Beneficios de la leche materna en recién nacidos de muy bajo peso

Beneficios de la leche materna en recién nacidos de muy bajo peso

Beneficios de la leche materna en recién nacidos de muy bajo peso

Indice

  • Peso bajo en bebés recién nacidos
  • Beneficios de la lactancia materna

Peso bajo en bebés recién nacidos

Este estudio ha sido liderado por la profesora Paula Meier, directora de Investigación Clínica y Lactancia de la UCIN del Rush University Medical Center (Chicago). En él se estudia la relación directa entre la lactancia materna y la salud de los bebés prematuros.

Los bebés muy prematuros o con muy bajo peso al nacer tienen más riesgo de padecer ciertas infecciones y sepsis que pueden acarrearles graves consecuencias o incluso la muerte. Cada vez son más los bebés que nacen antes de tiempo.

En España, por ejemplo, en torno al 1% de los bebés nacidos en España están por debajo de 1.500 gramos.

Y a pesar de que el número total de nacimientos ha descendido un 3,67% respecto al año anterior, la proporción del número de nacimientos de bebés con muy bajo peso al nacer ha aumentado más de un 1,1%.

Por eso este tipo de investigaciones son muy importantes, ya que mejoran las posibilidades de supervivencia de estos pequeños nacidos antes de tiempo.

Beneficios de la lactancia materna

La investigación y la evidencia práctica han demostrado que alimentar a los RNMBP con leche materna es una estrategia segura, efectiva, fácilmente disponible y barata para evitar complicaciones en la salud de los prematuros.

Durante 5 años, y como parte de un estudio del National Institute of Health estadounidense, la profesora Meier analizó a 430 parejas de madres y niños prematuros con muy bajo peso al nacer en el Rush University Medical Center.

De este modo, mostró que por cada 10 ml adicionales de leche materna que recibía un bebé con muy bajo peso en sus primeros 28 días de vida, se reducía el riesgo de desarrollar una sepsis en un 19%.

Asimismo, el riesgo de desarrollar una Enterocolitis Necrosante Neonatal (ENN), la patología digestiva adquirida más frecuente y grave en el periodo neonatal, es tres veces inferior si el bebé prematuro es alimentado exclusivamente con leche materna durante los primeros 14 días de vida.

También se ha constatado que, además de los beneficios que supone para la salud del bebé, tiene un claro impacto económico. Al aumentar la dosis media diaria de leche materna entre los días 1 y 28 de vida del neonato de 25 ml a 50 ml, se reducen los costes de la UCIN en 23.000 euros por bebé.

El incremento que supone el coste derivado de este tipo de infección bacteriana se atribuye a distintos factores: los bebés con sepsis tienen que estar ingresados en la UCIN una media de 28 días más que los neonatos que no se ven afectados por esta patología, el tratamiento de la sepsis es intensivo en recursos, y se aumenta el riesgo de padecer problemas de salud y de desarrollo neuronal a largo plazo. El estudio ha demostrado que el coste de las UCIN derivado del tratamiento fue el más bajo en RNMBP al nacer que recibieron la dosis media mayor de leche materna durante los 28 primeros días de vida. El ahorro que se obtiene permite compensar los costes derivados de la obtención y el suministro de la leche materna que soportan las madres y las instituciones.

También tiene un impacto económico sobre las familias ya que las diversas complicaciones asociadas a los bebés prematuros, como la ENN, enfermedades respiratorias crónicas, escaso crecimiento, retraso neurocognitivo y una re-hospitalización tras haber abandonado la UCIN son muy costosas.

Aunque la recogida de la leche materna conlleva unos costes –alquiler de sacaleches, disponer de un kit específico o el almacenamiento del producto en condiciones óptimas de calidad alimentaria– la investigación ha demostrado que permitir a las madres extraer leche materna es menos oneroso que adquirir la misma cantidad de leche proveniente de donaciones o de leche de fórmula.

Las madres solo necesitan extraer una cantidad mínima de unos 100 ml cada día durante un tiempo suficiente (entre 4-19 días).

Colitis

Definición:

Inflamación de la porción terminal del colon (intestino grueso). Puede deberse a infecciones intestinales (la causa más frecuente), o a procesos inflamatorios diversos (colitis ulcerosa, colitis isquémica, colitis radiógena…).

Síntomas:

Diarrea. Cólicos, tenesmo y pujos. Pus. Dolor abdominal.

Tratamiento:

El tratamiento tiene por objeto disminuir la frecuencia de la crisis y atenuar los síntomas, ya que al conocer las causas del proceso no es posible aplicar un tratamiento etiológico capaz de curar la enfermedad. Es importante encontrar los factores que desencadenan esta enfermedad, como el estrés emocional o algún tipo de alimentos, como los fritos o lo vegetales crudos, para intentar controlarla.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/beneficios-de-la-leche-materna-en-recien-nacidos-de-muy-bajo-peso-6002

Si un recién nacido de menos de 1.500 gramos de peso, un gran prematuro, consume al menos 25 mililitros al día de leche materna se reduce el riesgo de enfermedades en sus primeras semanas de vida.

Es la conclusión de un estudio dirigido por la profesora Paula Meier y presentado en el IX Simposio Internacional de Lactancia Materna. La investigación, realizada en Chicago, sostiene que a mayor consumo de leche materna, las infecciones en la incubadora se reducen significativamente.

Esto significa que mejora la salud de los bebés y el coste por hospitalización de los prematuros en las unidades de cuidados intensivos es menor.

Para que nos lo explique hemos entrevistado a la profesora Paula Meier, Directora de Investigación Clínica y Lactancia, de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, Centro Médico de la Universidad Rush (Chicago).

Tenemos un programa de lactancia materna para bebés prematuros de menos de 1.500 gramos de peso. Hemos estudiado durante cinco años a 430 madres con sus niños prematuros en el Centro Médico de la Universidad Rush, en Chicago. Y hemos comprobado, además, que una mamá puede producir suficiente leche también en estas circunstancias, cuando tiene un gran prematuro en los brazos.   

Para que el bebé se beneficie de la leche materna, tenemos que medir la cantidad de leche que toma al día un niño tan pequeño, ya que sus beneficios se notan a partir de los 25 ml de leche materna al día. Esta investigación tiene un coste pero lo compensamos con creces en dos aspectos: los prematuros se alimentan y se desarrollan mejor, se ponen menos enfermos, y eso reduce la factura hospitalaria.

Además, hay que tener en cuenta otros males a los que se enfrentan los grandes prematuros en las UCI, como los problemas pulmonares, por ejemplo, pero hay muchas otras amenazas: septicemia de inicio tardío, enterocolitis necrosante, neumopatía crónica, crecimiento insuficiente o retraso neurocognitivo. Un dato de nuestra investigación: cada 10 ml adicionales de leche materna que reciben los prematuros de muy bajo peso durante los primeros 28 días de vida, reduce en un 19% el riesgo de septicemia de inicio tardío.

¿Cómo se fomenta la lactancia materna del bebé prematuro?

Las unidades de cuidados intensivos donde están ingresados los bebés están abiertas todo el día, no hay horarios fijos para los padres. No trabajamos con leche donada, toda la leche proviene de las propias madres.

Creemos que en los bancos de leche materna se pierden nutrientes, porque lógicamente la leche se tiene que tratar antes de que la consuma el bebé.

 Los médicos dicen a las madres que están en las UCI: «Tu leche es una medicina para tu bebé».

¿Y si la madre no consigue extraerse la leche?

Es importantísimo para estas mamás que haya una o varias personas de apoyo que les digan cómo extraerse la leche con los extractores que les facilitamos en el hospital.

Hay un periodo especialmente sensible, los primeros días de la lactancia, en los que es fácil que surjan problemas.

