¿Cómo ayudar a mi hijo con autismo?

Contents
  1. Pasos a seguir en el autismo: bebés y preescolares (desde el nacimiento hasta los 5 años)
  2. 1er paso: Aprenda sobre las necesidades de su hijo
  3. Desde el nacimiento hasta los 3 años: Intervención precoz
  4. A partir de los 3 años: IEP y Planes 504
  5. 3er paso: Infórmese sobre las coberturas del seguro médico de su hijo
  6. 4to paso: Encuentre un jardín de infancia para su hijo si lo necesita
  7. 5to paso: Únase a grupos sociales u organice reuniones de niños para que jueguen juntos
  8. 6to paso: Busque apoyo cuando lo necesite
  9. 7mo paso: Asegure el futuro de su hijo
  10. Trastornos del espectro autista: Problemas de comunicación en los niños
  11. ¿A quiénes afectan los trastornos del espectro autista?
  12. ¿Qué efectos tienen los trastornos del espectro autista sobre la comunicación?
  13. ¿Cuál es el tratamiento indicado para los problemas del habla y del lenguaje causados por los trastornos del espectro autista?
  14. ¿Qué investigaciones se están llevando a cabo para mejorar la comunicación en los niños con trastornos del espectro autista?
  15. ¿Dónde puedo obtener más información sobre los trastornos del espectro autista?
  16. Cómo ayudar a los niños con autismo a aprender a comunicarse
  17. Cómo funciona la capacitación en comunicación funcional
  18. Metas en la FCT
  19. La FCT y los comportamientos problemáticos
  20. Reemplazar la autolesión con lenguaje
  21. Tratamiento
  22. Servicios de intervención temprana
  23. Tipos de tratamiento
  24. Enfoques en torno al comportamiento y la comunicación
  25. Análisis conductual aplicado
  26. Enfoque basado en el desarrollo, las diferencias individuales y las relaciones interpersonales (DIR, por sus siglas en inglés o floortime)
  27. Tratamiento y educación de niños con autismo y discapacidades de la comunicación relacionadas (TEACCH, por sus siglas en inglés)
  28. Terapia ocupacional
  29. Terapia de integración sensorial
  30. Terapia del habla
  31. Sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS, por sus siglas en inglés)
  32. Enfoques alimentarios
  33. Medicamentos
  34. Tratamientos complementarios y alternativos
  35. Referencias

Pasos a seguir en el autismo: bebés y preescolares (desde el nacimiento hasta los 5 años)

¿Cómo ayudar a mi hijo con autismo?

  • Tamaño de texto más grande

Si acaban de diagnosticar a su hijo un autismo, usted tiene mucho que aprender. Se enfrentará a expresiones como «intervención precoz» y «apoyo conductual positivo». Es normal que se sienta superado por la situación.

Pero no se preocupe: usted no está solo. Hay muchos padres que ya han recorrido ese camino. Hay muchos recursos y servicios de apoyo disponibles.

Nuestra lista de siete pasos le puede ayudar a encontrar el mejor camino. Tenga en cuenta los siguientes pasos para su bebé y su niño de preescolar.

1er paso: Aprenda sobre las necesidades de su hijo

Los niños con autismo pueden tener retrasos en el lenguaje o problemas para comunicarse con los demás. Pueden tener conductas extrañas o repetitivas o problemas de aprendizaje. No hay dos niños autistas que sean iguales y, en calidad de padre, usted es un experto en su hijo.

Por lo tanto, cuando hable con sus médicos o terapeutas, hágales muchas preguntas. Explíqueles lo que le preocupa. Y, si no le satisfacen sus respuestas, considere la posibilidad de obtener una segunda opinión.

Algunos niños con autismo tienen otras afecciones como crisis convulsivas, problemas gastrointestinales y dificultades para dormir. Si hay algún tema de salud que le preocupa sobre su hijo, explíqueselo a su médico. Es posible que su hijo necesite que lo vea un especialista y que le hagan pruebas.

Cuando se sienta cómodo con el diagnóstico de autismo de su hijo, aprenda sobre todas las opciones de tratamiento que pueden incluir la psicoterapia y los servicios educativos.

Desde el nacimiento hasta los 3 años: Intervención precoz

En virtud de la ley federal, los niños menores de 3 años con necesidades especiales cumplen los requisitos necesarios para recibir apoyo adicional que les ayude a alcanzar metas evolutivas, como el hablar. Estos servicios educativos se llaman servicios de intervención precoz y se ofrecen a través de un plan de servicio familiar individualizado (IFSP, por sus siglas en inglés).

En la intervención precoz, los niños aprenden con la ayuda de terapeutas en su casa, una guardería o jardín de infancia u otro tipo de instalación. Los padres y los cuidadores aprenden cómo ayudar a mejorar el lenguaje y la comunicación de sus hijos. Algunas de las habilidades a trabajar incluyen las siguientes:

  • establecer contacto ocular
  • interactuar con reciprocidad
  • responder a los demás con gestos o lenguaje
  • prestar atención a un objeto o a sucesos conjuntamente (lo que se llama atención compartida)

Cada estado lleva su propio programa de intervención precoz. Pida al pediatra de su hijo que los derive al Centro de asistencia técnica para la infancia temprana (Early Childhood Technical Assistance Center, en inglés) a fin de que les faciliten información de contacto específica para su estado en concreto.

A partir de los 3 años: IEP y Planes 504

Los niños con autismo de 3 años en adelante pueden ser beneficiarios de un Programa Educativo Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés) procedente de su propio distrito escolar.

Este plan determinará las necesidades del niño en aspectos como la terapeuta del habla, la terapia ocupacional y los ayudantes de aula para ayudar en las elecciones conductuales positivas.

Para estar más informado al respecto, llame a la oficina de educación especial de su distrito escolar.

Los niños que no cumplan los requisitos necesarios para beneficiarse de un IEP, es muy probable que se puedan beneficiar de asistencia educativa a través de un Plan 504, que ofrece apoyo en clases ordinarias para facilitar el aprendizaje.

3er paso: Infórmese sobre las coberturas del seguro médico de su hijo

La terapia psicológica para ayudar en los síntomas del autismo puede ayudar a mejorar, pero no todas las terapias están cubiertas por los seguros médicos. La cobertura dependerá del estado al que pertenezca, y no siempre es fácil averiguarlo.

He aquí algunas formas de enterarse de esas coberturas:

  • Llame a su compañía médica para enterarse de cuáles son los servicios que cubre.
  • Hable con el trabajador social del equipo que atiende a su hijo para informarse sobre programas especiales disponibles para su hijo.
  • Busque en Internet herramientas que sirvan para dilucidar las coberturas médicas de su seguro.Algunas organizaciones nacionales sobre autismo ofrecen un listado de preguntas y otras herramientas que ayudan a saber qué es lo que está cubierto por el estado donde vive o por su seguro médico.

Si usted no dispone de seguro médico, los programas CHIP (Programa de seguro de salud infantil) o Medicaid de su estado pueden ofrecer coberturas para su hijo. El programa Medicaid también le puede ofrecer una cobertura adicional si su seguro médico no cubre todos los gastos. La cobertura se basa en la discapacidad y las necesidades específicas de su hijo, no en los ingresos de su familia.

4to paso: Encuentre un jardín de infancia para su hijo si lo necesita

Por ley, los jardines de infancia no pueden discriminar a los niños con necesidades educativas especiales.

De todos modos, usted quiere estar seguro de que el jardín de infancia que usted escoja y su personal disponen de las habilidades y de las instalaciones necesarias para acomodar a su hijo con garantías de seguridad.

Las agencias estatales que gestionan la intervención precoz suelen poder aconsejar y derivar a sus pacientes a jardines de infancia apropiados.

5to paso: Únase a grupos sociales u organice reuniones de niños para que jueguen juntos

Cuando su hijo vaya creciendo, búsquele oportunidades para que pueda socializar con otros niños de su misma edad y poner en práctica las habilidades que haya aprendido en terapia.

Los padres de niños de pocos años y de preescolar pueden considerar la posibilidad de asistir a clases para madres e hijos («Mommy and Me») o de organizar reuniones con niños de edades similares en su vecindario.

Esos encuentros pueden ser una valiosa oportunidad de aprendizaje social para su hijo.

Si es posible, inscriba a su hijo en clases de aprendizaje de habilidades sociales. Están pensadas específicamente para niños que necesitan una ayuda adicional para relacionarse con los demás.

Los niños aprenden cosas como establecer contacto ocular, adoptar turnos y compartir.

La mayoría de las clases las imparte un terapeuta o un trabajador social, y pueden estar cubiertas por el seguro médico o formar parte del IEP.

Y no se olvide de las oportunidades sociales para sí mismo y para sus otros hijos. Muchas localidades disponen de grupos de apoyo para padres o hermanos de niños con autismo. El hecho de relacionarse con otras personas que están atravesando desafíos similares a los suyos le puede ayudar a aprender nuevas formas de afrontar la situación.

6to paso: Busque apoyo cuando lo necesite

La vida con un niño pequeño que tiene autismo puede ser agobiante. Por eso, es importante que se tome momentos de descanso y que pida ayuda cuando la necesite. Le puede costar al principio, pero le permitirá dedicar más tiempo y energía a su familia.

O sea que pida ayuda a otro miembro de la familia en tareas como lavar la ropa o preparar la comida.

Llegue a acuerdos con su pareja sobre el cuidado de su hijo para que ambos puedan disfrutar del tan necesario tiempo para uno mismo.

Contrate a un cuidador que se sienta cómodo cuidando de su hijo o considere la posibilidad de acudir a servicios de respiro familiar para poder salir por la noche.

Dedicar tiempo a sí mismo le pude ayudar a recargar pilas. Volverá junto a su hijo preparado para disfrutar, darle amor y todo lo que puede ofrecer la paternidad.

7mo paso: Asegure el futuro de su hijo

Si aún no ha escrito su testamento ni establecido un marco financiero y legal para el futuro de su hijo, hágalo ahora. Hable con un abogado que esté especializado en la ley de necesidades especiales y con un asesor financiero para dar con la mejor forma de administrar sus bienes y de prepararse económicamente para el futuro de su hijo.

Revisado por: Anne M. Meduri, MD

Fecha de revisión: noviembre de 2017

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/autism-checklist-preschoolers-esp.html

Trastornos del espectro autista: Problemas de comunicación en los niños

¿Cómo ayudar a mi hijo con autismo?

Los trastornos del espectro autista (Autism spectrum disorder, ASD) son una discapacidad del desarrollo. Pueden causar problemas sociales, de comunicación y de comportamiento significativos. El término “espectro” se refiere a una variedad de síntomas, habilidades y niveles de discapacidad que pueden tener las personas con estos trastornos.

Los trastornos del espectro autista afectan a cada persona de manera diferente y pueden ser desde muy leves hasta muy graves.

Las personas con estos trastornos tienen ciertos síntomas en común como, por ejemplo, dificultad para relacionarse socialmente.

Sin embargo, existen diferencias en cuanto al comienzo de los síntomas, qué tan graves son, cuántos síntomas se presentan y si se tienen otros problemas. Tanto los síntomas como su gravedad pueden cambiar con el tiempo.

Las señales de comportamiento del trastorno del espectro autista a menudo aparecen temprano en el desarrollo. Muchos niños muestran síntomas entre los 12 y los 18 meses de edad o antes.

¿A quiénes afectan los trastornos del espectro autista?

Los trastornos del espectro autista se presentan en todos los grupo raciales, étnicos y socioeconómicos, y son casi cuatro veces más comunes en los niños que en las niñas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC*) calculan que uno de cada 54 niños en los Estados Unidos ha sido identificado con algún trastorno del espectro autista.

¿Qué efectos tienen los trastornos del espectro autista sobre la comunicación?

La palabra “autismo” viene del término griego “autos”, que significa “por sí mismo”.

Los niños con un trastorno del espectro autista generalmente están ensimismados y parecen vivir en un mundo privado en el que tienen una habilidad limitada de comunicarse y de interactuar bien con los demás.

Quizás tengan dificultades en el desarrollo del lenguaje y para entender lo que otros les dicen. A menudo también tienen problemas con la comunicación no verbal, como los gestos con las manos, el contacto visual y las expresiones faciales.

En los niños con estos trastornos, la habilidad para comunicarse varía, y su uso de lenguaje depende de su desarrollo intelectual y social. Algunos niños con estos trastornos no pueden comunicarse usando el habla o lenguaje, y algunos podrían tener habilidades muy limitadas de lenguaje.

Otros tienen un vocabulario amplio y pueden hablar sobre temas específicos con mucho detalle. Muchos tienen problemas con el significado y el ritmo de las palabras y frases. Además, es posible que no puedan entender el lenguaje corporal y el significado de los diferentes tonos de voz.

En conjunto, estas dificultades afectan la capacidad de los niños con estos trastornos de interactuar con los demás, especialmente con los niños de su misma edad.

A continuación, se describen ciertos patrones del lenguaje del comportamiento que a menudo tienen los niños con trastornos del espectro autista.

  • Lenguaje repetitivo o rígido. Es común ver que los niños con un trastorno del espectro autista hablan y dicen cosas sin sentido o que no se relaciona con la conversación que están teniendo. Por ejemplo, el niño cuenta del uno al cinco repetitivamente en una conversación que no se trata de números. O puede repetir continuamente las palabras que ha escuchado, lo que se conoce como ecolalia. En la ecolalia inmediata, el niño repite las palabras que alguien acaba de decir. Por ejemplo, el niño responde a una pregunta con la misma pregunta. En la ecolalia tardía, el niño repite las palabras que escuchó antes. El niño puede decir “¿Quieres tomar algo?” cuando pide algo para beber. Algunos niños con un trastorno del espectro autista hablan en un tono de voz más alto o con una voz musical o una voz mecánica como de robot. Otros usan frases hechas para iniciar una conversación. Por ejemplo, el niño dice «Me llamo Tomás», aunque esté hablando con familiares y amigos. Otros pueden repetir lo que escuchan en los programas o anuncios de televisión.
  • Intereses específicos y habilidades excepcionales. Algunos niños pueden iniciar un monólogo muy profundo sobre un tema que les interesa, aunque no puedan tener un diálogo sobre el mismo tema. Otros quizás tengan talento musical o una habilidad avanzada para contar y hacer cálculos matemáticos. Aproximadamente el 10 por ciento de los niños que tienen un trastorno del espectro autista presentan habilidades de «sabio» o son excepcionalmente hábiles en áreas específicas como la memorización, fechas del calendario, música o matemáticas.
  • Desarrollo desigual del lenguaje. Muchos niños con estos trastornos desarrollan ciertas habilidades del habla y del lenguaje que no corresponden al nivel normal y su progreso generalmente es desigual. Por ejemplo, pueden desarrollar rápidamente un gran vocabulario en una determinada área de interés. Muchos niños tienen buena memoria para la información que acaban de escuchar o ver. Algunos pueden leer palabras antes de los 5 años, pero quizás no entiendan lo que leen. A menudo no contestan cuando los demás les hablan ni tampoco cuando los llaman por su propio nombre. Por esto, a veces se cree equivocadamente que los niños con el trastorno del espectro autista tienen un problema de audición.
  • Poca habilidad para la comunicación no verbal. Es común que los niños con un trastorno del espectro autista no puedan hacer gestos (como señalar un objeto, por ejemplo) para dar significado a lo que dicen. Por lo general, evitan el contacto visual, lo que los hace parecer maleducados, desinteresados o distraídos. Sin la posibilidad de hacer gestos o usar otras habilidades no verbales para mejorar sus habilidades de lenguaje oral, muchos niños con estos trastornos se frustran al no poder expresar sus emociones, pensamientos y necesidades. Es posible que demuestren esa frustración con arrebatos verbales u otros comportamientos inapropiados.

¿Cuál es el tratamiento indicado para los problemas del habla y del lenguaje causados por los trastornos del espectro autista?

Si el médico sospecha que el niño tiene un trastorno del espectro autista o un problema de desarrollo, por lo general le dirá que vea a una serie de especialistas, entre ellos, un patólogo del habla-lenguaje (fonoaudiólogo).

Este profesional de la salud está capacitado para tratar a las personas con trastornos de la voz, el habla y el lenguaje. El patólogo del habla-lenguaje hace una evaluación completa de la habilidad del niño para comunicarse y diseña un programa de tratamiento adecuado.

Además, puede solicitar pruebas de audición para asegurar que la audición del niño es normal.

Es fundamental enseñarles a los niños con trastornos del espectro autista cómo mejorar sus habilidades de comunicación para que puedan alcanzar su máximo potencial.

Existen muchas maneras para mejorar las habilidades de comunicación, pero el mejor programa de tratamiento comienza temprano, durante los años preescolares, y está adaptado a la edad y los intereses del niño.

Este tipo de programa también debe ayudar con los problemas de comportamiento y con las habilidades de comunicación del niño y debe reforzar regularmente las acciones positivas.

En su mayoría, los niños que tienen trastornos del espectro autista responden bien a los programas especializados y bien estructurados. Los padres o quienes estén a cargo del cuidado del niño, al igual que otros familiares, deben involucrarse en el programa de tratamiento para que éste forme parte de la vida diaria del niño.

Para algunos niños más pequeños con estos trastornos, una meta realista del tratamiento es mejorar las habilidades del habla y del lenguaje.

Los padres y otras personas encargadas del cuidado del niño pueden aumentar su posibilidad de alcanzar esta meta si ponen atención al desarrollo del lenguaje desde un comienzo.

Así como los niños aprenden a gatear antes de caminar, también desarrollan habilidades previas al lenguaje antes de comenzar a usar palabras.

Estas habilidades incluyen uso del contacto visual, gestos, movimientos del cuerpo, imitación de otras personas y balbuceo y otras vocalizaciones como ayuda para su comunicación. Los niños que no tienen estas habilidades pueden ser evaluados y tratados por el patólogo del habla-lenguaje para así evitar mayores retrasos en el desarrollo.

Para los niños un poco mayores con trastornos del espectro autista, la instrucción en comunicación les enseña habilidades básicas del habla y del leguaje, como palabras solas y frases.

La instrucción avanzada se enfoca en la manera en el que el lenguaje puede servir un propósito, como aprender a mantener una conversación con otra persona, lo cual incluye mantenerse dentro del tema y esperar el turno para hablar.

Algunos niños con estos trastornos quizá nunca lleguen a desarrollar habilidades del habla y del lenguaje verbal. Para ellos, la meta puede ser aprender a comunicarse usando gestos, como con el lenguaje de señas.

Otros tienen como meta comunicarse mediante un sistema de símbolos donde se usan dibujos para comunicar ideas.

Los sistemas de símbolos incorporan, entre otras cosas, pizarras para dibujar, tarjetas y hasta aparatos electrónicos sofisticados que generan el lenguaje a través de botones que representan las acciones o cosas comunes.

¿Qué investigaciones se están llevando a cabo para mejorar la comunicación en los niños con trastornos del espectro autista?

La ley federal del 2014 para combatir el autismo (Autism CARES Act) puso especial atención a la necesidad de ampliar la investigación y mejorar la coordinación entre todos los componentes de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) encargados de financiar las investigaciones sobre estos trastornos. Estos institutos incluyen el Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH*), junto con el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD*), el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Humano Eunice Kennedy Shriver (NICHD*), el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental (NIEHS*), el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS*), el Instituto Nacional de Investigación en Enfermería (NINR*) y el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral (NCCIH*).

Hay cinco institutos dentro de los NIH (NIMH, NIDCD, NICHD, NIEHS y NINDS) que juntos apoyan los Centros de Excelencia en Autismo (ACE*, en inglés), un programa de centros de investigación y redes universitarias en los Estados Unidos.

Allí, los científicos estudian una gran variedad de temas que van desde las investigaciones en ciencias básicas que exploran los componentes moleculares y genéticos del autismo, hasta los estudios de investigación clínica traslacional que evalúan nuevos tipos de terapias de comportamiento.

En algunos de estos estudios participan niños con trastornos del espectro autista que tienen habilidades limitadas del habla y del lenguaje, y podrían llevar a evaluar nuevos tratamientos o terapias.

Para obtener información acerca de los ensayos clínicos que se están llevando a cabo, visite el sitio web de los NIH sobre ensayos clínicos y use el término “autism” (autismo) en la búsqueda. Encontrará dónde están localizados y quiénes pueden participar.

El NIDCD además apoya las investigaciones que mejoran la vida de las personas con trastornos del espectro autista y sus familias (enlace en inglés).

Un taller en inglés dirigido por el NIDCD se enfocó en los niños con trastornos del espectro autista que tienen habilidades limitadas del habla y del lenguaje, lo que resultó en dos artículos innovadores.

1 Otro taller en inglés del NIDCD sobre la medición del lenguaje en niños con estos trastornos resultó en una serie de recomendaciones para estandarizar la evaluación de las habilidades del lenguaje. Los puntos de referencia facilitarán y harán más precisa la comparación de la eficacia de los diferentes tratamientos y terapias.

Los investigadores financiados por el NIDCD en universidades y organizaciones del país también están estudiando:

  • Formas de evaluar de manera confiable los retrasos en el desarrollo del habla y el lenguaje en el primer año de vida, con el objetivo de desarrollar tratamientos eficaces para abordar los desafíos de comunicación que enfrentan muchas personas con trastornos del espectro autista.
  • Cómo los padres pueden afectar los resultados de los diferentes tipos de terapias de lenguaje para niños con trastornos del espectro autista.
  • Mejores maneras para desarrollar la comunicación entre niños con y sin los trastornos del espectro autista. Esto podría incluir un tablero de comunicación con símbolos e imágenes, o incluso una aplicación para teléfonos celulares inteligentes.
  • Técnicas para ayudar a los investigadores a comprender mejor cómo los niños muy pequeños con trastornos del espectro autista perciben las palabras, así como los problemas que tienen con las palabras.
  • Maneras rentables de prevenir o reducir el impacto de los problemas médicos o de salud que afectan el habla, el lenguaje y las habilidades sociales en niños que tienen un alto riesgo (por ejemplo, los hermanos menores de niños con trastornos del espectro autista).
  • El desarrollo de software para ayudar a las personas con los trastornos del espectro autista que tienen dificultad con el habla a comunicar pensamientos complejos e interactuar de manera más eficaz en la sociedad.

*Son las siglas del nombre del instituto o programa en inglés.

¿Dónde puedo obtener más información sobre los trastornos del espectro autista?

Hay información de otros Institutos y Centros de los NIH que participan en la investigación sobre los trastornos del espectro autista en la página de información de salud de los NIH. Para su búsqueda, haga clic en el término “autismo”.

El NIDCD mantiene un directorio de organizaciones que ofrecen información sobre los procesos normales y los trastornos de la audición, el equilibrio, el gusto, el olfato, la voz, el habla y el lenguaje. Actualmente, el directorio está disponible solamente en inglés.

Para más información, comuníquese con nosotros al:

Centro de Información del NIDCD1 Communication AvenueBethesda, MD 20892-3456Número de teléfono gratuito: (800) 241-1044Número gratuito TTY: (800) 241-1055

Correo electrónico: nidcdinfo@nidcd.nih.gov

Publicación de NIH núm. 97-4315 S
Abril de 2020

Источник: https://www.nidcd.nih.gov/es/espanol/problemas-de-comunicacion-en-los-ninos-con-trastornos-del-espectro-autista

Cómo ayudar a los niños con autismo a aprender a comunicarse

¿Cómo ayudar a mi hijo con autismo?

Una de las metas más urgentes en el tratamiento de niños en el espectro autista es ayudarlos a desarrollar habilidades de comunicación.

Cuando los niños no tienen un desarrollo típico de las habilidades lingüísticas, es posible que no tengan una forma efectiva de transmitir sus deseos y necesidades.

Como resultado, corren el riesgo de desarrollar berrinches, agresiones o conductas autolesivas como reemplazo. Estos comportamientos no solo son potencialmente dañinos, sino que a menudo no se comprenden.

Ahí es donde entra en juego la capacitación en comunicación funcional (FCT, por sus siglas en inglés). La FCT implica enseñarle a un individuo una forma confiable de transmitir información con lenguaje, señales y/o imágenes para lograr el fin deseado.

Se llama “funcional” porque no solo enseña a los niños a etiquetar un artículo (es decir, asociar la palabra ROJO a una imagen de una manzana) sino que se enfoca en usar palabras o señales para obtener algo necesario o deseado: una comida, un juguete, una actividad, un viaje al baño, un descanso de algo.

La FCT implica el uso de refuerzo positivo para enseñar a los niños sobre el lenguaje y la comunicación, para aumentar su capacidad de interactuar de manera efectiva con otros para satisfacer sus necesidades.

Cómo funciona la capacitación en comunicación funcional

Stephanie Lee, PsyD, psicóloga clínica del Child Mind Institute, explica cómo funciona cuando un médico implementa la FCT. Ella comienza, dice la Dra. Lee, al identificar algo que el niño está muy motivado en lograr, por ejemplo, su comida, juguete o actividad favorita. Eso servirá como la recompensa natural por usar una señal o una imagen que represente esa cosa.

“Entonces, si al niño realmente le gustan sus Tortugas Ninja o Thomas el tren, o si la comida favorita de un niño es Cheetos, tomamos ese artículo y luego le enseñamos al niño una señal o una imagen que representa ese artículo”.

Inicialmente, el niño está preparado para lo que la Dra. Lee llama “aprendizaje sin errores”, en el cual el terapeuta guía al niño a usar la señal o la imagen y obtener la recompensa. Esta comunicación con refuerzo se repite, cada vez dando como resultado la recompensa obtenida, hasta que el niño pueda tener éxito con cada vez menos indicaciones del terapeuta.

“A medida que atenuamos ese impulso, el niño se vuelve cada vez más independiente en su comunicación”, dice la Dra. Lee.

Una vez que los niños usan de manera confiable la palabra, la señal o la imagen para ese elemento cuando el elemento está presente, el siguiente paso es que “generalicen” o lo usen fuera de la situación específica en la que se les ha enseñado.

Por ejemplo, si un niño mira televisión y quiere unas papas fritas, podría usar el letrero como una forma de obtener esas papas, señala la Dra. Lee. Ese tipo de uso espontáneo o esporádico de la habilidad también debe reforzarse con el tiempo.

Después de que una palabra o señal en particular se usa de manera consistente, se pueden agregar otras nuevas para construir gradualmente el repertorio del niño.

“Una vez que el niño ha aprendido este sistema de comunicación, que la señal o la imagen que está utilizando deben ser recibidos por otra persona para que puedan obtener su artículo, entonces, de manera lenta pero segura, podemos enseñarle un nuevo letrero o presentar una nueva imagen”, explica la Dra. Lee.

Metas en la FCT

La rapidez con que los niños progresan con la FCT a menudo depende de su funcionamiento o nivel cognitivo. Para los niños con necesidades más complejas o con un deterioro del lenguaje más significativo, podrían ser necesarios muchos ensayos para obtener algunas señales o imágenes.

“Pueden terminar con un pequeño repertorio de comunicación funcional”, señala la Dra. Lee, “pero es el repertorio que más necesitan: los alimentos que les gustan, usar el baño, ese tipo de cosas”.

Los niños con necesidades menos complejas y cuyo nivel de funcionamiento es más alto, en realidad podrían terminar logrando la misma cantidad de lenguaje, si no más, que los niños de su edad con un desarrollo típico”.

Algunos niños podrán hablar en oraciones completas, utilizando un dispositivo de asistencia técnica. Otros adquirirán solo palabras únicas.

“Con este último estaríamos buscando determinar las metas más apropiadas para ellos”, señala la Dra. Lee. El beneficio se compararía con el esfuerzo que se necesitaría para lograrlo.

Es importante recordar que el tratamiento se adapta a las necesidades y habilidades específicas de cada niño.

La capacitación en comunicación funcional a menudo se imparte individualmente con un médico que es un patólogo del habla y del lenguaje o un psicólogo conductual capacitado en análisis de conducta aplicada (ABA).

Los padres tienen un papel importante en reforzar la capacitación, practicar lo que el niño aprendió y usarlo en una variedad de situaciones.

Cuando la FCT se realiza en la escuela, los maestros deberían ayudar a los niños a practicar las señales que han aprendido.

La FCT y los comportamientos problemáticos

El entrenamiento en comunicación funcional se desarrolló originalmente, en la década de 1980, como una forma de reducir los comportamientos problemáticos asociados con el autismo, incluidos las autolesiones y la agresión. La idea era que estos comportamientos se derivan de la incapacidad de comunicar las necesidades de manera efectiva.

Para utilizar la FCT para mitigar el comportamiento problemático, explica la Dra. Lee, el punto de partida es observar la función de esos comportamientos, lo que los médicos llaman una “evaluación funcional”. Eso requiere una observación atenta del niño.

Si un niño se golpea la cabeza contra la pared, se bofetea o si golpea a otro niño, ¿cuál es la función de este comportamiento? “Para llegar al fondo de estos comportamientos, observamos los antecedentes y las consecuencias.

¿Qué prepara el escenario para el comportamiento? ¿Cuándo sucede? ¿Cuándo no sucede? ¿Con quién pasa? ¿Qué suele suceder después?”

Si el catalizador de las conductas problemáticas parece ser algo que el niño no puede comunicar, entonces enseñarle una forma más confiable de comunicar sus necesidades puede extinguir esa conducta.

La Dra. Lee enfatiza que la FCT solo funciona para reducir el comportamiento problemático si puede evaluar correctamente la función del comportamiento para ese individuo.

“El tipo de comportamiento o tipografía, ese es el término técnico, realmente varía según el individuo”, explica. “Y puede variar para un individuo en diferentes puntos.

Por ejemplo, alguien podría comenzar con un comportamiento autolesivo y luego volverse agresivo, si encuentra que la agresión es más eficiente”.

Reemplazar la autolesión con lenguaje

Como todo comportamiento, el comportamiento autolesivo cumple una función. Generalmente una de estas:

  • Llamar la atención
  • Para acceder a un elemento o actividad deseada
  • Para escapar de una tarea no deseada
  • Para responder a una necesidad sensorial

Cuando los golpes en la cabeza o las bofetadas hacen que un niño reciba atención, obtenga algo que quiere, salga de algo que no quiere hacer o escape de una situación incómoda, el comportamiento se refuerza accidentalmente. La FCT puede ayudar a romper estos patrones de comportamiento poco saludables.

Una vez que los niños aprenden a pedir un descanso con una palabra, una señal o una imagen, y obtienen resultados de manera rápida y eficiente, es probable que elijan el comportamiento apropiado en lugar del comportamiento autolesivo.

La capacitación en comunicación funcional puede y se ha aplicado a todas las edades, desde preescolar hasta la edad adulta, pero a los expertos les gusta ver que comience lo antes posible.

“Lo que sabemos sobre el desarrollo del lenguaje es que cuanto antes sea la intervención, mejor”, señala la Dra. Lee.

“Así que cuanto más rápido podamos abordar estas cosas y más rápido podamos construir el repertorio de comunicación del niño, mejor estará”.

Pero la Dra. Lee agrega que ella ha visto que la FCT trabaja muy efectivamente con adultos que no tenían este tipo de entrenamiento antes, y algunos adquieren habilidades rápidamente.

“También he visto adultos que tardaron mucho tiempo en desarrollar un repertorio de palabras muy pequeño”, agrega, “pero ese pequeño repertorio fue muy, muy importante para ellos y para las personas a su alrededor en términos de una mejor comprensión sobre lo que necesitan y desean”.

Источник: https://childmind.org/article/como-ayudar-a-los-ninos-con-autismo-a-aprender-a-comunicarse/

Tratamiento

¿Cómo ayudar a mi hijo con autismo?

No existen medicamentos que puedan curar los TEA ni tratar los síntomas principales. Sin embargo, existen medicamentos que pueden ayudar a algunas personas que tienen un TEA a funcionar mejor. Por ejemplo, algunos medicamentos pueden ayudar a controlar los altos niveles de energía, la incapacidad para concentrarse, la depresión o las convulsiones.

Es posible que los medicamentos no afecten a todos los niños de la misma manera. Es importante trabajar con un profesional de atención médica que tenga experiencia en el tratamiento de niños con TEA.

Los padres y profesionales de atención médica deben vigilar de cerca el progreso y las reacciones del niño mientras toma los medicamentos para asegurarse de que cualquier efecto secundario del tratamiento no supere los beneficios.

También es importante recordar que los niños con TEA pueden enfermarse y lastimarse igual que los niños que no tienen TEA. Los exámenes médicos y odontológicos regulares deben ser parte del plan de tratamiento del niño.

A menudo, es difícil saber si el comportamiento del niño está relacionado con el TEA o es provocado por otra afección. Por ejemplo, golpearse la cabeza puede ser un síntoma de TEA o puede ser una señal de que el niño tiene dolores de cabeza. En estos casos, se necesita un examen físico minucioso.

Vigilar un desarrollo saludable significa prestar atención no solo a los síntomas relacionados con el TEA sino también a la salud física y mental del niño.

Servicios de intervención temprana

Las investigaciones muestran que los servicios de tratamiento de intervención temprana pueden mejorar considerablemente el desarrollo del niño.

[1],[2] Los servicios de intervención temprana ayudan a los niños desde que nacen hasta los 3 años (36 meses) de edad a aprender destrezas importantes. Los servicios incluyen terapia para ayudar al niño a hablar, caminar e interactuar con los demás.

Por lo tanto, es importante hablar con el médico de su hijo lo antes posible si piensa que su hijo tiene un TEA u otro problema del desarrollo.

Incluso si a su hijo no se le ha diagnosticado un TEA, podría reunir los requisitos para recibir servicios de tratamiento de intervención tempana.

La Ley para la Educación para Personas con Discapacidades (IDEA, por sus siglas en inglés) establece que los niños menores de 3 años (36 meses) de edad que estén en riesgo de tener retrasos del desarrollo podrían reunir los requisitos para recibir servicios.

Esos servicios se prestan mediante un sistema de intervención temprana de su estado. A través de ese sistema, puede solicitar una evaluación.

Además, el tratamiento de síntomas particulares, como la terapia del habla para los retrasos en el lenguaje, no requiere que espere hasta recibir un diagnóstico formal de TEA. Si bien la intervención temprana es extremadamente importante, la intervención puede ser útil a cualquier edad.

Tipos de tratamiento

Existen muchos tipos de tratamiento disponibles. Por ejemplo, el entrenamiento auditivo, el entrenamiento con pruebas discretas, la terapia con vitaminas, la terapia antilevadura, la comunicación facilitada, la musicoterapia, la terapia ocupacional, la fisioterapia y la integración sensorial.

Generalmente, los distintos tipos de tratamiento pueden dividirse en las siguientes categorías:

  • Enfoques en torno al comportamiento y la comunicación
  • Enfoques en torno a la alimentación
  • Medicamentos
  • Medicina complementaria y alternativa

Enfoques en torno al comportamiento y la comunicación

De acuerdo con los informes presentados por la Academia Estadounidense de Pediatría y el Consejo Nacional de Investigación, los enfoques en torno al comportamiento y la comunicación que ayudan a los niños con TEA son aquellos que ofrecen estructura, dirección y organización para el niño, además de participación familiar.

Análisis conductual aplicado

Un enfoque de tratamiento destacable para las personas con TEA se denomina análisis conductual aplicado (ABA, por sus siglas en inglés).

El ABA ha sido aceptado ampliamente por profesionales de atención médica y se ha utilizado en muchas escuelas y centros médicos de tratamiento.

El ABA fomenta los comportamientos positivos y desalienta los negativos a fin de mejorar una variedad de destrezas. Se hace seguimiento y se mide el progreso del niño.

Otras terapias que pueden formar parte de un programa completo de tratamiento para los niños con TEA incluyen las siguientes:

Enfoque basado en el desarrollo, las diferencias individuales y las relaciones interpersonales (DIR, por sus siglas en inglés o floortime)

El DIR se centra en el desarrollo emocional y de las relaciones (los sentimientos, las relaciones con los cuidadores). También se centra en la forma en que el niño lidia con la vista, los sonidos y los olores.

Tratamiento y educación de niños con autismo y discapacidades de la comunicación relacionadas (TEACCH, por sus siglas en inglés)

El método TEACCH utiliza pistas visuales para enseñar destrezas. Por ejemplo, las tarjetas con imágenes pueden ayudar a enseñarle a un niño cómo vestirse dividiendo la información en pasos pequeños.

Terapia ocupacional

La terapia ocupacional enseña destrezas que ayudan a la persona a vivir de la manera más independiente posible. Estas destrezas pueden incluir vestirse, comer, bañarse y relacionarse con las personas.

Terapia de integración sensorial

La terapia de integración sensorial ayuda a la persona a lidiar con la información sensorial, como lo que ve, escucha y huele. La terapia de integración sensorial puede ayudar al niño al que le molestan ciertos sonidos o que no quiere que lo toquen.

Terapia del habla

La terapia del habla ayuda a mejorar las destrezas de comunicación de una persona. Algunas personas pueden aprender destrezas de comunicación verbal. Para otras, el uso de gestos o paneles con imágenes es más realista.

Sistema de comunicación por intercambio de imágenes (PECS, por sus siglas en inglés)

El sistema PECS usa símbolos con dibujos para enseñar destrezas de comunicación. Se enseña a la persona a usar símbolos con dibujos para hacer preguntas y responderlas, y tener una conversación.

Enfoques alimentarios

Algunos tratamientos nutricionales han sido elaborados por terapeutas de reputación confiable. Sin embargo, muchos de estos tratamientos no cuentan con la base científica necesaria para hacer una recomendación general. Un tratamiento no comprobado puede ayudar a un niño, pero no a otro.

La mayoría de las intervenciones biomédicas contemplan cambios en la alimentación. Estos cambios incluyen eliminar ciertos tipos de alimentos de la dieta de un niño y la utilización de suplementos vitamínicos o minerales.

Los tratamientos nutricionales se basan en la idea de que las alergias a los alimentos o la falta de vitaminas o minerales causan síntomas de TEA.

Algunos padres creen que los cambios en la alimentación pueden provocar cambios en la manera en que un niño siente o actúa.

Si usted está pensando en cambiar la alimentación de su niño, hable primero con su médico. O hable con un nutricionista para asegurarse de que su niño está recibiendo vitaminas y minerales importantes.

Medicamentos

No existen medicamentos que puedan curar los TEA ni tratar los síntomas principales. Pero existen medicamentos que pueden ayudar a algunas personas con los síntomas relacionados. Por ejemplo, algunos medicamentos pueden ayudar a controlar los altos niveles de energía, la incapacidad para concentrarse, la depresión o las convulsiones.

Tratamientos complementarios y alternativos

Para aliviar los síntomas de TEA, algunos padres y profesionales de atención médica utilizan tratamientos que están fuera de lo que el pediatra recomienda habitualmente.

Estos tipos de tratamiento se conocen como tratamientos complementarios y alternativos (CAM, por sus siglas en inglés).

Pueden incluir alimentación especial, quelación (un tratamiento que busca eliminar los metales pesados, como el plomo, del cuerpo), sustancias biológicas (p. ej., la secretina) o técnicas manipulativas del cuerpo (como la presión profunda).[3]

Estos tipos de tratamiento generan mucha controversia. Antes de comenzar uno de estos tratamientos, analícelos minuciosamente y hable con el médico de su hijo.

Referencias

  1. Handleman, J.S., Harris, S., eds. Preschool Education Programs for Children with Autism (2nd ed). Austin, TX: Pro-Ed. 2000.
  2. National Research Council. Educating Children with Autism. Washington, DC: National Academy Press, 2001.
  3. Gupta, Vidya Bhushan. Complementary and Alternative Medicine. New York Medical College and Columbia University, 2004. Pediatric Habilitation, volume 12.
  4. Levy, S. Complementary and Alternative Medicine Among Children Recently Diagnosed with Autistic Spectrum Disorder; Journal of Developmental and Behavioral Pediatrics, December 2003; vol 24: pp 418-423. News release, Health Behavior News Service.

Источник: https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/autism/treatment.html

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: