Bridas amnióticas en el útero durante el embarazo

Bridas amnióticas en el útero durante el embarazo

Bridas amnióticas en el útero durante el embarazo

Las bridas amnióticas están causadas por daños en la parte de la bolsa o saco amniótico denominada amnios (la membrana más interna que envuelve al feto).

La secuencia de bandas amnióticas (SBA) es un grupo de defectos congénitos poco frecuentes que suceden cuando hebras del saco amniótico se desprenden y se enredan alrededor de partes del bebé en el útero (la cara, los brazos, las piernas y los dedos de las manos o de los pies).

Cuando se produce un alteración en el amnios, pueden aparecer una especie de bandas seudofibrosas conocidas como bridas amnióticas (parecidas a cordones) que pueden atrapar diversas partes del feto (generalmente son los brazos o las piernas, aunque también pueden afectar a la cara o los dedos), reduciendo el riego sanguíneo a estas partes y haciendo que se desarrollen de manera anormal.

El momento de la ruptura del amnio puede ser entre los 28 días después de la concepción y las 18 semanas del embarazo. Cuando la ruptura se produce antes de los primeros 45 días de embarazo los resultados suelen ser muy graves y normalmente incompatibles con la vida (suele acabar en aborto). Si la ruptura sucede después, es probable que el resultado sea el de defectos más limitados.

Los síntomas de las bridas amnióticas en medicina pueden incluir:

– Fisura anormal en la cara si la brida pasa a través de ella (llamada hendidura). Suele ser la causa de la fisura o el paladar hendido.

– Ausencia de todo o de una parte del brazo o de la pierna (amputación congénita). También puede causar pie equinovaro.

– Defecto en el abdomen o la caja torácica si la banda se encuentra en esas zonas.

– Banda permanente alrededor de un brazo, pierna o dedo de la mano o del pie.

Según la zona afectada la anomalía será más o menos grave.

Este problema se suele descubrir en las ecografías rutinarias que se realizan a lo largo del embarazo, aunque a veces no se descubre hasta el nacimiento ya que las bandas amnióticas son muy delgadas y es difícil distinguirlas vía ultrasonido.

Si se sospecha de la presencia de bridas amnióticas es necesario hacer una resonancia magnética y una eco doppler para confirmar.

¿Por qué aparecen las bridas amnióticas?

Es una alteración muy rara, que no se da a menudo, y que no es de origen genético.

Ocurre cuando, al inicio del embarazo, se rompe la membrana interna de la bolsa (amnios) sin dañar la membrana externa (corion). El bebé sigue desarrollándose pero a partir del amnios se forman esas bandas de tejido fibroso y pegajoso.

Algunos motivos que se piensa que pueden causar esta ruptura de amnios son un traumatismo tras la punción amniótica (amniocentesis) o de vellosidades coriónicas, golpes o caídas (un trauma fuerte directo al abdomen, ya sea interno o externo), radiación ionizante, infección del amnios (amnionitis), excesiva actividad fetal o defecto del colágeno (síndrome de Ehlers Danlos Tipo IV).

No obstante, en muchos casos la causa es desconocida.

¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento varía ampliamente según la deformidad y la gravedad del daño. En los casos más graves es necesario una cirugía mayor para reconstruir parte o todo el brazo o la pierna.

En los casos del paladar hendido también hace falta una operación para reconstruir la zona.

El bebé debe nacer en un centro especializado en estos casos y la recuperación del niño depende de la gravedad de la afección.

La mayoría de los casos son leves y el pronóstico es muy bueno, pudiendo el niño hacer vida normal al crecer.

Cuando se detecta en el embarazo y se considera necesario ya que la vida del bebé está en riesgo, se lleva a cabo cirugía fetal.

Las complicaciones pueden abarcar la pérdida parcial o completa de la función de una parte del cuerpo. Las bandas congénitas que afectan las partes más grandes del cuerpo son las que causan la mayoría de los problemas.

También hay casos muy graves en los que las bridas producen la muerte intaruterina, aunque es algo excepcional.

Pie equinovaro

Definición:

Hiperextensión del pie que se curva hacia dentro

Síntomas:

Ninguno.

Tratamiento:

Se puede corregir con una escayola y zapatos ortopédicos. Rara vez hay que recurrir a la cirugía.

Amputación

Definición:

Pérdida de un miembro o de parte de él (una mano, un dedo, la punta del dedo, etc.).

Tratamiento:

Elevar la parte lesionada por encima del corazón. Presionar la herida con un apósito esterilizado para detener la hemorragia. Colocar una venda encima. Poner la parte amputada en una bolsa de plástico con hielo dentro y acudir urgentemente al centro médico más cercano.

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¿Qué es el síndrome de banda amniótica?

Bridas amnióticas en el útero durante el embarazo

El síndrome de banda amniótica está relacionado con una serie de defectos de nacimiento. Sucede cuando alguna parte del cuerpo del feto se enreda por una fibra que restringe su desarrollo. Por causa de este síndrome se ven afectados principalmente dedos, piernas y brazos.

Los defectos ocasionados por este problema son diversos, puesto que depende de la parte del cuerpo afectada. También puede ser causa de muerte fetal, en el caso de que la banda se enrede en zonas más delicadas. Por ejemplo, puede provocar pérdidas si se restringe el flujo de sangre en el cordón umbilical.

Se trata de un padecimiento que ocurre por simple azar. No existe algún riesgo genético o amenaza por causa precisa.

Por lo tanto, no se ha establecido relación con la actividad de la embarazada. Tampoco se conecta con embarazos previos o posteriores.

Es decir, que ocurra en este bebé no implica que vaya a repetirse; igualmente, que no haya ocurrido antes, no nos deja exentos.

Desarrollo del síndrome de banda amniótica

Los especialistas consideran que este trastorno comienza a desarrollarse aproximadamente en los primeros 28 días tras la concepción. Sin embargo, puede presentarse hasta 18 semanas más tarde. Se cree que cuando aparece en un estimado de 45 días, las consecuencias pueden ser catastróficas.

Mientras más pequeño sea el feto, mayores probabilidades tiene de que la banda amniótica afecte órganos vitales. Es decir, pueden producirse defectos en el cráneo u órganos más importantes. En lo adelante, los defectos podrían ser más limitados, pues el feto es un tanto más resistente.

Algunos estudios relacionaron la aparición del síndrome, con la realización de la amnioscentesis. No obstante, más adelante se descubrió que este tipo de lesiones pueden ocurrir sin la realización de este procedimiento.

En algunos casos, el trastorno no fue diagnosticado en ultrasonidos realizados a las 21 semanas de embarazo. Al respecto, los especialistas aseguran que es difícil determinar la presencia del síndrome de banda amniótica antes del nacimiento.

Diagnóstico

En ciertas ocasiones es sencillo detectar la disrupción en cualquier ultrasonido. Como hemos dicho, puede aparecer en distintas etapas del embarazo, por lo tanto, es posible que se diagnostique en chequeos rutinarios. Se tiene entendido que la mayoría de los niños que desarrollan este problema, nacen sin complicaciones.

La mayor parte de los embarazos donde se produce una afección por banda amniótica, llegan a término de manera normal. Aun cuando se haya diagnosticado el problema, quizá no se produzcan otras afecciones.

El principal inconveniente con el diagnóstico del síndrome de banda amniótica es que no es fácil de distinguir en una ecografía. Las bandas son muy finas, por lo tanto en las primeras 12 semanas no son fáciles de divisar. Luego de este tiempo, el médico puede comenzar a sospechar cuando en los exámenes se observar el daño causado.

En ocasiones no es suficiente un ultrasonido para detectarlo. Por lo tanto, ante la sospecha de daño, el especialista puede indicar la realización de una resonancia magnética. También se puede confirmar mediante la ejecución de un estudio Doppler. Sin embargo, a veces no se determina el problema sino hasta el nacimiento.

Efectos del síndrome de banda amniótica

Los efectos pueden medirse de acuerdo a la parte del cuerpo afectada. Las partes más comunes que sufren esta afección son los dedos, brazos, manos o piernas. En tal caso, el enredo de esta banda en los miembros, puede causar que se deforme el área o incluso la amputación total.

Puede ser causa de paladar hendido o labio leporino cuando la banda cruza la cara. Además, es la principal causa de nacimientos con pie equinovaro. Por la acción de este síndrome, ocurren los defectos de nacimiento relacionados a malformaciones discapacitantes o desfigurantes.

Los especialistas afirman que todos los casos son diferentes, porque la localización de la afección es fortuita. Además, la severidad del daño depende de factores relacionados al tiempo de embarazo, y la colocación de la constricción.

Algunos casos más recurrentes son los siguientes:

  • Daño leve a causa de la aparición de pliegues simples que no impiden el funcionamiento del órgano
  • Surcos profundos que requieren cirugía porque bloquean la circulación
  • Constricción de extremidades en distintas alturas. Afectan con mayor severidad cuando constriñen los dedos, evitando su desarrollo normal
  • Amputación congénita, que se produce por la insuficiencia de sangre en la extremidad amputada. Cuando el niño nace, ha perdido alguna parte del cuerpo durante su formación
  • Fusión de partes lesionadas, especialmente dando como resultado trastornos como la sindactilia, que es la presencia de menos dedos
  • Distrofia de las uñas
  • Subdesarrollo de uno de los miembros, dando lugar a discrepancia en el largo
  • Contractura de las articulaciones por presión de la banda en el nervio
  • Encefalocele
  • Acrania, que es la falta de desarrollo de los huesos del cráneo
  • Anencefalia, ocurre cuando no se desarrolla el cerebro
  • Luxación de caderas
  • Formación de articulaciones falsas, también conocido como pseudoartrosis.

Источник: https://eresmama.com/sindrome-banda-amniotica/

Síndrome de bridas amnióticas:

Bridas amnióticas en el útero durante el embarazo

«Una madre jamás va a querer que su hijo sufra, y mi hijo sufría todos los días. Mi hijo se movía, y una madre se alegra cuando su hijo se mueve. Yo sufría. Porque sabía que mi hijo se estaba moviendo y se estaba mutilando«.

Este es el testimonio que han tenido que escuchar los legisladores chilenos en boca de Paola Valenzuela. A las 11 semanas de gestación supo que el feto que llevaba en su vientre sufría un gravísimo caso de síndrome de bandas amnióticas. No viviría.

Pese a todo, se vio obligada a llevar a término el embarazo. Si abortaba, temía acabar presa.

El síndrome de bridas – o bandas – amnióticas es la clase de patología sobre la que unos padres primerizos nunca deberían hacer una búsqueda por imágenes en Google. Ocurre cuando el saco amniótico que protege al embrión se desgarra y libera fibras sueltas.

Estas se pueden enredar en las extremidades y lacerar el cuerpo del feto a medida que crece. Lo estrangulan, impidiendo su correcto desarrollo, o lo cercenan. Pueden manifestarse como un labio leporino o la amputación congénita de un dígito.

Pero el caso que sufría Paola era extremo.

«Se cortan unas hebritas del saco, y son como cuchillos» – explica esta chilena de 42 años en un vídeo grabado para la corporación MILES por los derechos sexuales y reproductivos.

«Esos cuchillitos fueron envolviendo a mi huevita y a medida que crecía, la mutilaban».  El rango de incidencia del síndrome es de 1 en 1.200 a 1 en 15.

000 recién nacidos vivos, según publicaba la Revista chilena de Pediatría en 2008. 

El aborto, sin embargo, es ilegal bajo cualquier supuesto en Chile, una herencia de la dictadura de Pinochet que la presidenta Michelle Bachelet intenta reformar desde 2014. «Yo llorando, le decía [a mi doctor] que por favor me ayudara, que no había nada que hacer…

El me decía que éticamente no podía, que rezara, que igual no estaba rezando bien…» – relata Paola con emoción en la voz.  «Doctor, mi huevita tiene todos los órganos sueltos… No tiene cara, no tiene piernas…

Me dijo que lo único que podía hacer era inducir mi parto a las 36 semanas».

Paola Valenzuela tiene algo que decirle al Senado chileno / @MilesChile 2017

El resto de su tormento se lo ha descrito a BBC Mundo, la publicación que le ha dado una proyección mundial. Cómo los médicos terminaron pidiéndole disculpas por tener que describirle el estado en el que estaba el feto.

Cómo no le recomendaban descansar sino todo lo contrario, para tratar de causar un aborto espontáneo. Cómo a las 22 semanas finalmente terminó su calvario. «Yo sabía que lo único que tenía formado eran los pies. Les pedí que cubrieran el resto.

Eso fue lo único que pude ver«.

Es causa de aborto en España

«Es un síndrome extremadamente infrecuente» – explica José María Martínez, jefe de medicina fetal de BCnatal, que aúna las unidades del Hospital Clínic y el Sant Joan de Déu. «A nosotros nos derivan casos de varias provincias, y no nos encontramos con las bridas amnióticas más de una vez al año. En toda España no se producirán más de cuatro o cinco».

Las bridas son como «tiras de velcro», ilustra el especialista. «Se enganchan al tejido y los órganos en formación y lo levantan fácilmente».

La principal dificultad para el pronóstico es que la extensión a las que pueden llegar las lesiones es imposible de predecir.

«Tenemos niños para los que la única secuela es una cicatriz en torno a la muñeca, como una pulserita, que además desaparecerá», relata. 

Pero por otro lado los daños pueden ser más graves de lo que indica la monitorización.

«Hay casos descritos en los que se ha intervenido mediante fetoscopia para cortar la banda cuando había un riesgo letal para el feto, por ejemplo, cuando podían estrangular el cordón umbilical. Y han ido bien.

Nosotros intervenimos por una banda que en principio solo afectaba a un pie. Y fue al introducir la cámara cuando nos dimos cuenta de que el feto tenía ya la cara y los genitales destrozados«.

Ese es el motivo por el que el diagnóstico de una banda amniótica está contemplado dentro de los supuestos para la interrupción del embarazo hasta las 22 semanas.

Más allá, el aborto terapéutico se puede autorizar como interrupción tardía si un comité de valoración médico así lo determina.

Desde BCnatal confirman que no es raro llegar a las 30 semanas de gestación en el caso de este síndrome, cuando los daños al feto son indiscutibles.

El hijo de Paola no sufrió

Las tres causas que contempla el proyecto de reforma de la Ley del aborto en Chile incluyen el riesgo para la salud de la madre, la inviabilidad del feto o que el embarazo haya sido causado por una violación. «Es un tema muy, muy doloroso» – advierte Paola en su vídeo al Senado. «Tengan un poco de conciencia. Los tres causales son terribles. Ayúdennos a las mujeres que hemos pasado por esto, que es muy doloroso».

Gran parte de esa angustia, reveló la mujer en su entrevista con la BBC, provenía de imaginar la tortura a la que estaba sometiendo a la criatura en su vientre. «Yo creo que él sentía todo desde el primer día, porque así lo creía yo con mi primer hijo. Yo pensaba todo el tiempo que se estaba cortando. Y le decía, que por favor no se moviera, que se estaba haciendo daño».

«Lo primero que le decimos a las madres en esta situación es que no, su hijo no está sufriendo» – explica Martínez. A las 22 semanas de gestación las conexiones neuronales no han madurado al punto de permitir sentir el dolor como lo hará un organismo formado.

Las reacciones del feto son actos reflejos. Incluso, a mayor crecimiento, la infiltración de las bridas es lenta y progresiva. «La evidencia científica de la que disponemos nos dice que no tendría sentido hablar de dolor»- determina el especialista.

«Pero, por supuesto, es imposible cuantificar el sufrimiento para una madre en esas circunstancias».

Источник: https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20170630/227727863_0.html

Embarazo y niños
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