Cómo cuidar a un niño con rinitis

Alimentación recomendada en alergias o rinitis

Cómo cuidar a un niño con rinitis

En este artículo repasamos la alimentación recomendada en alergias o rinitis. Existen ciertos alimentos y nutrientes que regulan el terreno alérgico y te ayudan a regular las crisis de rinitis, urticaria, dermatitis o alergias.

Qué es el terreno alérgico?

Las alergias o rinitis son estados de hiperinmunidad, es decir el sistema inmunológico está “excitado” y responde más de la cuenta a las agresiones de los alergenos.

Con frecuencia las reacciones alérgicas comienzan por procesos de permeabilidad intestinal, por ello debes limpiar y estimular el sistema digestivo a nivel hepato-biliar y repoblar tu microbiota (flora intestinal). La microbiota regula tu sistema inmune.

No llegan los yogures, pues la concentración de probióticos no es efectiva para reactivar las bacterias buenas de tu intestino, que reducen los síntomas de la alergia.

La alimentación recomendada en alergias o rinitis debe reforzar la presencia de alimentos que aporten:

Vitamina C

Es el antioxidante por excelencia, fortalece las mucosas y es muy antihistamínica, por lo que incluye en tu desayuno un cítrico o kiwi y añade pimiento crudo a tus ensaladas.

Vitamina B5

La vitamina B5 o ácido pantoténico es muy antiinflamatoria y antihistamínica. La alimentación recomendada en alergias o rinitis incluye el hígado, pipas de girasol, setas, champiñones, legumbres, salmón, huevo y arroz integral.

Magnesio

Aumenta también el consumo de queso fresco, algas, frutos secos, pipas, semillas, salvado de trigo y vegetales de temporada para asegurar el aporte de magnesio que relaja el sistema nervioso y también el músculo liso de los bronquios, minimizando los efectos en caso de asma.

Azufre

El azufre también es muy antiinflamatorio y antihistamínico, asegura su aporte comiendo más ajo y cebolla, tanto cocinados como en crudo.

Alimentos a evitar

Ojo con ciertos alimentos que pueden acelerar o agravar los síntomas de las alergias o rinitis como el chocolate, mostaza, alimentos fermentados, que contienen aminas precursoras de la histamina, que se suman a la ya existente.

Las proteínas de la leche y del trigo son de las más problemáticas, puedes hacer la prueba retirando estos aimentos de tu dieta para dermatitis, pero nuestro consejo es que te hagas la prueba de histaminosis alimentaria.

Dieta para las alergias o rinitis

Toma un vaso de agua templada con 2-3 gotitas de limón antes de desayunar, ya que predispone al vaciado intestinal y estimula la vesícula.

Evita los alimentos con azúcares ocultos  (dextrosa, glucosa, maltosa, lactosa, miel) y los irritantes hepáticos como el café, fritos, alcohol, leche (yogur, queso), grasas procesadas (saturadas y trans), hidratos de carbono refinados (pan, pasta, galletas, bollería), aditivos, colorantes y conservantes, alimentos procesados o muy elaborados y carnes rojas.

El exceso de espárragos, coliflor y brécol puede reducir la capacidad detoxificadora del hígado. Consúmelos con moderación en la primera fase de la dieta.

Evita el estreñimiento y para ello aumenta el consumo de agua, fibra y aliementos prebióticos (espinacas, remolacha, queso de cabra, manzana rallada…).

Sigue la Dieta Coherente.

  • Establece un horario fijo de 5-6 comidas, teniendo en cuenta que en cada comida debe haber: proteína magra, grasa insaturada e hidratos de carbono de baja carga glucémica.
  • Realiza tres comidas principales y dos/tres tentempiés.
  • No dejes pasar más de una hora, desde que te levantas sin desayunar.
  • No dejes pasar más de 4-5 horas entre comidas.
  • Si pasan más de 3 horas desde la cena a la hora de acostarte, debes tomar un snack (tipo media mañana o merienda).
  • No mezcles féculas en la misma comida: pan, pasta, arroz, patatas, plátano, maíz, remolacha, calabaza.
  • Bebe de 1,5-2 litros de agua al día. Mejor fuera de las comidas.
  • Toma cada noche durante 15 días una taza de este caldo depurativo para mejorar la eliminación de toxinas y depurar tu organismo.
  • La preparación de los alimentos será a la plancha, cocidos, al vapor, horno…. Evita preparaciones culinarias que incorporan mucha grasa: fritos, guisos, empanados, potajes, etc.
  • Puedes condimentar la comida (limón, vinagre, especias, pimienta…) para dar sabor a los platos.
  • Modera la cantidad de sal. En caso de retención de líquidos es recomendable la “sal sin sodio”.
  • La coca-cola, el café y el té son potentes estimuladores de los niveles de insulina, por lo que se ha de reducir su consumo y si se toman, tómalos descafeinados.
  • Practica ejercicio moderado al menos un poco más de lo habitual. 40 minutos de caminata al día.
  • Intenta reducir el nivel de estrés pues provoca la misma respuesta fisiológica que la cafeína. Es recomendable practicar técnicas de relajación o yoga.

