Cómo cuidar a un niño con hidrocefalia

Hidrocefalia

Cómo cuidar a un niño con hidrocefalia

A través de esta ficha de salud se detallará en qué consiste la hidrocefalia.

Descripción de la hidrocefalia

El término hidrocefalia se deriva de las palabras griegas «hidro» que significa agua y «céfalo» que significa cabeza. Como indica su nombre, es una condición en la que la principal característica es la acumulación excesiva de líquido en el cerebro.

Aunque la hidrocefalia se conocía antiguamente como «agua en el cerebro», el «agua» es en realidad líquido cefalorraquídeo – un líquido claro que rodea el cerebro y la médula espinal-.

El exceso de líquido provoca una dilatación de los ventrículos cerebrales y un aumento de la presión intracraneal que puede dañar de forma irreversible el cerebro.

Existen cuatro ventrículos cerebrales conectados entre sí. Normalmente, el líquido cefalorraquídeo fluye a través de los ventrículos, baña la superficie del cerebro y la médula espinal y, luego, es absorbido en la corriente sanguínea.

El líquido cefalorraquídeo tiene tres funciones vitales importantes:

Mantener flotando el tejido cerebral, actuando como colchón o amortiguador.

Servir de vehículo para transportar los nutrientes al cerebro y eliminar los desechos.

Fluir entre el cráneo y la espina dorsal para compensar por los cambios en el volumen de sangre intracraneal (la cantidad de sangre dentro del cerebro).

El equilibrio entre la producción y la absorción de líquido cefalorraquídeo es de suma importancia. En condiciones normales, el líquido es casi totalmente absorbido en la corriente sanguínea a medida que circula. Cuando este equilibrio está perturbado se produce su acumulación y por ende Hidrocefalia.

Tipos de hidrocefalia

Según el momento de aparición se puede clasificar en:

  1. Congénita

    La hidrocefalia congénita se halla presente al nacer y puede ser ocasionada por enfermedades durante el embarazo, por trastornos genéticos y lesiones durante el parto.

  2. Adquirida

    La hidrocefalia adquirida se desarrolla en el momento del nacimiento o más tarde. Este tipo de hidrocefalia puede afectar a las personas de todas las edades y puede ser ocasionado por una lesión o una enfermedad.

    Según el nivel donde se sitúe el bloqueo se clasifica en:

    1. Comunicante

      El bloqueo se sitúa después de los ventrículos.

    2. No comunicante u Obstructiva

      Cuando el bloqueo ocurre entre los conductos que comunican los ventrículos entre si. La más frecuente es la debida a la estrechez del «Acueducto de Silvio», un pequeño conducto entre el tercero y el cuarto ventrículo.

Hidrocefalia Ex Vacuo y la Hidrocefalia de presión normal

Otra forma de Hidrocefalia, es la conocida como Hidrocefalia con Presión Normal, se produce habitualmente en las personas de edad avanzada y puede ser reversible o no. Suele corresponder al 5% de las demencias.

Causas de la hidrocefalia

Las principales causas son las siguientes:

  • Estenosis u obstrucción del acueducto de Silvio: esta es la causa más común de hidrocefalia congénita y se debe a la obstrucción del acueducto de Silvio por infección, hemorragia o tumor.
  • Espina bífida: Este es un defecto que se presenta en el nacimiento que supone una apertura anormal de la columna vertebral con defectos en la médula espinal que van desde muy leves hasta muy severos. Aunque se desconoce la causa exacta de la enfermedad, se ha visto que el ácido fólico durante el embarazo ayuda a prevenir su aparición. Casi un 80% de los lactantes o bebés con espina bífida también presentan hidrocefalia.
  • Hemorragia intraventricular: Esto es una forma adquirida de hidrocefalia y muy frecuentemente que afecta a bebés prematuros. Como hemos mencionado previamente, la sangre puede bloquear los ventrículos o puede de alguna manera obstruir las vellosidades aracnoideas que es por donde se reabsorbe el líquido cefalorraquídeo.
  • Meningitis: Corresponde a una inflamación e infección de las membranas (meninges) que rodean y protegen al cerebro y la médula espinal. Puede ser causada por infecciones bacterianas o vírales, las cuales pueden producir cicatrización o fibrosis de las membranas que se encuentran a lo largo de las vías de drenaje del líquido cefalorraquídeo.
  • Traumatismo craneoencefálico
  • Tumores cerebrales
  • Quistes aracnoideos: Estos quistes son congénitos en su origen y pueden ocurrir en cualquier lugar a lo largo del cerebro. Están llenos de líquido cefalorraquídeo y están cubiertos de la membrana aracnoidea (una de las tres membranas meníngeas), las cuales pueden de alguna manera bloquear las vías de drenaje del líquido cefalorraquídeo, los ventrículos o el espacio subaracnoideo.
  • Síndrome de Dandy-Walker: En este síndrome, el cuarto ventrículo se encuentra agrandado de manera anormal ya que los pequeños orificios de drenaje del mismo están parcial o completamente cerrados. Además, el cerebelo falla en su desarrollo así como hay falta de o desarrollo normal de otras partes del cerebro como parte del síndrome. Muy comúnmente, este síndrome cursa con hidrocefalia.

Los datos sobre incidencia y prevalencia son difíciles de establecer ya que no hay un registro nacional o base de datos de las personas que tienen hidrocefalia y los trastornos estrechamente asociados a esta enfermedad; sin embargo, se cree que la hidrocefalia afecta a uno de cada 500 niños.

En la actualidad, la mayoría de estos casos se diagnostican prenatalmente, en el momento del nacimiento o en los primeros años de la niñez.

Los adelantos en la tecnología de imágenes diagnósticas permiten diagnósticos más exactos en las personas que tienen presentaciones atípicas, incluyendo a los adultos con condiciones tales como la hidrocefalia de presión normal.

Síntomas

Los síntomas de la hidrocefalia varían con la edad, la progresión de la enfermedad y las diferencias individuales en la tolerancia del líquido cefalorraquídeo.

Por ejemplo, la capacidad de un niño de tolerar la presión del líquido cefalorraquídeo difiere de la de un adulto.

El cráneo del niño antes de los cinco años todavía no está completamente suturado, lo que permite que se abombe a través de las fontanelas.

Infancia

En la infancia, el síntoma más evidente de la hidrocefalia es típicamente el rápido aumento de la circunferencia de la cabeza o un tamaño de la cabeza extraordinariamente grande.

Síntomas del bebé:

  • Agrandamiento de la cabeza (aumento del perímetro craneal)
  • Fontanelas (áreas blandas de la cabeza) abombadas con o sin aumento del tamaño de la cabeza
  • Suturas separadas
  • Vómitos
  • Disminución del crecimiento.

Síntomas en niños mayores:

  • Irritabilidad.
  • Espasticidad muscular
  • Función mental alterada
  • Retraso en el desarrollo
  • Movimientos lentos
  • Dificultad para la alimentación
  • Somnolencia
  • Incontinencia urinaria
  • Dolor de cabeza
  • Vómitos
  • Alteraciones visuales y estrabismo
  • Trastornos en la marcha

Diagnóstico y Pronóstico

La hidrocefalia se diagnostica mediante una exploración neurológica y pruebas diagnósticas radiológicas, como: Escáner cerebral (TAC), la resonancia nuclear magnética.

El pronóstico para los pacientes que se diagnostican tempranamente es mejor, ya que al descomprimir el cerebro muchos de los daños se revierten.

El tratamiento de los pacientes con hidrocefalia salva y sostiene la vida del paciente. Si se deja sin tratar, la hidrocefalia progresiva, con raras excepciones, es mortal.

Tratamiento

Actualmente el tratamiento quirúrgico de la hidrocefalia es muy gratificante, ya que con intervenciones relativamente sencillas, se pueden recuperar y prevenir deterioros intelectuales y déficit neurológicos importantes.

Los avances en el diagnóstico y tratamiento de la hidrocefalia han permitido una reducción drástica de la mortalidad y una mejoría importante de la calidad de vida, así como, de la situación neurológica y mental de la mayoría de los pacientes.

Hasta el día de hoy, el mejor y más efectivo tratamiento para resolver la hidrocefalia es la cirugía, en la cual un pequeño tubo flexible llamado derivación ventrículo peritoneal (shunt) se coloca en el sistema del líquido cefalorraquídeo del niño. Este tubito redirige el flujo del líquido desde los ventrículos a cualquier otra región del cuerpo, de las cuales la mas comúnmente utilizada es la cavidad abdominal, o la aurícula cardiaca.

El tubito en cuestión es flexible, muy delgado y está elaborado de un material plástico suave y moldeable (usualmente silastic) que es muy bien tolerado por nuestros tejidos con muy bajo riesgo de rechazo.

Los sistemas de derivación ventrículo peritoneal vienen en diferentes modelos y hay múltiples marcas, pero todos tienen componentes similares que son: sistema de tubos (ya mencionados) así como un mecanismo que controla el flujo y/o la presión del líquido.

En la mayoría de los casos la colocación de un sistema de derivación es un procedimiento quirúrgico relativamente corto y usualmente sin complicaciones. Requiere de anestesia general y usualmente de dos a tres días de hospitalización, en los cuales el niño es vigilado por si aparece algún tipo de complicación inmediata.

Posterior a la colocación del sistema, el tamaño de los ventrículos cerebrales empieza a disminuir, en algunos niños la fontanela se hace blanda y hasta inclusive pudiera aparecer deprimida y las suturas del cráneo se pueden estrechar o posiblemente algunas veces cabalgar las unas sobre las otras. A pesar que todo el sistema se coloca debajo de la piel en todo su trayecto, a excepción de los lactantes, el sistema usualmente no es visible.

Neuroendoscopia, nueva técnica mínimamente invasiva

Esta es una nueva técnica pionera, desarrollada por el Servicio de Neurocirugía del Hospital Carlos Haya, permite curar la hidrocefalia en niños sin necesidad de recurrir a válvulas.

El jefe de sección de Neurocirugía Pediátrica del complejo hospitalario, Bienvenido Ros, precisa que el avance, en el que vienen trabajando desde hace un lustro, sólo es posible aplicarlo en pacientes con hidrocefalia obstructiva o con componente obstructivo.

En la práctica, alrededor del 30 por ciento de los casos de hidrocefalia pueden curarse en estos momentos con la neuroendoscopia. Esta técnica, considerada «mínimamente invasiva», precisa de un pequeño orificio en el cráneo de apenas un centímetro de diámetro, a través del que se introduce un neuroendoscopio, con el que es posible operar desde un ordenador.

Así, durante la intervención, que se prolonga entre 15 y 30 minutos, los cirujanos 'navegan' por el interior de las cavidades craneales, para eliminar las obstrucciones existentes y que provocan la acumulación del líquido cefalorraquídeo.

Durante los últimos cinco años, veinte niños menores de 14 años con hidrocefalia obstructiva han sido operados con éxito recurriendo a esta técnica en el Hospital Materno Infantil del Hospital Carlos Haya. Con ella se ha evitado tener que colocarles de por vida unas válvulas que comunicaban el cráneo con el peritoneo para eliminar así el exceso de líquidos en la cabeza.

También en este tiempo, alrededor de setenta adultos se han sometido a esta intervención en el Hospital Carlos Haya. En esta población mayor -generalmente con más de 65 años-, los síntomas se confunden a menudo con otras enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

De hecho, estos enfermos presentan un cuadro de deterioro intelectual, demencia, trastorno de la marcha y dificultad para controlar los esfínteres.

Por su parte, en los niños, los síntomas son mucho más visibles, sobre todo en los menores de un año, ya que el desproporcionado aumento del tamaño craneal -macrocefalia- es el signo más visible. En los mayores de doce meses, las cefaleas y la hipertensión intracraneal son los síntomas.

El neurocirujano Bienvenido Ros explica que su equipo trabaja ahora en la aplicación de las técnicas neuroendoscópicas en los casos de hidrocefalia no obstructiva -el 70 por ciento de los casos. No obstante, precisa que los avances son todavía «muy limitados».

Eso sí, el especialista cita las mejoras en los sistemas valvulares y el uso de catéteres con antibióticos como los más recientes progresos en los sistemas usados para curar las llamada hidrocefalias comunicantes.

Vivir con hidrocefalia

Los sistemas de derivación son muy resistentes y duraderos y que no deberían ocasionar ningún tipo de problemas para que el niño pueda tener una vida prácticamente normal. En general el niño debería ser capaz de participar prácticamente en cualquier actividad, tal vez con la excepción de deportes que impliquen contacto físico muy rudo.

La edad a la cual un niño desarrolla hidrocefalia determinará las diferencias en los defectos físicos y/o intelectuales. Muchos niños con hidrocefalia desarrollan inteligencia normal, desarrollo físico y coordinación normales pero tienden a ser un poco más lentos en adquirir habilidades en la coordinación ojo-mano y en aprender a caminar.

Es importante enfatizar que cada niño es diferente y que la capacidad que tiene cada niño para desarrollar estas habilidades va a depender de muchos factores y a su vez es muy individual. Así mismo, el progreso del desarrollo del niño va a depender de la causa subyacente de la hidrocefalia.

Un hecho de vital importancia que todos los padres con niños con hidrocefalia deben saber, es que nunca deben comparar a su hijo o hija con otros niños.

Su aceptación y amor van a tener un gran impacto en como él o ella se perciban así mismos y al final determinarán si tendrán o no éxito en el mundo. Como padre, usted debe ayudar a darle la llave para el futuro. Su actitud positiva y soporte van a permitir que su hijo o hija tengan la mejor oportunidad de vivir una vida completa y feliz.

Recursos de interés sobre hidrocefalia

Источник: https://www.discapnet.es/areas-tematicas/salud/enfermedades/enfermedades-discapacitantes/hidrocefalia

Una única operación basta para tratar de por vida la hidrocefalia de los bebés

Cómo cuidar a un niño con hidrocefalia

La hidrocefalia es un trastorno causado por una acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Una hidrocefalia que, si bien en muchos casos congénita, puede desarrollarse en cualquier momento de la vida y que puede ocasionar la muerte del paciente.

Y es que la presión sobre el cerebro de este exceso de líquido puede, además de provocar síntomas muy graves –entre otros, vértigos continuos y parálisis–, acabar resultando fatal.

La buena noticia es que puede ser tratada con la ‘derivación ventricular’, esto es, con la implantación quirúrgica de un catéter o ‘válvula de drenaje’ para desviar el exceso de líquido cefalorraquídeo al abdomen y, así, reducir la presión sobre el cerebro.

El problema es que esta derivación acaba fallando con el tiempo. Y cuando esto sucede, debe recurrirse con urgencia a la neurocirugía, lo cual no siempre resulta posible. Sin embargo, investigadores del Hospital Infantil de Boston (EE.UU.

) han demostrado que el uso de una técnica denominada ‘ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo con cauterización de los plexos coroideos’ (ETV/CPC) es tan eficaz como la derivación. Y lo que es más importante: solo requiere un único paso por el quirófano.

Como explica Benjamin Warf, director de esta investigación publicada en la revista « The New England Journal of Medicine», «evitar la dependencia de por vida de la derivación presenta numerosas ventajas. Pero una pregunta importante que aún no se había respondido era si la ETV/CPC es tan buena para el desarrollo del cerebro infantil como colocar una derivación».

Una única operación

La ETV/CPC fue diseñada por el propio Benjamin Warf hace ya 17 años cuando ejercía como médico misionero en Uganda, país en el que el fallo de la derivación tiene siempre un resultado fatal.

Concretamente, el procedimiento contempla dos fases: la ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo (ETV), en la que se practica una abertura por la que ‘escapa’ el líquido cefalorraquídeo atrapado en los ventrículos cerebrales; y la cauterización de los plexos coroideos (CPC), en la que se emplea una corriente eléctrica para quemar una parte de estos tejidos responsables de la producción del líquido cefalorraquídeo. Pero, ¿funciona?

Para responder a esta pregunta, los autores contaron con la participación de 100 niños ugandeses que, menores de seis meses –el promedio de edad se estableció 3,25 meses–, padecían hidrocefalia como consecuencia de una infección neonatal del sistema nervioso. Y lo que hicieron fue dividirlos, según un criterio totalmente aleatorio, en dos grupos de tratamiento: derivación ventricular –49 bebés– o ETV/CPC –los 51 restantes.

En manos de cirujanos expertos, la ETV/CPC ofrece la oportunidad de evitar una vida dependiente de la derivación

Transcurridos 12 meses de seguimiento, los resultados mostraron que, tal y como cabía esperar, los niños tratados con la derivación tenían un menor volumen de líquido cefalorraquídeo. Sin embargo, tanto el volumen cerebral como las funciones significativas fueron similares para ambos grupos.

Como refiere Benjamin Warf, «algunos trabajos han sugerido que la derivación es un mejor tratamiento cuando se trata del crecimiento cerebral o del desarrollo neurológico, pero nuestros resultados demuestran que es así.

Todo ello a pesar de que las derivaciones causan una mayor disminución en el tamaño del ventrículo».

Asimismo, y transcurrido este primer año, el número de casos en los que había fracasado la ETV/CPC se elevó a 18. Un fracaso que también se observó en 12 bebés tratados con la derivación, por lo que la tasa de fallos fue, en realidad, ‘similar’.

En palabras del director de la investigación, «realmente nos sorprendió que no hubiera una diferencia estadísticamente significativa en la tasa de fracasos entre ambos procedimientos a los 12 meses, pues se espera que la ETV/CPC tenga un mayor índice de fracasos a corto plazo y que la derivación acabe fallando más con el paso del tiempo».

Y llegados a este punto, ¿qué pasó a continuación? Pues nada. Los resultados disponibles llegan hasta los 12 meses, si bien los autores seguirán la evolución de los participantes hasta que cumplan los dos y los cinco años.

Y dado que los fracasos de la ETV/CPC suelen tener lugar durante los primeros meses, cabe esperar que no vuelva a fallar más. No así la derivación, que seguirá fallando más y más con el paso de los años.

Con el riesgo que supone para los niños tener que someterse a una neurocirugía de urgencia –que, además, no siempre se encuentra disponible.

Como refiere Benjamin Warf, «esperamos que no se produzcan más fracasos con la ETV/CPC, pues suelen concentrarse en los primeros seis meses. Pero las derivaciones continuarán fallando durante el seguimiento de los pacientes».

¿Tratamiento estándar inicial?

En definitiva, parece que la ETV/CPC es tan eficaz como la derivación y, cabe esperar, mucho más segura a largo plazo. Una ETV/CPC que puede resultar útil para el tratamiento no solo de la hidrocefalia infantil post-infecciosa, sino también de la causada por las hemorragias cerebrales asociadas a la prematuridad, por la espina bífida o por el encefalocele, entre otras.

Como concluye Benjamin Warf, «continuaremos con el seguimiento de estos niños, pero los resultados aumentan nuestra confianza para recomendar la ETV/CPC como tratamiento inicial para la mayoría de niños con hidrocefalia. En manos de cirujanos expertos, el procedimiento ofrece la oportunidad de evitar una vida dependiente de la derivación».

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Источник: https://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-unica-operacion-basta-para-tratar-vida-hidrocefalia-bebes-201712271155_noticia.html

Cómo cuidar a un bebé con hidrocefalia

Cómo cuidar a un niño con hidrocefalia

La hidrocefalia es una enfermedad congénita que supone un aumento anormal de la cantidad de líquido cefalorraquídeo en las cavidades del cerebro. Lo que sucede normalmente es que este fluido protege y amortigua el cerebro. Sin embargo, cuando hay exceso de líquido lo que hace es dañarlo.

Indice

¿Qué es la hidrocefalia?

Normalmente, el líquido cefalorraquídeo (LCR) circula a través del cerebro y la médula espinal y se absorbe en el torrente sanguíneo. La hidrocefalia se produce porque los niveles de dicho líquido en el cerebro pueden elevarse:

– si se bloquea el flujo de líquido.

– si dicho líquido no logra absorberse de forma adecuada en la sangre.

– si el cerebro produce demasiada cantidad de LCR. 

Demasiado líquido ejerce presión sobre el cerebro lo que hace empujar hacia arriba el líquido contra el cráneo y daña el tejido cerebral.

La hidrocefalia se origina debido a la ausencia de equilibrio entre la producción y la absorción por los cuatro ventrículos que forman el cerebro. Cuando todo va bien, el líquido circula y se absorbe sin dificultad alguna.

Sin embargo, puede haber perturbaciones que influyan en ese flujo normal. Hablamos entonces de hidrocefalia. Es común que dicha enfermedad haga crecer el diámetro de la cabeza del bebé dando lugar a malformaciones.

Existen dos tipos de hidrocefalia:

– Hidrocefalia congénita: aquí el problema aparece desde que el bebé nace.

Tanto los factores genéticos como los factores ambientales durante el desarrollo del feto están entre las posibles causas de este tipo de hidrocefalia.

La espina bífida (malformación de la columna vertebral del bebé) o la obstrucción del acueducto cerebral (el líquido se acumula en la obstrucción del acueducto) son dos de las causas más comunes que provocan la hidrocefalia congénita.

– Hidrocefalia adquirida: es provocada o se desarrolla después del nacimiento. Uno de los factores que provoca este tipo de hidrocefalia es la meningitis. La meningitis es la inflamación de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Si la meningitis obstruye o restringe el flujo del líquido cerebroespinal se produce la hidrocefalia.

Síntomas de la hidrocefalia

Lo primero que debemos saber es que los síntomas que se pueden apreciar cuando nuestro bebé presenta hidrocefalia cambian respecto a la edad, a las diferencias individuales en relación con la tolerancia del líquido cerebroespinal y dependiendo de la prolongación de la enfermedad. ¿Cuándo lo notan los padres?

– Si el tamaño de la cabeza del bebé es más grande de lo normal y tiene dificultad para mantenerla erguida.

– La mollera o fontanela, es decir, el área de la cabeza del bebé donde los huesos del cráneo todavía no se han juntado, puede estar algo abultada.

– Presenta frecuentemente vómitos, somnolencia o convulsiones.

– Está molestos y llora con frecuencia y en un tono muy alto.

– Desvía los ojos hacia abajo.

A pesar de ser los síntomas más comunes es importante saber que estos varían dependiendo de cada niño. La hidrocefalia es una enfermedad poco frecuente, la padecen aproximadamente 1 de cada 1.000 niños nacidos.

Hidrocefalia en bebés y niños

Cuando la hidrocefalia no se trata, las expectativas para el bebé son bastante malas. De hecho, si se deja sin tratar, la hidrocefalia progresiva, con raras excepciones, es mortal.

Pero por suerte, si se detecta a tiempo y el bebé sobrevive a los tratamientos podrá llevar una vida normal. Lo que está claro es que cuanto antes se trate, más disminuirán las probabilidades de aparición de complicaciones.

Los bebés afectados y sus familias deben ser conscientes de que la hidrocefalia plantea unos riesgos para el desarrollo cognitivo y físico. Sin embargo, muchos niños que presentan esta enfermedad se benefician de terapias de rehabilitación e intervenciones educativas. Llevan una vida normal con pocas limitaciones.

Los padres y madres que tienen un bebé con hidrocefalia deben ser conscientes de que los exámenes de control serán frecuentes, pues estos son necesarios para evaluar el nivel de desarrollo y prestar atención a todos los aspectos intelectuales, físicos y neurológicos que presente el bebé. El tratamiento por parte de un equipo interdisciplinario de profesionales médicos especialistas en rehabilitación y expertos en educación es fundamental para un resultado completamente positivo.

Además, a medida que van creciendo serán capaces, por norma general, de participar prácticamente en cualquier actividad.

Todos los padres y madres con un niño con hidrocefalia deben tratarlos como a cualquier otro para que desarrolle una vida de lo más normal en la medida de lo posible.

Normalmente los niños con hidrocefalia desarrollan una inteligencia, un desarrollo físico y una coordinación normal, aunque lo harán algo más lento.

Sin duda, hay que quererlos y ayudarlos siempre. Con una actitud positiva tanto del padre o la madre se favorecerá en gran medida al pequeño y con aceptación, cariño y actitud podrá, sin duda, vivir como el resto.

Hidrocefalia

Definición:

Es una acumulación de líquido dentro del cráneo que produce una hinchazón cerebral. La hidrocefalia se debe a un problema con el flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR), el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal.

Síntomas:

-Agrandamiento de la cabeza (aumento del perímetro cefálico). -Fontanelas (áreas blandas de la cabeza) protruyentes con o sin aumento del tamaño de la cabeza. -Suturas separadas. -Vómitos.

Tratamiento:

El principal tratamiento comprende la extirpación quirúrgica de la obstrucción, si es posible. Si no se puede eliminar, es coloca una derivación en el interior del cerebro para permitir que el LCR fluya alrededor del área obstruida. Otra posibilidad es colocar la derivación por fuera del cerebro.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/cuidados-bebe/como-cuidar-a-un-bebe-con-hidrocefalia-8681

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la hidrocefalia? 

Entre los signos y los síntomas de la hidrocefalia en los bebés, se incluyen los siguientes: 

  • inquietud o irritabilidad 
  • cansancio
  • falta de apetito
  • vómitos
  • ojos orientados hacia abajo (o «en puesta de sol») 
  • crecimiento más lento de lo normal 

Los bebés menores de un año siguen teniendo las fontanelas abiertas porque los huesos del cráneo no les han crecido por completo. En estos bebés, la hidrocefalia suele hacer que se les abomben las fontanelas, lo que hace que les aumente el tamaño de la cabeza y que se vean venas grandes en sus cueros cabelludos. 

Los niños mayores con hidrocefalia se suelen quejar de dolor de cabeza. 

¿Quién puede desarrollar una hidrocefalia?  

Un niño puede: 

  • nacer con hidrocefalia (lo que se llama hidrocefalia congénita)
  • desarrollarla más adelante (lo que se llama hidrocefalia adquirida

La hidrocefalia se puede dar por familias. 

¿Cómo ocurre la hidrocefalia?

El líquido cefalorraquídeo es agua salada que se fabrica dentro de los ventrículos. Fluye alrededor del cerebro y de la médula espinal, protegiéndolos y amortiguándolos. También envía nutrientes al cerebro y elimina sus productos de desecho. Es absorbido por el torrente sanguíneo y sustituido por nuevo líquido cefalorraquídeo. 

La hidrocefalia puede ocurrir si: 

  • Se obstruye la circulación del líquido cefalorraquídeo (lo que se conoce como hidrocefalia obstructiva).
  • El torrente sanguíneo no absorbe suficiente cantidad de líquido cefalorraquídeo (lo que se conoce como hidrocefalia comunicante). 

¿Cómo se diagnostica la hidrocefalia? 

Los médicos diagnostican las hidrocefalias:

  • haciendo preguntas sobre los síntomas de sus pacientes 
  • explorando a sus pacientes 
  • mediante pruebas de diagnóstico por la imagen, como una ecografía, una tomografía computada (TC), o una resonancia magnética (RM).  

¿Cómo se trata la hidrocefalia? 

El tratamiento variará en función de la edad del niño y de cuál sea la causa de la hidrocefalia. 

El tratamiento puede incluir uno de los siguientes dos tipos de operaciones: 

  • Cirugía de derivación ventrículo-peritoneal: los médicos colocan un tubito que va desde los ventrículos cerebrales hasta la cavidad peritoneal (el espacio que hay dentro del abdomen donde residen el estómago y los intestinos). El tubito queda completamente dentro del cuerpo, justo debajo de la piel. Después de llegar hasta el abdomen, el líquido cefalorraquídeo es absorbido por el torrente sanguíneo. Las derivaciones se sustituyen:
    • con el paso del tiempo, cuando el niño crece y necesita una derivación de mayor tamaño
    • si se infectan o dejan de funcionar
  • Ventriculostomía endoscópica del tercer ventrículo: el drenaje del líquido cefalorraquídeo se lleva a cabo a través de un diminuto orifico que se practica en el fondo del tercer ventrículo. Este líquido es absorbido por el torrente sanguíneo. 

Los niños también pueden recibir tratamiento por haber tenido un desarrollo más lento del normal, como: 

  • un programa de intervención precoz 
  • fisioterapia 
  • terapia ocupacional

¿Cómo pueden ayudar los padres? 

Su hijo necesita su apoyo. El tratamiento de la hidrocefalia es eficaz en muchos niños. Pero la mayoría de ellos necesita más de una operación y recibir atenciones médicas regulares. 

Para ayudar a su hijo a recibir el mejor tratamiento posible: 

  • Llévelo a todas las visitas que tenga programadas. 
  • Siga todas las recomendaciones que le dé el médico, como tomarse los medicamentos que le recete. 
  • En caso de que su hijo lo necesite, llévelo a todas las sesiones de:
    • sus programas de intervención precoz
    • fisioterapia
    • terapia ocupacional

Revisado por: Joseph H. Piatt Jr., MD

Fecha de revisión: septiembre de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/hydrocephalus-esp.html

Tipos de hidrocefalia

La hidrocefalia se produce por la acumulación de líquido cefalorraquídeo en el cerebro, pero los motivos por los que sucede son distintos dando así lugar a distintos tipos de hidrocefalia:

  • Hidrocefalia comunicante: en este caso el líquido cefalorraquídeo fluye perfectamente por los hemisferios, de forma que el problema se localiza en la conexión de los ventrículos (cada hemisferio tiene dos) con los vasos sanguíneos, lo que provoca que se acumule el líquido.
  • Hidrocefalia no comunicante: se desarrolla cuando uno o los dos hemisferios del cerebro tienen los conductos que los conectan entre sí dañados, lo que no permite su comunicación. También se la conoce como hidrocefalia obstructiva.
  • Hidrocefalia ex-vacuo: se produce ante una reducción de la masa del cerebro producida generalmente por traumatismos o procesos neurodegenerativos. Esto ocasiona que el cerebro tenga más espacio y que los ventrículos de este se llenen de más líquido.
  • Hidrocefalia normotensiva: es un tipo de hidrocefalia más frecuente en personas de edad avanzada. Sus síntomas se pueden confundir con demencia. Es una hidrocefalia similar a la comunicante pero la presión con la que circula el líquido cefalorraquídeo es normal.

Causas de hidrocefalia

La hidrocefalia se produce por un desequilibrio entre la producción de líquido cefalorraquídeo y la cantidad de este que ingresa en la sangre, de manera que se produce un exceso de acumulación de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos del cerebro, alterando el funcionamiento normal del mismo.

Esto se debe principalmente a tres motivos: una obstrucción de los ventrículos que provoca que salga demasiado líquido entre ellos o fuera de los mismos, un problema de absorción del líquido cefalorraquídeo generalmente debido a una enfermedad o lesión o, por último, puede deberse a un exceso de producción del líquido cefalorraquídeo de manera que se produce más de lo que el cuerpo puede absorber.

Síntomas de hidrocefalia

A pesar de que los síntomas de la hidrocefalia son diferentes según la edad, los más importantes y similares en todas las edades son:

  • Aumento desmesurado del tamaño de la cabeza en bebés.
  • Vómitos.
  • Convulsiones.
  • Incremento de la irritabilidad.
  • Ausencia de apetito.
  • Descoordinación.
  • Ojos fijos orientados hacia abajo.
  • Visión doble.
  • Letargo.
  • Incontinencia urinaria.
  • Pérdida de la memoria.

Tratamiento para la hidrocefalia

El tratamiento para solventar esta enfermedad es la cirugía, existiendo dos opciones:

  • Drenaje: mediante la aplicación de un sistema de drenaje llamado “derivación” al paciente se le coloca en uno de los ventrículos del cerebro un tubo con una válvula, que se encargará de mantener la fluidez del líquido cefalorraquídeo en la velocidad y dirección adecuada.
  • Ventriculostomía endoscópica: consiste en introducir un endoscopio en el cerebro, de manera que mediante la cámara que tiene el extremo, se localizan los ventrículos y se procederá a realizar un orificio en uno de ellos o entre los mismos para conseguir que el líquido cefalorraquídeo sobrante salga del cerebro.

Pruebas complementarias del tratamiento de hidrocefalia

Para diagnosticar la hidrocefalia el médico realizará primero una entrevista médica con el paciente para determinar los signos y síntomas que presenta, así como sus antecedentes clínicos.

Después llevará a cabo una exploración física básica seguida de un examen neurológico para determinar el estado de los músculos y su nivel funcional.

Por último, se solicitará un diagnóstico por imagen con pruebas como la Resonancia Magnética.

Factores desencadenantes de hidrocefalia

La hidrocefalia se produce por una desregulación del líquido cefalorraquídeo, el cual se acumula en exceso en el cerebro. Sin embargo, los factores desencadenantes de esta enfermedad no son claros pero cualquier traumatismo, complicación en el parto o malformación del feto en el útero puede ser un factor que lo origine.

Factores de riesgo de la hidrocefalia

Al no conocer claramente el motivo por el cual se desencadena la hidrocefalia es difícil determinar unos factores de riesgo, sin embargo, hay una serie de patrones que se han dado en la mayoría de los casos. Por tantos lo factores de riesgo son:

  • Bebés recién nacidos: pueden nacer con la hidrocefalia debido a una malformación del sistema nervioso del feto o a una infección uterina durante el embarazo que haya producido la inflamación del cerebro fetal. También pueden desarrollarlo tras una complicación durante el parto por el sangrado ventricular.
  • Antecedentes clínicos: si el paciente ha sufrido enfermedades que hayan afectado al sistema nervioso central o tumores en la médula y/o en el cerebro.
  • Traumatismos: si el paciente ha sufrido algún traumatismo que le haya originado lesiones o sangrado en el cerebro o si ha sufrido daños cerebrovasculares.

Complicaciones de la hidrocefalia

  • Discapacidad físicas e intelectuales.
  • Problemas de desarrollo.
  • Pérdida de la memoria.
  • Daños en el cerebro.
  • Invalidez.
  • Muerte.

Prevención de la hidrocefalia

La hidrocefalia no se puede prevenir, sin embargo, se puede evitar ser un paciente con factores de riesgo:

  • Durante el embarazo, realizar las pruebas pertinentes para mantener la salud del feto.
  • Reducir el riesgo de padecer infecciones.
  • Usar protecciones seguras para el coche, moto, bicicleta…etc.
  • Emplear el cinturón de seguridad en autobuses y automóviles.
  • Llevar las medidas de protección adecuada para niños en los automóviles (sillitas).

Especialidades a las que pertenece la hidrocefalia

La hidrocefalia es una enfermedad que es tratada por los especialistas de neurología a la vez que también interviene la medicina genética.

¿Cuáles son las consecuencias de una hidrocefalia?

Padecer hidrocefalia puede superarse con éxito o quedar secuelas en el paciente que dificulten su desarrollo, como son pérdidas de memoria, invalidez y discapacidades físicas o intelectuales, entre otras.

¿Qué es la hidrocefalia congénita?

La hidrocefalia congénita se produce cuando el recién nacido sufre esta enfermedad debido a que, durante el embarazo, el útero desarrolla alguna infección o una malformación del sistema nervioso central.

¿Cuáles son las funciones del líquido cefalorraquídeos?

El líquido cefalorraquídeo tiene distintas funciones, siendo la principal la de proteger y amortiguar al cerebro y a la médula espinal.

¿Qué es líquido en la cabeza de un bebé?

Líquido en el cerebro es lo que se conoce bajo el nombre de hidrocefalia.

¿Qué es la macrofelia?

Alteración en la formación craneal, lo que provoca que su crecimiento sea excesivo.

Источник: https://www.saludsavia.com/contenidos-salud/enfermedades/hidrocefalia

Embarazo y niños
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