Bebés y salmón, un alimento muy saludable desde los 18 meses

Contents
  1. Los primeros pescados: cuáles son mejores y cómo dárselos
  2. De la leche al pescado: los mejores pescados para bebés
  3. El pescado azul y su contenido en mercurio
  4. El salmón y los mariscos
  5. ¿Cómo evitar alergias o intoxicaciones?
  6. Frecuencia de consumo recomendada
  7. ¿Y los pescados en conserva?
  8. Cómo presentar el pescado a los más pequeños
  9. Revisado por:
  10. Pescado para el bebé, cuándo y cómo añadirlo a su alimentación
  11. ¿Cuándo podemos dar pescado bebé?
  12. ¿Qué pescados puedo darle y cuánta cantidad?
  13. Cantidades
  14. ¿Cómo puedo preparar el pescado?
  15. Recetas con pescado para bebés
  16. ¿Qué beneficios aporta el pescado a tu bebé?
  17. ¿Cómo sabes si tu bebé tiene alergia al pescado?
  18. Trucos para hacer que tu bebé adore el pescado
  19. En resumen
  20. Más información
  21. El pescado en la alimentación infantil: atún, sardina, salmón y otros pescados azules
  22. Características nutricionales de los pescados azules
  23. ¿Cuánto pescado azul deberían consumir los niños?
  24. ¿Cuándo introducir el pescado azul en la dieta del bebé?
  25. ¿Es el pescado azul un alimento potencialmente alergénico?
  26. ¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de comprar pescado?
  27. Cómo preparar el pescado azul para ofrecérselo a los niños
  28. ¿Cuánto pescado pueden, o deben, comer los niños? – El Blog del Pediatra
  29. ¿Qué nutrientes importantes tiene el pescado?
  30. Pero, ¿para qué sirven los AG omega 3?
  31. Efectos beneficiosos de comer pescado
  32. ¿Cuándo empezar a darle pescado al bebé?
  33. ¿Cuánto pescado puede, o debe, tomar un niño?
  34. ¿Qué riesgos tiene el pescado y el marisco para los niños?
  35. Y mejor aún, si lo hacéis en el contexto de una alimentación en la que predominan los vegetales.

Los primeros pescados: cuáles son mejores y cómo dárselos

Bebés y salmón, un alimento muy saludable desde los 18 meses

¿Cuáles son los mejores pescados para bebés? Nuestros hijos están preparados para comenzar la alimentación complementaria en torno a los seis meses (antes las OMS recomienda la lactancia materna exclusiva) y cuando cumplan los requisitos aconsejados por la Asociación Española de Pediatría de presentar un interés activo por la comida, la desaparición del reflejo de extrusión (expulsión de alimentos no líquidos con la lengua), ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca y mantener la postura de sedestación con apoyo.

Cuando cumplen estas exigencias, la siguiente pregunta es: ¿qué le doy de comer? Muchas veces no incluimos el pescado en las primeras alternativas, sin embargo; se le puede ofrecer desde el principio de la alimentación complementaria. En este post vamos a ver cuáles son los mejores pescados para los bebés y cómo empezar a dárselos.

De la leche al pescado: los mejores pescados para bebés

Las recomendaciones más actualizadas presentan el pescado como uno de los alimentos que pueden tomar los bebés a partir del inicio de la alimentación complementaria.

Se incluye junto con a los cereales, las frutas, las hortalizas, las legumbres, el huevo, la carne, el pollo y el aceite de oliva dentro de los alimentos que se ofrecerán entre los seis y doce meses.

El pescado en un buen alimento, rico en proteínas y también en hierro, pero hay que saber qué tipo de pescado ofrecer a los más pequeños por la posibilidad de contaminantes como el mercurio, en algunas especies. Por tanto, ¿pescado para los niños? Sí, pero sabiendo cuál escoger. Debemos elegir los que están catalogados como bajos en mercurio. Por ejemplo, la merluza, la caballa, el lenguado…

Como existen más especies aceptadas para el consumo infantil que no permitidas, vamos a mencionar los no recomendados y cuyo consumo debe ser limitado. Se trata de los pescados de gran tamaño. La AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) enumera las especies consideradas altas en mercurio, indicando que son:

  • Pez espada/emperador.
  • Atún Rojo.
  • Derivados del tiburón: cazón, tintorera, marrajo, mielgas, pintarroja.
  • Lucio.

El pescado azul y su contenido en mercurio

Por normal general, cuanto más grande es el pescado más concentración de mercurio acumula.

Estos pescados antes no estaban recomendados para menores de tres años, pero ahora están desaconsejados hasta los 10 años.

Asimismo, están prohibidos para mujeres embarazadas o en búsqueda de embarazo y las madres lactantes. ¡Es importante tenerlo también en cuenta!

No obstante, entre los 10 y los 14 años tampoco se puede consumir libremente las especies consideradas altas en mercurio. Se recomienda limitar el consumo a 120 gramos al mes durante estas edades.

Aclarado esto, los niños pueden consumir sin problema el resto de especies (con bajo y medio contenido en mercurio).

