¿Cómo dormir al bebé?

Contents
  1. Cómo enseñar a dormir al bebé | PequeSalus, enfermeras de bebés
  2. Ayuda al bebé a dormir mejor
  3. Patrones de sueño típicos de un recién nacido
  4. ¿Qué pasará después con sus patrones de sueño?
  5. Cómo puedes establecer hábitos de sueño saludables
  6. Cómo hacer dormir a un bebé: Diez consejos para que tu peque duerma como un angelito
  7. Para empezar, ¿cuánto duerme un bebé?
  8. Crea el ambiente adecuado
  9. La rutina es tu gran amiga
  10. Baño y masajes
  11. La música, una aliada: ruido blanco, nanas o música clásica
  12. Cuéntale un cuento
  13. Un muñeco dudú
  14. Respeta las siestas
  15. Aplica un método
  16. No desesperes si da un paso atrás
  17. 11 trucos para dormir a un bebé y no morir de sueño en el intento
  18. 1-. El crytranslator
  19. 2-. QuietBaby
  20. 3-. Sonidos de la naturaleza
  21. 4-. Colecho y lactancia materna
  22. 5-. El vídeo del pediatra Robert C. Hamilton
  23. 6-. Dos libros
  24. 7-. El ‘acunamiento en pierna’
  25. 8- La pelota de pilates
  26. 9-. La nana de baby Einstein
  27. 10-. Paciencia
  28. 11-. No tener más hijos
  29. Cómo ayudar a los bebés a conciliar el sueño por si solos: Lo que dicen los estudios
  30. Los adultos también necesitan dormir
  31. Llorar o no llorar
  32. ¿Qué significa “dejarlo llorar”?
  33. ¿Qué dicen los estudios?
  34. ¿Cuál es la conclusión?
  35. Notas
  36. Cómo dormir a un bebé: 14 consejos para lograrlo
  37. Qué hacer a la hora de dormir
  38. 1. Simular el ambiente del útero
  39. 2. Envolver al bebé
  40. 3. Reproducir un ruido blanco
  41. 4. Crear un ambiente cómodo en el cuarto
  42. 5. Acostar al bebé en la cuna
  43. 6. Amamantarlo antes de dormir
  44. 7. Vestir una pijama cómoda
  45. 8. Darle un osito para dormir
  46. 9. Darle un masaje
  47. 10. Cambiarle el pañal antes de dormir
  48. Qué hacer a lo largo del día
  49. 1. Limitar la duración de las siestas
  50. 2. Estimular al bebé durante el día
  51. 3. Identificar los signos de sueño
  52. 4. Crear una rutina para dormir
  53. ¿Cómo dormir a un bebé? Del «no le duermas en brazos» a «tienes libertad absoluta»
  54. Malos hábitos o patologías
  55. Los padres tienen libertad de elección

Cómo enseñar a dormir al bebé | PequeSalus, enfermeras de bebés

¿Cómo dormir al bebé?

El momento de irse a dormir no debería llegar a convertirse en un conflicto entre tu hijo y tú. Por ello, es fundamental que, desde el principio, le inculques correctos hábitos de sueño.

Mantener una cierta regularidad horaria o un ambiente adecuado en la habitación del bebé pueden ayudarte a enseñar a dormir a tu hijo.

Te preguntarás por qué hay que enseñar a dormir al bebé, si dormir es, precisamente, lo que más y mejor parece hacer el bebé, al menos, durante sus primeros meses de vida.

Cuando el bebé acaba de nacer, es cierto que puede llegar a dormir durante muchas horas.

Aunque se despierten frecuentemente, lo habitual es que los bebés duerman, aproximadamente, un total de 16 horas al día los primeros tres meses de vida.

Conforme van creciendo, los bebés espacian más sus siestas diurnas y se despiertan menos por la noche. Normalmente, al año ya distinguen perfectamente la noche del día y duermen toda la noche de un tirón.

A algunos niños les cuesta más que a otros adaptarse a este proceso, por lo demás, natural. Se puede prevenir la aparición de trastornos del sueño enseñando al bebé, desde pequeño, correctos hábitos de sueño.

Recuerda, dormir es muy importante para el crecimiento de tu hijo. Durante el sueño, además de descansar, el organismo del bebé realiza funciones estrechamente relacionadas con su crecimiento y la maduración de su cerebro.

Por ello, el momento de irse a dormir nunca debería suponer un conflicto para tu bebé.

Ayuda al bebé a dormir mejor

Es recomendable mantener cierta regularidad horaria. Acuesta a tu bebé, cada día, más o menos a la misma hora. Procura también despertarlo más o menos a la misma hora. La rutina ayuda a los bebés a adaptarse a los cambios.

No acuestes a tu bebé si crees que tiene hambre. Puede que, al principio, se quede dormido, pero el bebé hambriento se despertará durante la noche con más facilidad.

Despertarse continuamente es también incómodo para el bebé, que no puede controlarlo:

– No conviene, tampoco, acostar al bebé con el estómago lleno. Si el bebé tiene la tripa llena, probablemente le cueste dormirse. Además, esta circunstancia favorece que se despierte durante la noche.

– Es mejor no realizar actividades que exciten o estimulen a nuestro bebé durante las 2 horas previas al sueño. Realizar actividades relajantes, o dejarle a su aire, durante las horas que preceden al sueño, ayudará al bebé a comprender cuando le corresponde irse a dormir.

– Evita las siestas muy prolongadas o tardías. Las siestas de más de tres horas pueden interferir en el sueño nocturno del bebé. También ayudarás a tu bebé a coger el ritmo de los adultos asegurándote de que permanezca despierto las tres horas que preceden a la hora de dormir.

– Todo esto, sumado a que el ambiente del cuarto sea tranquilo, los ruidos mínimos y la temperatura adecuada (19º-20º será suficiente) hará que tu hijo se adapte a sus propios cambios sin el menor problema.

Patrones de sueño típicos de un recién nacido

Los recién nacidos duermen mucho, aproximadamente entre 16 y 17 horas al día. Pero casi nunca duermen durante más de tres a cuatro horas seguidas, de día o de noche, durante las primeras semanas de vida.

En consecuencia, tu también tendrás un horario muy irregular, y agotador.

Como has de responder a todas las necesidades de tu recién nacido, tendrás que levantarte varias veces cada noche para alimentar, cambiar y calmar a tu bebé.

Los ciclos de sueño de un bebé son mucho más cortos que los de los adultos, y los bebés pasan más tiempo en sueño de tipo REM (durante el cual los ojos se mueven con rapidez detrás de los párpados).

Se cree que el sueño REM es necesario para el extraordinario desarrollo que se está produciendo en su cerebro. El sueño REM es más liviano y se interrumpe con más facilidad.

Es una fase necesaria para tu bebé y no dura mucho, ¡aunque puede parecerte que dura una eternidad​ cuando ​estás ​siempre​ muerta​ de​sueño!

¿Qué pasará después con sus patrones de sueño?

Entre las 6 y 8 semanas de edad, la mayoría de los bebés empiezan a dormir durante periodos más cortos durante el día y periodos más largos durante la noche, aunque por lo general se siguen despertando para comer durante la noche.

También tienen ciclos más cortos de sueño REM, y periodos más largos de sueño profundo. Entre los 4 y los 6 meses, según los expertos, la mayoría de los bebés son capaces de dormir entre 8 y 12 horas seguidas durante la noche.

Algunos bebés empiezan a dormir durante un periodo largo durante la noche desde las 6 semanas, mientras que otros bebés no llegan a esa etapa hasta que tienen 5 o 6 meses, y otros se siguen despertando por la noche hasta después de cumplido el año.

Si tu objetivo es enseñar a tu bebé a dormir toda la noche seguida más pronto, puedes enseñarle hábitos saludables de sueño desde el principio.

Cómo puedes establecer hábitos de sueño saludables

 Aquí tienes algunos consejos para ayudar al bebé a dormir:

Aprende cuáles son las señales que indican que está cansado.

Durante las primeras seis a ocho semanas, el bebé no podrá permanecer despierto más de dos horas. Si esperas más para acostarlo, estará demasiado cansado y podría tener problemas para quedarse dormido.

Obsérvalo para detectar las señales de que está somnoliento.

¿Se está frotando los ojos, se está tocando las orejas, o está más irritable que de costumbre? Si notas éstas u otras señales de que tiene sueño, llévalo en seguida a la cuna.

Pronto desarrollarás un sexto sentido acerca de los patrones y ritmos diarios de tu bebé, y sabrás instintivamente cuándo está listo para dormir.

Comienza a enseñarle cuál es la diferencia entre el día y la noche.

Algunos bebés son búhos nocturnos (algo que quizás te haya insinuado el tuyo durante el embarazo con sus acrobacias mientras intentabas dormir) y están muy despiertos justamente cuando es hora de irse a dormir. Durante los primeros días no podrás hacer demasiado al respecto.

Pero una vez que tu bebé tenga aproximadamente 2 semanas, puedes empezar a enseñarle a distinguir entre la noche y el día.

Cuando esté alerta y despierto durante el día, juega con él todo lo que puedas, mantén la casa y su habitación con mucha luz, y no te preocupes por minimizar los ruidos regulares del día, como el teléfono, la televisión, o el lavavajillas. Si tiende a dormir mientras lo alimentas, despiértalo.

Por la noche, no juegues con él mientras se despierte. Mantén las luces y el nivel de ruido bajos, y háblale poquito y en susurros. En poco tiempo debería empezar a comprender que la noche es para dormir.

Considera empezar una rutina para ir a la cama.

Nunca es demasiado pronto para empezar una rutina para ir a la cama. Puede ser algo sencillo, como ponerle un pijamita, cantarle una canción de cuna, y darle un beso de buenas noches.

Dale la posibilidad de quedarse dormido por sí solo.

Cuando tenga de 6 a 8 semanas, comienza a darle la posibilidad de que se duerma por sí solo. ¿Cómo? Acuéstalo cuando esté somnoliento pero todavía despierto (Dormir toda la noche).

Se aconseja no mecer ni amamantar al bebé para que se duerma, incluso a esta edad temprana. «Los bebés están aprendiendo hábitos de sueño.

Si meces a tu hijo para que se duerma todas las noches durante las primeras ocho semanas, ¿por qué va a esperar después que hagas algo diferente?».

Si necesitas Salus que te asesoren durante el embarazo, parto y lactancia, tenemos un nuevo servicio de video-consulta para embarazo y lactancia.

Puedes llamarnos al 643823067 sin compromiso si tienes cualquier duda y nuestras Salus te ayudarán en todo lo que necesites. También puedes contactar mediante formulario de contacto.

 Nuestras Salus Madridy del resto de España estarán disponibles para ayudaros con el cuidado de vuestros peques.

Источник: https://www.pequesalus.com/como-ensenar-a-dormir-al-bebe/

Cómo hacer dormir a un bebé: Diez consejos para que tu peque duerma como un angelito

¿Cómo dormir al bebé?

Tienes más ojeras que un oso panda y te duermes por las esquinas. No hay café en el mundo que logre despejarte. No recuerdas haber dormido las horas necesarias desde hace… Sí, exactamente desde que nació tu peque.

¿Cómo hacer dormir a un bebé? Seguro que te lo has preguntado en más de una ocasión. Ya te adelantamos que no hay fórmulas magistrales, pero seguro que estos diez consejos que te ofrecemos te ayudarán.

Y es que ser padre es maravilloso, pero todos los que somos papás sabemos que la falta de sueño es una de las grandes desventajas de los primeros meses de convivencia con nuestros peques. Al principio, los despertares nocturnos están más que justificados y son inevitables, porque los bebés tienen que comer cada pocas horas. Hay que asumirlo.

El problema viene cuando pasan los meses y, a pesar de que las tomas se distancian, tu peque no consigue dormir más de tres o cuatro horas seguidas. ¿Qué hacer entonces? Antes de desesperarte, echa un vistazo a estos diez consejos. Si quieres saber cómo hacer dormir a un bebé, estas claves te van a ser de mucha ayuda.

Para empezar, ¿cuánto duerme un bebé?

Antes de echarte las manos a la cabeza por lo poco que duerme tu peque, ¿tienes claro cuánto debería dormir un bebé? Está claro que no todos son iguales y que no hay que obsesionarse con las tablas, pero está bien tener alguna referencia.

Los bebés de entre 0 y 2 meses duermen entre 16 y 20 horas, repartidas entre el día y la noche. Lo habitual es que se despierten cada tres o cuatro horas para las tomas.

Entre los 3 y los 6 meses de edad, tu peque dormirá entre 14 y 16 horas, aproximadamente, y entre los 6 y los 12 pasará a dormir entre 13 y 15 horas.

A partir del año y hasta los 2 años, lo habitual es que duerma en torno a 13 horas, y entre los 3 años y los 5 años, aproximadamente 10 o 12 horas.

Estas horas de descanso se reparten entre el día y la noche. Cuanto más crezca tu peque, menos siestas hará por el día y más seguidas dormirá las horas de la noche. O al menos eso es lo ideal.

Crea el ambiente adecuado

Una de las claves para conseguir que un bebé se duerma es garantizarle un ambiente adecuado.

Para empezar, es importante enseñarle lo más pronto posible la diferencia entre el día y la noche. Es recomendable que las siestas durante el día las haga en algún lugar con algo de luz, no completamente a oscuras. Así aprenderá a diferenciar esos sueños menos prolongados de los que debe hacer de noche, más largos.

Por otro lado, debes asegurarte de que la temperatura es idónea. Los bebés tienen dificultades para dormirse si tienen frío o calor. Además, el calor excesivo es uno de los desencadenantes del síndrome de la muerte súbita del lactante, así que asegúrate de que no abrigas en exceso a tu peque.

Acuéstale en su cuna, o en tu cama, si es que practicas el colecho.

Es fundamental que descanse sobre una superficie cómoda y adecuada, tanto para conciliar el sueño, como para garantizar su seguridad.

Como alternativa, puedes acostumbrarle a que se duerma alguna siesta corta en el carrito y es bueno que alguna la duerma en la calle, para acostumbrarse a dormir con algo de ruido y movimiento.

Evita los ruidos muy fuertes mientras esté durmiendo tu bebé, pero no lo acostumbres a dormirse solo cuando la casa está en completo silencio, porque esto te esclavizará completamente.

La rutina es tu gran amiga

Crea una rutina para hacer dormir a tu bebé cada noche. Así conseguirás que asocie determinados pasos con el sueño, lo que le ayudará a conciliarlo.

Es importante también que, en la medida de lo posible, duermas siempre a tu bebé a la misma hora. No te preocupes si tienes que saltarte esta norma en alguna ocasión especial o en vacaciones, pero mejor si esto es una excepción y mejor si la haces una vez que has fijado bien la norma.

Baño y masajes

Una de las rutinas que más ayudan a la hora de dormir a un bebé es la del baño. Como pasa siempre cuando hablamos de bebés, esta no es una verdad absoluta. A la mayoría de los peques les gusta y les relaja el baño, pero también hay algunos que lo detestan y, por ello, se ponen nerviosos.

Solo tú conoces a tu bebé y puedes decidir si el baño antes de dormir es adecuado o no en su caso.

Si quieres una ayuda extra a la hora de relajar a tu peque, dale un masaje después del baño. A la mayoría de los bebés les encanta y les ayuda a conciliar el sueño.

La música, una aliada: ruido blanco, nanas o música clásica

Ya sabes que dicen que la música amansa a las fieras. Pues también a los bebés. Les encanta y les relaja muchísimo.

Para los recién nacidos, un truco es hacer que escuchen el llamado ruido blanco. Se llama ruido blanco al que hacen aparatos como el secador de pelo, la campana extractora, una televisión no sintonizada, la lavadora o la aspiradora, por ejemplo. Y tiene la asombrosa capacidad de calmar a los bebés.

Hay varias teorías sobre el motivo por el que el ruido consigue hacer dormir a un bebé. Algunas apuntan a que les recuerda al ruido que oyen en el útero de su madre, otras simplemente lo achacan a la capacidad de este ruido de aislar al bebé de todos los demás.

El caso es que es un método que funciona cuando tu bebé llora y has probado de todo para calmarlo sin éxito. No es recomendable, no obstante, usarlo durante un tiempo muy prolongado.

A los bebés más mayorcitos conseguirás calmarlos e inducirlos al sueño con sonidos algo más estructurados, es decir, con música. Las nanas han funcionado desde tiempos inmemoriales. Da igual si cantas bien o mal. Incluso si te inventas la letra. Su sonido repetitivo es mágico.

Si no te animas a cantarle nanas, siempre puedes tirar de música clásica. Hay muchos discos especiales con canciones seleccionadas para ayudar a dormir a un bebé.

Cuéntale un cuento

Otra de las tácticas de nuestras abuelas y tatarabuelas que funciona. Leer a tu peque un cuento antes de dormir conseguirá tranquilizarle y predisponerle al sueño.

Puedes hacerlo desde que tiene pocos meses, aunque al principio no te entienda y pienses que no te presta atención. El soniquete le ayudará a calmarse.

Conforme vaya creciendo, puedes involucrarle más en el proceso. Disfrutaréis mucho los dos.

Un muñeco dudú

Muchos peques llevan fatal el paso de la habitación de los papis a la suya propia y eso hace que algunos que dormían como angelitos empiecen a tener problemas de sueño en esta fase. En estos casos, el uso de un muñeco dudú suele ayudar bastante.

El muñeco dudú suele tener forma de trapito con la cabeza de un animal o un bebé, aunque los hay de diferentes tipos. Se caracteriza por ser suave y amoroso. Lo ideal es que se lo ofrezcas a tu bebé antes del cambio de habitación para que le vaya cogiendo cariño. Mejor si antes lo has impregnado con tu olor.

A muchos bebés les calma dormir con un dudú que les recuerde a su mamá. Les relaja y reconforta.

Respeta las siestas

Los bebés necesitan dormir varias siestas a lo largo del día. Son muy importantes para su desarrollo y para cargar energías.

Es erróneo pensar que las siestas diurnas son las responsables de que tu peque no duerma bien por la noche.

Más bien al contrario, establecer una rutina de pequeñas siestas a lo largo del día, que a medida que crezca el bebé se irán reduciendo a solo una o dos, ayuda a que concilie mejor el sueño por la noche.

No hay una duración concreta recomendada para las siestas de los bebés, como sí la hay para los adultos. Habrá bebés más dormilones por el día y otros que necesiten menos ese descanso.

Sí que es recomendable que transcurra un tiempo entre la última siesta del día y el descanso nocturno. Esto no aplica, claro, en el caso de los recién nacidos o bebés muy pequeños, que duermen casi todo el día.

Hay padres que dudan sobre si dejar dormir tanto a sus peques por el día. A los que tienen bebés que no duermen les sorprenderá, pero algunos papás llegan a preocuparse por si su bebé duerme mucho, es decir, demasiado.

Pero pueden estar tranquilos porque un bebé nunca duerme demasiado, sino lo que necesita. Además, son afortunados, ¿verdad?

Aplica un método

Si has puesto todo de tu parte para que tu peque duerma como un bendito y aún así no lo consigues, a lo mejor te sirve aplicar alguno de los métodos para enseñar o ayudar a los peques a dormir solos.

Hay multitud de ellos, de muy diversos tipos. De hecho, los hay bastante antagónicos.

El método del doctor Eduard Estivill, que tuvo un considerable éxito y que actualmente está bastante denostado, aboga por dejar llorar a los bebés durante un tiempo determinado, que vas incrementando día a día hasta que dejan de llorar.

Personalmente, no es un método que nos atraiga porque son muchos los estudios que han demostrado los efectos psicológicos e incluso físicos perniciosos que tiene en los bebés el dejarles llorar sin atenderles.

Si a ti tampoco te convence este método, tienes otros más respetuosos como los del doctor Álvaro Bilbao en el libro Todos a la cama, o la doctora Rosa Jové en su libro Dormir sin lágrimas. Ambos desmienten que sea malo dormir a un bebé en brazos o al pecho y abogan por otras tácticas y rutinas para incitarles a conciliar el sueño con ayuda de sus padres.

También el pediatra Carlos González aborda el sueño de los bebés en su libro Bésame mucho, en el que recomienda el apego y el colecho como herramientas para conseguir que los bebés duerman tranquilos y se sientan seguros.

No desesperes si da un paso atrás

Tienes un bebé que duerme toda la noche y, de pronto, sus hábitos cambian y empieza a despertarse cada pocas horas, como cuando era un recién nacido. Seguro que a muchos padres les suena esto.

No te preocupes, porque es perfectamente normal y habitual. Los bebés pasan por distintas etapas en lo que al sueño respecta. Algunos les llaman crisis y, simplemente, hay que pasarlas. Lo más probable es que superado el bache tu peque vuelva a dormir del tirón, si antes era dormilón.

Una muy frecuente se produce sobre los cuatro meses de edad, que es cuando los bebés empiezan a incorporar fases nuevas a su sueño. Esto hace que se despierten entre una y otra. Puede durar hasta los ocho meses o incluso algo más.

No queda otra que tener paciencia, aplicar los consejos que os hemos dado arriba y esperar a que se regularice el sueño de nuevo.

Источник: https://www.moraigthestore.com/blog/dormir-bebe-diez-consejos-peque-duerma-angelito/

11 trucos para dormir a un bebé y no morir de sueño en el intento

¿Cómo dormir al bebé?

Muchos padres primerizos descubren en los primeros meses de paternidad el significado pleno de la expresión ‘noche toledana’. Llantos, gritos y cólicos provocan que, a menudo, el bebé no deje pegar ojo.

A raíz de un post publicado en El Huffington Post titulado “Soy padre primerizo y no duermo nada. Necesito ayuda. ¡Urgente!”, decenas de lectores se lanzaron a dar pequeños trucos para conseguir que los niños duerman y dejen dormir.

Aquí va una recopilación de 11 consejos. Aunque la gran mayoría de los lectores advierten: si el niño ha salido así, no hay soluciones mágicas y sólo queda esperar a que crezca y normalice sus hábitos de sueño.

1-. El crytranslator

Varios lectores recomendaron esta aplicación para iOS que, supuestamente, traduce el llanto del bebé e indica a los padres si llora por hambre, sueño, malestar, estrés o aburrimiento.

También tiene una versión física, que se asemeja a los antiguos Walkie talkie. La aplicación para Apple cuesta unos cinco euros, aunque las opiniones que genera son muy dispares.

Mientras algunos dicen que no hace efecto nunca y siempre salta un mensaje que indica que no se puede traducir, otros afirman que funciona razonablemente bien.

@rodrigocar86 ¿Has probado con la app CryTranslator? Puedes descargarla desde la tienda AppStore de USA.

— Juan Pedro Barrera (@juanpedro1954) 9 de diciembre de 2016

2-. QuietBaby

Esta aplicación le vino muy bien a la lectora Marta Sanz. Es un programa que reproduce sonidos como el secador de pelo, el extractor de la cocina o ruidos de la naturaleza. Son los conocidos como ‘ruidos blancos’, que suelen calmar a los bebés.

3-. Sonidos de la naturaleza

Varios padres aseguran que a sus hijos, más que los ruidos blancos, les relajaban sonidos naturales como el ruido de un río o de la lluvia.

“Nosotros utilizamos también ruidos blancos para dormir, pero como el de la campana extractora no nos dejaba pegar ojo, probamos con el sonido de agua corriendo, de un río.

Nos funciona igual con el peque y a nosotros nos resulta muy agradable para dormir”, asegura Ana de Ignacio.

4-. Colecho y lactancia materna

Numerosos lectores coinciden en la misma recomendación: para que el bebé duerma y deje dormir lo mejor es acostarse con él en la cama. Es decir, practicar el llamado colecho.

Marta Cruz se ponía como ejemplo: “Para mí, con dos mellizos que no dormían de día ni de noche, la gran solución fue meterlos en mi cama y, según se despertaban, engancharlos a la teta”.

El colecho, en cualquier caso, siempre hay que hacerlo de forma segura y sin riesgos, dado que la cama familiar no está adaptada para los bebés. La revista especializada Bebés y másda en este artículo las claves para hacerlo correctamente.

5-. El vídeo del pediatra Robert C. Hamilton

Anastasia Tromifova señalaba el vídeo de un médico que conseguía que los bebés se calmasen en pocos segundos. En este caso no se dormían pero… dejar de llorar es un primer paso. «Todo tiene que hacerse con suavidad», explica Hamilton en el vídeo.

«Nada de movimientos erráticos».

El doctor recomienda sujetar al bebé con la palma de la mano y no con las yemas de los dedos y hace hincapié en la importancia de mantenerlo en un ángulo de 45 grados; de lo contrario, puede que el bebé eche la cabeza para atrás haciéndote perder el control.

6-. Dos libros

Son muchos los padres que recomiendan dos libros en los que se aconsejan dos métodos muy diferentes. Uno de ellos es el titulado Dormir sin lágrimas, de Rosa Jove.

La autora, que subraya que dejar llorar al niño no es la solución, asegura que no sirven de nada los “métodos de adiestramiento” que “dejan nocivas secuelas”.

Ella apuesta por “abordar las diferentes situaciones con afecto y comprensión”.

El otro libro es el famoso Duérmete niño, el método estivill para enseñar a dormir a los niños. Habitualmente se considera que la obra del Dr. Eduard Estivill, que lleva 20 años en el mercado, apuesta por dejar llorar a los niños hasta que se acaben durmiendo.

Pero el propio autor ha asegurado en alguna ocasión que eso no es así: “Los que opinan que nuestro método consiste en dejar llorar a los niños, es que no se han leído el libro”.

La obra incluye una famosa tabla de tiempo que debe respetarse antes de acudir a consolar al niño cuando llora en su habitación.

7-. El ‘acunamiento en pierna’

Lorena González aseguraba que su hija sólo se calmaba si la ponía en sus piernas, mirando hacia ella, y balanceándola de lado a lado mientras escuchaba cajitas de música. Es exactamente la misma postura que le funcionaba a otro lector, Guille G. Alfonsín, que la bautizó como “acunamiento en pierna”.

8- La pelota de pilates

Un poco más compleja es la postura que utilizaba Paula Palomo: dormir al bebé en brazos botando sobre una pelota de pilates. “Si, muy loco pero a veces funcionaba”, reconocía esta lectora.

9-. La nana de baby Einstein

Tony López Bayona utilizaba un método muy popular entre los bebés y con el que, asegura, se quedaban “fritos todos”: la nana de baby Einstein. Se trata de un conjunto de productos especializados en niños de entre uno y seis años que tienen como pieza central la música clásica, el arte y la poesía.

10-. Paciencia

Pese a todas las recomendaciones anteriores, la gran mayoría de los lectores tenían una recomendación común: dejar pasar el tiempo. ¿Cuánto tardará el bebé en dormir y dejar dormir? Depende del niño.

Gema Olga, por ejemplo, dice que la primera noche que durmió del tirón fue la anterior a que cumpliera el año.

Otros muchos dicen que la situación comienza a mejorar a partir de los tres meses… y otros que desde los tres años.

11-. No tener más hijos

Entre las recomendaciones más radicales destaca un lector llamado pandemonium en , que aconsejaba no tener más hijos para poder dormir. En la misma línea, Silvia Rienzo subraya que todos los que tienen hijos sufren noches toledanas. “En la próxima vida adopten uno de veinte”, zanja.

@ElHuffPost@rodrigocar86 todos los q tenemos hijos pasamos x eso. En la proxima vida adopten uno de veinte.

— Silvia Rienzo (@silviarienzo) 9 de diciembre de 2016

@ElHuffPost@rodrigocar86 no tengas más niños si no quieres que te vuelva a pasar

— pandemonium (@elsolylalluvia) 8 de diciembre de 2016

Источник: https://www.huffingtonpost.es/2016/12/15/trucos-dormir-bebes_n_13651372.html

Cómo ayudar a los bebés a conciliar el sueño por si solos: Lo que dicen los estudios

¿Cómo dormir al bebé?

La mayoría de los bebés no empiezan a dar muestras de tener un patrón de sueño regular (“despierto de día, dormido en la noche”) sino hasta los 4 meses de vida[1] Por esta razón, recomendamos que espere por lo menos hasta que su bebé cumpla los 4 meses antes de comenzar a enseñarle cómo conciliar el sueño por sí solo.

Siempre consulte a su proveedor de salud antes de enseñarle a dormir por si solo a su bebé o si su bebé tiene necesidades de cuidado de salud especiales.

Los adultos también necesitan dormir

Casi todos los padres primerizos se sienten cansados.

Los padres que padecen de falta de sueño por semanas y meses tienen más probabilidad de reportar sentirse estresados, intranquilos o deprimidos.

[2] La falta de sueño también puede contribuir a que sea más difícil superar los sentimientos y desafíos cotidianos,[3] como por ejemplo calmar a los bebés cuando están molestos.

Llorar o no llorar

El llanto es una forma normal como los bebés se calman a la hora de dormir. Hay muchas formas de ayudar a los bebés para que aprendan dormir por si solos.

Depende de los padres qué método para conciliar el sueño les dará mejor resultado a su bebé y la familia.

Dado que los bebés aprenden mediante las rutinas, es importante que los padres escojan el método que puedan utilizar regularmente, uno que no los agotará.

¿Qué significa “dejarlo llorar”?

Hay distintos modos de pensar sobre cómo ayudar a los bebés a que se duerman por sí solos.

  • Espera progresiva (comúnmente conocido como el “método Ferber”) es cuando después de la rutina de la hora de dormir (el baño, leer un libro, etc.) los padres acuestan al bebé y lo dejan solo, aunque llore. Los padres se cercioran de que el bebé esté bien y prolongan la espera para entrar a la habitación, comenzando a los 2 minutos y así, sucesivamente, hasta los 30 minutos. (Los expertos recomiendan que los padres no tomen en brazos al bebé ni le hablen cuando entren en la habitación del bebé). Esta rutina se repite hasta que el bebé se quede dormido por si solo.
  • Retraso de la hora de irse a dormir: Los padres retrasan la hora de irse a dormir del bebé, de 10 a 15 minutos cada noche hasta que el bebé esté cansado a la hora de acostarlo. Cuando el bebé llegue al punto en que se queda dormido en cuanto se le acuesta, esa hora se convierte en la “hora de dormir”.

¿Qué dicen los estudios?

  • Tanto la espera progresiva como el retraso de la hora de irse a dormir ayudó a los bebés a quedarse dormidos más rápidamente, en comparación con los bebés cuyos padres recibieron información sobre el sueño infantil (pero no métodos específicos).[4]
  • Las madres que utilizaron la espera progresiva o el retraso de la hora de irse a dormir mostraron menos estrés que las madres que solo recibieron información sobre el sueño, pero no los métodos.[5]
  • Las familias que utilizaron el método de la espera progresiva también encontraron que era menos probable que sus bebés se despertaran durante la noche.[6]
  • La elección de un método u otro para la hora de irse a dormir no influye en los vínculos del bebé con sus padres.[7] Los padres no dañan los vínculos con sus bebés cuando utilizan el método de la espera progresiva.

¿Cuál es la conclusión?

Aprender a conciliar el sueño es una nueva habilidad para los bebés. Con frecuencia, quejarse y llorar es algo común del aprendizaje en la infancia. Los períodos cortos de llanto ayudan a los bebés a aprender a calmarse, dormir y dominar la habilidad de conciliar el sueño.

Algunos bebés tienen mayor dificultad que otros para aprender a conciliar el sueño por sí solos. Para los padres primerizos, las dificultades del sueño probablemente sea uno de los aspectos más difíciles de la crianza.

Si los bebés reciben afecto y atención constante a lo largo del día, enseñarles a dormir por sí solos no perjudica a su cerebro en desarrollo ni a los vínculos afectivos con sus padres.

Notas

[1] Sheldon, S. H. (2014). Development of sleep in infants and children. In S. H. Sheldon, R. Ferber, M. H. Kryger, & D. Gozal (Eds.), Principles and practice of pediatric sleep medicine (2nd ed.), pp. 17–23. Elsevier Saunders. [2] Etherton, H., Blunden, S., & Hauck, Y. (2016). Discussion of extinction-based behavioral sleep interventions for young children and reasons why parents may find them difficult. Journal of Clinical Sleep Medicine, 12(11), 1535–1543. doi:10.5664/jcsm.6284 [3] Ibid. [4] Gradisar, M., Jackson, K., Spurrier, N. J., Gibson, J., Whitham, J., Williams, A. S., …Kennaway, D. J. (2016). Behavioral interventions for infant sleep problems: A randomized controlled trial. Pediatrics, 137(6). Retrieved from https://pediatrics.aappublications.org/content/137/6/e20151486 [5] Ibid. [6] Ibid. [7] Price, A. M. H., Wake, M., Ukoumunne, O. C., Hiscock, H. (2012). Five-year follow-up of harms and benefits of behavioral infant sleep intervention: Randomized trial. Pediatrics, 130(4).

Источник: https://www.zerotothree.org/resources/2835-como-ayudar-a-los-bebes-a-conciliar-el-sueno-por-si-solos-lo-que-dicen-los-estudios

Cómo dormir a un bebé: 14 consejos para lograrlo

¿Cómo dormir al bebé?

Es normal que en los primeros meses de vida el bebe demore en dormirse o no duerma durante toda la noche, pues puede despertarse cada 2 o 3 horas porque tiene hambre o por sentirse incómodo o desprotegido, lo que puede ser agotador para los padres, que están acostumbrados a descansar durante la noche. 

De esta forma, es importante preparar un ambiente acogedor para el bebé, con iluminación y temperatura adecuados, colocarlo en una posición cómoda, vestirlo con ropa confortable que no apriete y crear una rutina para dormir. 

El número de horas que el bebé debe dormir depende de la edad y de su grado de desarrollo; sin embargo, se recomienda que el recién nacido duerma de 16 a 20 horas al día, distribuidas en períodos de pocas horas a lo largo del día. No obstante, con el crecimiento es posible que el bebé duerma toda la noche y lo haga solo.

Conozca cómo enseñar al bebé a dormir solo. 

Qué hacer a la hora de dormir

Entre los consejos para llevar a cabo antes de la hora de dormir, que ayudan al bebé a sentirse más relajado y seguro y a que duerma la noche entera, se incluyen los siguientes: 

1. Simular el ambiente del útero

Para los bebés de 1 a 3 meses de edad, simular el ambiente que tenían cuando estaban en el útero puede ser de gran ayuda para que duerma mejor y por más tiempo.

Esto porque, en esta etapa, el bebé aún no tiene noción de que no está dentro del útero, por lo que colocar al bebé junto al cuerpo de la madre, o del padre, o tomarlo en el regazo y mecerlo, haciendo movimientos suaves de balanceo, ayudan a que el bebé se sienta como si aún estuviese dentro del vientre, lo que lo hace calmarse y tranquilizarse para dormir. 

2. Envolver al bebé

Desde el nacimiento hasta la edad de 4 o 5 meses, los bebés poseen un reflejo de sobresalto que puede ocurrir durante el sueño, en el que se sienten como si se estuviesen cayendo, y dicha sensación puede hacer que el mismo se despierte varias veces durante la noche. 

Una buena forma de garantizar que el bebé se siente seguro es manteniéndolo en la posición en la que estaba en el vientre, es decir, encogido.

Para lograr esto, se debe envolver al bebé con una manta o pañal de tela, pero sin apretarlo, y se debe evitar colocarle ropa que lo deje en una posición extendida o que entorpezca sus movimientos.

De esta forma, se evita que el bebé tenga el reflejo de sobresalto y que se despierte asustado. 

3. Reproducir un ruido blanco

El ruido blanco es un sonido consistente y suave que disimula cualquier otro sonido que pueda perturbar el sueño del bebé, como ruidos de la casa o que vengan de afuera, como conversaciones, carros en la calle o ladrido de perros, por ejemplo. 

Este tipo de ruido es especialmente importante para calmar al bebé, pues recrea el mismo tipo de sonido que el bebé escuchaba cuando estaba en el vientre de la madre, lo que lo calma y le da mayor seguridad, permitiendo un sueño más tranquilo y duradero. Asimismo, un ambiente muy silencioso puede asustar al bebé, activando su corteza cerebral, lo que puede hacer que el mismo se despierte asustado durante la noche. 

Para crear un ruido blanco se puede emplear un ventilador, siempre que el aire no esté dirigido directamente hacia el bebé, comprar dispositivos electrónicos de ruido blanco o utilizar aplicaciones en el celular o móvil. 

4. Crear un ambiente cómodo en el cuarto

Acondicionar el cuarto a una temperatura confortable, ni muy caliente ni muy fría, y con una iluminación adecuada, manteniéndolo más oscuro y apagando las luces fuertes de la casa, puede ayudar al bebé a dormir mejor durante toda la noche. 

Otro consejo importante es cerrar la ventana para evitar ruidos externos y las cortinas para reducir la iluminación que proviene de la calle. Además, se puede dejar una luz de presencia indirecta, como una lamparilla de enchufe, para que el niño no se asuste con la oscuridad en caso de que se despierte.

5. Acostar al bebé en la cuna

El bebé debe dormir en la cuna desde que nace para que se acostumbre a su cama y logre conciliar el sueño con facilidad, en un ambiente que él aprenda a reconocer como un lugar seguro. De esta forma, los padres deben colocar al bebé en la cuna aún despierto para que reconozca que es la hora de dormir, lo que facilita el sueño tranquilo durante toda la noche. 

Asimismo, la cuna es el sitio más cómodo y seguro para que el bebé duerma, pues hacerlo en el corral o en la silla es molesto y provoca dolor en el cuerpo, y en la cama de los padres puede ser peligroso, ya que los mismos pueden lastimar al bebé durante la noche. 

6. Amamantarlo antes de dormir

Otra forma de ayudar al bebé a conciliar el sueño más rápido y a dormir durante más tiempo es amamantarlo antes de dormir, pues esto le produce saciedad, que dura más tiempo hasta que sienta hambre nuevamente. 

Sin embargo, a medida que el bebé crece, se debe estimular el destete nocturno, con el objetivo de que el mismo duerma durante más tiempo por la noche.

Conozca cómo y cuándo hacer el destete. 

7. Vestir una pijama cómoda

Siempre que el bebé vaya a dormir, incluso si es solo una siesta, debe vestirse con una pijama cómoda para que aprenda cuál es la ropa que se le coloca a la hora de ir a la cama. 

Para garantizar que la pijama es confortable, es importante dar preferencia a una ropa de algodón, sin botones, hilos ni elásticos, para no lastimar ni apretar al bebé. 

8. Darle un osito para dormir

A algunos bebés les gusta dormir con un juguete para sentirse más seguros, y generalmente no hay ningún problema con que el niño duerma con un peluche pequeño. Sin embargo, se debe evitar el uso de peluches o muñecos demasiado pequeños, puesto que existe la posibilidad de que el bebé se los meta en la boca, o, por el contrario, peluches muy grandes que puedan asfixiarlo.

No obstante, los niños con problemas respiratorios, como alergias, asma o bronquitis, no deben dormir con muñecos de peluche, pues estos acumulan polvo y pueden empeorar la enfermedad.

9. Darle un masaje

Ciertos bebés sienten sueño luego de un masaje en la espalda y en las piernas; por esta razón, esta puede ser una forma de ayudar al bebé a conciliar el sueño mas rápidamente y durante más tiempo, siendo también una excelente opción para crear la rutina de sueño para el bebé. 

10. Cambiarle el pañal antes de dormir

Cuando los padres van a colocar al bebé en su cuna para dormir, deben cambiarle el pañal, limpiando y lavando la región genital para que el niño se sienta limpio, seco y confortable, pues el pañal sucio puede molestarlo y hacer que se sienta incómodo y, a su vez, entorpecer el sueño, además de poder provocarle irritación en la piel.

Qué hacer a lo largo del día

Entre los consejos que se pueden llevar a cabo a lo largo del día para ayudar a estimular el sueño del bebé y que así duerma toda la noche se incluyen los siguientes:

1. Limitar la duración de las siestas

Las siestas durante el día son muy importantes para el desarrollo del bebé, y el número de horas varía de un bebé a otro. Sin embargo, una de las formas para que el mismo duerma durante toda la noche es limitar la duración de estas siestas. 

Por ejemplo, se pueden estipular de 2 a 3 horas para las siestas y, luego de este tiempo, se debe despertar al bebé para amamantarlo o cambiarle el pañal, mantenerlo despierto por un tiempo y luego llevarlo a dormir nuevamente. 

Aun así, es importante que la madre o el padre observen si el bebé necesita siestas más largas y, de ser así, deben aumentar el tiempo de las mismas. 

2. Estimular al bebé durante el día

Estimular al bebé durante el día desde los primeros meses, aprovechando el tiempo en que está despierto, puede ayudarlo a dormir mejor, pues la interacción y los estímulos provocan cansancio y permiten un sueño más profundo. 

No obstante, se debe tener cuidado de no cansar al bebé en exceso, pues en este caso ocurre un aumento del cortisol, la hormona del estrés, lo que puede causar agitación en el niño, con señales como rascarse los ojos o halarse las orejas, lo que significa que el mismo podría demorar más tiempo en quedarse dormido. 

3. Identificar los signos de sueño

Saber identificar los signos de sueño en el bebé es importante para entender cuál es el mejor momento para colocarlo en su cuna para dar una siesta o para dormir.

Por lo general, los signos de que el bebé tiene sueño son tener una mirada más distante o fija y estar más lento. Es en este momento que se debe tomar al niño en el regazo, mecerlo y llevarlo al cuarto, crear el ambiente cómodo y encender el ruido blanco, con el objetivo de que el mismo se duerma tranquilo y calmado durante toda la noche. 

4. Crear una rutina para dormir

Ciertos estudios muestran que crear una rutina es fundamental para indicarle al bebé que es hora de dormir, lo que lo deja más relajado. 

Esta rutina debe ser fácil y simple de realizar todas las noches y por todas las personas de la casa. 

Entre las formas de crear una rutina para que el bebé duerma se incluyen las siguientes:

  • Darle un masaje relajante;
  • Bañarlo antes de dormir;
  • Amamantarlo con una luz tenue;
  • Reducir la luz del cuarto;
  • Encender el ruido blanco;
  • Cantarle una canción de cuna;
  • Contarle una historia. 

La rutina de la hora de dormir puede ayudar a que el niño asocie de forma positiva el sueño, haciéndolo dormir en el momento adecuado de una forma tranquila, relajada y durante toda la noche. 

Источник: https://www.tuasaude.com/es/como-dormir-a-un-bebe/

¿Cómo dormir a un bebé? Del «no le duermas en brazos» a «tienes libertad absoluta»

¿Cómo dormir al bebé?

Cómo dormir a un niño es una de las máximas preocupaciones de los padres.

Y más cuando el pequeño no concilia el sueño con facilidad, se despierta muchas veces por las noches, solo quiere ser atendido por su madre en las largas madrugadas o tiene una determinada edad.

Las indicaciones que ofrece la reciente guía publicada por el Hospital Niño Jesús de Madrid son claras:

No acunes ni mezas a tu bebé para ir a dormir.

No le duermas en brazos.

– No interpretes el despertar de tu bebé como hambre, sed o miedo.

– Si se despierta no le cojas ni le des de comer, se acostumbrará a ello.

– Para muchos niños dormir es una pérdida de tiempo, se niegan o se inventan necesidades y te llama, no cedas, si lo haces le estás enseñando malos hábitos.

– Si al llevarle a su cama llora desesperadamente cada noche, déjale en su cuna o cama y sal del cuarto. No entres en la habitación, es teatro, espera al menos cinco minutos. Si al entrar se calla, no le cojas ni le hables, sal diciendo «ahora a dormir».

– Si se despierta cada noche y te reclama para que le duermas, déjale llorar 30 minutos. Después entra para comprobar que está bien, algunos vomitan del enfado. No le hables, no le cojas, sal de la habitación y dices «ahora a dormir». Así durante tres periodos de media hora. Antes del tercer día tu hijo no te reclamará, habrá aprendido a dormir sin tu ayuda.