Qué te ha parecido este post sobre alimentación recomendada en alergias o rinitis? DEJA UN COMENTARIO, estamos deseando hablar contigo e intercambiar ideas.
Puedes seguirnos en nuestras RRSS, , , Pinterest, Instagram o nuestro Canal de  para seguir todos nuestros consejos.

Источник: https://www.dietacoherente.com/alimentacion-recomendada-en-alergias-o-rinitis/

Rinitis Alérgica En Niños Care Guide Information En Espanol

Cómo cuidar a un niño con rinitis

This material must not be used for commercial purposes, or in any hospital or medical facility. Failure to comply may result in legal action.

¿Qué es la rinitis alérgica?

La rinitis alérgica o fiebre del heno es la hinchazón del interior de la nariz de su niño. La hinchazón es una reacción alérgica a los alérgenos que se encuentran en el aire. Los alérgenos incluyen polen de malezas, pasto, árboles y moho. Los ácaros del polvo, las cucarachas, el pelo de las mascotas o el moho también son alérgenos que pueden causar rinitis alérgica.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la rinitis alérgica?

  • Estornudos
  • Congestión nasal (su niño respira a través de su boca en la noche o ronca)
  • Flujo nasal
  • Comezón en la nariz, los ojos o la boca
  • Ojos enrojecidos y llorosos
  • Goteo nasal (drena hacia la parte de atrás de la garganta de su niño)
  • Tos o carraspeo frecuente de la garganta
  • Sentirse cansado o aletargado
  • Ojeras oscuras bajo los ojos de su niño

¿Cómo se diagnostica la rinitis alérgica?

El médico de su niño le hará preguntas acerca de los síntomas de su niño y lo examinará. Es probable que le pregunte si usted sabe qué es lo que empeora los síntomas de su hijo. Infórmele si tiene mascotas. Su hijo podría necesitar cualquiera de los siguientes:

  • Exámenes de piel pueden mostrar a lo que su niño es alérgico. El médico de su niño le pinchará o raspará suavemente la piel con cantidades muy pequeñas de un alérgeno posible. Luego lo observará para ver cómo reacciona la piel de su hijo. Si dentro de unos minutos le aparece una pequeña protuberancia, lo más probable es que su hijo sea alérgico al alérgeno usado.
  • Los análisis de sangre puede hacerse para averiguar a lo que su niño es alérgico.

¿Cómo se trata la rinitis alérgica?

  • Los antihistamínicos ayudan a reducir la comezón, estornudos y flujo nasal. Consulte con el médico de su niño sobre cuáles antihistamínicos son seguros para su niño.
  • Los esteroides nasales pueden usarse para ayudar a disminuir la inflamación en la nariz de su niño.
  • Los descongestionantes ayudan a despejar la nariz de su niño cuando está congestionada.
  • Inmunoterapia puede ser necesari si los síntomas de su niño son severos u otros medicamentos no han funcionado. La inmunoterapia se usa para inyectar un alérgeno en la piel de su niño. Al principio, la terapia contiene cantidades pequeñas del alérgeno. Poco a poco, el médico de su niño aumentará la cantidad del alérgeno. Esto puede ayudar a que el cuerpo de su niño sea menos sensible al alérgeno y deje de reaccionar a él. Puede que su niño necesite inmunoterapia por varias semanas o más.

¿Cómo puedo manejar mi rinitis alérgica?

La mejor forma de manejar la rinitis alérgica de su niño es evitar los alérgenos que provocan sus síntomas. Cualquiera de los siguientes puede llegar a disminuir los síntomas de su niño:

  • Enjuague la nariz y los senos nasales de su niño con una solución de agua con sal o use un espray nasal de agua salina. Esto ayudará a diluir la mucosidad en la nariz de su niño eliminando el polen y la suciedad. También ayudará a reducir la hinchazón para que pueda respirar normalmente. Pregunte al médico de su niño con cuánta frecuencia debe enjuagar la nariz de su hijo.
  • Reduzca los ácaros del polvo. Lave sábanas y toallas en agua caliente una vez por semana. Lave las mantas cada 2 a 3 semanas en agua caliente y séquelas en la secadora en el ciclo más caliente. Cubra las almohadas y los colchones de su niño con fundas libres de alérgenos. Limite el número de animales de peluche y muñecos blandos que tiene su niño. Lave periódicamente en agua caliente los juguetes de su niño. Use una aspiradora que tenga filtro de aire y aspire semanalmente. Si es posible, deshágase de alfombras y cortinas. Estas recogen el polvo y los ácaros del polvo.
  • Reduzca el polen. Mantenga las ventanas y puertas cerradas en la casa y carro. Haga que su niño permanezca adentro cuando el conteo de polen o la contaminación del aire estén muy elevados. Encienda su aire acondicionado en reciclar y cambie los filtros de aire con frecuencia. Bañe y lave el cabello de su niño antes de dormir todas las noches para enjuagar el polen.
  • Reduzca la caspa animal. Si es posible, no tenga gatos, perros, pájaros u otras mascotas. Si ya tiene mascotas en el hogar, manténgalas lejos de los dormitorios y habitaciones alfombradas. Báñelos con frecuencia.
  • Reduzca el moho. No pase tiempo en sótanos. Compre plantas artificiales en vez de plantas de verdad. Mantenga la humedad de su hogar a menos de 45%. Asegúrese que no haya estanques y charcos en su casa o patio.
  • No fume cerca de su niño. No fume en el coche ni en ningún lugar de su casa. No permita que su hijo mayor fume. La nicotina y otros químicos en los cigarrillos y cigarros pueden empeorar las alergias de su niño. Pida información al médico de su niño si él fuma actualmente y necesita ayuda para dejar de hacerlo. Los cigarrillos electrónicos o el tabaco sin humo igualmente contienen nicotina. Consulte con su médico antes de que usted o su niño usen estos productos.

¿Cuándo debo buscar atención inmediata?

  • A su niño le cuesta mucho respirar o tiene sibilancia.

¿Cuándo debo comunicarme con el médico de mi niño?

  • Los síntomas de su niño empeoran aun después de tratamiento.
  • Su hijo tiene fiebre.
  • Su niño tiene dolor de oído o sinusitis, o dolor de cabeza.
  • A su niño le sale de la nariz moco amarillo, verdoso, café o con sangre.
  • La nariz de su niño sangra o o su niño tiene dolor dentro de la nariz.
  • Su niño tiene problemas para dormir debido a sus síntomas.
  • Usted tiene preguntas o inquietudes sobre la condición o el cuidado de su hijo.

ACUERDOS SOBRE SU CUIDADO:

Usted tiene el derecho de participar en la planificación del cuidado de su hijo. Infórmese sobre la condición de salud de su niño y cómo puede ser tratada.

Discuta las opciones de tratamiento con los médicos de su niño para decidir el cuidado que usted desea para él.Esta información es sólo para uso en educación. Su intención no es darle un consejo médico sobre enfermedades o tratamientos.

Colsulte con su médico, enfermera o farmacéutico antes de seguir cualquier régimen médico para saber si es seguro y efectivo para usted.

Further information

Always consult your healthcare provider to ensure the information displayed on this page applies to your personal circumstances.

Medical Disclaimer

Источник: https://www.drugs.com/cg_esp/rinitis-al%C3%A9rgica-en-ni%C3%B1os.html

Rinitis: qué es, tratamientos, síntomas y más información

Cómo cuidar a un niño con rinitis

La rinitis es un trastorno que afecta a la mucosa nasal y que produce estornudos, picor, obstrucción, secreciones nasales y, en ocasiones, falta deolfato. Estos síntomas se presentan generalmente durante dos o más días consecutivos y a lo largo de más de una hora la mayoría de los días.

La rinitis alérgica es la forma más común de rinitis no infecciosa, sin embargo, no es igual a asma, pero puede ser un indicador de que la persona que la padece tiene una especial predisposición a desarrollar más adelante los síntomas (tos seca, sensación de falta de aire, sibilancias, etc.) característicos de una hiperreactividad bronquial.

Además, la presencia reiterada de rinitis debe ser motivo de consulta a los especialistas para su estudio y eventual establecimiento de medidas de tipo preventivo que eviten la aparición de asma o sirvan para el tratamiento precoz del mismo.

Conjuntivitis alérgica

Tal y como señalan Antonio Valero y Jaime Sánchez, especialistas en Alergología del Hospital Clínico de Barcelona, en el Libro de las Enfermedades Alérgicas de la Fundación BBVA, editado con el aval de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, la conjuntivitis alérgica está vinculada en muchos casos con la rinitis, dando lugar a la rinoconjuntivitis alérgica.

Las manifestaciones de la rinoconjuntivitis son lagrimeo, picor, escozor ocular, congestión y enrojecimiento. Ésta suele producirse con mayor frecuencia ante alérgenos de exterior, como el polen y el moho. “En algunos estudios sobre alergia al polen, la conjuntivitis está asociada a la rinitis alérgica en el 75 por ciento de los casos”, señalan.

Incidencia

La rinitis afecta en torno al 10 y el 25 por ciento de la población mundial. En España, los síntomas nasales son los motivos de consulta en los servicios de Alergología en el 57,4 por ciento de los pacientes y se estima que tiene un 22 por ciento de prevalencia.

Según Beatriz Rodríguez Jiménez, jefa de Sección de Alergología del Hospital Universitario de Getafe, en Madrid, «en los últimos años ha habido un aumento progresivo de la rinitis alérgica, siendo el principal motivo de consulta de los Servicios de Alergología, según el estudio Alergológica 2015«. Las razones son principalmente «ambientales y genéticas». 

Es más frecuente en «pacientes con historial personal y familiar de atopia y en pacientes que viven en zonas con mayor índice de contaminación o los que están expuestos al humo del tabaco», según la experta del Hospital de Getafe. 

El principal factor que causa la rinitis son los aeroalérgenos, que suelen clasificarse como agentes de interior, exterior y laborales.

En el caso de los primeros, los más importantes son los ácaros del polvodoméstico (unos parásitos más pequeños que la punta de un alfiler que se encuentran por centenares en el interior de los colchones y alfombras de las casas), así como la saliva, los epitelios u orina de animales (gatos, perros, hámsters).

Los agentes de exterior son algunas especies de hongos atmosféricos y pólenes. Según los expertos, los que provocan más alergia son los que proceden de las gramíneas, las malezas, como la artemisa, la ambrosía y parietaria, y algunos árboles (olivo, ciprés, plátano de sombra o abedul).

Por último, la rinitis laboral surge como respuesta a un agente que se transporta por el aire y que está presente en el lugar de trabajo. Puede deberse a una reacción alérgica o a la respuesta a un factor irritante.

Suelen estar implicados elementos como las harinas de cereales (panaderos, industria de alimentos precocinados, fábricas de piensos, etc.

), las enzimas proteolíticas (fábricas de detergentes, medicamentos, harinas) y las maderas tropicales.

La rinitis estacional aparece con la llegada del polen.

Los afectados pueden notar en la nariz, el paladar, la parte posterior de la garganta y los ojos un picor que empieza de forma gradual o bruscamente.

Por lo general, los pacientes presentan ojos llorosos, estornudos y lacaída de agüilla clara por la nariz.

Algunas personas pueden tener dolor de cabeza, tos, y jadeos. Además pueden estar irritables y deprimidas; pierden el apetito y tienen dificultades para conciliar el sueño.

Si la rinitis viene acompañada con conjuntivitis los pacientes pueden tener también picor ocular, lagrimeo y ojos hinchados y enrojecidos.

«Se puede diferenciar fácilmente de un simple resfriado ya que éste suele durar de 7 a 10 días y a veces se acompaña de otros síntomas como fiebre y malestar general», destaca Rodríguez Jiménez.

La principal acción para prevenir la rinitis es evitar el polen. Las recomendaciones que dan desde el Servicio Madrileño de Salud son:

  • Evitar las horas del día donde las cantidades de polen son más altas, especialmente las horas de la mañana.  
  • Descartar las salidas al campo y pasar cerca de parques y zonas verdes.  
  • Cuando los árboles, las flores y el moho están floreciendo los especialistas recomiendan no realizar actividades al aire libre.  
  • Mantener las ventanas cerradas de casa para evitar que entre el polen. La primera hora de la mañana es la mejor para ventilar.  
  • Viajar en coche con las ventanillas cerradas y evitar utilizar la bicicleta y la moto.  
  • Usar gafas de sol.  
  • No realizar o intentar no practicar actividades al aire libre los días calurosos de verano.  
  • Limpiar los filtros de los aparatos de aire acondicionado de manera regular.  
  • Evitar objetos que pueden almacenar polvo: cortinas y alfombras, sobre todo en los dormitorios.  
  • Si el paciente tiene una mascota que suelte pelo debeaspirar la casa con frecuencia y evitar que el animal esté cerca de cortinas, alfombras y los dormitorios.  

Los hijos de padres alérgicos tienen más riesgo de tener rinitis.

Existen dos tipos de rinitis:

Rinitis alérgica estacional

También conocida como fiebre del heno. Este tipo se manifiesta durante periodos específicos del año cuando los alérgenos, principalmente el polen, están en el ambiente.

Los meses en los que el riesgo es mayor son mayo y junio.

«Puede aparecer a cualquier edad, aunque lo más frecuente es que se produzca en pacientes con síntomas claros a partir de los 3 años«, recuerda Rodríguez Jiménez.

Rinitis perenne

Está provocada por los ácaros del polvo, las esporas del moho, la caspa de los animales y productos de uso laboral, entre otros. Éstos están en el ambiente durante todo el año, por lo que no hay mucha variación en su concentración.

Según la duración de la patología, la rinitis también se puede clasificar en rinitis alérgica intermitente o persistente.

En el caso de la primera, los síntomas aparecen durante cuatro o menos días a la semana o durante cuatro o menos semanas de forma consecutiva.

En cambio, en la persistente los síntomas permanecen durante más de cuatro días o más de cuatro semanas consecutivas.

“El diagnóstico de la rinitis alérgica se basa en la concordancia entre una historia habitual de síntomas alérgicos y las pruebas diagnósticas”, especifican los alergólogos Antonio Valero y Jaime Sánchez. “El hallazgo de pruebas positivas sin una clínica asociada no tiene ninguna utilidad, ya que muchas personas sin síntomas pueden presentar algún resultado positivo”.

Para conseguir el diagnóstico los especialistas pueden realizar diferentes pruebas de laboratorio, como test cutáneos de alergias, donde se aplica el alérgeno sospechoso en la nariz o en el ojo. De esta forma el médico puede reproducir los síntomas. Esta prueba se suele realizar en los casos en los que hay varias causas implicadas y para determinar si es una rinitis de origen laboral.

Otras pruebas que se pueden realizar son la radioalergoadsorción (RAST), determinación de la IgE sérica total o el recuento de eosinófilos de la sangre.

