¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?

Contents
  1. El sobrepeso y la obesidad infantil: cómo ayudar a su hijo a lograr un peso saludable
  2. ¿Por qué es importante que mi hijo aprenda buenos hábitos de alimentación y ejercicio?
  3. El camino hacia una mejor salud
  4. Ayude a su hijo a elegir alimentos saludables
  5. ¿Cómo puedo alentar a mi hijo a ser más activo físicamente?
  6. Limite el tiempo de pantalla
  7. Aspectos a tener en cuenta
  8. Preguntas para su médico
  9. Cómo ayudar a su hijo si tiene exceso de peso | NIDDK
  10. ¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene exceso de peso?
  11. ¿Por qué debería preocuparme?
  12. ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a tener hábitos saludables?
  13. ¿Qué puedo hacer para mejorar los hábitos de alimentación de mi hijo?
  14. Ideas para refrigerios saludables
  15. ¿Cómo puedo ayudarle a mi hijo a ser más activo?
  16. ¿Dónde puedo pedir ayuda?
  17. ¿Qué debo buscar en un programa para el control de peso?
  18. ¿De qué otra manera puedo ayudar a mi hijo?
  19. Qué son ensayos clínicos, y que rol juegan los niños en la investigación?
  20. Que ensayos clínicos están abiertos?
  21. References
  22. Mi hijo tiene sobrepeso, ¿qué debo hacer para cambiar la situación?
  23. 1. Hablar del tema abiertamente
  24. 2. Actuar como ejemplo y en familia
  25. 3. Plantearle actividades en las que se ejercite
  26. 4. Enseñarles a comer y a disfrutar de la comida real
  27. 5. Buscar las causas reales del sobrepeso
  28. ¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?
  29. Impacto de la obesidad en niños
  30. Consejos para ayudar a tu hijo obeso
  31. Mi hijo tiene sobrepeso, ¿cómo lo ayudo?
  32. Hablar con tu pequeño sobre su sobrepeso
  33. Aumenta la actividad física de tu hijo
  34. Procura una dieta más balanceada
  35. Únete al combate del sobrepeso

El sobrepeso y la obesidad infantil: cómo ayudar a su hijo a lograr un peso saludable

¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?

Los niños necesitan una determinada cantidad de calorías para crecer y desarrollarse. Pero si un niño ingiere más calorías de las que usa, el cuerpo almacena estas calorías adicionales en forma de grasa. En los niños que de lo contrario están sanos, el aumento de peso ocurre más a menudo porque el niño consume más calorías de las que usa.

¿Por qué es importante que mi hijo aprenda buenos hábitos de alimentación y ejercicio?

Una buena nutrición y la actividad física regular pueden ayudar a su hijo a alcanzar y mantener un peso saludable. Enséñele a su hijo buenos hábitos de alimentación y ejercicio cuando es pequeño.

Esos buenos hábitos continuarán beneficiando a su hijo a medida que crezca y se convierta en un adulto.

Mantenerse en forma ayuda a prevenir los problemas de salud que el sobrepeso o la obesidad puede causar más adelante en la vida, incluso:

  • cardiopatía
  • diabetes
  • hipertensión arterial
  • colesterol alto
  • asma
  • apnea del sueño
  • algunos tipos de cáncer.

La obesidad grave puede causar problemas de hígado y artritis.

Un niño con sobrepeso u obesidad también puede ser objeto de burlas o intimidación causa de su peso. Puede sentirse mal por su cuerpo o sentirse aislado y solo. Estos sentimientos pueden interferir con la capacidad del niño para aprender, hacer amigos e interactuar con los demás.

Es importante que los padres modelen un comportamiento saludable para sus hijos. Sea comprensivo a medida que su hijo trabaja para lograr un peso saludable. Use un lenguaje que describa ser saludable y fuerte. Evite el lenguaje que se centra en la pérdida de peso, la dieta y el logro de un determinado tamaño. Por encima de todo, sea positivo y alentador.

El camino hacia una mejor salud

Al enseñar y fomentar hábitos alimenticios saludables, le está dando a su hijo herramientas importantes para una vida saludable. Puede formar el punto de vista de su hijo con respecto a la alimentación saludable si da un buen ejemplo.

Ayude a su hijo a elegir alimentos saludables

  • Sea un buen modelo a seguir. Elija alimentos y bocadillos saludables para usted.
  • Tenga refrigerios saludables (por ejemplo, frutas, como manzanas y plátanos, y vegetales crudos, como zanahorias y apio) disponibles en su hogar.
  • Incluya una gran variedad de proteínas bajas en grasa, verduras y granos integrales en las comidas que haga.
  • Sea persistente en sus esfuerzos por introducir opciones de alimentos saludables. Los niños no siempre aceptan las cosas nuevas de inmediato. Si continúa ofreciendo opciones saludables, mejorará las posibilidades de que su hijo desarrolle hábitos alimenticios saludables.
  • Enseñe a su hijo a tomar decisiones saludables para los almuerzos escolares.
  • Evite comer comida rápida. Si come en un restaurante de comida rápida o de comida al paso, elija las opciones más saludables disponibles.
  • Olvide la «regla del plato limpio». Deje que su hijo deje de comer cuando se sienta lleno.

¿Cómo puedo alentar a mi hijo a ser más activo físicamente?

Como padre o cuidador principal, usted tiene mucha influencia sobre su hijo. Aunque no se dé cuenta, lo que usted hace afecta las elecciones que él o ella realiza. Si su hijo ve que usted es físicamente activo regularmente, es más probable que también sea activo.

Haga que la actividad física sea parte de la rutina normal de su familia. Por ejemplo, pueden llevar al perro a caminar juntos cada mañana o jugar al baloncesto antes de la cena todas las noches. Busque actividades físicas que les guste hacer en familia.

La Academia Estadounidense de Médicos de Familia (AAFP) recomienda que los niños realicen entre 30 y 60 minutos de actividad física por día. La AAFP alienta a los padres y las escuelas a hacer de la actividad física una prioridad. No se aconseja tener períodos prolongados de inactividad física ni en el hogar ni en la escuela.

Limite el tiempo de pantalla

Limite el tiempo de pantalla de su hijo a no más de 1 o 2 horas por día. El tiempo de pantalla incluye reproducir videos o juegos de computadora, navegar por Internet, enviar mensajes de texto y mirar TV o DVD. Dé un buen ejemplo limitando también su propio tiempo frente a la pantalla.

Aspectos a tener en cuenta

Esté atento a cualquier cambio en los hábitos de alimentación o ejercicio habituales de su hijo.

Por ejemplo, ¿le parece que su hijo está comiendo por aburrimiento, por comodidad o en respuesta a otras emociones? Este comportamiento se denomina «alimentación emocional».

La alimentación emocional puede conducir al aumento de peso. También puede ser una señal de que su hijo está luchando para lidiar con sentimientos como la depresión o el estrés.

Preste atención a los síntomas de un trastorno de la alimentación, que incluyen estar demasiado preocupado por las calorías, tener ansiedad sobre el peso corporal, no comer en absoluto, atracones o hacer ejercicio excesivamente. Los trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia son inusuales en los niños, pero pueden ocurrir. El riesgo aumenta a medida que un niño crece y se convierte en adolescente y adulto joven.

Si tiene alguna inquietud sobre el comportamiento de su hijo, asegúrese de hablar con su médico de cabecera.

Preguntas para su médico

  • ¿Cuánto debe comer mi hijo?
  • ¿Con qué frecuencia debe comer mi hijo?
  • ¿Cuáles son los tamaños de porción correctos para mi hijo?
  • ¿Con qué frecuencia debe hacer ejercicio mi hijo?
  • Mi hijo es muy quisquilloso. ¿Cómo puedo hacer que coma más?
  • Mi hijo adolescente dice que siempre tiene hambre. ¿Puede eso ser cierto?

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Esta información proporciona una visión general y puede que no se aplique a todos. Hable con su médico de familia para averiguar si esta información se aplica a usted y para obtener más información sobre este tema.

Источник: https://es.familydoctor.org/sobrepeso-y-obesidad-en-la-ninez/

Cómo ayudar a su hijo si tiene exceso de peso | NIDDK

¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?

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Como padre o madre de familia, o como el cuidador de un niño, usted puede hacer muchas cosas para ayudar al niño a llegar a un peso saludable y mantenerlo. Hacer ejercicio y comer alimentos y bebidas saludables son importantes para la salud de los niños. Usted puede tener un papel importante al ayudar a su hijo y a toda la familia a tener hábitos que pueden mejorar la salud.

¿Cómo puedo saber si mi hijo tiene exceso de peso?

No siempre es fácil darse cuenta que un niño tiene sobrepeso. Los niños crecen a diferentes ritmos y en diferentes momentos. Además, la cantidad de grasa corporal de un niño cambia con la edad y es diferente entre niñas y niños.

Una forma de saber si su hijo tiene un exceso de peso es calcular su índice de masa corporal (IMC, o BMI por sus siglas en inglés). El IMC es una medida del peso del cuerpo con relación a la altura.

La calculadora del IMC usa una fórmula que da un resultado que a menudo se usa para saber si una persona pesa menos de lo normal, tiene un peso saludable o si tiene sobrepeso u obesidad.

El IMC de los niños es específico a la edad y el sexo, y se conoce como el «IMC por edad».

El IMC por edad usa las tablas de crecimiento de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Los médicos usan estas tablas para seguir el crecimiento de un niño. Las tablas usan un número llamado percentil para mostrar cómo el IMC de su hijo se compara con el IMC de otros niños. Las categorías principales de IMC para niños y adolescentes son:

  • peso saludable: percentil 5 a 84
  • sobrepeso: percentil 85 a 94
  • obesidad: percentil 95 o mayor

¿Por qué debería preocuparme?

Debería preocuparse si su hijo tiene un exceso de peso porque esto puede aumentar la posibilidad de que su hijo tenga problemas de salud ahora o más adelante en la vida.

En el corto plazo, por ejemplo, podría tener problemas respiratorios o dolor en las articulaciones, por lo que le puede ser difícil seguir el ritmo de sus amigos. Algunos niños pueden llegar a tener problemas de salud, como la diabetes tipo 2, la presión arterial alta y el colesterol alto. Algunos niños también pueden recibir burlas o intimidación, o tener depresión o baja autoestima.

Los niños que tienen sobrepeso corren mayor riesgo de llegar a la edad adulta con exceso de peso. Las posibilidades de llegar a tener problemas de salud, como enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer, son más altas en los adultos que tienen exceso de peso.

El IMC es una herramienta de detección, pero no mide directamente la grasa corporal ni el riesgo que tiene el niño de tener problemas de salud. Si le preocupa el peso de su hijo, hable con el médico de su hijo u otro profesional de la salud.

Pida que le revisen la salud general y el crecimiento de su hijo a lo largo de los años y que le digan si necesita controlar el peso de su hijo. Aunque muchos niños que todavía están creciendo en estatura no necesitan perder peso, es posible que deban disminuir la cantidad de peso que aumentan mientras siguen creciendo.

No ponga a su hijo en una dieta para adelgazar a menos que el médico se lo indique.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a tener hábitos saludables?

Usted puede tener un papel importante para ayudar a su hijo a formar hábitos saludables de alimentación y bebidas, actividad física y sueño. Por ejemplo, enseñe a su hijo a tener un equilibrio entre la cantidad de comida y bebidas que consume y la cantidad de ejercicio que hace todos los días.

Lleve a su hijo a comprar al mercado y déjele elegir alimentos y bebidas saludables. Permítale ayudar a planear y preparar comidas y refrigerios saludables.

Las Guías Alimentarias de los Estados Unidos del 2015 (en inglés) explican los tipos de alimentos y bebidas que deben incluirse en un plan de alimentación saludable.

A continuación, le damos otras maneras de ayudar a su hijo a tener hábitos saludables:

  • Sea un buen modelo a seguir. Consuma alimentos y bebidas saludables y elija pasatiempos activos. Los niños aprenden rápido y a menudo imitan lo que ven.
  • Hable con su hijo sobre lo que significa ser sano y cómo tomar decisiones saludables.
    • Hablen sobre cómo la actividad física y ciertos alimentos y bebidas pueden ayudar a que su cuerpo sea fuerte y se mantenga saludable.
      • Los niños deben tener por lo menos una hora de actividad física todos los días y deben limitar su tiempo frente a una pantalla que no sea para el trabajo escolar a no más de 2 horas diarias. Esto incluye frente a la computadora, la televisión y los aparatos móviles.
    • Hablen sobre cómo tomar decisiones saludables sobre la comida, bebidas y actividades en la escuela, cuando están en la casa de un amigo, y en otros lugares fuera del hogar.
  • Anime a toda la familia a formar hábitos saludables de alimentación, bebidas y actividad física. Así, todos se benefician y su hijo no se sentirá diferente porque tiene exceso de peso.
  • Asegúrese de que su hijo duerma lo suficiente. Mientras que la investigación sobre la relación entre el sueño y el peso continúa, algunos estudios relacionan el exceso de peso con no dormir lo suficiente en niños y adultos.1 La cantidad de sueño que su hijo necesita depende de su edad.

Usted puede ser un modelo importante para su hijo, ayudándole a que tenga hábitos saludables de actividad física y alimentación.

¿Qué puedo hacer para mejorar los hábitos de alimentación de mi hijo?

Es importante consumir menos alimentos, bebidas y refrigerios altos en calorías, grasa, azúcar y sal. Además, usted puede hacer que su hijo coma más saludablemente ofreciendo las siguientes opciones más a menudo:

  • frutas, verduras y granos enteros como arroz integral
  • carnes magras (bajas en grasa), pollo y otras aves, mariscos, frijoles y guisantes (alverjas o chicharos), productos de soya y huevos, en lugar de carne con mucha grasa
  • leche y productos lácteos (de leche) sin grasa o bajos en grasa o sustitutos de la leche, como las bebidas de soya con calcio y vitamina D añadidos, en lugar de leche entera o crema
  • “smoothies” (batido frio de frutas o verduras frescas y yogur) de frutas y verduras hechos con yogur sin grasa o bajo en grasa en lugar de los batidos de leche o helado
  • agua, leche sin grasa o baja en grasa, en lugar de refrescos y otras bebidas con azúcar añadido

Puede ofrecer smoothies de frutas y verduras en lugar de batidos de leche y helado.

También puede ayudar a su hijo a comer mejor siguiendo los siguientes consejos:

  • Evite servir porciones grandes o la cantidad de comida o bebidas que su hijo elija para una comida o refrigerio. Comience con cantidades más pequeñas de comida y deje que su hijo pida más si todavía tiene hambre. Si su hijo quiere alimentos o bebidas de un paquete, contenedor o lata, lea la etiqueta de información nutricional para ver qué cantidad equivale a una porción. Asegúrese de que la porción de su hijo sea igual al tamaño de la porción que aparece en la etiqueta. Así podrá evitar calorías, grasas y azúcares adicionales.
  • Ponga alimentos y bebidas saludables donde se vean fácilmente y mantenga los alimentos y bebidas con muchas calorías fuera de la vista, o mejor ni comprarlos.
  • Limite las comidas rápidas. Cuando vayan a un restaurante de comida rápida, anime a su hijo a elegir opciones más saludables, como frutas en rodajas en lugar de papas fritas. Además, ofrézcale a su hijo alimentos diferentes, como humus con verduras.
  • Traten de sentarse a la mesa en familia para las comidas lo más a menudo que puedan, y traten de no comer con prisas o de camino a algún lugar.
  • No permita que coman delante de la televisión, computadora o algún otro aparato electrónico.

Asegúrese de que su hijo tenga alimentos saludables a la mano.

Para ayudarle a su hijo a tener una actitud saludable hacia la comida:

  • No haga que su hijo termine todo lo que esté en su plato.
  • No ofrezca alimentos que le gustan a su hijo como premios cuando esté tratando de animarle a practicar hábitos saludables. Prometerle a su hijo un postre rico si come sus verduras, le envía un mensaje de que las verduras son menos valiosas que el postre.

Ideas para refrigerios saludables

Para ayudarle a su hijo a comer menos dulces, galletas y otros refrigerios poco saludables, pruebe estas opciones de refrigerios:

  • palomitas de maíz reventadas con aire caliente y sin mantequilla
  • fruta fresca, congelada o enlatada en jugos naturales, ya sea sola o con yogur sin grasa o bajo en grasa
  • verduras frescas, como zanahorias, pepinos, calabacines o tomates cherry
  • cereal de granos integrales y bajo en azúcar con leche sin grasa o baja en grasa, o con un sustituto de leche con calcio y vitamina D añadidos

¿Cómo puedo ayudarle a mi hijo a ser más activo?

Trate de que la actividad física sea divertida para su hijo. Los niños necesitan alrededor de 60 minutos de actividad física al día, pero no tiene que ser toda de una sola vez.

Hacer periodos cortos de 10 o incluso 5 minutos de ejercicio varias veces el día da los mismos resultados.

Si su hijo no está acostumbrado a hacer ejercicio, anímelo a comenzar poco a poco hasta llegar a los 60 minutos al día.

Premie con elogios y amor los esfuerzos de su hijo para hacer más ejercicio y comer más saludablemente.

Para animar a que su hijo haga ejercicio todos los días:

  • Deje que su hijo elija una actividad que le guste para hacerla de manera regular, como treparse a los juegos infantiles en el parque o ser parte de un equipo deportivo o tomar clases de baile.
  • Ayúdele a su hijo a encontrar actividades sencillas y divertidas que puede hacer en casa o por su propia cuenta, como jugar a la mancha, saltar la cuerda, jugar a atrapar la pelota, practicar el básquetbol o andar en bicicleta (usando un casco).
  • Limite el tiempo frente a la computadora, la televisión, el teléfono celular y otros aparatos similares a 2 horas al día.
  • Deje que su hijo y otros familiares planeen salidas que sean activas, como una caminata o excursión a un lugar favorito.

¿Dónde puedo pedir ayuda?

Si ha intentado cambiar los alimentos, las bebidas, la actividad física y los hábitos de sueño de su familia, y si su hijo no ha alcanzado un peso saludable, pregúntele al médico de su hijo sobre otras opciones.

Tal vez le pueda recomendar un plan para una alimentación saludable y actividad física, o puede referir a su hijo a un especialista, dietista registrado o a un programa para el control de peso.

Su hospital, clínica de salud comunitaria o departamento de salud locales también pueden ofrecer programas para el control de peso para niños y adolescentes o información sobre cómo puede unirse a uno.

¿Qué debo buscar en un programa para el control de peso?

Al elegir un programa para el control de peso para su hijo, busque un programa que:

  • incluya diferentes proveedores de atención médica en el personal, como médicos, psicólogos y dietistas registrados.
  • lleve un registro del peso, crecimiento y la salud de su hijo antes de que se inscriba y durante todo el programa.
  • se adapte a la edad y las habilidades específicas de su hijo. Los programas para los niños de la escuela primaria deben ser diferentes a los de los adolescentes.
  • ayude a que su familia continúe con una alimentación saludable (incluyendo las bebidas), y tenga hábitos de actividad física después de que termine el programa.

¿De qué otra manera puedo ayudar a mi hijo?

Puede ayudar a su hijo siendo positivo y dándole apoyo mientras participa en el programa para el control de peso. Ayúdele a que se ponga metas específicas y a llevar un registro de su progreso. Celebre los éxitos con elogio y abrazos.

Dígale a su hijo cuánto lo ama y que es especial e importante. Los sentimientos de los niños sobre sí mismos a menudo se basan en lo que ellos piensan que sus padres y otros cuidadores sienten sobre ellos.

Escuche sus preocupaciones sobre su peso. Su hijo necesita apoyo, comprensión y que los adultos que se preocupan por él lo animen en su progreso.

Qué son ensayos clínicos, y que rol juegan los niños en la investigación?

Los ensayos clínicos son estudios científicos que involucra a personas de todas las edades. Los ensayos clínicos encuentran maneras seguras y eficaces para prevenir, detector, o tratar enfermedades.

Los investigadores también utilizan ensayos clínicos para analizar otros aspectos de la atención médica, tales como el mejoramiento de la calidad de vida.

Los investigaciones que involucran a niños ayuda a los científicos con

  • Identificar la mejor atención médica para un niño
  • Encontrar la mejor dosis de medicinas para los niños
  • Encontrar tratamientos para las condiciones que sólo afectan a los niños
  • Tratar las condiciones que se comportan de manera diferente en los niños
  • Entender cómo el tratamiento afecta al cuerpo de un niño en crecimiento

Aprenda más sobre los niños y ensayos clínicos (en inglés)

Que ensayos clínicos están abiertos?

Ensayos clínicos que están disponibles y están reclutando pueden ser vistos en www.ClinicalTrials.gov.

References

[1] Jianghong L, Zhang A, Li L. Sleep duration and overweight/obesity in children: implication for pediatric nursing. Journal for Specialists in Pediatric Nursing. 2012;17(3):193–204.

Источник: https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/control-de-peso/ayudar-su-hijo-controlar-exceso-peso

Mi hijo tiene sobrepeso, ¿qué debo hacer para cambiar la situación?

¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?

Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el sobrepeso o la obesidad infantil es uno de los problemas de salud pública más graves del siglo XXI.

Enfrentarse a esta realidad con los hijos puede suponer un choque fuerte para algunos padres que se terminan refugiando en diferentes creencias como que su hijo “está bien” o “solo tiene que pegar el estirón”, hasta que acaban abriendo los ojos por personas de su alrededor o incluso por comentarios de los compañeros del propio niño.

Cuando tenemos claro que nuestro hijo tiene sobrepeso y llega el momento de actuar pueden surgirnos muchas dudas sobre si ponerle a dieta, obligarle a hacer deporte o acerca de si podemos dañar su autoestima. A continuación tenemos algunas pautas para conseguir que nuestros hijos consigan un peso saludable sin que esto suponga una crisis familiar.

1. Hablar del tema abiertamente

Si alguno de nuestros hijos sufre obesidad lo mejor es hablarlo con tacto y sin tomárnoslo a la tremenda.

Lo más importante es no hacer bromas del tema ni criticar su apariencia física, puesto que si se sienten ridiculizados sí que podríamos dañar su autoestima.

En cambio, hay comentarios más productivos como “Cariño, he pensado en cambiar algunas comidas de las que nos hacen tener peores digestiones y sentirnos más pesados, ¿qué te parece?”.

2. Actuar como ejemplo y en familia

Somos el espejo de nuestros hijos y se ha demostrado que un alto porcentaje de niños con sobrepeso se desarrollan en un ambiente obesogénico, es decir, generalmente sus padres también pueden sufrir alguna enfermedad cardiovascular.

La mejor forma de mostrarles apoyo es adoptar un estilo de vida familiar más sano de forma conjunta. Por ejemplo, podemos eliminar los procesados de la lista de la compra, planificar días de montaña o deporte, preparar platos sanos y comerlos juntos o hacer meriendas saludables.

Si  no tiene “tentaciones” en casa y asocia la nutrición y las actividades con el ocio le será mucho más fácil conseguir sus objetivos para perder peso.

3. Plantearle actividades en las que se ejercite

Tan importante es comer bien como evitar el sedentarismo. Debido al estilo de vida actual, los niños realizan muy poco ejercicio físico.

Es muy importante animarles a realizar actividades deportivas. Podemos probar con diferentes opciones como salir con ellos a caminar por el campo, patinar o montar en bici.

Además, apuntarles a alguna extraescolar de deporte sería ideal, más si son en equipo.

4. Enseñarles a comer y a disfrutar de la comida real

Nuestro estilo de vida nos permite un fácil acceso a comidas procesadas, con azúcares y con cuantiosos potenciadores que muchas veces nos hacen priorizar la experiencia del sabor, obviando la finalidad real que es la de mantenernos vivos y sanos.

Una manera de transmitir estos hábitos de alimentación saludables es ayudarles a disfrutar con ellos. La mejor forma de hacérselo ver es adaptando las tareas de cocina a su edad.

Por ejemplo, al principio pueden amasar, rebozar o trocear y poco a poco ir cogiendo destrezas hasta crear sus propios platos en los fogones.

Si nuestro trabajo no nos permite dedicar demasiado tiempo a esta actividad existen los talleres infantiles, que también les pueden servir como un modo socialización y ocio y ayudar a asociar la comida sana y equilibrada con la diversión.

5. Buscar las causas reales del sobrepeso

En ocasiones los niños se refugian en la alimentación como forma de consolarse o de gratificarse, por ansiedad o por aburrimiento. Es importar detectar si nuestro hijo está comiendo de una manera poco adecuada por alguno de estos factores, y de ser así, buscar la ayuda adecuada.

Y por supuesto, consultar con su pediatra. Si se sufre obesidad debe llevar un control médico. Por lo general, a no ser que se trate de un sobrepeso muy alto, cambiando la alimentación y realizando más actividad física suele ser suficiente, pero de no ser así su doctor valorará la idoneidad de iniciar una dieta.

Úrsula Perona
Psicóloga infantil
Colaboradora de Sapos y Princesas

ConsejosAlimentación en familiaObesidad infantil

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/alimentacion-ninos/que-hacer-si-mi-hijo-tiene-sobrepeso/

¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?

¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?

Indice

  • Impacto de la obesidad en niños
  • Consejos para ayudar a tu hijo obeso

Impacto de la obesidad en niños

Las cifras de niños con obesidad o sobrepeso se han disparado en los últimos años debido a la mala alimentación y el consumo excesivo de productos como la bollería industrial, los zumos envasados, los snacks salados, la comida basura, etc.

Y, aunque en los últimos años se han puesto en marcha muchas campañas para corregir este problema y son muchas las familias concienciadas sobre la importancia de ofrecer una buena alimentación a los hijos, todavía son muchos los niños con sobrepeso que deberán enfrentarse a muchos problemas a lo largo de su vida.

Y es que la obesidad causa trastornos psicológicos y físicos y acorta la esperanza de vida de las personas que la padecen durante toda la vida.

A corto plazo, la obesidad puede causar complejos y problemas de aislamiento al niño. Los niños pueden ser muy crueles y burlarse de aquellos que son diferentes, lo que puede provocarle problemas para hacer amigos e incluso acoso escolar.

Además, la obesidad trae consigo multitud problemas físicos y mentales a medio y largo plazo, como alteraciones respiratorias, problemas ortopédicos, alteraciones del sueño, problemas en el crecimiento de los huesos, falta de autoestima, enfermedades cutáneas, diabetes, hipertensión arterial, problemas cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. La obesidad puede llegar a acortar la esperanza de vida de una persona hasta en diez años.

Por lo tanto, la obesidad no es un tema sin importancia, sino que es un problema de salud muy grave que se debe prevenir por medio de una buena alimentación en el embarazo, lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y una alimentación sana, variada y equilibrada desde los 6 meses. Pero si la prevención no ha resultado y tu hijo es obeso, no dejes pasar ni un segundo más y ayúdale a recuperar su peso ideal.

Consejos para ayudar a tu hijo obeso

1- Consulta con tu pediatra si tu hijo tiene realmente un problema de peso o no y cuál debería ser su peso ideal según su edad, constitución, talla, etc.

El objetivo debe ser alcanzar ese peso gradualmente, sin dietas bruscas ya que los niños necesitan seguir alimentándose correctamente para crecer y no sufrir malnutrición (déficit de nutrientes esenciales).

Si hace falta, pide al pediatra o al endocrino una dieta adecuada para tu hijo.

2- Según datos del Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC), la dieta de los niños españoles contiene un exceso de carnes, embutidos, lácteos y alimentos muy energéticos (bollería y bebidas carbonatadas) y un déficit en la ingesta de frutas, verduras y cereales.

Por lo tanto, lo primero que debes hacer es analizar la dieta de tu hijo, tanto en casa como en el colegio, y eliminar o reducir todos aquellos alimentos ricos en grasas saturadas y azúcares. Además, debes controlar las cantidades que ingiere y evitar que coma a todas horas.

El niño debe hacer 5 comidas al día, no pasarse todo el día picando.

3- El desayuno es una de las comidas más importantes del día. Salir de casa sin desayunar puede hacer que el niño coma más en el almuerzo o comidas nada sanas.

Por lo tanto, ocúpate de que desayune todos los días un vaso de leche (desnatada si lo recomienda el pediatra), un zumo natural o una pieza de fruta y una tostada de pan integral con tomate y aceite de oliva, por ejemplo.

Existen muchas opciones de desayunos sanos (avena, queso fresco, pavo cocido…), no hace falta que el niño coma todos los días lo mismo.

4- Controla también lo que come en el almuerzo.

Deben ser alimentos que completen las cantidades mínimas diarias de fruta y lácteos, y no mucha cantidad ya que poco después llega la comida.

Por ejemplo, puede llevarse una pieza de fruta, un brick pequeño de leche o medio sándwich de pan integral con pavo cocido. De nuevo, varía cada día para que la dieta no le resulte aburrida.

5- Modera el consumo de grasas, productos ricos en azúcar y comida basura. Las grasas no deben suponer más del 30% de la ingesta diaria, rediciendo al mínimo las saturadas y apostando por las poliinsaturadas.

No significa que no pueda tomarlos nunca, pero debes limitarlo a un día a la semana o a ocasiones especiales. Además, siempre existe la opción de cocinar tú en casa galletas, bizcochos y otros bollos, controlando la cantidad de azúcar y evitando los aceites insanos.

De igual modo, puedes hacer pizzas y hamburguesas caseras, mucho más sanas, sobre todo si las haces con alimentos saludables como pescado o verduras.

6- Es importante que toda la familia siga estos consejos de alimentación ya que, aunque tu hijo mediano no sea obeso, puede tener el colesterol alto u otros problemas de salud si su dieta no es la adecuada. Y flaco favor le hacéis a vuestro hijo si le obligáis a comer sano, mientras vosotros no coméis nada de frutas o verduras. Todos debéis seguir una misma dieta sana y equilibrada y enseñar a vuestro hijo con el ejemplo.

7- Procura cocinar todo a la plancha, hervido, al vapor o al horno ya que este tipo de cocciones son más sanas y tiene menso grasas que las frituras o los rebozados.

8- Además de una dieta sana, es fundamental que el niño haga ejercicio de manera regular para ayudarle a perder peso y mantenerse en forma.

Puedes apuntarle a actividades extraescolares deportivas que le gusten o salir con él a jugar al parque y caminar todos los días al menos 30 minutos. Es necesario que el niño consuma las calorías extra y evite la vida sedentaria, uno de los principales causantes de la obesidad.

Los niños se pasan muchas horas delante de las pantallas en lugar e jugando en la calle, lo que favorece el sobrepeso. 

9- Por último, procura que beba mucha agua y que esté bien hidratado y reduce el consumo de sal (y mejor que sea yodada).

Coma

Definición:

Perda de consciência prolongada com diminuição ou ausência de reflexos e de reacção perante determinados estímulos externos.

Tratamiento:

Ir urgentemente para um hospital ou chamar imediatamente o 112. Enquanto a ajuda não chega, inicie as manobras de reanimação para assegurar-se de que a criança respira.

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Источник: https://www.todopapas.com/ninos/salud-infantil/como-ayudar-a-mi-hijo-obeso-9852

Mi hijo tiene sobrepeso, ¿cómo lo ayudo?

¿Cómo ayudar a mi hijo obeso?

¿Tu hijo tiene sobrepeso y te preocupa su salud? Como mamá puedes encontrarte con esta situación en cualquier momento. Recuerda que un exceso de peso no siempre significa obesidad. A veces, son solo unos cuantos kilos extra.

En caso de creer que tu peque tiene sobrepeso te recomendamos acudir con el pediatra. Él evaluará su peso y talla y te indicará si tu temor es correcto. También puede pasar que en una consulta de control, sea el especialista quien te haga saber que tu hijo tiene algunos kilos extra.

Una vez que seas consciente de que existe este problema es momento de hacer cambios. Te recomendamos:

Hablar con tu pequeño sobre su sobrepeso

Si tu hijo ya tiene más de 5 años puedes explicarle que tiene algunos kilitos extra. Es muy importante que realices esto de una forma muy amigable con él. Explícale con palabras sencillas y amables, no lo acuses, recrimines ni culpes.

Te recomendamos hablar con él con mucho tacto y en un lugar tranquilo. Piensa que una conversación mal enfocada puede generar problemas. Da lo mismo si tu hijo es adolescente o un niño de primaria, usa palabras amables y nunca lo hagas sentir mal.

Explícale que es una situación que lo puede poner en riesgo pero que unos pequeños cambios son suficientes para evitar cualquier problema. Luego, en conjunto creen un plan de acción.

Aumenta la actividad física de tu hijo

El paso más importante para ayudar a combatir el sobrepeso es el ejercicio. Motiva a tu hijo a incorporar la práctica de un deporte específico o que aumente la cantidad de horas de juego al aire libre.

Muchas mamás desean comenzar por hacer drásticos cambios a la dieta de su hijo con sobrepeso. Lo que olvidan es que si su hijo pasa 5 horas frente a la televisión o la consola de juegos, la buena dieta de poco sirve. Los hábitos sedentarios se asocian con un mayor riesgo de sobrepeso y obesidad, tal y como afirma un artículo publicado en la revista “Pediatric Exercise Science”.

Motívale organizando actividades donde tú también participes. Los niños pequeños disfrutan de perseguir a otros o de jugar en la arena. Para los más grandes, piensa en alguna actividad de gimnasio o de equipo. En el último de los casos, un paseo diario después de comer puede resultar muy provechoso.

Es muy importante que siempre te asegures de que la actividad que realiza tu hijo realmente le gusta. No importa si se trata de clases de baile, fútbol o natación, lo realmente necesario es que él esté motivado.

Procura una dieta más balanceada

Antes dijimos que el ejercicio es más importante que la dieta y ahora te queremos hablar de cómo debe ser la alimentación. Lo primero que debes hacer es olvidar la idea de encontrar la “dieta perfecta para perder X kilos en X días”.

Cuando hablamos de dieta nos referimos a la forma en que nos alimentamos. Revisa en tu alacena y refrigerador. ¿Qué ves? ¿Hay más vegetales, frutas y legumbres que alimentos procesados, pan, galletas, etc.?

Sabemos que como mamá moderna que eres tienes muchas actividades en tu día a día. Quizás trabajes y el día no te rinde tanto como para hacer grandes meriendas por lo que a veces aprovechas los productos congelados.

Esto no es malo, de hecho, pueden serte de gran ayuda. El secreto es elegir los productos congelados de alimentos nutritivos. Si debes elegir entre comprar un puré de papa congelado y una ensalada mixta congelada, apuesta por la segunda opción.

Si tu hijo con sobrepeso come demasiadas golosinas, deberías pensar en restringirlas o eliminarlas de tu lista de compra. En su lugar, prepara algunos postres caseros en pequeñas porciones y déjalos a mano: fruta picada, yogurt, plátano cubierto de yogurt congelado, helado casero, gelatina, etc.

Recuerda que el consumo de alimentos procesados y de azúcares simples se relaciona directamente con el riesgo de sobrepeso, según un artículo publicado en la revista “Journal of Preventive Medicine and higiene”. Por este motivo te aconsejamos que en tu nevera solo haya alimentos frescos para evitar tentaciones.

Únete al combate del sobrepeso

Aunque puede darse el caso de que tu hijo tenga sobrepeso y el resto de la familia no, lo más probable es que todos tengan kilitos extra. Acudan todos a un chequeo y pónganse al tanto de su salud.

La mejor forma de demostrar tu apoyo y soporte a tu hijo es adoptar un estilo de vida más sano en familia. Organicen actividades que los muevan, coman en familia y preparen platillos sanos.

Esto ayudará a que tu hijo no se sienta solo. Verá que existe un problema pero que no es insuperable y que tiene una red de apoyo en quien confiar.

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Источник: https://eresmama.com/hijo-sobrepeso-lo-ayudo/

Embarazo y niños
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