilla en una cazuela, añade la harina y deja que la mezcla cueza hasta que se dore. Incorpora la leche de una sola vez y remueve sin dejar que se espese. Sala y aromatiza con nuez moscada. Mezcla la bechamel con la mitad de la salsa de tomate.

Cuece las placas de lasaña en agua hirviendo con sal durante quince minutos. Escúrrelas y extiéndelas sobre un trapo de cocina limpio. Lava bien las verduras y córtalas en trozos pequeños. Salpiméntalas y échalas en una sartén con aceite caliente y rehoga a fuego lento durante diez minutos como mínimo. Después, mézclalas con la otra mitad de salsa de tomate.

En una fuente para horno, pon una base de bechamel y tomate, y encima, una capa de placas de lasaña; sobre esta pon una capa de verduras y tomate y cubre con otra capa de lasaña.

Repite la operación tantas veces como sea posible y acaba con una capa de pasta de lasaña. Cúbrelo todo con salsa bechamel y tomate y espolvorea el queso.

Mete al horno con el gratinador encendido y cuando esté gratinado, ya se puede comer.
 

– Carnes:

Escalope con puré de calabacín

Ingredientes

500 g de espalda o de pierna de ternera cortada en filetes muy finos

50 g de pan rallado

2 huevos

250 ml de aceite

150 ml de leche

Para el puré de calabacín:

1 calabacín

Un poco de mantequilla

100 ml de agua

Sal

Empieza por el puré de calabacín. Córtalo sin pelarlo y sofríelo con un poco de mantequilla a fuego lento, durante unos quince minutos. Échale sal, ponlo en el agua y cuécelo durante una media hora. Tritúralo y lo reservas.

Pon los escalopes en remojo en leche y sal durante media hora. Reboza con huevo batido y pan rallado. Calienta el aceite en una sartén y fríelos. Cuando se hayan dorado, retíralos del fuego y colócalos sobre un papel de cocina absorbente. Sírvelos con el puré de calabacín.
 

Albóndigas guisadas

Ingredientes

150 g de carne picada de ternera

150 g de carne picada de cerdo

Unas cuantas hojas de perejil

1 huevo

30 g de miga de pan

Un chorro de leche

Harina

1 cebolla

2 tomates maduros pequeños

100  de guisantes

50 ml de vino blanco

200 ml de agua

Un poco de azúcar

Sal

Para el picadillo:

Unas briznas de azafrán

6 almendras

Un chorro de vino blanco

Pon la miga de pan en remojo con la leche. Mezcla en un bol las carnes picadas, el huevo, la miga de pan remojada, sal, pimienta y el perejil picado. Trabájalo con las manos hasta conseguir una masa homogénea. Haz bolas con ella, pásalas por la harina y fríelas en aceite muy caliente.

Pela y pica la cebolla y sofríela a fuego lento en una cazuela donde quepan después las albóndigas. Añade el tomate rallado, el azúcar y la sal y déjalo al fuego diez minutos. Debe quedar confitado.

Tritura el sofrito y vuélvelo a poner en la cazuela con las albóndigas y el vino blanco. Cuece a fuego lento cinco minutos para que se evapore el vino.

Añade agua y deja cocer otra media hora, también a fuego lento.

Mientras, prepara el picadillo y machácalo en el mortero. Échalo a la mezcla y espera unos minutos para que ligue la salsa.

– Pescados:
 

Atún con tomate natural rallado

Ingredientes

4 filetes de atún de tamaño individual

4 tomates maduros

100 g de champiñones

100 ml de aceite de oliva

Sal

Ralla los tomates y alíñalos con aceite de oliva y un poco de sal. Lava los champiñones, quítalos el pie y pícalos muy menudos. Mézclalos con los tomates rallados. Sala los filetes de atún y hazlos a la plancha, muy caliente, con un chorro de aceite de oliva. Solo se deben hacer un minuto por cada lado. Sírvelos acompañados del tomate y los champiñones.
 

TodoPapás ha desarrollado una herramienta para calcular la cantidad de leche para el bebé. Es importante señalar que los últimos estudios científicos indican que si la alimentación se realiza con biberón también es recomendable que sea a demanda.

Obesidad

Definición:

Exceso de peso por encima del nivel saludable para la edad y la talla.

