¿Cómo ayudar a mi bebé con el estreñimiento?

Estreñimiento en bebés y niños

¿Cómo ayudar a mi bebé con el estreñimiento?

Estadísticamente, los bebés que maman tienden a estreñirse menos que los que toman alimentos de sustitución. Esto se debe a que la leche materna suele ser más fácil de diferir. Si la comida está mal preparada o se elabora con agua con un contenido excesivo de cal, los excrementos pueden endurecerse.

Otra posible causa es el cambio de alimentación, por ejemplo, cuando el bebé toma su primera papilla. A veces puede pasar que el bebé tiene intolerancia a algún ingrediente de la comida o que es demasiado pronto para introducirlo.

Además del estreñimiento causado por la alimentación, también es posible que las causas sean físicas: tensiones en la familia, una mudanza, los primeros días de guardería y otros factores de estrés pueden influir en la digestión.

Además, cuando el niño deja de usar pañales, este cambio puede producir un estreñimiento temporal.

Algunos niños se aguantan las deposiciones porque están ocupados jugando o porque no quieren usar lavabos que no conocen. Esto también puede causar estreñimiento.

Si el niño siente dolor a causa del estreñimiento, puede desarrollar miedo a ir al baño, lo que constituiría otra razón posible de que no pueda defecar. De esta manera se crea un círculo vicioso, ya que la próxima vez volverán a aparecer los dolores a causa del estreñimiento.

Si el niño padece estreñimiento a menudo o de forma permanente, consulta a un médico para descartar causas físicas, como, por ejemplo, diabetes mellitus, hipotiroidismo o un estrechamiento intestinal.

Síntomas

Los bebés y los niños pequeños aún no pueden expresar lo que les pasa, por lo que es tu responsabilidad detectar el estreñimiento, algo que no siempre es fácil.

En las primeras semanas de vida, el intestino se debe vaciar varias veces al día, una frecuencia que se reduce con el tiempo. No obstante, que el pañal esté vacío uno o dos días no significa necesariamente que el bebé esté estreñido: si evacúa la vejiga regularmente y no presenta ningún otro síntoma, no tienes por qué preocuparte.

Un indicio claro son los excrementos duros y secos, pero cuidado, porque una consistencia viscosa también puede significar que hay estreñimiento: si los excrementos duros permanecen demasiado tiempo en el intestino pueden reblandecerse debido a la fermentación.

Otros síntomas posibles son los gases o la presencia de sangre en los excrementos, aunque esta puede provocarla otra enfermedad.

Si el bebé tiene la barriguita dura, puede ser a causa de un estreñimiento. De ser así, probablemente lo expresará apretando las piernas contra el vientre y llorando. También es posible que pierda el apetito.

Medidas

No hace falta que vayas al médico cada vez que el niño esté estreñido. Dale muchos líquidos entre las comidas, como agua y té sin endulzar. Si ya le estás dando papillas, puedes añadirle un poco de aceite de germen de maíz, salvado o linaza.

Los alimentos ricos en fibra, como las uvas, las manzanas, las peras o las ciruelas, ayudan a estimular la actividad intestinal. Según la edad del niño, puedes hacer un puré y añadirlo a la comida. Evita alimentos restringentes, como el plátano, los productos con cacao y el arroz.

Además, los masajes suaves y el calor también estimulan la actividad intestinal. Ambos ayudan también a relajar el vientre y aliviar el dolor: por ejemplo, puedes darle a tu hijo un baño caliente y, después, acariciarle la tripita con un poco de aceite para bebés en el sentido de las agujas del reloj.

También puedes colocarlo boca arriba y hacer círculos con sus piernas hacia arriba, como si estuviera montando en bicicleta. Si el niño es más grande, anímalo a moverse para estimular la digestión.

Salid juntos a dar un largo paseo o deja que corretee a su antojo.

Además de los alimentos ricos en fibra, el salvado, el aceite de germen de maíz y mucho líquido, la lactosa también ha demostrado ser eficaz contra el estreñimiento.

La puedes comprar en la farmacia, pero se tiene que dosificar con precaución. Puedes añadirla a la comida líquida y sólida, pero una cantidad excesiva puede provocar diarrea rápidamente.

Infórmate sobre la cantidad idónea de antemano.

¿Cuándo debo ir al médico?

La decisión sobre si ir al médico o no depende de la gravedad del estreñimiento. Si este dura varios días o tu hijo tiene mucho dolor, llévalo al médico.

Este podrá recetarle los medicamentos correspondientes, que suelen administrarse en forma de supositorios. Además, analizando los síntomas y otra información, puede sacar conclusiones más acertadas sobre las posibles causas que una persona inexperta.

Además de los remedios que prescriba el médico, también puedes tomar las medidas de las que hablábamos antes para ayudar a tu hijo.

Cómo prevenir el estreñimiento

Algunas medidas eficaces para prevenir el estreñimiento son llevar una alimentación equilibrada, beber suficiente líquido y moverse mucho. La dieta debe contener preferiblemente productos ricos en fibra y bebidas no endulzadas.

En cuanto el niño utilice el orinal o el retrete, puedes animarlo a que vaya regularmente. De esta manera, puedes evitar que se aguante la caca (queriendo o sin querer) y que se restriña.

Si el niño ya ha desarrollado algún tipo de trauma por culpa del dolor y por eso se aguanta las ganas de ir al baño, no lo presiones, ya que el estrés psicológico empeorará el problema aún más.

Tu hijo tiene que volver a perder el miedo al acto de ir al baño y, para ello, las experiencias positivas pueden ser de ayuda.

Haz que la visita al baño sea divertida: cantad juntos, cuéntale historias divertidas o léele algo emocionante.

Así se divertirá, se distraerá y se relajará. A lo mejor de mientras hace sus necesidades sin dolor, pero al menos la asociación negativa ya será más moderada.

Источник: https://www.bebitus.com/magazine/nino-pequeno/enfermedades-infantiles/estrenimiento-en-bebes-y-ninos.html

¿Cuál es el zumo de fruta más recomendable en caso de que el bebé tenga estreñimiento?

¿Cómo ayudar a mi bebé con el estreñimiento?

Algunos bebés, en particular los que toman leche artificial, tienden a sufrir estreñimiento. Hacen la caca dura, lloran cuando quieren hacerla y a veces hasta llegan a hacerse heridas en el culito. A la hora de ayudar a estos bebés a que sus heces sean más blanditas suele recurrirse mucho al uso de zumo de frutas, aunque no es la única solución.

En el tiempo que llevo en pediatría, como enfermero, he visto a pediatras recomendar zumo de naranja como posible solución y he visto a madres dando a los bebés zumo de otras frutas, por eso de «me han dicho que esto va mejor».

Al final, como nadie quiere ver sufrir a su hijo, y menos por hacer caca, los padres tienden a probar todas las soluciones posibles y por eso hoy vamos hablar de estreñimiento y a responder a la pregunta: ¿Cuál es el zumo de fruta más recomendable en caso de que el bebé tenga estreñimiento?

Antes de entrar a hablar de fruta, zumos y otras posibles soluciones, vale la pena explicar qué es el estreñimiento porque muchas madres creen que sus bebés lo padecen sin ser cierto. Muchos bebés tienen dificultad para hacer caca por su inmadurez.

Tienen caca, es líquida o pastosa, podrían sacarla perfectamente porque la consistencia es fácil, pero no coordinan bien las ganas de hacer caca, la fuerza al apretar y la relajación del esfínter, por lo que aprietan, hasta se ponen rojos, pero no consiguen hacer caca.

Esto los adultos, que no lo vivimos, lo confundimos con estreñimiento, porque nosotros nos ponemos rojos y apretamos cuando la caca es dura y nos cuesta hacerla. Pero en los bebés esto no es estreñimiento.

Imaginad que hacéis la caca suelta, casi como diarrea, pero que al ir al baño os cuesta mucho. Apretáis y apretáis, pero no sale, hasta que finalmente lo soltáis todo. ¿Lo llamaríamos estreñimiento? ¿Tomaríais un laxante? La respuesta a las dos preguntas es no.

No hay problema con la caca, porque no es dura, y no tiene sentido tomar un laxante para hacer la caca más líquida cuando ya lo es.

Lo único que hay que hacer es esperar a que el bebé madure un poco y, mientras tanto, ayudarle apretándole un poco las piernas hacia el abdomen cuando esté apretando y hacerle un poco de masaje en la barriga en el sentido de las agujas del reloj, por ejemplo.

Si sucede lo mismo, si el bebé aprieta pero no consigue hacer caca, pero al hacerla vemos que ha hecho bolitas, o una caca más bien alargada, pero dura, entonces sí podemos hablar de estreñimiento (si la hace así a menudo) y entonces sí vale la pena comentarlo con el pediatra para que nos dé las indicaciones oportunas.

¿Qué leche toma?

Es extraño que un bebé que toma leche materna sufra estreñimiento. Sí puede pasar que no haga caca todos los días, incluso que la haga cada varios días, pero si cuando la hace no es dura, no hay nada de qué preocuparse.

Los niños que toman leche artificial sí tienen más números de sufrir estreñimiento porque la leche artificial contiene «jabones cálcicos», que se originan al unirse la grasa de la leche con el calcio, que endurecen las heces.

Si son un poco duras y el bebé se hace daño al hacer caca, puede suceder que empiece a aguantarse. Que note que tiene ganas, pero que se aguante porque no quiere pasarlo mal.

Entonces el cuadro puede empeorar, porque si la caca se queda en el intestino detenida, el colon va absorbiendo el agua y la caca se va haciendo cada vez más dura.

Así hasta el día en que el niño ya no puede más, tiene que hacer caca sí o sí, y llegan los llantos, los sudores y la sangre en el culito por tener que hacer una caca mucho más dura de como era originalmente.

Posibles soluciones

Si esto sucede, una posible solución, la primera que se suele llevar a cabo, es la de añadir un poco de agua en cada toma. Si normalmente un biberón se prepara con un cacito de leche por cada 30 ml de agua, se recomienda añadir 5 ml por cazo.

Es decir, hacer los biberones con 35 ml de agua por cada cacito. De este modo el aporte hídrico es mayor y llega más agua al intestino que podría ayudar para que la caca no sea tan dura.

Si esto no funciona, puede cambiarse la leche por una modificada, que suelen llamarse «Antiestreñimiento», «Digest» o similar.

Los niños que toman pecho, si lo hacen a demanda, no suelen necesitar agua de más, porque maman cuando quieren y cuanto quieren, y pueden aumentar la cantidad de líquido ellos solos, pidiendo más.

Finalmente, si lo de la leche por sí solo no funciona, se tiende a ofrecer zumo de fruta, y ahora os explicaré cuál es mejor y por qué.

Zumo de fruta para el estreñimiento

Lo primero, como acabo de explicar, es dejar claro que no es la primera opción.

Es decir, si un bebé no puede hacer caca porque hace heces duras, hay soluciones previas como añadir agua y como cambiar de leche.

Si con esto no es suficiente, se le puede dar un poco de zumo al bebé, aunque a priori, lo más recomendable es no dar ningún alimento que no sea leche antes de los seis meses.

Sí, habéis leído bien. La leche materna se recomienda de manera exclusiva hasta los 6 meses. Si un bebé no la toma, porque toma leche artificial, la recomendación es la misma: leche artificial de manera exclusiva hasta los 6 meses.

Sin embargo, estamos hablando de un bebé con problemas para hacer caca, que se supone que hace la caca muy dura y que llora y sufre por ello.

A modo de «tratamiento» y no tanto como un alimento, se le puede dar un poco de zumo de frutas, que puede ayudar un poco.

El más utilizado en España es el zumo de naranja, que hace un par de décadas se daba casi por sistema a todos los bebés a partir del tercer mes de vida, para que no tuvieran déficit de vitamina C por tomar leche artificial.

Como ahora ese problema no se da, no hay razón para adelantarlo tanto y la naranja se da a partir de los 6 meses (aunque a veces se recomienda a partir de los 4). El mecanismo de acción del zumo de naranja a la hora de ayudar al bebé a hacer caca no está muy claro.

Parece ser que tiene capacidad irritante de la mucosa y, como consecuencia, las heces son más blandas.

Cien gramos zumo de naranja contienen 2,4 gramos de fructosa, 2,4 gramos de glucosa, 4,7 gramos de sucrosa y nada de sorbitol, que es el tipo de azúcar que más ayuda a hacer las heces blandas.

Si nos ceñimos a estos números, la pera tiene 6,6 gramos de fructosa, 1,7 gramos de glucosa, 1,7 gramos de sucrosa y 2,1 gramos de sorbitol.

Esto significa que la pera es una buena alternativa también, porque contiene sorbitol, pero no se sabe hasta qué punto es mejor o peor que la naranja porque probablemente es una fruta menos irritativa.

La ciruela, por su parte, tiene 14 gramos de fructosa, 23 gramos de glucosa, 0,6 gramos de sucrosa y 12,7 gramos de sorbitol. Con esta cantidad de sorbitol está claro que es la reina de las frutas laxantes y, a priori, parece el mejor zumo para tratar de hacer las heces más blanditas, probablemente mejor que la naranja.

Pero, porque todo tiene un «pero», hay que tener en cuenta que un bebé no puede tomar mucho zumo porque el zumo de fruta contiene agua, vitaminas, azúcar y poco más, y todo el zumo que un bebé tome está desplazando a la leche. Los bebés que toman mucho zumo pueden estar malnutridos por ese motivo, no delgados, porque están tomando alimento igualmente, pero sí con diversas carencias, por tomar zumo en vez de leche.

Así que, como tratamiento, los zumos de fruta más recomendables son el de ciruela y el de naranja y lo mejor es que sean naturales y que se tomen con la pulpa. Cuanto más licuado, mejor se lo toman, pero cuanta más pulpa, más fibra le acompaña al zumo y más poder laxante tiene.

Una vez el bebé tiene ya seis meses, lo mejor es limitarlos mucho (por la cantidad de azúcar que contienen y el consiguiente potencial cariogénico) y que empiecen a comer fruta a trocitos y verdura en cantidad, limitando aquellos alimentos que promueven el estreñimiento (arroz, plátano, zanahoria,…

) y ofrecerles bien de agua.

Más información | Eroski ConsumerFotos | Thinkstock

En Bebés y más | Estreñimiento del bebé a partir de los seis meses, ¿qué hacer?, Estreñimiento infantil: qué hacer, ¿Qué hacer si mi hijo está estreñido?

Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/cual-es-el-zumo-de-fruta-mas-recomendable-en-caso-de-que-el-bebe-tenga-estrenimiento

Constipación del bebé: los 7 remedios caseros más importantes

¿Cómo ayudar a mi bebé con el estreñimiento?

Con frecuencia, los bebés pueden pasar bastante tiempo entre una deposición y otra. En general, es normal que un bebé pase días o hasta más de una semana sin una deposición. Sin embargo, a veces el bebé puede estar constipado y necesitar ayuda.

Si un bebé está constipado, su pediatra puede recomendar remedios caseros como primera opción para tratarlo.

Los remedios caseros para la constipación en un bebé incluyen:

1. Ejercicio

Mover las piernas del bebé puede ayudar a aliviar la constipación.

Al igual que en los adultos, el ejercicio y el movimiento tienden a estimular los intestinos de un bebé.

Sin embargo, como algunos bebés todavía no pueden caminar o incluso gatear, sus padres o cuidadores pueden ayudarlos a hacer ejercicios para aliviar la constipación.

Los padres o quien cuida al bebé puede mover suavemente sus piernas mientras el bebé se encuentra recostado boca arriba, imitando el movimiento al pedalear en una bicicleta. Hacer esto puede ayudar el funcionamiento de los intestinos y aliviar la constipación.

2. Un baño tibio

Darle un baño tibio al bebé puede relajar sus músculos abdominales y hacer que dejen de estar tensos. También puede ayudar a aliviar el malestar relacionado con la constipación.

3. Cambios en la dieta

Ciertos cambios en la alimentación pueden ayudar con la constipación, pero estos varían dependiendo de la edad y dieta del bebé.

Cuando una mujer está amamantando a su bebé, podría eliminar ciertos alimentos, como los lácteos, de su propia dieta. Es posible que tenga que intentar con varios alimentos hasta identificar qué cambios en la dieta ayudan, y es bastante probable que los cambios en la dieta no afecten la constipación del bebé.

Para los bebés que se alimentan con fórmula, sus padres o cuidadores podrían intentar con otro tipo de fórmula. Es mejor no cambiar a una fórmula suave o sin lactosa sin consultar primero con un pediatra. Si cambiar la fórmula una vez no tiene ningún efecto, seguir probando diferentes fórmulas puede ser que no ayude.

Si el niño come alimentos sólidos, los padres o cuidadores deberían tratar de incorporar alimentos que sean buenas fuentes de fibra.

Muchas frutas y vegetales pueden ayudar a estimular los intestinos debido a su alto contenido de fibra. Algunas buenas opciones de alimentos para bebés que sufren de constipación incluyen:

  • manzanas sin cáscara
  • brócoli
  • granos integrales, como avena o pan o pasta integrales
  • melocotones o duraznos
  • peras
  • ciruelas

4. Hidratación

Usualmente, los niños pequeños no necesitan líquidos suplementarios ya que se hidratan con la leche materna o la fórmula.

Sin embargo, los bebés que están constipados pueden beneficiarse de una pequeña cantidad de líquidos extra.

A veces, los pediatras recomiendan agregar una pequeña cantidad de agua o, en algunas ocasiones, jugo de fruta a la dieta del bebé cuando tiene más de 2 y 4 meses de edad y está constipado.

5. Masajes

Existen varias maneras de masajear el estómago del bebé para aliviar la constipación. Estas incluyen:

  • Usar la punta del dedo para hacer movimientos circulares en el estómago en el sentido de las agujas del reloj.
  • Mover los dedos alrededor del ombligo en el sentido de las agujas del reloj.
  • Sostener las rodillas y pies del bebé juntos y empujar suavemente los pies hacia el estómago.
  • Acariciar desde la caja torácica hasta abajo del ombligo con el borde de un dedo.

6. Jugo de fruta

Una pequeña cantidad de jugo de manzana pura puede ayudar a ablandar las heces.

Después de que un bebé llega a los 2-4 meses de edad, puede tomar una pequeña cantidad de jugo de fruta, como jugo de ciruela o manzana al 100%. Este jugo puede ayudar a tratar la constipación.

Los expertos recomiendan empezar con aproximadamente 2 a 4 onzas de jugo de fruta. Es difícil digerir el azúcar en el jugo. Como resultado, más líquido ingresa en los intestinos, lo que ayuda a ablandar y descomponer las heces.

Sin embargo, los padres o cuidadores no deberían darle jugo de fruta a un bebé por primera vez sin consultar con su pediatra.

7. Tomar la temperatura rectal

Cuando un bebé está constipado, tomar su temperatura rectal con un termómetro limpio y lubricado puede ayudarlo a evacuar.

Es importante no usar este método con mucha frecuencia, ya que puede empeorar la constipación. El bebé podría dejar de querer defecar sin ayuda o empezar a relacionar defecar con algo incómodo, poniéndolo más inquieto y quejoso durante el proceso.

Cualquiera que sienta que necesita usar este método para ayudar al bebé con las deposiciones frecuentemente debería hablar con el médico.

Debido a que los niños pueden pasar períodos prolongados sin defecar, puede ser difícil saber si están constipados. Las señales de que un bebé está constipado incluyen:

  • heces poco frecuentes que no son de consistencia blanda
  • heces con consistencia caliza
  • gránulos duros de heces
  • períodos prolongados de esfuerzo o llanto mientras intenta defecar
  • estrías de sangre roja en las heces
  • falta de apetito
  • estómago duro

Las señales de la constipación en los bebés varían dependiendo de su edad y dieta. En los bebés que todavía no comen alimentos sólidos, las heces normales deberían ser suaves, casi de la consistencia de la mantequilla de maní o aún más blandas.

Heces duras en los bebés que todavía no comen alimentos sólidos son la indicación más obvia de constipación.

Al principio, los bebés lactantes podrían defecar con frecuencia ya que la leche materna es fácil de digerir. Sin embargo, una vez que un bebé está entre las 3 y 6 semanas de edad, podría defecar heces grandes y blandas no más de una vez por semana y a veces hasta menos.

Los bebés que se alimentan con fórmula tienden a defecar con más frecuencia que los bebés lactantes. La mayoría de los bebés alimentados con fórmula tendrán deposiciones al menos una vez al día o cada dos días. Sin embargo, algunos bebés alimentados con fórmula pueden dejar pasar más tiempo entre cada deposición sin estar constipados.

Una vez que sus padres incorporan alimentos sólidos en la dieta del bebé, este puede ser más propenso a la constipación. Un bebé también puede ser más propenso a constiparse si sus padres o cuidadores incorporan leche de vaca (que no sea fórmula) a su dieta.

Un médico debería examinar a un bebé que tiene constipación que no se va.

Es aconsejable llamar a un pediatra si un bebé no ha defecado después de uno o dos días y aparecen además otras señales, como:

  • sangre en las heces
  • el bebé parece estar irritable o quejoso
  • el bebé parece tener dolor abdominal
  • no hay mejora en la constipación del bebé aún después de tomar medidas para tratarla

El tratamiento generalmente empieza con remedios caseros. Si los remedios caseros no funcionan, el médico podría examinar al bebé y, en raras ocasiones, recetar medicamentos como:

  • laxantes
  • enemas
  • supositorios

Nunca se le deberían dar estos medicamentos a un bebé a menos que el médico los recete.

La constipación puede causar incomodidad e irritabilidad en un bebé. Se pueden intentar varios métodos caseros para ayudar a aliviar la constipación.

Si los síntomas no mejoran, es conveniente hablar con el pediatra del niño para que recomiende otras estrategias.

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Источник: https://www.medicalnewstoday.com/articles/es/estrenimiento-bebe

Estreñimiento

¿Cómo ayudar a mi bebé con el estreñimiento?

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Una persona puede estar estreñida si presenta los siguientes síntomas:

  • mueve el vientre menos de tres veces a la semana
  • tiene dificultad para mover el vientre
  • su excremento es duro, seco e inusualmente grande

El estreñimiento es un problema muy común en los niños. No suele ser un motivo de preocupación. Los hábitos saludables de alimentación y ejercicio físico pueden ayudar a prevenirlo.

¿Cuáles son los signos y síntomas del estreñimiento?

Cada niño tiene hábitos diferentes a la hora de mover el vientre. Por eso, si un niño no mueve el vientre todos los días no está necesariamente estreñido. Un niño puede ir de vientre tres veces al día, mientras que otro tal vez lo haga solo una vez cada dos o tres días.

En general, los síntomas de estreñimiento en los niños incluyen los siguientes:

  • mover el vientre menos de lo habitual
  • tener dificultad o dolor al ir al baño
  • sentirse lleno o hinchado
  • hacer mucha fuerza para mover el vientre
  • notar un poco de sangre en el papel higiénico

También es común que los niños con estreñimiento manchen a veces la ropa interior con un poco de excremento.

¿Cuáles son las causas del estreñimiento?

El estreñimiento puede deberse a una dieta en la que no se incluyen suficientes fibras y agua. Estos dos elementos ayudan a los intestinos a moverse adecuadamente. Los niños que se alimentan con mucha comida procesada, quesos, pan blanco y carne pueden estar estreñidos a menudo.

A veces, algunos medicamentos, como los antidepresivos y los que se administran para tratar la deficiencia de hierro, pueden provocar estreñimiento.

El estreñimiento puede aparecer en los bebés cuando pasan de la leche materna a la fórmula, o cuando pasan de comer alimentos para bebés a comer alimentos sólidos.

Los niños pequeños que están aprendiendo a ir al baño a veces tienen estreñimiento, en especial si aún no están preparados.

Algunos niños evitan ir al baño, incluso aunque sientan muchas ganas de ir. Tal vez ignoren la necesidad porque no quieren usar un baño que no es el de su casa, dejar de jugar un juego divertido o tienen que pedirle permiso a un adulto para ir al baño. Si se ignora la necesidad de ir al baño, más tarde es más difícil hacerlo.

El estrés también puede causar estreñimiento. Los niños pueden estreñirse cuando están ansiosos por algo, como comenzar en una nueva escuela o si tienen problemas en el hogar. Las investigaciones demuestran que los problemas emocionales pueden afectar el funcionamiento de los intestinos y provocar estreñimiento y otras afecciones, como diarrea.

Algunos niños están estreñidos debido al síndrome del intestino irritable, que puede ocurrir cuando están estresados o comen ciertos alimentos que lo provocan, que suelen ser grasosos o muy condimentados. Una persona con el síndrome del intestino irritable puede tener tanto estreñimiento como diarrea, así como dolor de estómago y gases.

En casos excepcionales, el estreñimiento es una señal de otras enfermedades. Por lo tanto, hable con el médico si su hijo continúa teniendo problemas o si el estreñimiento dura más de 2 o 3 semanas.

¿Cómo podemos prevenir y tratar el estreñimiento?

Para prevenir y tratar el estreñimiento:

  • Dele a su hijo más líquidos. Tomar suficiente agua y otros líquidos ayuda a que el excremento se mueva más fácilmente a través de los intestinos. La cantidad que los niños necesitan varía según su peso y su edad. Pero la mayoría de los niños en edad escolar necesitan al menos 3 o 4 vasos de agua por día. Si su hijo está estreñido al pasar de tomar leche materna a comer alimentos sólidos, intente servirle solo unas pocas onzas (2 a 4) de jugo de manzana, pera o ciruelas pasas. Si el estreñimiento continúa o es molesto para su hijo, la causa podría ser un problema de salud; por lo tanto, llame al médico.
  • Servir más fibra. Comer alimentos con un elevado contenido de fibras, como frutas, verduras y pan integral, puede ayudar a prevenir el estreñimiento. Las fibras no se pueden digerir, por lo tanto, ayudan a limpiar los intestinos haciendo mover el excremento. Una dieta con muchos alimentos grasos, dulces o con almidón puede hacer más lento el movimiento del vientre. Cuando agregue más fibra a la dieta de su hijo, hágalo lentamente a lo largo de unas pocas semanas y asegúrese de que su hijo también beba mucho líquido.

    Su hijo no tendría por qué rechazar las fibras; dele manzanas, peras, frijoles, avena, naranjas, bananas maduras, pan integral y palomillas de maíz. Agregar lino o salvado a los jugos de fruta caseros es otra manera de agregar fibra a la dieta de un niño.

  • Asegúrese de que sus hijos hagan suficiente ejercicio físico. La actividad física pone a los intestinos en acción; por lo tanto, anime a su hijo a hacer suficiente ejercicio físico. Puede ser algo tan sencillo como jugar a la pelota, andar en bicicleta o hacer algunos lanzamientos al aro.
  • Desarrolle un horario regular para las comidas. Comer es un estimulante natural de los intestinos; por lo tanto, el hecho de comer siguiendo un horario regular puede ayudar a los niños a desarrollar buenos hábitos para mover el vientre. Si es necesario, adelante un poco la hora del desayuno para que su hijo tenga la oportunidad de ir al baño relajadamente antes de ir a la escuela.
  • Desarrolle en sus hijos el hábito de ir de cuerpo. Si su hijo lucha contra la necesidad de ir al baño, haga que se siente en el inodoro durante al menos 10 minutos aproximadamente a la misma hora todos los días (lo ideal es hacerlo después de una comida).

Estos pequeños cambios ayudan a la mayoría de los niños a sentirse mejor y a hacer que los intestinos se muevan como deben. Hable con el médico antes de darle a su hijo un medicamento de venta sin receta para el estreñimiento.

Revisado por: Joanne Murren-Boezem, MD

Fecha de revisión: julio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/constipation-esp.html

Embarazo y niños
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