¿Cómo funciona el proceso de quitar el pañal?

Retirada del Pañal

¿Cómo funciona el proceso de quitar el pañal?

Antes de comenzar el proceso de quitar el pañal debes saber que hay que tomárselo con tranquilidad y sin agobios: el proceso requerirá cierta vigilancia de tu parte, ya que tendrás que observar al niño y captar sus señales para saber cuándo necesita el orinal. Así que es necesario que le dediques tiempo y te armes de paciencia.

Antes de pensar en retirar pañal tenemos que iniciar un proceso de preparación con el niño o niña. La edad adecuada para el inicio es en torno a los 24 y 30 meses. Debemos ser conscientes que el control de esfínter es un proceso natural, por tanto, no tendremos prisa.

Los niños en esta etapa tienen que saber conceptos como seco y mojado, por ello, cuando lavemos las manos de nuestros peques podremos jugar y decirles, “ahora tus manos están mojadas, vamos a secar tus manos; ahora están secas”.

Otro de los pre-requisitos antes de pensar en retirar pañal es que los niños y niñas aprendan a vestirse (quitarse y ponerse el pantalón y los calzoncillos o braguitas). Además, es importante que los niños asocien palabras a las acciones, como subir el pantalón y bajar el pantalón.

Los niños para este punto, deben conocer el vocabulario del baño, en algunos casos nos podemos apoyar en pictogramas, así como en cuentos infantiles.

Por otro lado, debemos enseñar para qué sirve el váter: donde se hace el pipi y la caca (cuando haga pipi le diremos antes de quitarle el pañal que ha hecho pipi y está mojado, ahora tenemos que cambiarle y le contamos y enseñamos que el pipi se hace en el váter).

Es muy importante valorar la capacidad de retención del niño o niña. Cuando poco a poco el niño vaya ganando en conocimiento sobre el uso del baño, buscaremos momentos tranquilos en los que tenga interés por aprender a ir el baño.

Tratemos este proceso de manera natural, sin presiones ni comparaciones con otros niños.

No vamos a planificar que el niño termine el proceso de aprendizaje en un número de días establecidos, pues le llevará su tiempo y cada niño es único.

¿Cómo entreno a mi hijo para retirar el pañal?

Antes de dar pautas específicas, recordaros que todavía no retiramos pañal. Ahora comienza el entrenamiento preparatorio para una futura retirada del pañal, la cual se hará en fases posteriores. En la fase de entrenamiento observaremos a nuestro hijo para ver cuando hace pis o caca y controlar horarios, así como los tiempos en que está seco y mojado.

Al principio, haremos visitas al baño (retiramos pañal en ese momento y lo sentamos en el orinal o váter cada 30 minutos, esto es aproximado). La consigna puede ser: “Vamos a hacer pipí al váter” o “Vamos a hacer pipí en el orinal”.

No obligamos al niño en ningún momento ni a ir al baño ni a quedarse sentado en el váter. Siempre reforzamos los intentos (aunque no haga pipi, decimos “bien”). Si sale un pipi o una caca entonces reforzaremos con aplausos, sonrisas y alegría.

Se pueden poner sellos o dar gomets.

En casa, como se hace en la Escuela Infantil, vamos a crear una rutina de ir al baño, debemos de sentarlos en la taza del váter cada 20-30 minutos aproximadamente de forma regular (para mayor éxito hacerlo coincidir con los momentos que es más frecuente que el niño/a haga pipi, por ejemplo: después de la siesta, al ratito de comer, por la mañana…)

Nunca debemos obligarlos a mantenerse en la taza del váter, ni tampoco que permanezcan más de 5-10 minutos si no hacen pis. Reforzar mucho todos los logros en este aprendizaje. Por ejemplo: “¡Muy bien!, ¡Fenomenal! ¡Qué mayor, estás aprendiendo a hacer pipí como los mayores!”.

Si se hace pipí en la braga-pañal podemos decirle: “Mira la braguita está mojada, no te has dado cuenta y ahora estás sucio, venga vamos a cambiarte, y la próxima vez a ver si lo haces en el váter o en el orinal”. Cuando muchas veces haga pis en el orinal o en váter tanto en casa como en clase, y previa coordinación con su profesora, pasaremos retirar el pañal por el día.

Ahora sí, llegó el momento ¡Adiós Pañal!

Sin ninguna excepción quitaremos ya siempre el pañal por el día. El pañal de las siestas o de la noche aún lo mantendremos porque en la mayoría de los niños es un aprendizaje posterior. El procedimiento es el mismo que en el paso anterior. Reforzar mucho todos los logros en este aprendizaje.

“Quitamos pañal por el día, lo dejamos en las siestas y en las noches”

En primer lugar, debemos haber pasado por las fases anteriores de aprendizaje, preparación y entrenamiento antes de pasar a la fase de retirar pañal.

Otra de las cosas muy importantes, es coordinar con la profesora de la escuela infantil, pues de repente llegan 10 niños sin pañal al cole y puede ser un “caos” tanto para a profesora como para el niño o niña que necesita una atención especial.