Eso sí, deberíamos alternar los pescados blancos (dorada, lenguado, merluza…) y los azules (salmón, sardinas, bonito…).

Dentro de esta terminología, hay que recordar que se considera pescado azul el que tiene un contenido en grasas superior al 5% (la mayor cantidad de grasa le proporciona su color azulado).

Sin embargo, los pescados blancos son los que solo tienen un 2%.

A pesar de tener más grasas, en general todos los pescados azules tienen un contenido bajo en grasas saturadas, que son las perjudiciales, y son una fuente recomendable de ácidos grasos omega 3, por eso poseen múltiples beneficios para los niños.

El salmón y los mariscos

Vamos a pararnos un momento en una especie concreta: el salmón. Es un pescado azul que posee estas cualidades y que se encuentra entre los considerados como bajos en mercurio.

Aunque han existido discrepancias sobre cuándo introducirlo en la dieta consideramos que puede ser a los seis meses por no haber consideraciones en contra que justifiquen retrasarlo.

Dentro de los pescados no se incluyen los mariscos. Estos pueden ser tomados y son beneficiosos excepto en contados casos. El consumo está limitado en los niños menores de tres años porque contienen cadmio en sus vísceras.

Por ello, lo que hay que evitar son las cabezas de gamba (el cuerpo sí es apto), los crustáceos y similares, los langostinos, las cigalas, los bueyes de mar y parecidos. El resto, no solo los pueden comer los más pequeños sino que incluso son beneficiosos.

Es el caso, por ejemplo, de los mejillones o los berberechos con gran contenido de hierro. Esos sí, los moluscos siempre tienen que estar cocinados. Nunca ofrecer crudos.

¿Cómo evitar alergias o intoxicaciones?

El pescado, como el marisco, se encuentra entre los alimentos con más riesgo de generar alergias. Por ello es necesario tener precaución a la hora de introducirlo en la dieta. Por regla general, en los alimentos potencialmente alergénicos (entre estos incluimos el pescado) es aconsejable cumplir estas pautas de introducción:

  • Cuando introduzcamos un alimento nuevo es preferible ofrecérselo en el almuerzo y no en la cena, porque si el niño tuviera una reacción a dicho alimento, podríamos estar dormidos y no darnos cuenta.
  • No dar dos alimentos nuevos a la vez y menos con potencial alergénico. Con respecto a cuánto tiempo esperar entre un alimento nuevo y otro no hay un consenso claro: hay quien recomienda esperar de tres a cinco días y hay quien dice que con uno es suficiente, así que quedarse con un punto intermedio tiene lógica. Por ejemplo, esperar dos o tres días para estar seguros de que el alimento introducido no produce ningún tipo de reacción, o esperar más días si hay historial de alergias en la familia para aquellos alimentos que producen más alergias. Pero la cuestión no es la espera entre alimentos, es que si vas a dar un pescado debes darlo sin ningún otro alimento nuevo durante dos o tres días. 

Y recordad que retrasar la introducción de los alimentos aumenta el riesgo de padecer alergia, y no lo contrario; como anteriormente se pensaba.

Hay que tener en cuenta además, que como no todos los pescados son iguales, cada especie o tipo de pescado hay que introducirlo independientemente.

Así, por ejemplo: si damos el lenguado tres días y queremos introducir salmón, también tendremos que ofrecer tres días el salmón.

Con el pescado además, hay que tener una precaución más. Para evitar intoxicaciones alimentarias es importante que siempre se ofrezca bien cocinado. También hay que evitar los pescados poco hechos o ahumados hasta los tres años.

Asimismo, es recomendable elegir el pescado fresco que sea en un establecimiento de confianza.

No obstante, el pescado congelado tiene los mismos nutrientes que el fresco y no corremos el riesgo de contraer, por ejemplo: anisakis, un parásito que puede encontrarse en el pescado y algunos cefalópodos (pulpo, calamar, etc.) y que provoca alteraciones digestivas.

Frecuencia de consumo recomendada

Se recomienda que los niños coman pescado entre tres y cuatro veces por semana. En concreto el pescado azul, mejor una vez a la semana. Como hemos indicado, es rico en ácidos grasos Omega 3 y contribuye en el desarrollo neurológico de los niños, así que es muy positivo durante el crecimiento.

Por tanto, la recomendación general es de tres o cuatro raciones de pescado a la semana, variando entre pescados blancos y azules. Además de respetar esta frecuencia, debemos también controlar las cantidades. Los límites del consumo diario de pescado son:

  • Bebés de entre seis y 12 meses: 30-40 g/día
  • Niños de entre uno y tres años: 60-70 g/día

¿Y los pescados en conserva?

Me estoy tomando un tomate aliñado con atún en conserva y mi hija se va directamente al atún y se me plantea la duda: ¿los pescados en conserva siguen las mismas normas? Para este tipo de productos en lata o bote es aconsejable esperar hasta el año, pero no por el tipo de pescado sino por su contenido de sal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda no sobrepasar los 5gr. de sal por día cuando se trata de adultos y en niños de entre dos a 15 años menos que los adultos, de manera proporcional a las necesidades energéticas del pequeño.

Según la OMS a partir del año los niños pueden tolerar pequeñas cantidades de sal yodada, así que a partir de los 12 meses podríamos ofrecer pescados en conserva tales como bonito, atún, sardinas, etc.

Eso sí: de manera ocasional, por su contenido en sal.

Sobre el contenido de mercurio, el atún blanco o bonito del norte no son considerados especies altas en mercurio, pero el atún blanco puede llegar a los 50 kg y el bonito hasta los 15 kg y, por tanto, no acumulan la misma cantidad de mercurio.

Cómo presentar el pescado a los más pequeños

Tras todas estas indicaciones, podemos concluir que a los seis meses se pueden tomar algunos pescados sin problema.

Es preferible empezar la introducción en la dieta de los niños del pescado blanco con muchas proteínas y menos grasa, por lo que se digiere mejor.

Podemos comenzar con lenguado, merluza, gallo, rape, dorada… y dejar los pescados azules como el atún, la sardina, el boquerón, el pez espada, la caballa o el salmón, para más adelante.

El pescado se puede ofrecer de formas muy distintas. Cuanta más variedad, menos aburrida será la alimentación de tu hijo y más garantías de éxito. El pescado se puede ofrecer al vapor, al horno, a la plancha o hervido. Aunque a los peques les encantan los rebozados, pueden resultar más indigestos y es mejor reservarlos para más tarde.

Los pescados congelados facilitan el cocinado ya que se pueden comprar sin piel ni espinas y cortados a filetes o en medallones.

Es importante, no obstante, haberlos descongelado adecuadamente (24 horas antes y de forma lenta, pasándolos del congelador a la nevera). Pero sea fresco (con precauciones) o congelado, es importante ofrecerlo limpio de espinas.

Además, si tu método de alimentación es el BLW, debes ofrecérselo en un tamaño mayor al puño del bebé.

Si ofreces pescado a tu bebé en puré, puedes triturarlo junto a verduras y hortalizas.

Tanto si se lo das triturado como entero, al ofrecer el pescado hervido, es importante saber que por cada medio kilo de pescado lo herviremos 5 minutos (8 si se trata de pescados azules, aunque estos no suelen ofrecerse en triturados). Nunca más, dado que perdería sus nutrientes.

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Más adelante, cuando el bebé tenga más desarrollada su motricidad fina y comience a hacer la famosa pinza (coger el alimento con el dedo índice y pulgar), podemos cambiar y dárselo desmenuzado después de haberlo cocinado a la plancha o al vapor y que él mismo vaya cogiéndolo.

Una forma muy atractiva y fácil de ofrecer pescado a los niños que ya mastican es en hamburguesas o croquetas. Además, esta preparación ayuda a incluir otros alimentos (como por ejemplo, verduras) junto al pescado, para hacerlo más sabroso y sugerente.

Por último, recordad que el acto de comer debe ser un momento divertido y sin tensiones. Es importante acompañar a tu hijo en sus ritmos e intentar no presionar o transmitir tensión. Solo así se establecerá una relación sana con la comida que determinará también sus hábitos como adultos.

Revisado por:

Источник: https://www.criarconsentidocomun.com/pescados-para-bebes/

Pescado para el bebé, cuándo y cómo añadirlo a su alimentación

Bebés y salmón, un alimento muy saludable desde los 18 meses

El pescado es un alimento que tiene muchos beneficios nutricionales para el bebé, entonces, ¿cuándo puedes empezar a preparar recetas de pescado? ¿qué tipo de pescado debería elegir? ¿y cómo debes prepararlo? Te ofrecemos todas las respuestas a estas preguntas en nuestra guía.

¿Cuándo podemos dar pescado bebé?

Puedes darle pescado a partir de los 6 meses y nunca antes. Porque hasta los 6 meses la leche materna o de fórmula debe ser la única fuente de alimento para el bebé. Así de fácil.

Si tu bebé es alérgico a otros alimentos o si hay alergias alimentarias en la familia, sigue los consejos de tu pediatra. En esos casos, generalmente es necesario esperar hasta que el bebé tenga 8 meses o incluso 1 año de edad para introducir el pescado.

¿Qué pescados puedo darle y cuánta cantidad?

  • Al principio, cuando tiene 6 meses, debes darle al bebé pescado que sea magro y esté fresco, como el bacalao, la merluza, la pescadilla o el lenguado. Son todos pescados blancos que tienen un sabor suave, ideales para que el peque pruebe nuevos sabores.
  • Entre los 7 y 8 meses puedes introducir pescados azules que tienen más grasa y sabor, como el salmón, la caballa o las sardinas.
  • Entre los 9 y 12 meses, puede probar mariscos como mejillones y gambas, siempre que estén bien cocinados.
  • Por último, entre 1 y 2 años, puedes seguir diversificando las especies, por ejemplo, ofreciendo recetas con calamares o almejas.

No puedes darle a tu bebé cualquier tipo de pescado.

Algunos peces están cargados de sustancias nocivas para la salud, como el metilmercurio.

