Celíacos, síntomas en niños

¿Cómo saber si mi hijo es intolerante a la lactosa o celíaco?

Celíacos, síntomas en niños

La celiaquía y la intolerancia a la lactosa son dos enfermedades relacionadas con la alimentación, y que cada vez se observan con mayor frecuencia.

En este artículo explicaremos los principales síntomas de la celiaquía y la intolerancia a la lactosa, para que puedas actuar y acudir al pediatra si sospechas que tu hijo puede sufrirlas.

Una vez diagnosticadas, el tratamiento de ambas se basa en adaptar la alimentación a dietas sin gluten o bajas en lactosa.

Recuerda que, a no ser que el niño sea celíaco o intolerante a la lactosa, no hay motivo para eliminar alimentos de su dieta habitual.

Ni el gluten, ni la lactosa, son nutrientes a evitar en una alimentación saludable sin que lo haya recomendado un profesional de la salud.

De hecho, seguir una alimentación sin gluten antes del diagnóstico puede alterar las pruebas que se hacen para saber si el niño tiene celiaquía.

Celiaquía en niños

La celiaquía es una enfermedad autoinmune, crónica, causada por una reacción anormal al gluten (proteína que se encuentra naturalmente en cereales como el trigo, el centeno o la cebada) en individuos con una predisposición genética. El sistema inmunológico de las personas con celiaquía reconoce el gluten como dañino, y pone en marcha reacciones que lesionan los tejidos del intestino delgado, provocando una serie de síntomas y problemas de salud a corto y largo plazo.

Por su carácter genético, los niños con padres o hermanos celíacos tienen más probabilidades de serlo. Otros grupos de riesgo, por ejemplo, son las personas con diabetes tipo I, Síndrome de Down, o enfermedad tiroidea o hepática autoinmunes.

La enfermedad celíaca puede manifestarse en cualquier momento de la vida, incluyendo los bebés, una vez están expuestos al gluten a través de la alimentación complementaria.Por eso, el diagnóstico precoz e instaurar el tratamiento adecuado son claves para la salud a largo plazo del niño, y de este modo, evitar las complicaciones asociadas a la celiaquía.

Signos y síntomas de celiaquía en niños

La enfermedad celíaca en niños se manifiesta de manera distinta a los adultos. Cuando hablamos de niños en los primeros años de vida, se suelen ver síntomas digestivos y un retraso en el crecimiento, derivados de la malabsorción de nutrientes. En cambio, en etapas más avanzadas, se pueden observar otros síntomas no digestivos.

Los síntomas y signos de celiaquía más frecuentes incluyen:

• Diarreas frecuentes o intermitentes o, por el contrario, estreñimiento crónico

• Retraso en el crecimiento

• Pérdida de peso

• Anemia por deficiencia de hierro

• Náuseas o vómitos, dolor abdominal o distensión abdominal

• Aftas bucales recurrentes (pupas o llagas en la boca)

• Problemas dentales

• Cansancio

• Retraso en el inicio de la pubertad, ausencia de menstruación

• Alteración en las pruebas hepáticas (analíticas de sangre alteradas)

• Dermatitis herpetiforme, que causa lesionas cutáneas que provocan mucho picor.

Si se observan algunos de estos síntomas, el pediatra probablemente querrá iniciar un estudio para poder establecer un diagnóstico de celiaquía en el niño, o descartarlo. Esto puede incluir análisis de sangre para buscar anticuerpos específicos, pruebas genéticas y, en algunos casos concretos, biopsia duodenal (una parte del intestino delgado).

¿Qué pueden comer los niños celíacos?

El tratamiento de la celiaquía, tanto en niños como adultos, es una dieta libre de gluten durante toda la vida. Como hemos comentado, el gluten se encuentra de forma natural en cereales como el trigo, la espelta (un tipo de trigo), la cebada o el centeno.

Lógicamente, todos sus derivados tendrán gluten (pasta, pan…), y deberán evitarse. Su alimentación debe contener alimentos libres de gluten por naturaleza, como arroz, maíz, verduras, hortalizas, tubérculos, frutas, carne, pescado o huevos, por ejemplo.

