Cómo enseñar sílabas a los niños

¿Cuál es el mejor método para enseñar a leer y escribir a los niños? • Escuela Bitácoras

Cómo enseñar sílabas a los niños

La lectura y la escritura están entre los primeros grandes aprendizajes que los niños afrontan en la escuela. Es natural que el tema genere interés, incluso cierta preocupación, entre mamás y papás. Sin embargo, por lo general el qué nos interesa mucho más que el cómo.

No solemos dedicar tiempo ni esfuerzo a comprender en qué consiste el proceso de lectoescritura, qué requisitos previos necesita o qué sucede en el cerebro cuando estamos leyendo.

Por eso nos sorprende descubrir, por ejemplo, que existen relaciones entre gateo y lectoescritura; o que hay múltiples métodos para enseñar a leer y escribir.

Porque la lectura y la escritura se enseñan. Lo explica Laura Estremera en el curso «Lectoescritura». «Otros procesos, como el desarrollo motor o el control de esfínteres, son madurativos. Hagamos lo que hagamos, culminan al llegar cierto momento.

La lectura y la escritura, en cambio, no se producen si no se da ese aprendizaje», dice la maestra. La clave es entender la diferencia entre aprendizaje y maduración. A partir de ahí, existen muchos métodos. Conocerlos es importante para tomar decisiones desde el conocimiento.

«Todos tienen ventajas y desventajas», apunta Laura, «aunque día de hoy sabemos que algunos favorecen más el aprendizaje inicial que otros».

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Métodos para enseñar a leer y escribir

En líneas generales, podemos dividir los distintos métodos en varios grandes bloques. Algunos parten de la palabra completa. Se presenta al niño vocablos íntegros: MANO, MAMÁ, MARIPOSA. Con el tiempo, los niños acaban percibiendo las coincidencias.

La M de MANO es la misma que la de MAMÁ; el MA- de MARIPOSA es igual al MA- de MANO. Para Laura Estremera, esta clase de método es más apropiado para idiomas opacos. Son aquellos en los que existen distintos grafemas para un solo fonema, o al revés.

En inglés, por ejemplo, una misma letra puede suponer varios sonidos. La 'o' no suena igual en dog que en house.

En otros métodos se propone aprender primero el alfabeto, memorizar el nombre de las letras, para pasar después a las palabras. Laura Estremera opina que esto puede suponer aprender para desaprender.

La letra 'm' se llama 'eme', pero si tenemos que leer la palabra MANO no diremos eme-a-ene-o. También hay estrategias que apuestan por partir de sílabas.

Sin embargo, la cantidad de combinaciones de sílabas posibles en castellano implica que esta vía exija grandes esfuerzos de memorización.

El castellano, como el italiano y muchos otros, es un idioma transparente. Cada grafema corresponde casi siempre a un único fonema. La 'a' siempre suena del mismo modo.

Para esta clase de idiomas, Laura Estremera recomienda los métodos que parten de fonemas, representados por letras. Las últimas investigaciones señalan que los niños alcanzan antes los requisitos madurativos precisos para abordar este aprendizaje.

Eso sí, se trata de una vía más lenta que otras. Requiere conocer cada letra hasta construir la combinación más compleja, la palabra.

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¿Qué actividades y materiales son adecuados para aprender a leer y escribir?

«A veces pensamos que cualquier actividad con letras supone trabajar lectura o escritura», advierte Laura Estremera, «cuando veo materiales de lectoescritura, me imagino que en lugar de una letra que conozco hay una letra del alfabeto chino. Entonces puedo valorar si ese material está favoreciendo algo relativo a la lectoescritura o no». Aquí te proponemos un ejemplo.

Las propuestas similares a la que puedes ver sobre estas líneas son frecuentes. Damos por hecho que colorear esa letra V resultará útil para el aprendizaje de un niño. Pero, ¿es realmente así? En primer lugar, la letra no se ve al completo. El dibujo de Coco cubre una buena parte.

Además, asociar la letra V con esa imagen supone asumir que el niño sabe y entiende que el vínculo entre ambos elementos es un instrumento llamado violín.

Y al margen de todo esto, ¿qué aporta a la lectoescritura colorear esta composición? Hay muchas otras actividades comunes que suelen asociarse a estos procesos y que en realidad tienen que ver con otro tipo de destrezas.

En el curso «Lectoescritura» analizamos materiales y estrategias empleadas para enseñar a los niños a leer y escribir. También aportamos alternativas, principalmente basadas en el trabajo de María Montessori.

La italiana reivindicó una nueva mirada hacia la infancia, considerando a los niños constructores de sí mismos y responsables de su propio aprendizaje. «El hombre aprende no solamente con la cabeza y el cerebro, aprende también con la mano, si se considera el tacto como el agente intelectual que debe cooperar con la vista», dijo Montessori.