Nuestras consejeras se sientan al lado de las madres y les explican cómo utilizar el aparato, les aconsejan si sienten dolor… 

Lo más importante, les hacen confiar en que podrán producir toda la leche necesaria para su hijo. No hay mayor alegría para una madre, especialmente para la mamá de un prematuro de muy bajo peso, que poder alimentarle con su propia leche. 

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Источник: https://www.natalben.com/lactancia-tu-leche-es-medicina-para-tu-bebe

La leche materna como alimento y medicina neonatal irremplazable

Beneficios de la leche materna en recién nacidos de muy bajo peso

“Por este motivo, el objetivo irrenunciable de nuestra Unidad de Nutrición Personalizada es que cada bebé hospitalizado tome siempre la leche de su propia madre o leche donada de otra mamá, pasteurizada, que cumpla las propiedades esenciales para conseguir el mejor desarrollo neonatal posible; es decir, una leche específica para cada semana de crecimiento que también sea sinónimo de medicina inmunológica”, expone.

La UNP del Hospital Gregorio Marañón, desde el inicio de este programa en marzo de 2018, ha procesado 1.023 litros de leche donada procedente de 230 madres donantes, siendo 450 los bebés beneficiados.

Tras el inicio de su actividad, se ha logrado aumentar la tasa de alimentación por leche materna de la propia madre y que el 100% de los nacidos con menos de 1.

500 gramos hayan recibido alimentación exclusiva con leche de sus propias madres o con leche donada.

Además, con la UNP casi se ha conseguido que desaparezca la enterocolitis necrotizante –inflamación grave del intestino grueso– y se ha comprobado una mejoría general del estado nutricional tras el alta de estos pacientes, a la par que una reducción significativa de las infecciones adquiridas en el ambiente hospitalario: “Lo que refuerza, muy probablemente, que el enfoque de alimentación enteral personalizada del recién nacido de alto riesgo incorpora grandes beneficios”, subraya el Dr. Sánchez Luna.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la leche materna como la única fuente nutricional para los nacidos a término durante los seis primeros meses de vida. Son muy pocas las situaciones o excepciones en las que la alimentación al pecho de la propia madre puede ser difícil de mantener o pueda estar contraindicada.

En ausencia de leche de la propia madre, se ha convertido en fundamental la leche donada que provenga del excedente de otra mujer que haya dado a luz, a término o no. Un hecho que ha generado la creación de bancos de leche que sirvan para ofrecer leche materna a los recién nacidos cuyas madres no disponen de la cantidad adecuada o no puedan hacerlo por indicación médica.

Se sabe que la leche materna cambia su composición, según avanzan los días de amamantamiento tras el parto, con el fin de adaptarse a las necesidades del desarrollo de su bebé; y cambia no solo por equilibrar sus valores nutricionales, sino también para fomentar el desarrollo de un microbioma específico y prevenir infecciones.

La composición del calostro –leche materna de los primeros cuatro o cinco días de vida del bebé– es crítica en esta función inmunológica, ya que aporta, fundamentalmente, proteínas, biológicamente activas y sin poder nutricional, células, básicamente inmunológicas, y azúcares con acción prebiótica, que favorecerán el asentamiento de una flora lactófila que, a su vez, protegerá al bebé contra el desarrollo de bacterias con un potencial papel patógeno.

El cambio en la composición del calostro hacia la leche de transición, y después a leche madura, incluye un alto aporte inicial de proteínas y menor contenido en grasas, que posteriormente irá modificándose para aumentar el contenido lipídico y disminuir el proteico según aumentan las necesidades de volumen total de leche.

“Estos cambios en la composición de la leche materna, descubiertos en el siglo XX, son especialmente notables y llamativos, también, según el momento del parto en relación a la edad gestacional del feto; unas propiedades admirables que se han conocido más recientemente”, explica el Dr. Sánchez Luna.

La composición de los macronutrientes, y el perfil de los mismos, es diferente, por lo tanto, en cada leche materna. Tras el parto, la biología de la madre adapta estos nutrientes necesarios para su hijo de forma individualizada, muy especialmente según la edad gestacional del recién nacido.

“La leche materna no solo varía en su composición tras el parto, con cada episodio de amamantamiento o por el método de extracción, conservación y almacenaje, sino que también se va modificando en combinación con la edad gestacional del feto”, destaca.

“Para los bebés nacidos prematuramente, la leche de sus madres, especialmente de transición, contiene mayores niveles de proteínas, sodio, cloro, calcio, zinc, cobre y folatos que la leche fresca de madre de un nacido a término”, especifica.

Ofrecer leche donada a recién nacidos de muy bajo peso, cuyas madres no pueden alimentar a sus hijos, ha supuesto una ventaja evidente para estos bebés.

Diferentes estudios han demostrado que la administración de esta leche donada reduce el riesgo de complicaciones neonatales, como la enterocolitis necrotizante, en comparación con los bebés que han recibido un preparado de fórmula artificial.

Leche de mamá o de otra mamá, pero que sea la apropiada en cada semana gestacional

Los pequeños y pequeñas que reciben leche donada, sin embargo, no obtienen los mismos beneficios que los bebés que se alimentan de la leche de su propia madre. Esta realidad puede deberse, en parte, a los procesos de manipulación, pasteurización, enfriamiento y congelación, entre otros motivos.

“Es posible que el hecho de que la mayoría de las leches procedentes de donaciones, mezclas de leches de mamás con partos a término, que, además, son, en gran medida, de diferentes donantes y que se obtienen cuando la lactancia está bien establecida -leche madura-, esté influyendo de forma negativa en obtener todos los beneficios inherentes a la leche de la propia madre”, observa el neonatólogo.

Con la leche materna se consigue, a corto plazo, un menor riesgo de padecer una infección, una enterocolitis necrotizante (ECN o NEC) y una mejor tolerancia enteral; a largo plazo, mejores resultados en neurodesarrollo y previene el riesgo óseo y cardiovascular: “Nos referiremos, en concreto, a los prematuros nacidos con edad gestacional inferior a 32 semanas y con menos de 1.500 gramos de peso -apunta-; muy especialmente a los que nacen antes de la semana 28 y con un peso inferior a los 1.000 gramos”.

Estos bebés prematuros nacen en un momento de la gestación en el que su crecimiento es rápido y su desarrollo orgánico es complejo, con un intestino aún inmaduro y funciones metabólicas deficitarias que hacen difícil acumular los nutrientes necesarios y el balance adecuado entre la ingesta de líquido y la producción de orina.

“La absorción y la biodisponibilidad de los diferentes tipos de leche varía ampliamente, pero, en general, es mayor cuando se utiliza leche fresca de madre en lugar de fórmula para prematuros o leche de madre donada de banco de leche estándar”, plantea el neonatólogo.

“La leche materna fresca es la opción alimenticia más segura para un bebé. No hay evidencia empírica de que retrasar su inclusión, en pequeños volúmenes, sea beneficioso para la salud del bebé.

Es más, introducirla precozmente hace que los bebés alcancen antes la nutrición enteral exclusiva –directamente al tracto gastrointestinal mediante sonda-, con menor tiempo de utilización de la nutrición parenteral –intravenosa-, sin aumentar el riesgo de NEC y sin evidencia de que un retraso disminuya dicho riesgo”, apunta.

“Además, los requerimientos nutricionales cambian con el paso del tiempo; los prematuros con menos de 1.500 gramos de peso, en particular, acumulan déficits nutricionales durante las primeras semanas de vida; lo cual incide en la necesidad de planificar una nutrición personalizada que supere ese retraso para conseguir el “catch-up” o nivel óptimo en su crecimiento”, añade.

La leche materna de banco de leche procede, generalmente, de madres de neonatos a término que están lactando (lactancia establecida), por lo que la composición de esta leche es similar en el bajo contenido de nutrientes (en relación con el calostro y la leche de transición) que se puede encontrar en la leche madura.

El almacenaje y el procesamiento de la leche materna donada altera algunas de las propiedades inmunológicas y nutricionales

  • El almacenaje en un refrigerador a 4 ºC durante 24 horas produce una pérdida de vitamina C (40%), lisozima (40%), lactoferrina (30%), actividad lipasa (25%) e inmunoglobulina IgA (40%). La actividad fagocítica de la leche se reduce (40%) y aumenta el número de elementos celulares.

    También, se produce un incremento llamativo de ácidos grasos libres.

  • Congelar a -20 ºC durante 3 meses altera los componentes de la leche. Produce un pequeño descenso en la IgA total (3%) pero no en las específicas y sin cambios en lactoferrina.

    Reduce la concentración de lisozima hasta un 20% y prácticamente se destruyen las células blancas.

Debido al potencial riesgo de transmisión de enfermedades virales, la leche de madre donada debe ser pasteurizada

La técnica Holder de pasteurización es el método empleado más habitual (62,5 ºC durante 30 minutos), lo cual también conlleva una pérdida variable de los componentes de la leche: inmunoglobulinas específicas IgA (20-50%), IgA total (0-50%), lactoferrina (0-65%), lisozima (0-65%), linfocitos (100%), lipasa (100%), y fosfatasa alcalina (100%).

Además, disminuye la concentración de citoquinas –proteínas que regulan la respuesta del sistema inmunológico-, y parecen prevalecer las citoquinas proinflamatorias sobre las antiinflamatorias.

“La leche donada, por tanto, debido a la manera por la cual se procesa y se almacena, pierde de forma significativa algunas de sus propiedades, y, consecuentemente, las ventajas que se asocian con la leche fresca de la propia madre. Sin embargo, la presencia de oligosacáridos de cadena media no se ve afectada por estos procesos”, asegura el Dr. Sánchez Luna.

“Hoy sabemos que estos oligosacáridos son diferentes en cuanto a la cantidad y presencia de algunos de ellos según la edad gestacional, lo que pudiera conferir un valor de protección específico por su valor prebiótico”, considera.

Nuevo concepto para individualizar la alimentación del recién nacido de alto riesgo: “Basándonos en la evidencia científica y con el objetivo de proteger, promover y apoyar la lactancia materna para la más óptima nutrición de nuestros pacientes, alentamos a las madres que desean lactar para que se estimulen adecuadamente durante la primera semana de vida con el objetivo de establecer una lactancia con leche madura a partir de la segunda semana”, establece.

“Así, cuando la mamá haya alcanzado este propósito natural para su recién nacido, y resulte alguna cantidad sobrante de leche fresca -recalca-, pueda ser esta ofrecida a una reserva de leche, clasificada según la edad gestacional y siguiendo los pasos de un protocolo de actuación: leche donada segura y adecuada a la edad gestacional; añadiendo, a continuación, los suplementos nutritivos necesarios en base a las características clínicas de cada bebé”.

Conclusión del doctor Manuel Sánchez Luna: “La Unidad de Nutrición Personalizada del Hospital Gregorio Marañón trata los excedentes de la leche materna donada por una madre que tiene a su hija o hijo hospitalizad@. Esta leche donada, almacenada sin mezclar con otras leches, se clasificada según el momento del parto y la edad gestacional del recién nacido. Esta leche se identifica y se mantiene su trazabilidad tras los procesos de pasteurización, análisis microbiológico y nutricional, por si fuese necesario retornarla a la propia madre donante en algún momento de la hospitalización de su bebé. La leche donada es necesaria para alimentar a otros bebés y, en muchas ocasiones, salva vidas“. Fotografías de David Talles (1 votes, average: 5,00 5)
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Источник: https://www.efesalud.com/leche-materna-como-alimento-medicina-neonatal-irremplazable/

Embarazo y niños
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