¿Cómo ayudar a mi bebé a hacer popó?

Estreñimiento en niños, ¿cómo podemos ayudarles?

¿Cómo ayudar a mi bebé a hacer popó?

Hace unos meses, una lectora conocida me comentó: «Desde que D ha entrado al cole está fatal, le cuesta mucho más que antes hacer caca, ¿qué podemos hacer? Tienes que escribir algo sobre el estreñimiento». Pues ahora me he acordado de ellos. Ahí vamos.

El estreñimiento no es una enfermedad en sí, sino un síntoma. ¿Qué notaremos? El niño hace poca caca, la defecación es dolorosa, las heces son grandes y duras y necesita mucho esfuerzo para defecar.

Puede que el niño tenga dolor abdominal asociado al estreñimiento. Otra cosa que podemos ver también es lo contrario de lo que esperaríamos: Al niño se le escapa caca líquida.

¿Cómo puede ser? Pues porque está tan «atascado» de caca que se le escapan deposiciones líquidas «por rebosamiento».

Según la duración podemos clasificarlo. ¿Menos de 4 semanas? Estreñimiento agudo. ¿Más de 4 semanas? Crónico.

¿Cuánto de frecuente es?

El estreñimiento es muy frecuente. Afecta hasta a un 30% de los niños y supone un 3-5% de las consultas que tenemos los pediatras.

Es más frecuente en los preescolares. No parece haber diferencias entre niños y niñas.

El problema que tenemos es que muchas veces los padres lo consideran algo «normal», pensando que va a mejorar con la edad. «Será como su tía, que también es estreñida». ¡Error! Estamos perdiendo una oportunidad de tratamiento precoz. Si lo dejamos, lo único que hacemos es «sumar puntos» para posibles complicaciones: fisura anal o encopresis.

¿Cuándo es más probable que un niño se estriña?

Puede ocurrir en cualquier momento, pero los tres más probables son:

  1. Introducción de la comida sólida. ¿Por qué? En este momento el niño suele tomar menos líquidos y menos fibra. ¿Cuánta fibra deben tomar los niños? Paciencia… Un poco más adelante lo vemos. ¿Cómo se la damos? Con fruta, verdura, legumbres y cereales integrales. Sencillo. ¿Y en el paso de la lactancia materna o la fórmula a la leche de vaca? Pues es cierto que vemos que esto pasa en algunos niños, aunque la ciencia no ha demostrado asociación alguna, ni se ha establecido el mecanismo por el que se produciría.
  2. El momento de abandonar el pañal.  Cuidado con el momento que elijas para la retirada del pañal, debe estar preparado, sino vienen los problemas. ¿Por qué? Pues tenemos varios motivos posibles: Que use un wc de tamaño adulto sin sitio donde apoyar los pies, a veces los niños tienen miedo a hacer caca, que el niño no «responda» a esa necesidad de defecar, que se haya hecho daño al defecar o tenga una fisura. ¡Ya tenemos el lío montado! Le duele y retiene, así  que no avisa al cerebro para poner en marcha el mecanismo de relajación del esfínter. Se necesita más presión y más volumen para activarse, inhibiendo la “llamada” y provocando mayor retención… «Un pescadilla que se muerde la cola». A estos súmale un escaso consumo de fibra y un exceso de lácteos, bomba perfecta. 
  3. La entrada al colegio. Niños reticentes a usar el baño del cole, cambio en los horarios habituales del niño para defecar, que no pasan por casa a mediodía con las extraescolares de la tarde o que estén entretenidos con otras cosas son otros motivos por los que los niños pueden estreñirse. Pregúntale a la vuelta del cole si ha hecho caca, promueve las rutinas, dale su tiempo después de desayunar o de comer.

¿Cómo lo diagnosticamos los médicos?

A mí me gusta enseñarle a padres y niños la escala de Bristol. Lo que a algunos padres les parece normal no lo es. Es visual y con dibujos pueden identificar exactamente cómo son sus heces.

¿Necesitamos hacer alguna analítica? ¿Alguna radiografía? A priori no.

A no ser que haya algún signo en la exploración o en la historia que nos indique que puede haber detrás alguna otra enfermedad que justifique el estreñimiento.

Debemos sospechar algo más sobre todo en estreñimientos muy recurrentes, niños con estreñimiento prácticamente desde los primeros días de vida o en bebés que tardan mucho en expulsar el meconio.

Si es un episodio de estreñimiento agudo, con mínimo dolor y sin sangrado ni fisura anal suele ser suficiente con cambios dietéticos. Revisamos cuánta fibra toma y una buena hidratación, que son claves.

Si ya la cosa se complica (hay un comportamiento extraño en tu hijo o dolor a la hora de defecar, sangrado rectal o fisura), consulta con vuestro pediatra. Os indicará cuál es el tratamiento adecuado.

¿Valen para algo los clásicos supositorios de glicerina? Pues éstos o la estimulación rectal se puede usar de manera muy puntual cuando las cacas están acumuladas en el recto (final del intestino). Si el «atasco» es importante no valen para mucho. No se deben repetir frecuentemente. Además la glicerina puede irritar la zona. Yo no te los recomiendo como solución.

¿Y unos microenemas que he visto en la farmacia muy naturales? Lo natural… ¡ay lo natural! Pues de eso tengo muchas ganas de hablar. Pero necesito un post a parte. Lo prometo para próximamente.

¿Episodios recurrentes de estreñimiento? A parte de ponerle el tratamiento adecuado y optimizar el consumo de fibra, también habrá que buscar precipitantes.

¿Como cuáles? Dolor al defecar por una fisura, miedo a usar el baño «de mayores», que el niño no quiera usar el baño del cole, poco tiempo para ir al baño, abandono prematuro del tratamiento… Sino solucionamos estas situaciones que lo causan, no solucionaremos el problema. ¿Seguimos sin mejoría una vez solucionado todo esto? Quizás será el momento de buscar algo más.

¿Y que cómo solucionamos cuando hay un problema conductual?

  1. Intentaremos enseñarle buenos hábitos: Sentarlo en el WC (con o sin adaptador según lo que el niño prefiera) o en el orinal. Los niños son pequeños, pero no tontos, lo entienden todo a la perfección. Intenta que se siente siempre a la misma hora y después de las comidas, sin prisas.
  2. A veces van con prisas por irse a jugar. ¿Qué tal un cuento? Igual así aguanta más de un segundo sentado apretando.
  3. Enséñale a sentarse correctamente. Si los pies están apoyados en el suelo o podrá hacer fuerza mejor con los músculos abdominales.
  4. Trabaja con sistema de recompensas. Premiar el esfuerzo y cuando la cosa vaya bien. Nada de castigos.
  5. Volviendo a los cuentos. Los niños comprenden mejor las cosas a través de cuentos. Hay millones… Sólo tienes que encontrar el que le vaya bien a tu hijo. A mí éste me gusta mucho, nos fue muy bien

    Источник: https://pediatra2punto0.com/estrenimiento-en-ninos/

    ¿Tu bebé hace mucha fuerza y se pone rojo para hacer caca? La disquecia del lactante

    ¿Cómo ayudar a mi bebé a hacer popó?

    El llanto de los bebés es su manera de comunicarse con nosotros y de pedirnos ayuda para que hagamos algo, y la reacción lógica de los padres es intentar calmar a los bebés, retornarles a un estado de calma en que se encuentren bien de nuevo.

    Uno de esos momentos es cuando quieren hacer caca y no lo consiguen, y es un momento duro porque los padres desearían hacer algo y no saben qué, y ven que el bebé hace fuerza, se pone rojo, se arquea y llora sin conseguirlo. Es lo que se conoce como disquecia del bebé, y hoy os vamos a decir qué es.

    Cuando un adulto no consigue defecar sufre, se queja, hace esfuerzos y siente dolor para echar el bolo fecal porque está duro y es relativamente grande. Es lo que conocemos como estreñimiento.

    Por este motivo, los padres solemos hacer una regla de tres al ver en nuestro bebé los mismos síntomas: se queja, hace esfuerzos, llora, se pone rojo, se arquea y parece que sufre para hacer caca. Después la hace, al final, y entonces se queda tranquilo.

    ¿Conclusión? Pensamos que tiene estreñimiento, porque todo coincide.

    Sin embargo no todo coincide, porque lo que motiva esos síntomas en los adultos es que las heces son duras, pero los bebés cuando hacen caca la hacen deshecha, prácticamente líquida, con algunos grumos, pero totalmente blanda. Sólo la suelen hacer más bien pastosa, con más densidad, cuando toman leche artificial, que se digiere peor que la leche materna.

    Por eso en los bebés no se dice que tengan estreñimiento, pese a comportarse igual al hacer caca, porque si tú a un adulto con estreñimiento le das un laxante empezará a hacer caca más líquida y desaparecerán las molestias pero si se lo das a un bebé conseguirás que haga la caca aún más líquida de lo que ya la hace, pero las molestias seguirán estando presente en muchas ocasiones. Y eso es porque lo que tiene el bebé no es estreñimiento, sino la llamada disquecia del lactante.

    Pero, ¿qué es la disquecia del lactante?

    Suena a enfermedad, o algo que haya que solucionar, pero no lo es en realidad. Es algo normal y natural que sufren muchos bebés y que desaparece cuando pasa el tiempo, como tantos «males» de los bebés en las primeras semanas.

    La disquecia del lactante es un asincronismo entre lo que el bebé quiere hacer y lo que en realidad hace, por inmadurez. Yo siempre lo explico, de manera coloquial, diciendo que «el bebé aprieta para hacer caca pero en su ímpetu por apretar acaba apretando también el culete, el esfínter, y no puede sacarla».

    Una definición un poco más técnica sería la que podéis leer en el foro de lactancia de la Asociación Española de Pediatría, donde un miembro del comité responde a un padre explicándolo de este modo:

    Hay un cuadro llamado «disquecia del lactante» que se define como al menos 10 minutos de esfuerzo y llanto antes de la emisión de heces blandas en menores de 6 meses.

    Se cree que se produce porque el bebé realiza los esfuerzos de empujar con el esfínter anal cerrado, y que por eso le cuesta. Cuando el esfínter se abre, salen las heces sin dificultad y cesa el llanto.

    Es un cuadro benigno que suele mejorar espontáneamente.

    Vamos, que no es una enfermedad ni un síntoma de nada, sino algo muy común en los bebés cuya cura es la paciencia y el tiempo, y entre medio, algunos masajes en la barriga (en el sentido de las agujas del reloj) a combinar con la flexión de las piernitas presionando un poquito el abdomen (sin pasarse), por si en una de esas lograra soltar la caca.

    ¿Y no se le pueden dar infusiones o estimular el ano?

    Las infusiones no suelen recomendarse porque no van a ayudar al bebé a hacer caca (recordad, la caca ya es líquida o blanda, y el problema es que el bebé hace fuerza pero no abre los esfínteres), y porque, pese a que tranquiliza a los padres, que sienten que están haciendo algo por sus bebés, lo que se provoca es la sensación de que hay que tratar incluso aspectos normales de los bebés, considerándolos patológicos y haciendo que, a la larga, se acaben medicando más procesos de los necesarios.

    Vamos, que se empieza con esto y se puede acabar dando jarabe por cualquier cosa, o buscando remedio para todo, y llevando al niño a donde sea con tal de que arreglen los demás cosas que ni siquiera son un problema: que parece que babea mucho, que parece que le pudiera molestar un diente, que le he visto un granito, que le he visto un moquito, que ayer lloraba y no sabía por qué, que come poco, que come mucho, que no para quieto, que está muy parado, que duerme mucho, que duerme poco, que…

    Lo de la estimulación del ano es el típico consejo de meter la punta del termómetro en el ano del bebé y hacer pequeños movimientos rotatorios, cerillas con aceite, la punta de un supositorio o ramita de perejil, que acaban por provocar la salida de las heces.

    Es un remedio que funciona pero que no se recomienda utilizar en el caso de los bebés porque se corre el riesgo de hacer que el ano del bebé responda más, entonces, al estímulo externo que al interno (aumento de presión en los intestinos por la caca acumulada).

    Vamos, que puede acostumbrarse entonces a hacer caca solo cuando se le estimule, y entonces no solo no habremos solucionado la disquecia (que se soluciona sola), sino que la habremos empeorado.

    Foto | Harald Groven en Flickr
    En Bebés y más | Para calmar al bebé, mejor cantarle que hablarle, El dolor de barriga del bebé: ¿qué podemos hacer?, Los cólicos del lactante, ¿qué son en realidad?

    Источник: https://www.bebesymas.com/salud-infantil/disquecia-lactante-tu-bebe-hace-mucha-fuerza-se-pone-rojo-para-hacer-caca

    Qué hacer si tu bebé no quiere hacer caca

    ¿Cómo ayudar a mi bebé a hacer popó?

    Durante los primeros meses de vida el estómago e intestino de los bebés se está acostumbrado a la nueva situación, por lo que es frecuente que hayan irregularidades y problemitas con la caca, que son fáciles de identificar y, por suerte, también fáciles de solucionar.

    En Moraig the Store queremos que te dejes de preguntar por qué mi bebé no puede hacer caca y te dejamos todas las claves de este problema en este post.

    Saber qué hacer si tu bebé no quiere hacer caca, es vital para el bienestar de tu peque y por eso queremos compartir esta información tan importante y útil contigo.

    Averigua por qué tu bebé no puede hacer caca con normalidad

    Antes de que pienses que tu bebé no puede hacer caca porque tiene algún problema, es importante que sepas que no existe una frecuencia establecida sobre las veces que ha de hacer caca un lactante. Los bebés que toman lactancia materna pueden defecar unas cuatro veces al día o sólo una vez cada tres días.

    Las opciones comprendidas entre estas dos están dentro de la normalidad, siempre que tu peque no se muestre incómodo o incómoda.

    Por su parte, los bebés que toman biberón sí que necesitan hacer caca todos los días para no sentirse mal o poder llegar a sufrir de estreñimiento, ¡aunque recuerda que siempre hay excepciones porque cada bebé es un mundo!

    En primer lugar, lo que tendrás que tener claro es si tu peque sufre de estreñimiento del lactante o no. Y es que un bebé estreñido no es aquel que no hace caca todos los días, sino el o la que la hace dura y demuestra dolor.

    Esta es la verdadera clave para saber si tu peque no sufre un estreñimiento real y poder dejar de contemplar está opción: si después de varios días sin hacer caca, esta es blanda y la ha hecho sin dolor aparente, tu bebé no está estreñido.

    En este caso, lo que le puede pasar a tu bebé es que no relaja el ano mientras su tripita está en movimiento (es decir mientras se está produciendo la toma) ya que durante los primeros meses de vida si relaja el ano en los momentos en los que la tripa no está en movimiento, es muy probable que tarde días en hacer caca. Si tu bebé no puede hacer caca todos los días pero no muestra dolor cuando finalmente hace y la caca es blanda, es algo normal que no debería ser un problema mayor. ¡Tu peque ya hará caca cuando realmente lo necesite!

    Y si lo que le ocurre a tu bebé es que pasa varios días sin hacer caca y cuando la hace esta es dura y además demuestra que en el momento le duele, posiblemente tu bebé no puede hacer caca porque sufre de estreñimiento.

    Además, es importante destacar que los bebés que toman biberón suelen hacer la caca más dura que los y las de lactancia materna, por lo que a veces este estreñimiento puede aparecer hacia los seis meses, cuando los lactantes comienzan a recibir otro tipo de alimentos.

    Muchas veces el bebé no puede hacer caca porque esta nueva “dureza” de las heces le pilla por sorpresa y no la entiende, por lo que aprieta el culito para que no salga ya que no es consciente de las consecuencias. Algo similar ocurre cuando llega el momento de quitarles el pañal, pero en este caso en realidad las causas son más psicológicas que fisiológicas.

    Si el motivo por el que te preguntas por qué mi bebé no puede hacer caca es el estreñimiento, sí que tienes que hacer algo para solucionar la situación cuanto antes y consultarlo con tu pediatra para que valore el caso y te dé un diagnóstico fiable.

    “A mi bebé le cuesta hacer caca“. ¡Soluciónalo ya!

    Si ya tienes identificado el problema, aquí van algunas soluciones si tu bebé no puede hacer caca, dependiendo del motivo o causa que provoque la situación que te está dando los dolores de cabeza. ¡Toma nota de todas para poner en práctica la que más se adapte a las necesidades de tu peque!

    • Si lo que le pasa a tu bebé es el primer caso del que hemos hablado en el primer punto, es decir, no sufre de un estreñimiento real y pasa días sin hacer caca a consecuencia de que no relaja el ano cuando su tripita está en movimiento, esto no debería ser un problema. Pero si después de varios días sigues diciendo aquello de “mi bebé no puede hacer caca” y tu peque se muestra incómodo y demuestra dolor, sí que debes tomar algunas medidas y consultarlo con tu pediatra. Normalmente en este tipo de casos se recomiendan enemas de glicerina líquida, aunque en el prospecto de estos está explícito que no se deben usar en peques de menos de dos años. En bebés de menos tiempo algunos pediatras también los recetan, aunque sólo deberás introducir un centímetro la cánula para después comprimir el enema y que entre el líquido. Aquí la cánula estimula el ano y la glicerina líquida ayuda a expulsar la caquita. La clave para que este método funcione y repitas un poco menos aquello de ” a mi bebé le cuesta hacer caca” es encontrar el momento perfecto para estimular la caca. Normalmente este será cuando notes que tu peque encoge sus piernecitas y  tiene la barriguita más dura de lo habitual, ya que así te está demostrando que tiene ganas de hacer caca debido a que se están produciendo movimientos en su intestino, pero no consigue relajar el ano. ¡Recuerda que este estreñimiento no real puede no ser un problema y para tomar medidas siempre deberás consultar a tu pediatra!
    • Para los bebés que sufren de estreñimiento hay unas cuantas soluciones naturales y muy fáciles de llevar a cabo en casa, así como otras que te recetará un pediatra para que haga caca con normalidad y sin dolor. Algunas de las acciones que puedes introducir con más frecuencia en tu día a día y que ayudarán a que a tu peque le cueste un poquito menos hacer caca, son practicar el porteo de forma más habitual, ya que estar en posición vertical estimula la defecación, así como aumentar la frecuencia de las tomas en la medida de lo posible. No saltarte una toma y hacer que el estómago de tu bebé se ponga en movimiento cada tres horas aproximadamente (si no has optado por la lactancia materna a demanda) ayudará a que haga caca ya que, como hemos explicado en el punto anterior, los y las bebés suelen relajar el ano cuando su pequeño estómago se encuentra en movimiento, por lo que al ser llenado de nuevo durante la toma es más que probable que haga caca y esta sea la solución definitiva a la pregunta que te ronda por la cabeza: ¿por qué a mi bebé le cuesta hacer caca?

    Pero si no basta con estos remedios caseros y tu bebé no puede hacer caca con normalidad ni aún poniendo en práctica estos sencillos trucos, lo mejor es que acudas al pediatra para que te recete aquello más adecuado para tu peque.

    Lo normal es que se opte por supositorios de glicerina, que son muy eficaces para estimular el ano y conseguir que el bebé haga la esperada caca. Pero recuerda que sólo son buenos para usos puntuales, porque no queremos que tu peque se acostumbre a hacer caca sólo cuando se le pone el supositorio.

    Si el problema persiste durante mucho tiempo, seguramente te recetarán laxantes orales que bajo ningún concepto has de darle a tu peque sin prescripción médica.

    Esperamos que te hayamos dado algunas ideas acerca de qué hacer si tu bebé no quiere hacer caca, pero recuerda que si la preocupación de “mi bebé no puede hacer caca” sigue en casa después de poner en práctica algunas de las recomendaciones caseras que te hemos dado en este post, lo mejor que puedes hacer es consultar con tu pediatra y te dará la solución definitiva. En Moraig the Store queremos lo mejor para tu peque y lo más importante siempre es su bienestar.

    Источник: https://www.moraigthestore.com/blog/bebe-no-quiere-caca/

Embarazo y niños
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