Una vez hemos coordinado con la profesora la retira de pañal y, teniendo en cuenta que el niño está preparado a nivel madurativo y que se ha entrenado antes con pañal, entonces pasamos a su retirada de la siguiente forma:

  1. Empezaremos un sábado, para tener dos días antes de llevarle a la escuela sin pañal. También podemos aprovechar puentes y vacaciones.

  2. Avisaremos al niño que nos llame cuando tenga la necesidad de hacer pipí. Le diremos que de ahora en adelante solo va a usar pañal para ir a dormir la siesta y por la noche. Recomendamos sentar al niño siempre por la mañana, nada más levantarse, antes de la siesta y antes de dormir (estos momentos serían fijos).

  3. Le vigilaremos y aproximadamente cada hora le acompañaremos a hacer pipí. Más los momentos fijos establecidos. Evitaremos preguntarle si tiene pis, pues seguramente diga que no. La consigna es: “Ahora toca hacer pipí”.

  4. Cada vez que el niño se siente en el váter u orinal se le reforzará positivamente, pese a que el pipí no salga. Si no hay pipí, se le dirá que no pasa nada y que probaremos en otro momento. Nunca nos enfadamos. Si sale el pipí se animará al niño y se le reforzará positivamente con palabras de refuerzo: “muy bien”.

  5. Hay niños que controlan en poco tiempo, otros tardan más, todo depende del ritmo de maduración del niño. ¡No hay prisa!

“No nos enfadamos”

Cuidado con enfadarnos, pues los escapes son parte de este aprendizaje.

Es normal que alguna vez tengan algún accidente, pero si les prestamos mucha importancia o nos enfadamos mucho hay más posibilidades de que se repita, por el contrario debemos entenderlos y dar mucha atención cuando haga pipi en el baño.

Podemos decirle: “Mira has manchado las braguitas/los calzoncillos de pipi y ahora estás sucio, así que ayúdame a quitarte esa ropa sucia y ponerte una limpia”.

No es un reto de un día retirar el pañal. Si nos planteamos dejar el pañal, no es conveniente que lo asumamos como un reto de un período exacto. Existen algunos métodos que plantean la eliminación del pañal en tres días o una semana. Sin embargo, el control de esfínter es un proceso madurativo y la retirada de pañal se debe hacer de forma natural, cuando el niño esté preparado.

Quitamos el pañal por las noches y en las siestas

Una vez el niño ha dejado el pañal por el día, pasaremos a quitar el de la noche y en la siesta.

Para ello, primero tenemos que controlar la cantidad de pipí nocturno o en la siesta, cuando el niño o niña despierte muchas mañanas o tardes (de la siesta) con el pañal seco y/o casi seco, podrá ser un buen momento para dar el paso de retirada del mismo.

Recomendamos la utilización de un pijama cómodo y fácil de poder quitar. Podemos dejar una luz por si se despierta por la noche y le explicamos al niño que es mayor y no llevará el pañal por la noche, con frases positivas.

Además le diremos que puede ir solito o solita al baño o llamar a papá o mamá para que le acompañe. Es importante, antes de ir a dormir sentarlo en el váter u orinal para hacer pipí. Para poder tener un buen hábito en casa, recomendamos que el niño con ayuda de papá o mamá, si usa el orinal, tire el pipí del orinal al váter.

Cuentos Infantiles de Apoyo

  • TODO SOBRE LA CACA
  • ¿PUEDO MIRAR EN TU PAÑAL? / EL ORINAL DE LULÚ
  • EDU YA NO QUIERE LLEVAR PAÑALES
  • PEPO Y SU ORINAL

Andrea Pelegrín Santo

Psicóloga General Sanitaria

Máster en Neuropsicología Clínica

Col. MU02775

Centro Psicopedagógico Gabaldón Alicante

Arancha Hernández Murcia

Pedagoga

Máster en Orientación Educativa

Col. 46/1264

Centro Psicopedagógico Gabaldón San Antonio

#retiradadelpañal #psicologia #blogautoayuda #controlesfínteres

Источник: https://www.centropsicopedagogicogabaldon.com/post/2019/06/15/retirada-del-pa%C3%B1al

Errores que se cometen en el proceso de quitar el pañal

¿Cómo funciona el proceso de quitar el pañal?

Para muchas madres y muchos padres el proceso de quitar el pañal puede ser todo un reto.

Pero no debe ser así, de hecho, los padres tampoco deben hacer mucho más que guiar a los hijos en este proceso porque es algo evolutivo que irá con la propia madurez del niño.

Hay niño que a los dos años ya son capaces de hacer sus necesidades en el inodoro mientras que otros hasta casi los 4 años prefieren la seguridad del pañal, y no pasa nada.

Pero también ocurre que muchas madres sienten presión cuando los niños pasan de la guardería a la escuela y es que parece que de repente empiecen las prisas por conseguirlo.

Cuando los demás compañeros de la guardería empiezan a dejar los pañales a los padres les entra la ansiedad, ¿podremos conseguirlo? Es un proceso lento que no se debe forzar, por eso es necesario tener en cuenta algunos errores de los que se suelen cometer para poder evitarlos a partir de ahora.

