¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

Dislexia en niños: cómo detectar esta dificultad para aprender y ayudar a tu hijo

¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

Según DISFAM, la dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.

Su incidencia entre la población escolar es de un cinco por ciento, siendo habitual encontrar un caso de dislexia por cada clase de 20-25 alumnos. Te explicamos en qué consiste este trastorno y por qué es tan importante el diagnóstico precoz.

Los padres suelen ser los primeros en percatarse de que algo sucede cuando advierten que su hijo presenta dificultades para distinguir y memorizar letras o grupos de letras. Sin embargo, en la mayoría de los casos suele ser el profesor quien da la voz de alarma.

Y es que este trastorno conlleva una serie de síntomas que tienden a hacerse más notables en el entorno escolar. Entre las señales que deben ponernos en alerta están:

  • El niño carece de fluidez verbal y capacidad lingüística acorde a su edad.
  • Tiene dificultades para memorizar las canciones y problemas con los ritmos musicales, así como para memorizar series o secuencias, colores, rimas simples, recitar el alfabeto…
  • Altera el orden de colocación de las letras o sílabas, u omite determinadas letras.
  • Al escribir las frases junta algunas palabras.
  • Confunde aquellas palabras cuyas pronunciaciones se asemejan por su fonética.
  • Poca habilidad para hacer los ejercicios manuales y grafías.
  • La lectura se caracteriza por las omisiones, sustituciones, distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión.
  • Confusión entre derecha e izquierda.
  • Dificultades en las nociones espacio-temporales.

También hay algunos síntomas que se dan en la etapa de bebé que pueden hacernos sospechar, como una cierta inmadurez psicomotriz respecto a los bebés de su misma edad, problemas de coordinación, equilibrio y lateralidad, o retraso a la hora de aprender a hablar.

Las probabilidades de que un niño tenga dislexia son mayores si alguno de los padres ha tenido este trastorno. No en vano, según la AEP el 60 por ciento de los niños disléxicos tiene un progenitor que también lo es.

Dislexia relacionada con otros trastornos

Según los expertos, la dislexia se asocia en ocasiones a la aparición de otros trastornos como:

  • TDHA
  • Dispraxia (falta de coordinación de los movimientos)
  • Déficit de atención
  • Discalculia (dificultad para aprender los principios de cálculo)
  • Trastornos emocionales

Cuándo y cómo se diagnostica la dislexia

Aunque algunos síntomas de dislexia ya pueden apreciarse en la etapa de preescolar, no suele ser hasta el inicio de la etapa de Primaria (entre los seis y los ocho años) cuando se diagnostica. En este momento, los niños ya comienzan a leer y a escribir con más soltura, y es cuando aparecen las primeras dificultades.

El diagnóstico precoz es muy importante para evitar consecuencias negativas en el niño, ya que una dislexia no diagnosticada se suele asociar a malas notas, fracaso escolar, desmotivación por aprender, problemas de conducta, inseguridades, baja autoestima, depresión y ansiedad…

Tras la sospecha inicial de la familia y/o el profesorado, el niño debe ser valorado por un orientador escolar (pedagogo, psicólogo o psicopedagogo). La evaluación se realiza por medio de pruebas estandarizadas (test) que verifiquen dicho trastorno.

¿Qué hacer después del diagnóstico?

La dislexia se debe a una disfunción cerebral, por lo que es una condición que permanecerá de por vida. Sin embargo, la reeducación permite mejorar y corregir muchos errores, teniendo mejor pronóstico cuanto antes se inicie el tratamiento.

Tras el diagnóstico de dislexia, los padres deben poner en conocimiento del colegio el problema, para que el niño pueda contar con el debido apoyo, como materiales inclusivos, adaptaciones no significativas y adaptaciones en los exámenes.

DISFAM recalca la importancia de insistir en este punto, puesto que las personas con dislexia y otras dificultades específicas de aprendizaje están amparadas por el artículo 71, 72 y 79 BIS de la Ley Orgánica de Educación, además de que en muchas Comunidades Autónomas existen decretos específicos que amparan a este colectivo.

Pero al margen del apoyo que brinde el colegio, la familia adquiere un papel fundamental a la hora de ayudar al niño con dislexia, pues debe procuparle un ambiente relajado y comprensivo que fortalezca su autoestima.

Desde la web En Familia, de la AEP, nos proponen algunos juegos para hacer desde casa y que pueden ayudar al niño:

  • Jugar a enumerar palabras que comiencen con una letra determinada
  • Jugar al «Veo, veo», incorporarndo palabras con una o varias letras concretas
  • Hacer sopas de letras
  • Dar palmas por cada sílaba o cada palabra
  • Adivinar palabras sabiendo tan solo alguna de sus letras

Fotos | iStock

Más información | DISFAM

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/dislexia-ninos-como-detectar-esta-dificultad-para-aprender-ayudar-a-tu-hijo

¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

La dislexia es un trastorno que provoca problemas a la hora de leer y escribir, principalmente, lo cual puede causar muchos problemas de aprendizaje al niño si no se detecta a tiempo y se ponen los medios necesarios, tanto en casa como en el colegio, para ayudar al pequeño a superar esta dificultad. 

Indice

¿Qué es la dislexia?

La dislexia se caracteriza por causar problemas a la hora de identificar, comprender y reproducir los símbolos escritos. Es un tipo de deficiencia del aprendizaje que se manifiesta por la dificultad que el niño presenta para leer y comprender el lenguaje escrito.

 Para las personas con dislexia, es complicado distinguir el sonido y las formas de las letras, lo que se traduce en dificultades con la ortografía, la escritura, la capacidad para deletrear y el habla.

Algunos de estos sonidos no son retenidos por ellos, como si fueran ciegos o sordos a esas formas y sonidos, lo que dificulta enormemente su aprendizaje.

Las causas de la dislexia aún no están claras, a pesar de la gran cantidad de estudios e investigaciones que se han realizado sobre el tema. Sin embargo, algunas de las razones empiezan a estar claras y se piensa que puede ser causada por factores hereditarios, problemas tempranos de audición, o una combinación de ambos.

El cerebro de los niños disléxicos muestra una alteración inusual de la actividad entre su lado izquierdo y derecho. En concreto, cuando la mayoría de las personas usa solo el lado izquierdo del cerebro para trabajar con el lenguaje, los niños disléxicos utilizan además el lado derecho, lo que causa estos problemas haciendo que su cerebro tenga que trabajar seis veces más.

El problema es que no siempre es fácil detectar este problema de manera temprana ya que todos los niños comenten errores al aprender a leer y escribir.

Sin embargo, hay que prestar atención ya que los niños disléxicos persisten en los mismos errores cuando los demás alumnos los han superado.

Y, aunque cada niño disléxico presenta unos síntomas, hay ciertos rasgos comunes que debemos conocer:

1- Tienen una gran capacidad intelectual, pero les cuesta acceder al lenguaje escrito.

2- Son calificados de vagos, inmaduros, hiperactivos o con déficit de atención, pero realmente no son vagos, solo tienen dificultades no diagnosticadas que frustran su proceso de aprendizaje.  

3- Suelen presentar baja autoestima e inseguridad.

4- Sueñan despiertos y pierden la noción del tiempo con facilidad.

5- Pueden quejarse a menudo de mareo, dolor de cabeza o estómago cuando leen o escriben a causa de la ansiedad que les causan estas tareas.

Los niños con dislexia pueden sentirse frustrados al ver que no son como el resto de sus compañeros y pueden ser objeto de burla por parte de estos, lo que les genera inseguridad al ir al colegio.

Por eso, es importante diagnosticar la dislexia cuanto antes para establecer las pautas y métodos de ayuda más favorables en cada caso cuanto antes y así evitar el fracaso escolar y las malas notas durante años.

Tratamiento de la dislexia

Con el tratamiento adecuado los niños pueden aprender a leer y desarrollar estrategias que les ayuden a desarrollar un aprendizaje normal.

Para ello, es necesario acudir a un logopeda o educador especializado que le enseñará diversas técnicas como vincular las letras con los sonidos para hacer palabras, leer en voz alto, aprender a escuchar y repetir. Es necesario enseñarle de nuevo a leer y escribir pero con otras técnicas que favorezcan su aprendizaje.

El niño puede apoyarse en su memoria visual y táctil escribiendo las letras en el aire, en el suelo, utilizando cartulinas, o moldeándolas con plastilina y luego unirlas formando palabras.

¿Qué podemos hacer los padres?

Primero, estar alerta para detectar el problema cuanto antes. Fíjate si a tu hijo le cuesta concentrarse en algunos aspectos, no tienen problemas de vista pero se acerca mucho a las cosas para mirarlas de cerca, se cae al suelo más de lo normal, es muy desorganizados o percibe de manera diferente la forma de los objetos.

Los padres deben, sobre todo, apoyar al niño emocional y socialmente. Debe sentirse comprendido y respetado por sus padres y nunca juzgado por sus problemas. Hay que valorar su esfuerzo y no solo sus notas.

Hay que darle el tiempo necesario para que pueda realizar sus deberes y transmitirle que no es estúpido, sino que tiene un problema que puede tratarse y resolverse. Los padres deben evitar la ansiedad y la frustración que el niño puede sufrir por sus problemas en el colegio.

Enséñale a que aprenda de sus errores. Debes ayudarle a encontrar su error y explicárselo para que no ocurra otras veces.

Debes darle mensajes claros para que comprenda lo que le pasa y evitar las comparaciones. Explícale qué es la dislexia y cómo se trata y déjale claro que no tiene que avergonzarse por sufrirla.

Busca otras alternativas en casa para que aprenda, como películas, canciones, aprendizaje cooperativo, etc.

Aunque le cueste y no quiera leer, debe dedicar mucho tiempo a la lectura para comprender mejor los mensajes y avanzar en su aprendizaje. Puede empezar por frases sueltas para posteriormente leer párrafos y textos más grandes. Igual con la escritura.

Cuando aprenda una palabra nueva, acompáñala con la escritura para que lo relacione con el sonido de la palabra, especialmente con las que sean más complicadas.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/ninos/educacion/como-ayudar-a-mi-hijo-dislexico-9519

¿Cómo ayudar a los niños con dislexia?

¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

El primer paso para ayudar a los niños con dislexia es tener claro que la dislexia es simplemente una dificultad del aprendizaje y no debe considerarse como un déficit cognitivo. No se trata de un problema intelectual en lo absoluto. Y por lo general, suele detectarse alrededor de los 6 años de edad, cuando los niños comienzan a aprender a leer.

¿Quiere decir esto que supone dificultades? Sí, pero todas son superables. No debemos preocuparnos, si nuestro hijo ha sido diagnosticado con dislexia, de acuerdo a los psiquiatras, esto no afecta su potencial intelectual; solo que necesitará algo de ayuda en ciertos aspectos.

Los niños con dislexia tienen dificultad para leer con claridad, lo que en muchas ocasiones deriva en dificultad de compresión lectora, y por ende, en el aprendizaje de la escritura (especialmente en el ámbito ortográfico). En ocasiones también supone una dificultad para comprender operaciones matemáticas, pero todo esto puede superarse con paciencia y esfuerzo.

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene dislexia?

En primer lugar ni los padres ni los maestros están capacitados para confirmar esta situación. Si tenemos sospechas de que nuestro hijo puede padecer de dislexia infantil, lo mejor que podemos hacer es acudir a un profesional cualificado en este aspecto, como podría ser un logopeda o un pedagogo. 

Los especialistas realizarán una serie de pruebas al niño, las cuales observarán y estudiarán con detalle para poder dar un diagnóstico acertado, así como las distintas pautas a seguir a partir de entonces.

¿La dislexia tiene cura?

La dislexia no tiene cura como tal pero sí se pueden reducir las dificultades que conlleva gracias a un apoyo constante y adecuado, en función de las instrucciones que nos brinde el especialista.

Existen diversos programas de apoyo y cada uno se ha diseñado dependiendo de las necesidades de cada individuo. Por este motivo, no es posible explicar a ciencia cierta cuál será específicamente el que le toque a tu hijo. Dependerá de sus capacidades y de lo que analice el especialista.

Lo que sí podemos asegurarte es que en el colegio, una vez te reúnas con el equipo de docencia y atención psicológica, le proporcionará ayuda de forma personalizada a tu hijo, y también podrán guiarte a la hora de encontrar grupos de apoyo extra-escolar, tareas dirigidas, o simplemente, actividades complementarias que puedan ayudar al pequeño.

En primer lugar lo que debe hacer es si tiene sospechas de que nuestro hijo sufre dislexia de algún tipo debes de contactar con un profesional inmediatamente. El simple hecho de confirmar este problema a una edad temprana garantiza en mayor medida su tratamiento. Estar conscientes, informados y dispuestos a salir adelante es la mejor forma de ayudar a nuestros hijos.

Existen muchas actividades que podemos realizar en casa con nuestro hijo que ayudarán en su mejora. Aquí te ofrecemos algunas herramientas que pueden ser de tu ayuda:

Teléfono móvil

Hoy en día todo el mundo tiene un teléfono móvil. Pues bien, existen una enorme cantidad de aplicaciones para estos teléfonos que nos facilitan herramientas y estrategias de mucha utilidad. De hecho, podemos descargar distintos juegos que combinen la lectura con otros aspectos de provecho para entretener y ayudar a nuestros hijos a la vez.

Lo principal es ayudar a los niños disléxicos con su dificultad al leer, ya que para ellos, se hace una tarea bastante cuesta arriba al comienzo.

En las aplicaciones disponibles en nuestros teléfonos inteligentes podremos encontrar un sinfín de propuestas que pueden ser de gran utilidad. Todo es cuestión de buscar sacar provecho de ellas para obtener los beneficios que deseamos. Especialmente, se recomiendan aquellas apps semi-educativas, las más populares en este aspecto son:

También se recomiendan para los niños con dislexia todas aquellas apps que consistan en solución de sopas de letras, construcción de frases, ordena la frase, y afines. Por otra parte, podemos utilizar programas de repetición de sonidos para ayudar a los niños que les cueste más hablar correctamente.

Una recomendación que nos gustaría hacerte es que revises bien si la app se encuentra disponible en tu idioma (y el del niño) para que sea realmente eficaz la ayuda.

Juegos de mesa

Esta actividad convertirá el tratamiento y el estudio en juegos. Está demostrado que los niños aprenden más jugando que realizando otras actividades por lo tanto esto le vendrá genial. Podemos recrear o inventarnos multitud de juegos multisensoriales, te damos algunas ideas:

Consiste en adivinar una palabra. El dibujante señalará las sílabas que contiene y la otra persona irá diciendo letra por letra de las que cree que contiene. Si la palabra no contiene una de las letras que el jugador diga el dibujante pintará un miembro de un muñeco ahorcándose.

Gana el jugador si consigue averiguar la palabra entera sin que el dibujante haya podido dibujar al muñeco entero y se haya “ahorcado”. Este juego ayuda al niño a relacionar las letras con sus sonidos.

Haremos una lista de palabras parecidas y una de ella no existirá. El niño tiene que decir cuál de todas es la inventada. Para hacerlo más divertido podemos hacer que el niño se invente un significado.

En una cuadrícula colocaremos letras de tal forma que algunas formen palabras y otras estén aleatoriamente. El niño tendrá que buscar la palabra que le digamos entre toda la “sopa”. Este juego puede ser complicado para él por lo tanto es conveniente ayudarlo como si ambos fueran un equipo.

Un jugador le dice al otro la primera letra de algún objeto que esté viendo en ese momento. El otro jugador tendrá que adivinar de qué se trata.

Consiste en decir una palabra tras otra con la única condición de que la primera sílaba de la palabra tiene que ser la misma que la última palabra que se haya dicho.

Este juego es muy divertido y los niños se reirán mucho. Debemos de ir contando una historia pero palabra por palabra. Es decir, cada persona dirá una palabra y quién esté sentado a su lado seguirá la historia con otra palabra y así consecutivamente.

Algunos niños con dislexia tienen dificultades para orientar la derecha y la izquierda. Podemos fomentar su aprendizaje con juegos en los que se traten ambos lados.

El más común es el popular Twister que en base a una ruleta tendremos que poner una parte de nuestro cuerpo en un color. Este juego además de utilizar partes del cuerpo juega con colores y formas por lo tanto es genial en este caso.

Otra opción es inventarnos un baile e ir diciendo los movimientos que realizamos en voz alta. Por ejemplo: Pie derecho hacia adelante y mano izquierda en la cabeza.

La dislexia es una dificultad específica, persistente pero no interviene en el desarrollo cognitivo normal. Se le asocia frecuentemente con la dificultad para el desarrollo de la escritura correcta (disortografía).

No tiene por qué suponer un trauma en nuestras vidas (ni en la de los niños con dislexia) si decidimos ser proactivos y mantener una buena actitud ante los retos que se nos presenten. Recordemos que además de ayudarles con las actividades, también debemos ser su apoyo. Estamos aquí para brindarles afecto, inspirarles fortaleza y valor.

Te podría interesar…

Источник: https://eresmama.com/como-ayudar-ninos-con-dislexia/

7 pasos útiles para detectar la dislexia

¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

La dislexia es un trastorno específico del aprendizaje de la lectura, de origen neurobiológico, crónico y con un componente hereditario significativo. Es decir, perdura durante toda la vida, si bien es en la etapa escolar donde el impacto es mayor.

Estudios en lengua inglesa estiman su prevalencia aproximadamente en un 10% de la población.

Si bien en los años 80 se establecían diferentes tipos de dislexia, las investigaciones actuales reafirman y concluyen que el origen es una afectación del procesamiento fonológico, es decir, el niño tiene muchas dificultades en asociar el sonido con la letra que le corresponde, desencadenando errores al leer y al escribir.

Los primeros síntomas se detectan ya en etapa infantil, si bien se diagnostica una vez finalizado 2º de primaria. Ello no significa, que debamos esperar para intervenir hasta tener un diagnóstico, sino que la intervención debe ser lo más pronta posible, una vez detectadas las dificultades en conciencia fonológica.

La detección precoz, por tanto, es esencial tanto para la reducción de la gravedad del trastorno como para evitar las consecuencias emocionales que comporta tener una dificultad de aprendizaje en un área que es tan esencial a nivel académico.

Así mismo, el desconocimiento de lo que les pasa como niños, afecta directamente su autoestima y deteriora su estado anímico de forma progresiva, interfiere en la interacción con otros niños y su sensación de incapacidad es mayor cuanto más tardemos en detectarlo.

No hay persona con dislexia que no haya pensado que la causade su problema de aprendizaje era su baja inteligencia, creencia totalmente errónea pero que les determina su relación con el mundo.

Detrás de muchos fracasos escolares y vitales podemos encontrar un trastorno de aprendizaje no detectado.

Ante esta necesidad de respuesta inmediata a las necesidades de un niño con dislexia nos preguntamos ¿cómo la podemos detectar? Aquí se exponen 7 indicadores que nos pueden hacer sospechar que nuestro hijo/alumno presenta este tipo de dificultad:

1. Buena capacidad intelectual

El primer indicador es que el niño muestra un desarrollo normal y una inteligencia propia de su edad, pero que tiene una dificultad muy importante para aprender a leer y a escribir, en contraposición a otros aprendizajes generales y vitales, que ha integrado sin dificultad. Nos extraña que le cueste tanto este aprendizaje y que manifieste tanto malestar a la hora de enfrentarse a las letras y los textos.

2. Dificultades en el área de lectura

El primer signo lo encontramos en etapa infantil, cuando el niño empieza a jugar con los sonidos, las sílabas y las palabras (a través de rimas, ritmos, desglose en sílabas por ejemplo, todo a nivel oral) y luego a asociar esos sonidos con las letras que le corresponden, integrando ya la grafía.

Esta dificultad en la conciencia fonológica desencadena en el desarrollo del aprendizaje de la lectura múltiples errores como omisiones de letra (no lectura), sustituciones de letra (cambio) adiciones (añadir letras), Inversiones (leer /al/ en vez de /la/), rotaciones (leer /b/ en vez de /d/).

La lectura no es fluida, muchas veces silábica (en edad no inicial), es vacilante, con repeticiones, la velocidad es baja y tiene dificultades para comprender lo que ha leído.

3. Dificultades en el área de escritura

Esta dificultad en la conciencia fonológica también desencadena errores en la escritura. Omite, sustituye, hace adiciones, invierte rota, une y fragmenta palabras, etc. También tiene mucha dificultad para integrar la norma ortográfica y suele cometer errores de cambios de consonantes que suenan igual (/g/, /j/, /y/, /ll/, etc.

), omite los acentos y los signos de puntuación, así como las mayúsculas. Le cuesta expresar sus ideas por escrito, negocia las líneas que tiene que tener un texto, y suelen tener tendencia a enumerar ideas con una pobre sintaxis.

La letra a veces puede estar afectada, sobre todo en el trazo ligado que precisa más dominio de coordinación que la letra mayúscula.

4. Pensamiento con predominio visual

Un niño con dislexia suele tener un pensamiento de claro predominio visual por encima del lingüístico, integrando mucho mejor la información a través de las imágenes que a través de las palabras.

Aprende de forma más satisfactoria con estrategias y técnicas de estudio que reduzcan el contenido verbal y se apoyen en lo visual, tales como mapas mentales, mapas conceptuales, esquemas, fichas.

Tienen dificultades para hacer resúmenes y sintetizar ideas, discerniendo lo principal de lo secundario.

5. Dificultades en funciones ejecutivas

Además de las dificultades lectoras y escritoras un niño con dislexia suele tener dificultades de acceso al léxico (encontrar palabras por ejemplo que empiecen por una letra determinada) o presenta un vocabulario más bajo de lo esperable, dificultades en la secuenciación (por ejemplo, aprender tablas de multiplicar, días de la semana, horas del reloj), en la planificación y organización de tareas y suelen ser desordenados. Tienen muy buena memoria a largo plazo, pero baja memoria de trabajo, pudiendo presentar olvidos de información fácilmente. Pueden tener baja flexibilidad y dificultades para adaptarse a los cambios.

6. Dificultades de lenguaje y/o motrices y/o atencionales

Dado que la dislexia es un trastorno de neurodesarrollo con bases cognitivas compartidas con otros, podrían presentar asociada a esta dificultad problemas de lenguaje oral importantes (tanto expresivos como comprensivos, que nos harían sospechar de la presencia de un trastorno del lenguaje primario), dificultades en motricidad fina y gruesa y en la coordinación de movimientos y equilibrio (dispraxia) y/o problemas atencionales significativos que van más allá al simple hecho de enfrentarse a material escrito, con facilidad para distraerse, dificultades para seguir órdenes complejas, para mantener la atención sostenida en un periodo de tiempo, malestar ante el esfuerzo mental o en la atención a detalles y la concentración (déficit atencional).

7. Afectación emocional y/o comportamental

Cualquier niño con dislexia, presenta afectación emocional secundaria al estrés vivencial que supone enfrentarse de forma continuada con tareas donde se pone en evidencia su problema de aprendizaje.

El desconocimiento de los que les pasa, hace que lo achaquen a la inteligencia, se sienten inferiores a los iguales, mermando autoestima y generando problemas emocionales como ansiedad, depresión, trastornos de conducta, problemas alimentarios y de sueño, somatizaciones (malestar físico fruto de la tensión psíquica), etc. Suele estar irritable, fácilmente pierde el control o llora, se repliega en sí mismo o dejan de comunicarse y cuando lo hace frecuentemente explota. Para evitar esta angustia pueden mostrar mecanismos de evitación, como no querer hacer las tareas, esconder información e incluso mentir ante notas y deberes, para salvaguardar su estado emocional y no confirmar su sospecha “soy tonto”. 

Por tanto, si tienes cerca un niño que presente un importante número de síntomas, informa a la escuela y busca un especialista en neurodesarrollo que descarte o diagnostique la dislexia. Es esencial la detección precoz para la compensación de su aprendizaje y para evitar secuelas emocionales que, en muchos casos, acaban perdurando y afectando hasta la edad adulta.

Helena Alvarado es psicóloga, pedagoga terapeuta y logopeda habilitada y profesora de dificultades específicas de aprendizaje en la Universidad de las Islas Baleares.  

Cursos Online

Dislexia: diagnóstico e intervención

Adquirirás una visión integradora que permita identificar e intervenir a niños y adolescentes con este perfil para favorecer su desarrollo. ¡EMPIEZA HOY MISMO! Finalización: 31 de julio de 2021

Источник: https://integratek.es/blog/2016/07/04/7-pasos-para-detectar-la-dislexia/

Ejercicios que podemos realizar si sospechamos que nuestro hijo/a es disléxico.

De manera resumida explicamos algunos de los ejercicios que podemos hacer con nuestro hijo/a para prepararles hacia el aprendizaje de la lectoescritura, los cuales están principalmente indicados para niños/as con familiares disléxicos o para aquellos que muestren dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura, aunque este tipo de ejercicios son muy beneficiosos para cualquier niño/a dentro de las edades mencionadas.

Ejercicios de Conciencia Fonológica

Pretenden mejorar la habilidad de representar y operar mentalmente con los sonidos del lenguaje, influyendo directamente en los procesos de decodificación lectora, así como ejercitan la  memoria  de trabajo u operativa, directamente relacionada con el aprendizaje lectoescritor.

A la hora de llevar a cabo las siguientes actividades debemos tener en cuenta unas instrucciones básicas para trabajar la Conciencia Fonológica.

Ejercicios de Conciencia silábica

  • Segmentación silábica: Pedirle que nos diga cuántas sílabas tiene una palabra. Ejemplo: ¿Cuántas sílabas tiene la palabra espirales? “Es-pi-ra-les” = 4
  • Omisión de sílabas: Pedirle que omita una determinada sílaba. Ejemplo: ¿Qué quedaría si a la palabra “espirales” le quitamos la 2º sílaba. “Esrales”
  • Sustitución de sílabas: Pedirle que sustituya una determinada sílaba de la palabra por otra que le demos. Ejemplo: Sustituye la 2º sílaba de la palabra “Espirales” por la sílaba “bu”. “Esburales”.
  • Encontrar sílabas ocultas oralmente. Ejemplo: Le pedimos que nos indique la sílaba oculta o trocito que falta en la palabra “Fri-rifico” y tendría que responder “go”.
  • Identificar que sílaba se repite en dos palabras distintas. Ejemplo: ¿Qué trocito suena igual en explanada y plano? “pla”.
  • Juegos tipo veo-veo o cadena de palabras a través de sílabas. Ejemplo Veo-veo una cosita que comienza por el trocito “pla” o cadenas de palabras tipo “escayola, lazo, zorro, ropa, paloma…”
  • Ejercicios de ordenar sílabas para formar palabras: Ordena las sílabas para formar una palabra, “lla – tor – ti” / “tortilla”.
  • Ejercicios de completar palabras con sílabas. Ejemplo: Cara__lo, tendría que escribir “me”.

Ejercicios de Conciencia fonémica

  • Segmentación de fonemas: Pedirle que nos diga cuántos sonidos tiene una palabra. Ejemplo: ¿Cuántos sonidos tiene la palabra espirales? “E-s-p-i-r-a-l-e-s” = 9.
  • Omisión de fonemas: Pedirle que omita un determinado sonido. Ejemplo: ¿Qué quedaría si a la palabra “espirales” le quitamos el 2º sonido, o el sonido /s/. “Epirales”.
  • Sustitución de fonemas: Pedirle que sustituya un determinado sonido de una palabra por otro que le demos. Ejemplo: Sustituye el 2º sonido de la palabra “Espirales” por el sonido /r/. “Erpirales”.
  • Encontrar los sonidos ocultos. Ejemplo: Le pedimos que nos indique el fonema oculto o sonido que falta en la palabra “Es-irales” y tendría que responder /p/.
  • Identificar que sonido se repite en dos sílabas o palabras distintas. Ejemplo: ¿Qué sonido o fonema suena igual en far y flo? /f/, ¿ Y en castaña y codo? /k/.
  • Ejercicios de discriminación auditiva de sonidos. Ejemplo: Le damos varias imágenes, objetos o dibujos y le pedimos que rodee los que llevan el sonido /l/.
  • Juegos tipo veo-veo a través de sonidos. Ejemplo Veo-veo una cosita que empieza por el sonido /p/.
  • Ejercicios de ordenar grafemas para formar palabras: Ordena las siguientes letras para formar una palabra, “ l p á i z “ / “lápiz”.
  • Ejercicios de completar palabras con grafemas. Ejemplo: Cara_elo, tendría que escribir “m”.
  • Dictados de sonidos: Ejemplo; le hacemos un dictado de sonidos en el que tenga que adivinar que palabra estamos nombrando, también le podemos decir a el niño/a que nos diga los sonidos que componen una determinada palabra. Ejemplo: ¿Qué palabra estoy nombrado? /p/ /e/ /l/ /o/ /t/ /a/. No se dice el nombre de las letras sino el sonido de cada grafema.

Ejercicios de Conciencia Léxica

  • Contar mentalmente las palabras de una frase: ¿Cuántas palabras distintas hay en la oración: “Mis amigos vienen hoy a casa por la tarde”? 9 palabras.
  • Omitir una determinada palabra de una frase: Qué quedaría si quitamos la 3º palabra de la oración: “Mis amigos vienen hoy a casa por la tarde” / “Mis amigos hoy a casa por la tarde”.
  • Sustituir una determinada palabra en una frase: Qué quedaría si sustituimos la 3º palabra de la oración por la palabra “sol”; “Mis amigos sol hoy a casa por la tarde”.
  • Separar frases escritas en palabras. Ejemplo: Separa con rayitas las palabras de esta oración: “Misamigosvienenhoyacasaporlatarde”.
  • Escribir oraciones con un determinado número de palabras dando alguna instrucción previa. Ejemplo escribe una frase de 8 palabras con el binomio “ volar- noche”; Por la noche vi volar un pájaro azul”.

Ejercicios compensatorios de deletreo, sopas de letras y rimas

  • Ejercicios de deletreo de palabras: Igual que los dictados de sonidos podemos hacer juegos de deletreo en los que trabajemos el nombre de las letras, aunque para los disléxicos es más importante trabajar el sonido de los grafemas que el nombre de las letras.
  • Actividades con rimas: encontrar dos palabras que rimen mediante imágenes, hacer grupos o dúos de palabras que rimen, terminar rimas propuestas con la palabra final, etc…

Los juegos de letras tipo Scrabble, así como los crucigramas y sopas de letras también ayudan a mejorar la Conciencia Fonológica de manera indirecta.

Ejercicios de orientación y discriminación visual de símbolos y grafemas. (Complementarios)

  • Discriminación visual de sílabas o grafemas: Ejemplo le escribimos varias sílabas o letras, (acordes a lo que estemos trabajando en el momento o en las que se observe mayor dificultad) y le pedimos que encuentre y rodee las que vayamos nombrando.
  • Encontrar el grafema, sílaba o palabra igual al modelo entre otros visualmente parecidos, con diferente orientación o estructura silábica.

Actividades y ejercicios logopédicos para mejorar el nivel lector en disléxicos.

Aquí encontrará algunas orientaciones o consejos específicos para ayudar a su hijo/a disléxico a hacer los deberes .

Источник: https://www.ladislexia.net/como-ayudar-a-mi-hijo-dislexico/

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: