Chupete ¿sí o no?

Chupete y lactancia: ¿Le puedo dar el chupete a mi bebé?

Chupete ¿sí o no?

El bebé empieza a desarrollar el reflejo de succión dentro del útero de su madre, es un aprendizaje de gran importancia pues le va a permitir alimentarse nada más nacer. Así que, una de las funciones principales de la succión es, sin ninguna duda, la alimentación. Pero, ¿tiene más funciones, la succión?

Por supuesto, la succión tiene también una función reguladora en el bebé. Succionar produce gran bienestar en él. Cuando un bebé succiona, su cerebro libera endorfinas, hormonas del placer, que le relajan y lo reconfortan inmediatamente.

Por tanto, el pecho le sirve al bebé como: fuente de alimentación, le permite calmarse, conciliar el sueño, sentirse seguro, amado… Debemos tener presente que los bebés cuando succionan el pecho no solo comen y eso es importante tenerlo en cuenta puesto que, muchas veces, cuando un bebé parece estar “demasiado” tiempo en el pecho la mayoría de madres reciben el mismo mensaje erróneo: te usa de chupete.

El primer chupete modelo se patentó en Estados Unidos en 1900 y se llamó “pacifier” (pacificador) y es evidente que esta es su función: calmar al bebé.

Aunque el chupete se patentó en esa época, se conocen chupetes rudimentarios datados 1.000 a.C.

 A pesar de que el uso del chupete no es algo nuevo en nuestra sociedad es, sin duda, algo casi generalizado y parece que son absolutamente necesarios en la vida de un bebé.

Dicho esto, el uso o no del chupete es un tema de crianza. Cada familia decide qué quiere hacer con la información de los pros y los contras de los usos del chupete.

Contras:

  • No se debería ofrecer el chupete al bebé antes de las 6-7 semanas de vida, ya que puede dificultar la buena evolución de la lactancia.
  • Succionar el chupete produce saciedad, lo que puede ser peligroso si el bebé pierde peso o no aumenta de peso adecuadamente.
  • En caso de dolor al amamantar es importante buscar y solucionar las causas con un buen seguimiento y no usar el chupete para saltarse tomas, pues puede ser peligroso para el bebé.
  • Puede producir modificaciones de la succión al igual que las tetinas.
  • Puede producir dependencia.
  • Puede causar problemas odontológicos.
  • La AEP (Asociación Española de Pediatría) y otros organismos recomiendan que sea eliminado antes de los dos años.

Pros:

  • A los bebés prematuros u hospitalizados separados de sus madres les puede ayudar a sentirse mejor.
  • En bebés prematuros parece ayudar a mejorar la succión nutritiva.
  • Puede ser el mejor aliado en los trayectos en coche.
  • El uso del chupete es especialmente recomendable para los bebés alimentados con leche artificial como factor protector del SMLS. (Un bebé que toma el pecho a demanda no necesita succionar nada más para prevenirlo).

Como alternativa al chupete, también se puede usar el dedo (limpio y con la uña recortada) del adulto cuidador.

Se coloca el dedo ligeramente apoyado en el paladar del bebé y éste iniciará la succión inmediatamente.

También le hemos preguntado a la dentista experta en lactancia Irene Iglesias* sobre el uso del chupete:

El chupete, como elemento extraño al cuerpo que es, se puede utilizar pero sabiendo que conlleva riesgos y beneficios. Parece que hay consenso (aunque alguna voz discrepante he escuchado) de que puede comenzar a utilizarse una vez instaurada la lactancia materna para no confundir al bebé. 

El uso sin riesgos del chupete implica que es el adulto el que lo controla, y no el bebé. Se puede proporcionar ante una situación que genere estrés en el bebé, como montar en coche. Pero es el adulto quien lo da y es el adulto quien lo debe quitar, pasada la situación de ansiedad.

No se debe prender en la ropa con la típica pinza y cadenita porque el dejarlo a disposición del niño para utilizarlo ya que es uno de los factores de riesgo para luego dificultar la retirada del chupete.

Son preferibles los chupetes de silicona porque son más higiénicos, y en cuando a las formas de la tetina, debe descartarse los que tengan forma de cereza.

El cuello de unión entre la tetina y la base del chupete debe ser lo más fina posible para no fomentar la aparición de mordida abierta.
El uso del chupete por un tiempo inferior a 6 horas diarias no parece producir efectos negativos en la oclusión dental del niño.