Síntomas:

Exceso de peso, dificultad para hacer ejercicio, problemas respiratorios.

Tratamiento:

Dieta sana y equilibrada, ejercicios moderados y adecuados a la edad.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/alimentacion-bebe/alimentacion-del-bebe-de-1-ano--3712

Alimentación complementaria en el primer año del bebé

Alimentación del bebé de 1 año

Durante los primeros 6 meses de vida el bebé solamente necesita tomar leche. La materna es la mejor. Porque asegura un crecimiento adecuado, aporta defensas y contribuye al vínculo. Si no ha sido posible la lactancia natural se recurre a preparados para lactantes.

Después, además de la leche, el bebé debe tomar otros alimentos. Las frutas y verduras aportan vitaminas, minerales y fibra. Las carnes, pescados y huevos aportan proteínas y minerales como el hierro.

Las verduras y legumbres

Pueden utilizarse verduras frescas de temporada o congeladas. Se deben cocer con poca agua y mejor en olla exprés, para aprovechar mejor las vitaminas y minerales que se quedan en el caldo. Luego se trituran, añadiendo un poco de aceite y muy poquita sal.

También se pueden mezclar con arroz, lentejas o guisantes. No hace falta poner muchas verduras diferentes en cada comida. Es preferible que sean 2 o 3, en mezclas similares a las de la comida casera (guisantes con zanahoria y patata, patata con calabacín, garbanzos con calabaza, lentejas con zanahoria…).

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda no incluir acelgas ni espinacas en el puré antes del año. Si se hace, que sea en muy poca cantidad, conservando el puré en frigorífico si se van a consumir en el mismo día o, si no es así, congelándolo hasta su uso.

Conviene que el puré sea espeso, para que haya mucho alimento en poca cantidad de comida.

Las verduras cocinadas se deben guardar en la nevera si se van a consumir en el día o bien congelarlas si son para otro día. No conviene dejarlas a temperatura ambiente.

Las frutas

Todas las frutas son buenas. Se puede empezar por una e ir añadiendo nuevas frutas. Aportan vitaminas y fibra. Se puede triturar o aplastar una sola o varias clases diferentes, según el gusto del bebé. No es necesario, pero hay quien añade cereales o galletas. No se recomienda poner azúcar, miel, ni leche condensada.

Algunos bebés prefieren chupar y roer la fruta en trozos, sobre todo a partir de los 8-9 meses, que ya los pueden coger con la mano o comer trocitos pequeños.

Los bebés pueden tomar un poquito de zumo, recién hecho, con vasito y es preferible ofrecerles pequeñas cantidades. Se recomiendan los zumos naturales caseros.

Las carnes, pescados y huevos

La carne se cuece junto con las verduras a partir de los 6 meses. Se puede utilizar pollo o pavo (sin piel), cordero o ternera.  El cerdo se dará un poco más adelante, preferiblemente partes con poca grasa.

El pescado puede ser fresco o congelado, blanco o azul. Puede sustituir a la carne en el puré de verduras. Muchos bebés prefieren saborearlo desmenuzado con los dedos.

¡Atención a las espinas!

El huevo se introduce cocido, primero la yema.  La clara y el huevo entero un poco más tarde. Se puede añadir a los otros alimentos, en puré o troceado.

Los cereales

Hay cereales sin gluten (arroz y maíz) y cereales con gluten (trigo, avena, cebada y centeno). Se suele comenzar por los cereales sin gluten. Los cereales con gluten es conveniente darlos sobre los 6 meses, al principio en pequeñas cantidades.

Los preparados comerciales con cereales en polvo se pueden disolver en la leche del biberón, preparar en papilla con leche o añadir a otros alimentos. Los bebés que toman el pecho no necesitan tomar cereales con leche artificial. Se pueden añadir a la fruta o a los purés.

También se pueden dar añadiendo pasta al puré (fideos, sémola, algún macarrón) o dándole a mordisquear una galleta o un trozo de pan.

Mejor que no lleven cacao, ni miel añadidos.

Los lácteos

No deben tomar leche de vaca durante el primer año, pero no quiere decir que no la puedan probar.

¿Potito, puré o guiso casero?

