Cesárea. Todo lo que siempre quisiste saber

Tú no has parido, te han hecho una cesárea. – Chibimundo

Cesárea. Todo lo que siempre quisiste saber

Yo no lo sabía pero, en el momento en que el parto termina con una cesárea, muchas personas no lo consideran un parto, es una operación, es otra cosa.

Algunas personas, quizás para sentirse mejor consigo mismas y su experiencia. Para sentirse valoradas o legitimadas en su maternidad o paternidad, ningunean otros partos. Los partos diferentes al suyo, por cualquier motivo.

La cesárea o el parto de mentira

Si tienes un parto vaginal instrumentalizado, da igual lo que usen, está saliendo por el “agujero correcto”. Y entonces es un parto de verdad, y tu eres una parturienta, y has sufrido “como debe ser”.

Y si has tenido un desgarro o una episotomía, los puntos son terribles, y todo el mundo habla de  lo horrible que es ir al baño. Por “todo el mundo” me refiero a las demás mamás (las que sí han parido de verdad) los médicos, las enfermeras y las páginas de Internet. Esas que hablan del parto y el posparto vaginal.

Entonces, tú estás ahí con tu bebé en brazos y tu cesárea en la barriga… Con mil y una preguntas sobre qué hacer a partir de ahora.

Y cuando quieres buscar información para saber si lo que te pasa a ti, que te hicieron una cesárea, es normal… no encuentras nada.

Se hacen muchas cesáreas, muchas innecesarias, pero se informa muy poco.

¿Y por que no se habla de ello más?

Entiendo que las mamás que han pasado por una cesárea tengan cierta reticencia a hablar de ello, por varios motivos:

  • Sanar emocionalmente: una parte muy complicada, casi un año después aún me duele pensar en el parto. No por el dolor físico, sino por todo lo demás. Mis pensamientos y mis sentimientos aún no han terminado de encajar… y es que con un recién nacido en casa cuesta darse un momento para reflexionar y sanar.
  • Luchar contra los que silencian: esas personas de alrededor que no quieren escuchar. Que utilizan sus juicios y creencias bien como arma para hacerte daño cuando hablas o como un escudo que no deja traspasar tus palabras. Y es que no tendría que ser necesaria una lucha. Una cesárea es una experiencia de parto. Ni mejor ni peor que la de nadie.
  • Salirse de la norma: ser la rara, esa mamá distinta. A todos nos gusta sentirnos comprendidos y formar parte de un grupo. Ver que las demás personas asienten cuando estás contando tu experiencia.
  • Evitar que te miren mal: parece que las cesáreas son todas por elección, como si fueran algo cómodo, lo “pijo”, lo que se hace en la medicina privada… todo con connotaciones negativas.

Por todo esto, las mamás prefieren callarse a hablar de sus cesáreas.

¿Y los profesionales sanitarios?

Los profesionales sanitarios en muchos casos también ningunean a esa parturienta, su dolor, sus emociones, sus sentimientos.

Porque han visto miles de partos “y no es para tanto”.

Si además, el parto termina en una cesárea, actúan como en cualquier otra operación quirúrgica y, lo siento mucho, pero no es una operación cualquiera.

No estás extrayendo un apéndice inflamado, estás presente en el momento en que nace un bebé. Estás viendo nacer a ese bebé, a esa mamá y a una nueva familia.

Y tampoco te tratan como si hubieras salido de una operación. Unas 10 horas después de ponerme a mi bebé en brazos, me sugirieron que empezara a levantarme y que me diera una ducha. Me comentaron que en 48 horas, si todo iba bien, podía irme a casa.

¿Irme a mi casa? Pero… ¿cómo? ¡si me acaban de abrir la barriga y han sacado un bebé de ahí dentro!… Tengo una cicatriz de lado a lado… ¿quieres que horas después me levante y me duche como si nada?.

Yo pensaba en mi operación de apendicitis (de niña), estuve casi una semana en el hospital, los puntos dolían, casi no me podía ni sentar…  Y ahora me querían mandar a casa con un bebé que cuidar y una cicatriz enorme.

¿Y en Internet qué?

A la hora de buscar todos los dolores se referían al parto vaginal… y yo no sabía si los míos correspondían.

Si mi bebé no ha descendido por el canal… ¿es normal que me duelan las caderas? ¿tanto? ¿y lo de tumbarme y no poder respirar? ¿por qué parecía que se me habían acortado los brazos? ¿y mi cicatriz? ¿la cuido igual que si estuviera ahí abajo?…

Después de la cesárea, cuando quise buscar información para saber si lo que me pasaba era normal… no encontraba nada.

Se hacen muchas cesáreas, muchas innecesarias, pero se informa muy poco.

 Vi extrañeza y no saber muy bien qué hacer en mi médico de cabecera o mi enfermera cuando fui un mes después… tenía los puntos infectados.

¿Cómo has esperado tanto?
No sabía que hacer, me dijeron que dolería un tiempo.

Todo me dolía después de la cesárea, estuve tomando enantyum hasta que se me acabó la caja, y luego paracetamol. Me dolía la espalda, los brazos, las caderas, los puntos, la cicatriz… con tanto dolor en el cuerpo no sabía que era normal, qué era extraño, qué esperar…

Me sentía perdida, insegura, débil e incapaz

La suma de todo esto: las opiniones ajenas, la forma de silenciar mi experiencia y la frialdad o dejadez de algunos profesionales sanitarios terminó con la seguridad que tanto me había costado forjar durante los meses de embarazo.

  • Cuando le dices a una mamá “Tu no has parido” la estás robando una experiencia vital única e irrepetible. Estás comparando su “ser madre” con el de otras mamás. Estás robando la seguridad que tanto necesita para emprender esta nueva aventura. Y no sólo la necesita ella, ese bebé la necesita también.
  • Cuando le dices a una mamá “te han hecho una cesárea” estás menospreciando todos los esfuerzos que ha hecho para llegar a tener su bebé en brazos. Estás diciendo que los meses de embarazo, los malos ratos, la angustia, el miedo, las pruebas y las horas de parto no tienen valor al lado del momento en que salió su bebé.

Te propongo un reto: la próxima vez que veas a una mamá en vez de hablar, pregunta.
Te sorprenderás.

Sinceramente mi madre después de esto lo que se merece es un pedetal un mausoleo un podio pic..com/Cjj05O5cAt

Источник: https://chibimundo.es/2017/05/tu-no-has-parido-te-han-hecho-cesarea/

La experiencia de mi parto: cesárea de mellizos respetada y humanizada

Cesárea. Todo lo que siempre quisiste saber

Todavía cuando alguien me pregunta por mis partos los recuerdo con un sonrisa. Recuerdo que era lo que más miedo me daba en el mundo. Pánico al dolor, a las complicaciones, a lo desconocido, a esa nueva vida como madre que empezaba y a no saber si sabría afrontar.

Cuando tuve a mi primer hijo me libré de la cesárea por la maniobra de Kristeller, dolorosa pero sin consecuencias. Mi segundo embarazo lo pasé agobiada, llorando en muchas ocasiones porque al ser dos peques todo parecía indicar que nada me libraría de una cesárea de mellizos.

Pero que ilusa era… pensando que aquello sería terrible y sin embargo fue la experiencia más bonita de mi vida.

El parto de mis sueños y creo que merece la pena que mamás con el mismo miedo que yo tengan la oportunidad de ver que las cesáreas y sobre todo las gemelares tienen finales felices también.

Mi problema empezó por la idea tan generalizada que tenemos en España de que todo parto múltiple debe terminar en cesárea.

Fue algo que rápidamente quise hablar con mi ginecóloga que me dijo que no me preocupara, que si el primer bebé se colocaba intentaban un parto vaginal sin dudarlo.

Evidentemente las probabilidades de ese tipo de intervenciones siempre son más altas y casi desde el principio traté de concienciarme.

Reconozco que me daba pánico. Miedo a la cicatriz. Miedo a la recuperación. Miedo a la vida como madre de tres peques con una herida en mi tripa. Solía llorar pensándolo y lo peor, hay mucha falta de información. La familia te apoya pero salvo un «bueno, no te agobies y que sea lo que tenga que ser» no sacas mucho más. Yo necesitaba conocer detalles…

Empecé a investigar cómo era realmente una cesárea. Sí, gran error. Vi vídeos y casi me desmayo. Me informé de los protocolos de muchos hospitales de Madrid, de si dejaban o no entrar al padre conmigo…

Quería conocer todo por si llegaba el momento ya que mi tripa crecía y mi primer bebé, mi niño Unai, estaba muy cómodo de nalgas y sin ninguna intención de girarse mientras su hermana daba vueltas y más vueltas en cada ecografía.