No cometer estos errores es importante para que el niño sienta la motivación necesaria para lograrlo, siempre y cuando tenga la madurez suficiente.

El control de esfínteres es un proceso individual de cada niño y lo último que se debe hacer es comparar el ritmo de un niño con el de otro, ¡y ni mucho menos meterle prisa! Hay que observar al niño y saber si está o no preparado: si diferencia que tiene el pañal sucio, si es capaz de aguantar el pipí durante una hora (pañal seco), si te pide ir a hacer pipí al «water de los mayores», etc.

Hay niños que cuando cumplen tres años no muestran interés por el inodoro aunque todos sus compañeros ya no tengan pañales.

Pero todos los niños aprenden a ir al lavabo, no hay que tener miedo de que no lo consigan porque con tu orientación y tu paciencia, lo lograrán.

Pero para que el proceso no se ralentice más de la cuenta o que el niño no se sienta confundido es imprescindible no cometer algunos errores.

Obsesionarse con los esfínteres

Tu hijo conseguirá el control de esfínteres seguro, no te obsesiones sólo céntrate en orientarle para que lo consiga. Es mejor que esperes a que suceda naturalmente.

Cuando tu hijo esté preparado todo será muy sencillo, si te obsesionas e intentas que lo haga antes de tiempo se puede frustrar y que algo que debe ocurrir de forma natural se convierta en una pesadilla, para ambos.

Sentir que fallas como madre

Las madres y los padres son los encargados de guiar a los hijos en todos los procesos de la vida, y en éste también. Sentir que estás fallando como madre cuando otros niños van al baño antes que tu hijo no es un buen camino a seguir.

La verdad es que cada niño tiene su propio ritmo y él te marcará el tiempo.

Si tú le ves preparado puedes hacerle ver la importancia de ir al inodoro y motivarle, pero no le obligues si ves que se agobia, ¡no le estarás fallando! ¿Has visto alguna vez a algún adulto llevar pañales? ¡Todos lo aprenden! ¡Es algo natural!

Pensar que no hay retrocesos

El control de esfínteres se consigue sí, pero es un proceso largo y en algunas ocasiones puede haber retrocesos.

Algunos niños no aprenden a usar el baño hasta que no muestran interés, otros tardan un tiempo y otros pueden hacerse las necesidades encima porque no controlan suficientemente los esfínteres… pero lo importante es que cada niño aprende con el tiempo y que tu paciencia y cariño serán claves en todo este proceso.

Ver los accidentes como fracasos

Ver los accidentes de los niños cuando se hacen el pipí o la caca encima como fracasos es un gran error. No es un fracaso tuyo, ni tampoco lo es de tus hijos.

El sentimiento de enfado o de resentimiento debe desaparecer.

Los niños pueden retroceder y tener accidentes en su ropa interior en momento emocionales inestables y esto no es motivo de frustración, pero sí de comprensión y acompañamiento.

Todos los niños quieren dejar los pañales pronto

No, esto no es cierto. Todos los niños querrán dejar los pañales en algún momento, pero no necesariamente tiene que ser pronto. Los niños con mucha energía ven mucho más cómodo llevar pañales y no tener que parar sus actividades por ir al inodoro. Es práctico y sencillo, y ellos lo saben.

No tener paciencia

La paciencia es la clave en todo este proceso del cambio de pañal. Si te pones nerviosa, te enfadas o le recriminas que se ha hecho encima, es probable que el proceso de quitar los pañales se alargue y que ambos os frustréis, tú porque esperas más de tu hijo y tu hijo porque no se siente capaz de hacer lo que le estás pidiendo con tanta insistencia.

Es mejor que uses la persuasión, las recompensas y que tengas mucha (¡mucha!) ropa de recambio y entonces, te puedo asegurar que lo conseguiréis, los dos. Tú también. Tienes que aceptar que no hay un botón mágico para que los niños aprendan a controlar los esfínteres, hay veces que los niños simplemente no están listos y hay que respetarlo.

No comprar suficiente ropa interior

Cuando se empieza el proceso de dejar los pañales es muy importante tener suficiente ropa interior para que el niño siempre tenga una muda limpia que ponerse aunque tenga algún que otro accidente. Busca ropa interior que le guste y que sea atractiva, para que cuando se la ponga le guste y se sienta bien y cómodo llevándola.

Aunque te puedan dar orientaciones de cómo debe ser el proceso de quitar los pañales a un niño, no se puede generalizar ni tampoco te debes frustrar si lo que le funcionó al hijo de tu amiga no le funciona a tu hijo. Cada niño y cada niña es mundo diferente y sólo tú sabes si tu hijo está o no preparado, independientemente de que tenga 24 o 36 meses. No fuerces y lo conseguiréis juntos.

Источник: https://madreshoy.com/errores-se-cometen-proceso-quitar-panal/

¿Cómo funciona el proceso de quitar el pañal?

¿Cómo funciona el proceso de quitar el pañal?

En primer lugar, es importante tener en cuenta que cada niño es distinto y que siempre habrá otro que lo haga antes que tu hijo, pero eso no debe preocuparte porque el ritmo de aprendizaje y desarrollo en cada niño es completamente distinto. Por lo tanto, hay que tener mucha paciencia ya que para ellos es un gran cambio y no todos lo adoptarán de la misma manera. A algunos les costará mucho más que a otros.

Además, también hay que sumarle a todo ello muchos factores que harán más sencillo o, por el contrario, dificultarán el proceso.

En ocasiones, algunos padres y madres consideran que no es mala idea comenzar con el proceso cuando se está uno cambiando de casa o con la llegada de un nuevo hermanito.

Sin embargo, se equivocan por completo ya que son dos de las muchas circunstancias que no deben mezclarse con el proceso de quitar el pañal al niño. 

Sin embargo, sea más tarde o más temprano, lo fundamental es tener previamente claras algunas señales que pueden estar indicando que el bebé está preparado para abandonar el pañal y hacer sus necesidades por sí solo.

Alrededor del año aproximadamente, los niños comienzan a identificar sus ganas de hacer pis o caca; y aunque puede que muchos estén listos para empezar el proceso de retirada del pañal a los dieciocho meses de edad, otros no lo estarán, por ejemplo, hasta los tres años o más.

¿Cómo sabemos si están preparados para abandonar el pañal?

Existe algunas señales que indican si el bebé puede estar preparado o no para hacer pis en el orinal y dejar el pañal para siempre.

1. Cuenta con suficiente equilibrio y coordinación para caminar, y hasta correr de manera estable.

2. Orina bastante de una sola vez.

3. Sus deposiciones son blandas y bien formadas.

4. El pañal se mantiene seco por un periodo de al menos tres o cuatro horas.

5. Se sienta y se mantiene en la misma posición (entre dos y cinco minutos).

6. Le molesta tener sucio el pañal.

7. Trata de imitar a los adultos cuando van al baño y demuestra físicamente que está haciendo caca (se agacha o hace ruidos).

8. No dice “no” a todo. Está en una fase cooperativa.

Tras descubrir, por tanto, que prácticamente se cumplen todas las indicaciones que señalan que tu bebé está preparado para abandonar el pañal, puede comenzar el proceso:

– Comprar un orinal atractivo. Lo ideal es colocar el orinal en un sitio en el que el niño pase bastante tiempo, como, por ejemplo, el salón o su habitación. Es probable que lo use como juguete y se acabe convirtiendo, por tanto, en un objeto que le agrade.

– Hacer que se siente en el orinal. Una vez lo logremos tendremos que explicarle que este objeto sirve simplemente para guardar su “pipí” y también su caca.

Lo más recomendable es que le sientes todos los días, pero sin forzarle a quedarse sentado durante mucho rato para que no se sienta presionado.

Tarde o temprano hará algo de pis y cuando esto suceda es muy pero que muy importante elogiarle.

– Quitar el pañal durante un rato.

Por ejemplo, antes de ir a la guardería o antes de acostarle en su cuna podemos optar por quitarle el pañal e ir aumentando el tiempo según los progresos que vaya haciendo.

Si ves que la cosa funciona incluso lo puedes llevar de paseo sin pañal y también podemos quitárselo en la siesta cuando observemos que durante tres o cuatro días no lo ha mojado.

– Quitar el pañal durante el día. A medida que tu pequeño te vaya avisando a tiempo y tenga cada vez menos percances, lo mejor será dejarle sin pañal durante el día. No obstante, es probable que todavía tengas que recordarle que debe sentarse sobre su orinal sobre todo si el juego suele atraparle.

Por norma general, a los niños les molesta que les interrumpan mientras practican alguna actividad o juegan con sus amigos llegando a posponer durante bastante tiempo el momento de hacer pis.

Pero por suerte, hay algunos movimientos como el salto sobre un pie o el cruce de piernas que indican que tienen ganas de hacer pis.

– Quitar el pañal por la noche. Una vez hayan pasado varios días en los que se haya levantado por la mañana con el pañal completamente seco ya estará preparado para dormir sin él.

Aunque siempre es importante que haga pis antes de acostarse, y si fuera necesario, levantarlo a media noche para que lo haga de nuevo.

Finalmente, debes colocar el orinal al lado de su cuna o pequeña cama para que pueda utilizarlo lo más rápido posible una vez lo tengas que levantar para ir al cole.

Errores comunes que padres y madres cometen

A menudo, muchos padres y madres sienten presión cuando los niños pasan de la guardería al colegio. Es ahí cuando les entran las prisas por quitarles el pañal. El resto de los niños ya están dejándolo y el tiempo pasa volando. ¿Lo conseguiremos nosotros en dos días? La respuesta está clara y es no.

Un proceso como este requiere de tiempo, dedicación y mucha, sobre todo mucha paciencia. Un proceso que, por supuesto, no debe forzarse porque se trata de un proceso muy lento.

Además, esto es importante también para que los niños sientan la motivación necesaria para lograr hacer pis en su orinal, contando siempre con la maduración suficiente.