Su utilización más allá de los 3 años de edad, sí se relaciona con alteraciones en el crecimiento del macizo craneofacial afectando a los huesos y a los músculos de la cara, sobre todo produciendo mordida abierta anterior (al cerrar la boca se queda un espacio entre los dientes de arriba y los de abajo) y mordidas cruzadas posteriores. Tan importante como el tiempo de uso es la intensidad del mismo.  No produce el mismo efecto el niño que lo usa succionando suavemente que aquél que lo lleva y no lo suelta bajo ningún concepto.

Llegados hacia los 2 años, si el niño sigue utilizando el chupete es necesario consultar con el dentista y valorar el patrón de crecimiento facial que tiene el niño. En muchos casos se puede alargar el tiempo hasta los 3 años, y en otros ya hay malformaciones que van a ir a más.

 Los niños que continúan utilizando el chupete más allá de los 3 años tienen más probabilidades de tener hábitos nocivos como el mordisqueo de lápices, uñas, padrastros, bruxismo, etc. Incluso uno estudio reciente ha encontrado más fumadores entre aquellos adultos que utilizaron el chupete más tiempo cuando eran niños.

 La mejor prevención de las malformaciones orofaciales, maloclusiones incluidas, es una lactancia lo más duradera posible, y una alimentación consistente, dura y fibrosa para estimular el crecimiento óseo, la calcificación óptima de los huesos y el crecimiento armónico de los músculos, huesos y articulaciones, favoreciendo por tanto una colocación correcta de los dientes”

Esperamos que estas líneas os sirvan para tener más información y tomar la decisión que sea más idónea en vuestro caso.

Sea cual sea vuestra opción en relación a ofrecerle el chupete al bebé o no, debemos insistir en que se trata de una cuestión personal y que cada familia es libre de criar a sus hijos como mejor crea y pueda.

Si os queda cualquier duda al respecto, podéis comentarla en este post o en nuestras redes sociales.

*https://evidientemente.wordpress.com/2014/07/09/me-presento-dentista-madre/

*http://www.e-boca.es/3/nuestro-equipo.html

Источник: https://blog.lactapp.es/pros-y-contras-del-chupete/

Usar el chupete, ¿sí o no?

Chupete ¿sí o no?

Cuando nos vamos a convertir en padres por primera vez, comienzan a desfilar por nuestras conversaciones una serie de preguntas sobre decisiones que deberemos tomar en cuanto a la crianza y cuidado de nuestros hijos. Una de ellas, es la pregunta que sin duda todo padre se ha preguntando: ¿usaremos el chupete?

Muchos dicen que es perjudicial para la salud, mientras que otros padres lo ven como el héroe en momentos de crisis. Te comparto sus ventajas y desventajas, así como mi experiencia personal para que tomes la decisión que mejor les funcione a ti y a tu bebé.

Comencemos hablando de los beneficios que da usar el chupete, que son varios y habremos de reconocerlos. La función principal del chupete es dar consuelo al bebé, haciéndolo que imite la succión que realiza cuando toma el pecho materno. Cuando se usa de manera adecuada, puede ser un aliado para las madres y padres.

La mayor ventaja del chupete es que ayuda a calmar al bebé y en ocasiones, hasta dormirlo. En un momento de crisis o llanto en que la mamá no esté cerca o por alguna razón no pueda darle el pecho, ayuda a tranquilizarlo. No por nada en inglés le llaman pacifier, que significa «pacificador».

Estudios recientes han comprobado que además ayuda a prevenir el síndrome de muerte súbita del lactante. En uno de ellos, vieron que el chupete funcionaba como protector, ya que la succión a ratos facilita un sueño menos profundo, reduciendo el riesgo de muerte súbita en un 70%.

Desventajas del uso del chupete

Aunque hubo una época en que usar el chupete era lo esperado, recientemente se ha descubierto que puede tener sus desventajas, especialmente si se le da un mal uso, ya sea por recurrir en exceso a él o dejárselo puesto al bebé todo el tiempo.

Debemos tener presente que hay un rango de edad recomendado para ofrecer el chupete. Por ejemplo, se recomienda no ofrecérselo al bebé durante el primer mes de edad pues puede interferir en la lactacia materna, haciendo más difícil acostumbrar a bebé al pecho materno, pues aunque imita la succión, definitivamente no es igual.

Así mismo, la edad límite para usarlo son los 12 meses, pues ahí es cuando se reduce drásticamente el riesgo de muerte súbita y más que beneficiar, se vuelve algo contraproducente pues podría aumentar la posibilidad de tener problemas dentales y un retraso en el desarrollo del lenguaje.

Entonces, usar el chupete, ¿sí o no?

Te cuento mi experiencia, esperando te ayude a tomar una decisión:

Cuando estaba embarazada, una amiga que estudiaba medicina me dijo que por nada en el mundo le diera el chupete a mi hija, ya que además de enchuecarle los dientes, haría que se le hundiera la fontanela por la succión constante (que ahora que lo pienso años después, no tiene mucho sentido). Encima me lo dijo todo con voz de alarma y mucha seriedad, lo que hizo que la embarazada primeria que yo era en aquel entonces entrara en pánico y pensara que el chupete era creación del mismo diablo.

Cuando nació mi hija la historia fue diferente. Se nos dificultó mucho iniciar la lactancia como lo manda la naturaleza porque no lograba acomodarla en mi pecho y por miedos ridículos de madre primeriza, no pedí ayuda ni asesoría.

Ella lloraba y yo me ponía muy nerviosa, así que un día intentamos el chupete y funcionó. Descansé yo y descansó ella. Aunque logramos tener lactacia mixta durante 8 meses, el chupete estuvo presente.

Especialmente porque volví al trabajo cuando ella tenía dos meses de edad y sirvió para consolarla cuando yo no estaba cerca.

Pero a pesar de que lo utilizábamos, siempre procuré limitar el tiempo en que lo tenía puesto.

Lo usaba cuando no lograba calmar su llanto o cuando tenía horas intentando dormirla, ya era de madrugada y yo debía trabajar dentro de pocas horas.

Poco a poco fuimos reduciendo el tiempo de uso, hasta que cerca de los 12 meses solo lo pedía para su siesta y a la hora de dormir. En ambos casos, una vez dormida, se lo quitaba.

Con el tiempo noté que si yo no se lo ofrecía a veces ella olvidaba pedirlo, asi que un buen día, decidí no dárselo más. Le expliqué que ya no lo necesitaba para dormir y que yo estaría cerca para abrazarla (hacemos colecho). Lo entendió bien, y aunque volvió a preguntar por él un par de noches después, nunca lloró ni se puso triste por no tenerlo.

En nuestro caso nunca se formó dependencia ni le torció los dientes ni hubo retraso en el lenguaje, y creo que todo esto se debió a que siempre tuvimos controlado el uso del chupete. Mi conclusión sobre el chupete sería que, si no lo ves necesario, no lo uses. Pero si lo necesitas, es importante usarlo responsablemente y con medida.

Al final, elegir usar chupete o no usarlo es decisión de cada madre y padre. De tener otro bebé, no le ofrecería el chupete como primera opción, pero si es necesario, volvería a utilizarlo cuidadosamente. ¿Tú le diste chupete a tus hijos?

Fotos | iStock
En Bebés y más | ¿Cuándo es perjudicial el uso del chupete?, Recomendaciones de la AEP sobre el uso del chupete, Guía del buen uso del chupete

Источник: https://www.bebesymas.com/nuestras-experiencias/usar-el-chupete-si-o-no

Chupete sí, chupete no: ¿qué dicen los especialistas?

Chupete ¿sí o no?

El chupete ha sido desde hace mucho años, y sigue siendo, objeto de controversias.

Con mucha frecuencia se han destacado las posibles consecuencias negativas que su uso -sobre todo si es prolongado- podría causar en los niños.

Pero también hay quienes defienden su empleo, sobre todo a partir de que, hace algunos años, el chupete comenzara a mencionarse como posible factor preventivo contra el síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). ¿Qué dicen los expertos?

¿El bebé no se calma con nada? Prueba con la lavadora o el secador de pelo

Se debe destacar, en primer lugar, que el chupete satisface uno de los instintos básicos del bebé durante sus primeros meses de vida: el reflejo de succión.

La función de este reflejo, por supuesto, es que el niño pueda succionar el pezón y así poder recibir el alimento del pecho materno.

Además de permitirles alimentarse, la succión brinda a los bebés consuelo y tranquilidad. 

Como explica la Asociación Española de Pediatría (AEP) en un documento sobre Uso del chupete y lactancia materna, el chupete «calma el llanto del bebé, ayuda a conciliar el sueño y reduce el estrés y el dolor, situaciones que provocan preocupación y ansiedad en los padres». No es casual que la palabra en inglés para denominar a este adminículo sea pacifier, algo así como «pacificador».

El reflejo de succión es el que hace que muchos bebés se lleven el dedo a la boca, incluso desde antes de nacer: algunos incluso nacen con un callo en el pulgar, debido a la intensidad con que lo chupan.

En tal sentido, se suele decir que el uso del chupete es positivo, ya que se le puede quitar al bebé en cualquier momento, a diferencia del dedo, que el niño siempre sabrá dónde encontrar.

Por otra parte, si bien -como se verá- uno de los riesgos del uso del chupete es que se produzcan deformaciones en la boca del niño, estas se corrigen de manera espontánea si el chupete se abandona antes de los 3 años de edad. Por lo tanto, hasta que el pequeño cumpla esa edad, esta tampoco sería una objeción válida.

Cuándo ofrecer el chupete a los bebés

¿A partir de cuándo dar chupete al niño? En este sentido, la AEP es taxativa: se debe evitar durante los primeros días de vida en los recién nacidos amamantados.

La razón es, como la forma de succionar el chupete es diferente a la de succionar el pecho: el uso del primero «hace más difícil que el bebé aprenda a mamar de forma eficaz».

Al bebé le cuesta más agarrarse al pezón, lo cual tiene dos consecuencias negativas: que no obtenga toda la leche que necesita (y que, por ende, no gane peso o incluso lo pierda) y que los pezones se agrieten, causando dolor.

Cuando la lactancia ya se ha establecido -entre las 4 y 6 semanas de vida del bebé-, el chupete no se desaconseja, «aunque es de esperar que prefiera a su mami calentita que huele tan bien a leche, antes que a un pedacito de plástico», afirma el Comité de Lactancia Materna de la AEP en su apartado de preguntas frecuentes.

El chupete, ¿enemigo de la lactancia materna?

Por otra parte, un artículo del mismo Comité, publicado en la revista especializada 'Anales de Pediatría', apunta que muchos estudios han hallado una asociación entre el uso del chupete y una menor duración de la lactancia materna. Esto ha sido atribuido a tres factores diferentes. En primer lugar, el hecho de que «al satisfacer la necesidad de succión con el chupete, disminuye el estímulo y el vaciado del pecho materno».

Esto conduce a una reducción de la producción láctea que podría condicionar un destete precoz». Debido a ello, el chupete debería relegarse -aseguran los pediatras- a situaciones aisladas, como cuando la madre está ausente, conduciendo, etc.

El segundo, el síndrome de confusión entre los diferentes modos de succionar el chupete y el pezón.

El tercero, que en realidad el chupete no sea causa del destete, sino solo «un marcador de dificultades en la lactancia o de una escasa motivación para lactar».

El hallazgo de una asociación entre el uso del chupete y una más baja probabilidad de síndrome de muerte súbita del lactante llevó a revisar algunos de los cuestionamientos en contra del empleo de este artículo.

Según los expertos de la AEP, «se desconoce el mecanismo por el cual el uso del chupete puede reducir el SMSL, o su falta de uso aumentarlo».

Pero especifica que «la evidencia científica disponible ha mostrado una asociación» entre ambos factores, «sobre todo durante el sueño».

Por ello, se recomienda el uso del chupete, en particular los niños lactados de manera artificial y mientras duermen, hasta los doce meses de edad. Es durante ese primer año cuando es mayor el riesgo de SMSL, así como la necesidad del pequeño de succionar. 

Riesgos del uso prolongado del chupete

Uno de los mayores riesgos del uso del chupete más allá del tiempo recomendado son las deformaciones en la boca del niño. Si este hábito se extiende hasta los seis años de edad, los problemas son variados: los dientes centrales inferiores se desvían hacia dentro, mientras que los superiores se separan y desvían hacia fuera.

Además, las arcadas dentarias inferior y superior pierden la alineación correcta y dan lugar a una mordida alterada, cruzada o abierta. Y también el paladar se deforma y estrecha. Así lo especifica el pediatra Domingo Barroso Espadero, miembro de la Sociedad de Pediatría de Atención Primaria de Extremadura.

Otros investigadores han señalado otros riesgos, como posibles trastornos en el habla.

Según un trabajo realizado por científicos de Estados Unidos y Chile, los niños que usaron chupete durante tres años o más tuvieron hasta el triple de probabilidades de padecer dificultades para pronunciar ciertos sonidos o palabras.

Tales problemas se debieron, según la hipótesis de los investigadores, a que la presencia del chupete (o de un dedo) impidió que algunos músculos de la boca se desarrollaran con normalidad.

También se ha señalado como un posible riesgo del uso del chupete la aparición de otitis media.

Un estudio estimó que las posibilidades de padecer este problema serían de un 20% a un 30% superiores en los niños que usan chupete en relación con los que no.

Sin embargo, esta afección es muy infrecuente durante el primer año de vida, por lo cual, si se tiene en cuenta el consejo de los pediatras de no llevar más allá de los doce meses de vida el uso del chupete, este riesgo aparece como improbable.

En suma, los riesgos se asocian sobre todo con el uso del chupete en momentos en que no corresponde: antes del afianzamiento de la lactancia materna y después del año de vida, y en particular después de los tres años.

En cualquier caso, se debe procurar, como pide la AEP, que los padres cuenten con información equilibrada y no sesgada respecto de los beneficios y perjuicios del uso del chupete. Ellos son, desde luego, los responsables en último término.

 

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Источник: https://www.eldiario.es/consumoclaro/madres_y_padres/chupete-bueno-malo-especialistas_1_3416064.html

¿Chupete sí, o chupete no? Motivos a favor y en contra de dar chupete a un recién nacido

Chupete ¿sí o no?

El uso del chupete está muy extendido en nuestro contexto, ya que ayuda a calmar a los bebés, les ayuda a dormir, e incluso reduce el estrés y el dolor en procedimientos dolorosos.

Estamos tan acostumbrados a ver a los bebés con chupete que algunas personas parece que no conciben que un bebé no lo use. De hecho, suele ser uno de los primeros regalos que reciben los futuros padres durante el embarazo.

Puede que se lo regalen personalizado con el nombre de su bebé, o incluso en las consultas, durante el seguimiento del embarazo en alguna de las cajas con regalos y muestras que acostumbran a darse a las embarazadas.

Sin embargo, podemos plantearnos si realmente es necesario su uso y cuáles son los principales motivos para darle (o no darle) a un bebé un chupete

¿De dónde sale el chupete?

Chupete, tete, pipo… ese objeto tan valioso para padres e hijos durante los primeros años de vida. En inglés le llaman pacifier (pacificador) o dummy (una imitación del pezón), lo cual nos da información sobre qué hace o de dónde viene: básicamente es un pezón falso que sirve para calmar al bebé.

¿Pero es realmente necesario?, ¿es bueno o malo para el bebé?, ¿debería promoverse su uso o más bien tratar de controlarlo? Como en casi todo lo que rodea a la crianza, hay defensores y detractores del chupete… vamos a ver algunos de los motivos por los que nos podemos plantear dar, no dar, o más adelante quitar, el chupete a un niño:

Motivos para dar un chupete al recién nacido

  • El principal motivo para darle el chupete a un bebé debería ser que la madre quiera dárselo. Es una decisión fundamentalmente de la madre (o cuidador principal), que es quien básicamente paga las consecuencias de hacerlo o dejar de hacerlo. Así, debería ser una decisión de la madre, o de los padres, o en su defecto, de los cuidadores principales; pero nunca de los abuelos, familiares, conocidos, o peor aún, de personas random que van por la calle…
  • También podría ser que el chupete haya que darlo por indicación médica, por ejemplo, para calmar a los bebés que están ingresados y no pueden estar con sus padres. Como tiene efecto analgésico, en las unidades neonatales, cuando no existe la posibilidad de que el niño mame, se les ofrece, junto con una solución con sacarosa, como método de analgesia cuando se les tienen que practicar procedimientos dolorosos. Además, parece que la succión del chupete puede estimular también la succión nutritiva en bebés prematuros o que no tienen fuerza suficiente para mamar.
  • Algunos trabajos relacionan el uso del chupete, especialmente durante el sueño, con una disminución en el riesgo de muerte súbita en el caso de niños alimentados con leche de fórmula, por eso, en estos niños la recomendación del chupete es especialmente importante, ya que presentan mayor riesgo de SMSL. Sin embargo, no existe evidencia suficiente para asegurar que el uso del chupete sea beneficioso para la prevención de la muerte súbita en el lactante amamantado. Para prevenir este síndrome, debería recomendarse LME durante 6 meses. En el caso de los alimentados con LM, la recomendación es no desaconsejarlo cuando la lactancia esté bien establecida, habitualmente a partir del mes de vida, que es además cuando comienza el riesgo del SMSL.
  • Por lo general se utiliza el chupete para calmar al bebé, especialmente cuando otros recursos no funcionan. Y es que la succión en los bebés no sólo es para comer, sino que también existe lo que se conoce como succión no nutritiva, que les calma. Por eso, el chupete puede ser especialmente útil en el caso de niños que lloran mucho, como por ejemplo los que sufren el llamado cólico del lactante. También puede ser útil para calmar al niño en época de destete o cuando no están los padres. 
  • Así, otro motivo para darle el chupete a un bebé puede ser para darle otra herramienta al padre o a otros cuidadores. Quizá la madre no tiene ningún problema en darle teta al bebé, pero no puede estar todo el tiempo con él, así cuando otros cuidadores se hacen cargo del bebé, pueden ofrecerle el chupete.
  • Además, hay momentos en los que, aunque quieras, no puedes darle teta. Por ejemplo, en el coche. Hay bebés que nada más subir al coche comienzan a llorar y llorar. Es una situación en la que no se puede (o no se debe) dar teta, pero un chupete puede ayudar bastante a hacer el trayecto más fácil para todos.
  • También puede ocurrir que la madre no pueda o no quiera dar teta en ese momento. Puede ser porque la situación le resulta incómoda, por el sitio en el que se encuentra, por las personas con las que está, porque está cansada, porque tiene grietas o dolor, o por el motivo que sea… 
  • A veces se puede decidir darle el chupete para que no se chupe el dedo (que puede producir más problemas y luego no se lo podemos quitar tan fácilmente).

Motivos para NO dar chupete al recién nacido

  • Qué la madre no quiera dárselo. En el caso de un bebé que toma teta y una mamá que no tiene ningún problema en darle toda la teta que el bebé le pida, si los dos están felices con esta situación, no habría ninguna necesidad de dárselo. Un ejemplo de esta situación es el de una mamá de un bebé de unos 6 meses que me preguntaba, algo avergonzada, sobre la utilidad del uso del chupete. Decía que ella no sabía para que se usaba. Evidentemente, si la propia madre no le encuentra la utilidad, quiere decir que en este caso no era necesario.
  • Aunque la madre quiera dárselo, quizá prefiere retrasar su introducción porque, aunque el nivel de evidencia es débil, se recomienda evitar siempre que sea posible el uso del chupete durante el primer mes de vida, para facilitar el buen inicio de la lactancia materna, ya que algunos trabajos relacionan su uso en los primeros días con un acortamiento del tiempo de amamantamiento o con dificultades en la lactancia.
  • A largo plazo y en casos de uso muy intensivo, puede producir problemas como alteraciones en el desarrollo de la boca y los dientes, y dificultar o retrasar el desarrollo del lenguaje.
  • Puede favorecer el desarrollo de problemas como otitis media o candidiasis. Por ejemplo, en el caso de las otitis, una revisión encontró una probabilidad tres veces mayor en niños menores de dos años que usaban chupete.
  • Por estos motivos, si se lo damos, en algún momento habrá que quitárselo (la AEP recomienda hacerlo al año, otros especialistas a los 2 o incluso a los 3 años), pero hay que tener en cuenta que cuando nosotros queramos hacerlo, quizá el niño no esté de acuerdo con la decisión y nos lo ponga un poco difícil. Por eso, para evitar estos problemas más adelante, lo más fácil puede ser no darle el chupete en un primer momento. 

¿Confusión del pezón?

Respecto a la posible “Confusión del pezón”, parece que este tema no está del todo claro. Aunque es uno de los motivos más aludidos para no dar el chupete, la evidencia en este sentido no es muy robusta.

Independientemente de que sea este el mecanismo por el que pueda afectar a la lactancia, se recomienda darlo una vez la lactancia esté bien establecida, al menos a partir del mes de vida.

Según el comité de LM de la AEP “más que una interferencia a la hora de dar problemas de agarre, la utilización del chupete puede indicar que haya algún problema”.

Así, parece que el riesgo para la lactancia no esté tanto en el uso del chupete como en su abuso, ya que un uso excesivo podría hacer que el bebé se salte tomas. Por eso parece que, en madres muy motivadas para dar el pecho, el chupete no afecta a la LM.

De acuerdo con esto, una revisión Cochrane de 2016 y la Guía de Práctica Clínica sobre lactancia materna del ministerio de sanidad de 2017, dicen que, dado que las recomendaciones son contradictorias y las evidencias científicas no son robustas en un sentido o el otro, su uso debe basarse en las preferencias personales de la madre (es decir, no hay motivos suficientes para recomendar o no recomendarlo, que cada madre haga lo que considere).

Como hemos visto hay muchos motivos para dar o dejar de dar el chupete, pero esto es una decisión de cada familia (fundamentalmente de la madre, sobre todo si da el pecho).

Por lo tanto, dejad en paz a las madres (y cuando son más mayores, también a los niños) diciéndoles si tienen que poner o quitar el chupete.

 Probablemente esa familia tenga sus motivos para hacer lo que han decidido hacer.

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Este artículo, escrito por Alberto Soler Sarrió se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 España.

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Trabajar con tu bebé: el mito de la conciliación

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Chupete ¿sí o no?: recomendaciones y mi experiencia

Chupete ¿sí o no?

En mis dos embarazos el primer regalo que recibí para el futuro bebé fue un chupete. Además en las canastillas que te suelen dar de regalo en el centro de salud o en el hospital al dar a luz, casi siempre vienen chupetes como obsequio.

Es habitual encontrarte con varios chupetes preparados en casa para cuando el recién nacido llegue. Antes de ser padres casi todos nos imaginamos a los bebés con ellos en sus boquitas dormidos plácidamente. Por este motivo los chupetes entran en muchas ocasiones en la lista de cosas imprescindibles para la llegada del bebé.

Pero, ¿realmente son tan imprescindibles? ¿Y si a nuestro hijo no le gusta el chupete? ¿Es beneficioso su uso? ¿Cuándo deben dejarlo? Muchas preguntas nos surgen alrededor de este pequeño objeto. Veamos.

Chupete: ¿sí o no?

En muchas ocasiones usar o no chupete se convierte en una decisión controvertida.

En las sociedades desarrolladas el uso del chupete está muy extendido. El chupe ayuda a calmar el llanto de los bebés, los ayuda a conciliar el sueño y los calma cuando están nerviosos.

Incluso existen algunos estudios que relacionan su uso (sobre todo nocturno) con una disminución del riesgo de sufrir el Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).

Por estos motivos muchos padres están a favor de su uso y encuentran en el chupete un gran aliado en la crianza de sus pequeños.

Otros argumentan que puede interferir con la lactancia materna y que aumenta el riesgo de problemas dentales y de accidentes domésticos.

En la mayoría de las veces las recomendaciones que se encuentran sobre este tema están basadas en la propia experiencia de las diferentes familias.

Si a tu hijo le ha ido bien con el chupete, lo ayudaba a calmarse en mitad de una rabieta, le ayudaba a conciliar el sueño y fue capaz de dejarlo a una edad adecuada es lógico que recomiendes su uso. ¡El chupete fue uno de vuestros mejores amigos y no imaginas como hubieran sido esos primeros meses sin él!

Pero si tu hijo nunca lo quiso y prefería la teta de mamá antes que un trozo de plástico pues nunca lo verás como algo necesario. ¡Tu hijo se ha criado sin chupete y no ha pasado nada!

Es lógico, ¿verdad?.

Al final el uso del chupete es una decisión personal de los padres y tan aceptable es una postura como la otra.

Recomendaciones de la AEPed

Sin embargo el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría ha publicado algunas recomendaciones sobre el uso del chupete. Podéis leer este estudio completo aquí, pero os voy a dejar un resumen de las recomendaciones más importantes:

  • Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida como medida para prevenir el SMSL.
  • Para evitar interferencias con la lactancia materna, en los bebés amamantados se recomienda evitar el uso del chupete hasta que la lactancia esté bien establecida. Especialmente importante evitarlo durante los primeros días de vida que son cruciales para el buen inicio de la lactancia materna. Esto es debido a que la forma de succionar el chupete y el pezón son diferentes. Lo que puede ocasionar que el bebé no se agarre bien al pecho y no logre mamar lo suficiente, produciendo varios problemas: que no gane el suficiente peso, que no estimule con su succión la producción de leche necesaria o que se produzcan grietas en el pezón debido al mal agarre. Habitualmente a partir del mes de vida no hay motivo para desaconsejar su uso.
  • En los niños alimentados con lactancia artificial se recomienda el uso del chupete como medida de prevención del SMSL.
  • Para evitar los efectos adversos del chupete se recomienda, en todos los niños, limitar su uso al año de vida, lo que coincide con el período de mayor riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante y con el período en el que el lactante tiene mayor necesidad de succionar.

Te está usando como chupete

Los bebés nacen con una necesidad innata de succión. El reflejo de succión es uno de los instintos básicos del bebé durante sus primeros meses.

Su función, claro está, es la de obtener a través de la succión la leche del pecho de su madre. Es supervivencia.

Muchos bebés, ya desde el vientre materno van desarrollando este reflejo, y desde la misma barriguita de mamá se empiezan a chupar el dedito

Pero los pequeños también realizan otro tipo de succión diferente, pero igual de necesaria para ellos. Se trata de la succión no nutritiva, a través de la cual encuentran tranquilidad y consuelo.

Si le has dado el pecho a tu bebé sabrás de lo que hablo. Y seguro que habrás escuchado en más de una ocasión aquello de «¿Otra vez en la teta?, ¡te está usando de chupete!». En realidad es justamente al revés.

El chupete es el sustituto del pecho.

El mejor sitio para un bebé

Lo natural es mamar y si el niño toma el pecho a demanda tendrá satisfechas tanto su necesidad de succión nutritiva como la no nutritiva. Muchas veces se enganchará a tu pecho para calmar su hambre o su sed, pero en muchas otras ocasiones sólo querrá estar ahí cerquita de mamá.

Se relajará enganchado a la teta, notando tu calorcito. El pecho es su «sitio», su refugio, donde probablemente se encuentre más a gusto y lo que reclamará cuando se encuentre cansado, nervioso, saturado o simplemente cuando tenga ganas de mamá y mimos. No hay nada malo en que lo haga.

Es probable que si espérais esos 15-30 días para instaurar bien la lactancia antes de ofrecer el chupete, cuando se lo deis rechacen ese trozo de plástico y prefieran seguir teniendo a mamá siempre disponible.

El chupete no es malo

No quiere decir esto que yo esté en contra del uso del chupete. Para nada. Como ya hemos visto, la AEPed recomienda su uso en casos de niños alimentados con leche de fórmula.

Para las familias que han optado por este tipo de alimentación es un recurso necesario y el chupete calmará el reflejo de succión del bebé que no se satisface solo con el biberón. Si el pecho no está disponible es lógico buscarle un sustituto.

Y para los bebés alimentados con lactancia materna también puede servir, aunque mi experiencia me dice que si la lactancia es a demanda, raramente aceptaran el chupete.

Pero puede ser una solución estupenda para aquellos momentos en que el bebé llora y no podemos ofrecerle el pecho como consuelo. Por ejemplo cuando viajamos en coche o cuando por cualquier circunstancia no podemos atenderlo en ese momento.

En cualquiera de los casos en mi opinión el chupete nunca debería sustituir los brazos y el contacto con sus padres. Esto cobra más importancia durante los primeros meses de vida, donde el contacto íntimo y cercano con su madre y sus cuidadores es tan necesario para su correcto desarrollo.

Una mamá novata y un chupete

Como mamá novata cuando mi hijo mayor nació yo tenía muchos chupetes preparados. Los que me habían ido regalando, diferentes marcas y formas. Si uno no le gustaba probaríamos con otro.

Mi intención era darle el pecho a mi hijo. Conocía las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría así que esperé unas tres semanas antes de ofrecerle el chupete. Cuando se lo dimos por primera vez (momento que como buenos padres primerizos grabamos y fotografiamos

Источник: https://mimamaesnovata.com/chupete-si-o-no-recomendaciones-y-mi-experiencia/

Embarazo y niños
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