¿Cómo cuidar a un niño alérgico?

Consejos para controlar la alergia al polvo de nuestros hijos

¿Cómo cuidar a un niño alérgico?

¿Piensas que tu hijo tiene alergia al polvo? Si se pone a estornudar con su contacto, le pica la nariz e incluso tiene ataques de asma, consulta con tu pediatra. El polvo doméstico está presente en la mayoría de los ambientes en los que vivimos por lo que es complicado controlarlo. Nuestros hijos lo pueden encontrar en nuestra casa, el colegio o en un hipermercado.

La alergia es una enfermedad en la que las defensas del niño identifican como dañino un estímulo externo que no debería serlo.

Por ejemplo un alimento como los frutos secos o el polvo que respira habitualmente.

Cada vez que el niño entra en contacto con dicha sustancia, puede tener síntomas diversos como tos, mucosidad nasal, dificultad respiratoria, ronchas en la piel e incluso ataques de asma.

Si se evita estar en contacto con la sustancia que produce la alergia, estará totalmente libre de síntomas. “Los alérgenos que con más frecuencia producen alergia son los que se inhalan con la respiración: los pólenes, los ácaros, los epitelios de animales y los hongos”, explican desde Aeped.

Los ácaros son un tipo de arácnido diminuto que se encuentra principalmente en ambientes cerrados.

Los conocidos e identificados como Dermatophagoides pteronyssinus y Dermatophagoides farinae son las especies que más proliferan en cualquier hogar.

Se encuentran sobre todo en los colchones, las almohadas, la ropa de cama, los sillones, las alfombras, las mantas, los peluches y en los muebles revestidos de tela.

Los principales factores ambientales que influyen en la presencia de los ácaros en una casa son la humedad y una temperatura entre 25 y 35º C. Actualmente nuestros domicilios mantienen una temperatura y humedad idónea para que vivan y se reproduzcan sin ningún enemigo. Se alimentan de las descamaciones que va perdiendo la piel humana y los animales de compañía.

Cómo afecta a nuestros hijos

Los síntomas de la alergia a los ácaros son de tipo respiratorio como rinitis con mucosidad, picor nasal o estornudos y asma.

Si un niño tiene rinitis por alergia a los ácaros suele tener episodios, preferentemente al levantarse de la cama por la mañana, de estornudos en salvas o más de 10 estornudos consecutivos.

También puede sufrir picor nasal, mucosidad abundante y muy líquida o goteo nasal y congestión nasal intensa.

Estos síntomas suelen desaparecer al abandonar el domicilio y reaparecen por la noche al acostarse o cuando está en contacto con grandes cantidades de polvo. También puede tener asma que se manifiesta con accesos de tos, opresión en el pecho, sibilancias o “pitos” que pueden aumentar con el ejercicio físico.

Los síntomas suelen tener lugar durante todo el año, aunque suelen ser más intensos en primavera y en otoño. Actualmente la alergia a los ácaros del polvo doméstico es la primera causa de alergia respiratoria en los niños europeos. Si no se lograr controlarla adecuadamente, puede afectar de forma negativa a sus relaciones sociales y a su desarrollo.

Si la alergia afecta a la vida diaria del niño hay que acudir al pediatra para que le pongan el tratamiento adecuado.

Los pacientes suelen mejorar con medicamentos como antihistamínicos, corticoides nasales para la rinitis, inhaladores para el asma bronquial, entre otros e incluso el tratamiento con vacunas.

Los niños se pueden encontrar en casa y en el colegio más irritables, cansados o nerviosos.

Cómo controlar la alergia a los ácaros

Si nuestro es alérgico a los ácaros del polvo además de acudir al pediatra, tenemos que tomar ciertas medidas en nuestro domicilio. Os vamos a dar varios consejos para luchar contra esos “enemigos diminutos”.

1. Huir del polvo

Es importante mantener la máxima limpieza del polvo en el cuarto del niño y en o toda la casa. Los niños con alergia a los ácaros no deben tener alfombras ni peluches en su dormitorio ya que absorben el polvo.

Estos niños tampoco deben frecuentar lugares o domicilios con una alta exposición al polvo doméstico y que tengan un elevado contenido de ácaros.

Por ejemplo suelen proliferar en desvanes o bibliotecas con gran número de libros.

2. Ante todo limpieza

Para eliminar el polvo de suelos y alfombras hay que utilizar un aspirador con filtro antiácaros. No debemos utilizar la escoba porque al barrer se traslada el polvo de un lugar a otro. También hay que limpiar los muebles con un paño húmedo, que recoge el polvo sin levantarlo. Una buena idea es quitar las tapicerías.

3. Cuidado con los colchones

Los colchones son los lugares en los que más proliferan los ácaros.

Elige un colchón y una almohada de material acrílico, como látex o espuma, y cúbrelos con fundas antiácaros y transpirables.

Los colchones y almohadas de plumas y lana están contraindicados en niños alérgicos al polvo. Tenemos que lavar las sábanas una vez a la semana a más de 50º durante un mínimo de 10 minutos.

4. Nada de cojines ni peluches

Si ya sabemos que nuestro hijo tiene alergia al polvo, tenemos que evitar colocar en su dormitorio cojines y peluches. También hay que quitar las estanterías con libros y las cortinas. Una buena limpieza diaria puede ayudar a tener controlados a los ácaros del polvo en el cuarto del niño y en nuestro domicilio en general.

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Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/salud-infantil/consejos-evitar-alergia-polvo-hijos/

Alivio para la alergia de su hijo

¿Cómo cuidar a un niño alérgico?

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Los niños son imanes para los resfriados. Pero cuando la congestión nasal y los estornudos no cesan después de varias semanas, quizás haya que achacárselo a otra cosa: las alergias.

Los estornudos duraderos con una nariz tapada o moqueo pueden indicar la presencia de rinitis alérgica, que es el conjunto de síntomas que afectan a la nariz cuando se tiene una reacción alérgica a algo que se respira y que se deposita en el interior de la cavidad nasal.

Las alergias pueden ser estacionales o pueden ocurrir durante todo el año (perennes). En muchas partes de los Estados Unidos, el polen de las plantas es frecuentemente la causa de la rinitis alérgica estacional, comúnmente llamada fiebre del heno. Las sustancias de interiores tales como el moho, los ácaros de polvo y la caspa de los animales pueden causar el tipo de alergia perenne.

Hasta el 40 por ciento de los niños sufre rinitis alérgica. Los niños tienen más probabilidad de desarrollar alergias si uno o ambos padres las sufren.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de (FDA, por sus siglas en inglés) de EE. UU.

regula los medicamentos con y sin receta (OTC, por sus siglas en inglés) para aliviar las alergias, así como los extractos alérgenos utilizados para diagnosticar y tratar las alergias.

Lea y siga todas las instrucciones al administrar cualquier tipo de medicamento a los niños, incluidos estos productos.

Reacción del sistema inmunitario

Una alergia es la reacción del organismo a una sustancia o alérgeno específicos. Nuestro sistema inmunitario responde al alérgeno invasor segregando histamina y otras sustancias químicas que normalmente ocasionan síntomas en la nariz, los pulmones, la garganta, los senos nasales, los oídos, los ojos, la piel o la pared del estómago.

En algunos niños, las alergias también pueden ocasionar síntomas de asma, una enfermedad que puede causar dificultades para respirar. Si un niño tiene alergias y asma, “no controlar las alergias puede hacer que el asma empeore”, señala el Dr. Anthony Durmowicz, un médico especializado en neumología pediátrica de la FDA.

Evite el polen, el moho y otros desencadenantes de las alergias

Si su hijo sufre alergias estacionales, preste atención a los niveles ambientales de polen y trate de que permanezca en el interior cuando sean altos.

  • A finales del verano y al comienzo del otoño, durante la estación de polen de la artemisa, los niveles de polen son altos por las mañanas.
  • Durante la primavera y el verano, durante la estación de polen del césped, los niveles de polen son altos por las tardes.
  • Algunos tipos de moho, otro causante de alergias, también pueden ser estacionales. Por ejemplo, el moho de hoja es más común durante el otoño.
  • Los días soleados con viento puede ser especialmente problemáticos para los alérgicos al polen.

También puede ser de ayuda mantener las ventanas de la casa o del automóvil cerradas y utilizar el aire acondicionado.

Medicamentos infantiles contra las alergias

En la mayoría de los niños, los síntomas pueden controlarse evitando los alérgenos, si se conocen, y usando medicamentos de venta sin receta. Pero si los síntomas del niño persisten y no mejoran con el uso de medicamentos sin receta, debe consultarse con un profesional de la salud.

Aunque algunos medicamentos contra las alergias están aprobados para su uso con niños de tan sólo 6 meses de edad, la FDA advierte que simplemente porque el envase de un producto diga que es apto para niños no quiere decir que lo sea para los de todas las edades.  Lea siempre la etiqueta para asegurarse de que el producto sea adecuado para la edad de su hijo.

Cuando su hijo tome más de un medicamento, lea la etiqueta para asegurarse de que los ingredientes activos no sean los mismos.

Aunque la letra grande diga que el producto sirve para tratar ciertos síntomas, distintos productos pueden contener el mismo medicamento (ingrediente activo).

Puede parecer que compra dos productos distintos para tratar síntomas diferentes, pero de hecho ambos pueden contener el mismo medicamento. El resultado: podría darle accidentalmente demasiado medicamento del mismo tipo a su hijo.

Los niños son más sensibles que los adultos a muchos medicamentos. Por ejemplo, algunos antihistamínicos pueden tener efectos adversos en dosis menores en pacientes jóvenes y causar excitabilidad o somnolencia excesivas.

Vacunas contra las alergias

El Dr. Jay E. Slater, un pediatra alergólogo de la FDA, dice que los niños que no responden a los medicamentos con o sin receta, o que frecuentemente sufren de complicaciones de la rinitis alérgica, pueden ser candidatos para recibir inmunoterapia de alérgenos, un tratamiento comúnmente conocido como vacunas contra las alergias.

Después de hacer una prueba de alergia, que normalmente es una prueba cutánea para detectar a qué alérgenos puede reaccionar el niño, un profesional de la salud le inyecta “extractos”, es decir, pequeñas cantidades de alérgenos que causan una reacción.

Las dosis se incrementan gradualmente para que el cuerpo vaya creando inmunidad a dichos alérgenos. Los extractos de alérgenos están hechos de sustancias naturales como polen, veneno de insectos, pelo de animal y alimentos.

La FDA ha autorizado más de 1,200 extractos.

En 2014, la FDA aprobó tres nuevos productos inmunoterapéuticos sublinguales para el tratamiento de la fiebre del heno ocasionada por ciertos tipos de polen, dos de ellos para el uso en niños.

Todos ellos están indicados para su uso diario, antes y durante la estación polínica, pero no para el alivio inmediato de los síntomas. Aunque están indicados para su uso casero, estos son medicamentos con receta, y las primeras dosis deben tomarse en presencia de un profesional de la salud.

Los productos son Oralair, Grastek y Ragwitek (el cual está aprobado exclusivamente para uso en adultos).

En 2017, la FDA aprobó el medicamento Odactra, el primer producto inmunoterapéutico de administración sublingual para el tratamiento de la rinitis alérgica (inflamación nasal) inducida por los ácaros del polvo domésticos con o sin conjuntivitis (inflamación del ojo). La Odactra está aprobada para su uso en adultos, únicamente.

“Las vacunas contra las alergias nunca son adecuadas en el caso de las alergias alimentarias”, agregó Slater, “pero es normal usar extractos para hacer pruebas de alergias alimentarias para que el niño pueda evitar esos alimentos”.

“En los últimos 20 años, ha habido una transformación extraordinaria en los tratamientos contra las alergias”, señala Slater. “Los niños solían sufrir miserablemente durante varios meses al año, y los medicamentos les producían mucha somnolencia. Sin embargo, los productos que se usan ahora ofrecen resultados demostrados para el tratamiento de los síntomas de las alergias estacionales”.

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Источник: https://www.fda.gov/consumers/articulos-en-espanol/alivio-para-la-alergia-de-su-hijo

Aprender sobre las alergias

¿Cómo cuidar a un niño alérgico?

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¡Achús! Cada vez que te acercas al gato de tu mejor amigo, se te ponen los ojos llorosos y empiezas a estornudar sin parar. Y todas las primaveras y todos los otoños, a tu padre le moquea la nariz cuando vais de excursión por la montaña.

¿Qué es lo que os ocurre? Bueno, pues resulta que tú y tu padre sois alérgicos.

Una reacción en cadena

Las alergias son las reacciones del sistema inmunitario a determinadas plantas, animales, alimentos, picaduras de insectos u otras cosas. El sistema inmunitario nos protege de las enfermedades luchando contra gérmenes como las bacterias y los virus.

Pero, si somos alérgicos, reacciona de una forma desproporcionada e intenta «luchar» contra elementos completamente inofensivos, como la hierba, el polen o ciertos alimentos.

Estos es lo que provoca los estornudos, los picores y otros síntomas propios de las reacciones alérgicas.

Las sustancias que provocan reacciones alérgicas (hierba, polen, alimentos, residuos de algunas mascotas, insectos, etc.) se llaman alérgenos. Cuando tu sistema inmunitario reacciona contra estos alérgenos y tú presentas síntomas, significa que eres alérgico a esas sustancias.

¿Qué provoca los estornudos y los ruiditos al respirar?

Se puede ser alérgico a muchas cosas. Los alérgenos más frecuentes son:

  • ácaros del polvo (insectos diminutos que viven dentro del polvo)
  • una proteína que se encuentra en la caspa (piel muerta), la saliva, la orina (el pipí) y otros residuos de algunos animales
  • polen de la hierba, las flores y los árboles (ese fino polvo que se desprende de las plantas)
  • moho (pequeños seres vivos que crecen en lugares húmedos)
  • alimentos como la leche, el trigo, la soja, el huevo, los frutos secos, el marisco y las legumbres, entre las que se incluyen los guisantes, las alubias y los cacahuetes
  • látex (un material elástico con que se fabrican algunos de los guantes que llevan los médicos y los dentistas)

Síntomas

Algunos de estos alérgenos provocan estornudos, moqueo nasal, picor en ojos y nariz y dolor de garganta. Otros de los alérgenos del listado anterior, como los de tipo alimentario, pueden provocar urticaria (una erupción de granos de color rojo, que sobresalen en la superficie de la piel), congestión nasal, retortijones abdominales, vómitos y/o diarrea.

Aunque con menos frecuencia, los alérgenos también pueden provocar problemas respiratorios como resuello, emisión de sibilancias (o «silbidos» al respirar) y sensación de ahogo (asma).

Hay algunos alérgenos, como los de tipo alimentario, que pueden generar problemas a lo largo de todo el año. Pero hay otros que solo crean problemas durante determinadas estaciones.

Por ejemplo, una persona puede ser alérgica al polen de los árboles, que solo aparece en primavera.

¿Por qué algunos niños desarrollan alergias?

Una persona puede nacer con una tendencia genética a tener alergias, lo que significa que será más proclive a desarrollarlas que otras personas.

Muchas alergias son hereditarias, lo que significa que los padres las trasmiten a sus hijos a través de los genes.

Por lo tanto, si tus padres u otro miembro de tu familia son alérgicos, serás más proclive a desarrollarlas.

La gente puede desarrollar alergias durante las etapas de la lactancia (siendo todavía bebés), la infancia, la adolescencia o la edad adulta, pero la frecuencia de las alergias se suele reducir en la gente mayor.

Hay mucha gente que acaba superando su alergia alimentaria con la edad. De todos modos, hay algunas alergias alimentarias que son de por vida, aunque se puede modificar su gravedad en distintos momentos de la vida.

Resfriados frente a alergias

A veces resulta difícil distinguir entre un resfriado y una alergia porque sus síntomas se parecerse mucho. Si tienes los síntomas típicos de un refriado durante más de dos semanas, lo más probable es que tengas una alergia en vez de un resfriado.

Hay más diferencias entre los síntomas propios de los resfriados y los propios de las alergias. En las alergias se experimenta picor en ojos y nariz, mientras que en los catarros, no. Las mucosidades de la nariz y/o las que se expulsan a través de la tos también son diferentes. En las alergias son acuosas y transparentes, mientras que en los catarros suelen ser amarillentas y más densas.

¿Cómo puedo saber si soy alérgico?

Si estornudas mucho y te pican mucho los ojos y la nariz, emites ruiditos al respirar o sueles encontrarte mal después de ingerir determinado alimento, es posible que tu médico quiera comprobar si eres alérgico.

Te hará muchas preguntas sobre tu salud, los animales y plantas que tienes en casa y sobre los alimentos que comes.

Es posible que tus respuestas le den alguna pista sobre a qué podrías ser alérgico y que tu médico te pida que te mantengas alejado de determinada mascota o que dejes de comer ciertos alimentos para ver si remiten tus síntomas.

Es posible que tu médico te remita a un alergólogo, un médico especializado en ayudar a la gente que tiene alergias.

Es posible que el alergólogo te haga una prueba en la piel para comprobar si una cantidad muy reducida de tu supuesto alérgeno te provoca o no alguna reacción. Cuando el médico que haga la prueba, notarás breves pinchacitos superficiales en la piel.

Si eres alérgico, te saldrá uno o varios granitos rojos asociados a picor, similares a las picaduras de mosquito.

Algunos médicos también analizan la sangre de sus pacientes para detectar la cantidad de IgE que contiene. El IgE es una sustancia que recibe el nombre de anticuerpo y que indica la presencia de una reacción alérgica. Si tu sangre presenta grandes cantidades de anticuerpos contra determinado alérgeno, lo más probable es que seas alérgico a él.

Llevar el control

Lo más probable es que tu médico de indique formas de mantenerte alejado del alérgeno y es posible que también te recete medicación.

Los medicamentos contra la alergia se pueden administrar en forma de comprimidos, de jarabes o incluso de nebulizadores nasales.

Si tu alergia es de carácter leve o si puedes evitar el alérgeno por completo, es posible que no necesites tomar ningún medicamento ya que el mero hecho de mantenerte alejado del alérgeno bastará para controlar tu alergia.

Si, a pesar de mantenerte alejado de los alérgenos y de tomar la medicación, tus síntomas no mejoran, es posible que el alergólogo te recomiende una serie de inyecciones contra la alergia. Son unas inyecciones que hacen que el sistema inmunitario se vuelva menos sensible a los alérgenos, lo que permite que mejore la sintomatología.

Lamentablemente, ni estas inyecciones ni la mayoría de medicamentos sirven de nada para tratar las alergias alimentarias. La gente con alergias alimentarias debe aprender a evitar cualquier alimento que contenga los ingredientes a que es alérgica.

Tus padres y tu médico pueden ayudarte para que leas el listado de ingredientes de las etiquetas alimentarias. Afortunadamente, muchos niños superan con la edad las alergias a la leche, los huevos, el trigo y la soja.

Sin embargo, las alergias a los frutos secos, los cacahuetes y el marisco suelen ser de por vida.

Luchar contra las alergias

Es posible que no puedas controlar completamente tus alergias, pero te harás un gran favor a ti mismo si evitas cualquier cosa que te provoque los síntomas alérgicos.

Mascotas. Si eres alérgico a determinado tipo de animal y resulta que tienes una mascota de ese tipo en tu casa, tal vez deberías buscarle un nuevo hogar. Si no puedes hacerlo, deberás impedir que la mascota entre en tu dormitorio, pedir que la bañen una vez por semana o intentar que viva fuera de la casa. También deberás evitar ese tipo de animales en otros casas.

Ácaros del polvo.

Si eres alérgico a los ácaros del polvo, tus padres pueden utilizar unas fundas especiales para tu cama y lavarte las sábanas y las mantas con agua muy caliente a fin de eliminar los ácaros.

El hecho de mantener la habitación bien limpia y ordenada también te ayudará. Guarda los animales de peluche y otros objetos que atraen el polvo fuera de tu dormitorio.

Alergias alimentarias. Si tienes alergias alimentarias, lee siempre las etiquetas de los alimentos para saber qué ingredientes contienen y apréndete los distintos nombres que pueden recibir tus alérgenos.

Si no estás seguro de si puedes o no ingerir determinado alimento, no se te ocurra probarlo. En lugar de ello, pregunta a un adulto si se trata de un alimento que es seguro para ti.

Tus padres te pueden enseñar a reconocer aquellos alimentos e ingredientes que debes evitar.

Asimismo, tus padres te pueden ayudar preparándote tentempiés saludables y seguros en aquellas ocasiones en que todo el mundo esta comiendo lo que tú no puedes comer, como los helados o la manteca de cacahuete.

En estos casos, en vez de pensar que la gente te hace de lado, podrás tomar el tentempié junto con tus amigos sin tener que arriesgarte a sufrir un ataque de alergia y, todavía peor, ¡sin tener que volver antes a casa!

Revisado por: Steven Dowshen, MD

Fecha de revisión: febrero de 2012

Источник: https://kidshealth.org/es/kids/allergies-esp.html

Alergia y niños ¿Qué debo saber?

¿Cómo cuidar a un niño alérgico?

Parece que nos despedimos del invierno definitivamente y le damos paso a la primavera y como es costumbre en estas fechas, nuestras consultas se llenan de niños con múltiples síntomas que podrían ser una alergia y padres con infinidad de dudas al respecto. Hoy en Saber Vivir le hemos dedicado un ratito a despejar vuestras dudas. Aquí os dejo el vídeo: 

La pregunta estrella en la consulta de un pediatra es:

¿A qué edad se le pueden hacer las pruebas de la alergia?

Todos habréis oído aquello de “no, aún es muy pequeño para hacerle las pruebas”. Pues la realidad es que no hay edad mínima para hacerlas.

Las podemos hacer a cualquier edad, lo que ocurre es que las alergias a alérgenos ambientales como son los pólenes o los ácaros no se suelen desarrollar en la época de lactantes, sino más adelante y aunque las hagamos y nos den negativas, no quiere decir que en un futuro no las vayan a desarrollar.

Las alergias alimentarias sin embargo sí se suelen manifestar en los primeros meses de vida y sí son remitidos convenientemente para hacer estudio.

Los niños no nacen alérgicos. Las reacciones de hipersensibilidad o las alergias se van desarrollando con el paso de los años, en ocasiones van sumando alergias.

¿Eso quiere decir que va a ser alérgico?

Tu hijo tiene más riesgo de sufrir alergias, sí, pero no necesariamente las tiene que desarrollar. La dermatitis atópica severa en los lactantes pueden asociarse a alergia a la proteína de la leche de vaca o al huevo, entre otros alimentos. Es tu pediatra, en este caso, quien valorará hacer estudio antes de cumplir el año de edad. Os recuerdo el día que hablamos de ello en este link.

Estornudos nada más levantarse, moqueo continuo acuoso, picor de nariz, picor de ojos ¿será alérgico?

Pues tiene papeletas, sí. Estos son las manifestaciones típicas de las rinoconjuntivitis alérgicas.

Si además es un niño de 6-7 años que cuando era más pequeño tenía dermatitis atópica, ojo, podría tratarse de un paciente que está desarrollando la “marcha atópica” pudiendo evolucionar en unos años hacia un asma: Dermatitis atópica de bebé-rinconjuntivitis alérgica a los 5-6 años y finalmente asma.

La rinitis alérgica precede en muchos casos al asma, por lo tanto aunque los síntomas sean leves, debemos consultar y tratar si es necesario. Tened en cuenta que la rinitis alérgica afecta al 25% de la población general y aunque en muchos pacientes no afecta a su calidad de vida, los hay con síntomas persistentes que sí alteran su día a día y que deben recibir tratamiento especializado.

¿Haciendo las pruebas es suficiente para saber a qué es alérgico?

Para su correcto diagnóstico es fundamental una buena historia clínica. Uno no puede ir a la consulta del alergólogo a que le hagan las pruebas de la alergia “a todo”.

  • Tú, pídemelo todo y así ya vemos- escuché yo alguna vez.

No. Desgraciadamente no es tan sencillo.

¿Tiene síntomas en primavera? ¿Hay humedad en su casa? ¿Convive con animales? ¿Hay alfombras y peluches en la habitación?¿Qué profesión tiene? ¿Hay antecedentes en la familia de alergias? ¿Síntomas tras tomar algún alimento en concreto? ¿Tos nocturna? ¿Dificultad para respirar en el campo¿ ¿Y en zonas poco ventiladas y cerradas? ¿Moqueo continuo? ¿Estornudos en salvas nada más levantarse?

Rinitis alérgica y asma ¿qué relación hay?

La rinitis alérgica y el asma son enfermedades que están muy relacionadas entre sí. El 40-50% de pacientes con rinitis alérgica tienen asma y el 80-90% de asmáticos tienen rinitis alérgica. Por tanto ante un niño que empieza con síntomas de rinitis alérgica y/o conjuntivitis debemos explorar siempre la posibilidad de que desarrolle un asma.

¿habría solución?

Sí. Afortunadamente hoy en día con un buen estudio y con inmunoterapia (vacunas) esta marcha atópica se podría frenar.

La inmunoterapia consiste en la administración de dosis crecientes de un alérgeno al que el paciente es alérgico para modificar la respuesta inmunológica frente a él y cuando se exponga de nuevo a él, el cuerpo “ya esté preparado” y no reaccione de la forma en la que lo hacía antes de estar vacunado.

Es como que preparamos a nuestro cuerpo para cuando los ácaros, o el polen, vuelva a entrar en contacto con el cuerpo, este lo reconozca como “amigo” y no luche generando toda la cascada de síntomas.

Es verdad que son niños que estarán vacunándose durante años (3-5 años) de los alérgenos a los que son alérgicos pero si con ello evitamos que progrese su enfermedad, bienvenido sea. Está demostrado que la vacunación mejora el control de los síntomas y disminuye la necesidad de medicación hasta tres años después del tratamiento.

¿La inmunoterapia estaría indicado en todos los pacientes?

No. El tratamiento de elección para la rinitis alérgica además de evitar el alérgeno son los corticoides nasales que a las dosis establecidas en pediatría son seguros y efectivos.

La inmunoterapia se utilizará en pacientes concretos con rinitis alérgica moderada-grave (con o sin asma) en los que los síntomas clínicos no se controlan a pesar de las medidas estrictas de control ambiental y tratamiento farmacológico o cuando haya una afectación permanente de la calidad de vida del paciente.

¿Cómo se usan los sprays nasales?

En ocasiones nos encontramos con niños que no responden al tratamiento con corticoides nasales por un mal uso de los dispositivos o por que nadie se lo ha explicado 

  1. Antes de usar el spray: suénate.
  2. Agita suavemente el envase.
  3. Inclina la cabeza hacia delante.
  4. Sujeta el spray en posición vertical y coloca el aplicador en uno de los orificios nasales.
  5. Dirige el aplicador hacia el exterior de la nariz, hacia afuera, lejos del tabique nasal.
  6. Mientras coges aire por la nariz, aprieta una única vez el botón dosificador.
  7. Saca el aplicador y echa el aire por la boca
  8. No debemos sonarnos en los 15 minutos siguientes después.

¿A qué edad se puede empezar a vacunar de la alergia?

Los niños menores de cinco años permanecen el grupo de contraindicación relativa, excepto en el caso de alergia a veneno de himenópteros (abejas y avispas)

¿Qué puedo hacer en casa para evitar que empeore?

Las llamadas medidas de evitación.

Ácaros del polvo:

  • Disminuir la humedad de las habitaciones (

Источник: https://www.luciamipediatra.com/alergia-y-ninos-que-debo-saber/

10 consejos para limpiar y prevenir la alergia infantil

¿Cómo cuidar a un niño alérgico?

La alergia infantil es una afección muy común en estos tiempos. La mayoría de los niños que nacen son sensibles a algún elemento. Afortunadamente existen muchas formas de prevención para minimizar la reacción ante cualquier agente.

En primer lugar, hay que saber que una alergia es una hipersensibilidad a una partícula con la que se tiene contacto mediante tacto, inhalación o consumo la cual genera una reacción inesperada del organismo.

La forma en la que se manifiestan las alergias es diversa, pues depende de su causa, así como del área del cuerpo que resulte afectada. Esta afección puede ocasionar enfermedades como rinitis, conjuntivitis, asma y hasta anafilaxia.

¿Sabías que los alergólogos estiman que en 10 años la mitad de la población mundial habrá sufrido alguna alergia?  

En tal sentido, los padres deben estar atentos ante cualquier reacción extraña que presente el niño y llevarle al pediatra hasta que logre identificar si son alérgicos a algún agente en particular.

Alergias infantiles más frecuentes

Las alergias que más afectan a los niños son las respiratorias, de piel y la de algunos alimentos. En consecuencia, casi cualquier elemento puede generar a un niño hipersensibilidad.

Los alergólogos creen que en 10 años la mitad de la población mundial habrá sufrido de alguna alergia. Asimismo, consideran que actualmente la rinitis es padecida por el 21% de la población y el 75% de los pacientes con asma también la tienen.

Actuar desde la prevención nos permiten mejorar la calidad de vida del niño y evitar así que caiga en crisis de forma recurrente

Entre los alérgenos más comunes se encuentran: el polvo, polen, moho, el pelaje de los animales, ácaros, medicinas, insectos y alimentos, entre otros.

10 claves para evitar la alergia infantil

Aunque es imposible evitar que un niño tenga contacto con algunos de los elementos que pueden desarrollar una alergia, porque entre otras razones no es conveniente aislarlos del ambiente que los rodea, lo que sí podemos hacer es tomar medidas que pueden reducir el nivel de exposición a estos elementos.

Dado que el tipo de alergia más común es la de origen respiratorio conviene adecuar la habitación en ese sentido, con el objetivo de mejorar la calidad de vida del niño y evitar que caiga en crisis de forma recurrente. Seguidamente, se recomiendan algunas medidas que minimizan los síntomas:

  • Colcha hipoalergénica: este tipo de ropa de cama ayudará a mantener el colchón en condiciones adecuadas para que el niño pueda dormir sin inconvenientes.
  • Lavar con agua caliente: tanto ropa de cama, peluches o alfombras (deben ser lavados de esta forma una vez a la semana), con el fin de matar los ácaros que se encuentren en ellas.
  • Mantenimiento de filtros de calefacción y aire acondicionado: de forma adecuada, evitará que se produzca moho y bacterias en los ductos que puedan ocasionar complicaciones.
  • Evita amontonar cosas: pilas de juguetes, peluches o ropa son el lugar perfecto para que hagan vida los ácaros, así que evita este tipo de cosas en la habitación.
  • Estar atentos ante la aparición de moho: manchas verdes en paredes o techo deben ser eliminadas, es recomendable utilizar pintura anti-hongo.
  • Limpiar muebles y aspirar: debe ser una tarea diaria para eliminar cualquier rastro de polvo que pueda generar un ataque de alergia.
  • No tener plantas que produzcan polen: en toda la causa ya que es uno de los elementos que más causa alergia.
  • Mantener las habitaciones ventiladas: resulta una buena manera de reducir el nivel de humedad en el ambiente.
  • Opta por tener pisos de madera o cerámicas: son de fácil limpieza y no resultan un nido de ácaros como el caso de las alfombras.
  • Evitar que el niño esté presente durante las labores de limpieza: debido a que mucho polvo se mueve, que no es conveniente que inhale.

Tener en cuenta todas estas recomendaciones, sin duda, te ayudará a que tu hijo se sienta mucho mejor y en consecuencia sea un niño mucho más feliz. No obstante, nunca se puede dejar de lado las indicaciones del pediatra o especialista de cabecera.

En tal sentido, consulta con tu médico cualquier duda que tengas y si los ataques de alergia son muy constantes, pregunta sobre la posibilidad de que le recete al niño algún medicamento que le ayude a mantener libres las vías respiratorias y a controlar los ataques de alergia.

Источник: https://eresmama.com/10-consejos-limpiar-prevenir-la-alergia-infantil/

Embarazo y niños
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