Es mejor apostar por las comidas hechas en casa. Las normales que todos suelen tomar: potajes, guisos, legumbres, menestra, pisto, carne en salsa… Si la meta es que a los 12 meses ya coma de todo y como todos… es mejor que se acostumbre pronto. Además los bebés siempre tienen mucho interés por la comida que toman sus padres.

En resumen:

  • Recordar que alrededor de los 6 meses se pueden ir dando nuevos alimentos poco a poco, y que hacia el año ya deben haber probado de todo.
  • Es recomendable permitir que el bebé tome la iniciativa y coma alimentos de los demás miembros de la familia.
  • Es preferible utilizar alimentos cocinados en casa y que el niño vaya comiendo poco a poco los platos caseros.
  • Los padres ofrecen los alimentos adecuados, pero la cantidad que toma la decide el niño. Nunca hay que forzarles a que coman o terminen lo que hay en el plato.
  • No es necesario añadir apenas sal ni azúcar a la alimentación del bebé en el primer año.
  • Hay que tener cuidado con no ofrecerle trozos grandes o de consistencia dura, para prevenir que se atragante.
  • La batidora no es imprescindible. Aunque es práctica para hacer purés se debe abandonar al cumplir 1 año de edad.

Источник: https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/alimentacion-complementaria-en-primer-ano-bebe

De todo menos esto: alimentos prohibidos en la dieta de los bebés menores de un año

Alimentación del bebé de 1 año

Hasta el año el principal alimento del bebé es la leche y, a partir de que cumplen seis meses, están preparados para empezar a probar todo tipo de alimentos.

Es el momento de comenzar con la alimentación complementaria, un reto para los pequeños, que tienen que acostumbrarse a todo un mundo nuevo de texturas y sabores y, hasta hace bien poco, un auténtico quebradero de cabeza para los papás por las complicadas y estrictas pautas de introducción de los alimentos que nos daban los pediatras. Ahora la cosa ha cambiado y los bebés pueden comer casi de todo desde que cumplen seis meses. Solo hay unos pocos alimentos prohibidos antes del primer año.

Por su contenido en mercurio, en niños menores de tres años hay que evitar el consumo de pez espada o emperador, tiburón, lucio, cazón, tintorera y atún (en niños de 3 a 12 años, limitarlo a 50 gr./semana o 100 gr.

/2 semanas y no consumir ninguno más de la misma categoría la misma semana).

Además, a causa de la presencia de cadmio, los niños de menos de tres años deben evitar el consumo habitual de cabezas de gambas, langostinos y cigalas o el cuerpo de crustáceos parecidos al cangrejo.

Sal

No es adecuada para sus riñones en pleno proceso de maduración.

Otro motivo de peso para evitar su consumo es que los niños no necesitan que añadamos aditivos a la comida para encontrarla sabrosa, ya que para ellos el sabor de la patata, la zanahoria o la carne es completamente nuevo.

Si lo que queremos es que se acostumbren a identificar los distintos alimentos y conocer el sabor de cada uno, mejor que nada interfiera en ese proceso.

Si le damos potitos, vigilemos que no lleven sal en su composición para los menores de un año y si, a partir de esta edad, queremos añadir un poco a sus comidas (siempre en poca cantidad y cuánto más tarde mejor) que sea yodada.

No son recomendables tampoco verduras en vinagre y determinadas conservas, carnes saladas y embutidos, dados de caldo o sopas en polvo. Ojo con los alimentos aparentemente inofensivos que les damos a los bebés, como los fiambres de pollo o pavo.

No son un alimento recomendado para ellos, primero porque es carne procesada y segundo porque suelen llevar mucha sal.

En el caso de los alimentos procesados, se considera:

  • Alto contenido en sal: 1,25 gr. de sal o 0,5 gr. de sodio por cada 100 gr. de producto
  • Bajo contenido en sal: menos de 0,25 grs. de sal o 0,1 de sodio por cada 100 grs. de producto

Espinacas y acelgas como plato único

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria recomienda, por precaución, no dar espinacas ni las acelgas a los bebés antes del primer año de vida. por su contenido en nitratos.

En caso de incluir estas verduras antes del año, hay que procurar que el contenido de espinacas y/o acelgas no sea mayor del 20% del contenido total de la ración de comida.

Entre 1 y 3 años se recomienda no dar más de una ración de estas verduras al día y evitar su consumo en niños que presenten infecciones gastrointestinales.

Miel

Es peligrosa porque puede provocar botulismo, una enfermedad poco frecuente (en España se dan 110 casos al año), pero que puede ser muy peligrosa. Además, se recomienda no ofrecer hasta al menos los 3 años por ser muy cariogénica.

Frutos secos enteros

Son pequeños, redondos y no se deshacen en la boca, por lo que los frutos secos son uno de los alimentos más proclives a provocar asfixia. Los expertos recomiendan no darlos enteros hasta los 3-5 años y siempre con precaución.

Los frutos secos se pueden tomar desde los 6 meses molidos en distintas preparaciones. También cuidado con alimentos sólidos de forma redonda como salchichas o uvas enteras (hay que cortarlos a lo largo) y otros alimentos duros como zanahoria o manzana crudas.

Ojo también con las palomitas de maíz, las recomendaciones son las mismas que para los frutos secos.

Alimentos bajos en grasa, desnatados

Los bebés en plena etapa de crecimiento, necesitan grasa (saludable) para crecer. Es conveniente evitar estos alimentos hasta los 3-5 años.

Leche entera y sus derivados

Por el exceso de proteínas y minerales que contienen y que pueden ser perjudiciales para los riñones de un bebé. La leche materna tiene cerca de 1 gr. de proteínas por cada 100 ml.

(la de fórmula algo más), mientras que la leche de vaca tiene 3,3 gr. por cada 100 ml. Los bebés no son capaces de digerirla completamente porque sus riñones no son capaces de filtrar todo el exceso de nutrientes que está recibiendo.

Además, puede producir anemia porque disminuye la absorción del hierro.

Carne, Pescado y huevo poco hecho

Nunca ofrecer estos alimentos crudos o cocinados a menos de 70º, temperatura en que los microorganismos patógenos son destruidos.

Hay que esperar hasta los 3-5 años, lo mismo que los quesos poco curados elaborados con leche cruda, ya que es posible que el proceso térmico o de curación de estos alimentos no haya eliminado el riesgo de presencia de bacterias patógenas como la salmonela, la campilobacteria, la listeria o la Escherichia coli.

Recordar que estas recomendaciones van también para el huevo frito, el huevo pasado por agua y el huevo crudo que podemos encontrar en preparaciones como el merengue o la mayonesa casera. La tortilla francesa o los huevos revueltos pueden tomarlos a partir de que se introduzca el huevo entero, siempre bien cuajados para evitar el riesgo de salmonelosis.

Carne de caza

Los niños menores de 6 años no deberían consumir carne procedente de animales cazados con munición de plomo ni sus derivados porque causa daños neuronales.

Azúcar y alimentos superfluos

El azúcar, bajo cualquiera de sus nombres, es un alimento totalmente innecesario, tanto en la dieta de los niños como en la de los adultos. Es cariogénico, desmineraliza, no aporta nada nutricionalmente, es adictivo y además está asociado directamente con la obesidad infantil.

Así que, el objetivo es retrasar su introducción lo más posible y nunca antes del primer año (puede conocer el sabores dulces a través de la fruta). Lo mismo para los alimentos superfluos azucarados como mermeladas, cacao y chocolate, flanes y postres lácteos, galletas o bollería.

Teniendo en cuenta esta lista de alimentos prohibidos durante el primer año de vida, nuestro bebé estará preparado para empezar a probar casi de todo a partir de los seis meses.

En Bebés y más Alimentación complementaria: guía completa, ¿Cuántos días hay que dejar pasar entre un alimento y otro al principio de la alimentación complementaria?

Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/de-todo-menos-esto-alimentos-prohibidos-en-la-dieta-de-los-menores-de-un-ano

Mi hijo tiene un año, ¿puede comer de todo?

Alimentación del bebé de 1 año

Durante los últimos meses hemos escuchado hablar en numerosas ocasiones de los peligros del aceite de palma y los azúcares añadidos para los más pequeños, unos ingredientes que han hecho saltar todas las alarmas y que han llevado a muchos padres a cuestionarse la alimentación de sus hijos.

Una de las edades que más dudas genera es la de los 12 meses porque, ¿puede un niño de un año comer de todo? Lo cierto es que los expertos no lo recomiendan y, de hecho, la ingesta de algunos productos pueden tener consecuencias negativas sobre su salud. Hoy os contamos de cuáles se trata.

Consideraciones iniciales

Así y de la misma manera que lo hizo a los seis meses, la dieta de un niño a partir del año volverá a cambiar. Algo que tendrá lugar junto con el descenso del ritmo de crecimiento. Será entonces cuando el pequeño empezará a reducir las cantidades y comenzará a incorporar alimentos sin triturar, sólidos que le costará más masticar (si no lo ha hecho ya).

Además, a partir de esta edad sus sistemas digestivos y renal ya habrán madurado un poco más y serán más capaces de comer más alimentos con menos riesgos, de manera que será posible incorporar nuevos elementos. No obstante, deberemos ir con cuidado, tal y como mostramos seguidamente.

Alimentos prohibidos y poco recomendables

Entre los alimentos prohibidos para un niño en esta etapa se encuentra la bollería industrial –rica en grasas saturadas y aceite de palma-, y chucherías –propiciarán caries y les estimulará en exceso-.

Los frutos secos enteros –se pueden atragantar-, las salchichas, los pescados azules que tienden a almacenar mercurio –como el atún, el emperador y el lucio-, las conservas y los embutidos –con alto contenido en sal- también deberían estar vetados. Con los refrescos –sobre todo si tienen cafeína- y los zumos sucede lo mismo, su alto contenido en azúcar los hace desaconsejables.

La Organización Mundial de la Salud, de hecho, no recomienda incluir estas bebidas hasta pasados los 24 meses. También afirman que si se da leche de vaca esta debería ser entera, pues la semidesnatada y la desnatada carecen de la densidad calórica necesaria para cubrir sus necesidades.

En el desayuno, evita también los cereales de tipo industrial, se trata de un alimento poco equilibrado en términos nutritivos; y destierra de las comidas los precocinados (tampoco fast food ni patatas prefritas). Estos suelen poseer demasiado azúcar, sal, grasas y conservantes; y no deben formar parte de la dieta habitual del pequeño.

La dieta ideal

La dieta apropiada para nuestro hijo durante esta edad será aquella que le proporcione unas 1.200 calorías al día (aunque esto es solo una aproximación, ya que cada niño tiene unas necesidades diferentes).

Y tendrá que contener leche, hidratos de carbono integrales, vegetales, una o dos piezas de fruta, unos 30-50 gramos de carne o pescado y legumbres. Las grasas no deberían superar los 45 gramos.

Estos son algunos ejemplos de lo que puedes ofrecerle:

  • Carnes magras, pescados y huevos: como el pollo, el pavo, la merluza, lubina y similares.
  • Lácteos: queso, yogur, leche entera, etcétera.
  • Aceites: preferentemente de oliva.
  • Fruta: pera, manzana, plátano, piña, sandía, melón, tomate.
  • Verduras: acelgas, calabaza, judías, lechuga, carlota, brócoli, pimientos.
  • Granos, legumbres y cereales: frijoles, garbanzos, guisantes, pasta, arroz, etcétera.

Otras premisas alimentarias para la etapa entre los 12 y 24 meses

Otras cuestiones que debes tener en cuenta respecto de la alimentación de tu pequeño son, por ejemplo, que los niños tienen la necesidad de comer con mucha frecuencia, algo que tendrás que regular ofreciéndole siempre alimentos saludables en lugar de snacks, galletas o similares que, además, interferirán en su posterior apetito.

Tampoco resulta conveniente utilizar el biberón para nada más que no sea la leche, sobre todo si se trata de bebidas azucaradas. Hacerlo incrementará el riesgo de que se formen caries y podría dificultar su abandono y el del chupete llegado el momento. Respecto a los alimentos que no le gusten, no le fuerces, deja que vaya probando a su ritmo.

Asimismo, llegado el año, es el momento de incorporar al pequeño a la mesa.

Aquí será importantísimo crear un entorno familiar agradable, evitar el uso de dispositivos de cualquier tipo (incluida la televisión) para distraerle, etcétera.

La idea es favorecer la conversación y establecer una relación sana con la comida. Recuerda siempre cepillarle los dientes tras las ingestas, los dientes de leche son igualmente importantes, y no olvides visitar al dentista cuando sea necesario.

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/nutricion/hijo-ano-puede-comer/

Embarazo y niños
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