¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?

Contents
  1. Mi hijo adolescente no quiere estudiar
  2. Falta de motivación
  3. Falta de capacidad
  4. ¿Qué hacer si mi hijo adolescente no quiere estudiar?
  5. Buscar soluciones desde el respeto
  6. ¿Qué hacer con un niño que no quiere estudiar?
  7. ¿Por qué algunos niños no quieren estudiar?
  8. ¿Qué hacer en estos casos?
  9. Cómo motivar un adolescente que no quiere estudiar
  10. Entonces, ¿cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar?
  11. Relacionado
  12. Cómo motivar a mi hijo adolescente para que estudie ⋆ WebPsicólogos
  13. Argumento 1: “Por qué estudiar”
  14. Argumento 2: “Para qué estudiar”
  15. Casos especiales…
  16. Algunas claves sobre la motivación
  17. Mi Hijo No Quiere Estudiar: Consejos para Padres de Adolescentes
  18. “Mi hijo no quiere estudiar” – por Beatriz Montesinos
  19. ¿Qué Pueden Hacer los Padres ante esta Situación?
  20. “Mi hijo no quiere estudiar” – por Francisco Gras
  21. Cómo te Ayudamos en GoConqr
  22. Mi HIJO no sabe ESTUDIAR SOLO, ¿cómo le puedo ayudar? – 10 estrategias
  23. Trabajar la motivación intrínseca
  24. Trabajar la motivación extrínseca
  25. 1. Descubre lo que frena a tu hijo/a
  26. 2. Ofrécele el ambiente adecuado
  27. 3. Ayúdale a organizarse
  28. 4. Crea un sistema de recompensa
  29. 5. Ayúdale a gestionar el estrés
  30. 5. Valora su esfuerzo
  31. 6. No se lo hagas todo
  32. 7. Fomenta su autonomía
  33. 8. Normaliza el error
  34. 9. Fomenta la visión positiva del aprendizaje
  35. 10. Dale tu apoyo cuando los resultados no sean los esperados
  36. Mi hijo no quiere estudiar
  37. Mi hijo no quiere estudiar ¿Qué debo hacer para ayudarlo?
  38. Razones por las que un niño no quiere estudiar
  39. La importancia de la motivación en el hogar
  40. Como puede motivar a su hijo a estudiar
  41. Vídeo educativo: ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a estudiar?

Mi hijo adolescente no quiere estudiar

¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?
4 minutos

Cuando un hijo adolescente no quiere estudiar, los padres pueden sentirse desbordados ante las firmes negativas del menor. No es tarea fácil conversar con un joven de esta edad y lograr que nos escuche. Por ello, en este artículo vamos a explorar el origen de esta situación y algunas pautas para manejarla.

Falta de motivación

Es frecuente que, con el paso a la adolescencia, muchos niños que acostumbraban a ser responsables y aplicados con sus tareas escolares cambien de conducta. Su necesidad de independencia, la gran importancia que cobra la vida social y la mayor impulsividad pueden llevar a algunos jóvenes a disminuir su rendimiento académico.

En este nuevo contexto, es probable que los estudios dejen de suponer una prioridad para el adolescente. Puede comenzar a cuestionarse la utilidad de lo que está estudiando y es fácil que pierda la motivación.

Además, al contrario de lo que ocurría en la infancia, los halagos y el reconocimiento del esfuerzo por parte de sus padres ya no es un refuerzo. La adolescencia se caracteriza por la autoafirmación y la búsqueda de una identidad propia que, normalmente, se logra oponiéndose a los padres.

Por otro lado, continuar estudiando supone seguir dependiendo de los padres a muchos niveles. El menor puede desear no tener que rendir cuentas de lo que hace con su tiempo y con su dinero y, en esta situación, incorporarse rápidamente al mundo laboral puede resultar tentador. 

Falta de capacidad

Por otro lado, es posible que la causa de este descenso en el rendimiento escolar sea muy distinta. Puede que el adolescente encuentre dificultades importantes, bien sean de tipo académico o social, y no cuente con los recursos para hacerles frente. En este caso, decide que dejar de estudiar es su única salida.

Son muchas las situaciones que pueden conducir a un adolescente a querer arrojar la toalla con los estudios:

  • Carece de unas técnicas y un hábito de estudio apropiados. Quizá en niveles escolares anteriores ha podido sacar el curso adelante pero, al aumentar la dificultad, estas carencias comienzan a hacer mella.
  • Le resulta difícil comprender los contenidos de algunas asignaturas y las explicaciones del profesor no son suficientes.
  • Tiene alguna dificultad de aprendizaje que aún no ha sido detectada ni atendida. Esto le genera una gran frustración e impotencia a la hora de ponerse a estudiar.
  • Puede que exista alguna situación de acoso escolar por parte de profesores o alumnos. Quizá el joven tiene problemas de adaptación y esto le provoca un rechazo al colegio.

¿Qué hacer si mi hijo adolescente no quiere estudiar?

En primer lugar, es primordial hablar y, sobre todo, escuchar los motivos de tu hijo para no querer seguir estudiando. Es la única forma de conocer cuál es la causa y poder aplicar las soluciones necesarias. El abordaje de la situación será muy distinto si proviene de una falta de motivación o una carencia de capacidad.

Por otra parte, es necesario que soltemos las expectativas. Como padres, todos proyectamos una imagen de cómo esperamos que sea nuestro hijo o a qué deseamos que se dedique en el futuro. Cuando sus metas no encajan con nuestros ideales, hemos de recordar que es su vida, y nuestro papel será apoyarlos y guiarlos para cumplir sus objetivos.

Buscar soluciones desde el respeto

Si nuestro hijo tiene dificultades académicas, quizá necesite clases particulares para reforzar alguna materia. Si tiene un problema de adaptación social, tal vez sea conveniente valorar cambiarle de centro. Pero si el origen de todo es la falta de motivación, hemos de encontrar junto a él cuáles son los objetivos que le mueven.

La educación formal es obligatoria hasta los 16 años, pero es posible encontrar una forma de compaginarla con esa afición que le motiva. Una vez finalizada la educación secundaria, hemos de explorar todas las opciones hasta encontrar la que más se ajuste a sus deseos y necesidades.

El bachillerato y la universidad no son el único itinerario de vida válido ni tampoco el mejor en todos los casos. Existe la formación profesional y los cursos de cualificación en diversas escuelas y organismos. Lo primordial es transmitir al joven que, elija lo que elija, ha de esforzarse por dar lo mejor de sí mismo.

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Источник: https://eresmama.com/hijo-adolescente-no-quiere-estudiar/

¿Qué hacer con un niño que no quiere estudiar?

¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?

Indice

  • ¿Por qué algunos niños no quieren estudiar?
  • ¿Qué hacer en estos casos?

¿Por qué algunos niños no quieren estudiar?

Estudiar, formarse y prepararse es esencial para el futuro laboral, e incluso personal, de una persona. Sin embargo, algunos chicos no entienden esto y solo ven lo aburrido y “rollazo” que pueden resultar algunas asignaturas y estudiarlas.

Por eso, llega un momento que se niegan a estudiar, para gran preocupación de sus padres ya que el fracaso escolar es difícil de superar.
Lo primero que debes averiguar para ayudarle es por qué no quiere estudiar.

Los motivos pueden ser muchos:

– Problemas personales que le hayan afectado profundamente (muerte de un familiar, mudanza, problemas con compañeros, acoso escolar, etc.).

– Dificultades de aprendizaje no detectadas (dislexia, TDAH, problemas de vista,…).

– Altas capacidades (los niños con altas capacidades suelen aburrirse en clase y no estudian).

– Falta de responsabilidad y dejadez.

– Exceso de protección por parte de los padres (padres helicóptero contra los que se rebela de esta manera).

Es muy importante averiguar la causa ya que encontrando el motivo y solucionándolo, se pueden arreglar sus problemas de estudio.

¿Qué hacer en estos casos?

– Es muy importante actuar en cuanto se detecten los primeros problemas.

– Utiliza un sitio fijo de estudio, no conviene hacer los deberes cada día en un lugar diferente. Además, el lugar de estudiar no puede ser el mismo en el que su hermano juega o está el televisor. Lo ideal es poner una mesa en su habitación con buena luz y libre de objetos que puedan distraerle, donde pueda estar el niño solo haciendo sus tareas.

– Sobre la mesa de estudio solo debe estar el libro y materiales necesarios para estudiar (cuadernos, estuche…). No debe estar el ordenador, ni el móvil o juguetes.

– Hay que planificar un horario y sentarse todos los días a la misma hora. Se debe pactar una hora para empezar y terminar (con margen amplio, que no haya presiones ni estrés). Fijar una hora de comienzo y de fin ayudará al niño a aprovechar mejor su tiempo y evitará que se distraiga.

– Es clave fijar un tiempo de trabajo y uno de descanso.

– Ayúdale si te lo pide, pero no hagas los deberes por él. Debes dejar que se esfuerce y lo intente él solo antes de acudir a resolver sus dudas.

– Es mejor que comience por las asignaturas de dificultad media (al comenzar, el niño está concentrado pero todavía no ha llegado a su punto máximo de concentración y productividad), para continuar con las más complicadas y acabar con las más sencillas cuando ya empiece a estar cansado.

– Fomenta la responsabilidad en tu hijo en todas sus actividades, no solo en aquellas relacionadas con el colegio.

– Es importante hacerle entender al niño la importancia para él de aprender y estudiar, es un beneficio para él mismo, no para sus padres. Muchos chicos piensan que las notas son para los padres, pero no es así. Hazle ver lo importante que son los estudios para su futuro.

– Utiliza el refuerzo positivo. Anímale cuando lo haga bien o cuando se esfuerce y trabaje, aunque el resultado no sea el mejor posible. Si ves que ha estudiado mucho y se ha esforzado, aunque suspenda o no saque una nota muy brillante, no le regañes. Alábale por su empeño y ayúdale a hacerlo mejor la próxima vez.

– Habla con sus profesores para saber qué problemas tiene y cómo le puedes ayudar desde casa.

– Busca ayuda extra para aquellas asignaturas que más le cuesten. Academias, profesores particulares, libros de texto, etc.

– Evita los castigos. Castigar al niño por no hacer sus deberes o no estudiar no le motivará ni logrará que estudie más, al contrario, puede ser aún peor.

– Nunca le compares con otras personas, menos aún sus hermanos. Cada niño es de una forma y así hay que tratarlos.

– No le critiques ni le llames “tonto”. Así solo conseguirás que se sienta desanimado y piense que no es capaz de lograrlo, por lo que ni siquiera lo intentará.

– Nunca le digas frases como “Las matemáticas no sirven para nada, pero debes aprobarlas”. Es un gran error, debe comprender que todas las asignaturas son útiles, si no, no querrá estudiarlas.

– Ten mucha paciencia y no os rindáis, la constancia siempre da sus frutos.

– Debe comer y alimentarse correctamente, son pautas imprescindibles para poder estudiar y que nuestro cerebro esté al máximo rendimiento.

– Alábale por cada uno de sus avances. Incluso puedes hacer un gráfico para que el niño vea de forma visual sus logros académicos, lo que aumentará su motivación y su autoestima. Verá que su esfuerzo tiene recompensa.

Foto: Creado por Freepik

Источник: https://www.todopapas.com/ninos/educacion/que-hacer-con-un-nino-que-no-quiere-estudiar-7979

Cómo motivar un adolescente que no quiere estudiar

¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?

Muchos son los padres y madres que se encuentran con un gran problema cuando llega la adolescencia de su hijo o hija, quienes en muchos casos prefieren hacer otras actividades diferentes a estudiar, como es lógico a su edad.

 Y a los padres y madres eso les preocupa, ya que piensan que puede peligrar el futuro académico de su adolescente.

En estos casos, que son muy habituales, los familiares buscan la forma de cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar confiando en encontrar la manera de hacer que su adolescente consiga centrarse en sus estudios.

En primer lugar, antes de alarmarse, hay que pararse a pensar si es una simple fase pasajera o es algo cada vez más usual.

Por ejemplo, cuando pasan de la escuela al instituto toda persona adolescente necesita un periodo de adaptación al nuevo ritmo de estudio, o por ejemplo cuando cambian de ciclo y el nivel de exigencia es mayor.

Hay que darles un tiempo de margen y adaptación. En estos casos podemos afirmar que una bajada de rendimiento sería común.

Veo indispensable añadir, sin ser una crítica a los docentes que tantas ganas ponen en su trabajo, que si hay muchos casos de falta de motivación escolar es por culpa, en mayor medida, del sistema escolar tradicional actual, que muchas veces impone materia de un modo poco o nada motivador. A nadie le gusta estar 7 horas al día sentado en la misma silla y escuchando temario de un modo teórico y nada estimulador. El problema reside en enseñar de modo maestría a modo repetitivo.

Por eso, son muchos los niños o niñas que durante la infancia son calificados como buenos estudiantes pero que al llegar a la adolescencia comienzan a bajar su rendimiento escolar, con peores calificaciones, y mostrar falta de interés por ir a al instituto, y falta de motivación.

El principal problema al que se enfrentan los padres/madres radica en la falta de comunicación o una comunicación inadecuada con su adolescente, por lo que ambas partes deben poner de su parte para conseguir los buenos resultados académicos esperados.

La falta de motivación escolar de una persona adolescente se debe a la llegada de una etapa con muchos cambios tanto a nivel físico como psicológico, debido a la puesta en marcha de un proceso neurohormonal que afecta a todo el organismo y que supone un incremento de la impulsividad de las personas adolescentes, atracción por nuevas relaciones y el descenso del interés por lo que antes sí interesaba, al mismo tiempo que empiezan a tener interés por todo aquello que es novedoso, excitante y en ocasiones hasta peligroso. Que a una persona adolescente le interese más, por ejemplo, vivir nuevas experiencias que estudiar matemáticas es totalmente normal.

Entonces, ¿cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar?

Te dejos algunos puntos indispensables para que puedes aplicar con tu hijo o hija adolescentes para saber cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar:

  • Habla y escucha al adolescente. Aunque en ocasiones resulta complicado poder mantener una conversación con un adolescente, se debe tratar de mantener la tranquilidad y la calma y buscar escuchar aquello que él/ella pueda decir o pensar, y no dejarse llevar por el enfado, el miedo o la ansiedad. Tratar de mantener una buena comunicación con los hijos es fundamental para tratar los diferentes problemas que puedan surgir, entre ellos su falta de motivación escolar. Importante: hablar no es sinónimo de agobiar. Se tiene que mostrar interés por cómo le van los estudios, por si tiene alguna dificultad, pero no debemos centrar todas las conversaciones -ni discusiones- en el tema académico.
  • Busca el origen del problema. Si existen problemas que puedan estar afectando, como problemas de alimentación, trastornos de aprendizaje, problemas de interacción social, problemas de estrés y presión académica, o conflictos con el profesorado, se debe actuar y por ello es importante conocer el origen del problema, para lo cual puede ser recomendable hablar con el centro educativo. Muchas veces solo vemos los problemas académicos y no miramos más allá en la causa emocional que hay detrás. Por ejemplo: un adolescente que tenga problemas de relación social es muy posible que baje su rendimiento académico, y eso profesores y padres debería tenerlo en cuenta.
  • Tener mayor flexibilidad con los hijos y dejarles su espacio. Para fomentar su motivación escolar se recomienda que, si el adolescente tiene algún interés en deporte, música, o baile, que se le deje su espacio para poder llevar a cabo sus aficiones, eso sí, que también mantenga su compromiso de cumplir con sus obligaciones escolares. Además, se debe mantener una actitud con una mayor flexibilidad, manteniendo el diálogo para tratar de encontrar soluciones a las diferentes discrepancias que puedan surgir. Las personas adolescentes, al igual que las adultas, necesitan tiempo de ocio. Ya han cumplido su jornada en el instituto, necesitan descansar antes de ponerse a los deberes, al igual que las personas adultas cuando salimos de trabajar.
  • Hablar sobre su futuro. Es sin lugar a duda uno de los puntos más importantes, hablar de los planes de futuro del adolescente y buscar información sobre ello juntos es un buen modo de motivarle. Hacer que el adolescente se plantee objetivos a medio y largo plazo es una buena forma de incentivarle, ya que le hará reflexionar sobre los pasos a realizar. En este punto se debe apoyarle para que puedan alcanzar estos objetivos y reforzar mucho su esfuerzo y su autoestima. Muy importante: no debemos poner una sola vía académica como válida, es decir, el bachillerato y la universidad no son las únicas vías académicas posibles. Es importante transmitir que el ESO es obligatorio, pero que después hay varias opciones posibles (por ejemplo FP). Debemos liberarlos de la gran ansiedad por culpa de la presión de las expectativas que llevan consigo las personas adolescentes.

En conclusión, para saber cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar debes escucharle, respetarle y guiarle para que pueda encontrar soluciones a los problemas que se le plantean, entre ellos la falta de motivación escolar.

Y si aún así, ves que no consigues ayudarle, siempre es buena idea buscar ayuda con algún extraescolar de refuerzo o de animarle a buscar un grupo de estudio.

¿Por qué en grupo? Porque estudiar con más gente puede hacer que las aportaciones de unos y de otros enriquezcan más el proceso de aprendizaje. Fluye la comunicación y hay aportaciones diferentes y distintos modos de ver cómo resolver un problema.

Por ejemplo: puede que tu adolescente tenga mayor dificultad en lengua y un compañero pueda ayudarle, pero destaque en matemáticas y sea él el que ayude. De este modo refuerza su autoestima sintiéndose valioso y no se centra solo en su debilidad si no también en su fortaleza.

Por eso recomiendo mucho el formar un equipo de estudio, ya que hace que la motivación escolar crezca. Unos y otros se alientan para la consecución positiva del objetivo que se persiguen y, además, refuerzan sus habilidades sociales y su empatía.

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Источник: https://elisoler.com/como-motivar-un-adolescente-que-no-quiere-estudiar/

Cómo motivar a mi hijo adolescente para que estudie ⋆ WebPsicólogos

¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?

La transición de primaria a secundaria es de las más significativas para el niño en edad escolar. Uno de los cambios característicos del paso de 6º curso a 1º ESO es la “repentina” desmotivación hacia la tarea de estudiar, pues los contenidos curriculares (las asignaturas) aumentan en cantidad y complejidad.

Motivar a un adolescente para que estudie es de las cosas más difíciles con la que los padres se enfrentan en la educación de sus hijos. Por una simple razón: estudiar es MUY ABURRIDO y más si no sabes cómo hacerlo.

Otro factor que afecta especialmente a la falta de motivación hacia el estudio es la dificultad que tienen los adolescentes a la hora de valorar las recompensas a largo plazo.

Y estudiar, amigos, es una carrera de fondo, no de velocidad; y los frutos los recogemos, en ocasiones, DEMASIADO TARDE.

S.O.S. Adolescencia a la vista (parte I) 

Cómo poner límites a un hijo adolescente

Cómo comprender a un hijo adolescente : Saber escuchar

Cómo comprender a un hijo adolescente : Saber responder

Argumento 1: “Por qué estudiar”

En este tema tenemos que ser directivos y firmes. Le explicamos a nuestro hijo que la vida no es sólo juego. Todo lo que uno posee o hace (ropa, móvil, ordenador, ir al cine…) ha costado un esfuerzo PREVIO por parte nuestra, un dinero y horas de trabajo.

Él no tiene que buscarse la vida aún, pero sí tiene EDAD para empezar a descubrir que en un futuro no muy lejano, para disfrutar de las cosas materiales y experiencias de ocio tendrá que ganar dinero y que para ello deberá trabajar (por desgracia!). Y su trabajo AHORA es, precisamente, estudiar.

Aunque a su vez, le hacemos ver que el tiempo no es SÓLO obligaciones y “currar” sino que tras el duro esfuerzo vienen las recompensas y el descanso merecido; por lo que también tendrá momentos de ocio que se le respetarán si cumple con su OBLIGACIÓN. Esto se puede extrapolar al tema de las tareas y responsabilidades en el hogar.

En casa vivimos todos y TODOS tenemos que echar una mano (dentro de nuestras posibilidades y edad, por supuesto).

Argumento 2: “Para qué estudiar”

Evidentemente para tener oportunidades de empleo.

Esto no es sencillo de inculcar y requiere una labor paralela de orientación vocacional, porque si le preguntas a un adolescente por cómo se ve dentro de 20 años seguro que responde que la vida le sonreirá, y ganará dinero de sobra casi sin hacer nada.

Desmontar esta fantasía con ejemplos cercanos (conocidos que no tengan trabajo porque no están suficientemente formados o que tienen que trabajar en algo que no les gusta porque ahora te piden carrera, máster e idiomas para ser “mileurista”), puede ayudar a que toquen un poco de pies en la realidad. Y ayudarle a descubrir sus habilidades e intereses por temas a los que se podría dedicar laboralmente dentro de unos años es un buen comienzo para que le encuentre sentido a la ardua tarea de estudio.

 Manual para ser feliz y triunfar en 10 pasos

Si quieres conocer más, sobre como percibe el mundo tu hijo/a adolescente, puedes ver este interesante video sobre el funcionamiento del cerebro durante esa etapa clave de su vida.

Casos especiales…

Una opción más radical, ante los casos más graves (absentistas y repetidores que han agotado la vía ordinaria en la ESO para titular) es llevártelo al campo unos días a trabajar “de sol a sol” y decirle que eso es lo que le espera si no tiene una formación académica. Es fuerte pero os aseguro que he vivido casos en los que ha sido MUY EFECTIVO.

¿Jóvenes sin valores o adultos sin escrúpulos?

Algunas claves sobre la motivación

Lo importante para fomentar la motivación de una persona es que sea intrínseca, es decir, que nazca de la necesidad de la propia persona, porque lo externo a uno mismo, no hace que yo me esfuerce para alcanzar una meta que no es la mía. Traducción: si vuestro hijo se queda en el “yo estudio porque me lo dicen mis padres y no porque yo quiera” no habrá muchos avances.

Por último, aunque suene políticamente incorrecto, el adolescente funciona, muchas veces con premios.

Buscad reforzadores, algo que desee con todas sus fuerzas: salidas el fin de semana con amigos, dinero, móvil, clases de canto…  y “jugad” con ellos como premios por el esfuerzo realizado (incluso aunque los resultados no sean sobresalientes).

Y no os olvidéis de ofrecer cariño, tanto en los premios como en la retirada de los mismos pues las expresiones de amor hacia vuestro hijo NUNCA deben emplearse como moneda de cambio.

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Mi Hijo No Quiere Estudiar: Consejos para Padres de Adolescentes

¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?

Muchos son los padres que acuden a GoConqr con la esperanza de ayudar a sus hijos adolescentes en los estudios.

Las nuevas tecnologías son, de hecho, una de las mejores maneras de estimular el aprendizaje de los adolescentes, ya que suponen la incorporación de los recursos a los que están acostumbrados (Internet, redes sociales, tablets, etc) a su proceso de aprendizaje.

Sin embargo, en ocasiones es todo un reto saber cómo ayudar y comunicarse con unos hijos adolescentes. Por ello, hemos preguntado a dos expertos en la educación de adolescentes para que nos den sus mejores consejos en la materia.

“Mi hijo no quiere estudiar” – por Beatriz Montesinos

Son muchos los niños a los que durante su infancia se les puede calificar como buenos estudiantes, y que cuando llegan a la adolescencia comienzan a mostrar signos de bajo rendimiento escolar: bajas calificaciones, descenso de la motivación, falta de interés por la escuela…

En general, la adolescencia es una etapa de muchos cambios, físicos y psicológicos, y ésto se traduce también en cambios en el rendimiento académico, que en la mayoría de los casos suele ser un “bache” temporal.

Con la pubertad se pone en marcha un complejo proceso neurohormonal que afecta a todo el organismo, y que en resumen se caracteriza por:

  • Incremento de la impulsividad.
  • Descenso del umbral de goce (desinterés por lo que antes sí interesaba e interés por todo aquello novedoso, excitante e incluso peligroso).
  • Atracción por las nuevas relaciones que se establecen con los “iguales”.

Por otra parte, el adolescente comienza a desarrollar su capacidad reflexiva y se desarrollan las habilidades metacognitivas, pero ambas “chocan” con la impulsividad propia de estas edades, necesitando una mayor fuerza de autocontrol para mantener “a raya” sus impulsos.

¿Qué Pueden Hacer los Padres ante esta Situación?

#1 Hablar, hablar y escuchar

Aunque a veces resulta difícil hablar con un adolescente, hay que mantener la calma, desarrollar la capacidad de escucha y no dejarse llevar por la ansiedad, el enfado o el miedo. Establecer un buen cauce de comunicación con los hijos es la base para tratar de resolver juntos los problemas.

#2 Averiguar qué es lo que pasa

Si existen problemas físicos que puedan estar afectando al rendimiento: fatiga, problemas de alimentación, trastornos del aprendizaje no detectados hasta el momento…, o problemas de interacción social: acoso de otros compañeros, conflictos con el profesor, excesiva “presión académica”… Para ello hablar con los profesores y/o orientadores del centro puede ser de gran ayuda.

#3 Interesarse por los gustos y aficiones de los hijos.

Si les gusta la música, el baile, algún deporte…,permitir que tenga un tiempo y espacio para desarrollar sus aficiones, controlando también que se mantenga el compromiso de cumplir con las obligaciones escolares.

#4 Más flexibilidad y menos autoridad.

La disciplina no está reñida con el afecto ni con el diálogo. Una actitud empática y flexible favorecerá siempre el diálogo y la búsqueda de soluciones pactadas.

#4 Hablar sobre su “plan de vida”.

Conversar acerca de su vocación, de sus planes de futuro y buscar información al respecto. Plantearse unos objetivos a medio y largo plazo que le ayuden a reflexionar acerca de los pasos a seguir y apoyarles para poder alcanzarlos.

En el proceso de búsqueda de la identidad típico de la adolescencia, también se incluye el saber “qué quiero hacer”, y tener momentos de duda y desconcierto es un proceso normal en esta etapa.

En definitiva, escucharles, respetarles y guiarles para buscar soluciones ante un problema concreto es la mejor manera de acompañarles en un momento de cambio e incertidumbre tan inevitable como pasajero.

Beatriz Montesinos es Psicóloga con pasión por aprender y gusto por enseñar. Fascinada por las TIC y el #cambioeducativo. Blogger en conticycorazon.com

“Mi hijo no quiere estudiar” – por Francisco Gras

Para ayudar a los hijos a ser buenos estudiantes, los padres tienen que plantearse cuáles son los principales problemas y retos a los que sus hijos se van a enfrentar dentro de la escuela y ayudarles a buscar soluciones conjuntas, entre ese famoso triángulo de padres, alumnos y maestros. A continuación 8 consejos para conseguir este objetivo:

  • Acostumbrar a tus hijos a realizar simulaciones de examen de lo que hayan estudiado. Esta costumbre les dará una gran ventaja cuando se enfrente a exámenes reales y les ayudará a mejorar sus resultados.
  • Animar a tus hijos a preguntar en clase. Enseñarles que la buena comunicación con los maestros, es uno de los pilares del éxito escolar.
  • Fomentar la curiosidad en tus hijos para que se interesen en el aprendizaje y quieran aprender por sí mismos y explorar temas de su interés.
  • Ayudar a tus hijos a realizar un calendario de estudio general y otro particular para cada asignatura, dedicando tiempos de acuerdo con las dificultades previstas o reales. De esta manera, será más fácil organizarse y alcanzar los resultados deseados.
  • Educar a tus hijos a estar seguros de sí mismos y a ser optimistas antes, durante y después de los exámenes.
  • Felicitar y seguir animando después de cada esfuerzo y pequeño éxito, para que tus hijos puedan valorar el esfuerzo realizado y aumentar su autoestima, siempre con sencillez y sin fanfarronería.

Desde el año 2006, Francisco Gras escribe regularmente en su blog Escuela para Padres, en el que comparte sus consejos profesionales sobre educación familiar.

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Источник: https://www.goconqr.com/es/examtime/blog/mi-hijo-no-quiere-estudiar/

Mi HIJO no sabe ESTUDIAR SOLO, ¿cómo le puedo ayudar? – 10 estrategias

¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?

Nadie nace sabiendo y lo mismo ocurre cuando se trata de estudiar. Los niños y las niñas pueden sentir que no son capaces de hacer las cosas por sí mismos o quizá no sepan estudiar solos porque carecen de las herramientas necesarias para hacerlo.

De cualquier modo, es importante que como padre o madre ayudes a tu hijo/a a que estudie por su cuenta con éxito. Por eso, en paraBebés vamos a ofrecerte recursos para que sepas cómo puedes ayudar a tu hijo si no sabe estudiar solo.

Si tu hijo/a no quiere estudiar solo, puede ser por diferentes motivos. Es importante saber por qué está ocurriendo esto para poder encontrar la solución que más se adapte a sus circunstancias y a sus capacidades. Algunas de las causas pueden ser:

  • Porque no tiene interés en lo que tiene delante.
  • Porque no tiene las habilidades necesarias para poder hacerlo sintiéndose seguro consigo mismo.
  • Siente miedo al fracaso.
  • Tiene miedo a decepcionar a sus padres/madres.
  • No quiere que le juzguen o le critiquen.
  • Tiene inseguridades.
  • No tiene un propósito que le motive.
  • La metodología de enseñanza y aprendizaje le aburre.
  • Tiene demasiada carga de estudio y le agota.
  • Tiene expectativas demasiado altas que causan desmotivación.
  • Tiene ansiedad en la escuela. En este artículo hablamos sobre la ansiedad en niños.

Para algunos estudiantes puede ser difícil estudiar si lo hacen solos porque no saben cómo hacerlo. Cuando los estudiantes descubren que no tienen a nadie a quien recurrir, pueden asustarse por si no son capaces de hacerlo por sí mismos y dejan de estudiar.

A medida que los niños y niñas crecen, se les asigna más responsabilidad para completar su tarea y estar al tanto de sus estudios. Mientras que algunos estudiantes tienen la motivación para completar su trabajo a tiempo, otros estudiantes tienen dificultades para comenzar.

Aunque es importante que los padres asuman un papel activo para garantizar que su hijo/a complete la tarea, también es importante no obligarle a hacerlo; hay una gran diferencia entre forzar y motivar:

  • Motivar. Animar a tu hijo/a a encontrar la motivación de manera positiva es importante para desarrollar hábitos duraderos.
  • Forzar. Obligar a tu hijo/a a trabajar puede hacer que le moleste el tiempo de estudio, lo que hace que la automotivación sea mucho más difícil de lograr.

¿Cómo motivar a un niño/a para que estudie? Merece la pena destacar la motivación intrínseca, donde los niños tienen el deseo de saber (motivación que viene desde el interior) y la motivación extrínseca, donde la motivación viene desde el exterior, se centra en que el alumno piense y haga sus tareas para aprender (tareas, deberes, premios por las buenas notas, etc.). ¿Qué podemos hacer para motivar a los niños a estudiar? No te pierdas estas estrategias para motivar a un niño a estudiar.

Trabajar la motivación intrínseca

Teniendo en cuenta la motivación intrínseca, podemos:

  • Trabajar con proyectos dentro de las asignaturas para mejorar el aprendizaje.
  • Comprometerse a realizar sus actividades porque es bueno para su futuro.
  • Relacionar el contenido de estudio con la vida real.
  • Valorar más el esfuerzo más que el resultado.
  • Hacer un contrato de estudio en la escuela y en casa.

Trabajar la motivación extrínseca

Teniendo en cuenta la motivación extrínseca, podemos:

  • Permitirle escoger un premio si saca buenas notas.
  • Elogiarle cuando se esfuerce ante las tareas.

Aquí encontrarás más información sobre cómo motivar a un niño a estudiar.

En el siguiente apartado, te vamos a dar más claves para enseñar a un niño o niña a estudiar solo.

Para que un niño/a estudie solo deberemos encontrar solución a la causa que impide que lo haga. A continuación veremos estrategias para ayudar a tu hijo/a a estudiar solo/a:

1. Descubre lo que frena a tu hijo/a

Es posible que tu hijo/a no tenga motivación para estudiar por varias razones. Encuentra la raíz del problema para desarrollar un plan y superar estos obstáculos.

2. Ofrécele el ambiente adecuado

Permite que el tiempo de estudio sea lo más fácil posible para tu hijo/a. Debe tener todo lo necesario para realizar su estudio. Por ejemplo: un espacio tranquilo, agua, herramientas adecuadas, etc.

3. Ayúdale a organizarse

Podéis crear un plan de estudio juntos. A los niños y las niñas les va bien la estructura: tener un plan de estudio sólido ayudará a mantener a tu hijo/a en el buen camino.

Siéntate con tu hijo/a y crea un plan para completar la tarea cada tarde (por ejemplo: el tiempo a dedicar a las tareas, qué hacer, la frecuencia de los descansos, etc).

Incluir a tu hijo/a en el proceso ayudará a mantenerlo comprometido, ¡que no se os olviden los objetivos de estudio diarios! Los podéis apuntar en una agenda.

4. Crea un sistema de recompensa

Construye un sistema de recompensas con tu hijo/a para que tenga algo que esperar una vez que se complete el tiempo de estudio, la clave para mantenerse motivado cuando estudia.

Las recompensas pueden ser tan simples como mirar televisión una vez que se hace la tarea o acumular 'puntos' después de cada sesión de estudio y escoger algo especial que le guste, como una noche de pizza.

5. Ayúdale a gestionar el estrés

Si tu hijo/a está estresado/a, es posible que sea complicado estudiar para él o ella. Incluso le puede resultar difícil encontrar la motivación para comenzar.

Ayuda a tu hijo/a a aliviar el estrés pasando tiempo con él o ella y fomentando conversaciones sobre pensamientos y sentimientos.

Habla sobre las actividades para hacer durante los descansos de estudio o después de completar la tarea que pueden ayudar a reducir el estrés, como por ejemplo: salir a caminar, escuchar música, pintar mandalas…

5. Valora su esfuerzo

Además, para enseñarle a estudiar es importante no perder de vista en ningún momento la motivación, para ello, no pienses únicamente en las buenas notas, sino en la importancia del esfuerzo.

6. No se lo hagas todo

Es buena idea ayudar al niño en el estudio, guiarle en las técnicas adecuadas, pero ofrecerle ayuda solo cuando sea necesario, para que no se acostumbre a que otros resuelvan sus problemas (algo que podría aumentar su inseguridad). Cuando se le preste ayuda, se le deberá ir retirando progresivamente para que de esta manera, y poco a poco, sea capaz de ir haciendo las tareas y mejorando su estudio de forma cada vez más autónoma.

7. Fomenta su autonomía

Dale autonomía cuando tenga que estudiar y que de esta manera sienta la confianza en sí mismo para poder abordar el contenido.

8. Normaliza el error

Que no tenga miedo de equivocarse y hacerle ver que equivocarse no es algo negativo. Los errores pueden ser nuestros mejores maestros porque nos enseñan a ser mejores la próxima vez que lo intentamos.

9. Fomenta la visión positiva del aprendizaje

Del mismo modo, es importante la retroalimentación para que sienta que es capaz.

Es tu misión darle las herramientas necesarias para que tenga la confianza suficiente y la creencia de que el aprendizaje es importante para su futuro.

De esta manera la dedicación semanal no será un problema para el niño o la niña porque entenderá su importancia realmente. Sabrán que el estudio es un desafío que deben afrontar y realmente querrán hacerlo.

10. Dale tu apoyo cuando los resultados no sean los esperados

Con estos consejos y con tu apoyo, será más fácil para tu hijo/a el poder estudiar solo, y además de hacerlo, tendrá la motivación suficiente para hacerlo bien.

Pero sobre todo, sabrá que si algo no le sale bien o si tiene dudas, podrá contar contigo.

Con el tiempo y con la práctica, cada vez le resultará más fácil poder estudiar por su cuenta y que además tenga buenos resultados con ello.

Si deseas leer más artículos parecidos a Mi hijo no sabe estudiar solo, ¿cómo le puedo ayudar?, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Educación infantil.

  • Muñoz Luna, R. (2015) Despierta tu Motivacion: Técnicas para estudiar mejor. Editorial: Ediciones Aljibe
  • Fronty, M. (2008). Cómo enseñar a sus hijos a estudiar bien (niños y adolescentes). Editorial: Medici

Источник: https://www.parabebes.com/mi-hijo-no-sabe-estudiar-solo-como-le-puedo-ayudar-4797.html

Mi hijo no quiere estudiar

¿Cómo ayudar a mi niño que no quiere estudiar?
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Una de las reacciones más habituales de los padres de niños que no quieren estudiar es culparlo por lo que sucede, pero esta reacción no es correcta, ya que lo primero que debes hacer es tratar de encontrar las causas del problema, además, es importante que comprendas que como padres no son los únicos que atraviesan esta situación.

Comprende que tu hijo desde que nace y durante su crecimiento comienza a interactuar en diversos contextos, en la escuela, con amigos y con la familia, todos estos factores unidos a las características de su personalidad influyen directamente en su forma de comportarse, por lo que es posible que no quiera estudiar por muchas razones.

Mi hijo no quiere estudiar ¿Qué debo hacer para ayudarlo?

En caso de que no sepas como actuar correctamente ante esta situación: mi hijo no quiere estudiar, pon en práctica estos consejos que te ayudarán a motivarlo:

  • Establece una zona de la casa en la que pueda estudiar, con las condiciones adecuadas, sin distracciones, sin ruidos y que cuente con todos los materiales que necesite para el estudio.
  • Establece un horario constante para estudiar durante la semana y vigila la hora en la que se va a descansar, ya que el buen descanso influye positivamente en sus hábitos de estudio.
  • Enseña a tu hijo que puede elaborar esquemas a partir de textos, que puede hacer anotaciones de lo más importante mientras lee y que puede hacer resúmenes que le ayuden a comprender un tema con mayor facilidad.
  • Averigua cual es el motivo por el cual no quiere estudiar, habla con él y escúchalo, es importante que al hacerlo te mantengas la calma y no lo juzgues.
  • Valora cada esfuerzo que haga y reconócelo, para que se sienta estimulado a continuar con el hábito de estudio.

Puedes encontrar más información aquí:

Cómo enseñar a los niños a hacer esquemas y resúmenes

Pero quizás realmente lo que buscamos y no encontramos respuesta son las verdaderas razones por las que mi hijo no quiere estudiar. A continuación te contamos algunas

Razones por las que un niño no quiere estudiar

Existen diversas razones por las que solemos decir «mi hijo no quiere estudiar», te las mencionaremos a continuación para que puedas evaluar cuál de ellas es la causante de la desmotivación de tu hijo:

  • Problemas a nivel emocional, es posible que esté atravesando por un momento de tristeza o de miedo causado por el acoso escolar, por un profesor o por alguno de sus amigos, alejándolo de sus hábitos de estudio.
  • Disminución de la autoestima, existe la posibilidad de que tu hijo se sienta frustrado y limitado por no poder obtener buenos resultados en una materia determinada, creándole inseguridades.
  • Tiene dificultades para aprender, lo que puede producirse por problemas de concentración o por tener poca habilidad para comprender cualquier información.
  • Problemas familiares que aunque no lo creas afectan directamente al niño, llegando a influir en sus estudios.

La importancia de la motivación en el hogar

Todos los padres deben saber que es importante motivar a los hijos en el hogar para que muestren interés en adquirir nuevos aprendizajes, si motivas a tu hijo ante los aprendizajes sentirán que tienen a sus padres allí presentes para apoyarlos en sus estudios, razón por la cual, se mostrarán más motivados y harán un mayor esfuerzo.

Motivar a tus hijos en el hogar lo ayudará a aprender sin presiones e incluso puede llegar a disfrutar de los momentos de aprendizaje, es importante que los padres participen activamente en la educación de sus hijos, que los guíen en la realización de sus tareas y que les enseñen que todo esfuerzo tiene su recompensa.

Un niño motivado puede llegar a alcanzar cualquier meta que se proponga por más difícil que pueda parecerle.

Como puede motivar a su hijo a estudiar

  • Crea un ambiente atractivo en el que se sienta cómodo y que por supuesto resulte atractivo para el niño.
  • Ayúdalo a fijarse metas y apúntalas para colocarlas en un sitio visible de su lugar de estudio, esto hará que se sienta comprometido.
  • Organiza y elabora un plan de estudio para tu hijo, el primer paso es determinar los horarios para estudiar, determina quien lo acompañará y guiará en la realización de las tareas.
  • Crea estrategias, estas pueden consistir en recompensas, pero evita que sean materiales, trata de que se comprometa ante una figura familiar que sea de valor para él, reconoce su esfuerzo y apláudelo cada vez que lo haga bien.

Si aplicas estos consejos y notas cierto retraso para el aprendizaje en tu hijo, lo mejor es que acudas a un especialista y busques apoyo en sus maestros.

Vídeo educativo: ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo a estudiar?

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Источник: https://www.educapeques.com/escuela-de-padres/mi-hijo-no-quiere-estudiar.html

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