¿Cómo ayudar a mi hijo a no orinarse en la cama?

Cómo ayudar a los niños a que dejen de mojar la cama

¿Cómo ayudar a mi hijo a no orinarse en la cama?

Aunque mojar la cama o tener accidentes durante el día no es raro en los niños pequeños, de igual manera puede causar mucha vergüenza y frustración, especialmente cuando no parece que los niños lo estén superando o estén retrocediendo a la conducta. Cuando el problema persiste después del quinto cumpleaños, puede ser una señal de un trastorno llamado enuresis.

La enuresis se caracteriza por la micción (escape de orina) voluntaria o involuntaria en momentos y lugares inadecuados. Los niños deben tener al menos cinco años de edad para que se les diagnostique el trastorno, y los incidentes de enuresis deben ocurrir al menos dos veces a la semana durante tres o más meses.

La Dra.

Laura Kirmayer, médico en el Child Mind Institute, ha trabajado con muchos niños que tienen enuresis y dice que el trastorno es muy tratable aunque, advierte, que es importante descartar cualquier posible condición médica antes de diagnosticar a un niño con enuresis. La diabetes, apnea del sueño, infección del tracto urinario, desequilibrio hormonal, estreñimiento crónico o algún otro problema también pueden causar enuresis.

Tipos de enuresis

Los niños que tienen enuresis puede que mojen la cama mientras están dormidos (lo que se denomina enuresis nocturna) o la ropa mientras están despiertos durante el día (enuresis diurna), o ambas.

La comunidad de psicología también distingue entre lo que se llama enuresis primaria y secundaria. En el caso de la primera, el niño nunca aprendió a controlar la vejiga y ha estado mojando la cama desde que era bebé.

Los niños que tienen enuresis secundaria aprendieron a usar el baño correctamente y se mantienen secos durante la noche, pero desarrollaron la condición al menos seis meses después de aprender a controlar la vejiga.

La enuresis nocturna primaria es la forma más común del trastorno.

En lo relativo al tratamiento, la distinción más importante que hay que hacer es si la enuresis es voluntaria o involuntaria.

Si es voluntaria, el tratamiento debe parecerse al de cualquier otro plan de tratamiento para conducta antagónica: los padres deben concentrarse en el refuerzo positivo para las conductas deseadas, y limitar el contexto y las consecuencias apropiadas para las conductas no deseadas.

Para la enuresis involuntaria, es necesario comenzar el tratamiento con el desarrollo de habilidades porque el niño todavía está aprendiendo como controlar la vejiga. El uso de métodos disciplinarios – o el avergonzarles– para niños que tienen enuresis involuntaria, sería injusto y podría tener posibles consecuencias negativas.

Esté atento a las cosas que puedan estar causando accidentes, como la ansiedad que podría hacer que un niño no quiera ir al baño en la escuela o sienta que no puede pedir permiso.

Otros niños que luchan con la distracción o la impulsividad podrían incluso olvidar que necesitan usar el baño porque están haciendo algo muy divertido o interesante. Los niños que pasan un estrés significativo en casa o en la escuela también podrían comenzar a tener accidentes otra vez.

Prestar atención a las posibles causas subyacentes puede permitir a los padres saber si su hijo podría requerir alguna ayuda dirigida además de las intervenciones habituales para la enuresis.

La técnica de campana y sensor

El tratamiento más frecuente para la enuresis nocturna es la técnica de campana y sensor, también conocida como alarma para enuresis. Este método consiste en un dispositivo que llevan puesto los niños en la noche y que tiene un sensor que hace un ruido cuando se moja y, de manera ideal, despierta al niño a tiempo para que detenga el chorro y vaya al baño.

La Dra.

Kirmayer dice que para un pequeño porcentaje de niños, el método de campana y sensor puede tener un tipo de efecto placebo positivo. El simple hecho de usar la campana y el sensor significa que comenzarán a estar más conscientes de la vejiga y, en consecuencia, tendrán menos accidentes. Sin embargo, la alarma no les enseña a los niños cómo impedirles que mojen la cama, ya que la alarma solo se apaga una vez que la cama ya está mojada, por lo general después que el niño ya ha vaciado la vejiga.

También, a veces son necesarios algunos meses antes que el método de campana y sensor comience a tener efecto.

Si se ha determinado que el niño tiene enuresis involuntaria, la Dra. Kirmayer sugiere un enfoque más proactivo que las familias pueden intentar bien por sí mismas o en combinación con la campana y sensor.

Aprendiendo sobre la vejiga

A la Dra. Kirmayer le gusta comenzar el tratamiento explicando cómo funciona la vejiga.

En una sesión con los padres y el niño, ella enmarca a la vejiga como un músculo que se puede controlar y explica que el cerebro y el músculo pueden trabajar juntos.

La sesión es informativa, pero también trata de que sea divertida y usa un globo lleno de agua para demostrar cómo la vejiga puede expandirse y contraerse.

Las familias que van por ayuda para la enuresis suelen sentirse frustradas, así que puede ser un alivio para los padres y los niños por igual el desviar el foco de lo que el niño falla en hacer a terrenos más neutrales y proactivos: aprender cómo funciona la vejiga y cómo, con el tiempo y la práctica, el niño puede aprender a controlarla.

Entrenamiento

Después que el niño entiende cómo funciona la vejiga, es momento de comenzar a practicar. La Dra.

Kirmayer recomienda que la familia primero pase una semana monitoreando el patrón miccional del niño, la dieta y líquidos, dejando aparte el fin de semana para que toda la familia practique lo que ella llama entrenamiento de vejiga: “Llenar la vejiga, calificar el nivel de apremio, estar consciente de lo que se siente cuando la vejiga en realidad está muy, muy llena frente a solo un poquito llena”.

Convertirlo en un actividad para toda la familia elimina parte de la presión y crea una forma divertida para que las familias refuercen de forma positiva la capacidad cada vez mayor del niño de prestar atención a lo que está sintiendo. La Dra.

Kirmayer observa que este podría ser un buen momento para que los padres también ayuden a los niños a que comiencen a prestar atención a otras experiencias sensoriales que están teniendo, ya que los niños que luchan con la enuresis a veces no están conscientes de cuándo se sienten llenos o cansados.

Igualmente, si los padres observan que el niño tiende a tener más accidentes cuando se involucra profundamente en una actividad, ellos pueden señalarle al niño esa tendencia y hacer recordatorios habituales para sondear periódicamente cómo se está sintiendo.

Esta práctica diurna realmente también ayuda a los niños que luchan principalmente con la enuresis nocturna.

“La exposición al entrenamiento de habilidades y la práctica realmente tiene que suceder de día para ver cómo se generaliza hacia la noche”, dice la Dra. Kirmayer.

“Si duermen profundamente entonces es necesario que ya hayan comenzado a aumentar la atención y conciencia cuando están conscientes y no están fatigados en el día para que se pueda aplicar en la noche cuando más están en riesgo”.

Además de ayudar al niño a aprender a estar más consciente de las sensaciones que tiene en su cuerpo, otra meta debería ser que el niño comenzara a sentir que tiene algo de control sobre sus funciones corporales y que se enorgullezca y emocione por la habilidad que está desarrollando. Los padres pueden ayudar recordándoles periódicamente a los niños que sondeen cómo se siente la vejiga y ofreciéndoles muchos refuerzos positivos para mantener a los niños motivados y comprometidos.

Toma de medicamentos

Hay una pastilla para la enuresis y los padres suelen utilizarla para eventos como un campamento o una fiesta de pijamas. Pero no resolverá el problema a largo plazo. La Dra.

Kirmayer lo compara a tomar Xanax antes de un vuelo en avión —No le va a curar el temor de volar si eventualmente no vuela sin el Xanax”, dice.

Aun así, ella piensa que tomar el medicamento sí tiene sentido para ciertas situaciones, como una fiesta de pijamas a la que el niño está desesperado por ir.

Mantenerse positivo

Puede necesitarse algún tiempo para que los niños aprendan a controlar la vejiga, de manera que es importante que las familias se mantengan positivas. La Dra. Kirmayer dice que se debe animar a los niños a que continúen practicando la conciencia corporal y sigan comprometidos.

“Incluso si terminan mojando la cama, quizás puedan levantarse en la mañana y cambiar las sábanas o ponerlas en la cesta de lavandería —cualquiera que sea la rutina que se haya acordado— sin que se les tenga que indicar”, sugiere la Dra. Kirmayer. De esa forma, el niño se mantiene involucrado en el proceso y desempeña un papel activo.

También les da a los padres algo positivo para reforzar.

“Pienso que el reto más grande es que, lamentablemente, con la enuresis nocturna los padres se despiertan y están cansados y frustrados o bien cuando se levantan en la mañana no quieren que eso sea la primera cosa de la que deben ocuparse”, dice la Dra. Kirmayer.

Es difícil para los padres guardarse lo que podrían estar sintiendo internamente, pero es importante mantenerse neutrales y concentrarse en lo positivo.

Culpar y avergonzar al niño involuntariamente no ayudará e incluso puede ocasionar que comience a tener “accidentes” a propósito como desafío.

El modelado de la tolerancia a la angustia haciendo frente a la desilusión ayudará a todos en la familia a mantenerse positivos. Después de un accidente, la lección debería ser: No es nada importante. Todavía estamos trabajando en ello, vas a lograrlo, pero simplemente todavía no hemos llegado allí.

Источник: https://childmind.org/article/como-ayudar-los-ninos-que-dejen-de-mojar-la-cama/

Enuresis (orinarse en la cama)

¿Cómo ayudar a mi hijo a no orinarse en la cama?

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Enuresis es el término médico que se le otorga a la situación en la que se orina en la cama mientras se duerme. La enuresis es bastante común entre los niños.

Muchas veces es solo una etapa en su desarrollo. Asimismo, es más común en los varones que en las niñas.

No se considera anormal hasta que su hijo sea mayor y moje la cama constantemente (al menos dos veces por semana durante 3 meses o más).

La enuresis sucede cuando un niño mayor (de cinco años o más) moja la cama por la noche mientras duerme. Esto podría suceder algunas veces a la semana o todas las noches. Muchos niños que mojan la cama duermen muy profundamente. Para la mayoría, orinar mientras se duerme es el único síntoma.

Mojar la cama no es un problema mental o de comportamiento. No sucede porque el niño es demasiado perezoso para levantarse de la cama e ir al baño. Varias cosas pueden causar enuresis. Algunas de las causas más comunes incluyen:

  • Factores genéticos (tiende a ser hereditario).
  • Dificultades para despertarse del sueño.
  • Estrés.
  • Desarrollo más lento de lo normal del sistema nervioso central. Esto reduce la capacidad del niño para evitar que la vejiga se vacíe por la noche.
  • Factores hormonales. Falta de producción suficiente de la hormona antidiurética. Esta es la hormona que ralentiza la producción de orina por la noche.
  • Infecciones del tracto urinario.
  • Anormalidades en las válvulas uretrales de niños o en el uréter de niñas o niños.
  • Anormalidades en la médula espinal.
  • Una vejiga pequeña.

¿Cuándo logra controlar la vejiga la mayoría de los niños?

Los niños logran controlar su vejiga a diferentes edades. Si un niño es menor de cinco años, el tratamiento para la enuresis no es necesario. Algunos niños no permanecen regularmente secos por la noche antes de los siete años. Mojar la cama hasta ese momento no es inusual, aunque puede ser frustrante para los padres. Consulte a su médico de familia si:

  • Su hijo tiene cinco años o más y moja la cama de 2 a 3 veces por semana.
  • Su hijo tiene cinco años o más y se orina en la cama durante el día y la noche.

La mayoría de los niños que mojan la cama están sanos. Su médico puede ayudarlo a determinar si la causa de la enuresis de su hijo es un problema médico. Primero, su médico le hará preguntas sobre los hábitos de su hijo para ir al baño durante el día y la noche. Le hará un examen físico y, probablemente, una prueba de orina para detectar infecciones o diabetes.

Su médico también puede preguntarle cómo le va a su hijo en casa y en la escuela. Puede estar preocupado por la enuresis de su hijo. Pero los estudios han demostrado que los niños que mojan la cama no están más alterados emocionalmente que otros niños. Su médico también podría preguntarle sobre su vida familiar, porque el tratamiento puede depender de cambios en el hogar.

En muchos casos, los médicos no pueden encontrar la causa de la enuresis.

La enuresis no se puede prevenir ni evitar. Tiende a ser hereditaria. No es algo que el niño pueda controlar, por lo que no puede evitarlo.

La mayoría de los niños superan la enuresis sin tratamiento. Sin embargo, usted y su médico pueden decidir que su hijo necesita tratamiento. Hay dos tipos de tratamiento: terapia conductual y medicamentos.

La terapia conductual ayuda a enseñar a su hijo a no mojar la cama. Algunos tratamientos conductuales que puede probar en casa incluyen:

  • Limitar los líquidos antes de acostarse.
  • Hacer que su hijo vaya al baño al comienzo de la rutina de acostarse y, luego, nuevamente antes de irse a dormir.
  • Usar un sistema de alarma de humedad que suene cuando la se moje la cama. Esto puede enseñarle a su hijo a responder a las sensaciones de la vejiga durante la noche.
  • Crear un sistema de recompensas por noches secas. Pero no castigue a su hijo cuando se haya mojado.
  • Pedirle a su hijo que cambie las sábanas cuando las moje.
  • Entrenamiento de la vejiga: haga que su hijo practique retener la orina durante más tiempo durante el día. Esto ayuda a estirar la vejiga para que pueda retener más orina.

¿Qué tipos de medicamentos se usan para tratar la enuresis?

Su médico puede darle medicamentos a su hijo. Esto generalmente solo ocurre si su hijo tiene siete años de edad o más y la terapia conductual no ha funcionado. Los medicamentos no son una cura para la enuresis.

Un tipo de medicamento ayuda a la vejiga a retener más orina. El otro tipo ayuda a los riñones a producir menos orina.

Estos medicamentos pueden tener efectos secundarios, como sequedad en la boca y enrojecimiento de las mejillas.

Mojar la cama puede causar problemas de comportamiento, porque un niño puede sentir culpa y vergüenza. Es cierto que su hijo debe asumir la responsabilidad de orinarse en la cama. Podría hacer esto ayudando a lavar la ropa. Pero no debe hacerlo sentir culpable. Es importante que su hijo sepa que la enuresis no es su «culpa». Castigar a su hijo por mojar la cama no resolverá el problema.

Puede ayudar a su hijo saber que nadie sabe la causa exacta de la enuresis. Explique que tiende a ser hereditaria (si usted ha mojado la cama de niño, debe compartir esa información con su hijo).

Recuérdele a su hijo que está bien usar el baño durante la noche. Coloque luces nocturnas en el camino al baño para que su hijo pueda encontrarlo fácilmente. También puede cubrir el colchón de su hijo con una cubierta de plástico para facilitar la limpieza. Si ocurren accidentes, felicite a su hijo por intentarlo y por ayudarlo a limpiar.

Casi todos los niños que mojan la cama dejan de hacerlo en algún momento. Algunos incluso lo dejan sin tratamiento.

  • ¿Debería preocuparme por la enuresis de mi hijo?
  • ¿Por qué lo hace?
  • ¿Qué puedo hacer para ayudarlo?
  • ¿Podría haber una razón médica por la que mi hijo moja la cama?
  • ¿Qué pruebas puede hacer para saberlo?
  • ¿Mi hijo superará esto o debería recibir tratamiento?

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Esta información proporciona una visión general y puede que no se aplique a todos. Hable con su médico de familia para averiguar si esta información se aplica a usted y para obtener más información sobre este tema.

Источник: https://es.familydoctor.org/enuresis-orinarse-en-la-cama/

Los mejores consejos de los especialistas para evitar que tu hijo se haga pis en la cama

¿Cómo ayudar a mi hijo a no orinarse en la cama?

Mojar las sábanas ha sido una preocupación recurrente para padres y madres tan importante que buscar una solución no puede depender de los «consejos» de Internet.

Se trata de un problema médico que ha sido investigado por especialistas y recibe el nombre de enuresis.

Teniendo en cuenta el alto porcentaje de niños que lo padece, resulta sorprendente que los últimos avances médicos no sean más accesibles.

Precisamente, con la intención de romper tabúes y mostrar la sencillez de su diagnóstico y tratamiento, el doctor Ruiz de la Roja, a partir de su amplia experiencia como especialista en urología, y Yolanda Zaragoza González, han escrito el libro ¿Qué hacer para que mi hijo no se haga pis en la cama? (Saludable) en el que los pacientes cuentan con sus propios testimonios lo que ha supuesto este obstáculo en sus vidas y cómo han conseguido superarlo.

En este extracto del mismo se ofrecen una serie de respuestas que explican las causas por los niños se despiertan mojados cada mañana, las consecuencias físicas y psicológicas que puede tener para él y lo más importante: cómo ayudarlo.

Consejos prácticos para evitar la enuresis

Para saber exactamente cuáles son las recomendaciones más aconsejables que deben seguir todos los pacientes que padecen enuresis, es imprescindible conocer previamente cómo madura la vejiga a lo largo de los años y cómo se puede modificar la producción de orina en estos niños.

Lo que ha quedado claro a lo largo del presente libro es que los que sufren el pipí nocturno no lo hacen porque quieren; así que lo primero que debemos evitar son los castigos, algo que se ha venido sucediendo a lo largo de los tiempos, incluso en la historia más reciente.

Yo he asistido en la consulta a niños que incluso tenían la obligación de lavar las sábanas los días que amanecían mojados, o aquellos a los que se les imponía como castigo el tener que hacerse la cama durante esos días, y no como medida para responsabilizarse de las tareas del hogar, sino como una forma de represión. Con este tipo de actitudes lo único que se consigue es dañar psicológicamente al menor, además de torpedear su autoestima.

Recuerdo que me contaron el caso de una madre que atemorizaba a su hijo diciéndole que si seguía orinándose le iba a colocar unas planchas encima del colchón para proporcionarle una descarga eléctrica cada vez que se hiciera pis.

Como es comprensible, esas amenazas lo único que hacen es incrementar el grado de ansiedad de estos muchachos, algo que agrava el problema de la enuresis.

Lo que se debe hacer es todo lo contrario, y tener unas palabras de ánimo y apoyo a pesar de que el niño moje las sábanas, así como gratificar de alguna forma cuando él mismo amanezca seco.

Es fundamental abordar el problema con palabras de apoyo y ánimo

Como hemos visto previamente, estos chavales suelen tener una mayor producción de orina por la noche, por lo que una de las primeras medidas que debemos adoptar es restringir el líquido por lo menos tres horas antes de que se vayan a la cama.

Eso sí, durante el resto del día pueden beber el líquido que ellos precisen sin ningún problema.

También habrá que tener en cuenta que los alimentos consumidos durante la cena no tengan un alto contenido en agua; es decir, se deben evitar platos como son un consomé o una sopa, y también frutas, como, por ejemplo, la sandía.

Es importante que estos jóvenes vacíen regularmente su vejiga, y para ello lo más recomendable es que lo hagan aproximadamente cada tres horas. Con ello conseguiremos que la vejiga se vaya adaptando a lo que se considera una micción normal y poder llegar a tener un control absoluto de la orina por la noche.

Sería también deseable que a los niños a los cuales dispensamos un tratamiento médico les retiremos de inmediato el pañal nocturno pues, de otra forma, existe riesgo de perpetuar el problema en el tiempo.

Así, también es aconsejable, que el propio muchacho elabore un calendario en el que vaya anotando, día a día, las mañanas que amanece seco y las que se despierta mojado, con el fin de ver los progresos adquiridos con el tratamiento instaurado. A la vez se puede premiar cuando se consiga el objetivo deseado durante varias noches seguidas.

Un problema que viene de lejos

Hace años era habitual emplear una forma de recriminar el pis nocturno, que consistía en tender las sábanas mojadas en un lugar visible para que el viandante las observara. Con esa actitud se intentaba ridiculizar al joven que se orinaba encima.

Y si nos remontamos unos siglos atrás, veremos que aún eran más despiadados con estos niños, ya que la forma de atemorizarlos a veces pasaba por obligarles a que apretaran entre sus manos un ratón vivo, o que se aproximaran a la cama de un moribundo que estuviera a punto de fallecer para que sintieran miedo de verdad.

Se debe restringir la ingesta de líquidos, sal y bebidas que contengan cafeína

A los dos o tres años es cuando los niños aprenden a vaciar la vejiga; por eso es importante que a esa edad sepan que el chorro de la orina debe ser continuo y que nunca deben cortarlo, algo que por desgracia desconocen muchos padres, ya que existe una creencia popular que afirma todo lo contrario.

Es determinante suprimir las bebidas, así como reducir la sal a la hora de la cena. Evitar el consumo de chocolate y de bebidas que contengan gas a lo largo de la tarde también son medidas que reducirán las posibilidades de que el niño moje la cama.

De hecho, si uno revisa libros de medicina de los siglos XVIII y XIX, se puede comprobar que ya se hacían recomendaciones culinarias para estos chavales, que pasaban no solo por reducir la sal de la dieta sino también por evitar los alimentos agrios o ácidos porque podían ser irritantes para la vejiga. También se insistía en que había que reducir el consumo de té y moderar la ingesta de carne, aunque esto último no tiene una explicación lógica en la actualidad.

Otra cosa a tener en cuenta es que si comenzamos un tratamiento prescrito por un médico, no es necesario que despertemos al niño varias veces en la noche para que vaya al cuarto de baño, ya que terminará mojando las sábanas igualmente. Además, tanto el niño como los padres verán muy mermado su descanso.

Hace años se pensaba que dormir tumbado boca arriba facilitaba la enuresis. Para evitarlo, fijaban a la espalda del menor una tablilla de madera que tenía adherida una punta metálica, y si el sujeto intentaba adoptar la posición supina se terminaba clavando el objeto.

En otras ocasiones se realizaban auténticas barbaridades como era aplicar un torniquete alrededor del pene, para evitar el escape de orina, aunque con ello lo único que conseguían era que el miembro se gangrenase por falta de riego sanguíneo.

Actualmente se es mucho más condescendiente con estos niños, y lo único que hay que hacer es seguir algunas pautas básicas como, por ejemplo, acostarles regularmente a la misma hora y siempre después de que hayan vaciado totalmente la vejiga.

Otra medida fundamental es evitar el estreñimiento, lo que quiere decir que el muchacho tiene que realizar más de tres deposiciones a la semana. De lo contrario, se puede producir una alteración en los músculos de la pelvis que colaboraría a que la vejiga no se vacíe adecuadamente después de cada micción.

Además, el estreñimiento puede favorecer que el niño tenga una sensación urgente de ganas de orinar, e incluso a veces se puede asociar con un escape de orina a lo largo del día.

Por ello, una alimentación rica en fibra a través de frutas y verduras, realizar una actividad física diaria o beber líquido a lo largo del día es muy recomendable.

Es conveniente incorporar alimentos ricos en fibra si el paciente padece estreñimiento

Cuando veamos que el niño tiene una sensación imperiosa de orinar y no haya un estreñimiento de fondo, podemos suponer que la vejiga tiene signos de ser todavía inmadura.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que en los adultos esa sensación de necesidad urgente de orinar se suele presentar en distintas situaciones, como cuando oímos el ruido de un grifo abierto, al entrar a la ducha o incluso ante un día frío y lluvioso.

A lo largo de los siglos, como no se sabía la forma de corregir el problema que suponía el pis nocturno, se recurría incluso a los rezos, con el fin de implorar a los santos para que aquello desapareciese.

Este es el caso de Alemania, donde se realizaban plegarias a San Vito cuando un niño se orinaba en la cama o padecía de estreñimiento. En Rumanía las oraciones se dirigían a Santa Catalina.

Lo cierto es que el chaval dejaba de hacerse pipí cuando maduraba su vejiga y no cuando el santo quería.

En ocasiones se les trataba a estos niños con una gran crueldad, obligándoles incluso a beber su propia orina, y tampoco era infrecuente hacerles dormir a la intemperie, ridiculizarles delante de los amigos e incluso rodearles al cuello el pijama mojado, con el fin de intentar darles un escarmiento.

Es fundamental que los padres sean discretos a la hora de contar el problema de su hijo. De lo contrario, el tema puede servir de burla o escarnio, pues los niños a estas edades suelen ser muy crueles y siempre se ceban con el más débil.

Lo más recomendable es sincerarse solo con aquellas personas que nos puedan prestar algún tipo de ayuda.

Aunque es un tema del que no se habla con frecuencia, es determinante que los chavales que se hacen pis en la cama sepan que no son los únicos, ya que son demasiados los que sufren el mismo problema.

Eso les supondrá darse cuenta de que no son bichos raros y que orinarse en la cama es más común de lo que piensan. Por otro lado, es bueno que todos estos muchachos, así como sus padres, sepan que existen tratamientos efectivos para solucionar la enuresis, para que de esta forma no se tenga que perpetuar el problema, y el trauma que supone, hasta edades avanzadas.

Los niños que mojan la cama deben saber que no son los únicos que sufren este trastorno y que su problema tiene solución

Recuerdo que un paciente me contó que se orinó hasta los dieciocho años. Era de un pueblo de Córdoba, y allí la costumbre era poner una piel de cordero seca (azalea) debajo de las sábanas, para que la humedad no traspasara al colchón.

Actualmente este tipo de medidas ya no tienen sentido puesto que hay otras formas de paliar la enuresis. Por eso a estos niños siempre les tenemos que mostrar con plena seguridad que su pipí nocturno se terminará corrigiendo.

Источник: https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-11-28/guia-practica-para-evitar-que-tu-hijo-se-haga-pis-en-la-cama_1108527/

Si tu hijo moja la cama, no te preocupes, tiene solución

¿Cómo ayudar a mi hijo a no orinarse en la cama?

A día de hoy todavía muchos padres ven como algo normal que sus hijos se orinen en la cama aún siendo mayores (más allá de los 5 años), pero la realidad es que no lo es.

Esta situación es una seña de enuresis nocturna, un trastorno caracterizado por «el escape de orina involuntario que sucede durante el sueño y en niños de más de 5 años«, explica Juan Carlos Ruiz de la Roja, director del Instituto Urológico Madrileño, jefe del Servicio de Urología del Hospital Santa Cristina de Madrid y autor del libro ¿Por qué se orinan los niños en la cama?.

Eso sí, «tiene que darse un mínimo de cuatro noches al mes y durante, al menos, tres meses consecutivos para tratarse de una enuresis nocturna», puntualiza el experto.  Se trata de un problema con un componente hereditario.

«Es hereditaria en el 90 por ciento de los casos», afirma el urólogo. «Si el padre y la madre se hicieron pis en la cama de pequeños, en el 75 por ciento de los casos sus hijos también padecerán este problema,  y si sólo afectó a uno de los padres, el porcentaje será del 50 por ciento, por lo que hay casos en los que es inevitable». 

Aunque los 5 años es la edad que establecen las guías y en la que se basan los expertos para empezar a sospechar de que existe un problema, la realidad es que «no hay una edad en la que paren de orinar y es muy frecuente tratar pacientes que superan ampliamente los 20 años», señala Ruiz de la Roja.

Por eso, «hay que incidir en que el tratamiento se debe comenzar a partir de esa edad, ya que si se establece el diagnóstico exacto del escape de orina nocturno y se aplica el tratamiento adecuado a tiempo, la tasa de curación es alta».

De hecho, «los estudios señalan que una intervención temprana hace que los niños se dejen de orinar antes y sus complicaciones sean más leves y desaparezcan antes».

Por el contrario, advierte, «de no tratarse a tiempo, puede llegar hasta la adolescencia o la edad adulta, con consecuencias dramáticas».

Se trata de un problema bastante frecuente.

Según los datos de Ruiz de la Roja, «casi el 20 por ciento de los niños de 5 años y un 10 por ciento de los de 10 se hacen pis en la cama«.

Y es un problema que afecta mucho a la calidad de vida de los más pequeños. «Suelen ser niños con baja autoestima y que, además, tienen un menor rendimiento escolar», afirma Ruiz de la Roja.

Como apunta Venancio Martínez, médico de Atención Primaria y  pediatra del Centro de Salud el Llano de Gijón, «la enuresis provoca en algunos niños miedo a la oscuridad, pesadillas y terrores nocturnos y, relacionados con estos, pueden aparecer problemas de sueño, somnolencia diurna o que no descansen correctamente«. Además, «es más frecuente en niños estreñidos, con exceso de peso y con obstrucción respiratoria, por tener las anginas y vegetaciones grandes», añade el especialista de AP. 

Pero no sólo los niños lo pasan mal sino que los padres también sufren las consecuencias. Para ellos puede suponer «un trastorno el tener que despertarse por las noches a cambiar las sábanas», informa Ruiz de la Roja. Esto lleva a muchos padres a castigar a los hijos algo que «no deben hacer nunca», según ambos expertos. 

La educación, la solución

La buena noticia es que, adoptando las medidas higíenico-dietéticas adecuadas se puede revertir. Para eso es fundamental la educación del control de la micción que «deberá formar parte de la educación del niño en general y en sus hábitos de vida», recuerda Martínez. 

Este proceso es lento, por eso lo ideal es iniciarlo «cuanto antes y sin aplazamiento posible a partir de los 2 años«, señala el médico de AP. Para Ruiz de la Roja, «el pañal se debe retirar en el momento en que el niño ya no se orine por la noche que suele ser entre los 3 y los 5 años».

Si el niño sigue haciéndose pis a los 5 años, «se deberá comenzar con el tratamiento y en el momento en que lleve 8 días seguidos sin hacerse pis se retirará el pañal«, añade. En su opinión, «por empeñarnos en retirar el pañal si el niño tiene enuresis, no dejará de hacerse pis con el sueño y en vez de mojar el pañal mojará la cama». 

Además de esto, hay que acostumbrarle poco a poco a desarrollar su vida con rutinas. Para ello, «lo primero será ponerlo a hacer pis de forma regular varias veces al día, inicialmente acompañándolo y proponiéndoselo como un juego». De esta forma, empezará a pedirlo él. 

En todo el proceso, «es muy importante reforzarlo positivamente cuando va haciendo bien las cosas ya que reprender en exceso o castigar se ha probado que no funciona y que puede añadir otros problemas al de la enuresis». 

A estas medidas, Ruiz de la Roja añade otras como «reducir el líquido 2 o 3 horas antes de acostarse, evitar bebidas ricas en cafeína y orinar antes de acostarse». 

¿Hay tratamiento complementario?

Si las medidas antes mencionadas no son suficientes, se procederá a acudir al experto para que diagnostique el problema y ponga un tratamiento.

En el caso de la enuresis nocturna, «sólo dos tratamientos han sido estudiados de acuerdo a las exigencias de uniformidad en los criterios diagnósticos, poblaciones homogéneas y comparables y estimación de respuesta«, informa Martínez.

Éstos son los dispositivos de alarma y la desmopresina. El fármaco es «seguro, sin apenas efectos adversos y no crea dependencia, pero sólo puede ser prescrito por un médico», concluye Ruiz de la Roja. 

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Источник: https://cuidateplus.marca.com/familia/nino/2018/12/02/hijo-moja-cama-preocupes-solucion-168362.html

Tratamiento de problemas de control de la vejiga y enuresis en niños | NIDDK

¿Cómo ayudar a mi hijo a no orinarse en la cama?

Cuando un problema de salud—como la diabetes o un defecto congénito en las vías urinarias—es la causa de la falta de control de la vejiga, los doctores tratarán el problema de salud y es probable que con eso terminen los escapes de orina.

Otros tratamientos comunes para la falta de control de la vejiga incluyen el entrenamiento de la vejiga, los sensores de humedad para la incontinencia (alarmas para la enuresis), las medicinas y el cuidado en el hogar.

El trabajo en equipo es importante entre usted, su hijo y el doctor. Es importante recompensar a su hijo por seguir el programa y no por mantenerse seco, ya que un niño a menudo no puede controlar la pérdida de orina.

Si su hijo tiene problemas para controlar la vejiga, tanto de día como de noche, es probable que el doctor trate primero la pérdida de orina diurna. Por lo general, los niños logran permanecer secos durante el día antes de lograr el control de la vejiga nocturno.

Pérdida de orina durante el día

Los tratamientos para el control de la vejiga durante el día dependen de lo que esté causando las pérdidas de orina, y a menudo comienzan con cambios en los hábitos de la vejiga y el intestino. En caso de que su hijo tenga estreñimiento, el doctor lo tratará de modo que las heces duras no presionen contra la vejiga y lleven a la pérdida de orina.

Entrenamiento de la vejiga

El entrenamiento de la vejiga ayuda a que su hijo vaya al baño antes de un escape de orina y puede ayudar a reajustar las partes de la vejiga que no funcionan juntas de manera correcta. Los programas pueden incluir

  • orinar siguiendo un horario cada 2 o 3 horas, lo que se llama micción programada.
  • orinar dos veces durante una ida al baño, también llamada micción doble. Este método puede ayudar a que la vejiga se vacíe por completo en niños que tienen una vejiga «floja» o reflujo vesicoureteral (en inglés)
  • relajar los músculos del piso pélvico para que los niños puedan vaciar completamente la vejiga. Algunas sesiones de biorretroalimentación pueden reentrenar los músculos que no funcionan bien juntos para que funcionen en la forma correcta.

En casos extremadamente raros, los doctores pueden sugerir un tubo delgado y flexible, llamado catéter, para vaciar la vejiga. El uso ocasional de un catéter puede ayudar a desarrollar un mejor control de la vejiga en niños con una vejiga débil y poco activa.

Medicina

El doctor de su hijo puede sugerir que tome medicinas para limitar la pérdida de orina durante el día o prevenir una infección de las vías urinarias.

A menudo, la oxibutinina (Ditropan) es la primera opción de medicina para calmar una vejiga hiperactiva hasta que un niño madure y supere el problema de forma natural.

Si su hijo a menudo tiene infecciones de la vejiga, el doctor puede recetarle un antibiótico, que es una medicina que mata las bacterias que causan infecciones. El doctor puede sugerir que su hijo tome dosis bajas de antibióticos durante varios meses para prevenir infecciones repetidas de la vejiga.

Cuidados y ayuda en el hogar

Los cambios en la rutina y en el comportamiento de su hijo pueden mejorar enormemente su control de la vejiga durante el día, incluso sin otros tratamientos. Anime a su hijo a

  • Usar el baño en cuanto tenga ganas.
  • Beber más líquido, sobre todo agua, si el doctor lo sugiere. Beber más líquido produce más orina y más idas al baño.
  • Darse un tiempo más largo en el baño para relajar y vaciar la vejiga por completo.
  • Evitar las bebidas con cafeína o burbujas, los jugos cítricos y las bebidas deportivas. Estas bebidas pueden irritar la vejiga o producir orina adicional.

Los niños necesitan mucho apoyo de parte de los padres y cuidadores para superar la pérdida de orina durante el día. Lo que los niños no necesitan es sentirse culpables o recibir un castigo.

Es posible que este apoyo le ayude a su hijo a calmar el estrés que podría sentir, por ejemplo, por un nuevo bebé en el hogar o por ir a una escuela nueva.

Un consejero o psicólogo puede ayudar a tratar la ansiedad.

Pérdida de orina durante la noche

Si el doctor de su hijo sugiere tratamiento, es probable que comience con formas para motivar a su hijo y cambiar su comportamiento. Los siguientes pasos incluyen sensores de humedad para la incontinencia (alarmas para la enuresis) o medicinas.

Para que un programa de tratamiento funcione, tanto los padres como el niño deben estar motivados. El tratamiento no siempre detiene completamente los accidentes por la noche y es probable que haya algunos contratiempos. Sin embargo, el tratamiento puede reducir en gran medida la frecuencia con que su hijo moja la cama.

Terapia motivacional

Para la terapia motivacional, su hijo y usted llegan a un acuerdo del plan para controlar que moje la cama por la noche y las recompensas que recibirá por seguir el programa.

Lleve un registro de las acciones y el progreso de su hijo, como un calendario con calcomanías.

Puede darle recompensas a su hijo cuando se acuerda de usar el baño antes de acostarse, por ayudar a cambiar y limpiar la ropa de cama mojada y cuando no moje la cama por la noche.

La terapia motivacional ayuda a los niños a tener una sensación de control sobre la pérdida de orina durante la noche. Muchos niños aprenden a controlar la vejiga con esta terapia, y muchos otros tienen menos noches en las que mojan la cama.

El quitarle al niño recompensas, hacerle sentir vergüenza, y darle castigos y sanciones no funcionan. Su hijo no está mojando la cama a propósito.

Si no hay cambios en la falta de control de la vejiga después de 3 a 6 meses, hable con el doctor sobre otros tratamientos.

Con el tiempo, llevar un registro de los buenos hábitos de ir al baño puede ayudar a los niños a mejorar el control de la vejiga durante el día y la noche. Los niños no siempre pueden controlar la pérdida de orina, por lo que las recompensas se les da por el esfuerzo que han hecho.

Sensores de humedad para la incontinencia (alarmas para la enuresis)

Los sensores de humedad para la incontinencia, también conocidos como alarmas para la enuresis, detectan las primeras gotas de orina en la ropa interior de un niño y hacen sonar una alarma para despertar al niño.

Un sensor sujeta clips al pijama o ropa de cama del niño. Al principio, es posible que tenga que despertar a su hijo, llevarlo al baño y limpiar el pijama y la ropa de cama mojados.

Con el tiempo, el niño aprende a despertarse cuando su vejiga está llena y llegar al baño a tiempo.

Estos sensores o alarmas dan buenos resultados para muchos niños y pueden poner fin a los problemas de las pérdidas de orina por la noche.

Las familias necesitan usar la alarma regularmente durante 3 a 4 meses mientras el niño está aprendiendo a conocer las señales de su cuerpo y controlar la vejiga.

Normalmente, las señales de progreso aparecen en las primeras semanas e incluyen una menor cantidad de orina que se escapa, la alarma suena menos veces por la noche, y el niño comienza a despertarse solo para ir al baño.

Cuidados en el hogar

Los cambios en la rutina de su hijo, ya sean solos o en conjunto con otros tratamientos, pueden ayudarle a no mojar la cama por las noches. Anime a su hijo a

  • Beber la mayor parte de los líquidos durante la mañana y temprano por la tarde.
  • Orinar regularmente durante el día, cada 2 a 3 horas, y justo antes de acostarse, que es un total de 4 a 7 veces al día.
  • Orinar dos veces antes de acostarse (aproximadamente con media hora de diferencia) para vaciar completamente la vejiga y dejar espacio para la orina nueva que se produce durante la noche.
  • Evitar las bebidas con cafeína o burbujas, jugos cítricos y bebidas deportivas. Estas bebidas pueden irritar la vejiga o producir orina adicional.

Los niños que mojan la cama deben ir al baño justo antes de acostarse.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a enfrentar los problemas de control de la vejiga?

Su paciencia, comprensión y ánimo son muy importantes para ayudar a su hijo a enfrentar los problemas de control de la vejiga. Si cree que un problema de salud puede estar causando la pérdida de orina de su hijo, haga una cita con el doctor de su hijo.

Ropa, ropa de cama y productos portátiles

Para los niños con falta de control de la vejiga durante el día, es posible que la ropa que se puedan poner y quitar fácilmente les ayude a prevenir accidentes. Una alarma en forma de reloj de pulsera que vibre puede recordarle a su hijo de manera discreta que vaya al baño, sin que necesite la ayuda de un maestro o padre.

Los siguientes consejos pueden facilitarle la vida a los niños que mojan la cama y aumentar su seguridad en sí mismos

  • Deje afuera pijamas y toallas secas para que su hijo pueda limpiarse fácilmente.
  • Ponga protectores impermeables y sábanas ajustables en la cama. Su hijo puede quitar rápidamente la ropa de cama mojada y ponerla en una cesta. Si hay menos señales de que su hijo mojó la cama, es posible que se sienta menos avergonzado.
  • Haga que su hijo ayude con la limpieza y a lavar la ropa al día siguiente. Sin embargo, no lo convierta en un castigo.
  • Asegúrese de que su hijo se duche o se bañe todos los días para quitar el olor a orina.
  • Planifique para que su hijo deje de usar pañales, pantalones de entrenamiento o pantalones de entrenamiento desechables, excepto cuando duerma lejos de casa. Estos artículos pueden hacer que su hijo no sienta la necesidad de levantarse de la cama para ir al baño.

No se acostumbre a despertar a su hijo durante la noche para usar el baño. Los investigadores no creen que esto ayude a los niños a dejar de mojar la cama.3

Tener rutinas fáciles de limpieza puede darle a los niños una sensación de control mientras superan los problemas de falta de control de la vejiga.

Apoyo emocional

Dígale a su hijo que es muy común mojar la cama por la noche y que la mayoría de los niños lo superan. Si su hijo tiene 4 años o más, pídale que le dé ideas sobre cómo parar o controlar este problema. Involucrar a su hijo a encontrar soluciones puede darle una sensación de control.

Es posible que este apoyo le ayude a su hijo a calmar el estrés que podría sentir, por ejemplo, por un nuevo bebé en el hogar o por ir a una escuela. Un consejero o psicólogo puede ayudar a tratar la ansiedad.

Referencias

[3] Tu ND, Baskin LS. Nocturnal enuresis in children: management. Sitio web actualizado: https://www.uptodate.com/contents/nocturnal-enuresis-in-children-management. Actualizado el 14 de junio de 2017. Información obtenida el 22 de agosto de 2017.

Источник: https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-urologicas/problemas-control-vejiga-enuresis-ninos/tratamiento

Embarazo y niños
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