Sus propuestas permiten a padres y educadores acompañar a los niños a través de los caminos del aprendizaje, siempre desde el respeto y la confianza en su potencial.

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Источник: https://escuela.bitacoras.com/2020/01/21/cual-es-el-mejor-metodo-para-ensenar-a-leer-y-escribir-a-los-ninos/

Los métodos para que los niños aprendan a leer

Cómo enseñar sílabas a los niños

Aunque cada vez menos, son todavía muchos los profesores que siguen creyendo en la eficacia del enfoque tradicional –también llamado sintético– para enseñar a leer y escribir. Este enfoque se basa en una premisa básica: empezar el aprendizaje por las estructuras más simples y, una vez memorizadas, fusionarlas en otras más complejas.

Ese es el esquema que siguen los métodos fonético, alfabético y silábico.

  • El método fonético. Parte del sonido de la letra como unidad mínima –por ejemplo, la s no se aprende como ese, sino como sssss– para, posteriormente, relacionarlo con la grafía. Este método tiene un importante número de defensores, que consideran que ayuda a los niños a comprender más fácilmente la relación entre fonema y letra –en definitiva, entre habla, lectura y escritura– y a articular las palabras de forma correcta y sin errores. Sin embargo, también se critica que a los 4 o 5 años, cuando se empieza a leer, los pequeños todavía no tienen interiorizado el concepto de fonema en el que se basa toda la técnica.
  • El método alfabético. Es el más antiguo de todos –nació antes de Cristo– y posiblemente el más popular en España. Casi todos los mayores de 30 años hemos aprendido a leer y escribir con este sistema que se basa en trabajar la forma y el nombre de cada una de las letras de manera independiente para, después, combinarlas creando sílabas y palabras. Se empieza con las vocales, en el orden i, o, a, e, u, se sigue con las consonantes, generalmente con la p o la m que resultan más fáciles para los niños, y con ellas se van formando las primeras sílabas y palabras.
  • El método silábico. Es un derivado del fonético y el alfabético, con la variante de que toma a la sílaba como unidad mínima, lo que permite a los niños captar mejor este sonido y aprender a leer con más facilidad.

No son estas las únicas ventajas del enfoque tradicional de la lectoescritura. Los especialistas le reconocen –más el silábico y el fonético que el alfabético– algunos beneficios sobre el aprendizaje.

Así, ayuda a la memorización de las grafías, a la correcta articulación de las sílabas y palabras, al aprendizaje de las reglas gramaticales y a la precisión en la lectura y la escritura.

Tanto es así que algunos países, como Francia, se están planteando volver a aplicarlo en sus colegios y desterrar el método global, que, en opinión de sus autoridades, ha favorecido el aumento de la dislexia.

Los expertos tampoco obvian las importantes desventajas pedagógicas que provocaron que estas técnicas se fueran desterrando de nuestro sistema educativo.

La principal es que el sistema tradicional no respeta el ritmo madurativo de los niños, les fuerza a leer y escribir de forma mecánica, sin comprender lo que están haciendo.

¿Y qué pasa si un niño ya está capacitado para empezar a leer a los 3 años, mientras que su compañero es incapaz de seguir el ritmo que el profesor impone en clase? Además, al insistir tanto con letras y sílabas, los niños asimilan muy bien el código, pero no entienden el concepto, no comprenden que la sílaba aprendida solo tiene sentido si va dentro de un conjunto con significado completo, como ‘Pepito’ o ‘el perro tiene rabo’.

El enfoque global

Para superar estos inconvenientes, las últimas leyes educativas aprobadas en España empezaron a preconizar unas nuevas técnicas de enseñanza de la lectoescritura, denominadas analíticas y que se caracterizan por partir de unidades con significado completo, ya sea una palabra o una frase. Quizá el más utilizado en nuestros colegios sea el llamado método global, que trabaja con palabras apoyándose en las imágenes que las identifiquen para que el niño comprenda el concepto desde el principio.

Este sistema tiene la ventaja de que permite comenzar la enseñanza de la lectura y la escritura a partir de los 3 años.

Para ello, los profesores llenan la clase de carteles con palabras –el nombre de cada alumno escrito en su mesa y en su perchero, el nombre identificativo de cada objeto del aula, el título de los dibujos que han realizado los niños y que están colgados en las paredes…– que tengan relación con el mundo de los pequeños.

Así, gracias a su memoria visual, los niños reconocen letras, incluso frases –¿a qué tu hijo lee con soltura Coca-Cola en la lata de refresco?–, y las relacionan con las imágenes.

Tras muchas, muchas repeticiones, los niños ya están preparados para leer frases o, incluso, textos con esas palabras aprendidas.

El resto de los elementos de la oración, como los verbos, los reconocen por deducción, a través de las relaciones que existen entre todos los componentes de la frase.

De esta forma, los niños aprenden por curiosidad y por comprensión y entienden perfectamente lo que leen.

Sin embargo, el sistema global también presenta algunos problemas, fundamentalmente las faltas de ortografía, a pesar de que a los niños también se les enseña a copiar las palabras que leen en los carteles.

Y es que, aunque ellos comprenden globalmente un texto, no conocen el código de escritura y la estructura de sílabas y palabras.

 Otro problema es que en el mundo existen más palabras que las que le presenta su profesor, lo que limita su vocabulario y provoca que, si al leer no reconocen alguna de ellas, se la inventen.

Métodos mixtos y sistema constructivo

Pero como no todo lo global es negativo y no todo lo tradicional “está pasado de moda”, en los últimos años muchos colegios han empezado a implantar métodos mixtos que recogen lo mejor de ambos.

Así, ahora se combina la presentación de palabras y frases enteras con el análisis minucioso de las letras y las sílabas que las forman.

Un ejemplo: una vez que los niños conocen la palabra ‘perro’, el profesor escribe una frase que la contenga y le anima a que la encuentre en el texto, le enseña cada una de las letras que la forman, le explica que la p con la e es pe, la pronuncia repetidamente para que capte su sonido y le muestra otras palabras que empiezan por la misma sílaba.

A pesar de tantos métodos y técnicas diferentes, hay algunos expertos que apuestan por obviarlas y buscar un aprendizaje más natural de la lectoescritura. Eso es precisamente lo que preconiza el sistema constructivista, que respeta el ritmo madurativo del niño y que parte de la base de que aprendemos a leer y escribir para comunicar.

Desde el primer día, al niño se le invita a leer y a escribir “como los mayores”. Y él lo hace, apoyándose en imágenes e interpretando el texto a su manera. Por supuesto, luego el profesor se pone a su lado y lo hace correctamente.

También se le anima a que busque las letras que conoce –el abecedario siempre está presente en clase– y las palabras que ya ha visto antes, como su nombre –es lo primero que aprende en casa y se trabaja en clase– o una marca comercial que ha visto impresa en cualquier producto de consumo.

Y así, poco a poco –según el ritmo de maduración de cada niño– y a base de leer todos los días –, aprenderá las claves y códigos de escritura. De hecho, hay niños que ya leen con sólo 3 años de edad.

El aprendizaje de la escritura es también muy natural para los pequeños.

De hecho, todos siguen las mismas pautas: Si se le pide a un niño que escriba su nombre, primero dibujará un garabato, luego unas bolitas, después unos palotes, y más tarde las pseudoletras, que son parecidas a las letras, pero ‘mal escritas’, tumbadas, puestas al revés.

Las primeras que aprenden son las vocales. Por eso, no te extrañes si ves un cuaderno de tu hijo con un dibujo de un gato y debajo pone ao o gaot. Terminará haciéndolo bien. Recuerda que así fue como aprendió a hablar.

A qué edad empezar y cómo ayudarle desde casa

¿A qué edad deben empezar a leer y escribir los niños? Nuestra legislación dice que en Primaria, es decir, a los 6 años. Eso no significa que antes no puedan conocer las bases de la misma.

De hecho, tanto el método tradicional –que a los 3 años comienza con la grafomotricidad para practicar los movimientos de la escritura– como el global y el constructivista –que enseñan palabras y textos desde los 3– trabajan esta materia en Preescolar.

De cualquier forma, y partiendo de la base de que no todos los alumnos progresan a igual ritmo ni tienen la misma madurez mental y de que la enseñanza, por tanto, debe ser individualizada, los especialistas consideran que un niño estará preparado para leer y, sobre todo, para escribir cuando adquiera el nivel intelectual adecuado, una capacidad lingüística satisfactoria, un desarrollo sensorial y psicomotor correcto –coordinación entre mano y ojo– y una estimulación familiar y escolar apropiada.

Pero el verdadero interés por la palabra escrita puede retrasarse si no lo despiertas desde casa. Estas son algunas medidas:

  • Los niños imitan a su padres. Si te ven leyendo el periódico todos los días, es posible que un día descubras que él también hace lo mismo.
  • Lee diariamente un cuento con el niño: Primero hazlo tú y después anímale a que lo intente él. Si aún no sabe, lo interpretará a su manera. Jugad a descubrir en el texto letras y palabras que conozca.
  • Despierta su curiosidad por los mensajes escritos. Explícale lo que aparece escrito en cualquier objeto de su entorno: en la caja de cereales, en su jarabe para la tos, en una valla publicitaria… Así le enseñas nuevas palabras y fomentas su curiosidad. Terminará preguntándote continuamente “¿qué pone ahí?”
  • Repasad juntos sus trabajos de clase. Valora su esfuerzo y evita presionarle.
  • Fichas y cartilla también en casa. Pregunta a su profesor por el material más adecuado para trabajar con tu hijo. Cada uno de los sistemas de lectoescritura usa herramientas distintas. La cartilla es el instrumento clásico del método tradicional y las fichas que identifican las imágenes con sus nombres, uno de los más adecuados para seguir el método global en casa.

Asesoramiento: Gema Aguado, profesora de Educación Infantil y especialista en Pedagogía, y Mª Jesús Álava, especialista en psicología educativa y clínica.

Gema Martín

Источник: https://www.guiadelnino.com/educacion/el-nino-de-6-a-10-anos/los-metodos-para-que-los-ninos-aprendan-a-leer

¿Cuáles son los mejores métodos para enseñar a leer?

Cómo enseñar sílabas a los niños
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El aprendizaje de la lectura es, sin duda, el objetivo más importante de la escolaridad. Los niños están deseosos de conocer el código escrito para poder descifrar el mundo mágico que esconden los textos escritos.

Y los padres ansían ver a sus pequeños leyendo. A ninguno de los muchos aprendizajes que los niños reciben en la escuela prestan tanta atención los padres como al de la lectura. Y no les falta razón, ya que dificultades para aprender a leer suelen ir asociadas al fracaso escolar.

Métodos para enseñar a leer

Existen varios métodos para enseñar a leer y los colegios, por diferentes razones, se inclinan por uno u otro. Es verdad que al final todos los niños aprenden a leer, pero la tarea puede resultar más fácil o difícil en función del método elegido.

Y también es verdad que para los niños que tienen dificultades con la lectura, esas dificultades pueden ser más acentuadas en función del método. Por eso la elección del método es una cuestión sumamente importante.

Vamos a analizar aquí las principales ventajas e inconvenientes que tiene cada uno de los tres principales métodos para enseñar a leer: global, silábico y fonético.

El método global consiste en enseñar a leer directamente las palabras o incluso las frases. Se comienza por las palabras más familiares para el niño y se va extendiendo ese aprendizaje a palabras nuevas, para ir incrementando el vocabulario visual.

El problema de este método es que hay decenas de miles de palabras que el niño debe aprender, por lo que se trata de un aprendizaje tremendamente largo.

De hecho, con un método global puro el niño nunca llegaría a ser un buen lector pues siempre se podría encontrar con alguna palabra que no hubiese visto anteriormente y que no podría leer.

Son pocos los colegios que utilizan métodos globales puros, ya que suelen comenzar por las palabras, pero posteriormente enseñan a descomponerlas en sílabas y grafemas. Con lo cual se transforman en métodos silábicos y fonéticos. Se les suele llamar métodos mixtos).

Un segundo método, muy utilizado en español, es el silábico. Con este método la cantidad de aprendizajes a realizar se reduce considerablemente porque el número de sílabas es bastante menor que el de palabras. Aun así, la cantidad de sílabas existentes en español supera el millar.

Esto significa tener que aprender más de mil asociaciones entre formas escritas y pronunciación para poder leer bien cualquier palabra. Por lo que los niños se pueden encontrar palabras formadas por sílabas desconocidas (por ejemplo “fruncir” con la sílaba “frun” que no podrán leer).

Finalmente, el método fonético requiere aprender la pronunciación de cada letra. O dicho con más precisión, de cada grafema, ya que algunos grafemas están formados por dos letras (ch, ll, rr, qu, gu). De esta manera, en español, el escolar solo tiene que aprender a pronunciar los 30 grafemas para convertirse en lector.

Con los métodos fonéticos no importa que la palabra sea familiar o desconocida o que haya visto antes las sílabas que la componen. Sólo tiene que saber la pronunciación de los treinta grafemas. Por ello, en los sistemas alfabéticos, antes o después, todos los métodos tienen que terminar por enseñar las reglas de conversión de grafemas en fonemas.

De lo contrario el niño no llegaría a ser un lector competente.

Este es el método para enseñar a leer que utilizamos en Smartick Lectura, el método de aprendizaje de lectura y comprensión lectora que se adapta al ritmo y capacidad de cada niño.

Ventajas e inconvenientes de cada método

Parece evidente que los métodos fonéticos son los más rápidos y eficaces. ¿Por qué entonces no son los que se utilizan en todos los colegios? Se dice a favor de los métodos globales que son más motivadores.

Pero realmente no hay nada más motivador para un niño que comprobar que con unos pocos aprendizajes, tal como sucede con el método fonético, ya es capaz de leer. Y de hecho, en pocos meses, la mayoría de los niños adquieren esos aprendizajes.

Desde el principio el niño siente una gran ilusión al ver que en cuanto conoce las vocales y unas pocas consonantes ya puede leer muchas palabras.

En cuanto al método silábico, tiene la ventaja de que la sílaba es una unidad del lenguaje muy intuitiva que todos los niños conocen desde muy pequeños. Pero son muchas las asociaciones que tienen que aprender hasta poder ser capaces de leer.

La mejor forma de enseñar a leer

El inconveniente del método fonético es que los fonemas aisladamente son difíciles de pronunciar. Pero si se comienza con las vocales y algunas consonantes pronunciables como la “sssss” o la “mmm” o la “ffff” el niño capta enseguida el concepto de fonema.

Además, deben combinar cada fonema que aprenden con las vocales para formar sílabas que les resulten más sencillas de pronunciar. Pero manteniendo la identidad del fonema. Es decir, sabiendo que la “s” unida a la “a” es “sa” pero la “a” unida a la “s” es “as”.

Con este procedimiento los niños aprenden a leer muy rápido y sin problemas.

Y además este método cuenta con el respaldo de la neurociencia ya que recientemente se ha comprobado que el aprendizaje de las reglas grafema-fonema es lo que realmente consigue formar los circuitos cerebrales responsables de la lectura en el cerebro.

En Smartick Lectura enseñamos el sonido y cómo se escribe cada letra del abecedario del español a través de cuentos cortos.

Video: la letra A

En este vídeo se explica cómo se pronuncia y escribe la letra A con el apoyo de un cuento con varias palabras que la contienen. En Smartick Lectura utilizamos estos vídeos de apoyo para enseñar a los niños a conocer y escribir cada letra del abecedario.

Si quieres que tu hijo aprenda a leer con los cuentos de cada letra, regístrate en Smartick Lectura y pruébalo gratis.

Para seguir aprendiendo:

  • Lectoescritura: todo lo que necesitas saber
  • Método de lectura para niños Smartick Lectura
  • Aprender a leer, la tarea más importante
  • Aprender a leer jugando es posible
  • La conciencia fonológica ayuda a leer bien

Источник: https://www.smartick.es/blog/lectura/metodos-para-ensenar-a-leer/

11 trucos para enseñar a leer a los niños

Cómo enseñar sílabas a los niños

La lectura es uno de los hábitos más bellos que podemos transmitirle a nuestros hijos, pues no sólo es una forma de ejercitar nuestro cerebro, sino que nos permite cultivar nuestra mente y transportarnos a otros mundo mágicos y maravillosos.

Si eres amante de la lectura, seguro deseas transmitirle ese amor por los libros a tu hijo. Una forma bonita de comenzar a hacerlo, es enseñándole a leer. Te compartimos 11 trucos para enseñarle a leer a los niños.

Los niños son curiosos por naturaleza, pero cuando nos observan haciendo algo, ésto llama su atención y su curiosidad aumenta. Antes de comenzar a enseñarles a leer, deberemos atraerlos a la lectura y los libros, y la mejor forma de hacerlo es poniendo el ejemplo: que nos vean leyendo un libro.

Cómprale libros

Además de poner el ejemplo leyendo libros de nuestro agrado, otra forma de comenzar a acercarlos a los libros y que vayan familiarizándose con ellos es comprándoles libros infantiles. Asegurémonos que sean adecuados para su edad y que llamen la atención.

Recuerda que los niños aprenden a través del juego, así que entre más colorido sea un libro, probablemente le atraerá más. Busca libros que tengan ilustraciones llamativas y si es posible, de sus personajes favoritos.

Léele a diario

Una vez que tengas un par de libros para ellos, léeselos a diario. Así poco a poco irán ampliando su vocabulario y aprendiendo palabras nuevas. Además, se irán familiarizando con las historias, lo que ayudará en el futuro a identificar con mayor facilidad las palabras cuando esté aprendiendo a leer.

Algo que hago cuando le leo a mi hija y que me aconsejó una amiga que es maestra, es que al leerle un cuento, vaya señalando con mi dedo debajo de la palabra que voy diciendo en voz alta, para que les ponga mayor atención y vea que son ellas quienes cuentan la historia.

Tarjetas para aprender el abecedario

Ahora sí, ¡llegó el momento de comenzar a leer! Existen diversos métodos para enseñar a leer a los niños, pero si deseamos seguir el método tradicional, lo primero que deberemos hacer será enseñarle las letras de forma individual. La forma más sencilla de comenzar es enseñándole las vocales y después pasar a las consonantes.

Puedes hacer tarjetas para que practiquen y después jueguen a identificar las letras. En este momento solo enfóquense en que aprenda a reconocerlas y las llame por su nombre, más adelante podrán incluir los fonemas.

Jueguen a identificar las letras en diferentes lugares

Cuando los niños están aprendiendo a leer, es común que pongan particular atención a todas las palabras que les rodean y que antes no parecían notar, como los letreros en las calles o en el supermercado. Usualmente esto ocurre ya que están aprendiendo palabras completas, pero podemos comenzar desde antes haciéndolo con letras.

Mientras van al supermercado, esperan el alto en un semáforo o tienen algún folleto en mano, puedes ayudarle a identificar cada letra.

Por ejemplo, si el letrero pone «Vegetales», pídele y ayúdale a que identifique las letras. Puede que solo identifique las vocales y solo algunas consonantes, pero no lo presiones ni te desesperes.

Recuerda hacerlo como un juego: celebra cuando logre hacerlo correctamente y apóyalo cuando tenga dudas.

Practiquen el sonido de cada letra

Una vez que tu hijo se haya familiarizado con el abecedario, pueden comenzar a practicar los fonemas de cada letra. Esto es importante para que posteriormente pueda leer correctamente las palabras, haciendo la conexión entre cada letra escrita y el sonido o pronunciación que debemos darle.

Puedes apoyarte nuevamente con tarjetas que utilizarse para mostrarle el abecedario, ahora añadiendo su fonema mientras practican, diciéndole: «esta es la letra 'eme' y se pronuncia 'mmm'». Conforme vaya reconociendo los sonidos, después puedes mostrarle cómo suena la «m» cuando la juntas con una vocal como la «a», y así sucesivamente.

Recorta las palabras en sílabas

Otro truco para enseñarle a leer a los niños, es recortar las palabras en sílabas utilizando tarjetas y haciendo de ello un juego. Puedes decirle una palabra y pedirle que la arme con las sílabas, o bien, darle una palabra colocando las tarjetas de forma desordenada y que ellos (con tu ayuda, claro) coloquen cada sílaba en el lugar correcto.

Jueguen a completar palabras

Otra forma divertida de aprender a leer y practicar las letras y palabras, es jugando con palabras o frases incompletas. Esto puede ser, omitiendo una letra en el caso de las palabras sueltas, o bien, omitiendo una palabra en el caso de las oraciones.

Recuerda darle varias opciones para que pueda elegir la correcta y siempre apoyarle. Si no lo logra al primer intento, dile que pruebe de nuevo, pero sin presionarle, pues la idea es que el aprendizaje sea algo divertido y placentero para él.

Ayúdalo a memorizar palabras que utilice frecuentemente

Un buen truco para enseñarle a leer es permitirle que memorice las palabras que utilice frecuentemente. Algunas personas consideran que al memorizarlas no están realmente leyendo, pero al conocerlas de memoria les ayudará a identificar en otras palabras esas sílabas y les será más sencillo aprender palabras nuevas.

También, puedes enseñarle palabras completas en tarjetas, que sean sobre temas de su interés, como nombres de la familia, alimentos, personajes o animales, para que se los aprenda de forma global y después pueda comenzar a formas oraciones con las tarjetas.

Apóyate con vídeos de canciones

Ahora con en nuestras manos, podemos apoyarnos de infinidad de recursos para enseñarle a leer a nuestros hijos: desde vídeos de canciones y rimas, hasta ejercicios y juegos divertidos con los que podrán reforzar la lectura. Basta con hacer una búsqueda sencilla para encontrar muchos ejemplos que podemos utilizar en casa.

Activa los subtítulos en las películas y programas que mire

Finalmente, un truco que también ayuda a los niños a aprender a fortalecer su lectura y practicarla, es activando los subtítulos en las películas y programas que mire en la televisión en casa.

Con estos trucos, y un poco de paciencia pero mucha motivación y entusiasmo, podrás apoyar la enseñanza de la lectura a tu hijo. Recuerda que para ellos siempre será más fácil aprender jugando y que cada niño aprende y madura a su propio ritmo. No lo presiones y hagan que aprender a leer sea una actividad divertida para ambos.

Fotos | iStock

Источник: https://www.bebesymas.com/educacion-infantil/11-trucos-para-ensenarle-a-leer-a-ninos

Métodos para enseñar a leer a los niños

Cómo enseñar sílabas a los niños

La lectura es una de las habilidades básicas para el aprendizaje. No es casual que sea una de las primeras enseñanzas que reciben los niños en la escuela. No obstante, aunque la lectura abre un mundo de posibilidades ante los pequeños, descifrar las primeras palabras no es tarea fácil, ni para el aprendiz ni para el maestro.

Enseñar a leer demanda mucha paciencia y el uso de buenos métodos. En este sentido, existen dos grandes métodos para enseñar a leer a los niños, como indicó un estudio realizado en la Universidad de Palencia: los métodos sintéticos y los métodos analíticos o globales.

El método sintético

El método sintético es el más tradicional, por lo que suele ser el que más se usa en las escuelas para enseñar a leer.

Se sustenta en el análisis fragmentado de cada palabra, para luego unir todas las partes y conferirles un significado.

 Es decir, primero se enseñan las letras y sus sonidos y luego se van uniendo en diversas combinaciones que dan lugar a las sílabas, las palabras y más tarde a las frases.

Este método se encuentra en la base de la mayoría de las metodologías que se utilizan en la actualidad en las escuelas primarias, como el método alfabético (basado en el aprendizaje de las vocales y consonantes), el fonético (basado en el aprendizaje de los sonidos de las letras) y el silábico (sustentado en el aprendizaje de sílabas), según explica un estudio de la Universidad de Valladolid.

Los beneficios:

  • Utiliza un procedimiento simple que relaciona cada letra con su fonema o sonido por lo que resulta bastante fácil de aprender.
  • Ofrece resultados rápidos pues una vez que el niño ha aprendido los sonidos de las letras, puede leer nuevas combinaciones aplicando la deducción.
  • La asociación de recursos didácticos (como imágenes, sonidos o movimientos) son muy eficaces para facilitar el aprendizaje.
  • A medida que el niño avanza en el aprendizaje de las combinaciones de letras, va siendo capaz de leer con mayor facilidad las palabras y algunas frases sencillas.

Las desventajas:

  • Estimula una lectura mecánica, por lo que el niño tarda más en comprender las palabras y su significado.
  • Durante la primera parte del aprendizaje resulta difícil entender las palabras como un todo, por lo que es común que aparezca el silabeo.
  • No favorece una lectura rápida, la mayoría de los niños que aprenden con este método realizan una lectura visual (con el sonido); es decir mueven la boca mientras leen, lo cual hace que la lectura sea más lenta.
  • No fomenta la comprensión de las palabras, por lo que aprender a leer suele ser menos motivador.

El método analítico o global

El método global se apoya en el trabajo con la palabra como un todo, asociada a un significado. En vez de enseñar primero las letras para luego unirlas, con este método se aprenden primero las palabras y su significado y más tarde, por deducción, se aprenden los sonidos de cada letra y de cada combinación silábica.

Por lo general se suele asociar con imágenes que representan el significado de cada palabra, por ejemplo: se presenta la palabra elefante acompañada de la imagen correspondiente. De esta manera, cuando los niños ven las imágenes, son capaces de identificar de qué se trata y comprenden rápidamente su significado.

Los beneficios:

  • Permite enseñar a leer desde muy temprano (incluso a los 3 años de edad) porque se trata de un método muy intuitivo.
  • Es muy eficaz para comprender rápidamente el significado de las palabras y leer con mayor fluidez.
  • Después de varias repeticiones, los niños están preparados para leer frases completas, que poco a poco se irán complejizando.
  • Los niños se muestran muy motivados con este método porque son capaces de comprender lo que leen.

Los inconvenientes:

  • Es común que aparezcan más faltas de ortografía, sobre todo cuando los sonidos son parecidos como en el caso de la “b” y la “v” y la “s” y la “c”.
  • En ocasiones se dificulta la lectura de palabras de difícil representación, como en el caso de las emociones, los conceptos abstractos o los sonidos onomatopéyicos.
  • Es difícil que el niño aprenda a silabear y deletrear.
  • Puede aumentar las probabilidades de que se produzca una dislexia.

¿Cuál es la mejor solución para enseñar a leer a niños?

Aunque a primera vista el método analítico y el global pueden parecer contrapuestos e incluso incompatibles, lo cierto es que se pueden utilizar de manera complementaria para potenciar el aprendizaje de la lectura. Por eso, en vez de decantarse por uno u otro método, la mejor solución es emplear ambos procedimientos usando un método mixto, según la edad del niño.

Por consiguiente, se puede comenzar alrededor de los 3 años con la enseñanza de palabras sencillas asociadas a imágenes y más tarde, a partir de los 5 o 6 años, iniciar con el deletreo y el silabeo, es decir, con la descomposición de las palabras.

Источник: https://www.etapainfantil.com/ensenar-leer-ninos

Estrategias para enseñar a leer y escribir

Cómo enseñar sílabas a los niños

Lectoescritura , en educación, se refiere a ese período donde los niños pequeños, entre 4 y 7 años de edad, acceden a leer y escribir. En realidad, no hace referencia a un concepto definido sino a un proceso compuesto por muchos conceptos que en su entramado han dado lugar a diversas teorías científicas de tal proceso.

Los maestros saben que ese período es crucial porque los niños deben aprender a leer y luego leer para aprender otros temas y por esto deben observar detalladamente cómo los niños evolucionan en sus logros.

Cuando el maestro estudia sobre la lectoescritura inicial se enfrenta con teorías, investigaciones y estrategias de la práctica educativa que tienen distintos enfoques como el socio-cultural, el constructivista y la psicolingüística.

En torno a la lectoescritura existen múltiples métodos y teorías que los fundamentan. Unos se centran en los aspectos más formales del aprendizaje y tratan el proceso desde las partes hacia el todo, es decir, partiendo de las letras, hacia las silabas, posteriormente las palabras y luego las frases.

Otros métodos son constructivistas y atienden a teorías que insisten en que la percepción del niño comienza siendo sincrética, captando la totalidad y no adentrándose en los detalles, parten del todo y presentan al niño palabras completas con su correspondiente significado.

Los educadores son conscientes de la necesidad de conocer los diferentes métodos y conocer sus alumnos para escoger las mejores estrategias de la enseñanza aprendizaje de la lectoescritura.

Método Silábico

El método silábico se les adjudica a los pedagogos: Federico Gedike (1779) y Samiel Heinicke, el método se define como el proceso mediante el cual se enseña la lectoescritura y consiste en la enseñanza de las vocales. Posteriormente la enseñanza de las consonantes se van cambiando con las vocales formado sílabas y luego palabras.

Proceso del método silábico:
1. Se enseñan las vocales enfatizando en la escritura y la lectura.

2. Las consonantes se enseñan respetando su fácil pronunciación, luego se pasa a la formulación de palabras, para que estimule el aprendizaje.

3. Cada consonantes se combina con las cinco vocales en sílabas directas así: ma, me, mi, mo, mu, etc.

4. Cuando ya se cuenta con varios sílabas se forman palabras y luego se construyen oraciones.

5. Después se combinan las consonantes con las vocales en sílabas inversas así: am, em, im, om, um y con ellas se forman nuevas palabras y oraciones.

6. Después se pasa a las sílabas mixtas, a los diptongos, triptongos y finalmente a las de cuatro letras llamadas complejas.

  1. Con el silabeo se pasa con facilidad a la lectura mecánica, la expresiva y la comprensiva.

8. El libro que mejor representa este método es el silabario.

Método Alfabético

Desde que se inició durante la antigüedad la enseñanza de la lectoescritura en forma, sistematizada, se ha empleado el Método alfabético.  Este método se viene usando desde las edad Antigua, Media y Moderna, recibió el nombre de Alfabético por seguir el orden del alfabeto.

Según Giuseppe Lombardo Radice, su aplicación requiere del seguimiento de estos pasos.

1- Se sigue el orden alfabético para su aprendizaje

2-Cada letra del alfabeto se estudia pronunciando su nombre: a; be, ce; de; e; efe; etc.

3- La escritura y la lectura de las letras se va haciendo simultáneamente.

4- Aprendiendo el alfabeto se inicia la combinación de consonantes con vocales, lo que permite elaborar sílabas., la combinación se hace primero con sílabas directas, ejemplo: be, a: ba; be. e; be, etc. Después con sílabas inversas ejemplo:

a, be: ab, e, be: ed, i, be: ib, o be: ob, u be: ub y por ultimo con sílabas mixtas.  Ejemplo: be, a, ele, de, e: de, e: balde.

5- Las combinaciones permiten crear palabras y posteriormente oraciones.

6- Posteriormente se estudian los diptongos y triptongos; las mayúsculas, la acentuación y la puntuación.

7- Este método pone énfasis en la lectura mecánica y posteriormente a la expresiva (que atiende los signos de acentuación, pausas y entonación) y después se interesa por la comprensión.

 Método Fonético  Fónico

Proceso que sigue la aplicación del método fonético o fónico:

1. Se enseñan las letras vocales mediante su sonido utilizando láminas con figuras que inicien con la letras estudiada.

2. La lectura se va atendiendo simultáneamente con la escritura.

3. Se enseña cada consonante por su sonido, empleando la ilustración de un animal, objeto, fruta, etc. Cuyo nombre comience con la letra por enseñar, por ejemplo: para enseñar la m, una lámina que contenga una mesa; o de algo que produzca el sonido onomatopéyico de la m, el de una cabra mugiendo m… m… etc.

4. Cuando las consonantes no se pueden pronunciar solas como; c, ch, j, k, ñ, p, q, w, x, y, etc., se enseñan en sílabas combinadas con una vocal, ejemplo: chino, con la figura de un chino.

5. Cada consonante aprendida se va combinando con las cinco vocales, formando sílabas directas; ma, me, mi, mo, mu, etc.

6. Luego se combinan las sílabas conocidas para construir palabras: ejemplo: mamá, ama memo, etc.

7. Al contar con varias palabras, se construyen oraciones ejemplo: Mi mamá me ama.

8. Después de las sílabas directas se enseñan las inversas y oportunamente, las mixtas, las complejas, los diptongos y triptongos.

Fuente: https://ptyalcantabria.wordpress.com

Источник: https://www.imageneseducativas.com/estrategias-para-ensenar-a-leer-y-escribir-2/

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