También pueden comer alimentos que estén certificados sin gluten, cuando puede que lo contengan.

Debemos ser conscientes que el gluten puede encontrarse en muchos otros productos elaborados, ya sea por contaminación cruzada o trazas (por ejemplo, unas lentejas cocidas sin certificado sin gluten) o porque incorporan trigo o gluten como ingrediente (productos preparados como salsas, fruta desecada recubierta con harina, verduras precocinadas…). Para ello, hay que revisar la etiqueta y asegurarse de que no lleva gluten. Algunos productos lo indican con un sello con una espiga barrada, o lo especifican claramente en el envase.

La dieta sin gluten para niños con celiaquía debe respetar las proporciones de grupos de alimentos indicadas en el Método Nutriplato, excluyendo los alimentos que contienen gluten. En el Método Nutriplato especificamos las recetas «sin gluten» y en aquellas que contienen gluten, indicamos una recomendación para adaptarla.

• En casa, y también en el resto de los lugares donde el niño coma, deben tomarse una serie de precauciones para asegurar que todas las comidas sean sin gluten.

La más pequeña cantidad de gluten (una miga) ya contiene suficiente cantidad para causar daños, incluso cuando no ocasione síntomas.

Por eso, no pueden consumirse alimentos que indiquen que pueden contener trazas de gluten.

Veamos unos ejemplos de comidas sin gluten para niños, en las que lógicamente habrá que comprobar los envases de los alimentos para asegurarse que son alimentos sin gluten:

• Espinacas con garbanzos + tortilla con ensalada + naranja

• Pasta sin gluten con tomate y queso + salmón y calabacín al vapor + pera

• Ensalada + paella de arroz con verduras y pollo + granada

• Crema de puerro y patata + brocheta de pavo y champiñones + mandarinas

• Guiso de alubias con verduras + huevo frito con tomate aliñado + yogur natural sin azucarar

No son muy distintas de las de cualquier otro niño, ¿verdad? La diferencia es que habrá que seguir unos pasos concretos para no añadir sin querer trazas de gluten durante el cocinado o al servir el plato (contaminación cruzada), y conocer quéalimentos son sin gluten.

Es importante que una vez diagnosticados, los niños reciban una buena explicación de la celiaquía para que entiendan el tratamiento, qué pueden comer, cuáles son los alimentos sin gluten y cuáles deben evitar. En este sentido, las asociaciones de pacientes y el mismo centro de salud podrán ofrecer apoyo e información para afrontar el cambio de manera positiva.

La intolerancia a la lactosa en niños

La intolerancia a lactosa es una situación en la que la lactosa, un disacárido (azúcar formado por 2 componentes) presente de forma natural en la leche, no se absorbe correctamente.

Esto ocurre por la ausencia o la baja actividad de la enzima lactasa, que se encuentra en nuestro sistema digestivo, y es la encargada de “romper” la lactosa en los 2 componentes que la forman para que pueda absorberse correctamente.

Si esto no ocurre, la lactosa no puede absorberse y aparecen síntomas digestivos, de mayor o menor importancia según el caso.

La aparición de la intolerancia a la lactosa se origina por distintos motivos, tanto en niños como en adultos, haciendo que se deba retirar o limitar la lactosa de la dieta.

En los niños, la intolerancia a lactosa puede deberse a distintas causas, pero en este artículo nos centraremos en la intolerancia a la lactosa primaria.

Este tipo está causada por una baja actividad de la enzima lactasa, lo que ocasiona que toda la lactosa que se ingiere con la alimentación no pueda ser eficazmente digerida.

Se trata de una intolerancia como la que sufren los adultos, aparece a la edad de 5-7 años y dura de por vida. La actividad de la enzima lactasa (su funcionamiento y efectividad) está reducida.

Existe otro tipo de intolerancia a la lactosa, llamada “secundaria”, que es transitoria y ocurre, por ejemplo, durante y después de una gastroenteritis debido a las lesiones que se producen en la mucosa intestinal. Se resuelve de forma natural en 1-2 semanas, y durante ese tiempo se recomienda el mismo tratamiento que en la intolerancia a la lactosa primaria: una dieta reducida en lactosa.

Síntomas de la intolerancia a la lactosa

Si te preguntas cómo saber si tu hijo es intolerante a la lactosa, debes conocer los signos y síntomas que pueden ponerte en alerta. Son todos síntomas digestivos, y suelen aparecer poco después de haber consumido leche u otros alimentos con lactosa. ¿Cuáles son?

• Dolor abdominal

• Gases e hinchazón abdominal

• Diarreas

• Vómitos, en algunos casos

La intensidad de los síntomas depende del niño (si tiene un tránsito intestinal rápido, de su microbiota, el nivel de lactasa que tenga…), y de la cantidad de lactosa que haya ingerido.

Alimentación sin lactosa para niños

El tratamiento de la intolerancia a la lactosa es una dieta baja en lactosa. ¿Qué alimentos la contienen? La lactosa está presente en mayor o menor cantidad en los lácteos y derivados.

Pero esto no significa que se deba renunciar a la leche y sus derivados, ya que son alimentos de gran interés nutricional por el calcio y la vitamina D que contienen, entre otros nutrientes. Por otro lado, sí que habrá que buscar opciones sin lactosa para los alimentos que tengan mayor cantidad de lactosa: la leche, los yogures y los quesos frescos y tiernos, principalmente.

Otros lácteos, como los quesos duros o curados y la mantequilla, contienen pequeñas cantidades de lactosa, por lo que consumidos en cantidades pequeñas y ocasionalmente, no deberían causar demasiados problemas. De nuevo, la tolerancia de cada uno es la que definirá si se generan síntomas y molestias digestivas, o no, al consumir estos alimentos.

Leche sin lactosa para niños

La leche es un alimento básico en la alimentación infantil, por su contenido en proteínas de alto valor biológico, calcio y vitaminas liposolubles. Se recomienda un consumo de entre 2 a 3 raciones de lácteos (1 ración= 1 vaso de leche o 2 yogures) al día, dependiendo de la edad del niño o adolescente.

En esta intolerancia, se puede optar por leche sin lactosa, a la que se le ha añadido la cantidad justa de lactasa para “romper” la lactosa y evitar así las molestias digestivas tras su consumo. Su valor nutricional es el mismo que el de la leche de vaca normal, por lo que puede consumirse de la misma manera.

Ahora que ya conoces los síntomas de la enfermedad celíaca y la intolerancia a la lactosa en niños, podrás estar atento o atenta y observar cómo le sientan a tu hijo los alimentos. Consulta con tu pediatra ante cualquier duda.

Источник: https://www.nutriplatonestle.es/nutrinanny/intolerancias-en-ninos.html

Los síntomas de la celiaquía: digestivos y extradigestivos

Celíacos, síntomas en niños

Los síntomas de la celiaquía, «pueden darse en todo el organismo porque es una enfermedad multisistémica» según la doctora Isabel Polanco.

Sin embargo algunos están más descritos que otros en la literatura médica, y es una evidencia que los síntomas de la celiaquía son diferentes en función de la edad del paciente.

Desde los síntomas digestivos más clásicos que se manifiestan normalmente en niños, hasta celiaquía asintomática o manifestaciones extradigestivas de la celiaquía de lo más variados que se dan más habitualmente en pacientes adultos.

Y es que la celiaquía es considerada por los expertos una «enfermedad camaleónica» debido a sus múltiples y variados síntomas, y de ahí que muchas veces el diagnóstico de celiaquía sea complicado y llegue tarde.

Lo primero que debemos tener claro es que la celiaquía no puede manifestarse si no hay consumo de gluten, ya que es este el que la origina. En muchas ocasiones las parejas con algún miembro celiaco, nos preguntan cuando acaban de tener un bebé, por este tema.

¿Y si no le introducimos el gluten hasta confirmar que no es celiaco? Si no hay introducción del gluten no podremos saber nunca si el pequeño puede llegar a ser celiaco. Nadie nace siendo celiaco.

  Sí podemos realizar una prueba genética de celiaquía, como recomienda la guía 0 Gluten y saber si tiene opciones de desarrollar la celiaquía o no las tiene, ya que la celiaquía requiere de predisposición genética.

Pero en caso de que la genética sea compatible con la celiaquía, si no le introducimos el gluten no sabremos si el pequeño puede llegar a desarrollar la enfermedad en algún momento de la vida.

Los expertos, como la Dra.

María Jesús Pascual, Pediatra Digestivo del Hospital Nisa Pardo Aravaca,  recomiendan que la introducción de los cereales con gluten no se haga nunca antes de los 4 meses ni después de los 7 meses, ya que a día de hoy no hay ninguna evidencia que indique que el momento en el que se introduce el gluten en la dieta, pueda prevenir o no el desarrollo de la celiaquía, a pesar de que se han llevado a cabo distintos estudios.

Síntomas de la celiaquía en niños

Así pues los síntomas más comunes en niños suelen ser síntomas digestivos típicos de una celiaquía denominada «clásica», como recoge la guía 0 Gluten:

  • Distensión abdominal. Los niños celiacos suelen presentar un físico muy determinado con un vientre pronunciado como claro síntoma de celiaquía. La inflamación intestinal es la que provoca este vientre hinchado tan característico. Suele ir acompañado además de bajo peso y talla.
  • Diarreas. Las diarreas son uno de los síntomas más asociados con la celiaquía, aunque no todos los celiacos lo presentan y en ocasiones puede darse acompañada de períodos de estreñimiento, como otro síntoma de celiaquía bastante frecuente.
  • Crecimiento por debajo de la media. En algunos casos el único síntoma que lleva a los padres a sospechar de algún problema es un crecimiento por debajo de la media y dificultades para coger peso.
  • Los vómitos y naúseas, así como el reflujo también pueden aparecer en los pequeños.
  • Anemia ferropénica. Es el síntoma más común de los celiacos. Esta se produce debido al daño al intestino que provoca que éste no absorba los nutrientes dando lugar a distintos déficits, aunque el más habitual es el de hierro. También aparecen déficits de calcio, vitamina B12 y últimamente se ha comprobado que los celiacos  presentan niveles bajos de vitamina D.
  • Aftas bucales, problemas en el esmalte de los dientes. Son otros síntomas comunes de la celiaquía, aunque menos conocidos. Así la salud dental de los pequeños también pueden indicar algún problema más relevante. Las aftas bucales son lesiones en forma de círculo que suelen aparecer en las encías.
  • Apatía, irritabilidad, hiperactividad. En la literatura médica se han descrito estos trastornos también como síntomas de la celiaquía siempre y cuando vayan acompañados de alguno de los anteriores. Es decir, es frecuente que un niño celiaco sin diagnosticar que presenta distensión abdominal, diarreas y baja talla, pueda ser hiperactivo, mostrarse apática o irritable.
  • Dermatitis atópica y otras manifestaciones cutáneas,  son también síntomas de la celiaquía bastante habituales.

Es importante recordar que los síntomas de la celiaquía no son iguales en todos los pacientes y no tienen porqué darse todos a la vez. Lo más habitual es presentar varios a la vez.

Es más, los expertos suelen indicar que una sospecha de celiaquía se basa en un buen estudio de la historia clínica de la vida del paciente en la que pueden aparecer varios episodios determinantes y también un hemograma, un análisis de sangre de un celiaco, suele presentar también señales muy evidentes.

Hasta ahora hemos visto los síntomas más comunes de la celiaquía denominada clásica, que recogemos también en la guía 0 Gluten, y que es la que más habitualmente presentan los niños.

Si has detectado estos síntomas en tu hijo o algún pequeño, es importante que lo consultéis con el pediatra. Por suerte los pediatras, suelen conocer perfectamente la celiaquía, ya que siempre ha sido una enfermedad vinculada a la infancia.

Pero no podemos olvidarnos que esto es una percepción obsoleta. La celiaquía puede aparecer en cualquier momento de la vida, aunque si lo hace lejos de la infancia, los síntomas que presenta suelen ser otros que veremos a continuación.

Si hay sospecha, las pruebas de diagnóstico de la celiaquía son cinco, y normalmente con cuatro de ellas positivas incluso tres, ya se suele diagnosticar enfermedad celiaca, recogidas en la guía 0 Gluten.

Síntomas de la celiaquía en la adolescencia

En la adolescencia, debido a todos los cambios que se producen en nuestro cuerpo, los síntomas de la celiaquía tienden en muchas ocasiones a remitir, incluso pueden llegar a desaparecer complicando así de manera muy importante tanto la sospecha diagnóstica como el diagnóstico de confirmación.

Sin embargo los síntomas más comunes durante esta etapa de la vida son:

  • Dolor abdominal junto con episodios de diarrea y/ o estreñimiento.
  • Baja talla
  • Problemas en la piel
  • Retraso de la primera menstruación.
  • Anemia ferropénica

Como podemos observar, ciertos síntomas son comunes a todas las etapas de la vida. Especialmente importante, por prevalencia y también por las consecuencias que origina, es la anemia ferropénica, que da lugar a cansancio, apatía, etc, tal y como recoge la guía 0 Gluten.

Si la anemia no remite con tratamiento, es decir con suplementos de hierro, el especialista deberá averiguar a qué se debe.

Las posibilidades son varias, es posible que se pierda sangre debido a algún otro problema pero también es posible que el problema sea una malabsorción intestinal a causa del daño de las vellosidades intestinales, y habría que saber por qué está producida, volviendo de nuevo a pensar en la enfermedad celiaca.

Síntomas de la celiaquía en adultos

En la edad adulta el diagnóstico se vuelve aún más complicado debido a la gran variedad de síntomas de la celiaquía, que además son difusos y pueden apuntar a muchas otras patologías, explicando así el enorme infradiagnóstico de la enfermedad celiaca.

Algunos de los síntomas comunes que pueden aparecer en edad adulta, también aparecen en otras etapas de la vida, como son las digestiones pesadas con hinchazón, las diarreas con episodios de estreñimiento, la anemia ferropénica… Pero volviendo a la idea de enfermedad camaleónica, como explicamos en la guía 0 Gluten, nos encontramos con que la celiaquía puede afectar a cualquier órgano y ocasionar daños mucho más allá del aparato digestivo.

  • Y es que la celiaquía tiene manifestaciones cutáneas que van desde una posible psoriasis a la conocida dermatitis herpetiforme, pasando por cabello y uñas débiles, entre otros muchos.
  • Los síntomas ginecológicos también son muy importantes: abortos de repetición asociados a la celiaquía, infertilidad tanto masculina como femenina, reglas irregulares, aparición temprana de la menopausia, etc.
  • Trastornos neurológicos. El denominado «Neurogluten» estudia la relación del consumo de gluten con ciertas enfermedades neurológicas que van desde ataxia por gluten.
  • Problemas en huesos y articulaciones como osteoporosis, también pueden estar relacionados con una celiaquía sin diagnosticar.
  • La celiaquía es una enfermedad autoinmune y por eso puede guardar relación con otras muchas enfermedades autoinmunes como la diabetes Tipo I, la hepatitis autoinmune, el hipotiroidismo de Hashimoto, y un largo etc. Muchas veces aparecen antes estas enfermedades autoinmunes y después se descubre que hay una celiaquía que probablemente haya sido la que ha dado lugar a las otras enfermedades denominadas asociadas.

Ante cualquier sospecha de celiaquía, es fundamental acudir a nuestro médico , y más si tenemos algún familiar celiaco. El diagnóstico precoz es fundamental para evitar que aparezcan alguna de las enfermedades asociadas a la celiaquía como las ya mencionadas.

En caso de confirmarse el diagnóstico a través de las correspondientes pruebas de diagnóstico, deberemos comenzar a realizar una dieta sin gluten estricta y de por vida teniendo en cuenta la importancia de no transgredir nunca la dieta y de basarla en alimentos sin gluten que de manera natural no contengan esta proteína.

Las consecuencias de saltarse la dieta sin gluten, como explica la guía 0 Gluten, pueden ser graves en el largo plazo, llegando incluso a ocasionar un linfoma intestinal asociado a la celiaquía.

Источник: https://celicidad.net/los-sintomas-de-la-celiaquia/

Enfermedad celíaca en niños: síntomas y la importancia de la detección precoz

Celíacos, síntomas en niños

Hoy se conmemora en España el Día Nacional del Celiaco, una fecha propuesta por la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE) para dar visibilidad y apoyar al colectivo celiaco, al tiempo que se busca concienciar a todos los sectores de la sociedad.

Según la SEGHNP, se calcula que la celiaquía afecta uno de cada 71 niños en España y puede presentarse a cualquier edad, tanto en bebés al introducir la alimentación complementaria, como en niños y adolescentes. Hoy vamos a repasar cuáles son los síntomas de la enfermedad celíaca en la infancia y por qué es importante un diágnostico precoz.

Estrictamente hablando, la celiaquía no se consiera ni una intolerancia ni una alergia, sino una enfermedad autoinmune (es decir, una respuesta inmunológica contra el propio organismo) ocasionada por la exposición a las proteínas del gluten, presente en ciertos cereales.

Por el contrario, la alergia es una reacción inmunológica, mientras que la intolerancia hace referencia a la dificultad de digerir ciertos alimentos.

Síntomas de enfermedad celíaca en niños

La mayoría de las personas celíacas manifiestan uno o más síntomas, aunque también hay personas asintomáticas que no presentan ningún malestar. La enfermedad celíaca no solo afecta al aparato digestivo, sino a cualquier otro órgano del cuerpo humano, como la piel, los huesos o el sistema neurológico, por ejemplo.

Entre los síntomas más destacables en niños y adolescentes están:

  • En la infancia: diarrea crónica, pérdida de apetito, distensión abdominal (tripa hinchada), pérdida de peso, gases, retraso en el crecimiento y talla baja, anemia, irritabilidad, tristeza, heces grasosas y con mal olor.

  • En la adolescencia se suman, además: cambios de humor o sensación de molestia o inquietud, retraso de crecimiento, daños en el esmalte de los dientes permanentes, retraso puberal e irregularidades menstruales.

Cómo se diagnostica la celiaquía

Cuando hay sospecha de enfermedad celíaca el diagnóstico se hace mediante un análisis de sangre que incluye la detección de los anticuerpos propios de la celiaquía. Si esta prueba resulta positiva, los síntomas son muy evidentes y además hay genética compatible con la celiaquía, muchos expertos recomiendan evitar la biopsia en niños por lo invasiva que resulta.

Sin embargo, la prueba más fiable para detectar la celiaquía es la biopsia duodenal, y en algunos casos es necesario realizarla. La biopsia consiste en obtener una pequeña muestra de la superficie del intestino para poder estudiarla al microscopio.

Hace tres años os informábamos también de una técnica de detección desarrollada por científicos de la Universidad de Granada, consistente en un rápido pinchazo en el dedo.

Según FACE, el 75% de las personas celíacas estaría sin diagnosticar debido especialmente a que los síntomas pueden confundirse con otro tipo de patologías. Esto ocurre especialmente en la infancia, lo que lleva a las familias a transitar por un camino largo hasta alcanzar el diagnóstico.

Por eso es tan importante la implantación de un protocolo de diagnóstico precoz, que reduzca el tiempo de incertidumbre y se pueda poner en marcha cuanto antes un tratamiento que mejore la calidad del vida del paciente.

Factores de riesgo para la celiaquía

La enfermedad celíaca no es hereditaria, pero sí existe una predisposición genética a padecerla. La probabilidad de desarrollar celiaquía es de uno entre diez para niños con un familiar de primer grado diagnosticado.

Por eso, una vez confirmado el diagnostico es recomendable valorar si el resto de familiares cercanos (hermanos, padres e hijos) también pudieran estar afectados por la enfermedad.

También se encuentran entre los grupos de riesgo con mayor predisposición a la celiaquía: las personas con diabetes tipo 1, Síndrome de Turner, Síndrome de Down, enfermedad tiroidea autoinmune, Síndrome de Williams y enfermedad autoinmune de hígado.

¿La celiaquía tiene cura?

No, la enfermedad celiaca no tiene cura, pero con una dieta exenta de gluten los síntomas desaparecen y con ello los problemas asociados.

No obstante, las investigaciones sobre la enfermedad siguen avanzando y a día de hoy sabemos que se está trabajando en una futura vacuna que tendría como objetivo restaurar la capacidad de tolerar el gluten por parte del sistema inmune. Por el momento, la vacuna se encuentra en fase de ensayo.

La dieta del niño con enfermedad celíaca

Si a tu hijo acaban de diagnosticarle celiaquía, el especialista os informará sobre los pasos a seguir y los cambios que debes realizar en su dieta, pues a partir de este momento no podrá consumir ningún producto con gluten.

Pero es muy importante que la dieta de exclusión la aconseje un especialista, pues hay padres que toman esta decisión por iniciativa propia, sin saber si sus hijos son realmente celiacos. El gluten no es una proteína indispensable para la salud, pero eliminarla sin indicación médica puede conllevar ciertos problemas.

El gluten es una proteína presente en el trigo, el centeno, la cebada, el triticale, la espelta y algunas variedades de avena, así como sus híbridos y derivados.

Son varios los productos que llevan gluten en su composición, por lo que es fundamental revisar con detenimiento el etiquetado y en caso de duda consultar con el fabricante.

También es importante saber que hay ciertas leyendas que introducen los fabricantes en el envoltorio de sus productos que no garantizan la ausencia total de gluten.

La espiga tachada dentro de un círculo y la marca «Controlado por FACE» son símbolos internacionales de garantía para considerarlos inocuos para los celiacos.

Igualmente, se debe prestar atención a ciertos productos no alimenticios, pues también pueden ocasionar daños en personas celíacas.

Es muy importante la lectura del etiquetado antes de ofrecer un producto a un niño con enfermedad celiaca. Vía celiacos.org

Otras recomendaciones de la FACE para la dieta del colectivo celiaco son:

  • Advertir al colegio sobre la enfermedad celiaca del niño y asegurarnos de que le ofrecen un menú alternatio y apto para él en el comedor.

  • Evitar los productos a granel, por riesgo de contaminación cruzada.

  • Optar por productos naturales o genéricos libres de gluten por naturaleza.

  • Extremar la precaución con la manipulación de alimentos, el uso de utensilios de cocina y el empleo del mismo aceite para cocinar productos con gluten y productos sin gluten. Todas estas prácticas conllevan riesgo para las personas celiacas.

  • En aquellas casas en las que haya un miembro de la familia celiaco, se aconseja evitar harinas de trigo y pan rallado con gluten, y utilizar en su lugar harinas y/o pan rallado sin gluten, copos de puré de patata para rebozar, empanar o espesar salsas. De este modo los alimentos concinados podrán ser consumidos por todos los miembros de la familia y se evitarán accidentes por ingesta accidental.

Precaución con ciertos medicamentos

También es importante saber que ciertos medicamentos y complementos alimenticios pueden contener gluten que dañen a las personas celiacas. Por ello se recomienda que todos los medicamentos sean adquiridos bajo prescripción médica y preguntar en la farmacia en caso de dudas.

Vía FACE

Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/enfermedad-celiaca-ninos-sintomas-importancia-deteccion-precoz

Embarazo y niños
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