Mis miedos

Algunas amigas me contaron sus experiencias y los datos que más me inquietaron fueron:
– No dejan pasar al padre contigo.
– No podrás hacer el piel con piel con el bebé y al ser dos menos aún. – Casi no ves al bebé. Te lo enseñan un momento y se lo dan al padre mientras tú vas a recuperación.

– Te atan las manos.

– Durante varios días estarás en cama, no podrás ocuparte de los bebés y tendrán que administrarte heparina. – Los puntos o grapas se pueden infectar.

Como veis, mi parto pintaba muy oscuro. Una de las cosas que más me preocupaba era que mi marido no pudiera entrar. No quería estar sola dentro de un quirófano.

El piel con piel… no es que le quisiera quitar ese privilegio a mi marido, que también lo merece, pero me daba tanta pena pasar por todo el embarazo, que había sido muy duro, el parto y no poder abrazarles y darles mi calor y mis besos.

Y el colmo era el no verles. Es decir, ¿les iba a ver toda la familia antes que yo? ¿Apenas iba a tener 2 minutos para memorizar su carita?

La fecha clave

Así pasé nueve meses que se hicieron eternos. Entre lo mal que lo pasé físicamente y el estrés mental que tenía no me sentía preparada para el parto pero, como debe ser, la fecha llegó.

Recuerdo que el día que ingresé me temblaban las manos y no podía parar de llorar. No sabía si temblaba de frío o de nervios, si lloraba de emoción o de miedo pero jamás me había sentido tan descontrolada.

Todo mejoró cuando casualmente la mayor parte del equipo médico de mi primer embarazo estaba allí.

El parto me lo llevó mi ginecóloga de confianza pero además estaba la matrona que me atendió con mi primer hijo y varias enfermeras más. Yo estaba tan nerviosa que no lo recordaba pero mi marido que tiene una memoria fotográfica me iba poniendo en antecedentes y relatándome hasta sus nombres.

Dentro del quirófano todos pasaban, me acariciaban la cara y me trataban con un cariño que nunca sabré como agradecer. Una de las enfermeras se acercó a mí y me preguntó: «oye, ¿te apetece que pongamos música?» Y le dije, ¡pues sí! Casualmente era Robbie Williams y la canción Feel, cantante y tema que adoro. Todo eran señales.

Después vino a verme el anestesista y no paró de hablar conmigo para tranquilizarme. «Ya no noto nada» le decía. «Claro Sandra, sino estaría haciendo muy mal mi trabajo», me dijo con una sonrisa. Y después pasó mi marido. Es algo que ya había hablado con mi ginecóloga y me había comentado que ya en las cesáreas estaban permitiendo la entrada de papás.

Al poquito entró mi doctora, que debo decir que es una de las personas más dulces que yo he conocido en el ámbito médico. «¡Bueno pues vamos a ver la carita a Unai y Noa, ¿no?». Ver que el momento estaba tan cerca me hacía ponerme aún más nerviosa.

Allí levantaron una especie de sábana y en ningún momento vi absolutamente nada ni nadie me ató. Además agradecí enormemente que me fueran contando en todo momento lo que estaban haciendo: «bueno, vamos a abrir». Sin verlo, me imaginaba en mi cabecita lo que ocurría y descontaba los segundos para ver la carita de mis niños.

Pude hacer el piel con piel

Previamente, antes de entrar al quirófano había entregado a la matrona mi plan de parto. Tan desarrollado que parecía un trabajo de exposición. Con mi primer hijo se me olvidó entregarlo y con ellos no quería que ocurriese igual, en él especificaba que quería el «piel con piel» a pesar de que ya me habían dicho que no era posible.

«Va a salir ya Unai», dijo la doctora. En ese momento la matrona se me acercó y me dijo «¿vas a querer hacer el piel con piel con los dos?». Me puse a llorar, no podía creerlo, «¿en serio? ¿puedo?». Mi marido me miraba emocionado. Sabía que era mi sueño hecho realidad.

Y así fue, Unai salió directo a mi hombro izquierdo donde le recibí con mil abrazos y besos. No podía creer que se pareciera tanto a su hermano mayor. Eran las 11:20 de la mañana.

Mientras su padre y yo no parábamos de mimar a su hermano, Noa llegaba a este mundo exactamente a las 11:23 directa a mi hombro derecho. Me impresionó lo despierta que estaba, lo rápido que se enganchó a succionar mi pecho. Ya sabía que esta niña se comería el mundo…

Rápido todas las enfermeras nos taparon con una especie de sábanas y nos pusieron tubos de calor para que los bebés no se quedaran fríos y permanecimos así, los cuatros el tiempo que duró mi ligadura de trompas, a la que decidí someterme después de ver que tres niños ya estaban muy bien para nuestra familia, y el fin de mi cesárea.

«Te hemos hecho la cesárea de las famosas» me dijo mi ginecóloga. Ni un punto, ni una grapa. Cuando vi mi herida básicamente tenía un montón de tiras verticales que se fueron cayendo solas y una especie de hilo en el final casi imperceptible a la vista que a los 15 días aproximadamente me cortaron sin enterarme.

¿Y la recuperación? ¿Y la lactancia? Eso da para otro post pero la experiencia sigue siendo casi casi tan mágica como el parto. Va a ser verdad que los niños vienen con un pan debajo del brazo y en mi caso, dos.

En Bebés y más | Un parto vaginal no es lo mismo que un parto natural‏, ¿Dar a luz por cesárea como si fuera un parto natural?

Источник: https://www.bebesymas.com/nuestras-experiencias/la-experiencia-de-mi-parto-cesarea-de-mellizos-respetada-y-humanizada

Ligadura de trompas y cesárea: mi historia

Cesárea. Todo lo que siempre quisiste saber

A raíz de una conversación reciente en el parque he recordado que tenía pendiente escribir sobre ligadura de trompas y cesárea, mi historia con el nacimiento de la Tercera y todo lo que investigué en su momento antes de tomar la decisión.

Cuando surge la conversación sobre el parto de la Peque, su llegada al mundo en la 36+6 y las 10 semanas de reposo por riesgo de rotura de útero al final siempre acabo hablando de lo que cualquiera que escuche el relato puede imaginar: que no puedo tener más hijos.

¿Tercera cesárea es sinónimo de ligadura de trompas?

Yo siempre había escuchado que el protocolo de tercera cesárea marca que en ese momento es más que recomendable hacerse una ligadura de trompas.

Tres serían las cesáreas que médicamente tienen un riesgo aceptable y a partir de ahí he oído decir que hay ginecólogos que se niegan a hacer una cuarta por el riesgo que entraña.

Desconozco si esto es así realmente. El sentido común me dice que dependerá muchísimo de cada mujer: el estado de su útero, el tipo de cesáreas que haya tenido anteriormente y cómo tenga sus cicatrices, la edad en que tuvo sus embarazos anteriores y la edad actual…

En mi caso estamos hablando de una problemática distinta ya que yo ya tenía tres intervenciones en el útero cuando me quedé embarazada de la Niña: primera cesárea, miomectromía con apertura de la cavidad uterina y segunda cesárea.

No obstante, en mi historia en concreto nunca llegaremos a saber por qué empecé a sangrar y a tener contracciones de parto en la semana 26. Sí, mi útero traía tres intervenciones previas pero no tenía contraindicado tener otro embarazo ya que aparentemente todo estaba perfecto y habían pasado cinco años de la última intervención cuando me quedé embarazada de la Tercera.

Pienso que no merece la pena darle vueltas. Yo soy de comerme mucho el coco, pero en este caso lo he aceptado como vino y punto. Nadie quiere vivir una situación de amenaza de parto prematuro pero yo he preferido centrarme en el final feliz que tuvo.

Desconozco si existen estudios que analicen una situación como la mía pero supongo que el riesgo de rotura uterina debe ser relativamente bajo. En cualquier caso, los porcentajes son lo que son… cuando te toca, pues te ha tocado. A mi me tocó pasar por esto como a otras personas les toca pasar por otras cosas improbables a priori.

Hacerse la ligadura de trompas durante la cesárea

Algunas mujeres deciden someterse a una ligadura de trompas en algún momento de sus vidas. Supone pasar por una intervención quirúrgica bajo anestesia que implica hacer incisiones en el abdomen y pasar por una recuperación.

En mi caso, mi ligadura de trompas se realizó durante la cesárea. Sospecho que es el caso más común: aprovechar que el abdomen está abierto para proceder a cortar y ligar.

Tomar la decisión de hacerse una ligadura de trompas

Sinceramente creo que ha sido de las decisiones más serias que he tomado en mi vida y, al mismo tiempo, de las más rápidas.

No había mucho que pensar.

Mi ginecóloga fue muy clara acerca de los riesgos de un hipotético cuarto embarazo, que definió como inviable. Mi vida correría peligro (y, por supuesto, la del bebé).

Aunque la hipótesis de un cuarto embarazo era altamente improbable, la realidad que estaba viviendo con la hemorragia que sufrí en la semana 26, las contracciones, el manchado incesante durante semanas, más contracciones, vivir las últimas 10 semanas del embarazo con controles constantes, celebrando cada semana ganada como una victoria… para mi eso era un argumento más que contundente.

Con independencia de que la probabilidad de volver a quedarme embarazada por cuarta vez era remota, ¡también lo era de la Tercera! Cosas de la vida. Una vida que en 2017 nos dio muchas vueltas… descubrí que no siempre tenemos las riendas.

No es agradable pensar que me he esterilizado quirúrgicamente. De hecho, en casa siempre hago bromas con nuestra perra y gatos, que también están esterilizados. Cuando lo pienso no me gusta pero creo que era la mejor decisión y conseguí asumir casi de inmediato que es lo que me ha tocado vivir y punto.

Qué supone la ligadura de trompas

Aunque hay diferentes métodos, la inmensa mayoría de las ligaduras de trompas son irreversibles.

Si se quisiera tener un nuevo embarazo, debería recurrirse a una técnica de fertilidad in vitro, ya que el óvulo no puede ser fertilizado ni alcanzar el útero.

En mi caso queda descartada también esa remota posibilidad de someterme a una FIV ya que mi útero está destrozado y no puede soportar un nuevo embarazo. Dicho de otro modo, mi útero ya no es funcional, no podría volver a albergar a un feto.

¿Cómo es la ligadura de trompas durante la cesárea?

Es un procedimiento muy sencillo, que tiene lugar una vez que el bebé ha nacido, antes de cerrar la cesárea y cosernos.

Puedes estar tranquila porque es mucho más rápido y fácil de lo que parece.

Método para hacerse la ligadura de trompas

Si has decidido someterte a una ligadura de trompas, pregúntale a tu ginecólogo qué método va a utilizar y si es reversible o no.

Mi ginecóloga cortó y quemó para asegurarse de que ni por lo más remoto era posible una regeneración espontánea de los tejidos que permitiera un nuevo embarazo.

Preguntas frecuentes sobre la ligadura de trompas

¿Cuánto tarda en hacerse la ligadura de trompas durante la cesárea?

Apenas unos minutos. Es una intervención realmente breve, que apenas toma 4.-5 minutos.

¿Es dolorosa la ligadura de trompas?

Como estás bajo la anestesia epidural de la cesárea, no te enteras de nada.

Lo único que noté fue algo de olor a pollo quemado ya que a mi, además de cortar, me las quemó.

Источник: https://mamacontracorriente.com/ligadura-de-trompas-y-cesarea/

Cesárea, todo lo que debes saber

Cesárea. Todo lo que siempre quisiste saber

El parto por cesárea es, básicamente, el nacimiento del bebé mediante una intervención quirúrgica abdominal en aquellos casos en los que exista una indicación médica para finalizar la gestación mediante esta vía en lugar de permitir el parto por la vía natural, es decir, la vaginal.

La cesárea es una intervención que dura aproximadamente una hora, aunque la extracción fetal se produce en general transcurridos los primeros diez minutos. Suele practicarse con anestesia epidural, aunque a veces hay que recurrir a la general.

Cuándo está indicada una cesárea

Los motivos, entre otros muchos, para practicar una cesárea deben estar relacionados con preservar la salud de la madre y del bebé:

  • Embarazo múltiple: en gestaciones gemelares, cuando el primer feto no está en presentación cefálica o cuando existe una gran discordancia de peso entre ellos por diferentes causas. En gestaciones triples, siempre.
  • Cesáreas previas: las mujeres que han sido sometidas a cesárea una vez tienen más probabilidades de volver a dar a luz de esta forma, aunque no siempre ocurre así. Cuando ya ha pasado por dos de estas intervenciones, en caso de nueva gestación existe indicación de realizar una cesárea por el elevado riesgo de rotura uterina.
  • Problemas con la placenta: como una colocación demasiado baja de la misma que pueda impedir el parto vaginal, o su desprendimiento de la pared del útero, siendo este caso indicación de cesárea urgente por riesgo de muerte fetal.
  • Pelvis materna demasiado estrecha o cabeza del bebé muy grande: es lo que conocemos como sospecha de desproporción pélvico-cefálica.
  • Presentaciones no cefálicas: cuando el bebé no está colocado correctamente y en lugar de situarse boca abajo en el canal del parto está en horizontal o de nalgas.
  • Enfermedad de la madre: como diabetes, hipertensión arterial, patologías cardiacas… que incrementan el riesgo de la mujer durante el parto.
  • Prolapso del cordón umbilical: esta complicación es poco frecuente, pero muy seria. Consiste en el deslizamiento del cordón umbilical por el canal del parto antes de que el bebé se coloque correctamente, lo que impide el flujo sanguíneo de la madre al bebé. Cuando ocurre esto, se debe practicar una cesárea de urgencia.
  • Sufrimiento fetal: si la monitorización durante el proceso de dilatación y el periodo expulsivo indica que el bebé no está recibiendo suficiente oxígeno o está en riesgo su vida, se practica una cesárea de urgencia.
  • Por deseo materno: hoy día se admite la realización de una cesárea a demanda. En este caso se denomina electiva, y se realiza si la madre expresa su deseo de no parir por vía vaginal.

Riesgos de la cesárea frente al parto natural

La cesárea es una intervención de cirugía mayor. En ella, el especialista practica una incisión en el abdomen de la mujer capa por capa hasta llegar al útero, donde abre otra incisión para extraer al bebé. Posteriormente tiene que suturar el útero y la pared abdominal hasta la piel.

Por lo tanto, una cesárea presenta todos los riesgos asociados a una intervención quirúrgica tales como reacciones adversas a la anestesia, complicaciones circulatorias, hemorragia,  alteraciones en el proceso de cicatrización, infección de los puntos, fiebre, etc.; además, la recuperación de una cesárea es más lenta y dolorosa que la de un parto vaginal.

Cifras en torno a la cesárea

La Organización Mundial de la Salud establece como recomendable que el número de cesáreas no debe superar el 10 %-15 % de la totalidad de los nacimientos.

Sin embargo, en el mundo occidental estas cifras se superan con creces, situándose a veces muy por encima de esta recomendación.

Así, la tasa de cesáreas es aproximadamente de un 28-38 % en el sector privado, y del 15-25 % en el sector público.

Concretamente, en España más del 26 % de los partos se llevan a cabo por cesárea debido a diversos motivos, relacionados fundamentalmente con el aumento de la edad de las gestantes, el mayor número de partos gemelares (debido en gran medida al auge de las técnicas de reproducción asistida) y condicionantes no relacionados con situaciones clínicas.

De esta forma, los expertos afirman que aunque la cesárea es una intervención segura que evita muchas complicaciones a madres y bebés, hay que limitar su uso a los casos en los que exista indicación.

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/padres/embarazo/cesarea-todo-lo-que-debes-saber/

Cesárea. Todo lo que siempre quisiste saber

Cesárea. Todo lo que siempre quisiste saber

¿Cuándo se recomienda una cesárea? ¿Es peligrosa? ¿Por dónde cortan? ¿Queda una cicatriz muy grande? ¿Cuánto hay que esperar para volver a quedarse embarazada? Contestamos a éstas y otras preguntas que todas las mujeres embarazadas se plantean en algún momento de la gestación

Indice

En los últimos años, el número de cesáreas ha aumentado considerablemente en algunos países.

Esta tendencia se explica por diferentes motivos: disminución de complicaciones, mejoramiento en los antibióticos, en las técnicas quirúrgicas y también por una creciente idea de que es la solución a todas las complicaciones de un parto (incluido el dolor), y a veces hasta por comodidad, tanto de la paciente como del médico.

Para Irene Juárez Pérez, matrona en el Hospital de Fuenlabrada, hay otras razones que han contribuido a este aumento: “Influye mucho el incremento de medicalización de los partos, porque cuanto más queremos controlar un parto normal, que se desarrollaría de forma espontánea por sí solo, más lo entorpecemos a veces. Cuando se quieren agilizar usando hormonas farmacológicas y/o técnicas invasivas que sólo favorecen al personal sanitario (roturas de bolsa prematura, encamamiento de la mujer para monitorización en fases tempranas del parto, alto número de inducciones, posturas rígidas a la hora del expulsivo…)”.
 

¿De dónde viene la palabra cesárea?

Hay varias respuestas a esta pregunta:

– El término podría derivarse del verbo latino caedere, 'cortar'.

– Otra posibilidad es que hubiera tomado su nombre del emperador romano Julio César, de quien se dice vino al mundo de esta manera. Históricamente es improbable, pero la leyenda ya se contaba en el siglo II d.C.

– También se habla de que la ley romana prescribía que este procedimiento debía llevarse a cabo al final del embarazo en una mujer moribunda con el fin de salvar al bebé. La ley se llamó lex caesarea, y este término puede ser el origen del nombre.

– Aunque lo más probable es que sea una combinación de todo lo anterior.

¿Cuándo se practica una cesárea?

La cesárea puede ser de dos tipos: electiva (se planifica antes del parto por diferentes motivos) o de urgencia (se plantea durante el parto a raíz de algún problema).

Los principales motivos para realizar este tipo de operación de urgencia son:

• Anomalías del desarrollo del feto como hidrocefalia o espina bífida.

• Patrón de ritmo cardíaco anormal en el feto.

• Posición anómala del feto dentro del útero, como cruzado (transverso) o con las nalgas primero (posición de nalgas).

• Múltiples bebés dentro del útero (trillizos y algunos embarazos de gemelos).

• Enfermedad materna extrema, como enfermedad cardiaca, toxemia, pre-eclampsia o eclampsia.

• Infección activa de herpes genital.

• Infección materna de VIH.

• Cirugía uterina previa, que incluye miomectomía y cesáreas anteriores.
 

¿Cómo se realiza una cesárea?

Irene nos explica cómo es la secuencia de ingreso en una cesárea planificada: “Se ingresa el mismo día de la operación a las 8 de la mañana y la mujer debe seguir una dieta absoluta.

Se confirman las diferentes pruebas (analítica del tercer trimestre extraída, ecografías, vitalidad fetal con ventana de RCTE…), así como que todos los consentimientos informados han sido cumplimentados.

Después se prescribe a la madre antibioterapia profiláctica y se administran medicamentos para evitar una tromboembolia”.

Por lo general tu pareja puede permanecer contigo durante toda la preparación para la operación y también durante la cesárea en sí misma, salvo que sea una de urgencia.

Se coloca un catéter en la vejiga, se higieniza la zona operatoria con antisépticos especiales y se cubre tu cuerpo con telas especialmente esterilizadas, una de las cuales cubre y separa en forma de telón la zona frente a tu cara para que no te impresione ver al equipo quirúrgico trabajando.

Una vez que la anestesia está actuando el cirujano realiza una incisión horizontal sobre la piel, justo por encima del hueso púbico. Los músculos abdominales no son cortados, pero se echan a un lado.

Después de cortar cinco tejidos diferentes (piel, grasa subcutánea, aponeurosis muscular y peritoneo parietal), se alcanza la superficie del útero donde se realiza una incisión horizontal similar a la de la piel y se extrae al bebé a través de las incisiones, se corta el cordón y se entrega el niño a la comadrona.

Mientras él es revisado, el cirujano completa la extracción de la placenta y membranas ovulares, revisa que todo esté bien y comienza a suturar todas las capas de tejidos que han sido cortadas. Durante esta etapa de la operación es normal sentir náuseas e incluso vomitar.

Si la cesárea es de urgencia, hay un par de diferencias. Una es que al ir todo mucho más deprisa, no da tiempo de poner analgesia espinal o epidural, por lo que se emplea anestesia general.

La otra es que a veces, para acelerar el alumbramiento, se hace un corte vertical en el vientre en vez de horizontal.

Esto último se intenta evitar, ya que es más fácil que estas incisiones cedan en gestaciones posteriores.
 

¿Cuánto dura la operación?

Desde que realizan la primera incisión hasta que el bebé ha nacido no pasan más de diez minutos. El proceso completo dura una hora más o menos, ya que se puede llegar a tardar 45 minutos en suturar la herida.

Formas de evitar la cesárea

– Mantente en forma antes del embarazo. Esto hará más probable que puedas afrontar el parto y seas capaz de empujar de forma efectiva.

– Evita la inducción al parto si no hay motivos médicos para ello.

– Bebe cantidad de líquidos si puedes durante el trabajo de parto o pide una vía IV para mantenerte hidratada. Se ha demostrado que eso acorta el parto para muchas mujeres.

– Quédate en casa hasta que estés en fase activa; siempre y cuando el bebé se esté moviendo bien, no hayas roto aguas ni observes sangrado.
 

¿Qué tipo de anestesia se emplea?

En la mayor parte de los partos por cesárea se usa anestesia epidural, por lo que estarás despierta durante el proceso.

Aunque permanecerás insensibilizada al dolor, sentirás cierta presión y al médico tocándote durante el proceso.

La anestesia espinal hace efecto a los 5 ó 10 minutos, por lo que también puede emplearse en algunas cesáreas de urgencia. Si no es posible, se pone anestesia general, en cuyo caso tu pareja no podrá estar presente.
 

¿Qué riesgos implica?

Las cesáreas se han vuelto procedimientos muy seguros. La tasa de complicaciones serias, como la muerte de la madre, es extremadamente baja.

Sin embargo, sí es cierto que algunos riesgos son más altos después de una cesárea que después de un parto vaginal.

Entre otros, reacciones a los medicamentos, problemas respiratorios derivados de la anestesia, sangrado o infección derivado de la cirugía, infección de la vejiga o el útero, lesión del tracto urinario o lesiones del bebé.

Según Irene, “un parto por cesárea es más agresivo -tanto para el bebé como para la madre- que uno por vía vaginal.

A los bebés no les da tiempo de prepararse, y de repente, se encuentran  con unas manos con guantes que les sacan de ‘su casa’ a un sitio frío, con mucha luz (para los bebés la luz fuerte es bastante agresiva), con muchos ruidos extraños y les pasan rápidamente a una cuna en la que les ponen sondas, les echan pomada en los ojos y les pinchan…

les dejan ver un segundo a su mamá (si no tiene anestesia general) y les llevan en una cuna o incubadora a una sala durante 4-6 horas hasta que les devuelven con su mami.

Su primera comida se realiza unas 6 horas después de nacer -¡con las ganas que tienen de comer!- Mientras que en los partos naturales, lo primero que se busca es el contacto entre madre e hijo, se intenta no poner luces fuertes, e incluso se le da de mamar unos 30 minutos después del alumbramiento”. No obstante, Irene reconoce que las cesáreas son totalmente necesarias en muchos casos y que salvan muchas vidas. Sólo es cuestión de elegir adecuadamente cuándo es necesario y cuándo no.
 

¿Cuánto dura la recuperación?

Al principio te sentirás algo dolorida cuando la anestesia vaya desapareciendo. Por lo general permanecerás entre 3 y 5 días después de la cirugía en el hospital. Con cualquier anestesia que se haya usado estarás capacitada para levantarte y caminar antes de 24 horas.

Te parecerá imposible poder mantenerte derecha, pero cuanto antes te movilices tu evolución será mejor. Solicita analgésicos adecuados todas las veces que sea posible.

Después de las primeras 24 horas, ya sin catéter endovenoso ni urinario, podrás comenzar con la ingesta de comidas blandas.

“Por lo general- explica Irene- la recuperación es peor que en un parto vaginal, claro que cada mujer cuenta el cuento según le ha ido y hay muchas que están encantadas con su cesárea e incluso prefieren repetir a un parto vaginal (‘así terminas antes y ni te enteras’ suelen decir). Tras la cesárea se han descrito molestias en la cicatriz de hasta 1 año de duración, con molestias al mantener relaciones sexuales, en los movimientos… eso sin contar que suelen tener bastantes gases durante el puerperio y molestias tras el sondaje vesical”.
 

¿Queda una cicatriz muy grande?

En la actualidad, y gracias al corte horizontal que se practica, la cicatriz es muy pequeña y apenas se verá, ya que queda tapada por el vello púbico.
 

¿Cuánto hay que esperar para volver a quedarse embarazada?

Dependiendo del tipo y de la indicación de la cesárea, lo mejor es esperar unos 2 años para volver a tener un hijo, y no más de dos cesáreas a lo largo de tu vida.
 

¿Podré tener un parto vaginal tras una cesárea?

Muchas mujeres pueden tener un parto vaginal aunque hayan tenido un parto por cesárea. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), hasta un 80% de las mujeres que han pasado por una intervención quirúrgica para dar a luz, pueden tener un siguiente parto natural. Seguirá contraindicado en aquellos casos en los que ya se desestimó en el primer parto.

Algunos especialistas ven la posibilidad de facilitar la salida del bebé con fórceps, en el caso de que se haga muy largo el periodo expulsivo y así poder evitar un sobreesfuerzo de la cicatriz uterina. La probabilidad de que se abra la antigua cicatriz del primer parto con el esfuerzo es mínima, pero por eso se recomienda que haya un periodo de al menos dos años entre un parto y otro.
 

Coma

Definición:

Pérdida de consciencia prolongada con disminución o ausencia de reflejos y de reacción ante determinados estímulos externos.

Tratamiento:

Acudir a urgencias o pedir ayuda médica inmediata. Mientras llega la ayuda, iniciar las maniobras de reanimación para asegurarse de que respira.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/cesarea-todo-lo-que-siempre-quisiste-saber-506

Embarazo y niños
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