Cómo cuidar a un bebé de 4 meses

Cómo cuidar a un bebé de 4 meses

Cómo cuidar a un bebé de 4 meses

A los 4 meses tu bebé empieza su segundo trimestre de vida y ya ha crecido y cambiado mucho desde que nació. Su peso está en torno a los 6,5 kg y su altura en torno a los 63 cm.

Además, sus horarios son más regulares y ya empieza a moverse e incluso es posible que se gire solo.

Es un mes lleno de cambios y avances, por lo que es fundamental que lo ayudes en su estimulación y desarrollo.

Indice

Características físicas y emocionales

A partir de los 4 meses el crecimiento del bebé se va ralentizando y gana menos peso que en los 3 meses anteriores, por lo que no debes preocuparte ya que es algo normal.

Sin embargo, sus habilidades mejoran cada día y ya es capaz de levantar el tronco apoyado boca abajo con sus manos viertas.

Y si está tumbado boca arriba, puede doblar la cabeza hacia delante para intentar agarrase los pies.

La mayoría de los bebés, además, son capaces de darse la vuelta solos de boca arriba a boca abajo, así que ya no puedes dejarle solo ni un segundo sobre una superficie elevada como la cama o el cambiador porque podría caerse.

Todavía no es capaz de permanecer sentado solo sin apoyos, pero le encanta estar en esta postura porque le permite descubrir el mundo. Tenlo así siempre que puedas para fortalecer su musculatura y estimularlo, pero siempre sin forzarlo. También controla casi perfectamente su cabeza.

En cuanto a su motricidad fina, la coordinación mano-vista-objeto ha mejorado tanto que ya es capaz de agarrar un objeto que tenga cerca y llevárselo todo a la boca para experimentar con ello.

También su lenguaje ha mejorado mucho y ya emite gran variedad de balbuceos y ruiditos diferentes que le sirven para comunicarse contigo y expresar lo que siente. Pronuncia “m”, “p” y “b” cuando no está contento y “j” y “k” cuando sí lo está.

Empieza a desarrollar su sociabilidad y, cuando está despierto, ya no quiere estar solo. Te busca constantemente y quiere jugar contigo y que le hagas caso.

Se ríe a carcajadas con muchos juegos, y también si te ve reír a ti.

Asimismo, sonríe al ver personas que le son familiares, pero también empieza a mostrar timidez ante los extraños (es la primera señal de su “yo” emergente).

Alimentación del bebé de 4 meses

Lo ideal es continuar con la lactancia materna exclusiva ya que se recomienda que este sea el único alimento del bebé hasta los 6 meses.

Sin embargo, a los 4 meses se acaba la baja de maternidad en España y muchas madres tienen que volver al trabajo, lo que dificulta continuar con la lactancia.

Si ese es tu caso, puedes extraerte la leche y conservarla para que pueda dárselo la persona que le vaya a cuidar con biberón.

No obstante, también tendrás que extraerte la leche en el trabajo para evitar producir menos o que se produzca una mastitis u obstrucción.

Si no puedes hacerlo, puedes seguir alimentación mixta, dándole el pecho cuando estés en casa y leche de fórmula en las horas del trabajo.

Intenta aun así seguir dándole el pecho aunque sean menos tomas para seguir aprovechando todas su ventajas.

De todas formas, hay que tener en cuenta que las tomas a los 4 meses suelen espaciarse y ser cada 3 o 4 horas, por lo que, con suerte, solo tendrás que quitarte una o dos tomas como mucho de pecho.

Otra cosa que tienes que tener en cuenta este mes relacionado con la alimentación es la crisis de los 4 meses, una crisis de lactancia bastante habitual relacionada con el sueño.

Se la conoce también como falsa crisis ya que su causa no se haya en la lactancia en sí, sino a un cambio en las fases de sueño del bebé.

A esta edad, muchos bebés aumentan sus despertares nocturnos y, durante las tomas de la noche, se muestran más nerviosos, lo que hace pensar a la madre que tiene hambre y, mal aconsejadas, pasan a la leche de fórmula o introducen los cereales sin gluten para saciarles, abandonando así la lactancia nocturna. Pero en realidad el bebé no se despierta más porque tenga más hambre, sino porque hasta ahora solo tenía dos fases de sueño, y desde los 4 meses experimenta el resto, lo que hace que pase más rato en un estado de semivigilia, despertándose más a menudo.

Por lo tanto, no debes abandonar la lactancia materna ya que no es el problema. El niño se despierta porque se siente inseguro así que solo necesita tu contacto.

Puedes probar a ponerle al pecho pero verás que la mayoría de las veces no quiere comer, solo notar tu calor y amor. No esperes a que se ponga a llorar para cogerlo y calmarle, en cuanto notes que se despierta por la noche, abrázalo.

Es importante que tengas paciencia y pienses que es solo una fase evolutiva normal que pasará en un par de semanas. 

Juegos para estimular al bebé

Aunque nunca hay que forzar al bebé ni obligarle a hacer cosas que no haya logrado por sí solo, es muy conveniente que lo estimules y juegues con él para potenciar sus capacidades físicas, mentales, sociales y fortalezcas vuestro vínculo. En los ratos que esté desierto y alegre, puedes practicar alguna de estas actividades:

– Dale hojas de papel para que pueda arrugarlas y hacer ruido con ellas.

– Ofrécele sonajeros para que desarrolle su motricidad, su coordinación y sus sentidos.

– Ponle sobre tu regazo y juega al caballito. Es un juego que encanta a todos los bebés.

– Tapa su cara con una toalla durante unos segundos y retírala mientras le dices: “cucú-tras”. Se reirá a carcajadas ya que, para él, es una sorpresa volver a ver de nuevo aquello que se tapó.

– Preséntale a todos los visitantes para que se acostumbre a los extraños y al concepto de amistad.

– Túmbalo boca arriba y acerca una pelota a sus manos y pies para que pueda tocarla. El balón se moverá y el bebé lo seguirá con la vista. Puedes hacerlo también con un globo.

– Tumbado boca arriba, haz que agarre tus dedos con sus manos. Trata de llevarle a la posición de sentado. Luego bájale muy despacio. Puedes hacerlo varias veces para fortalecer su musculatura.

– Dale un espejo infantil para que pueda mirarse en él. Se reirá al ver a otro bebé.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

Источник: https://www.todopapas.com/bebe/cuidados-bebe/como-cuidar-a-un-bebe-de-4-meses-8894

El nuevo coronavirus – Cómo cuidar de tu bebé

Cómo cuidar a un bebé de 4 meses

Es normal que, si tienes un bebé, estés preocupada por cómo puede afectarle la infección por el nuevo coronavirus, llamada COVID-19. La buena noticia es que con la evidencia que tenemos hasta el momento, los bebés casi nunca tienen una enfermedad grave por coronavirus.

Es más, si llegan a infectarse, pueden no tener síntomas.

 Sin embargo, este nuevo coronavirus puede afectar a los bebés de otras maneras, debido a la situación general causada por esta epidemia, como son los problemas relacionados con el acceso a los servicios sanitarios y a ciertos productos de consumo; también, el cierre de guarderías y el no disponer de la cuidadora habitual.

Es importante tenerlo en cuenta y estar preparados. Estas son algunas recomendaciones que pueden ayudarte a que tu bebé siga sano y no necesite cuidados médicos. Protegiendo a tu bebé, ayudarás a que las personas de alrededor, más vulnerables o con mayor riesgo de presentar complicaciones por esta infección, también estén protegidas.

Mantener una buena higiene es muy importante

Además de mantener las medidas habituales de higiene propia, es fundamental practicar, tal y como recomiendan las autoridades sanitarias, lo siguiente: el lavado frecuente de manos con jabón, siempre antes de coger a tu bebé, evitar el contacto cercano con otras personas- en la medida de lo posible- , toser o estornudar protegiéndose con el codo doblado y siempre evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca, ya que el virus entra a nuestro organismo a través de las mucosas de estas zonas. Lavarse bien la cara antes de coger a tu bebé también es una buena medida. Como bien sabemos, los bebés no dejan de ponerse las manos en la boca. Para protegerles de cualquier infección, debemos lavarles bien la cara y las manos, así como limpiar con frecuencia las superficies y aquellos objetos que puedan tocar.

Asegúrate que sus vacunas están al día

Las medidas de vacunación que se practican en nuestro entorno son el método más seguro y efectivo del que disponemos para proteger a los bebés y a los niños de otras enfermedades causadas por virus y bacterias.

 Si mantienes el calendario de vacunación de tus hijos al día, siguiendo los consejos de su pediatra, les estás protegiendo y minimizando la posibilidad de que necesiten atención médica en una situación en la que el sistema sanitario tiene otras prioridades.

Si estás dando de mamar (lactancia materna)

Debes saber que la leche materna contiene ingredientes muy importantes que ayudan a tu bebé a prevenir y luchar contra las infecciones.

 La recomendación, siempre que se pueda, es alimentar a los bebés exclusivamente con leche materna hasta que tengan 6 meses y continuar haciéndolo combinado con otras formas de alimentación a partir de esa edad. La lactancia materna, en bebés de menos de 6 meses, reduce la necesidad de tratamiento médico y hospitalización.

 Si tu bebé tiene más de 6 meses y continúas dándole de mamar, la lactancia materna le ayudará a protegerse contra otras enfermedades hasta que esta pandemia por el nuevo coronavirus haya pasado.

Si usas la leche infantil en polvo

Debes tener especial cuidado cuando prepares los biberones para tu bebé. Lávate muy bien las manos con jabón antes de prepararlo, lava cuidadosamente el biberón y esterilízalo después de cada uso. Prepara la leche infantil en polvo con agua caliente, teniendo la precaución de dejar que se enfríe y comprueba que no esté demasiado caliente antes de dárselo a tu bebé.
 

Asegurarse las provisiones de artículos necesarios para el bebé

Se recomienda que tengas en casa las provisiones necesarias, de uso diario, para el cuidado de tu bebé, como por ejemplo pañales, para unas dos o tres semanas. Si le estás dando a tu bebé lactancia artificial, asegúrate de comprar suficientes provisiones de leche infantil en polvo para cubrir unas tres semanas, pero comprueba siempre la fecha de caducidad del producto.

¿Qué pasa si la mamá se contagia por el nuevo coronavirus?

Las madres tienen mayor riesgo de enfermar por COVID-19 que sus bebés. Si tuvieras síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar, ponte en contacto con el sistema de salud y sigue las instrucciones que se estás facilitando.

 El principal motivo por el que UNICEF recomienda continuar con la lactancia materna, en casos en que la madre estuviera infectada, siempre aplicando las medidas preventivas necesarias, es porque se tienen en cuenta, los beneficios de la leche materna y también que la leche materna no parece tener un papel importante en la trasmisión de otros virus respiratorios.

 Estas son las medidas a poner en práctica para prevenir que contagies a tu bebé: llevar una mascarilla de protección siempre que estés con el bebé, incluso durante la lactancia, lavarse bien las manos con jabón, antes y después de estar con el bebé, finalmente, limpiar y desinfectar las superficies y los objetos que toca el bebé, incluidos los utensilios de alimentación (biberones, cucharas, platos, etc…). Si por motivos de salud la madre no pudiera hacerse cargo del bebé, UNICEF recomienda sacarse la leche y seguir las mismas recomendaciones para prevenir la infección: lavarse bien las manos antes y después de extraer la leche, así como lavar muy bien los diferentes elementos del sacaleches. Así, por ejemplo, en casos de infección por el virus respiratorio de la gripe, el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) recomienda continuar con la lactancia materna o bien sacarse la leche, siempre manteniendo las medidas preventivas necesarias. No hace ninguna recomendación específica (no se pronuncia) sobre cómo actuar ante otros virus respiratorios de la misma familia del nuevo coronavirus como son el SARS o el MERS. En el caso del COVID-19, el CDC, igual que hace UNICEF, considera que la leche materna es la mejor fuente de nutrición para los bebés. Sin embargo, como aún desconocemos muchos aspectos de esta infección, recomienda que la madre tome la decisión de continuar o no con la lactancia materna en coordinación con la familia y el personal de salud. En cualquier caso, recomienda que siempre se haga tomando todas las medidas de prevención anteriormente comentadas.