Hay que tener en cuenta que el control de esfínteres es un proceso individual de cada niño y lo último que se debe hacer es comparar el ritmo de un niño con el de otro, ¡y ni mucho menos meterle prisa! Por eso es importante observar al niño y saber si está o no preparado: si diferencia que tiene el pañal sucio, si es capaz de aguantar el pipí durante una hora, si te pide ir a hacer pipí donde los mayores, etc.

Pero hay que saber que hay niños que cuando cumplen tres años no muestran interés por el inodoro, aunque todos sus compañeros ya no tengan pañales.

Pero lo que está claro es que todos los niños aprenden a ir al baño y no hay que tener en absoluto miedo de que no lo consigan porque con tu orientación y tu paciencia, lo lograrán seguro.

Y para que el proceso no se ralentice más de la cuenta o que el niño no se sienta confundido es imprescindible no cometer algunos errores.

1. Obsesionarse con los esfínteres

Esta no es precisamente la forma de conseguir que tu hijo abandone el pañal.

Está claro que tarde o temprano logrará controlar sus esfínteres, pero no debes obsesionarte sino simplemente orientarte para que lo consiga finalmente, aunque siempre esperando a que esto ocurra de manera completamente natural.

Además, una vez tu hijo esté por completo preparado, el proceso será muy sencillo. De lo contrario, lo único que conseguirás es que tu bebé acabe frustrándose y el proceso se convierta en una pesadilla no solo para ti sino también para él.

2. Pensar que no hay retrocesos

Al tratarse, como decíamos, de un proceso algo largo y complicado, en algunas ocasiones sí que puede haber retrocesos en el control de esfínteres.

Algunos niños no aprenden a usarlo hasta que no muestran verdadero interés, otros tardan algo más y otros, por ejemplo, pueden hacerse sus necesidades encima porque simplemente no controlan lo suficiente sus esfínteres. La paciencia y el cariño son claves en el proceso de quitar el pañal.

3. Tomar los “pequeños accidentes” como fracasos

Resulta muy frecuente que los padres vean los accidentes de los niños cuando se hacen pis encima después de haberles quitado ya el pañal como verdaderos fracasos. Algo contemplado como un grave error.

Un sentimiento de enfado o resentimiento no es lo adecuado y por eso es importante que este desaparezca.

Los padres deben ser conscientes de que los niños pueden retroceder y tener accidentes en su ropa interior porque ellos también tienen derecho a tener momentos emocionales inestables, y esto, por supuesto, no es motivo de frustración, pero sí de comprensión y acompañamiento.

Así que ya sabes, mucha paciencia y cariño para motivar a tu pequeño.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/cuidados-bebe/como-funciona-el-proceso-de-quitar-el-panal-9445

Cómo quitar el pañal en poco tiempo

¿Cómo funciona el proceso de quitar el pañal?

Como para todos los hitos de desarrollo, saber cuándo ha llegado el momento de quitar el pañal al niño dependerá de la evolución individual del niño y de los hábitos específicos del ambiente familiar.

El éxito de la operación es tanto más fácil y rápido cuanto más tranquilo es el ambiente en el que se desarrolla, sin excesos ni rigidez.

Para ayudarte, en este artículo, encontrarás toda la información sobre cómo quitar el pañal al niño, cuándo es el mejor momento y trucos fáciles y eficaces para conseguirlo en el menor tiempo posible.

Cuándo es el mejor momento para quitar el pañal

La edad en la que el niño desarrolla las condiciones necesarias para aprender a controlar los estímulos es alrededor de los 20 meses, cuando el control de los esfínteres anales y vesicales coincide con la maduración de la musculatura voluntaria.

También existen otros indicadores para saber cuándo es el momento para quitar el pañal: si el niño es capaz de subir y bajar escaleras, si sabe apilar, al menos, tres cubos, si sabe empuñar un lápiz o si puede coger objetos pequeños.

Al principio, el orinal le parecerá un juguete, un objeto desconocido para explorar, hasta que se convierta en un hábito y el niño tome conciencia, poco a poco, de que puede controlar el estímulo.

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Cómo comportarnos a la hora de quitar el pañal

También hay que tener en cuenta los aspectos psicológicos de esta nueva conquista.

La capacidad de control de la caca y del pipí también depende de la intensa sensación de placer que el niño experimenta en la fase de expulsión y de retención.

Esta es la etapa en la que, por primera vez, percibe que se está produciendo una actividad interna en su cuerpo, y se siente orgulloso de sus productos y de su capacidad para controlarlos.

En este proceso, será determinante la actitud del adulto, que deberá mostrarse paciente y equilibrado. Nada de excesos ni de triunfalismos ante la tan esperada producción. Tampoco hay que mostrar disgusto hacia la caca. Sólo hay que alentar el proceso «creativo» con cariño, sin apresurarse a eliminarlo con repulsión.

Cómo quitar el pañal: 7 trucos eficaces

A continuación, te detallamos 7 trucos infalibles que te harán más fácil el paso del pañal al orinal. ¡Toma nota!

1. Elige un orinal de colores

Si quieres que tu peque no se resista a sentarse en el orinal, adquiere uno que sea muy llamativo y que tenga muchos colores. Elige, también, uno que tenga una forma original.

Por ejemplo, un orinal en forma de moto, o bien en forma de coche, simulando un trono de rey o de princesa, etc.

El niño los aceptará como si fueran juguetes y es la forma más fácil de que se familiarice con este objeto.

2. Mejor, con ropa práctica

Al principio, el pequeño se sentará en el orinal cada dos por tres. Por ello, lo ideal es vestirle con ropa que resulta muy práctica y fácil de poner y de quitar. De lo contrario, el niño podría sufrir pequeños escapes y frustrarse. Por tanto, lo ideal es elegir faldas, vestidos y pantalones de goma elástica que se puedan subir y bajar fácilmente.

Quitadle el pañal gradualmente y dejadle solo con las braguitas, al principio solo durante un par de horas al día, señalando el hecho de que el pañal es incómodo y que limita su libertad de movimiento.

3. Dale ejemplo

Los niños imitan todo lo que ven hacer a los mayores, y más cuando se trate de sus padres. Por tanto, debes darle ejemplo para ayudarle a aprender. Permitir que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales es la forma de que él también quiera hacerlo.

Unos 15 días antes de quitar el pañal al niño y proponerle el orinal, es importante hacer que el niño sea consciente de sus funciones intestinales, subrayando el hecho con palabras cada vez que le cambias el pañal: «Juan, te has hecho caca». «Mira cómo hacen caca papá y mamá. Estos comentarios regulares empezarán a atraer la atención del pequeño sobre lo que su cuerpo produce.

4. No insistas

El paso del pañal al orinal debe ser gradual, sin prisas, no forzado ni impuesto, sino sugerido. Por tanto, nunca debes insistir si el pequeño ya no quiere estar sentado en el orinal. Si actúas así, conseguirás el efecto contrario; que no se quiera volver a sentar por temor a que le obligues estar ahí más tiempo del que él quisiera.

Hay que dejarle tiempo para coger confianza con el orinal y utilizarlo, al principio, cuando le apetezca. Una vez haya jugado con él, podéis explicarle para qué sirve. 

Después de que se haya sentado en el orinal, es importante que le dejéis tranquilo, sin mostraos angustiados por el resultado. Debéis esperar, como máximo, diez minutos. Si pasado este tiempo no se han producido reacciones, tenéis que incorporar al niño sin obligarle a permanecer sentado.

Una vez el niño ha acabado, se le debe levantar inmediatamente del orinal. Así aprenderá que se le ha puesto en el orinal por un motivo preciso.

5. Elogíale

La forma más reconfortante y motivadora para el pequeño, son los elogios de sus padres.

Por ello, es muy importante que, mientras tu pequeño está sentado en el orinal, le hagas compañía y no regatees en elogios hacia él.

Por ejemplo, no tires de la cadena inmediatamente después de que haya hecho pipí o caquita. Es mejor que el pequeño vea el resultado de su «hazaña»; verlo le ayudará a comprender el proceso.

6. Sin temor ni inseguridad

Si adviertes cierto temor o inseguridad en tu pequeño, cuando está sentado en el orinal, lo ideal es que lo distraigas, por ejemplo, con un juego, con una historia o con un cuento. Intenta desviar su atención y hacer de este momento algo más agradable.

7. Paciencia

En este proceso es necesaria, sobre todo, muchísima paciencia. Y es que es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya se ha pipí en la cuna o en la cama.

Las vacaciones, un buen momento para quitar el pañal

En general, las vacaciones de verano son el momento ideal para quitar el pañal al niño: los padres tienen más tiempo y se muestran más pacientes y tolerantes. Asimismo, el niño, libre de ropa, puede usar el orinal más fácilmente.

Sin embargo, no siempre será posible programar quitar el pañal durante las vacaciones. No pasa nada. Lo más importante es la disponibilidad y la calma de los padres, que son fundamentales para que el niño dé este importante paso hacia la autonomía.

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Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/ninos/salud-bienestar/psicologia-infantil/quitar-panal-trucos-512

Cuando quitar el pañal paso a paso a un niño sin agobios

¿Cómo funciona el proceso de quitar el pañal?

Cambiar pañales, o lavar pequeños traseros son obligaciones que aceptamos con alegría.

Naturalmente algunos niños aprenden antes que otros, pero también debemos recordar que algunos niños andan y hablan antes que otros.

No importan las historias que se hayan oído de amigos o compañeros, si se sabe de un niño que ha aprendido antes de un año, en realidad esto indica que sus padres le habrán dirigido y le sientan justo a tiempo. Pero el niño a esta edades, ciertamente, es incapaz de entenderlo o de autocontrolarse.

Intentar enseñar a un niño tan temprano puede ser fuente de muchas frustraciones. En un niño tan pequeño no se han desarrollado aún las conexiones entre su cerebro y sus funciones de eliminación. El niño no puede, por sí mismo, querer hacer una deposición u orinar, y no es consciente, incluso, de que ha eliminado.

La conciencia llega antes que el control de esfínteres.

El control viene dado por la creciente capacidad de la vejiga de retener más orina y la menor frecuente necesidad de movimiento de los intestinos. El orden normal de evolución es el siguiente:

-Control intestinal nocturno.

-Control intestinal diurno.

-Control vesical diurno.

-Control vesical nocturno

Hay excepciones a este orden (aunque pocas).

La gran mayoría de los niños están preparados para el control de esfínteres diurno, entre los dos y tres años, aunque puede ocurrir antes, a los veinte meses.

Los adultos no deben sentirse presionados a educar al niño hasta que el niño no se encuentre maduro, no importa lo que haya conseguido el pequeño Antoñito dos meses menor.

El control de esfínteres diurno es una capacidad corporal compleja.

Para determinar si el niño se encuentra en posición de éxito para emprender el aprendizaje de control urinario, podremos hacer las siguientes comprobaciones sencillas:

CONTROL DE LA VEJIGA:

    • ¿Mi hijo orina profusamente de una sola vez y no pequeñas cantidades a lo lardo de todo el día?
    • ¿permanece seco varias horas al día?
    • ¿Parece darse cuenta de que va a orinar, expresándolo a través del rostro o de las posturas especiales que adopta?

Si la respuesta es afirmativa en los tres casos, quiere decir que es consciente de las sensaciones de la vejiga y de que posee suficiente control de la misma para iniciar el entrenamiento.

También es cierto que puede ocurrir que tengamos alguna dificultad para contestar algunas de estas preguntas, dado que el niño se pasa todo el día con el pañal puesto, y estos datos pueden pasar desapercibidos.

PREPARACIÓN FÍSICA:

  • ¿Posee suficiente coordinación de dedos y manos para coger fácilmente los objetos?
  • ¿Se traslada fácilmente de una habitación a otra sin necesidad de ayuda?
  • ¿sube y baja escaleras alternando pies, (aunque sea con ayuda)?

APTITUD PARA SEGUIR INSTRUCCIONES:

Pidamos al niño que realice las siguientes acciones: (estas órdenes es muy importante que no las acompañemos de indicaciones gestuales que le puedan ayudar a comprender lo que deseamos que haga).

-Pídale que señale: su nariz, ojos, boca, cabellos…

-Pídale que se siente en una silla.

-Pídale que se levante

-Pídale que camine con usted a un lugar determinado, como puede ser a otra habitación.

-Pídale que le imite en una tarea sencilla, como puede ser dar palmadas.

-Pídale que le traiga un objeto corriente.

-Pídale que coloque un objeto corriente junto a otro.

-Pídale que encienda la luz.

-Pídale que vaya a su dormitorio a por un juguete determinado

-Pídale que le de un abrazo enorme.

Si realiza correctamente ocho de estas diez acciones puede considerársele intelectualmente desarrollado para el entrenamiento en control de orina diurno.

Si se detectan miedos al servicio, dolor al defecar, o conductas oposicionistas, se aconseja solucionar estas dificultades antes de comenzar el entrenamiento.

PAUTAS DE CONTROL DE ESFINTERES DIURNO

El control por la noche o siesta sigue. Es un control diferente y requiere mayor maduración. El control nocturno del pis no se considera patológico hasta cumplidos los cinco años. Los niños pueden controlar el pis nocturno a edades muy diferentes, unos lo hacen a los tres, cuatro o cuatro y medio. No se aconseja quitar el pañal durante la noche hasta que:

      1. El niño se despierte durante la noche pidiendo pis.
      2. Diez noches consecutivas de pañal seco.

La retirada del pañal es total y completa, no se hacen excepciones. No debemos ponerle el pañal si vamos de boda, al hipermercado… o cualquier otro lugar.

Cuando le quitamos el pañal a un niño, le decimos que es capaz de controlarlo, le decimos que se tiene que esforzar para controlarlo, ¿Qué le trasmitimos si en algunos momentos le ponemos el pañal? Porque cuando a un niño le ponemos el pañal le decimos que puede hacerse el pis encima ¿a que conclusiones llega?

Algunos padres tienen la costumbre de ir poniendo al niño en el orinal, para ver su respuesta, luego le vuelven a poner el pañal, y están  así durante unas semanas ¿Qué aporta esto al niño? ¿para que sirve? Puede que el niño no haga pis, pero eso no quiere decir que no este preparado, a lo mejor simplemente acababa de hacer pis en el pañal, para evitar esto le dejamos mucho rato en el orinal, se aburre, le desmotiva…yo no lo considero necesario, creo que después de observar al niño, y concluir que está preparado, se toma la decisión, se trasmite al niño y se comienza el entrenamiento, sin más, así de sencillo.

Se le pone a hacer pis aproximadamente cada veinte minutos. Este tiempo es orientativo, si un niño lleva dos horas sin hacer pis, a lo mejor debemos ponerle cada diez minutos, dejemos llevarnos por el sentido común.

En estos momentos de aprendizaje no se le sugiere, ni se le pregunta si quiere hacer pis, simplemente se le dice que vamos a hacer un pis en el servicio, no hay opción, no es una sugerencia, es una orden (expresada con respeto, amor y serenidad).

Cuando el niño vaya realizando este aprendizaje, sus progresos nos irán  indicando como irnos retirando, de la orden, pasaremos a la pregunta, posteriormente a la sugerencia, para al final pasar a que el niño es totalmente autónomo.

Se comprueba también cada veinte minutos si está seco, reforzando profusamente el estar seco y entonces se va a orinar. Si estuviera mojado se le pide que se cambie (fomentar la mayor autonomía posible), y se le asea. Sin ningún tipo de castigo, ni comentario verbal negativo. Controlar la comunicación no verbal.

Se le mantiene en el orinal/water un minuto quedándonos con él. Es importante no alargar el tiempo de estar sentado en el servicio, si lo hacemos el niño se aburre, y puede considerar dicha actividad como negativa, mostrando resistencia en las siguientes ocasiones.

El hecho de quedarnos con él, ese minuto, favorece el hacer pis, el niño se siente importante, atendido. Esta atención se va retirando a medida que el niño va aprendiendo.

En el caso de que haga pis, celebrarlo por lo alto, si no hace pis “no tenemos pis, bueno la próxima vez saldrá” Sonrisa, beso y positividad.

Todo como si fuera un juego, se potencia autonomía. Bajar y subir pantalones, sentarse solito, tirar de la cadena, se puede usar orinal o servicio directamente con reductor.

Refuerzo social siempre y ante cualquier progreso por pequeño que este sea.

Como refuerzo social me refiero a besos, abrazos, guiños, llamar por teléfono a la abuela para contárselo, un aplauso de los compañeros… Los premios materiales pueden hacerse pero comedidamente y siempre partiendo del adulto.

No vale eso de ¿si hago pis me das una chuche? Basta que el niño lo enfoque así para que no se le de la golosina y en cambio le podamos contestar algo como ¿sabes lo que te voy a dar? ¡Una paliza de besos! (mientras se corre detrás de él por el pasillo).

Lo negativo se desatiende, recordar que el niño está aprendiendo y en todo aprendizaje son perfectamente normales los errores, es más, el niño debe sentirse mojado, equivocarse para aprender. En estos momentos de iniciación del aprendizaje, no se aconseja en absoluto castigar.

Positividad ante todo

Si queremos y/o tenemos que comentar como van las cosas con los educadores de la escuela infantil, los abuelos, la tía… y hasta el momento los avances son escasos o nulos no debemos hacerlo cuando el niño esté presente o nos pueda escuchar. Si las noticias son positivas, incluso debemos hacerlo delante del niño, para estimularle, hacerle sentirse importante.

Darle la mayor cantidad posible de líquidos, cuánto más ocasiones de orinar se den, mayor posibilidad de acierto o error, mayor posibilidad de aprendizaje.

Se aconseja que el niño observe cotidianamente a sus familiares en el servicio.

Un viernes por la noche, los padres le comentan la gran noticia “papa y mama hemos decidido que ya eres muy mayor y capaz de aprender a hacer pis en el servicio, sabemos que te vas a esforzar y que lo vas a conseguir, además la seño del cole piensa lo mismo y también está muy contenta, mañana cuando te levantes  vamos a intentar hacer nuestro primer pis en el servicio, ¡vale!”.

El pañal se retira nada más levantarse. Todos nosotros lo primero que hacemos todos los días es ir a hacer un pis cuando nos levantamos, púes eso debemos hacer con nuestros hijos, en cuanto abren el ojillo, les llevamos a hacer un pis.

El pañal se coloca lo último, a veces les bañamos y cuando les vestimos les ponemos el pañal, después juegan mientras hacemos la cena, cenamos,  leemos el cuento, nos hacemos cosquillitas …  pues no es lo correcto, aconsejo bañarse, les ponemos el pijama, juegan mientras hacemos la cena, leemos el cuento, nos hacemos cosquillitas… y justo antes de apagar la luz  y darle el beso, le llevamos a intentar hacer el último pis del día (¿Qué es lo último que hacemos todos antes de acostarnos?) y después le ponemos el pañal.

Es muy importante consultar padres-escuela para la fecha de comienzo, para poder atenderlos adecuadamente, los padres tenemos que ser conscientes de que en casa solo tenemos un niño al que enseñar este control pero en la escuela, necesitan planificarlo, debemos ponernos de acuerdo con el centro escolar, antes de iniciar el aprendizaje.

Si después e quince días aproximadamente nuestro hijo no parece avanzar en el control, se aconseja consultar con el psicólogo del centro escolar, o bien el educador/a, entre todos podemos observar y analizar la conducta del niño, para así poder elegir una forma de actuación concreta y uniforme.

Cuéntanos tu experiencia. ¿Tienes alguna duda? Te contestaremos “sin agobios”

Escuelas Infantiles Garden.

Источник: https://escuelasinfantilesgarden.es/cuando-quitar-el-panal-paso-a-paso-a-un-nino-sin-agobios/

Embarazo y niños
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