Si el origen de la rinitis se asocia a un alérgeno concreto, como por ejemplo los ácaros del polvo doméstico, el tratamiento de la rinitis sería evitar que el alérgeno entre en contacto con el paciente.

En el caso de los ácaros, por ejemplo, unas buenas medidas preventivas ayudan a reducir su impacto, como poner fundas especiales en el colchón, lavar semanalmente con agua a más de 60 grados centígrados la ropa de la cama y quitar las moquetas y alfombras de la casa.

Sin embargo, no siempre es así de sencillo rehuir el foco de riesgo –entre otras razones, porque la persona alérgica lo suele ser a varias sustancias a la vez, no todas ellas fácilmente controlables-, por lo que en la mayoría de los casos y más en aquellos en los que la causa de la rinitis es intrínseca o desconocida, la acción terapéutica debe sustentarse en el empleo de medicamentos.

Los expertos señalan que el tratamiento farmacológico debe adaptarse a los síntomas y a la gravedad de los mismos. En la actualidad, los más utilizados son los fármacos tópicos y los orales.

En el caso de los tópicos, éstos son más eficaces para tratar de forma aislada el órgano afecto. En esta categoría se incluyen antihistamínicos, descongestionantes y los más efectivos en rinitis alérgica, los corticoides intranasales.

En cuanto al tratamiento oral, los más utilizados son los antihistamínicos orales y los corticoides intranasales para controlar la congestión nasal.

“Siempre que sea posible es recomendable utilizar un antihistamínico de segunda generación debido a razones de seguridad, ya que producen menos efectos secundarios”, añaden.

A estos tratamientos Rodríguez Jiménez añade la inmunoterapia específica que «en muchos casos es el único tratamiento que cambia el curso de la enfermedad». En este caso «la duración del tratamiento es de 3 a 5 años». 

El tratamiento en niños «será el mismo pero con las dosis adecuadas a la edad del paciente». La inmunoterapia «generalmente se administra a partir de los 5 años«. 

Casi todos los síntomas de la rinitis alérgica se pueden tratar. Los niños con rinitis son los que mejor pronóstico tienen ya que en algunos casos pueden superar la alergia a medida que el sistema inmunitario se refuerza frente al alérgeno.

No obstante, si la sustancia que genera la alergia es el polen, por ejemplo, es difícil que deje de afectar al paciente.

Factores de riesgo

La rinitis alérgica se produce por la interacción entre los genes y el entorno. Los principales factores de riesgo de la enfermedad son:

  • Los hijos de padres alérgicos tienen más riesgo de desarrollar la patología.  
  • La exposición a los factores ambientales. Los especialistas señalan que existe una teoría, denominada hipótesis de la higiene, que defiende que las infecciones y el contacto antihigiénico podrían ofrecer protección frente a la alergia, mientras que un entorno estéril fomentaría su aparición.  
  • Está demostrado que la contaminación afecta al desarrollo de la rinitis. Ésta es más frecuente en personas que viven en regiones con mucho tráfico de vehículos.

Diferencias frente a un catarro común

Los especialistas indican que es importante diferenciar la rinitis alérgica de un resfriado. De esta forma se podrán evitar complicaciones, como el asma.

“La rinitis alérgica es una inflamación de la mucosa debida a una causa alérgica, mientras que el resfriado común es un proceso infeccioso de la mucosa nasal y de la faringe, casi siempre de origen vírico”, explican los alergólogos Antonio Valero y Jaime Sánchez.

Estas dos patologías suelen presentar síntomas comunes, lo que dificulta diferenciarlos. El catarro puede ir acompañado de fiebre y los síntomas duran alrededor de una semana. Además, éstos son continuos durante todo el día. Sin embargo, la rinitis alérgica no suele ir acompañada de fiebre, sus síntomas fluctúan durante el día y dura más tiempo.

Rinitis durante el embarazo

Los síntomas de la rinitis pueden empeorar durante la gestación del feto y en muchas ocasiones pueden incluso provocar obstrucción nasal.

Respecto al tratamiento adecuado, los expertos advierten que los antihistamínicos llegan al feto por lo que sólo deberían administrarse sólo en caso de máxima necesidad. Los corticoides tópicos y las cromonas, en dosis habituales, no están contraindicadas en el embarazo. Sin embargo, los anticolinérgicos están desaconsejados en el primer trimestre de gestación.

 

Источник: https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/alergias/rinitis.html

Rinitis en niños. 8 Consejos que debe manejar

Cómo cuidar a un niño con rinitis

A nivel mundial, se estima que alrededor de un 20% de los niños sufre de rinitis alérgica. Es importante conocer en qué consiste este padecimiento y cómo prevenirlo.

La rinitis es una inflamación de la mucosa nasal de origen alérgico o no alérgico y cuya duración puede extenderse por distintos periodos de tiempo, pudiendo incluso ser crónica.

Sus síntomas más frecuentes son mucosidad nasal transparente abundante, picazón de nariz y/u ojos, estornudos y obstrucción nasal.

Afortunadamente, se puede controlar fácilmente limitando la exposición a los agentes que desencadenan los síntomas y gracias al uso de medicamentos como antihistamínicos, corticoides nasales y descongestionantes.

¿Qué es la rinitis?

La rinitis es la inflamación de la mucosa nasal. Esta puede ser provocada por la reacción del cuerpo a alguna sustancia alérgica, conocido como rinitis alérgica, o por otras causas, llamándose en este caso rinitis no alérgica.

Las rinitis se suelen clasificar según su duración, distinguiéndose entre las rinitis intermitentes, cuyos episodios duran menos de 4 días a la semana por menos de 1 mes; persistentes cuando se presentan por más de este tiempo, y rinitis crónica cuando los síntomas duran por 4 semanas o más.

¿Cuáles son sus causas?

Como se mencionó anteriormente, las rinitis pueden tener orígenes alérgicos o no alérgicos. La gran mayoría de las rinitis en los niños tienen su causa en la exposición a alguna sustancia alergénica como el polen de las plantas o árboles o el polvo. Estas suelen aumentar en los días calientes, secos y ventosos, por lo que los síntomas pueden presentarse con mayor facilidad.

Las causas de las rinitis no alérgicas son diversas y poco específicas. Estas pueden ser detonadas por una atmósfera seca, la contaminación del aire (ej. cigarrillo, humo, leña, parafina), la exposición al alcohol o ciertos medicamentos, los alimentos condimentados (especialmente los picantes) y olores fuertes, como perfumes y productos de limpieza.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas más comunes tanto de la rinitis alérgica como la no alérgica son la abundante mucosidad nasal transparente, picazón de nariz y ojos (rinoconjuntivitis alérgica), el dormir mal, estornudos, obstrucción nasal persistente, molestias o picazón en la garganta y ronquidos, entre otros.

¿Cuándo consultar a un médico?

Si bien las rinitis no suelen generar mayores complicaciones en la mayoría de los casos, es recomendable consultar con un pediatra si los síntomas no desaparecen después de un tiempo o tras aplicar el tratamiento.

En casos más delicados y no tratados pueden generarse ciertas complicaciones.

La más frecuente es la rinosinusitis infecciosa, la cual causa tos persistente, mucosidad verde permanente, dolor facial en niños mayores y presencia de fiebre en algunos casos.

Este tipo de rinitis requiere tratamiento con antibióticos por un periodo indicado por el médico tratante. Otras complicaciones de rinitis no tratadas incluyen la sinusitis crónica, otitis media o síndrome de apnea del sueño.

¿Cuáles son los tratamientos?

El tratamiento depende de la edad del niño y el tipo de rinitis que padezca.

En el caso de las rinitis alérgicas, los tratamientos se concentran en el alivio sintomático de las molestias y el control ambiental de los factores que desencadenan el cuadro alérgico, limitando o evitando el contacto con dichas sustancias (polvo, peluches, alfombras, mascotas y pólenes, entre otros). Además, el pediatra puede recomendar la administración demedicamentos como descongestionantes, corticoides nasales y antihistamínicos, siempre bajo supervisión.

¿Cómo prevenir la rinitis?

Como se mencionó anteriormente, la recomendación más eficaz para evitar los síntomas de la rinitis es evitar el contacto con las sustancias que los desencadenan. Para ello, se pueden realizar las siguientes acciones:

  1.  Evitar lo más posible el contacto con los pólenes, especialmente durante las semanas de polinización. Evitar cortar el pasto, salir al aire libre, barrer jardines, entre otros.
  2.  Cuando se ande en auto, circular con las ventanas cerradas.
  3. .Evitar salir al aire libre en días ventosos, y en caso de hacerlo ocupar una mascarilla
  4.  Evitar secar la ropa durante las horas de máxima polinización dado que éste queda atrapado en la ropa.
  5.  Evitar la humedad dentro del hogar.
  6.  Limpiar con paño húmedo para no levantar polvo y aspirar, evitar el uso de peluches y alfombras, ventilar la casa desde las 10 de la mañana en época de polinización.
  7.  No exponerse al olor del cigarrillo, leña ni otro tipo de humo.
  8.  Informarse de los niveles de pólenes atmosféricos en su ciudad.

La rinitis es una inflamación de la mucosidad nasal. Esta puede ser alérgica o no alérgica, y de acuerdo con su duración se puede clasificar en intermitente, persistente o crónica.

Sus principales síntomas incluyen mucosidad nasal transparente abundante, picazón de nariz y/u ojos, estornudos y obstrucción nasal.

El tratamiento suele consistir en la administración de ciertos remedios y la limitación del contacto con las sustancias o ambientes que desencadenan la rinitis, para lo cual es importante conocer de antemano aquellos agentes a los que el niño/a reacciona fácilmente.

Artículos relacionados

*El contenido de este artículo sólo cumple la función de informar, no sustituye ni reemplaza el consejo y/o las órdenes del médico tratante relacionadas con su salud, tratamiento o medicamentos que hayan sido recetados

Medline. Rinitis alérgica. 27 de febrero de 2018. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000813.htm (último acceso: 20 de agosto de 2018).

Rinopatía no alérgica. 16 de junio de 2017. https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/001648.htm (último acceso: 20 de agosto de 2018).

Источник: https://www.bienestarsaval.cl/blog/rinitis-en-ninos

¿Cómo evitar la rinitis alérgica en los niños?

Cómo cuidar a un niño con rinitis

En la actualidad se calcula que un 20% de la población sufre de rinitis alérgica, de los cuales un 10% son niños. Esta es una inflamación de todo el tejido que recubre la mucosa nasal. También puede estar acompañado de asma.

Este trastorno afecta la mucosa nasal, se presenta cuando la persona inhala algo a lo que es alérgico. La afección es la causante de varios síntomas, entre los cuales se encuentran:

  • Estornudos
  • Picor
  • Obstrucción de las vías respiratorias
  • Secreciones nasales
  • Falta de sentido del olfato

La mayoría de los síntomas se pueden tratar, en los casos graves necesitan vacunas para las alergias. Algunas personas pueden tratar de superar la alergia a través del sistema inmunitario. Es decir,  controlan que se vuelvan más sensibles a determinado alérgeno.

Generalmente los síntomas permanecen por un periodo de dos días, a veces más. Cuando una persona con este trastorno inhala un agente alérgeno, el cuerpo reacciona químicamente por medio de las señales descritas. Sin embargo, una sustancia como el polen causa alergia en la persona y por mucho tiempo le seguirá afectando.

Tipos de rinitis alérgica

Existen dos tipos de rinitis alérgica, la estacional y la perenne. Tanto la rinitis alérgica estacional como la perenne se pueden producir en la misma persona, por lo cual a veces es recurrente. Los niños por ejemplo, pueden verse afectados frecuentemente por los agentes causantes.

Consejos para evitar la rinitis alérgica

Hay varios tratamientos para este trastorno, como el estilo de vida y evitando los alérgenos. Se pueden tomar medidas para evitar los pólenes que causan los síntomas de la rinitis alérgica. Aunque parezca imposible se debe hacer con frecuencia.

  • La persona puede mantenerse en los espacios interiores donde haya aire acondicionado
  • Mientras conduces, acostumbra a  llevar las ventanas cerradas
  • De igual manera, cuando se esté durmiendo, cierra las ventanas para tener un sueño confortable
  • Mantener la casa limpia, libre de moho y objetos que puedan acumular polvo
  • Evitar el uso indiscriminado de productos de limpieza que puedan ser irritantes
  • En la habitación de los niños es preferible disminuir la cantidad de superficies que no sean lavables. Al igual que la alfombra, cortinas y plantas.

¿Cuándo se debe ir al médico?

El tratamiento médico es muy importante e indispensable para poder combatir o disminuir las alergias. Dependiendo de los síntomas que se tenga, será el tipo de medicamento que el medico recetará. Por lo general, se toma en cuenta la edad y algunas otras enfermedades, como por ejemplo, el asma.

Para tratar la rinitis leve, pueden ser factibles los lavados nasales, esto hace que se elimine todo el moco de la nariz. En la farmacia hay soluciones salinas, o mucho mejor, se puede preparar en casa usando una taza de agua caliente (250 mililitros), media cucharadita de sal (2.5 mililitros) y una pizca de bicarbonato de soda.

No obstante, se debe acudir al médico en los siguientes casos.

  • Cuando el tratamiento usado ya no causa ningún efecto sobre la enfermedad
  • Ante síntomas graves de la fiebre del heno
  • Los síntomas no responden al tratamiento.

Источник: https://eresmama.com/evitar-la-rinitis-alergica-los-ninos/

Alivio para la alergia de su hijo

Cómo cuidar a un niño con rinitis

English

Los niños son imanes para los resfriados. Pero cuando la congestión nasal y los estornudos no cesan después de varias semanas, quizás haya que achacárselo a otra cosa: las alergias.

Los estornudos duraderos con una nariz tapada o moqueo pueden indicar la presencia de rinitis alérgica, que es el conjunto de síntomas que afectan a la nariz cuando se tiene una reacción alérgica a algo que se respira y que se deposita en el interior de la cavidad nasal.

Las alergias pueden ser estacionales o pueden ocurrir durante todo el año (perennes). En muchas partes de los Estados Unidos, el polen de las plantas es frecuentemente la causa de la rinitis alérgica estacional, comúnmente llamada fiebre del heno. Las sustancias de interiores tales como el moho, los ácaros de polvo y la caspa de los animales pueden causar el tipo de alergia perenne.

Hasta el 40 por ciento de los niños sufre rinitis alérgica. Los niños tienen más probabilidad de desarrollar alergias si uno o ambos padres las sufren.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de (FDA, por sus siglas en inglés) de EE. UU.

regula los medicamentos con y sin receta (OTC, por sus siglas en inglés) para aliviar las alergias, así como los extractos alérgenos utilizados para diagnosticar y tratar las alergias.

Lea y siga todas las instrucciones al administrar cualquier tipo de medicamento a los niños, incluidos estos productos.

Reacción del sistema inmunitario

Una alergia es la reacción del organismo a una sustancia o alérgeno específicos. Nuestro sistema inmunitario responde al alérgeno invasor segregando histamina y otras sustancias químicas que normalmente ocasionan síntomas en la nariz, los pulmones, la garganta, los senos nasales, los oídos, los ojos, la piel o la pared del estómago.

En algunos niños, las alergias también pueden ocasionar síntomas de asma, una enfermedad que puede causar dificultades para respirar. Si un niño tiene alergias y asma, “no controlar las alergias puede hacer que el asma empeore”, señala el Dr. Anthony Durmowicz, un médico especializado en neumología pediátrica de la FDA.

Evite el polen, el moho y otros desencadenantes de las alergias

Si su hijo sufre alergias estacionales, preste atención a los niveles ambientales de polen y trate de que permanezca en el interior cuando sean altos.

  • A finales del verano y al comienzo del otoño, durante la estación de polen de la artemisa, los niveles de polen son altos por las mañanas.
  • Durante la primavera y el verano, durante la estación de polen del césped, los niveles de polen son altos por las tardes.
  • Algunos tipos de moho, otro causante de alergias, también pueden ser estacionales. Por ejemplo, el moho de hoja es más común durante el otoño.
  • Los días soleados con viento puede ser especialmente problemáticos para los alérgicos al polen.

También puede ser de ayuda mantener las ventanas de la casa o del automóvil cerradas y utilizar el aire acondicionado.

Medicamentos infantiles contra las alergias

En la mayoría de los niños, los síntomas pueden controlarse evitando los alérgenos, si se conocen, y usando medicamentos de venta sin receta. Pero si los síntomas del niño persisten y no mejoran con el uso de medicamentos sin receta, debe consultarse con un profesional de la salud.

Aunque algunos medicamentos contra las alergias están aprobados para su uso con niños de tan sólo 6 meses de edad, la FDA advierte que simplemente porque el envase de un producto diga que es apto para niños no quiere decir que lo sea para los de todas las edades.  Lea siempre la etiqueta para asegurarse de que el producto sea adecuado para la edad de su hijo.

Cuando su hijo tome más de un medicamento, lea la etiqueta para asegurarse de que los ingredientes activos no sean los mismos.

Aunque la letra grande diga que el producto sirve para tratar ciertos síntomas, distintos productos pueden contener el mismo medicamento (ingrediente activo).

Puede parecer que compra dos productos distintos para tratar síntomas diferentes, pero de hecho ambos pueden contener el mismo medicamento. El resultado: podría darle accidentalmente demasiado medicamento del mismo tipo a su hijo.

Los niños son más sensibles que los adultos a muchos medicamentos. Por ejemplo, algunos antihistamínicos pueden tener efectos adversos en dosis menores en pacientes jóvenes y causar excitabilidad o somnolencia excesivas.

Vacunas contra las alergias

El Dr. Jay E. Slater, un pediatra alergólogo de la FDA, dice que los niños que no responden a los medicamentos con o sin receta, o que frecuentemente sufren de complicaciones de la rinitis alérgica, pueden ser candidatos para recibir inmunoterapia de alérgenos, un tratamiento comúnmente conocido como vacunas contra las alergias.

Después de hacer una prueba de alergia, que normalmente es una prueba cutánea para detectar a qué alérgenos puede reaccionar el niño, un profesional de la salud le inyecta “extractos”, es decir, pequeñas cantidades de alérgenos que causan una reacción.

Las dosis se incrementan gradualmente para que el cuerpo vaya creando inmunidad a dichos alérgenos. Los extractos de alérgenos están hechos de sustancias naturales como polen, veneno de insectos, pelo de animal y alimentos.

La FDA ha autorizado más de 1,200 extractos.

En 2014, la FDA aprobó tres nuevos productos inmunoterapéuticos sublinguales para el tratamiento de la fiebre del heno ocasionada por ciertos tipos de polen, dos de ellos para el uso en niños.

Todos ellos están indicados para su uso diario, antes y durante la estación polínica, pero no para el alivio inmediato de los síntomas. Aunque están indicados para su uso casero, estos son medicamentos con receta, y las primeras dosis deben tomarse en presencia de un profesional de la salud.

Los productos son Oralair, Grastek y Ragwitek (el cual está aprobado exclusivamente para uso en adultos).

En 2017, la FDA aprobó el medicamento Odactra, el primer producto inmunoterapéutico de administración sublingual para el tratamiento de la rinitis alérgica (inflamación nasal) inducida por los ácaros del polvo domésticos con o sin conjuntivitis (inflamación del ojo). La Odactra está aprobada para su uso en adultos, únicamente.

“Las vacunas contra las alergias nunca son adecuadas en el caso de las alergias alimentarias”, agregó Slater, “pero es normal usar extractos para hacer pruebas de alergias alimentarias para que el niño pueda evitar esos alimentos”.

“En los últimos 20 años, ha habido una transformación extraordinaria en los tratamientos contra las alergias”, señala Slater. “Los niños solían sufrir miserablemente durante varios meses al año, y los medicamentos les producían mucha somnolencia. Sin embargo, los productos que se usan ahora ofrecen resultados demostrados para el tratamiento de los síntomas de las alergias estacionales”.

regrese al incio

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: