Buñuelos de huevos

Receta de buñuelos de viento tradicionales y fáciles

Buñuelos de huevos

Dentro de los dulces tradicionales los hay de todo tipo y en nuestra gastronomía se suelen repetir una y otra vez casi los mismos ingredientes, tales como harina, huevos, leche y azúcar que, en combinación con otros más, dan lugar a dulces de lo más variados y se preparan con técnicas totalmente diferentes.

Esta receta de buñuelos de viento tradicionales es muy fácil ya que la masa se prepara en un momento y después simplemente hay que freírlos para descubrir la magia de su forma, con una capa ligeramente crujiente por fuera y un interior tierno y repleto de aire, de ahí precisamente su nombre. En la receta encontrarás muchos trucos para ir preparándola paso a paso y que te queden perfectos.

Si te gustan este tipo de dulces fritos seguro que te encantará nuestra receta sobre cómo hacer donuts caseros tiernos y deliciosos, los clásicos churros con chocolate a la taza, las rosquillas de anís caseras y riquísimas y los crullers franceses o pasteles trenzados de pasta choux.

Otras recetas con masas dulces muy populares son los gofres o waffles caseros, los profiteroles rellenos de nata y con chocolate caliente, los rollos de canela o cinnamon rolls, ¡súper tiernos!, el brioche casero, esponjoso y tierno o las torrijas de leche caseras al horno, sobre todo si preparas en casa el pan para hacer torrijas. Y como dulce clásico, las Monas de Pascua u hornazos, típicos de Murcia.

Ingredientes para la receta de buñuelos de viento tradicionales y fáciles (alrededor de 30-35 unidades):

  • 150 gr de harina de trigo.
  • 200 ml de agua.
  • 50 ml de leche.
  • 40 gr de mantequilla sin sal.
  • 4 huevos M.
  • 5 gr de levadura química o polvos de hornear.
  • Una pizca de sal.
  • 10 gr de azúcar blanco.
  • Azúcar glas y canela en polvo para decorar.
  • Abundante aceite para freír.

Preparación, cómo hacer buñuelos de viento tradicionales y fáciles:

  1. Pon encima de un bol un colador y echa encima la harina para que pase a través de él (coge el colador y ve dándole golpecitos para que caigan en el bol).

    A este proceso se llama tamizar y sirve para que quede sin grumos ni apelmazamientos.

  2. En un cazo pon el agua junto con la leche, la mantequilla, el azúcar y la sal, a fuego medio.

    Calentamos algunos ingredientes en el cazo

  3. En cuanto empiece a hervir la mezcla y aparezcan burbujas, apaga el fuego, aparta el cazo y echa toda la harina de golpe y mezcla muy bien con una espátula o lengua de cocina hasta que no haya ningún grumo, el aspecto sea homogéneo y la masa se despegue fácilmente de las paredes del cazo.

    Así queda la masa antes de añadir los huevos

  4. Añade un huevo al cazo y mezcla con unas varillas manuales o mejor aún eléctricas, a la velocidad más baja, y mezcla hasta que se haya integrado por completo en la masa. Haz lo mismo con el resto de los huevos, y junto con el último añade la levadura química.
  5. Tapa el recipiente con papel film y déjalo reposando en la nevera durante 1 hora.
  6. En una sartén honda o cazo echa abundante aceite, pon el fuego fuerte y cuando el aceite esté bien caliente (sin que llegue a humear), ya lo tienes listo para freír los buñuelos de viento. Si tienes un termómetro de cocina podrás medir la temperatura del aceite y empezar a freír cuando llegue a 170ºC, y si no siempre puedes echar un poquito de masa, si se quema rápidamente es que está muy fuerte el aceite y si burbujea poco es que le falta un poco de temperatura.
  7. Prepara un plato con papel de cocina encima para ir dejando encima los buñuelos cuando estén fritos.
  8. Para darle forma a los buñuelos puedes optar por varias opciones. Puedes utilizar un sacabolas de helado pero cogiendo muy poquita cantidad y, con una cucharilla de café, te ayudas cada vez para ir echando la masa del sacabolas en el aceite. Otra opción es utilizar 2 cucharillas de café para ir cogiendo porciones de masa y, ayudándote con ellas, les das un poco de forma redondita y las echas en el aceite. En ambos casos, las cucharillas debes mojarlas en agua antes de coger cada porción de masa, así caerá más fácilmente al aceite y se pegará menos en las cucharillas.
  9. Cuando tengas el aceite preparado ve echando en él tandas de masa de buñuelos de forma que puedan caber todos flotando y sin estar unos encima de otros. Ten en cuenta que crecen casi al doble de su tamaño.
  10. Ve dándoles la vuelta con una espumadera, aunque a veces se dan la vuelta ellos solos y en otras ocasiones están rebeldes y no quieren darse la vuelta. Vigila el punto de dorado que tienen y retíralos al plato con el papel de cocina cuando estén listos y con el dorado a tu gusto. Suelen tardar 3-4 minutos en total, aunque depende de la temperatura del aceite y del tamaño de los buñuelos.

    Freímos los buñuelos de viento en tandas

  11. Sigue con el resto de tandas y si lo necesitas utiliza más platos con papel de horno para no tener que poner los buñuelos unos encima de otros.
  12. Espolvorea por encima azúcar glas y canela y muévelos un poco para que queden impregnados por todas partes.

    Así de ricos quedan los buñuelos de viento

Sirve y degusta:

Está claro que recién hechos y calientes (aunque cuidado si están recién fritos porque puedes quemarte) están buenísimos, con la capa más exterior ligeramente crujiente y ese sorprendente interior tan aireado y esponjoso.

Aún así, aguantan bastante bien el paso de las horas y, conservados en un recipiente cerrado una vez fríos, aguantan muy bien al menos hasta el día siguiente (diría que más días pero no he llegado a comprobarlo, ¡en casa vuelan!).

Es un bocado muy especial, el interior queda prácticamente hueco y morderlos y aplastarlos en la boca es una sensación un tanto curiosa y fantástica. Con ese toque dulce del azúcar y la canela están de auténtico… ¡escándalo!

Buñuelos de viento tradicionales y fáciles

Variaciones de la receta de buñuelos de viento tradicionales y fáciles:

Añade un toque de sabor utilizando la ralladura de la piel de la naranja o del limón o añade un poco de canela en polvo o esencia de vainilla a la masa cuando la tengas casi lista. También puedes incorporar una cucharada sopera de anís o tu licor favorito a la masa.

Si quieres rellenarlos no tienes más que hacerles un corte con unas tijeras e introducir el relleno con una manga pastelera o, aunque es un poco más complicado, con una cucharilla. El rellenos de crema pastelera queda fenomenal, y también el dulce de leche casero o la crema de cacao y avellanas.

Consejos:

Si quieres que los buñuelos te queden pequeñitos, de bocado, y bien redondos, es fundamental que le des forma a la masa con las dos cucharillas de café previamente mojadas en agua, recogiendo la masa de una a la otra hasta tener más o menos la forma redonda.

Cuando se están friendo las irregularidades en la forma se corrigen bastante ya que llegan incluso a duplicar su tamaño. Conforme vayas haciéndolos y practiques te irán quedando mejor, seguro que la última tanda ya te sale perfecta.

Yo debo decir que presto la atención justa a la estética, y aunque voy intentando que queden bonitos, prefiero hacerlo de forma ágil y unos quedan con mejor forma que otros, pero todos riquísimos.

Источник: https://www.recetasdeescandalo.com/receta-de-bunuelos-de-viento-tradicionales-y-faciles/

Receta tradicional de BUÑUELOS DE VIENTO

Buñuelos de huevos

Los buñuelos de viento son un dulce tradicional que se prepara habitualmente en España para el Día de Todos los Santos. Son unos buñuelos de masa frita con forma redondeada, que al freírlos quedan muy aireados por dentro, casi huecos.

Esta receta de buñuelos de viento es muy fácil de preparar y se elabora con ingredientes básicos y cotidianos: leche, huevos, azúcar, harina y mantequilla. En primer lugar haremos una masa de buñuelos aromatizada con canela y limón, después freiremos la masa en pequeñas porciones y por último rebozaremos los buñuelos en una mezcla de azúcar y canela.

Los buñuelos quedan con una textura esponjosa y aireada. Al morderlos nos encontramos con una fina capa crujiente por fuera y con un interior tierno y esponjoso. Además su sabor es muy rico, se notan los aromas del limón y de la canela. Por otro lado destacar que no quedan demasiado dulces, ya que a la masa tan solo le pondremos una cucharada de azúcar.

En esta ocasión he preparado la versión tradicional de los buñuelos de viento, sin relleno. Vosotros si queréis, una vez fritos, los podéis rellenar de chocolate, nata o crema pastelera.

Ingredientes de la receta

  • Leche entera (125 ml)
  • Una rama de canela
  • Ralladura de un limón
  • Azúcar (una cucharada sopera)
  • Sal (media cucharadita)
  • Mantequilla (50 g)
  • Harina (75 g)
  • Huevos medianos (dos y medio)
  • Azúcar y canela

(*) Si lo necesitas, puedes consultar las tablas de medidas y equivalencias en cocina y repostería.

Elaboración de la receta

Comenzamos aromatizando la leche. En una olla al fuego ponemos la leche, la rama de canela, la ralladura de limón, la sal y el azúcar. Cuando la leche comience a hervir, apagamos el fuego y la dejamos reposar durante 10 minutos, para que la canela suelte todo su aroma.

Tras el reposo retiramos la rama de canela de la olla, encendemos de nuevo el fuego y añadimos la mantequilla cortada en cubos. En el momento en el que la mantequilla se haya derretido y la mezcla comience a hervir, añadimos de golpe la harina. De inmediato apagamos el fuego y removemos la mezcla con una cuchara de madera, hasta conseguir una bola de masa unificada.

Integrando la harina en la mezcla de leche y mantequillaBola de masa unificada

Hecho esto, apartamos la olla del fuego y añadimos un huevo ligeramente batido. Mezclamos bien hasta que el huevo quede integrado en la masa. En un principio parece que nunca se va a integrar el huevo, ya que la masa se desliga, pero tras unos minutos mezclando el huevo quedará bien integrado en la masa.

Integrando el huevo en la masa

En este punto añadimos un segundo huevo ligeramente batido y hacemos el mismo procedimiento que con el primer huevo. Cuando esté integrado, añadimos poco a poco la mitad de un tercer huevo, hasta conseguir una masa ligada, densa y “con caída”. En este punto debemos tener cuidado, ya que si añadimos más huevo del necesario, la masa de los buñuelos quedará demasiado líquida.

Masa de buñuelos terminada

Ahora que hemos conseguido una masa perfecta, comenzamos a freír los buñuelos. Ponemos al fuego un cazo lleno de aceite de girasol. Cuando el aceite esté caliente, vamos cogiendo pequeñas porciones de masa con una cucharilla y las dejamos caer suavemente en el aceite.

Añadiendo la masa de buñuelos en el aceite

Enseguida la masa sube a la superficie, se va inflando con el calor y tomando la característica forma redondeada del buñuelo de viento.

Es importante que el aceite esté caliente para que los buñuelos se aireen y se frían correctamente. Si el aceite no está muy caliente, el buñuelo se irá al fondo del cazo y no se inflará.

Por otro lado, si el aceite está demasiado caliente, los buñuelos se quemarán enseguida y quedarán crudos por dentro.

Friendo los buñuelos

Con una cuchara vamos volteando los buñuelos para que se doren bien por ambos lados. Una vez dorados y bien fritos, los rescatamos del aceite, los escurrimos bien y los ponemos en un plato con papel absorbente. Mientras, continuamos friendo más buñuelos.

Buñuelos de viento bien fritos y dorados

Según vamos sacando buñuelos del aceite, los dejamos en el papel absorbente durante un par de minutos para que pierdan el exceso de aceite. Pasado este tiempo, vamos rebozando nuestros buñuelos de viento en una mezcla de azúcar y canela.

Una vez hayamos frito todos nuestros buñuelos y los hayamos rebozado en azúcar y canela, ya los tendremos listos para comer.

Buñuelos de viento

A continuación os dejo el vídeo con el paso a paso de esta receta.

Vídeo-receta

Источник: https://bocatus.com/receta-tradicional-de-bunuelos-de-viento_8152

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