Recomendaciones de consumo de pescado por presencia de mercurio de AESAN

El consumo excesivo de mercurio supone un riesgo para el bebé, especialmente tiene riesgos neurológicos. Por esta razón, las autoridades sanitarias aconsejan las siguientes especies:

  • Sí puedes darle al bebé: Abadejo, Arenque, Bacalao, Bacaladilla, Bonito, Boquerón, Caballa, Carpa, Dorada, Gallo, Jurel, Lenguado, Lubina, Merluza, Palometa, Pescadilla, Platija, Rape, Salmón, Sardina y Trucha.
  • ⚠️ No debes darle al bebé: Pez espada/Emperador, Atún rojo, Lucio y Tiburón (cazón, marrajo, mielgas, pintarroja y tintorera).

Cantidades

Debes darle pescado al bebé al menos tres veces por semana, alternando con la carne y huevos. Procura que sea variado para que consuma una mayor variedad de nutrientes.

  • Entre 6 y 7 meses, el bebé debería tomar unos 10g de pescado en el puré de verduras.
  • Entre 7 y 8 meses, se puede aumentar la proporción a 20 gramos de pescado. El pescado puede reemplazar a los huevos y debe ser consumido alternativamente con la carne.
  • Entre 9 meses y 1 año, la cantidad a dar es de 20 gramos, que se puede ofrecer en pequeños trozos libres de espinas.
  • Con 2 años ya podrá comer 30 gramos de pescado al día.

También se aconseja limitar el consumo de peces depredadores salvajes a 60 gramos por semana para los niños menores de 3 años. Entre ellos se encuentran el rape, la lubina, el bonito, el fletán, el lucio y la dorada. Sin embargo lo más habitual es que la lubina y la dorada que compramos en el mercado procedan de piscifactoría, por lo que no aplicaría esta limitación.

¿Cómo puedo preparar el pescado?

Ahora que sabes qué dar y cuándo, es importante saber cómo debes preparar el pescado:

  • A la hora de comprar hay que escoger siempre pescado muy fresco o congelado. El pescado congelado reduce las probabilidades de reacciones alérgicas por anisakis.
  • Si el pescado es fresco lávalo bien bajo el grifo antes de cortarlo. Pregunta al pescadero si te lo puede preparar en filetes o lomos y así ahorrarás tiempo limpiando espinas.
  • Puedes hacerlo al vapor, cocido o al horno y debe cocinarse siempre sin añadir sal. La ventaja del pescado frente a la carne es que se cocina muy rápido.
  • Si empiezas la alimentación complementaria con purés, cocina el pescado y tritúralo acompañado de verduras variadas como zanahoria, patata, calabacín, etc.
  • Si escoges introducir los alimentos siguiendo el método Baby Led Weaning, debes dar el pescado en un formato que permita al bebé agarrarlo con la mano fácilmente (cortado en tiras o trozos).
  • Retira con cuidado la piel y todas las espinas cortando el pescado en pequeños trozos antes de servirlo o triturarlo en el puré. Hazlo incluso si ya te lo ha limpiado el pescadero, porque siempre queda alguna espina. Si no tienes mucho tiempo compra lomos de pescado congelados sin espinas.
  • Evita el salmón ahumado, pescado ahumado, seco, enlatado, el sushi y otras formas de pescado crudo que no deben ofrecerse hasta que el bebé tenga al menos 2 años. Tampoco es conveniente que coma mucho pescado rebozado y frito.

Recetas con pescado para bebés

Aquí tienes algunas recetas que puedes preparar para dar pescado a tu bebé:

Puré de verduras con merluza

Puré de verduras con lenguado

Buñuelos de merluza y boniato

Medallones de merluza al horno para bebés

Hamburguesa de salmón para bebés

¿Qué beneficios aporta el pescado a tu bebé?

Además de ser fácil de cocinar, el pescado contiene muchísimos nutrientes muy importantes para el crecimiento saludable de tu bebé. Estos incluyen proteínas de alta calidad, selenio, yodo, flúor, fósforo, hierro, zinc, potasio, vitaminas (A, B6, B12, D y E), ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga y omega-3.

Las grasas omega-3 apoyan el desarrollo y el funcionamiento del cerebro y los ojos del bebé. Dado que el cerebro de un niño alcanza su tamaño adulto a los 5 o 6 años de edad, el pescado debe ser una parte importante de la dieta. Además, los omega-3 reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Para que los bebés disfruten de estos beneficios y de una dieta variada, se recomienda que coman pescado como mínimo dos veces por semana (mejor si son 3), incluyendo al menos una porción de pescado azul (por ejemplo caballa, sardina o salmón). También es bueno variar el tipo de pescado que se come para obtener una mayor variedad de nutrientes y desarrollar los gustos del bebé.

¿Cómo sabes si tu bebé tiene alergia al pescado?

Los alérgenos responsables de la mayoría de las reacciones alérgicas alimentarias son: cacahuete, gluten, mariscos, pescado, sésamo, leche, frutos secos, huevos, soja, sulfitos y mostaza.

Según las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría, no hay pruebas claras de que introducir más tarde estos alimentos proteja al bebé de desarrollar alergias alimentarias más adelante. Por lo tanto, ya no se recomienda esperar para introducir los llamados alimentos alergénicos.

Cada vez que ofrezcas un nuevo tipo de pescado a tu bebé, hazlo en un puré con verduras que ya haya probado con antelación. Luego espera al menos 3 días antes de introducir otro pescado nuevo.

Si tu bebé es alérgico los síntomas suelen aparecer de forma inmediata o en la primera hora después de comer: picor en la boca o garganta, urticaria alrededor de los labios, ronchas por el cuerpo, hinchazón de ojos, párpados y orejas, dificultad respiratoria. En ese caso es necesario mantener la calma pero actuar con rapidez y acudir al servicio de urgencias más cercano.

Trucos para hacer que tu bebé adore el pescado

Como con todos los alimentos, la mejor manera de hacer que a tu bebé le guste el pescado es ponerlo en el menú a menudo y tener una actitud positiva. Aquí tienes algunos consejos para ayudar a que le encante el pescado:

  • Empieza por ofrecer pescados de sabor suave (por ejemplo lenguado o merluza).
  • Ofrece pescado a menudo, porque tu bebé desarrolla sus gustos al estar expuesto a variedad de alimentos.
  • No obligues nunca al bebé a que se coma todo o lo que no quiere.
  • Come pescado tú también y dile qué rico está (por ejemplo, “¡mmmm, está bueno!”).
  • Prueba diferentes pescados y diferentes formas de cocinarlos.
  • No cocines demasiado el pescado. Si está muy hecho tendrá un sabor fuerte y una textura seca.
  • Marina o sazona el pescado con especias (pero no con sal) para añadirle sabor.
  • Lleva a tu bebé al supermercado o a la pescadería cuando compres pescado. Muéstrale todo lo que compres y le vas contando son cosas ricas para su comida.

En resumen

  • Los bebés pueden empezar a tomar pescado a partir de los 6 meses.
  • Se recomienda ofrecer pescado tres veces por semana y que sea variado para que los bebés consuman una mayor variedad de nutrientes.
  • Los pescados, sobre todo los azules, contienen omega-3 que apoyan el desarrollo y el funcionamiento del cerebro y los ojos del bebé.
  • Los beneficios de comer pescado superan con creces los riesgos asociados a la ingesta de mercurio.

Más información

Источник: https://recetasparamibebe.com/pescado-para-el-bebe-cuando-y-como-anadirlo-a-su-alimentacion/

El pescado en la alimentación infantil: atún, sardina, salmón y otros pescados azules

Bebés y salmón, un alimento muy saludable desde los 18 meses

El pescado es un alimento muy saludable que aporta múltiples beneficios a nuestro organismo, y que no debería faltar en la dieta de los niños. En general, el pescado puede comenzar a introducirse en la dieta del bebé a partir de los seis meses, cuando comienza con la alimentación complementaria.

Si el otro día os hablábamos de los beneficios de los pescados blancos y cómo prepararlos para introducirlos en la dieta del bebé, hoy haremos lo propio con los pescados azules.

El concepto de pescado azul (denominado también pescado graso) alude a la proporción de grasa inserta entre los músculos del pescado. El pescado azul es un grupo de pescados con un contenido graso superior al 7%, a diferencia del pescado blanco, que no supera el 1%, y de los semigrasos, cuya grasa oscila entre el 2-7%.

La cantidad de grasa influye en la coloración, así que gran parte de los pescados grasos tienen coloración externa con tonos azules, de ahí su nombre. Los pescados azules son generalmente de aguas profundas y frías.

El pescado que entra en esta categoría es menos sedentario que el considerado blanco, de ahí su mayor necesidad de grasa. Por la misma razón, los pescados azules tienen una cola o aleta caudal mucho más potente que los blancos, con un borde superior ahorquillado (en los pescados blancos es redondeado).

Según leemos en la web 'Familia y Salud', de la Asociación Española de Pediatría de atención primaria, los principales pescados azules serían la anguila, la angula, el arenque, el atún rojo, la boga, el boquerón o anchoa, la caballa, la palometa, el esturión, el lucio, el mero, la sardina, el salmón, el cazón…

Otros pescados como el bonito del Norte o atún blanco, el jurel o chicharro común, los chanquetes, el pez espada (emperador o albacora), los salmonetes o la trucha marina, se consideran pescados semigrasos, de los que hablaremos próximamente.

Características nutricionales de los pescados azules

El pescado es un alimento muy beneficioso para la salud de los bebés y niños. Es fuente de energía y proteínas de alto valor biológico y contribuye a la ingesta de nutrientes esenciales como el yodo, el selenio, el calcio y las vitaminas A y D. Además, y al igual que la carne, el pescado también contiene hierro y zinc.

El principal beneficio del pescado azul es que es bajo en grasas saturadas y fuente muy importante de ácidos grasos Omega-3, nutrientes con múltiples beneficios para la salud, tanto en el embarazo como por supuesto, la infancia.

Los ácidos Omega-3 ayudan a controlar la presión arterial, reducen la tasa de colesterol y mejoran las funciones cardíacas. Otros estudios han relacionado un mayor consumo de pescado rico en ácidos grasos Omega-3 con una disminución de los síntomas de asma en niños expuestos a niveles moderadamente altos de contaminación del aire.

¿Cuánto pescado azul deberían consumir los niños?

Según el Comité de Nutrición de la Asociación Española de Pediatría y la 'Guía de comedores escolares' del Programa Perseo – elaborado por el Ministerio de Sanidad y la Agencia Española de Seguirdad Alimentaria y Nutrición – los niños deberían consumir al menos 1 ración semanal de pescado azul de pequeño tamaño (de bajo contenido en mercurio) y entre 2 y 3 raciones semanales de pescado blanco.

En el caso de los niños, se considera que una ración de pescado limpio y sin espinas debería pesar entre 50 y 85 gramos, mientras que en los bebés, las raciones iniciales deberían estar entre los 25 y los 50 gramos.

¿Cuándo introducir el pescado azul en la dieta del bebé?

Recomendaciones de consumo de pescado, vía AECOSAN

Las recomendaciones sobre la introducción del pescado en la dieta de los niños han cambiado mucho en los últimos años. Antes, no se recomendaba ofrecer pescado azul hasta los 18 meses, tanto por su elevado contenido en grasa como por su fuerte sabor.

Pero en la actualidad, los pediatras ya no hacen distinción entre los pescados blancos y azules a la hora de introducirlos en la alimentación complementaria del bebé, si bien la mayoría de familias suele comenzar primero por los blancos por su suave textura y sabor.

Sin embargo, no todos los pescados azules son adecuados para la dieta del bebé y del niño. Los pescados azules de gran tamaño contienen altas concentraciones de mercurio, perjudiciales para la salud, y por eso deben evitarse.

Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AECOSAN) entre los pescados azules prohibidos estarían el atún rojo, el lucio y el tiburón o cazón, además del pez espada o emperador, considerado pescado semigrasos. Estas especies no deben ofrecerse al niño antes de los 10 años, y entre los 10 y los 14 años su consumo debe limitarse a 120 gramos mensuales.

Entre los pescados azules con bajo contenido en mercurio estarían el arenque, el boquerón/anchoa, la caballa, la palometa, la sardina y el salmón. El resto, salvo los mencionados más arriba, tendrían contenido medio en mercurio.

¿Es el pescado azul un alimento potencialmente alergénico?

Según la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), entre un 4% y 8% de los niños en edad escolar en España tiene una o más alergias alimentarias, siendo la alergia al pescado la tercera más frecuente, por detrás de la alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) y al huevo. Esta alergia suele aparecer durante el primer o segundo año de vida, y a diferencia de la APLV o alergia al huevo, perdura durante décadas o incluso toda la vida.

En general, los pescados azules contienen menos proteínas alergénicas que los blancos. De entre todos los pescados azules, la sardina es el que más alergias causa, mientras que el atún es el mejor tolerado, según datos de la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA)

Los síntomas de la alergia al pescado suelen aparecer inmediatamente o dentro de la siguiente hora tras haberlo consumido.

Algunos de ellos pueden ser la aparición de picor de boca o faringe, con o sin enrojecimiento o urticaria alrededor de la boca, así como hinchazón de los labios, párpados u orejas.

Vómitos, diarrea o alguna afectación respiratoria también son posibles síntomas, aunque poco frecuentes.

SEICAPP afirma que es frecuente que la alergia al pescado coexista con otros grupos de alimentos, sobre todo con la alergia a la leche y al huevo.

Por eso, si tu hijo ya presenta una alergia alimentaria previa es recomendable consultar siempre con el pediatra cómo proceder con la introducción de otros alimentos potencialmente alergénicos, como el pescado, si bien los últimos estudios no recomiendan la incorporación tardía de alimentos en la dieta del bebé.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de comprar pescado?

Respecto a la elección del pescado azul para la comida de los niños, no hay demasiadas diferencias en cuanto al pescado blanco. Nos habremos de fijar en que los ojos y la piel estén brillantes y la pieza no desprenda mal olor.

Podemos escoger pescado fresco o congelado (más barato y con las mismas propiedades), y si nos decantamos por variedades locales el precio también será menor.

Muchos de estos pescados se comercializan enteros, pero podemos pedir en la pescadería que nos preparen y limpien la pieza para que no lleve espinas o al menos se minimice el riesgo, aunque siempre hemos de comprobar previamente antes de ofrecérselo al bebé.

Algunos pescados azules como el atún están libres de espinas (excepto la parte central), pero ya hemos visto que este tipo de pescado no es el más indicado para la dieta infantil. Otros, como las sardinas, contienen muchas espinas blandas difíciles de separar, por lo que tampoco se recomienda ofrecerlo a los bebés y niños pequeños.

Cómo preparar el pescado azul para ofrecérselo a los niños

La mejor forma de cocinar el pescado para ofrecérselo al bebé es cocido al vapor, hervido u horneado, y sin sal hasta el primer año de vida. La cantidad que le ofrezcamos debe ser la recomendada por los pediatras, y la forma de dárselo puede variar según el método de alimentación que hayamos elegido.

  • Si hemos optado por comenzar con purés y triturados, podemos batir el pescado previamente cocinado junto a una selección de verduras variadas y hervidas. Una vez triturado, añadiremos una cucharadita de aceite de oliva en crudo.

A medida que el bebé vaya creciendo, iremos triturando menos el puré hasta conseguir una textura grumosa o desmigada que invite al niño a la masticación, teniendo en cuenta las indicaciones de los expertos de no demorarnos en la introducción de comida no triturada en la dieta del bebé.

Cuando se inicie la alimentación complementaria, podemos ofrecer pescado en la comida del día que consideremos, pero siempre alternando con otros alimentos y nunca como sustitución de la leche (ya sea materna o de fórmula), sino como un complemento de esta.

Poco a poco iremos incorporando nuevas técnicas de cocinado de este alimento (por ejemplo, rebozado, al microondas, en papillote, a la plancha…

), e incluso empleándolo como ingrediente para la elaboración de otros platos caseros, como hamburguesas, huevos rellenos, albóndigas o empanadillas.

También podemos incorporar el pescado en guisos, salsas de tomate, potajes, platos de cuchara, pastas o arroces, ensaladas…

Si el pescado no es congelado o no ha sido sometido previamente a un proceso de congelación adecuado, no debería consumirse crudo, poco cocinado o con vísceras, ni elaborado con técnicas como ahumado, en vinagre, escabechado, marinado, carpaccio, sushi… por el alto riesgo de alergia al anisakis que presentan.

Os compartimos algunas recetas de pescado azul que podemos preparar siguiendo los pasos que nos dan nuestros compañeros de Directo al Paladar:

Foto | iStock

Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/pescado-alimentacion-infantil-atun-sardina-salmon-otros-pescados-azules

¿Cuánto pescado pueden, o deben, comer los niños? – El Blog del Pediatra

Bebés y salmón, un alimento muy saludable desde los 18 meses
Actualizado noviembre 2019

Vaya por delante que, el pescado es saludable sobre todo en el contexto de una alimentación variada en la que predominen verduras, hortalizas, legumbres y frutas.

Si tenéis poco tiempo, este artículo se puede resumir en:

  • Las grasas omega 3 de los pescados grasos aportan algunos beneficios como la prevención de alergias, y contribuyen al desarrollo del sistema nervioso (cerebro incluido).
  • Los beneficios para la salud de comer pescado, aunque en cantidades moderadas, supera con mucho algunos de sus riesgos (que explico más adelante).

El pescado es una buena fuente de proteínas de fácil digestión y grasas saludables, como los omega 3. También aportan calcio y vitaminas A, B12 y D.

¿Qué nutrientes importantes tiene el pescado?

Proteínas de fácil digestión, tanto los pescados blancos, como los azules.

Baja cantidad de grasas saturadas.

Los pescados grasos (pescado azul) son buena fuente de ácidos grasos (AG) omega 3 de cadena larga (DHA: docohexanoico; EPA: eicosapentaneoico).

También aportan otros nutrientes, como vitamina D, A, B12, calcio. Pero menos importantes, porqué se obtienen fácilmente de otras fuentes.

Pero, ¿para qué sirven los AG omega 3?

Estos nutrientes tienen propiedades antiinflamatorias, y eso es una de las «cualidades» por las que se piensa que es saludable comer pescado.

Tanto es así, que han proliferado en el mercado los suplementos de omega 3. Pero el efecto de estos suplementos no está tan claro. En principio no son recomendables los suplementos de omega 3 en niños.

Efectos beneficiosos de comer pescado

El beneficio más «demostrado» en la actualidad:

«el consumo habitual de pescado en edades tempranas se asocia a menor desarrollo de enfermedades alérgicas, como asma, rinitis y eccema»

El consumo de pescado graso, con omega 3, durante el embarazo también parece tener un efecto «protector» frente al desarrollo de alergias.

Cuando hablamos de tratar (no de prevenir) enfermedades alérgicas, los estudios ofrecen resultados menos concluyentes. Pero también parece que ayuda.

Otro efecto estudiado es que parece haber una asociación positiva entre consumo habitual de pescado y desarrollo cognitivo.

En diversos estudios se ha visto que el consumo habitual de pescado durante el embarazo y en edades tempranas produce mejor desarrollo cognitivo medible en los primeros años. Aunque este efecto parece que va diluyéndose conforme el niño se va haciendo mayor. En gran parte, porque con los años van a intervenir muchos otros factores.

El consumo de pescado graso con Omega 3 podría ayudar en el TDAH. Pero los estudios realizados hasta la fecha indican que este efecto es bastante limitado. Revisiones sistemáticas de estudios con Omega 3, en forma de suplementos, no parecen demostrar efecto beneficioso, excepto en los casos en los casos en los que se constata un déficit de los mismos.

Otros efectos posibles: prevención y tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal (Crohn,…), hiperlipemias, hipertensión,… parecen prometedores, pero los estudios dan, de momento, resultados bastante dispares.

No obstante, quiero resaltar que con las limitaciones que ofrecen los estudios sobre nutrición, es posible que el pescado sea saludable entre otras cosas, porque desplaza a otros alimentos menos saludables (carne roja,…), o a otros claramente nada saludables, como los ultraprocesados.

¿Cuándo empezar a darle pescado al bebé?

Se puede empezar cuándo se comienza con la alimentación complementaria. Desde los 6 meses.

Aunque por costumbre, se suele empezar con el pescado hacia los 8-9 meses.

Si queremos intentar aprovechar ese efecto de prevención de alergia, se recomienda empezar antes de los 9 meses.

Como siempre, en pequeñas cantidades y poco a poco.

¿Cuánto pescado puede, o debe, tomar un niño?

Por lo que sabemos actualmente, sería recomendable 2-4 veces a la semana, variando los tipos de pescado.

Respecto a la cantidad, varía con la edad y con cada niño. Pero creo que como cada niño es diferente, es más práctico la proporción de pescado con otros alimentos: mitad del plato verdura, un cuarto cereal (pasta, pan,…) y un cuarto proteínas saludables (aquí tenemos el pescado).

(Mirad la infografía)

Explico en detalle las proporciones aquí: El plato de Harvard para niños. Instrucciones de uso.

Para aquellos interesados en las cantidades, al final del artículo, en las referencias hay un enlace a unas guías en los que se especifica cantidades.

¿Qué riesgos tiene el pescado y el marisco para los niños?

En el pescado es el acúmulo de mercurio. Concretamente el Metilmercurio (producto sintetizado por las bacterias a partir de Hg inorgánico). El metilmercurio es liposoluble y tiende a acumularse en la grasa. Las especies de peces que viven más tiempo están al extremo de cadena trófica pueden acumularlo en mayor cantidad.

En concreto, se recomienda que embarazadas y niños menores de 3 años eviten comer: atún rojo, pez espada, tiburón y lucio.

Otras especies de atún de menor tamaño (blanco, o de aleta amarilla), usadas en las conservas en lata, tienen mucho menos MeHg. Por precaución, se recomienda que embarazadas y menores de 3 años no lo consuman tampoco.

ACTUALIZACIÓN NOVIEMBRE 2019: según recomendaciones de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria):

> Embarazadas, madres que están lactando y menores de 10 años, recomiendan evitar consumir pescados con alto contenido en mercurio (ver listado más abajo).

> Niños entre 10 y 14 años: limitar el consumo de pescados con alto contenido en mercurio a 120 gr al mes.

Lista de pescados con ALTO contenido en mercurio: pez espada/emperador, atún rojo, varias especies de tiburón y lucio.

Pescados con contenido BAJO en mercurio: boquerón, sardinas, caballa, salmón, la mayoría de pescados blancos. (listado completo en la referencia)

Referencia e información más detallada al final del artículo.

Respectos a los crustáceos (gambas, cigalas,…), éstos tienden a acumular Cadmio en las cabezas. Por lo que se desaconseja comer cabezas de gambas,… durante toda la infancia.

Respecto a otros posibles tóxicos, o contaminantes, como microplásticos, no tenemos de momento, suficientes datos sobre sus efectos sobre la salud.

Pero seguro que van a ir apareciendo en los próximos años (https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6132564/).

De momento no hay que alarmarse; actualmente se hace un análisis bastante exhaustivo de todo lo que llega a nuestros mercados.

Otro tema, son las consideraciones medioambientales y de sostenibilidad.

En resumen:

Y mejor aún, si lo hacéis en el contexto de una alimentación en la que predominan los vegetales.

Artículo actualizado noviembre 2019

Fuentes de información principales:

Fish, Shellfish, and Children`s Health: An Assessment of Benefits, Risks, and Sustainability. From the American Academy of Pediatrics. Pediatrics, JUne 2019, 143:

Statement on the benefits of fish/seafood consumption compared to the risks of methylmercury in fish/seafood. EFSA Journal. January 2015

Supplementation of N-3 LCPUFA to the Diet ofChildren Older Than 2 Years: A Commentary by theESPGHAN Committee on Nutrition. JPGN 2011; 53: 2-10

Recomendaciones de consumo de pescado (Pez Espada, Tiburón, Atún rojo y Lucio) debido a la presencia de mercurio. AECOSAN. Ministerio de Sanidad

Recomendaciones de consumo de crustáceos para reducir la exposición de cadmio. AECOSAN. Ministerio de Sanidad

Recomendaciones para la alimentación en la primera infancia (0 a 3 años). A. de Salut Pública de Cataluña.

La alimentación saludable en la etapa escolar (2017). A. de Salut Pública de Cataluña.

Recomendaciones AESAN 2019

Источник: https://pediatragabiruiz.com/cuanto-pescado-pueden-comer-los-ninos/

Embarazo y niños
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