Estas indicaciones, sin embargo, no han sido bien recibidas por todos. «Este capítulo de la guía no hay por dónde cogerlo.

Lo valoro como nefasto y aberrante», asegura a este diario María Berrozpe Martínez, doctora en ciencias biológicas del Centro de Estudios del Sueño Infantil (CESI).

A pesar de que el coordinador de la guía, Juan Casado, ha asegurado que llevarán a cabo ciertas matizaciones, para la entidad no es suficiente.

Berrozpe Martínez considera que el documento recoge «recomendaciones que parecen sacadas de una guía de crianza del principios de siglo que van en contra de los valores de la gran mayoría de familias y, además, no tienen ningún fundamento científico detrás». Por todo ello, la entidad ha iniciado una petición en Change.org exigiendo una revisión del documento. Son ya más de 15.000 firmas que apoyan la inciativa.

«Las recomendaciones parecen sacadas de una guía de crianza del principios de siglo que van en contra de los valores de la gran mayoría de familias y, además, no tienen ningún fundamento científico detrás»

Pero no solo el CESI. También otros expertos como Álvaro Bilbao, neuropsicólogo, o María José Mas, neuropediatra, se han pronunciado al respecto.

«Las pautas de la guía no me parecen acertadas.

Se enfocan en el conocido método Ferber (Método Estívil en España) que si bien acumula muchas investigaciones en las que no se han encontrado daños neurológicos o de otro tipo en el bebé, contradice todo lo que sabemos acerca del desarrollo de la autoestima en niños», opina Álvaro Bilbao a ABC. Una de las pautas que establece el popular Método Estívil es dejar al bebé llorando solo durante determinados periodoso de tiempo. Los progenitores solo le atenderán pasados los minutos establecidos.

En este sentido, Bilbao recuerda: «Sabemos que atender al bebé que nos llama, hacerlo sentir arropado y querido, es fundamental para su autoestima. Pero no solo eso. Dentro del método Ferber ha habido una evolución y hoy en día podemos encontrar variantes que no dejan al niño llorar tanto tiempo o que modifican alguna instrucción para que el niño se sienta acompañado».

Por ello, el experto considera más apropiado recomendar «una vía más actual, con menor impacto para el niño» porque «recomendar que los padres dejen a su bebé en el cuarto llorando durante media hora, sin abrir la puerta, explicarles que no pasa nada porque el niño llore o etiquetar a un bebé de 10 meses como teatrero o manipulador puede tener una repercusión muy negativa en los niños».

En este sentido, Berrozpe Martínez asegura que los consejos de la guía «tienen como objetivo conseguir que el bebé duerma solo durante toda la noche sin molestar a sus padres». Un fin que «pretenden conseguirlo de una manera absolutamente traumática para la criatura, y nada ética». Sin embargo, Casado ha insistido: «lo que ponemos no es maltrato».

Aún así, la creadora del CESI recuerda los avances científicos en cuanto a los efectos que genera en los niños «el estrés, el maltrato y el abandono en la primera infancia» por lo que no entiende que la guía aconseje a los padres comportamientos «como dejarle llorar hasta que vomite». Y alerta: «No atender el llanto de una criatura porque lo interpretas por defecto como 'teatro' puede hacerte pasar por alto problemas, situaciones y patologías importantes que podrían poner en peligro la salud y hasta la vida del niño».

Malos hábitos o patologías

La neuropediatra María José Mas da un paso más allá.

A través de , la experta ha recordado la importancia del sueño en el sentido de descansar bien, ya que es clave para un «correcto desarrollo físico y cognitivo» de los menores.

Además, señala la importancia de diferenciar por edades porque no es lo mismo hablar del sueño en lactantes, que en niños de primaria o adolescentes.

«Los lactantes tienen un ritmo de sueño tan distinto al del adulto que puede hacernos pensar que tiene insomnio y no, casi nunca lo es. El niño de primaria tiene unos ritmos de sueño más similares al adulto, aunque debería acostarse antes pues necesita dormir unas horas más que el adulto, para despertarse a la misma hora que nosotros.

El adolescente es ya otro cantar: los profundos cambios que suceden en su sistema nervioso hacen que el sueño venga más tarde, hacia la medianoche o más, y que necesite muchas más horas de sueño que el adulto (unas 10horas)», explica Más en para concluir que es fundamental saber diferenciar entre lo que son malos hábitos a la hora de conciliar el sueño con trastornos que impiden a un menor dormir.

«El hecho de que un niño no quiera dormir solo no es ningún tipo de trastorno sino un comportamiento normal y saludable del niño que quiere sentirse protegido por la noche», añade Álvaro Bilbao, que apuesta porque los profesionales recomienden estrategias que que no generen «un impacto negativo en el niño». «Muchos padres comparten cama con su bebé, algo que favorece la lactancia materna Otros prefierne tenerlo en una cunita al lado de su cama. Otros simplemente ayudan a dormir a sus hijos en otra habitación pero dándoles todo el amor y confianza que necesitan», ejemplifica el experto.

Los padres tienen libertad de elección

«Aconsejar no atender el llanto de un bebé y dejarlo solo en su habitación es una enorme irresponsabilidad.

Por motivos de seguridad, hasta la academia americana de pediatría aconseja que los bebés duerman en la habitación de los padres hasta el año», recuerda María Berrozpe Martínez, que incide también en la importancia de que la guía del Hospital Niño Jesús diferencie entre edades, ya que no se pueden aplicar «las mismas normas a los bebés de 3 meses que a los adolescentes de 16 años».

Los padres, que al final son los perjudicados entre el exceso de información o el acceso a informaciones no actualizadas o incorrectas, «deben tener absoluta libertad a la hora de decidir dónde van a dormir sus hijos», recuerda la responsable del CESI.

«No hay ninguna razón médica por la que un pediatra tenga el derecho a recomendar el sueño en solitario en una familia sana. Y si deciden que duerman solos, hay estrategias respetuosas, muchas publicadas en artículos científicos, que ayudan a 'convencer' al bebé/niño de aceptar este arreglo.

Sin llantos ni traumas de por medio, y desde luego sin vómitos de terror», concluye Berrozpe Martínez.

Ver los comentarios

  • Sueño
  • Pediatría
  • Bebés
  • Insomnio
  • Estrés
  • Familia
  • Hijos

Источник: https://www.abc.es/familia/padres-hijos/abci-como-dormir-bebe-no-duermas-brazos-tienes-libertad-absoluta-201911270143_noticia.html

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: