Cómo calmar contracciones

Métodos naturales para aliviar el dolor de las contracciones de parto

Cómo calmar contracciones

Aunque la sensación de dolor es subjetiva y varía de una mujer a otra, una de las características principales de las contracciones de parto es que son dolorosas (en un post anterior ya hemos explicado por qué duelen).

Existen métodos naturales para ayudar a aliviar las contracciones de parto si la mujer no quiere recibir anestesia epidural, o para sobrellevar las primeras contracciones hasta que esta llegue.

La analgesia epidural tiene sus pro y sus contras. Por un lado, es la única forma eficaz de anular completamente el dolor, pero por el otro puede tener efectos adversos sobre la salud de la madre y la progresión del parto.

Algunos estudios señalan que las mujeres que probaron tratamientos alternativos contra los dolores del parto disminuyeron en un 30 por ciento la necesidad de recurrir a analgésicos, por lo que es interesante conocer algunas alternativas de alivio del dolor con técnicas no farmacológicas.

Libertad de movimientos

Tener libertad para escoger la posición que la mujer considere más cómoda en cada momento es fundamental para sobrellevar el dolor de las contracciones. Estar tumbada en una cama inmovilizada no es la más natural en el trabajo de parto, y a menos que así lo deseemos, no ayuda a aliviar la sensación de dolor.

La posición más útil y más natural para controlar el dolor es en vertical, en cuclillas o semicuclillas, pues facilita la separación de las articulaciones de los huesos de la pelvis, aumentando su diámetro y facilitando además que el bebé se coloque en el canal de parto.

Otras posiciones que pueden ayudar son: de rodillas en el suelo, sentada con las piernas flexionadas y abiertas y la espalda apoyada en una pared o en tu pareja (para no cargar la espalda) o de pie con las piernas separadas y caminar entre contracción y contracción para ayudar a bajar al bebé.

También sentada en una silla mirando hacia el respaldo colocando los brazos sobre éste y curvando la columna, o sentada sobre una pelota de gimnasia con las piernas abiertas.

Técnicas de relajación

Las técnicas de relajación ayudan a aliviar las tensiones musculares y a centrar la mente, dos cosas muy importantes en el proceso del trabajo de parto. El estado de relajación libera además el estrés disminuyendo la sensación de dolor.

Las más conocidas son la técnica de relajación muscular progresiva de Jacobson, que consiste básicamente en aprender a tensar y luego relajar, secuencialmente, varios grupos de músculos a lo largo de todo el cuerpo, y el entrenamiento Autógeno de Schultz, basado en ejercicios fisiológicos y racionales de cada parte del cuerpo.

Cualquier técnica de relajación conviene empezar a practicarla meses antes del parto para que así sea más efectiva en el momento de dar a luz.

Bañeras de dilatación

Algunos hospitales disponen de bañeras con agua templada para la fase de dilatación. La sensación de estar sumergida en el agua es muy agradable y ayuda a mitigar el dolor que producen las contracciones de parto.

El agua templada hace que los músculos perineales se relajan y ablanden haciendo que los dolores sean menos intensos y facilitando luego la expulsión. A su vez, la relajación disminuye la producción de adrenalina, hormona responsable del endurecimiento del cuello del útero.

Técnicas de respiración

La respiración profunda y consciente es un método muy utilizado para el control del dolor. Controlar el flujo de oxígeno que entra en el cuerpo y enviar el aire a los músculos que están tensos ayuda a relajarlos. Además, contribuye a que el bebé reciba gran cantidad de oxígeno ayudándolo a sobrellevar mejor el estrés del nacimiento.

Por eso, practicar yoga durante el embarazo es un ejercicio de preparación muy recomendable para dar a luz. Porque además de aumentar la flexibilidad y ayudar a mantener el estado físico, en el yoga se practican diferentes técnicas de respiración que son muy útiles para sobrellevar el dolor de las contracciones y tener un buen nivel de autoconocimiento en el parto.

Estimulación eléctrica

La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (ENET) o TENS por sus siglas en inglés es una terapia analgésica que consiste en el envío de impulsos eléctricos a través de la piel para reducir los dolores del trabajo de parto.

Son pequeños electrodos que se colocan sobre la piel y descargan corrientes eléctricas de bajo voltaje. Al estimular los senderos nerviosos de la médula espinal interrumpe la transmisión de señales de dolor al cerebro.

Otros métodos naturales para aliviar el dolor del parto

Hay otros métodos también relacionados al control del dolor en el parto.

Los masajes, proporcionados por una persona de confianza que le brinde apoyo contínuo a la embarazada, relajan los músculos y alivian las tensiones. Especialmente en la zona lumbar que es una de las que más se tensa, aportan un gran alivio.

También se habla de los beneficios de la acupuntura para aliviar el dolor del parto, pero algunos estudios apuntan a que la técnica milenaria podría no ser tan efectiva.

Hay quienes confían en la acción hipoanalgésica que provocan las finas agujas, mientras que otros creen que pueden eliminar obstrucciones en la circulación y aliviar otras dolencias, pero que tal vez en el caso del parto no aporte grandes beneficios.

Hace poco conocíamos que cantar podría ayudar a sobrellevar el dolor del parto pues desencadena la liberación de endorfinas, sustancias con efecto sedante, que a su vez actúan para reducir el dolor del parto. Se cree que la fuerza con la que se usan las cuerdas vocales para producir sonidos vibratorios puede causar una sedación que disminuye el dolor.

Es interesante saber que hay alternativas a la epidural o que utilizados como complemento, hay diversos métodos naturales que ayudan a aliviar el dolor de las contracciones de parto.

De cualquier forma, por más intensos que hayan sido, las mujeres tienden a olvidar los dolores del parto. Los recuerdos de la intensidad del dolor vivido en ese momento desaparecen con el paso del tiempo, pero la felicidad ante la llegada de un hijo perdura para siempre.

En Bebés y más | Alivio del dolor con técnicas no farmacológicas (Introducción) , Alivio del dolor con técnicas no farmacológicas (apoyo continuo), El recuerdo del dolor en el parto

Источник: https://www.bebesymas.com/parto/metodos-naturales-para-aliviar-el-dolor-de-las-contracciones

Técnicas para aliviar las molestias del parto

Cómo calmar contracciones

Para algunas afortunadas, el parto pasa en un suspiro. Para otras mujeres, puede ser muy molesto y doloroso… aunque no tiene por qué ser así. Hay muchas maneras de aliviar las molestias del parto.

Antes del parto puedes aprender y practicar técnicas naturales para atenuar el dolor y durante el parto puedes recurrir a otro tipo de técnicas.

También dispones de fármacos y procedimientos médicos en caso de necesidad.

Deberás valorar los riesgos y beneficios de cada alternativa, antes de decidir qué tipo de paliativo utilizarás cuando llegue el gran día. Algunas sugerencias:

Técnicas no médicas

  • Técnicas de relajación. Las embarazadas que han optado por esta vía la recomiendan más que ninguna otra, ya que se trata de una técnica no agresiva que reduce la tensión muscular y el dolor durante el alumbramiento. La relajación corporal progresiva «una suerte de paseo por el cuerpo que tiene por objeto reducir la tensión» es algo que se puede aprender y practicar con antelación, para después utilizarlo durante el parto con resultados muy positivos.
  • Masajes. Haz que tu pareja te masajee los brazos, las piernas o la espalda durante el parto, para que te ayude a relajarte y reducir la tensión, y el dolor.
  • La mecedora. Pasa todo el tiempo que puedas en una mecedora, meciéndote suavemente adelante y atrás mientras respiras y te relajas.
  • Caminar o «bailar lento». Caminar «o incluso dar unos pasos alrededor de la cama» reduce las molestias y ayuda a que las contracciones sean más fuertes y regulares. Prueba a «bailar» con tu pareja, apoyándote sobre él y meciéndote rítmicamente.
  • Cambios de posición. No permanezcas en la misma posición más de una hora y no te tumbes boca arriba. Prueba a sentarte en la cama o en una silla, tumbarte de costado, ponerte en cuclillas y mecerte sobre un balón de gimnasia de parto, o apoyarte en el respaldo de una silla o en la cama.
  • Hidroterapia. Prueba a sentarte en una ducha aplicándote el chorro de agua sobre la espalda o a echarte en una bañera de agua caliente. No todos los hospitales cuentan con una bañera o ducha en la habitación, por lo que si deseas utilizar este método de relajación durante el parto, organiza de antemano tu ingreso en una instalación que disponga de ello..
  • Aplicación de frío o calor. Aplicar una compresa caliente o una bolsa de hielo en la espalda puede reducir la tensión muscular, mejorar la circulación y mitigar el dolor.
  • Respiración rítmica. Seguir unas pautas de respiración específicas te ayudará a relajarte y a concentrar tu atención en algo distinto del dolor durante las contracciones. Durante el parto se utilizan tres técnicas: lenta, modificada y pautada.
  • Imágenes mentales. Prueba a visualizar una escena bonita en tu mente, que te haga sentirse segura y relajada. Concentra tu mente en este lugar durante las contracciones.
  • Música. Lleva contigo algunas de tus cintas o CD favoritos de relajación y un reproductor (si el hospital no cuenta con uno).
  • Aromaterapia. Los olores agradables te ayudarán a relajarte y a sentirte mejor, así que lleva a tu habitación una loción fragante o un ambientador floral para que te reconforte.

Muchas de las técnicas mencionadas se enseñan en las clases de preparación para el parto. Para más información sobre estas clases

Técnicas de medicación y anestesia

  • Medicación relajante. Los médicos suelen preferir no administrar sedantes ni somníferos durante el parto, a menos que la parturienta se encuentre muy tensa, porque tienden a causar sopor y pueden dificultar la respiración del bebé.
  • Analgésicos narcóticos. Los narcóticos deben administrarse en la fase lenta del parto. Nunca se ofrecen en los primeros momentos del parto porque pueden retrasar o detener las contracciones y tampoco durante la fase de expulsión porque pueden tener efectos posparto en el bebé.
  • Anestesia epidural. La epidural es una anestesia local que se inyecta en el espacio que rodea la columna vertebral. Hace efecto en unos 30 minutos y anula casi todas las sensaciones causadas por las contracciones. Aunque la epidural alivia el dolor casi por completo a la mayoría de las mujeres, existen mínimos riesgos. Se puede administrar en las primeras fases del parto pero a baja dosis. Si la dosis es alta puede retardar o detener el parto requiriéndose en tal caso la administración de para que el proceso siga su curso. La falta de sensaciones reduce la capacidad de empujar aumentándose la probabilidad de que sea necesario utilizar fórceps o ventosas para extraer al bebé. Sin embargo la epidural no aumenta el número de cesáreas. Ocasionalmente puede causar fiebre, lo que obliga a someter al bebé a análisis para descartar toda posibilidad de infección. Aunque casi todos los hospitales disponen ya de un servicio de epidural las 24 horas, hay algunos pequeños que no. Hay hospitales que limitan la epidural a las mujeres que tienen ingresadas en planta e insisten en que las mujeres que van a centros de «casa de partos» sean trasladadas al hospital si necesitan este tipo de anestesia. Asegúrate de comentar con tu médico los pros y los contras y la disponibilidad local de esta anestesia antes de que comience el parto.Epidurales que permiten caminar. Se trata de un nuevo método por el cual se inyectan fármacos mediante infusiones continuas a dosis bajas o administrando parte de la dosis en el propio líquido cefalorraquídeo. El objetivo es mantener la fuerza muscular para que todavía pueda caminar y también empujar mejor. De esta manera se reducen los partos con fórceps o ventosas. Este tipo de epidurales sólo están disponibles en algunos centros, así que si estás interesada, pregunta a tu médico con antelación.
  • Gas y aire. Se trata de una mezcla de óxido nitroso y oxígeno, que se aspira a través de una mascarilla de inhalación. Solía llamarse «gas hilarante», porque puede aturdir la mente y provocar hilaridad. Lo mejor es aplicarlo poco tiempo durante la última fase activa del parto, para aliviar el dolor causado por las fuertes contracciones que le son propias. Es eficaz, pero utilizarlo debidamente requiere práctica. El truco es que tu pareja cronometre las contracciones y aspirar dos o tres veces justo antes de que comience la contracción. Durante la contracción, deja de aspirar el gas y practica la relajación. Como el gas tarda unos 30 segundos en alcanzar el cerebro, su efecto coincidirá con el momento álgido de la contracción. No aspires el gas durante una contracción.
  • Estimulación eléctrica trascutánea (TENS). Se trata de un aparato que aplica pequeñas sacudidas eléctricas sobre la zona lumbar a través de una almohadilla con electrodos. Se puede variar la intensidad gracias a un indicador graduado. Las sacudidas hacen sentir un pequeño hormigueo que bloquea las señales de dolor que suben por la columna desde el útero. La técnica TENS es más eficaz al principio del parto y no a todo el mundo le funciona bien. Si estás interesada, pregunta a tu médico o comadrona con antelación qué oportunidades tienes de contar con esta técnica.

Resulta difícil saber con antelación qué métodos querrás utilizar durante el parto. Trata de no poner toda tu confianza en una determinada técnica. De este modo, una vez haya comenzado el parto podrás tomar decisiones sobre la marcha, en función de la intensidad y duración del proceso, sin sentirte decepcionada.

Lo importante por ahora es que hagas tus deberes. Averigua todo lo que puedas acerca de las opciones que tienes, habla con tu médico o comadrona y confía en ti misma para tomar las mejores decisiones para ti y para tu bebé cuando llegue el momento.

* Artículo realizado por Elaine Zwelling y el Dr. Jim Thornton.

Источник: https://www.dodot.es/embarazo/dar-a-luz/articulo/tecnicas-para-aliviar-las-molestias-del-parto

¿Cómo calmar el dolor de las contracciones?

Cómo calmar contracciones

a. Estimulación de la piel. Se incluyen dentro de este tipo:

1. Masaje: Aplicar presión durante la contracción muscular en la zona lumbar. Esta técnica la puede aplicar nuestro acompañante.

2. Aplicación superficial de calor o frío en la zona lumbar. Tanto si aplicamos calor como si lo que nos alivia es el frío, debemos proteger la piel con toallas para evitar lesiones. También se puede proporcionar calor en las zonas del abdomen, ingles, perineo o nalgas. Cada mujer deberá decidir qué solución le resulta más efectiva.

b. Baño o ducha: Se puede emplear agua caliente para inducir a la relajación, disminuir la ansiedad estimulando la producción de endorfinas y, en general, aumentar la sensación del control del dolor por parte de la mujer.

Algunos hospitales ya disponen de bañeras, pero también se puede emplear la ducha.

 La técnica de analgesia del dolor relacionada con el agua consiste en que, cuando ya tienes una dilatación de unos 5 centímetros, debes entrar en una bañera con una temperatura no superior a los 37 grados (como máximo 2 horas).

c. Distraerse: Consiste en centrar la atención en estímulos diferentes de la sensación dolorosa. Con la distracción aumenta la tolerancia al dolor y la sensación dolorosa se hace más soportable. Por este motivo, se debe informar a la mujer sobre la posibilidad de escuchar su música, concentrarse en la respiración o moverse.

d. Movimientos durante la dilatación: El movimiento durante la dilatación contribuye a aligerar la sensación dolorosa.

En muchas ocasiones el parto no avanza, esto puede deberse a que cuando estás en el hospital tumbada en una cama, la dilatación se estanca, hasta puede llegar a reactivarse la dilatación cuando te levantas al baño.

Además, según la Federación de Asociaciones de Matronas de España, las mujeres que están en posición vertical en los primeros momentos del parto sienten menos dolor, consiguen acortar el tiempo de dilatación y el bebé presenta menos alteraciones en sus latidos cardíacos.

También puede ayudarte subir y bajar escaleras, ya que de esta forma mueves los lados de la pelvis, o sentarte en una pelota de goma de parto y repetir movimientos de balanceo (incluso dando pequeños saltos hacia adelante y hacia atrás), ponerte a gatas y balancearte y de pie rotando la pelvis como si tuvieras un Hula hop.

e. Relajación: Permite una disminución de la tensión muscular y mental, proporcionando una sensación de tranquilidad y calma de la mente y de los músculos, aminora la ansiedad, produce distracción de la atención al dolor y una reducción de su percepción.

Las técnicas de relajación enseñan a percibir la sensación dolorosa más objetivamente, liberándose del componente emocional que convierte el dolor en sufrimiento. Este es el motivo por el cual las gestantes deben aprender y entrenar técnicas de relajación.

Normalmente, las técnicas de relajación incluyen técnicas respiratorias que también actúan positivamente en el control del dolor.

f. Cambios de postura: hay multitud de posturas que pueden ayudarte en le parto. Para favorecer la dilatación puedes ponerte de pue con las manos en la pared e inclinada hacia adelante, oscilando las caderas.

Si sientes mucho dolor en la zona lumbar, te puede aliviar ponerte a gatas. De rodillas o en cuclillas puede ayudarte a abrir la pelvis.

Ten en cuenta que tu cuerpo es sabio, hazle caso a lo que te vaya pidiendo, ¡escucha a tu instinto!

g. Olvídate del miedo al parto: es normal tener miedo al dolor y a lo desconocido. Lo malo es que ese miedo puede llegar a paralizarte y bloquear tu musculatura, llegando a disminuir las contracciones y la dilatación.

Por el contrario, sin estrés todo va mejor e incluso se reduce la necesidad de analgésicos.

Una buena de combatir el estrés es entender qué pasa en cada momento (por eso son importantes las clases de reparto), sé positiva y acepta las contracciones como un proceso natural.

h.

Estimulación eléctrica: la estimulación nerviosa transcutánea es una terapia analgésica que consiste en el envío de impulsos eléctricos a través de la piel parra reducir los dolores del trabajo de parto.

Son pequeños electrodos que se colocan en la piel y descargan corrientes eléctricas de bajo voltaje. Al estimular los senderos nerviosos de la médula espinal interrumpe la transmisión de señales de dolor al cerebro.

 

Medicamentos para el dolor

Existen diversos medicamentos para el dolor durante el trabajo de parto y el parto. En la mayoría de los partos en España se utiliza algún medicamento para poder sobrellevar mejor las contracciones.

1. Analgésicos: los analgésicos alivian el dolor pero amo duermen las partes del cuerpo afectadas. No afectan la sensibilidad o el movimiento muscular. Se pueden administrar de muchas formas. Estos pueden ocasionar efectos secundarios en la madre, como somnolencia y náuseas y también pueden tener efecto en el bebé.

2. Anestesia regional: esto es en lo que piensan la mayoría de las mujeres cuando consideran los medicamentos para el dolor durante el trabajo de parto. Mediante el bloqueo de la sensación de regiones específicas del cuerpo, estos métodos se pueden utilizar para aliviar el dolor en los partos vaginales y en las cesáreas.

La epidural es una forma de anestesia local que alivia la mayor parte del dolor en todo el cuerpo por debajo del ombligo. Muy poco de este medicamento llega al bebé, por lo que no suele ocasionar ningún efecto sobre este.

En cambio en la madre puede bajar la presión arterial y originar dificultades a la hora de orinar, además de picazón, náuseas y dolor de cabeza.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/parto/como-calmar-el-dolor-de-las-contracciones-5587

Manejo del dolor durante el parto

Cómo calmar contracciones

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Informarse lo más posible sobre el parto es una de las mejores maneras de poder controlar el dolor al momento del parto.

Dolor durante el trabajo de parto y el parto

El dolor durante el trabajo de parto es ocasionado por las contracciones de los músculos y la presión sobre el cuello uterino. Este dolor se puede sentir como un cólico intenso en el abdomen, las ingles y la espalda, y también como una sensación de malestar general. Algunas mujeres también experimentan dolor en los costados o en los muslos.

Otras causas del dolor durante el trabajo de parto incluyen la presión que ejerce la cabeza del bebé sobre la vejiga y los intestinos, y el estiramiento del canal de parto y la vagina.

El dolor durante el trabajo de parto es diferente para cada mujer. El dolor varía mucho de una mujer a otra, e incluso de un embarazo a otro. Las mujeres sienten el dolor del trabajo de parto de distintas formas. Para algunas, se parece al dolor menstrual; para otras, es una presión intensa; y, para otras, son oleadas muy fuertes que se asemejan a los cólicos abdominales.

A menudo, no es el dolor en cada contracción lo que las mujeres consideran más duro, sino el hecho de que las contracciones son constantes y, conforme el trabajo de parto avanza, hay cada vez menos tiempo entre una contracción y otra para relajarse.

Preparación

A continuación hay algunas cosas que puede hacer antes o durante su embarazo para ayudarle a controlar el dolor durante el trabajo de parto:

El ejercicio regular y razonable (aprobado por su médico) puede ayudarle a fortalecer sus músculos y a preparar su cuerpo para el estrés del trabajo de parto.

El ejercicio también aumenta su resistencia, lo que será útil si tiene un trabajo de parto largo. Lo importante que debe recordar con cualquier ejercicio es no sobrepasarse; y esto es especialmente cierto si está embarazada.

Hable con su médico acerca de cuál considera un ejercicio seguro para usted.

Si usted y su pareja acuden a clases sobre el parto, aprenderán diferentes técnicas para manejar el dolor, desde visualización hasta estiramientos diseñados para fortalecer los músculos que sostienen el útero. Las dos filosofías de parto más comunes en Estados Unidos son la técnica Lamaze y el método Bradley.

La técnica Lamaze es el método más ampliamente utilizado en Estados Unidos. La filosofía Lamaze enseña que el parto es un proceso normal, natural y saludable, y que las mujeres deben capacitarse para abordarlo con confianza.

Las clases de Lamaze enseñan a las mujeres las formas en que pueden hacer disminuir su percepción del dolor, como por ejemplo, mediante técnicas de relajación, ejercicios de respiración, distracciones o masaje proporcionado por un acompañante que las apoye.

El enfoque Lamaze adopta una postura neutral con respecto a los analgésicos, y alienta a las mujeres a tomar decisiones después de informarse sobre lo que es mejor para ellas.

El método Bradley (también llamado parto asistido por el esposo) hace hincapié en un abordaje natural del parto y en la participación activa del padre del bebé como acompañante de parto. El objetivo principal de este método es evitar el uso de medicamentos, a menos que sea absolutamente necesario.

El método Bradley también se centra en la nutrición y el ejercicio adecuados durante el embarazo, así como en técnicas de relajación y respiración profunda como un método para afrontar el trabajo de parto.

Aunque el método Bradley defiende una experiencia de parto sin medicamentos, en las clases sí se habla de complicaciones o situaciones imprevistas, como por ejemplo, las cesáreas de emergencia.

Algunas formas de manejar el dolor durante el trabajo de parto sin medicamentos incluyen:

  • hipnosis
  • yoga
  • meditación
  • caminar
  • masajes o contrapresión
  • cambio de posición
  • baño de inmersión o una ducha
  • audición de música
  • distracción contando o realizando una actividad que mantenga su mente ocupada en otra cosa

Medicamentos para el dolor

Se pueden utilizar diversos medicamentos para el dolor durante el trabajo de parto y el parto, dependiendo de la situación. Muchas mujeres dependen de estos medicamentos ya que ayudan a aliviar el dolor y permiten concentrar la energía en cómo sobrellevar las contracciones. Hable con su proveedor de atención médica acerca de los riesgos y los beneficios de cada uno de los medicamentos.

Analgésicos. Los analgésicos alivian el dolor pero no duermen las partes del cuerpo afectadas. No afectan la sensibilidad o el movimiento muscular.  Se pueden administrar de muchas formas.

Si se administran de forma intravenosa (mediante una vía IV que se coloca en la vena) o mediante una inyección en un músculo, los medicamentos pueden afectar todo el cuerpo.

Estos medicamentos pueden ocasionar efectos secundarios en la madre, incluidas somnolencia y náuseas. También pueden tener efectos sobre el bebé.

Anestesia regional. Esto es en lo que la mayoría de las mujeres piensan cuando consideran los medicamentos para el dolor durante el trabajo de parto. Mediante el bloqueo de la sensación de regiones específicas del cuerpo, estos métodos se pueden utilizar para aliviar el dolor en los partos tanto vaginales como por cesárea.

Las epidurales, una forma de anestesia local, alivian la mayor parte del dolor en todo el cuerpo por debajo del ombligo, incluidas las paredes vaginales, durante el trabajo de parto y el parto.

Una epidural involucra un medicamento que es administrado por un anestesiólogo mediante un catéter delgado, parecido a un tubo, que se inserta en la parte baja de la espalda de la mujer. La cantidad de medicamento se puede aumentar o disminuir, dependiendo de las necesidades de la mujer.

Muy poco medicamento llega al bebé, por lo que generalmente no hay ningún efecto en el bebé con este método de alivio del dolor.

Las epidurales tienen algunas desventajas: pueden bajar la presión arterial de la mujer y originar dificultades para orinar. También pueden ocasionar picazón, náusea y dolores de cabeza a la madre. Los riesgos para el bebé son mínimos, pero incluyen problemas ocasionados por la presión arterial baja en la madre.

Tranquilizantes. Estos fármacos no alivian el dolor, pero pueden ayudar a calmar y a relajar a las mujeres que sienten mucha ansiedad. Algunas veces se utilizan junto con los analgésicos.

Estos fármacos pueden tener efectos tanto en la madre como en el bebé y no se utilizan con frecuencia. También pueden hacer que sea difícil para la madre recordar los detalles del parto.

Hable primero con su médico sobre los riesgos de tomar tranquilizantes.

Parto natural

Algunas mujeres eligen dar a luz sin usar ningún medicamento en absoluto, confiando en cambio en técnicas como la relajación y la respiración controlada para controlar el dolor. Si desea tener un parto sin medicamentos para el dolor, hable con su proveedor de atención médica al respecto.

Cosas que se deben considerar

A continuación se enumeran algunas cosas en las que se debe pensar al considerar el control del dolor durante el trabajo de parto:

  • Los medicamentos pueden aliviar mucho el dolor, pero probablemente no lo eliminen completamente.
  • El trabajo de parto puede ser más doloroso de lo que se imaginó. Algunas mujeres que expresaron de antemano que no deseaban ningún tipo de analgésico cambian de opinión al comenzar el trabajo de parto.
  • Algunos medicamentos pueden afectar a su bebé, provocándole soñolencia o cambios en el ritmo cardíaco.

Cómo hablar con su proveedor de atención médica

Es recomendable que revise sus opciones para controlar el dolor con la persona que atenderá el parto. Averigüe qué hay disponible, si son eficaces y cuándo es mejor no utilizar algunos medicamentos.

Si desea utilizar métodos para controlar el dolor que no sean medicamentos, asegúrese de que su proveedor de atención médica y el personal del hospital lo sepan. También es recomendable que escriba un plan para el parto en el que queden claras sus preferencias.

Recuerde que muchas mujeres toman decisiones acerca del alivio del dolor que luego abandonan, a menudo por una muy buena razón, en el último minuto. Su capacidad para resistir el dolor del parto no tiene nada que ver con su valor como madre. Preparándose y educándose, puede estar lista para decidir qué tipo de control del dolor funciona mejor para usted.

Revisado por: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/childbirth-pain-esp.html

Cómo sobrellevar las contracciones | Revista Ahora Mamá

Cómo calmar contracciones

Las contracciones uterinas son un fenómeno biológico necesario para que se produzca la expulsión del bebé. En cada contracción, el útero “va empujando” un poco más al feto hacia el canal de parto. Sin embargo, no hay que engañarse, son útiles pero también suelen ser dolorosas.

¿Podré hacerlo bien?

Una de las preocupaciones de las futuras mamás primerizas es si serán capaces de hacer “lo que se debe” durante el parto, y si lo harán bien. En pocas palabras: si serán capaces de parir.

El objetivo del curso de psicoprofilaxis para el parto es reafirmar su naturaleza y brindarles mayor seguridad, para que lleguen a ese momento lo más preparadas posible. Es mediante algunas técnicas de respiración como se logra la relajación necesaria para poder enfrentar mejor las contracciones.

Las técnicas de respiración y relajación pueden empezar a incorporarse durante el embarazo, para aplicarse desde que se inicia el trabajo de parto hasta el pujo final.

La respiración

Todos respiramos en forma involuntaria, es decir, sin ser conscientes de ello. Pero la respiración recomendada para transitar el trabajo de parto y el parto propiamente dicho no es igual.

Hay dos técnicas diferentes, que se ponen en práctica en distintos momentos.

Entre contracción y contracción la respiración abdominal o diafragmática, aconsejable entre contracción y contracción, y la respiración alta, adecuada durante la contracción.

Respiración abdominal o diafragmática: es la que se aconseja entre una contracción y la siguiente.

Se trata de una respiración profunda, lenta y pausada que -si bien es más amplia que la que realizamos habitualmente- no debe ser forzada sino, por el contrario, placentera.

La técnica consiste en llevar el aire hacia el abdomen, inspirando lenta y profundamente por la nariz, y exhalando en forma natural por la nariz o por la boca (como resulte más cómodo).

Para comprobar si se está realizando correctamente, basta con colocar las manos sobre el vientre y observar si hay movimiento abdominal: al inspirar la panza tiene que elevarse (como si se inflara), y al exhalar, desinflarse. Esta técnica permite concentrarse en la respiración, lo que favorece una mejor relajación, descanso y recuperación de la contracción.

Respiración alta o torácica: Es la que se recomienda en el momento de la contracción. Tiempo atrás se aconsejaba a las parturientas que durante la contracción practicaran una respiración tipo jadeo: alta, corta y muy frecuente. En la actualidad no se recomienda porque es muy cansadora e incómoda. Además puede provocar hiperventilación y, por ende, mareos.

La respiración debe ayudar, pero no incomodar. Lo ideal es mantener una respiración alta, breve, con una frecuencia sostenida pero algo más lenta que el jadeo.
Sin esfuerzo, de manera natural, se inhala por la nariz y se lleva el aire a la parte alta del pecho. Colocando las manos en el pecho o en la cavidad del tórax, es posible notar el movimiento al inhalar y al exhalar.

Beneficio por partida doble

Los beneficios de la respiración no son solo para la mamá sino también para el bebé. Durante la contracción, hay una disminución del flujo de sangre oxigenada que llega al bebé, a través de la placenta y del cordón umbilical.

Practicar la respiración profunda una vez que la contracción cesa y mantenerla hasta la próxima favorece la circulación general de la madre y la circulación intraútero.

Podría decirse que cuando la mamá respira, también lo hace el bebé, y puede oxigenarse.

La respiración profunda permite, además, una mayor movilidad fetal. Cuando el útero se contrae, el bebé queda muy oprimido. La respiración posterior a la contracción aporta oxígeno y relaja las paredes uterinas. De esta manera, el bebé tiene más espacio para volver a acomodarse.

¡Me duele!

La primera reacción del ser humano frente al dolor es “cerrarse”. En efecto, ante un dolor repentino -como el de las contracciones de parto-, la respuesta instintiva es cerrar los ojos con fuerza, tensionar el cuerpo y contener la respiración. También es común tensionar la boca y apretar los dientes.

Y esto es exactamente lo que no hay que hacer durante la contracción: nunca cerrarse. Lo que debemos hacer es aflojar y relajar los músculos, porque lo que se debe lograr es la apertura y entrega del cuerpo.

La consigna es concentrarse, y poner la atención en sostener el ritmo respiratorio, para transitar la contracción con menor dolor. Contener la respiración solo aumenta la tensión e intensifica las molestias.

Pero además de facilitar la relajación y mejorar la oxigenación, la respiración ayuda a distender el piso de la pelvis: afloja los músculos del periné y permite al bebé avanzar a través del canal de parto.

Camino, me acuesto, ¿qué hago?

Las contracciones también provocan dolor en la región lumbar. Una manera de calmar estas molestias es buscando posturas que ayuden a distender la zona. Lo ideal es tratar de mantenerse en movimiento, ya que las posiciones pasivas o estáticas no proporcionan alivio sino todo lo contrario.

Un suave masaje puede resultar igualmente útil: pedile a tu pareja que deslice suavemente la palma de la mano, plana y abierta, sobre la zona lumbar, o que realice movimientos circulares, o bien que presione y deslice la mano, pero sin hundir los dedos. El masaje puede practicarse antes o después de la contracción.

Posiciones que calman

Las siguientes posiciones ayudan a calmar las molestias de la región lumbar. Cuando percibís que la contracción se avecina:

  • Sentate en una silla pero al revés, con las piernas abiertas como si estuvieras a caballito, apoyá los brazos sobre el respaldo, y curvá y relajá la espalda.
  • Parada, destrabá las rodillas pero sin llegar a flexionar las piernas por completo, buscá un apoyo al frente (por ej. apoyate en los hombros de tu pareja y rodeá su cuello con tus brazos, o bien sostenerte de un mueble), tratá de adelantar la pelvis y relajá la cintura. El objetivo es liberar la región lumbar de toda tensión.
  • Parada, con las piernas semiflexionadas, apoyá la espalda sobre la pared intentando aplanarla completamente, para lograr el descanso de la zona lumbar.

Estas posiciones no solo liberan la tensión lumbar sino que ayudan a distribuir el peso del útero dentro de la cavidad de la pelvis, y facilitan el trabajo al bebé, que está intentando rotar y descender. Y como si fuera poco, benefician también la dilatación.
Después de la contracción, es aconsejable cambiar la postura.

Pensamientos positivos

Que son molestas, es verdad. Pero también es cierto que cada contracción colabora para que a tu bebé le falte un poquito menos para nacer. Por eso, trata de vivirlas positivamente. Ese dolor ayuda a que tu hijo esté más cerca de la meta final.

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Consejos para reducir el dolor de las contracciones

Cómo calmar contracciones

Uno de los momentos más esperados y temidos, al mismo tiempo, por cualquier mujer es la llegada de las contracciones. Y es que estas, por un lado, son deseadas porque significan que el nacimiento del bebé es inminente, pero, por otro, asustan ya que entrañan un contundente dolor.

Por eso, es importante que, durante el periodo de gestación, la futura mamá no sólo conozca todo lo que tiene que ver con las mismas, para así saber qué significan según su duración e intensidad, sino también que aprenda a actuar para reducir las molestias que generen. En las clases de preparto es habitual que enseñen algunos trucos para poder hacerles frente y disminuir el sufrimiento que provocan y entre esos destacan estos:

1-Respiración

Indiscutiblemente uno de los mejores consejos que existen al respecto es que la mujer que está de parto proceda a controlar su respiración, pues eso le ayudará a soportar mejor la situación. En concreto, deberá respirar de un modo u otro según la fase en la que se encuentre respecto a la intensidad y frecuencia de las citadas contracciones:

  • Cuando empiezan a hacer acto de presencia y se inicia la dilatación, deberá respirar de una manera absolutamente normal.

  • En el instante en que los dolores son más frecuentes y fuertes, debe coger aire por la nariz y luego soltar este por la boca.

  • En el momento en el que la dilatación ha aumentado considerablemente y las contracciones son intensas y constantes, la fémina lo que debe hacer es no concentrarse en el dolor sino en la propia respiración, que debe llevarse a cabo por la nariz y por la boca. En concreto, debe acometer una que sea rápida y a modo de jadeo.

2-Masajes

Otro consejo muy útil para reducir los dolores de las contracciones es que la embarazada reciba, por parte de su pareja o de la persona que le acompañe, un masaje en la zona lumbar o sacra, pues este le aliviará de manera contundente.

3-Agua caliente

En todo el mundo se están poniendo de moda los birth centers, que son centros de parto que tienen los recursos del hospital y la calidez del hogar, pues su decoración es similar a la de cualquier habitación de una casa.

Una de las razones del éxito de esos espacios es que velan por el bienestar de la embarazada en todo momento y por eso cuentan con diversas “herramientas” que le ayudan a aliviar los dolores de las contracciones.

En concreto, disponen de bañeras donde pueden meterse con agua caliente, ya que se considera que esta la relajará y hará que sus molestias se reduzcan notablemente.

4-Pelota de partos

Precisamente también en los mencionados birth centers existen las llamadas pelotas de partos, para calmar los dolores. Se trata de pelotas sobre las que se sienta la mujer para, mediante pequeños botes y movimientos de la pelvis, poder dejar de sufrir esas contundentes molestias que genera la inminente llegada del bebé.

5-Bailar

Aunque pueda resultar curioso, increíble o extravagante, hay que saber que algunas mamás han reconocido que el truco que les sirvió para reducir los dolores de las contracciones fue bailar.

Ante eso podemos decir que llevan la razón, pero que, en realidad, no fue el baile propiamente lo que les ayudó sino el hecho de estar concentradas en otra cosa y no en las molestias que sentían.

De la misma manera, hay que tener en cuenta que esa actividad es de gran utilidad al respecto porque también permite que la mujer se relaje y que incluso libere endorfinas, que son las hormonas de la felicidad.

Otros consejos de utilidad

Los cinco trucos mencionados son, sin lugar a dudas, los más eficaces a la hora de reducir al máximo el dolor que se experimenta durante las contracciones. No obstante, también hay otros que resultan muy eficaces y apropiados al respecto:

  • Adoptar una postura idónea es, de igual modo, una medida que ayuda mucho en este aspecto que nos ocupa. Así, lo que se recomienda es que la parturienta coja la que más le calme, le relaje y le haga sentir cómoda. No obstante, se considera que es muy eficaz que se tumbe con las piernas hacia arriba.

  • Crear un ambiente relajado en la habitación donde se encuentra esperando la llegada inminente del bebé también contribuye a reducir sus dolores. El hecho de tener una iluminación tenue o de escuchar música suave hace que se calme y que se concentre en otra cosa que no sean las contracciones.

  • Llevar a cabo técnicas y posturas de yoga o pilates también es una buena alternativa a la hora de afrontar ese trance doloroso. De ahí que precisamente por eso, entre otras cosas, se recomiende a las mujeres que durante el embarazo acudan a clases de esas disciplinas.

Источник: https://okdiario.com/bebes/consejos-reducir-dolor-contracciones-2682218

Embarazo y niños
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