Cómo cuidar a un bebé que llora mucho

El llanto del recién nacido | Mi bebé no para de llorar

Cómo cuidar a un bebé que llora mucho

El llanto del recién nacido es la única forma de comunicación que posee el bebé. La salus aprenderá en pocas semanas a identificar sin problema la causa del llanto del recién nacido y, por tanto, sabrá qué hacer para calmarle. En este apartado, te exponemos algunas de las pautas que te ayudarán a calmar el llanto del bebé durante sus primeras semanas de vida.

Los bebés se comunican principalmente a través del llanto, cuando necesitan algo o se sienten molestos. Un recién nacido llora porque tiene hambre, sed, frío, calor, el pañal sucio o porque está cansado.

La salus aprenderá rápidamente a identificar el tipo de llanto del bebé y a actuar en consecuencia. Siempre que el recién nacido llore se le debe atender. La mejor manera de calmarlo suele ser tomarlo en brazos. El contacto físico es la medida que mejor calma a un bebé.

Arrullarlo, cantar suavemente o mecerlo, también pueden ser buenos métodos para consolarlo.

Si se deja que un bebé llore «hasta que aprenda a calmarse solo», el mensaje que recibe es muy negativo, de forma que le costará más desarrollar suficiente autoestima y aprenderá que no es posible confiar en las personas que le cuidan, puesto que su respuesta es impredecible.

Consejos para calmar el llanto del bebé

Te contamos los trucos para calmar a un bebé que no para de llorar: El llanto del recién nacido es un mensaje dirigido a las personas que tiene a su alrededor y es natural que éstos acudan a su llamada para tranquilizarle y transmitirle seguridad.

La salus comprobará que la mayoría de las veces el bebé se calma en cuanto se atienden sus necesidades básicas. Cuanto más pronto se atiende al bebé, más fácil resulta consolarlo.

Algunos estudios han demostrado que es más difícil calmar a un bebé que lleva llorando más de cinco minutos.

Contrariamente a lo que se cree, no se malcría a un recién nacido por responder a su llanto de inmediato. De hecho, se piensa que un bebé que es atendido siempre que llora aprende a confiar en las personas que le cuidan y, posiblemente, llorará menos con el paso del tiempo.

La creencia popular de que llorar es sano y fortalece los pulmones es otro falso mito que conviene desterrar. En algunas ocasiones, el llanto no responde a ninguna causa aparente como el hambre, el frío o tener el pañal sucio. En esos casos, determinados rituales adormecedores pueden ayudar a la salus a tranquilizar al bebé.

Acunarlo siguiendo un ritmo regular, cantar una nana, ponerle el chupete cuando se le caiga…

Si estos rituales se acompañan con una música tranquila o un paseo, siempre que la hora lo permita, tal vez se consiga calmar al bebé intranquilo. Si aún así el llanto persiste, lo mejor será pedir a los padres que consulten con el pediatra, ya que puede que esté enfermo.

Ante todo, la salus debe procurar mantener la calma, pues nada contribuye más a que el bebé siga llorando que el nerviosismo de la persona que le cuida. Durante las dos primeras semanas resulta normal que los bebés lloren hasta un total de dos horas al día. No obstante, los más llorones pueden llorar hasta tres horas al día durante las tres primeras semanas.

Con el transcurso de los meses, se va reduciendo paulatinamente hasta llegar a un total de una hora al día. El llanto del bebé suele ser más frecuente entre las 6 de la tarde y las 11 de la noche. En ocasiones, los recién nacidos padecen los famosos cólicos del lactante.

Estos episodios de llanto inconsolable son muy comunes a partir de la tercera semana y pueden prolongarse hasta los 3 meses.

¿Cuánto llorará el recién nacido?

Cuando se alimente al bebé, se le debe de hablar suavemente y en voz baja. Puede que te sorprenda que el bebé se la pase muy tranquilo y dormilón al llegar del hospital. De momento, se está recuperando de su nacimiento, adaptándose a su nuevo hogar.

Si el bebé llora sin parar, hay que pedirle a la mamá que le ofrezca el pecho o el biberón. Escuchar tu voz y los latidos de un corazón acostumbrado a oír, ayudará a calmar el llanto del recién nacido. La salus también debe hacerlo de la misma manera.

¿Por qué llora el recién nacido? ¿Tu bebé no para de llorar?

Si el bebé empieza a llorar, lo más probable es que tenga hambre. Su estómago es pequeñísimo, del tamaño de una canica, por eso necesita que se le amamante cada dos o tres horas para que reciba los nutrientes necesarios para su crecimiento.

Si le están dando fórmula, puede que no tenga hambre si tomó un biberón en las últimas dos horas. Con el tiempo, te será más fácil descubrir por qué lloran los bebés encontrar maneras de calmarlo.

Otras razones por las que podría llorar incluyen las siguientes:

Cansancio

Como tú, el bebé acaba de tener una jornada agotadora, y puede que esté muy cansado. Si han venido muchas visitas a conocerlo, puede que lo hayan estimulado en exceso. Asegúrate de crear un entorno silencioso y tranquilo para que pueda calmarse y dormirse.

Falta de contacto directo

El bebé estuvo acurrucado en tu vientre por nueve meses. Ahora está en un mundo lleno de estímulos visuales, auditivos y táctiles, pero es posible que eche de menos el ambiente acogedor y cómodo donde antes vivía. Puede que su llanto signifique que quiere que lo abracen, por eso ofrécele mucho contacto físico.

Demasiado frío o calor

A medida que la piel del bebé se va acostumbrando y adaptando al mundo externo, su temperatura interior se irá ajustando mejor. Como regla general, necesitará solo una capa más de ropa que tú. Ponerle un gorrito, o ponerle un saquito de dormir ayudarán a protegerlo del frío.

Verifica la temperatura del bebé colocando tu mano sobre su barriguita. Si se siente demasiado caliente, quítale una capa de ropa (o agrégasela, si se siente fría) No juzgues la temperatura del bebé por sus manitas.

Es normal que el bebé tenga los pies y las manos frías, o que estos incluso se le vean un poquito azulados, sobre todo en las primeras 24 horas de vida.

Aunque las primeras 24 horas del bebé transcurran sin llanto desafortunadamente, lo más probable es que esto cambie. En las próximas semanas, el bebé podría llorar constantemente al final de las tardes y por las noches. Muchos bebés lo hacen.

Un número significativo de expertos piensa que, mientras que el bebé esté sano, el llanto fuerte y prolongado es simplemente una fase de desarrollo normal por la que pasan los bebés. Es verdad que es tan solo una fase, pero puede ser muy estresante.

Si te empiezas a sentir desamparada, frustrada o incompetente porque muchas veces no logras descifrar con rapidez o exactitud el llanto de tu bebé, no te eches la culpa. Indudablemente, hay muchos padres primerizos que sienten lo mismo. Si necesitas ayuda…

En PequeSalus ponemos a tu disposición a nuestras enfermeras cuidadoras de bebés:

Y también en el resto de España. No puedes en preguntarnos cualquier duda que puedas tener, te responderemos encantadas y sin compromiso.

Источник: https://www.pequesalus.com/el-llanto-del-recien-nacido-mi-bebe-no-para-de-llorar/

Técnicas de relajación

Cómo cuidar a un bebé que llora mucho

Primero revíselo para saber si el bebé tiene alguna necesidad física: 

  • ¿Tiene hambre?
  • ¿Tiene sed?
  • ¿Necesita eructar?
  • ¿Tiene mucho frío o calor?
  • ¿Tiene el pañal sucio? 

Revíselo para detectar síntomas de enfermedad o fiebre. Si piensa que el bebé está enfermo busque atención médica inmediatamente.

¿Necesita hablar con una enfermera? Llame a la línea telefónica de enfermería ParentSmart Health Line para obtener asesoría médica gratuita las 24 horas del día los 7 días de la semana.

El equipo de Fussy Baby también se encuentra disponible para hablar con usted por teléfono a través de nuestra línea “Warmline” para escuchar y proporcionar apoyo y recursos. 

Llame a Fussy Baby Network® al 1-877-627-9227 (877-6-CRYCARE).

Si su bebé se encuentra sano 

Si su bebé no tiene ninguna necesidad física, intente uno de estos consejos para calmar al bebe cuando esté llorando:

  1. Mézalo, cárguelo cerca de su cuerpo o camine con él bebe.  
  2. Póngase de pie, cárguelo cerca de su cuerpo y doble sus rodillas repetidamente. 
  3. Cántele o háblele con un tono de voz tranquilo.   
  4. Suavemente sóbele o acaríciele la espalda, el pecho o el estómago.   
  5. Ofrézcale su chupón o distráigalo con una sonaja o un juguete. 
  6. Envuélvalo con una cobija suave. 
  7. Llévelo a dar una vuelta en su carriola o en el auto usando el asiento de seguridad. 
  8. Ponga música tranquila o ruido, por ejemplo el de la aspiradora o secadora.

Procure cada una de las opciones durante algunos minutos antes de intentar algo más, también puede intentar algunas de estas opciones simultáneamente.

Si nada funciona, está bien dejar al bebé en un lugar seguro, como en su cuna o en un asiento infantil y tomarse un momento para calmarse. Salga de la habitación, cierre la puerta y respire profundamente varias veces. Llame a un amigo o miembro de la familia.

Siempre debería responder al llanto de su bebé. Algunas veces no importa lo que intente es probable que no logre detener el llanto. Si se siente agobiado y su bebé no deja de llorar, recuerde:

  • Todos los bebés lloran, es como ellos se comunican. 
  • Su bebé puede llorar bastante y es posible que esto aumente hasta que cumpla 4 o 5 meses. 
  • Con frecuencia los bebés lloran más en la noche. 
  • El llanto puede durar de 30 a 40 minutos o más. Los bebés pueden llorar hasta 4 o 5 horas al día.
  • Con frecuencia, los  bebés pueden lloran con intensidad cuando no tienen dolor aunque puede parecer que tienen dolor. 
  • A veces su bebé necesita llorar para descargar estrés, está bien que lo deje llorar.
  • El llanto puede empezar y detenerse sin que usted sepa el motivo. 
  • Es posible que el llanto no se detenga durante mucho tiempo sin importar lo que usted intente. 
  • En algún momento el llanto se detendrá. 

El llanto puede ser frustrante

Cuidar a un bebé es un trabajo que requiere esfuerzo. Su bebé puede llorar más de lo que usted esperaba. De hecho, los bebés empiezan a llorar con más frecuencia alrededor de las dos semanas de nacidos. El llanto usualmente aumenta y alcanza su punto máximo al segundo mes de vida. Algunos bebés sanos pueden llorar hasta 4 o 5 horas al día. 

Es normal que un bebé llore y es normal sentir frustración cuando no deja de llorar. A veces, en ese momento, es posible que usted sienta que perderá el control; en ese momento no sacuda al bebé. Sea padre o cuidador sigue siendo humano. Usted tiene energía, paciencia y tolerancia limitadas.

Es normal sentirse agobiado, desamparado e inclusive enojado debido a las constantes necesidades de su bebé. Sin importar que tan difícil se torne ni que tan cansado y frustrado se sienta, sacudir al bebé, acostarlo bruscamente o aventarlo nunca es la respuesta.

En lugar de hacer esto, cálmese y calme a su bebé. 

El llanto se detendrá en algún momento.

¿Por qué los bebés lloran tanto?

Los bebés usan el llanto para comunicarse. Aunque puede ser difícil distinguir entre los tipos de llanto de un recién nacido, conforme los bebés van creciendo en algunas ocasiones los padres pueden diferenciar un llanto que quiere decir “tengo hambre” de un llanto que quiere decir “estoy cansado”. 

Los bebés lloran porque: 

  • Tienen hambre 
  • Están incómodos 
  • Se sienten frustrados 
  • Están cansados 
  • Se sienten solos 

A veces la respuesta es sencillamente darle de comer o cambiar el pañal. Siempre responda al llanto de su bebé. No lo “consentirá” con solo cargarlo cuanto esté llorando. Cargar a su bebé lo tranquilizará y consolará cuando él no puede expresarse de otra manera. 

Aunque los bebés lloran para comunicarse, el llanto puede continuar durante un extenso período sin razón alguna. El llanto puede ser un misterio y puede detenerse tan rápidamente como cuando empezó. Su bebé no está enojado con usted ni está intentando de hacerlo ver como un mal padre. 

Источник: https://www.childrenscolorado.org/es/conditions-and-advice/calma-un-bebe-que-llora/tecnicas-de-relajacion/

Cuidar a un bebé que llora mucho sin perder los nervios

Cómo cuidar a un bebé que llora mucho

Una de las cosas que todos los papás desean es aprender a cuidar de un bebé que llora mucho sin perder los nervios. Nuestro dulce y adorable bebé nos hace caer rendidos de amor, sus sonrisas y carantoñas nos llenan de felicidad y paz. Es maravilloso.

Pero no siempre es así, a veces los bebés se quejan, lloran, gritan y parece que nada les contenta. Y eso hace que nuestra felicidad se resienta y terminemos sobrepasados y agotados. Al final, perderemos los nervios si esto dura mucho, pensamos.

Tenemos ganas ya tambièn nosotros de gritar y de llorar.

El niño sigue llorando y sus padres, agobiados, no aciertan a descubrir que quiere comunicarles. Es frustrante. Y desesperante.

Como nadie nos ha enseñado apenas nada sobre la manera de comunicarse los bebés se me ocurre que hacer algunas comprobaciones puede ayudar a descartar causas del llanto.

Respirando profundamente y tranquilos, vamos a tratar de averiguar que le puede pasar al bebé que llora mucho.

Lo primero que haremos será ofrecerle alimento, pecho o biberón. Incluso si no es «su hora» un bebé puede tener hambre. Deberíamos empezar por esta comprobación. Si esto no es lo que le pasa iremos buscando otras causas.

Hambre y molestias al comer

Hay que tener en cuenta que el bebé que tiene mucha hambre puede empezar mal la toma, rechazando el alimento, dando patadas. Tranquilos, sin forzar, tenemos que darle la oportunidad de calmarse, evitando que si toma muy ansioso trague demasiado aire.

Hay bebés que se quejan mucho y la causa no está en el hambre, sino en el alimento. La intolerancia a las proteínas de la leche de vaca causa muchas molestias.

Hay mamás que eliminan los lácteos de su dieta y el estado general de su bebé mejora enormemente.

Las que dan biberón deben consultar con el pedriatra para descartar esta causa si el niño sufre molestias de estómago y suele estar quejoso habitualmente.

Los bebés amamantados puede parecernos que rechazan el pecho si están hambrientos. Suele suceder, si tenemos el pecho muy congestionado, que esté demasiado duro para que pueda mamar cómodo.

No hay que dejar que un bebé llore de hambre, suelen dar signos previos, como buscar con la boquita, olernos el pecho o morderse las manos.

Si notamos que no se agarra bien por la dureza del pecho, lo que puede pasar al comienzo sobre todo, es mejor aliviar la tensión con una suave extracción manual, tras lo cual le será más facil prenderse.

Un bebé, especialmente si mama, puede tener hambre al poco de haber acabado la toma anterior. Hay que olvidarse del reloj y amamantar a total libre demanda.

Incomodidad

La segunda posibilidad, si no tiene hambre, es que el niño esté incómodo en la posición en la que lo tenemos, especialmente si no lo estamos llevando en brazos en ese momento. Si está en brazos moverlo es instintivo y cuando el niño deja de retorcerse y llorar seguramente es que ya está más cómodo.

Si lo tenemos en una cuna, acerquémonos. Un cambio en su postura ya puede aliviarle y bastará con eso, pero habitualmente el niño querrá que lo saquemos y lo alcemos en nuestros brazos. Es sencillo y suele ser muy efectivo.

Lo que puede pasar es que no quiera volver a la cuna, chille si lo intentamos y hasta se despierte si, vuelto a dormir, lo metemos. El mensaje es clarísimo, no quiere cuna. Es normal que los bebés suelan sentirse felices y seguros en brazos.

Temperatura

Deberíamos confirmar si la temperatura es adecuada. El niño, si tiene frío o calor, también va a llorar.

Dentro de casa los niños van a necesitar la ropa adecuada y si no les hemos quitado el sombrero o los zapatos lógicamente estarán incómodos.

Si está demasiado abrigado sudará, y podemos verificarlo tocándole el cuello. Si tiene frío el llanto cesará al arroparlo y sus manitas dejarán de estar heladas.

Pañal y gases

Entonces, si el llanto persiste, debemos seguir indagando. Una posibilidad obvia es que tenga el pañal manchado o una fuga de pis. Luego veremos si puede ser un gas que le moleste, para lo que podemos ayudarle cambiando su postura: sobre el hombro, sobre las rodillas, levantándole dobladas las piernecitas o haciéndole suave masaje en el vientre con nuestra mano.

El pañal, además de estar manchado, puede molestar si se ha quedado mal puesto y una arruga o un enganche roza la piel del bebé.

Además hay que tener en cuenta que los pañales, especialmente los desechables, pueden producir irritaciones en la piel y estas son enormemente molestas, hasta dolorosas.

Dejar al niño con el culito al aire y cuidar su piel serán entonces las medidas que van a aliviarle.

Necesidad de estar en brazos

Para muchos bebés resulta muy calmante estar envueltos, eso les hace sentirse protegidos y si además los llevamos pegados a nuestro cuerpo en brazos o en un porta-bebés, el efecto es maravilloso.

Los niños que son porteados habitualmente suelen llorar mucho menos y son un poco de práctica podemos seguir con muchas actividades llevándolo encima nuestro, lo que ha sido la manera tradicional de tener a los niños cuidados.

Meterlos en la cuna no es necesario ni para ellos ni para nosotros, sobre todo si el niño llora mucho y habitualmente.

Conclusión

Pero los bebés no solo tienen necesidades físicas, las emocionales y comunicativas son también muy importantes y debemos atenderlas con la misma presteza. Veremos en el siguiente tema sobre cuidar a un bebé que llora mucho sin perder los nervios como acertar a calmarlo si físicamete hemos descartado las causas más evidentes.

En Bebés y más | ¿Qué es el llanto?, Causas del llanto de los bebés: el hambre, El llanto del bebé, El significado del llanto del bebé

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/cuidar-a-un-bebe-que-llora-mucho-sin-perder-los-nervios

El cólico del lactante

Cómo cuidar a un bebé que llora mucho

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Su bebé llora todas las tardes durante varias horas seguidas, y sus llantos le agotan hasta el punto de tener ganas de unírsele. ¿Qué puede estar alterando a su hijo?

Todos los recién nacidos lloran y se ponen inquietos a veces. Durante sus tres primeros meses de vida, los bebés lloran más que en ningún otro momento. Pero, cuando un bebé, que por lo demás está sano, tiene varios períodos a la semana de inquietud, llanto agudo y dificultad para que lo tranquilicen, es un signo de una afección conocida como «cólico del lactante».

El cólico se define como llorar durante más de tres horas al día, durante más de tres días a la semana durante por lo menos tres semanas. Pero los médicos le pueden diagnosticar esta afección a un bebé antes de llegar a ese punto. El cólico del lactante no suele tener importancia médica y acaba desapareciendo por sí solo.

Sobre el cólico del lactante

Se estima que hasta el 40% de todos los lactantes tienen cólicos. Suelen empezar entre la tercera y la sexta semana de vida y acaban cuando el bebé tiene entre tres y cuatro meses de edad. Si el bebé sigue llorando excesivamente después de esta edad, la causa de sus llantos podría ser otro problema de salud.

He aquí una serie de datos importantes sobre el cólico del lactante:

  • Los bebés con cólico del lactante tienen un reflejo de succión normal y buen apetito, se ven sanos (a pesar de los cólicos) y están creciendo bien. Llame al médico si su bebé no se está alimentando bien, no está ganando peso o no tiene un reflejo de succión lo bastante fuerte.
  • Los bebés con cólico del lactante pueden regurgitar de tanto en tanto, al igual que los bebés que no lo padecen. Pero si su bebé está vomitando y/o perdiendo peso, llame al médico. (El vómito consiste en expulsar el contenido estomacal con fuerza por la boca, mientras que regurgitar es un flujo suave en que el contenido estomacal sale de la boca.) Vomitar repetidamente no es un signo de cólico del lactante.
  • Los bebés con cólico suelen hacer heces normales (movimientos de vientre). Si su bebé tiene diarrea o sangre en las heces, llame a su médico.

¿Cuál es la causa del cólico del lactante?

Los médicos no están seguros de cuál es la causa del cólico del lactante. Se ha sugerido la intolerancia a la leche de vaca como posible causa, pero ahora los médicos creen que esta causa solo permite explicar un número muy reducido de casos.

Los bebés amamantados también tienen cólicos; en estos casos, los cambios en la dieta de la madre pueden ayudar a aliviar los cólicos.

Algunas madres que dan el pecho a sus bebés descubren que les ayuda eliminar la cafeína de su dieta, mientras que otras observan mejorías cuando eliminan los lácteos, la soja, los huevos o los productos que contienen trigo.

Algunos bebés con cólico del lactante también tienen gases, pero no está claro si los gases causan el cólico o si los bebés tienen gases porque tragan demasiado aire mientras lloran.

Algunas teorías sugieren que el cólico ocurre cuando el alimento avanza demasiado deprisa por el sistema digestivo del bebé o cuando se digiere de forma incompleta.

Otras teorías sugieren que el cólico se debe al temperamento del bebé, a que algunos bebés tardan un poco más de tiempo en adaptarse al mundo, o a que algunos de ellos padecen un reflujo gastroesofágico no diagnosticado.

Otras investigaciones sugieren que el cólico puede ser una forma precoz de la migraña. También se ha constatado que los hijos de madres que fuman son más proclives al cólico del lactante.

Cómo tratar el cólico del lactante

No hay ningún tratamiento que, aplicado de forma aislada, se haya demostrado que haga remitir los cólicos. Pero hay formas de hacer que la vida sea más fácil, tanto para usted como para su bebé.

En primer lugar, si su bebé no tiene hambre, no intente seguir alimentándolo. En lugar de eso, trate de consolarlo: no estará «malcriando» o «mimando» al bebé por dedicarle su atención. También puede:

  • Mecerse en una mecedora con el bebé, pasearse llevando en brazos al bebé, probando diferentes posturas.
  • Intentar hacer eructar al bebé más a menudo durante las tomas.
  • Colocarse al bebé en el regazo, estirado boca abajo, y frotarle suavemente la espalda.
  • Colocar al bebé en un columpio o en una sillita provista de vibrador. El movimiento podría tener un efecto reconfortante sobre él.
  • Colocar al bebé en su sillita de seguridad en los asientos posteriores del coche y darle una vuelta en coche. La vibración y el movimiento del coche suelen tranquilizar a los bebés.
  • Ponerle música al bebé; algunos bebés responden positivamente al sonido, aparte de al movimiento.
  • Llevar a bebé a una habitación donde esté funcionando una secadora de ropa, una máquina de ruido blanco o una aspiradora. A algunos bebés les reconforta un ruido de fondo constante y a bajo volumen.
  • Algunos bebés necesitan una reducción de la estimulación ambiental. A los bebés de dos meses o menos, les puede ir bien que los envuelvan en una manta y los lleven a una habitación que esté en penumbra.

Cuidar de un bebé con cólicos puede ser sumamente frustrante, así que asegúrese de cuidar también de sí mismo. No se culpe a usted ni al bebé por el llanto constante: el cólico no es culpa de nadie. Intente relajarse, y recuerde que su bebé acabará superando esta fase.

Mientras tanto, si necesita desconectar de los llantos del bebé, hágalo. Probablemente sus amigos o familiares estarán encantados de cuidar del bebé cuando usted necesite tomarse un respiro.

Si no puede contar inmediatamente con la ayuda de otra persona, no pasa nada si deja un rato al bebé solo en su cuna mientras usted se toma ese descanso antes de intentar consolarlo de nuevo.

Si en algún momento tiene la sensación de que se quiere autolesionar o de que podría hacer daño al bebé, deje al pequeño en su cuna y pida ayuda de inmediato. No agite ni sacuda nunca a un bebé.

Si su bebé tiene fiebre igual o superior a 100,4 ºF.

(38 ºC), llora durante más de dos horas seguidas, no hay forma de consolarlo, parece no encontrarse bien, tiene diarrea o vómitos persistentes o está menos despierto o alerta que de costumbre, llame al médico de inmediato. También debería llamarlo si no está seguro de si los llantos de su hijo se deben al cólico del lactante o son el síntoma de otra enfermedad.

Revisado por: Rupal Christine Gupta, MD

Fecha de revisión: abril de 2016

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/colic-esp.html

Embarazo y niños
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