Cómo canalizar la ira en los niños

Inteligencia emocional: ¿Cómo trabajar la ira en los niños?

Cómo canalizar la ira en los niños

Todos hemos experimentado la ira o el enojo en diferentes etapas de nuestra vida. Incluso el adulto más tranquilo ha sentido en algún momento que estos sentimientos le desbordan y descubre que controlarlos no es tan sencillo, aun con toda su capacidad emocional para hacerlo.

Los niños aún no tiene la capacidad para manifestar sus emociones adecuadamente y el comportamiento que el adulto tenga frente al enfado del niño, determina en gran parte la manera como el gestionará esta emoción en el futuro.

5 técnicas para trabajar la ira en los niños 

1.Ayúdale a identificar lo que siente. Muchas veces el comportamiento agresivo de los niños tiene que ver con sensaciones complejas que no sabe cómo expresar. Por lo tanto, es necesario que el adulto le asigne un nombre a la emoción, transmitiendo tranquilidad.

Así, el niño sabrá que lo que está sintiendo es normal, pero que su comportamiento no debe estar ligado a la emoción. Por ejemplo: “Entiendo que estés enojado, pero no está bien que golpees a mamá”.

Poco a poco el niño comprenderá que puede tener el control de sus acciones sobre sus emociones.

2. Enséñale que se debe hacer con ejemplo. El primer paso es que seas ejemplo de qué se debe hacer cuando estás enojado. Por ejemplo, caminar un poco, respirar profundo o alejarte hasta que estés más tranquilo para luego conversar. Recuerda, tu ejemplo es lo más influyente en la conducta de tu pequeño.

3. Explica la ira de forma simple. Dile a tu hijo que la ira es como un globo que se infla y se infla, y si no paramos de inflarlo, explotará y no es agradable.

De esta misma manera, si no intentamos calmarnos, nuestro enojo se saldrá de control y lastimaremos a quienes están cerca con nuestras palabras o acciones.

Por eso hay que evitar que “el globo explote”, respirando profundamente y hablando sobre lo que sentimos para buscar soluciones.

4. Utiliza una estrategia de autocontrol. Una de las técnicas más utilizadas es “El semáforo”. Se trata de realizar tres paletas de cartulina, una de color amarillo, otra roja y otra verde.

La idea es explicarle al niño que cuando le enseñemos la paleta roja, significa que está teniendo un comportamiento inadecuado y debe detenerse, la paleta amarilla significa que tiene un tiempo fuera para analizar lo que está sintiendo y la paleta verde que es el momento de expresar lo que siente.

5. Mantén la calma y recuerda que no es personal. Los niños no se comportan agresivos con papá y mamá porque tengan algo en contra de ellos, si no porque aún no tienen la suficiente madurez para comprender el impacto de sus acciones.

Así que si están fuera de casa o rodeados de muchas personas, llévalo a un lugar más tranquilo hasta que se calme, siempre manejando un tono de voz tranquilo y firme.

Luego podrás explicarle que las emociones son normales, pero que algunas conductas deben controlarse para no lastimarse a sí mismo o a los demás.

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Ten en cuenta que la ira es una emoción normal y que expresarla es saludable para nuestro bienestar. Así que no trates de reprimirla, sino más bien de enseñar a tu pequeño a gestionarla adecuadamente.

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¡Feliz crianza!

Источник: https://www.blappsis.com/blog/inteligencia-emocional-la-ira-en-ninos/

Técnicas Montessori para canalizar la rabia y el nerviosismo en los niños

Cómo canalizar la ira en los niños

Si bien es cierto que la pedagogía Montessori siempre ha sido tan admirada como criticada, no deja de ser un enfoque interesante del que podemos hacer uso.

Dicha pedagogía, no solo sirve en las aulas, sino también a nivel familiar y en la educación del día a día con nuestros niños.

En esta ocasión, queremos hablarte de la rabia y de esas explosiones de nerviosismo en los más pequeños. En ocasiones, estos episodios son difíciles de canalizar, controlar e incluso de entender.

Uno de los conceptos más útiles que nos dejó María Montessori fue el de los periodos sensibles. Los niños, desde que nacen hasta los 6 años, experimentan lo que se conoce como “ventanas de oportunidad”.

  • Son instantes donde tienen unas habilidades innatas para aprender, para adquirir determinadas competencias y habilidades.
  • Es entonces cuando se abre la mejor ocasión para enseñarles a canalizar y a comprender ese complejo mundo emocional que en ocasiones, los desborda.

Hoy en nuestro espacio te ofrecemos sencillas estrategias para que logres canalizar la rabia y el nerviosismo en los niños.

Pedagogía Montessori para canalizar las rabietas y la ira en los niños

Todos sabemos más o menos de qué forma se orienta la enseñanza en los centros donde se aplica la pedagogía Montessori.

  • Se intenta favorecer por encima de todo, esa autonomía en el niño.
  • Donde él mismo sea responsable de su aprendizaje a través de su curiosidad y de la interacción con todo lo que el medio puede propiciarle.

Ahora bien, lo que muchos padres se pueden preguntar es de qué forma la pedagogía Montessori nos puede ayudar el hogar. Al fin y al cabo, es el entorno más próximo,donde los niños reciben las pautas educativas más básicas.

Veamos unos consejos sobre los que reflexionar y que, nos servirán para gestionar esos instantes de rabia o enfado.

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La educación socio-emocional

María Montessori nunca habló de la educación o la inteligencia emocional “a secas”. Para la célebre pedagoga, la emoción y la socialización iban de la mano. De la misma forma, este estudio realizado por la Lebanese American University relaciona el afecto con la creatividad, un horizonte sobre el que también es importante mirar a nivel educacional.

Cuando un niño explota en una rabieta lo que siente más que nada es que su entorno social no se ajusta a sus expectativas:

  • No puede tener aquello que desea, se siente ofendido con algo o alguien, es incapaz de aplazar una gratificación. Todo esto se traduce en lágrimas, gritos y patadas.
  • Las emociones afloran en ese contexto socio-emotivo del niño al interaccionar con los adultos u otros niños. Un aspecto no puede separarse del otro.
  • A pesar de que muchos critiquen el método Montessori por ofrecer al niño esa supuesta libertad e independencia, no podemos olvidar algo fundamental:

El adulto es guía, el adulto propicia el aprendizaje y, por encima de todo, el adulto es un modelo que se debe imitar y seguir.

  • Los periodos sensibles comprendidos entre el nacimiento y los 6 años son una época clave para que nosotros estemos ahí. Todo esto con el fin de dar respuesta a cada pregunta y prestar atención a cada emoción.

Aspectos que debemos tener en cuenta para guiar el mundo emocional del niño

  • No desprecies ninguna palabra o conducta del niño, ni tampoco lo compares. Todo ello genera más rabia.
  • Propicia que el niño se sienta seguro en cada momento. Seguro para hablar contigo, seguro para atreverse a descubrir el mundo, a hablar con otros niños, a jugar con respeto, a confiar, a crear.
  • Permite que el niño se equivoque. Ofrécele consejo, pero deja que sea él mismo quien resuelva sus errores. Los niños necesitan hacer las cosas por sí mismos para sentirse capaces y aumentar su autoestima.
  • Cuando un niño expresa rabia o ira hay algo que no puede o no sabe transmitir. Hay un hecho en sí mismo o en su entorno cercano que debemos conocer y comprender.

Por ello, es vital que, como padres, lo guiemos con calma y paciencia. Nunca descuides estas expresiones de ansiedad o nerviosismo, en especial si son pequeños. Hay que conocer el origen y ofrecer estrategias.

Lee también: “Familias tóxicas, problemas que nos pueden transmitir”

Los frascos de calma

En los últimos años se ha puesto muy de moda los llamados frascos de calma. Sirven para aliviar el estrés y la ansiedad en los niños. Ahora bien, es preciso aclarar cuál es su finalidad y cómo utilizarlos.

Los frascos de calma son un estímulo visual. El niño puede centrar su atención durante unos instantes gracias a los movimientos de la purpurina. Deben utilizarse siempre en compañía de un adulto.

Podemos, por ejemplo, llevarlos cada día a la cama del niño. Mientras lo observa y lo mueve, nosotros, podemos preguntarle:

  • Cómo le ha ido en el día.
  • Qué le preocupa.
  • Qué miedos alberga su corazón.
  • También qué le gusta.
  • Qué no le gusta.

Haremos esas preguntas de modo acertado, sin juzgar, sin que sea un interrogatorio directo sino, más bien, un juego donde propiciar el desahogo emocional de nuestros hijos.

El frasco de calma es un recurso sencillo que te puede servir de gran ayuda. Si deseas hacerlo tú mismo en casa, no dudes en recordar nuestro artículo sobre cómo hacer un frasco luminoso.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/tecnicas-montessori-rabia-ninos/

Cómo controlar la ira en niños: 30 Ejercicios de Control de Ira Para Niños

Cómo canalizar la ira en los niños

Para muchos niños el control de la ira no es sencillo. En algunos casos aún no han desarrollado habilidades de afrontamiento, y en otros puede haber problemas de fondo como TDAH, problemas del desarrollo, autismo. En todos estos casos, los ejercicios de control de ira para niños son una gran ayuda.

Hoy compartiré las técnicas para el control del enojo en niños que hemos trabajado en casa. Para daros un poco de contexto, mi hijo mayor (10 años) tiene necesidades educativas especiales, y grandes problemas de autoregulación, control de las emociones y también de control de ira. Para tanto, para nosotros ha sido fundamental trabajar el control de la ira en niños.

El material que hemos utilizado, es muy similar a otros que hemos trabajado en el pasado pero, para mi sorpresa, esta vez parece estar funcionando muy bien.

No es sencillo aprender cómo controlar la ira en niños. En muchos casos lo padres recibimos las herramientas (termómetro del enojo /emociones, recomendaciones aisladas) pero no una clara explicación sobre las estrategias y ejercicios que funcionan mejor y por qué.  Hoy intentaré compartir algunas de mis experiencias.

Índice de Contenido1. ¿Cómo le explico a mi hijo qué es el enfado y para qué sirve?2. ¿Cuán enfadado estoy? ¿Cómo noto que estoy enfadado? Escala Visual de 5 niveles / Termómetro del enfado

3. Cómo controlar la ira en niños: Ejercicios de control de la ira para niños

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Este blog tiene como finalidad compartir información general sobre temas relacionados con la crianza, la familia y los niños con objeto informativo y de entretenimiento, y no puede sustituir en ningún caso las consultas con un profesional de la salud. 

Источник: https://cuentameuncuentoespecial.com/como-controlar-la-ira-en-ninos-expresar-ira-ejercicios-respiracion/

5 Consejos para ayudar a controlar la ira a nuestros hijos

Cómo canalizar la ira en los niños

Todas las personas, incluso las que parecen más tranquilas, se enfadan en algún momento. Los niños también lo hacen cuando se sienten amenazados y tienen reacciones diversas que van desde el silencio o bloqueo, una respuesta pacífica a la ira, hasta las típicas pataletas.

La emoción que hace que los niños sientan enfado, irritabilidad o resentimiento es la ira. En algunos momentos los niños pueden gritar, lanzar o romper objetos e incluso pegar o insultar a sus compañeros, sus padres o sus profesores. Una emoción negativa que hay que controlar desde pequeños.

“La furia y los comportamientos agresivos son recursos evolutivos para favorecer la supervivencia, pero, en el caso humano, pueden moverse dentro de límites normales o desbordarlos.

Giséle George señala que la oposición es necesaria, inevitable, variada en su expresión, frecuentemente incomprensible, a veces destructiva, normalmente ligada a defectos de comunicación y, en ocasiones, patológica.

Forma parte del desarrollo normal del niño y refleja todos sus esfuerzos en busca de autonomía”, explica José Antonio Marina en su artículo El niño agresivo.

En algunas etapas del desarrollo del niño estos enfados se acrecientan como por ejemplo entre los 2 y 4 años, la preadolescencia y la adolescencia.

Los niños se enfadan como respuesta a amenazas externas e incluso cuando se dan cuenta de que algo puede suponer una amenaza futura.

Los humanos nos defendemos ante cualquier amenaza, incluso ante nuestros propios sentimientos de malestar atacando.

Para los niños una pequeña decepción como que no le compremos un juguete o no poder tomar un helado puede parecerles en ese momento el fin del mundo.

No tienen el cerebro totalmente desarrollado para regular y controlar sus enfados.

Cuando van creciendo y madurando adquieren la capacidad de manejar su ira de forma constructiva si viven en un ambiente donde se controla este sentimiento.

Los padres tenemos que intentar que nuestros hijos aprendan desde pequeños a controlar su ira. Aunque parezca sencillo, muchas veces se convierte en una tarea complicada. El primer paso es reconocer que nuestro hijo tiene esos ataques de ira.

Consejos para ayudar a que nuestros hijos controlen su ira

Los padres tenemos que intentar que nuestros hijos aprendan desde pequeños a controlar su ira. Aunque parezca sencillo, muchas veces se convierte en una tarea complicada. Lo primero es reconocer que nuestro hijo tiene esos ataques de ira.

Si algunos días cuando le llevamos al colegio por la mañana se pone a llorar y a patalear porque no quiere ir a clase, nos tenemos que plantear que nuestro hijo tiene ataques de ira.

Os vamos a dar varios consejos para ayudar a controlar estas situaciones tan incómodas que a todos nos preocupan.

1. Reconocer el sentimiento de la ira

Lo que tenemos que hacer es reconocer que nuestro hijo no sabe canalizar este sentimiento. Tenemos que ayudarle a calmarse y a identificar la causa de su enfado. En algunas ocasiones los niños ni siquiera saben la razón por la que están enfadados.

Cuando ya se haya tranquilizado, tenemos que hablar con él y descubrir la causa de sus ataques. Nuestros hijos deben sentirse seguros ante un juguete que se rompe o el miedo a un compañero que le insulta.

Sentirse apoyado por sus padres les ayudará a buscar una solución sin recurrir al enfado.

2. Dar ejemplo

Si nosotros no somos capaces de controlar nuestra ira, ¿cómo vamos a lograr que lo hagan nuestros hijos? Tenemos que dar ejemplo y aprender a controlarnos.

Si gritamos a nuestros hijos habitualmente, nuestro hijo nos imitará ante cualquier problema. Sin embargo, si estamos tranquilos incluso cuando estamos enfadados, aprenderán a controlar su ira.

Muchas veces nos supondrá un esfuerzo heroico controlar nuestros enfados, pero será necesario para encontrar soluciones.

3. Controlar la ira de forma constructiva

Los padres tenemos que aprender a controlar nuestros impulsos y los de nuestros hijos. Tenemos que aceptar la ira de nuestro hijo, mantener la calma e intentar que se tranquilice poco a poco. Gritar a nuestro hijo cuando está enfadado no solo no será efectivo, sino que acrecentará la tormenta. Tiene que aprender a calmarse sin lastimar a ninguna persona, espacio u objetos.

Tampoco funciona mandar a nuestro hijo al rincón de pensar o a su cuarto solo. Es mejor dejarle cerca para estar presentes cuando se vaya calmando. Nuestro papel como padres es restaurar la calma, ya que nuestros hijos solo podrán dialogar y comprender lo que han hecho cuando están tranquilos. Tenemos que enseñarles a respirar al menos cuatro veces con calma y tranquilizarse lo antes posible.

4. No permitir acciones destructivas

Desde pequeños nuestros hijos tienen que aprender a limitar cualquier tipo de acción destructiva.

No les podemos permitir nunca que peguen a otros compañeros, a sus hermanos o incluso a los padres o profesores.

Tienen que saber que, aunque estén enfadados, ese sentimiento no justifica nunca una agresión. Tampoco debemos permitir que rompa ningún objeto, ya sea alguno propio o de los demás.

5. Solución constructiva de problemas

Los ataques de ira pueden ayudar a cambiar las cosas para que la causa que los ha provocado no se repita.

Si un niño le quita el bocadillo todos los días en el patio, tendremos que conseguir que esta situación no se vuelva a repetir. Reconocer el problema es lo primero que tenemos que hacer para solucionarlo.

No será fácil e incluso supondrá mucho tiempo y esfuerzo, pero será el único camino para superar los problemas.

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/5-consejos-controlar-ira-hijos/

Embarazo y niños
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