¿Cómo cuidar a los más mayores para que no se infecten?

Es muy importante proteger a los mayores frente a esta infección, ya que se ha demostrado que en personas por encima de 60 años, el riesgo de complicaciones graves y de mortalidad por el nuevo coronavirus es mayor.

 Los bebés y los niños pueden estar infectados y no tener síntomas, pero sin embargo pueden contagiar muy fácilmente la infección a sus abuelos o cuidadores de mayor edad. Por eso es importante mantenerlos separados.

 

Pon en práctica estas recomendaciones para que tanto tú, como madre, tu entorno y tu bebé podáis estar seguros. Recuerda que está en tus manos el proporcionarles el mejor cuidado.

 

Hay que tener en cuenta que el primer caso de esta nueva infección por coronavirus se identificó en Diciembre de 2019.

Aunque la comunidad científica ha reaccionado de forma muy rápida poniendo en marcha diferentes investigaciones clínicas y epidemiológicas, no son muchos los meses transcurridos desde el inicio de esta nueva infección.

En conclusión, los datos que nos permiten tener evidencia científica sobre cómo se comporta este nuevo virus son aún limitados.

Fuentes utilizadas en la preparación de este artículo: 

https://www.sciencealert.com/here-s-what-parents-with-babies-should-know-about-the-new-coronavirus

Page last reviewed: 16 March, 2020 

https://www.unicef.org/stories/novel-coronavirus-outbreak-what-parents-should-know

Page last reviewed: 16 March, 2020 

Center for Disease Control (CDC) – National Center for Immunization and Respiratory Diseases (NCIRD), Division of Viral Diseases. Page last reviewed: 14 March, 2020.

Leer más

Источник: https://www.nestlebebe.es/el-nuevo-coronavirus/como-cuidar-de-tu-bebe

Bebé de cuatro meses: todo sobre alimentación, sueño y desarrollo en el cuarto mes de vida

Cómo cuidar a un bebé de 4 meses

¡Qué deprisa crece! Ya ha dejado atrás su tercer mes de vida y ha entrado en el cuarto mes, momento en el que comienza a ser más consciente lo que se va viendo y escuchando a su alrededor, y de las personas de su entorno. El bebé sigue aprendiendo sobre el mundo a gran velocidad, interesándose por cada detalle.

Te explicamos cómo va evolucionando el sueño, la alimentación y la sociabilidad de los bebés de cuatro meses meses, cuando ya observa los rostros con mucha atención y comienza a llevarse todo a la boca.

Alimentación del bebé de cuatro meses

A esta edad, el pequeño se sigue alimentando exclusivamente de leche, ya sea materna o artificial. No necesita ningún otro alimento, ya que la leche les aporta todo lo necesario para seguir creciendo y desarrollándose normalmente, cubriendo todos los requerimientos de nutrición por sí sola.

La alimentación complementaria puede esperar hasta los seis meses, tanto si el bebé se alimenta de leche materna como de fórmulas adaptadas.

Sueño del bebé de cuatro meses

Tal vez empiece a dormir más durante la noche. A los cuatro meses el bebé duerme entre unas 15 y 18 horas diarias. El bebé va consolidando sus ciclos de sueño-vigilia. Se puede acomodar el ambiente previo a la hora de dormir para establecer el sueño nocturno, con poca luz, tranquilidad, baño, música, alimento…

Sigue la recomendación de que el bebé duerma en la habitación de los padres o en su cama para poder atenderlo cómodamente cuando sea necesario (intranquilidad, hambre…).

Crecimiento del bebé de cuatro meses

Una vez más, como siempre a lo largo del desarrollo de cualquier bebé, hay que recordar que cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo y crecimiento: dos bebés nacidos con el mismo peso y alimentados igual pueden tener un peso muy diferente.

Lo habitual es que entre el tercero y sexto mes aumente entre 500 a 600 gramos al mes y crezca unos dos centímetros de altura.

Pero puede variar y seguir estando dentro de la normalidad. Así que los padres no tienen que obsesionarse con las tablas de crecimiento y deben dejar que sea el pediatra el que valore la salud del niño.

Además, lo normal es que aún no esté en edad de enseñar sus primeros dientes, pero sí podrían darse muestras de su próxima aparición: incremento del babeo, necesidad de morder…

Desarrollo del bebé de cuatro meses

Aunque no son logros estándar, a los cuatro meses es habitual que un bebé:

  • Siga con la mirada objetos y personas en movimiento cada vez más rápido
  • Observe las caras con mucha atención, centrándose ya no sólo en los ojos
  • Siga moviendo las piernas y los brazos, cada vez con más fuerza, cuando está tumbado
  • Mantenga estable la cabeza en posición erecta
  • Se mantenga incorporado más tiempo, porque los músculos de la espalda están más fuertes
  • Levante la cabeza y la parte superior del pecho, apoyándose en los brazos, cuando le colocamos boca abajo
  • Reconozca objetos y personas familiares desde lejos.
  • Coordine un poco más las manos con los ojos.
  • Controle algo más el movimiento de manos: las abre y las cierra.
  • Se empuje con las piernas apoyando los pies cuando se le coloca sobre una superficie firme.
  • Se lleve la mano a la boca cada vez más conscientemente.
  • Dé manotazos a los objetos colgantes.
  • Agarre y sacuda juguetes con la mano.
  • Empiece a distinguir entre él (lo propio) y lo que no es él (lo extraño).
  • Su visión sigue desarrollándose y a los cuatro meses el control muscular del ojo le permite seguir objetos.
  • Distinga objetos y los busque con la mirada, porque ya es capaz de ver a más distancia.
  • Dé muestras de haber entendido la relación de causa y efecto que le permite coordinar alguna acción con el resultado esperado.
  • Sea capaz de transmitir lo que quiere o necesita aún sin palabras.

Sociabilidad de un bebé de cuatro meses

La forma de comunicación de los bebés se va perfeccionando a medida que crecen. Es muy importante que contestemos al bebé cuando éste balbucea. De esta manera lo animamos a seguir el ritmo de una conversación. No está listo para entender historias, pero disfrutará de cualquier conversación o de una canción.

Balbucea mucho emitiendo cada vez más sonidos diferentes, tratando de imitar las palabras que decimos.

A los cuatro meses aún sigue usando el llanto, pero amplía su repertorio a la comunicación no verbal. El lenguaje corporal hace su aparición con fuerza y el niño lo usa para explicarnos claramente si quiere bajar de la silla, ser tomado en brazos o dejar de comer. Incluso nos apartará la mirada si quiere cambiar de actividad.

También fruncirá el ceño por desconcierto, sorpresa o desagrado, pataleará o alargará los brazos si no quiere estar en la cuna o quiere que lo cojamos en brazos…

Cuando está contento, susurra, grita, balbucea, hace burbujitas, saca la lengua, sonríe y se ríe a carcajadas. El bebé a los cuatro meses sigue sonriendo cuando ve a sus papás y a las otras personas cercanas, a las que ya reconoce perfectamente. Quizás frunza el ceño cuando ve a personas desconocidas.

Ante los juegos y carantoñas, el bebé nos recompensará con sonrisas, y otros balbuceos felices.

A esta edad es muy importante la estimulación. Cuanto más ayudemos a explorar al bebé, más aprenderá. Jugando con él, cantándole y hablándole disfrutarán y crecerán estimulando sus sentidos.

Podemos hacer sonar junto a él campanas y cascabeles, sonajeros más ruidosos, música…

Las salidas al exterior, con los paseos al aire libre (protegidos adecuadamente del sol) son un gran entretenimiento para ellos.

Es aconsejable:

  • Dejarlo boca abajo (en una superficie lisa, firme y amplia), para que el bebé siga ejercitando músculos de brazos, piernas, espalda y cuello al querer incorporarse.
  • Dejar a su alcance objetos que llamen su atención para que los coja.
  • Mantenerlo en nuestro pecho o abdomen boca abajo.
  • Cogerle de los brazos y estirar suavemente cuando está acostado…

Cualquier juego en el que se sienta acompañado le hará disfrutar y aprender. Con su espalda algo más fortalecida, podemos colocarlo incorporado en una superficie segura entre cojines, usar una hamaquita o inclinar un poco el respaldo de la silla de paseo.

Más sobre el desarrollo del bebé

Fotos | iStock y Victoria Borodinova en Pixabay

En Bebés y Más |

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/bebe-cuatro-meses-todo-alimentacion-sueno-desarrollo-cuarto-mes-vida

Cuidados del bebe recién nacido en verano: 5 errores a evitar

Cómo cuidar a un bebé de 4 meses

Se acerca el verano y con ello nuestra preocupación  y nosotros como padres ponemos más cuidado para proteger a nuestros bebés en esta época, donde el sol es cada vez más abrasador. 

Sin embargo, todavía hay errores muy comunes que podemos terminar haciendo sin saberlo, y que puede hacer que nuestros niños se enfermen y acabemos estropeando la posibilidad de disfrutar de nuestro periodo vacacional, en un santiamén.

En verano es mucho más importante y delicado, cuidar nuestra piel y la de nuestro bebé, ¡mas que cualquier otra época del año!, por eso te recomendamos que leas estos 5 consejos, y resuelvas esas dudas que tanto te preocupan.

Estos son los 5 errores que se deben evitar para un mejor cuidado de los bebés este verano

Con estos consejos, puedes prevenir con pasos simples y fáciles, que su bebé se enferme en los meses de verano, especialmente de mayo a septiembre.

1. No dar a tu bebé suficientes líquidos

¿Sabías que el 75% del cuerpo de su bebé está hecho de agua?  

El mayor problema de salud del verano es la deshidratación. Esto puede parecer un problema bastante simple, pero puede desencadenar rápidamente en una serie de problemas de salud graves para el bebé: somnolencia, letargo, sensación de cansancio y hasta estreñimiento. 

Los bebés, son personitas muy delicadas y necesitan cuidados y atenciones especiales, para mantenerlos alejados de los efectos nocivos de la deshidratación. 

Hay síntomas que pueden indicarnos que nuestro bebé se está deshidratando, por ejemplo, llora y no expulsa ninguna lágrima al hacerlo, no moja el pañal con frecuencia, o puedes percibir que hay cierto problema con la digestión.

Asegúrate de dar a tu hijo suficientes líquidos tanto por el día, como por la noche, en menor cantidad, para mantenerlo hidratado. 

Siempre que estemos dando lactancia materna a demanda, podemos estar algo más tranquilas, ya que las tomas suelen estar bastante cerca, unas de otras. De todos modos, el mejor consejo es observar su comportamiento y no dejar de atender sus necesidades básicas, durante estos primeros meses de vida.

2. Mantener constantemente al bebé en una habitación que tenga encendido el aire acondicionado

Por supuesto que es importante asegurarse de que el bebé esté cómodo y protegido del intenso calor del verano. Pero la solución al problema no es mantener constantemente al bebé en una atmósfera artificial creada con aire acondicionado.

Los aires acondicionados pueden dar lugar a una gran cantidad de problemas de salud: deshidratación, frío y sequedad en la piel, en las mucosas y también en el cabello. 

El cuerpo de un bebé aún no está preparado para regular su propia temperatura, por lo tanto, es importante para nosotros como padres tener un cuidado especial. 

El aire acondicionado reseca las mucosas y puede dificultar la respiración de tu bebé.

Es importante, si vas a dejarlo un tiempo en una habitación con AC, asegurarte de no situar al bebé a la explosión directa, y usar una manta ligera y un gorrito fino para evitar que el aire frío lo golpee directamente en su cuerpecito. 

Lo mejor sería enfriar la habitación a una temperatura ambiente, apagar el AC y a continuación llevar al bebé a la habitación ya enfriada. 

Una buena opción son los ventiladores de techo, refrescan la habitación, pero no afectan de igual forma al bebé.

Es aconsejable ponerlo antes de acostar al chiquitín y después dejarlo en la mínima velocidad  para mantener un buen ambiente térmico. Sin duda conseguirás que tu bebé concilie mejor el sueño.

Además un nuevo estudio en el que se nos habla de la muerte súbita, comenta que una forma de prevenirlo es utilizar un ventilador en la habitación del bebé mientras éste duerme para que el aire circule.

3. No hidratar la piel del bebé

¡Todas las madres lo sabemos! La piel de cualquier bebé debe estar hidratada durante todo el año, con lociones naturales y cremas que ayuden a que la piel del bebé este hidratada durante todo el día. 

En invierno, la temperatura exterior hace que no sudamos tanto. Es por esto que la superficie de la piel se muestra a la vista, excepcionalmente seca. La sequedad que se establece durante los inviernos es por lo tanto 'visible'. 

Por el contrario, en verano el sudor hace que la superficie de su piel permanezca húmeda y pensemos, de manera errónea, que su piel esta hidratada. ¡¡Pero para nada es así!! 

Hay una diferencia entre la humedad que aparece y se muestra visible en la superficie de la piel, y la hidratación profunda de la piel y del organismo interno de nuestro bebé. Por esto, en verano es mucho más importante, vigilar y mantener esta hidratación en la piel de nuestro bebé, para que siga manteniendo el correcto.  

Lo mejor es utilizar cremas no grasas y libres de colorantes y parabenos, para asegurar la hidratación y para mantener alejada la irritación de su delicada piel. Sería conveniente usar, por ejemplo, un aceite de almendras dulce, que sea ecológico ya que estos aceites son emolientes y refrescantes, y además se absorben fácilmente.

De este modo conseguimos una mejor hidratación, protegiendo su piel, suavizándola, ya que actúa hasta las pieles más secas y delicadas. Son ideales para las pieles sensibles o con tendencia al enrojecimiento y la irritación, causada por las inclemencias del verano.

Es muy recomendable además seguir con los masajes durante el verano

Muchas madres dejan de hacerlo en los meses de verano, por la creencia de que el exceso de fricción y frotamiento de la piel durante estos meses irritará la piel más y causará incomodidad al bebé. 

Sin embargo, los masajes aplicados con aceites naturales son buenos para el bebé, y no debe ser abandonados en esta época del año.

El truco aquí es elegir un aceite que sea ligero, y por supuesto nada graso.

4. Usar crema de protección solar en los bebés más pequeños de 6 meses

Hay que evitar la exposición al sol de los recién nacidos y bebés más pequeños, siendo suficiente con 5-10 minutos de exposición de sol en cara y manos, para conseguir todos los beneficios que el sol reporta al organismo, como es sintetizar la vitamina D.

La mayoría de las cremas con foto-protección, suelen llevar alta cantidad de parabenos en su composición, que son los que consiguen que la crema solar dure más tiempo, siendo altamente dañinas para la delicada piel del bebé, provocando alergías e irritaciones.

La mayoría de los protectores solares que encontramos en farmacias o tiendas de cosmética habituales, son cremas solares con filtros químicos, los cuales se ha demostrado que son perjudiciales para la salud nuestra, y por tanto del bebé. Los filtros químicos son sustancias provenientes mayoritariamente del petróleo, y suelen causar irritaciones.

Tenemos que tener cuidado ya que muchas de esas sustancias actuan como disruptores endocrinos, tal y como te explicamos en el post como elegir el mejor protector solar para nuestra piel. Además hay que prestar atención a este tipo de solares, ya que su principal problema es que algunas de esas sustancias son también cancerígenas.

Actualmente esto está cambiando y los laboratorios preparan cada vez más cremas libres de estos compuestos.

En estos momentos hay ya algunas cremas en el mercado protectores solares de filtro físico, que si que puedes usar con tu bebé, ya que la diferencia de estos filtros, respecto de los químicos, estos actuan a modo de pantalla, reflejando las radiaciones para que no penetren en su delicada piel. De este modo evitamos las reacciones químicas, ya que es como llevar un fino traje que impide que los rayos penetren, protegiendo a nuestro bebé. 

(Si quieres saber que tipo de solar elegir para tu bebé, mira aquí)

La mejor recomendación para niños de menos de 6 meses respecto al sol es que los protejas durante las horas de más sol y evites su contacto en la medida de lo posible con productos dañinos para su salud.

Si aun así vamos a estar de paseo con el bebé, podemos ponerle ropa fina y fresquita, de colores claros para que no se absorva el calor, y que sea ancha y holgada. También algún gorrito o visera que le dé sombra y evite el sol directo en su cara.

Realizar paseos cortos, y alternar zonas de sol y sombra, evitando salir a las horas donde el sol incide de manera vertical, que son las que van desde las 12 del mediodía hasta las 16 de la tarde.

5. No usar una crema del pañal

La sudoración es un problema importante en los veranos, y nuestros bebés también se enfrentan a la peor parte de ella

En nuestro intento de mantener a nuestro bebé lejos del sudor excesivo, usamos los tan conocidos polvos de talco, convirtiéndose casi en nuestro nuevo mejor amigo. 

Muchas madres prefieren usar este tipo de polvos en el culete del bebé y abandonar la crema del pañal durante el verano. 

Sin embargo, ¡esto es un error! el culete del bebé es aún más propenso a la erupción durante el verano. 

Para mantenerlo libre de erupciones en verano, se deben cambiar los pañales cada dos horas, incluso cuando no estén sucios. También usar una crema del pañal adecuada, para asegurarse de que el delicado culito de su bebé permanezca hidratado y suave todo el tiempo. 

Usar una vez más usar crema de pañal sin parabenos, que contenga vitaminas y sustancias específicas para mejorar la irritación y la hidratación en esta zona tan delicada, es la opción más adecuada.  De esta forma estaremos construyendo una barrera protectora a prueba de humedad, aliviando, por tanto, las irritaciones provocadas por el pañal y otros agentes externos.

En ocasiones es muy fácil ir mal con este tipo de cuidados en verano, incluso cuando tenemos las mejores intenciones, para con nuestro bebé. 

El verano puede ser un momento complicado para tratar. Por tanto, lo más importante que debe recordar es: ayudar a su bebé a mantener el agua, la humedad y la hidratación corporal. 

Esta temporada, asegúrate que elijes los productos adecuados para el cuidado del bebé y toma las medidas apropiadas para alimentar e hidratar a nuestro bebé, tanto por dentro, como por fuera. Y por supuesto, si su bebé muestra signos de deshidratación, sequedad o irritabilidad continua, consulte a su pediatra. 

¡Cuídate y cuídale!

The mama’s and the baby’s te desea un ¡¡Feliz Verano!!

Источник: https://mamasandbabys.com/blog/news/cuidados-del-bebe-en-verano-errores-a-evitar

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: