¿Cómo interpretar un análisis de sangre?

Cómo interpretar un análisis de sangre correctamente

¿Cómo interpretar un análisis de sangre?

El análisis sanguíneo puede dar muchas pistas sobre el estado de salud de una persona. Es por ello importante realizarse analíticas de forma periódica de cara a prevenir futuras enfermedades.

Dependiendo del tipo de análisis solicitado, se pueden obtener datos sobre los niveles de las diferentes células sanguíneas (glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas), los niveles de glucosa, los parámetros lipídicos (colesterol y triglicéridos), además de otros muchos hallazgos, como el estado de sus enzimas hepáticas, las enzimas musculares, el tiroides, marcadores inflamatorios y la serología de virus, entre otros.

Así lo explica en una entrevista con Infosalus el doctor Miguel Turégano Yedro, secretario del grupo de trabajo de Hematología de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), quien destaca también que a través de un análisis de sangre se pueden diagnosticar «numerosísimas» patologías.

Al solicitar el hemograma (estudio elementos sanguíneos) se pueden detectar numerosas enfermedades hematológicas, como es el caso de los distintos tipos de anemia, o tumores de tipo hematológico (leucemia, linfoma, entre otros).

Mientras, el experto de SEMERGEN precisa que estudiar la coagulación permite detectar posibles alteraciones de la coagulación y ver el INR que, entre otras cosas, permite saber el grado de control de una persona que está anticoagulada con 'Sintrom'.

Además de esto, mediante la solicitud de la bioquímica se pueden diagnosticar desde enfermedades muy prevalentes como la Diabetes mellitus, la hipercolesterolemia o el hipotiroidismo, a otras menos usuales y sin unos parámetros analíticos claramente establecidos. «También, mediante una analítica sanguínea se puede detectar en muchos casos el virus o la bacteria responsable de una determinada infección», valora el doctor Turégano.

No obstante, el secretario del grupo de trabajo de Hematología de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria explica cuáles son los principales parámetros a atender para poder interpretar nosotros mismos el informe de los análisis de sangre que nos ha solicitado el médico:

A) Hematología: hemograma, coagulación, VSG, e INR.

*Hemograma: niveles de glóbulos rojos, glóbulos blancos, y plaquetas.

*Coagulación: para detectar posibles alteraciones que deben ser conocidas previamente a una intervención quirúrgica.

*VSG: parámetro para detectar alguna inflamación o infección en el organismo.

*INR: nos permite saber si el paciente anticoagulado está en los rangos adecuados o no.

B) Bioquímica.

Incluye glucemia (niveles de glucosa en sangre), iones (sodio, potasio, calcio, entre otros), enzimas hepáticas (GOT, GPT, GGT), parámetros de función renal (urea y creatinina), colesterol (HDL y LDL), triglicéridos, perfil férrico (hierro, ferritina, y transferrina), vitamina B12, ácido fólico, enzimas tiroideas (T3, T4 y TSH), enzimas de citolisis (LDH), entre otros.

En la bioquímica también se pueden solicitar marcadores tumorales (por si existiese sospecha de cáncer o tumor), hormonas (ante alteraciones en el ciclo menstrual), o niveles de determinados fármacos que deben registrarse (como la digoxina, el litio, el ácido valproico o la carbamazepina).

C) Inmunología.

Ante sospecha de enfermedades reumatológicas o de otro tipo que puedan cursar con niveles altos de determinados anticuerpos.

D) Serología.

Si se sospecha de una enfermedad producida por algunos virus determinados.

E) Hemocultivo.

Para verificar si existe alguna infección de causa bacteriana.

Es momento de hacerse un análisis

Con todo ello, el especialista de SEMERGEN precisa que la frecuencia con la que cada persona debe realizarse una analítica sanguínea es muy variable. «En principio, una persona joven, sin enfermedades ni factores de riesgo, debería realizarse una analítica anual«, sostiene.

Ya en el caso de pacientes con diabetes, pacientes mayores de 65-70 años, o con muchas comorbilidades, al menos hay que realizar una analítica semestral. En otros casos, como las embarazadas, o las personas con determinadas enfermedades que no están controladas, debe realizarse una analítica de control cada 3 meses.

Cómo se hace un análisis de sangre

Con todo ello, el médico de atención primaria recuerda que la extracción de sangre es un proceso que suele ser realizado por un enfermero y dura unos minutos. Para ello, se pide que el paciente se encuentre sentado o recostado en una silla o en una camilla.

Posteriormente, se le pedirá que extienda unos de los brazos, que será aquel en el que se realizará la extracción.

Una vez estirado el brazo, se localizará mediante el pulso la vena sobre la que realizar la punción, y se colocará una goma elástica que favorecerá el llenado de la vena.

Dicha zona se desinfectará y, una vez hecho esto, se desarrollará la punción con una jeringa y aguja desechables. Tras el pinchazo, se colocará un apósito estéril, y se recomendará que el paciente se presione en el punto de presión hasta que no presente sangrado.

A la hora de someterse a un análisis de sangre, el doctor Turégano señala que el ayuno es muy importante para el examen de sangre, y aunque depende del examen a realizar y éste debe ser indicado por el médico, suele oscilar en torno a 8-12 horas previas a la extracción, ya que existen parámetros como la glucosa, el colesterol, o los triglicéridos, que se alteran en caso de que no se haga dicho ayuno.

«Por ello, se recomienda al paciente que cene temprano el día anterior y se realice la extracción sanguínea a primera hora de la mañana», sentencia el miembro de SEMERGEN.

Источник: https://www.levante-emv.com/vida-y-estilo/salud/2019/12/08/interpretar-analisis-sangre-correctamente-11747471.html

Cómo interpretar un análisis de sangre

¿Cómo interpretar un análisis de sangre?

El análisis de sangre es una de las pruebas médicas más solicitada por los médicos.

Puede ser requerido por rutina como control de salud, como parte de un reconocimiento médico previo a la realización de una actividad física o laboral, para ayudar en el seguimiento de pacientes aquejados de alguna dolencia, como la diabetes o para ayudar en el diagnóstico de alguna enfermedad.

En cualquier caso, sirve para determinar el estado general del paciente y consiste en extraerle una pequeña cantidad de sangre venosa, para poder determinar su composición a través de un análisis en el laboratorio.

Normalmente, los datos que más se solicitan para el estudio son el hemograma y la bioquímica sanguínea:

  • El hemograma mide la concentración de cada uno de los elementos celulares de la sangre (glóbulos rojos, leucocitos, etc.). También comprueba si las células tienen una forma y estructura normales o si están alteradas.
  • La bioquímica es el estudio de las sustancias químicas presentes en la sangre. Como el potasio, el calcio, el sodio, el magnesio, las vitaminas o las hormonas.

Cómo se hace

El análisis de sangre generalmente se realiza manteniendo al paciente en ayuno de al menos seis horas, puesto que la ingesta de alimentos altera muchos de sus parámetros. Al margen de este requisito, no requiere ninguna preparación especial.

Las muestras para analizar la sangre se toman con una jeringa o dispositivo similar y se extrae generalmente de una vena (que lleva la sangre al corazón).

También puede extraerse sangre de una arteria (que transporta la sangre desde el corazón).

Y si sólo son necesarias unas gotas, basta con hacer una pequeña punción en la yema de un dedo y aplicar una presión suave y ligera para que salga la sangre necesaria.

La mayoría de los análisis de sangre se hacen con muestras de sangre venosa obtenida de las venas cercanas al codo.

Primero se coloca una goma elástica atada alrededor del brazo del paciente para resaltar la vena a puncionar y facilitar la extracción.

A continuación, la zona se limpia con alcohol y se introduce en la vena una aguja conectada con una jeringuilla o con envases de baja presión.

Cuando se ha extraído la cantidad de sangre necesaria, se retira la aguja y se presiona con un trozo de algodón encima de la herida. En algunos casos, también se coloca un apósito para evitar el manchado de sangre y la aparición de hematomas.

Si se debe extraer sangre de una arteria, generalmente se hace en la muñeca, donde se encuentra una arteria muy próxima a la piel. Tras la extracción, se debe ejercer una presión fuerte sobre la zona durante unos cinco minutos para detener la hemorragia.

Este tipo de extracción es un poco más molesta, ya que la zona posee terminaciones nerviosas. La razón principal para realizarla, es medir los gases en la sangre. Como la sangre arterial es sangre oxigenada y fluye directamente del corazón, el análisis de esta sangre puede determinar su química antes de ser utilizada por los tejidos.

La extracción de sangre dura un máximo de cinco minutos.

Por costumbre, se realiza con el paciente sentado o tumbado, ya que la sensibilidad de algunas personas ante la visión de agujas y sangre puede provocar que se desvanezcan en el momento de la extracción.

Por este motivo, se debe avisar a la persona que hace la extracción ante el menor síntoma de mareo y se recomienda a las personas especialmente sensibles llevar un acompañante.

Dónde se hace un análisis de sangre

Cuando un facultativo solicita el análisis de sangre de un paciente, éste puede acudir al hospital o centro de salud al que pertenece para realizárselo, como cualquier otra prueba diagnóstica.

En cualquiera de estos centros sanitarios, la extracción es realizada generalmente por un enfermero/a, dentro de un consultorio. El resultado del análisis se obtiene tras analizar las muestras de sangre en el laboratorio.

Los tests instantáneos de pruebas simples (como el nivel de colesterol o el test de embarazo) para los que no se precisa autorización médica, también pueden realizarse en muchas farmacias. En estos casos, será el propio farmacéutico quien los realice y los resultados serán prácticamente instantáneos.

Cómo se analiza la sangre

La fiabilidad de un análisis de sangre y su interpretación dependen en gran medida de la calidad de la muestra que se analiza y envía al laboratorio. Para poder realizar un análisis correcto es muy importante el manejo adecuado de las muestras desde que estas se obtienen del paciente, hasta que se procesan en el laboratorio.

Una vez que la muestra de sangre es recogida en el punto de extracción, se etiqueta con un código de barras que contiene la información necesaria para asociarla al paciente. Después, es enviada al laboratorio pertinente en unos contenedores.

El personal del área de recepción del laboratorio la clasifica dependiendo de los valores que se soliciten para su análisis. A partir de ese momento comienza el proceso de análisis.

Los recipientes pasan a los aparatos de análisis del laboratorio para las pruebas que se requieran en cada caso.

La sangre tiene dos elementos principales, el líquido (o plasma), que contiene varias sustancias (tales como sales y proteínas); y las células, de las que hay tres tipos diferentes: glóbulos rojos (hematíes), glóbulos blancos (leucocitos) y plaquetas.

Una vez fuera del organismo, la sangre se coagula debido a que sus células y proteínas se hacen sólidas. Lo que queda de ella es una parte líquida denominada suero, que puede ser analizado en pruebas químicas y análisis.

También pueden tomarse muestras de sangre para realizar cultivos y observar si crecen microorganismos que puedan causar enfermedades infecciosas, con el fin de detectarlos y estudiar su comportamiento y su resistencia a los antibióticos.

Una vez finalizada la fase de preanalítica (extracción), la de envío, y la de analítica (la que se produce en el laboratorio), llega la postanalítica. Es el momento de validar los resultados para enviarlos de vuelta a quien corresponda.

Quién la analiza

Cuando las muestras de sangre llegan a un laboratorio, el personal las clasifica y un técnico o médico las examina para determinar si los resultados están dentro de los límites normales.

Los análisis usan un rango de valores medios porque lo que se considera “normal” puede variar de una persona a otra dependiendo de la edad, sexo, raza, etc.

Cómo valorar y entender los elementos y conceptos que componen la sangre

No existen unos valores estándar que sirvan para todo el mundo, ya que los resultados son estadísticos.

Cada persona cuenta con unos valores determinados en base a su sangre y en función a las referencias estadísticas. Los valores estándar, además, pueden variar ligeramente dependiendo de cada laboratorio.

En última instancia será el propio médico quien determine si existe, o no, alguna alteración.

A continuación, te mostramos toda la serie de datos que habitualmente aparecen reflejados en una analítica sanguínea común, junto a los valores que según se estima, estarían dentro de lo normal.

En un hemograma se analiza:

  • Hematíes: son células sanguíneas relativamente grandes que transportan oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos vivos del cuerpo y ayudan a eliminar el dióxido de carbono de nuestro organismo. Sus valores naturales son 4.5-5.9 millones/mm3 en varones y 4-5.2 millones/mm3 en mujeres.
  • Hemoglobina (Hb): es una proteína presente en los glóbulos rojos y la causante de su color. Sus valores naturales son 13,5-17,5 g/dl en hombres y 12-16 g/dl en mujeres.
  • Hematocrito (Hto): es el volumen de glóbulos con relación al total de la sangre. Se expresa de manera porcentual y sus valores medios son 41-53% en hombres y 36-46% en mujeres.
  • VCM (volumen corpuscular medio): es la media del volumen individual de los glóbulos rojos. Permite diagnosticar la anemia y lo normal es que sea de 88-100 fl.
  • HCM (hemoglobina corpuscular media): mide la concentración de hemoglobina presente en un glóbulo rojo. Ha de ser de 27-33 pc.
  • Linfocitos: son un tipo de glóbulo blanco muy importante para el sistema inmunitario ya que pueden distinguir las células del propio cuerpo de los elementos extraños y nos defienden contra las infecciones produciendo productos químicos para destruirlas. Su media es de 1.300-4.000/mL.
  • Neutrófilos

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/salud/interpretar-analisis-sangre/

▷ ¿Cómo Interpretar una Analítica de Sangre? – Lo que Debes Saber【HSN Blog】

¿Cómo interpretar un análisis de sangre?

¿Cómo interpretar una Analítica de Sangre? ¿Qué significan los valores principales y cómo descifrarlos? Os contamos lo que necesitas para conocer los valores principales.

Generalmente, cuando una persona acude a una institución de salud porque siente algunos síntomas específicos, el médico que lo asiste le prescribe uno o varios análisis clínicos para ir sobre seguro y determinar sin duda un diagnóstico acertado sobre la situación del paciente.

Es aquí cuando los resultados de una prueba que arroja el estado de los valores sanguíneos cobra importancia para el profesional que atiende al enfermo.

Mas este baremo que se nos entrega en el laboratorio es un documento escrito en japonés porque no entendemos nada de lo que allí se dice de nosotros.

¿Cuáles son los Valores Principales para fijarnos?

Valores principalísimos identificados como Leucocitos, Hemoglobina, Glicemia o glucosa, Urea y Colesterol que muestran en papel cuál es nuestro estado de salud, le indican al doctor pistas de lo que padecemos más allá de los síntomas.

Es importante que sepas que un análisis de sangre va a revelar también si cometes excesos en las comidas, consumes mucho azúcar o grasas o incurres en vicios con drogas como el alcohol o algún psicotrópico.

¿Cómo Interpretar los Resultados?

Una tendencia que nadie puede evitar es que al caer el resultado del análisis en nuestras manos, la curiosidad nos lleva a hurgar y tratar de interpretar qué te dicen los valores.

Sobre todo aquellos que van acompañados por algún tipo de señal que coloca el laboratorio para indicar que algún valor excede o no alcanza el rango normal.

Es bueno que tengas en mente que de ningún modo debes alarmarte antes de permitir que el especialista lea los resultados.

Hay que ser ponderados, ya que la relación del análisis que se te ha entregado no indica necesariamente que estés enfermo.

En este punto es oportuno especificar por qué consideramos que los valores señalados en este escrito son algunos de los más importantes:

Leucocitos, defensores del organismo

Los leucocitos se identifican como un tipo de glóbulos blancos.

Estas células tienen una gran responsabilidad en el torrente sanguíneo pues se encargan de ser el escudo de defensa del organismo ante las infecciones.

Es por esto que su número aumenta cuando estamos enfrentándonos a algún contagio de un virus o bacteria que haya entrado a nuestro cuerpo y esté dando qué hacer.

De acuerdo al calibre de la afección depende de cuánto crece la cantidad de leucocitos que registre el análisis de sangre que se nos practique.

  • Se considera que el valor ideal de estos glóbulos debe oscilar entre 4.000 y 11.000 mililitros cúbicos (mm3).
  • Si estos exceden el número citado en unos 2.000 o 3.000 mm3, no es cuestión de romperse la cabeza ideando razones que no existen.

Simplemente, pudiste haber padecido una infección respiratoria, por ejemplo, si estos no alcanzan los 4.000 mm3; es decir, oscilan entre los 3000 mm3 y 4.000 mm3, entonces pueden indicar que ingeriste antibióticos o algún antiinflamatorio hace poco.

Ahora, si estas células son registradas en mucha o poca cantidad con relación al valor ideal, pueden avisar de afecciones delicadas.

Ten en cuenta también que los niveles exagerados de estrés pueden elevar el número de leucocitos.

Hemoglobina, proteína primordial

Otro valor principal es la Hemoglobina (Hb), que es la responsable del color carmesí de la sangre.

Esta proteína se encuentra presente en los glóbulos rojos y transporta oxígeno desde el aparato respiratorio a los tejidos del organismo.

En las mujeres el rango normal que debe mostrar la analítica sanguínea oscila entre 12 y 16 mm3 y en los hombres de 13,5 a 17,5 mm3.

Cuando los niveles de la hemoglobina no alcanzan los valores normales, podemos estar en presencia de afecciones como la anemia que advierte sobre la deficiencia de hierro en el organismo. Esto puede haber sido generado por una alimentación deficiente o carente del valioso mineral.

Muchos adolescentes adeptos a las compulsivas dietas podrían ser presa de una anemia simple o perniciosa.

Ojo: es bueno corregir eso de inmediato, ya que podría generar cansancio, fatiga permanente y desmayos repentinos, entre otras consecuencias desagradables.

La insuficiencia renal o el cáncer, por ejemplo, también podrían ser desvelados por una hemoglobina muy baja, cuando la situación es persistente a pesar de que se suministre el tratamiento adecuado al paciente.

Si este valor es más alto de lo normal representa de igual forma una situación que debes atender, ya que señalaría una deshidratación importante del organismo o un trastorno de índole respiratorio.

En cualquier caso es el médico el más indicado para determinar las causas, no te asustes sin necesidad, ni leas en exceso artículos en la red sobre las posibles causas, encontrarás absolutamente de todo.

Glucosa: una fuente de energía de cuidado

La glucosa es un carbohidrato o glúcido (hidrato de carbono) que se valora como la principal fuente de energía de las células.

Sus niveles son máximos dos horas después de haber ingerido alimentos y mínimos si has estado sometido a largos ayunos. Sus valores normales oscilan entre 70-110 mg/dL.

Mantener controlada la glucosa en el rango adecuado es importante.

Este valor por debajo de lo normal señala que el organismo sufre una hipoglucemia, mientras que una cantidad superior en el torrente sanguíneo evidencia hiperglucemia, para el médico esta es equivalente generalmente a que el paciente sufre de diabetes.

Urea, delator de riñones

La Urea es otro de los valores principales en los análisis de sangre al que se le debe prestar atención.

Esta resulta de la degradación de las proteínas de la que se encarga el hígado. Es filtrada por los riñones y la eliminas por la orina como un residuo del organismo.

Por ello es que la cantidad de urea que se registra en la sangre permite detectar si los riñones funcionan adecuadamente. Sus valores normales suelen oscilar entre 17-49 mg/dl.

Cuando los niveles de esta exceden el rango máximo, puede señalar que el hígado está metabolizando gran cantidad de urea o que el necesario proceso para filtrar las toxinas de la sangre sufre una alteración porque los riñones no están cumpliendo bien su trabajo.

Creatinina

En relación con el epígrafe anterior tenemos la creatinina, es el compuesto generado a partir de la degradación de la creatina.

Se trata de un producto de desecho del metabolismo de los músculos que normalmente filtran los riñones y se excreta por la orina.

La medición de la creatinina es el modo más simple de comprobar nuevamente la correcta función de los riñones. Sus valores estándar son de 70-110 ml/min.

Colesterol y abuso de grasas

Sin duda alguna, el colesterol es otra de las sustancias importantes cuyo registro siempre es analizado con cuidado por los médicos.

Este es una sustancia grasa que se encuentra en muchas membranas de células animales y el plasma sanguíneo.

El colesterol alto en la sangre indica riesgo de sufrir ataque al corazón y ataque cerebral.

De allí la importancia de controlar los niveles de este regularmente.

Un examen de sangre suministra información sobre el colesterol total, colesterol LDL (“malo”), el colesterol HDL (“bueno”) y los triglicéridos (las grasas en la sangre).

  • Lo ideal es que los niveles totales de colesterol en la sangre se ubiquen en menos de 200 mg/dL.
  • Más allá de 200 a 239 mg/dL nos señala un riesgo importante, aunque estudios científicos actuales ya aceptan como normal estos valores más elevados.
  • De 240 mg/dL y más se considera un colesterol en la sangre elevado; es decir, más del doble que el nivel deseable.

Plaquetas

Son el elemento de la sangre que mide la capacidad para coagular de forma adecuada.

Sus valores naturales son 150000-400000/mm3.

Transaminasas

Son enzimas que se encuentran en el interior de las células de órganos como el hígado, el corazón, los riñones o los músculos, y que cumplen una importante función metabólica.

Las más destacables son:

  • La alaninoamino transferasa (ALT o GPT); y
  • La aspartato aminotransferasa (AST o GOT) que están en el interior de las células del hígado (denominadas: hepatocitos).

La gamma glutamil transferasa, comúnmente llamada GGT, también es una transaminasa que se encuentra en las células del hígado y que determina el estado de salud del mismo.

Sus valores son de 7-40 unidades/litro (GOT), 5-43 unidades/litro (GPT) y 12-55 unidades/litro (GGT).

Deportista de alta intensidad.

Conclusiones

Recuerda, como comentamos al principio, que determinados entrenamientos de mucha intensidad podrían alterar algunos otros valores de una analítica si se hace en las horas posteriores a haberse llevado a cabo el entrenamiento, por lo que es muy importante que el profesional lo tenga en cuenta y sepa interpretarla como te merece.

Bibliografía

  1. Interpretación de exámenes de laboratorio.
  2. Renato Failace: “Hemograma: Manuela de interpretación” (2012) Editorial Panamericana
  3. Mónica Duarte Romero: “Hematología. Casos clínicos: preguntas y respuestas. (2011)
  4. Apuntes personales Grado Nutrición Humana y salud

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Источник: https://www.hsnstore.com/blog/salud-y-belleza/buenos-habitos/como-interpretar-una-analitica-de-sangre/

¿Cómo Interpretar unos Análisis de Sangre?

¿Cómo interpretar un análisis de sangre?

El análisis de sangre es una de las pruebas médicas más solicitadas, bien como chequeo de rutina o bien para ayudar en el seguimiento de pacientes aquejados de alguna dolencia. Pero, ¿cuántas veces hemos recibido una copia de un análisis de sangre y nos hemos asustado innecesariamente, hasta que hemos hablado con el médico?

La sangre está formada por cuatro tipos de componentes:

  • Corpúsculos celulares (hematíes, leucocitos, plaquetas).
  • El plasma sanguíneo o suero: parte líquida.
  • Los gases (O2, CO2…).
  • Productos orgánicos y minerales transportados (hormonas, minerales, proteínas…).

Por la sangre pasan la mayoría de sustancias de nuestro organismo, por lo que poder analizar una pequeña cantidad de ésta nos permite interpretar muchos aspectos acerca del estado de salud de una persona.

En una analítica de sangre básica se piden los datos hematológicos (niveles celulares, hemoglobina, hematocrito, etc.) y bioquímicos más generales (glucosa, colesterol, triglicéridos…). Cuando el médico sospecha alguna anomalía concreta puede complementar con otros indicadores un poco más específicos (VSG, hierro, hormonas, fibrinógeno…).

RECUERDA QUE…

La analítica siempre debe ser interpretada finalmente por un facultativo médico porque los datos varían en función de cada laboratorio, sexo, edad, condiciones físicas, alimentación…

NO TE ALARMES SI…

Se observa un valor aumentado de forma importante. El médico solicitará más pruebas diagnósticas en caso de considerar que tiene importancia. Una sola prueba no suele ser suficiente para emitir el diagnóstico de una enfermedad.

Datos principales en un hemograma

Los datos clave solicitados habitualmente en una analítica son:

Hemograma:

  • Hematíes o eritrocitos o glóbulos rojos: son los corpúsculos celulares que transportan el oxígeno que necesitan las células de todo el organismo para respirar. En su interior contienen la hemoglobina, que lleva hierro y es lo que le otorga el color rojo a la sangre. (Valores normales (VN): 4,5-6,5 mill/mm3 en varones; 3,8-5,8 mill/mm3 en mujeres).Cuando la concentración de hemoglobina disminuye (valores bajos en la analítica) aparecen las anemias; las más frecuentes en la población se llaman ferropénicas, porque se deben al déficit de hierro. Los valores de ferritina nos indican cuánto hierro se encuentra depositado en el organismo.
  • Leucocitos o glóbulos blancos: son las células de defensa frente a agentes patógenos (VN: 5000-10.000/mm3). Pueden ser:
    • Granulocitos o polimorfonucleares: a su vez se subdividen en neutrófilos, encargados de la defensa frente a microorganismos, eosinófilos, que combaten los parásitos y ‘basófilos’, que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad.
    • Linfocitos: se encargan de fabricar anticuerpos y de la defensa contra virus y células tumorales.
  • Plaquetas: son las encargadas de taponar las heridas, iniciar la formación del coágulo sanguíneo e impedir la pérdida de sangre por hemorragia. (V: 150.000-350.000/mm3). Las células de nuestra sangre se generan en la médula ósea de algunos huesos, donde unas células precursoras denominadas ‘hematopoyéticas’ las van fabricando y liberando al torrente sanguíneo una vez maduradas.
  • Otros parámetros de importancia en el hemograma son: la hemoglobina, el VCM; el HCM.; el CHCM; hematocrito; VSG., etc. (ver artículo “¿Qué detecta un hemograma?”).

Bioquímica

  • Glucosa: es un hidrato de carbono simple y la principal fuente de energía que utilizan las células. Se puede alterar por dietas, ayuno, entrenamiento intensivo, hipotiroidismo, diabetes mellitus, etc. (VN: 70-110 mg/dL).
  • Colesterol: es un componente graso fundamental para la composición de las membranas celulares de todas las células del organismo y precursor de muchas sustancias esenciales para la vida (hormonas, ácidos biliares…). El colesterol total tiene unos valores normales de 140-220 mg/dL. Circula en el plasma unido a diferentes lipoproteínas. Las más conocidas son la LDL (“o colesterol malo. VN: < 150 mg/dL”), responsable del transporte de colesterol a los tejidos periféricos y al aumentar puede contribuir a formar depósitos en las arterias (arteriosclerosis) y la HDL (“o colesterol bueno. VN: > de 55 mg/dL”) que, al contrario, retira el colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado, reduciendo el riesgo cardiovascular.
  • Triglicéridos: son indicadores de la grasa que ingerimos en la dieta y sirven de transporte y almacén de energía. (VN: 40-170 mg/dL).
  • Proteínas plasmáticas: en el plasma circulan multitud de proteínas entre las que se encuentran las ‘inmunoglobulinas (anticuerpos)’, las proteínas de la coagulación de la sangre o proteínas transportadoras como la haptoblobina o la transferrina, entre otros ejemplos. (VN: 6-8 g/dL).
  • Transaminasas (AST o GOT / ALT o GPT): son unas enzimas (proteínas), que se encuentran en el interior de las células de algunos órganos como hígado, corazón, riñones o músculos y que cumplen una importante función metabólica. (V.N. < 40 UI/L). La GGT también es una transaminasa que se encuentra en las células del hígado y que determina el estado de salud del mismo. (VN: 12-55 UI/L).
  • Bilirrubina: es una sustancia que se forma con la destrucción de los hematíes y otras hemoproteínas. Es captada y transformada en el hígado, eliminándose por la bilis. Aumenta sus niveles en sangre cuando hay una incapacidad por el hígado de metabolizarla o cuando se destruyen demasiados hematíes (anemias hemolíticas) o, finalmente, también cuando se obstruye físicamente el paso de la bilis por sus conductos naturales. (VN: de Bilirrubina Total:

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¿Sabes interpretar una analítica de sangre?

¿Cómo interpretar un análisis de sangre?

Carlos Blas – Yolanda Vázquez. Doctor especialista en Hematología – Bióloga Sport Life

¿Cuántas veces nos han dado una copia de un análisis de sangre y no hemos sabido cómo interpretarlo? Seguro que muchas. Por eso te ofrecemos esta guía práctica para que no te pierdas y descubras si tu estado de salud es el idóneo.

La sangre es un tejido que sirve para el transporte y distribución de numerosas sustancias por el organismo, se encarga de llevar el oxígeno a las células, la energía en forma de glucosa, proteínas, lípidos, hormonas, neurotransmisores, minerales, vitaminas, etc.

Por la sangre pasan la mayoría de las sustancias por lo que al medir los niveles de estas en el pequeño tubo que te extraen, el médico puede interpretar como funciona la maquinaria de tu cuerpo en general.

En la sangre se pueden encontrar cuatro tipos de elementos: corpúsculos celulares (glóbulos blancos, rojos y plaquetas), el plasma o parte líquida, los gases (O2 y CO2) y productos orgánicos y minerales transportados (hormonas, sales minerales, proteínas, etc.)

En una analítica normal se piden los datos hematológicos (serie blanca y serie roja) y bioquímicos más generales (glucosa, colesterol, triglicéridos, etc.). 

Cuando el médico sospecha alguna anomalía concreta puede complementar con nuevos datos como hierro, V.S.G, fibrinógeno, etc. para comprobar sus valores. 

La analítica siempre debe ser interpretada por un especialista porque los datos varían en función de cada laboratorio, sexo, edad, condiciones físicas, alimentación y es necesario el estudio de la historia completa para llegar al origen de la enfermedad.

¿Qué detecta un análisis de sangre normal?

Valores normales

Glucosa

70-110 mg/dl

Colesterol total
Colesterol HDL
Colesterol LDL

140-220mg/dl más de 55 mg/dl

menos de 150 mg/dl

Triglicéridos

40-170 mg/dl

Ácido úrico

3-7 mg/dl

Transaminasas
GOT/ASAT
GPT/ALT

.. menos de 40 UI/L

menos de 40 UI/L

Proteínas totales

6-8 g/dl

Albúmina

3-5 g/dl

Bilirrubina total

menos de 1 mg/dl

SERIE ROJA:
Hematíes (eritrocitos) Hemoglobina Hematocrito V.C.M. H.C.M.

C.H.C.M.

.. 4,5-6,5 mill/mm³ en varones

3,8-5,8 mill/mm³ en mujeres

14-18 g/dl en varones 12-16 g/dl en mujeres 40-54% en varones 37-47% en mujeres 83-97 fl 27-31 pg

32-36 g/dl

SERIE BLANCA:
Leucocitos Neutrófilos Linfocitos Monocitos Eosinófilos

Basófilos

.. 5.000 – 10.000 / mm³ 55-70% 17-45% 4-10% 0,5-4%

0,2%

53-170 ug/dl en varones 50-150 ug/dl en mujeres 30-300 ng/dl en varones

14-200 ng/dl en mujeres

 

150-350.10³ / mm³ 1-13 mm/h en varones

1-20 mm/h en mujeres

Fibrinógeno

200-450 mg/dl

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Eritrocitos: También llamados glóbulos rojos o hematíes, son los corpúsculos celulares que transportan el oxígeno por la sangre que necesitan tus células para respirar. En su interior contienen hemoglobina, que es la proteína encargada de llevar el oxígeno y que da el color rojo a la sangre. Cuando la concentración de hemoglobina disminuye aparecen las anemias; las más frecuentes en las población se llaman ferropénicas porque se deben a la falta de hierro, ya que este mineral forma parte de la molécula de hemoglobina. El hierro es transportado por el plasma por la transferrina y se deposita en los tejidos en forma de ferritina. Los valores de la ferritina nos indican cuánto hierro se encuentra depositado en el organismo y cuando disminuye,es un buen parámetro para valorar las anemias por falta de hierro.

Hematocrito: Es el tanto por ciento de hematíes en el volumen total de la sangre. Es un buen indicador para valorar las anemias.

V.C.M.: El Volumen Corpuscular Medio, es un valor que refleja el tamaño de los hematíes y que sirve de ayuda para diagnosticar anemias. Por ejemplo, en las anemias por falta de hierro los hematíes suelen ser más pequeños de lo normal.

H.C.M.: Es la Hemoglobina Corpuscular Media; o el promedio de la cantidad de hemoglobina que tiene cada hematíe.

C.H.C.M.: Concentración de Hemoglobina Corpuscular Media. Es el índice que valora la concentración de hemoglobina que lleva cada hematíe, o lo que es lo mismo, relaciona la cantidad de hemoglobina que lleva el hematíe con su volumen.

Leucocitos: o glóbulos blancos, sirven de defensa contra los agentes patógenos. Se distinguen:

· Granulocitos o polimorfonucleares. Pueden ser neutrófilos, encargados de la defensa frente a microorganismos, eosinófilos, que combaten los parásitos y basófilos que intervienen en las reacciones de hipersensibilidad.
· Linfocitos, se encargan de fabricar anticuerpos y de la defensa contra virus y células tumorales.

Plaquetas o trombocitos: Son las encargadas de taponar las heridas, iniciar la formación del coágulo sanguíneo e impedir la pérdida de sangre por hemorragia.

V.S.G.: Velocidad de Sedimentación Globular, es un indicador de la velocidad con que los hematíes se agregan y sedimentan. Es un valor muy inespecífico porque aumenta con la edad, la menstruación, el embarazo, la toma de anticonceptivos y situaciones patológicas como infecciones, tumores, anemias, enfermedades autoinmunes, etc.

Fibrinógeno: Es la proteína del plasma precursora de la fibrina, responsable de la coagulación de la sangre.

Glucosa: Es un hidrato de carbono simple y la principal fuente de energía que utilizan las células. Se puede alterar por dietas, ayuno, entrenamiento intensivo, hipotiroidismo, diabetes, etc.

Colesterol: Es un componente fundamental de las membranas celulares y precursor de muchas sustancias necesarias para la vida, como algunas hormonas y los ácidos biliares. Circula en el plasma unido a varias lipoproteínas, porque al ser una sustancia grasa no es soluble en el agua de la sangre.

Las lipoproteínas más conocidas son la LDL, responsable del transporte del colesterol a los tejidos periféricos, que al aumentar puede contribuir a formar depósitos en las arterias (arterioesclerosis), y la HDL, que al contrario, retira el colesterol de los tejidos y lo lleva al hígado, reduciendo el riesgo cardiovascular (por eso se la llama popularmente el colesterol «bueno»).

Triglicéridos: o grasas neutras, corresponde a la grasa que ingerimos en la dieta y sirve de transporte y almacén de energía. Sus valores varían con la dieta y riesgo cardiovascular.

Proteínas plasmáticas: en el plasma circulan multitud de proteínas entre las que se encuentran las inmunoglobulinas, que actúa como los anticuerpos, las proteínas encargadas de la coagulación de la sangre, la albúmina y otras proteínas transportadoras como la transferrina, la haptoglobina, la ceruloplasmina, etc.

Bilirrubina: es la sustancia que se forma al destruir la hemoglobina y otras hemoproteínas, es captada y transformada por el hígado y se elimina en la bilis. Aumenta cuando existe una incapacidad del hígado para metabolizarla, o se destruyen demasiados hematíes (anemias hemolíticas) o se produce una obstrucción física al paso de la bilis.

Transaminasas (GOT, GPT): son enzimas del metabolismo de los aminoácidos presentes en el hígado principalmente y en el músculo, corazón, páncreas y cerebro. Al aumentar refleja destrucción de estos tejidos (hepatitis, infarto de miocardio, miopatías, etc.).

Creatinina: Es un producto del metabolismo muscular que se elimina por el riñón, por lo que se emplea como indicador de la función renal, ya que cuando el riñón no funciona correctamente no puede eliminarla por la orina y se acumula en la sangre.

Ácido úrico: es un producto del metabolismo de los ácidos nucléicos que también se acumula en casos de enfermedad renal o por una dieta mal equilibrada.

Dieta pobre en hidratos de carbono de cadena simple y dulces a favor de hidratos de carbono de cadena larga como los cereales integrales y el arroz para el exceso de azúcar que caracteriza la diabetes.

Hierro y vitamina C, para la anemia ferropénica.

Los alimentos ricos en hierro son la carne, pescados, vísceras y con menos cantidad de hierro pero más sanos son los frutos secos, las legumbres, los cereales integrales, las uvas negras, las espinacas, el berro,y las fresas.

La vitamina C ayuda a la absorción de hierro por lo que puedes acompañar estos alimentos de naranjas, kiwis o exprimir un zumo de limón sobre carnes y pescados.

Levadura de cerveza y carnes magras para la anemia por falta de vitamina B12. Muy importante si sigues una dieta vegetariana porque los alimentos vegetales no contienen esta vitamina.

Ajo, cebolla, manzanas y verduras, fibra y poca carne para disminuir elcolesterol alto en sangre. Los estudios científicos con estos alimentos demuestran su eficacia para disminuir el LDL y prevenir los problemas cardiovasculares. 

Verduras de color verde intenso para la anemia por déficit de ácido fólico. Ensaladas de espinacas, berro, canónigos, y verduras como el brécol y la col ayudan a prevenir esta deficiencia principalmente en embarazadas o mujeres que planeen estarlo en breve para evitar los defectos del tubo neural en el feto.

Alfalfa verde para aumentar el valor del hematocrito, funciona como la EPO deforma natural y sin contraindicaciones.

Tipos de anemías detectadas en análisis de sangre

Anemia del deportista. Es una falsa anemia producida porque el aumento de sangre que ocurre en los deportistas lo que provoca la hemodilución y valores más bajos en las cifras de hemoglobinas, glóbulos rojos y hematocrito. No necesita tratamiento porque no es una alteración y la persona se encuentra sana.

Anemia hemolítica. Es provocada por la rotura de los glóbulos rojos por el impacto continuo sobre una parte del cuerpo en deportes que golpean el suelo constantemente. Es típica de corredores de fondo, saltadores de vallas y jugadores de baloncesto.

No necesita tratamiento si se sigue una dieta equilibrada y el cuerpo es capaz de reponer las pérdidas sufridas.

Curiosidades de los análisis de sangre

El Dr. Benjamin Fernández García es uno de los médicos deportivos de mayor prestigio del mundo. Ha trabajado con deportistas de la talla de Tony Rominger.

Actualmente es médico deportivo de la Real Federación Española de Deportes de Invierno y de la FDM de Avilés.

¿Cambian los valores de una analítica cuando una persona realiza deporte de forma habitual? 

Sí y muy convenientemente. En general, los valores metabólicos son más saludables cuando se realiza deporte. Se observa disminución del colesterol total, de los triglicéridos, de la glucosa basal (por eso el ejercicio se recomienda a los diabéticos). También puede aumentar el HDL o fracción buena del colesterol y el nivel de urea por efecto del catabolismo protéico. 

¿Qué efectos fisiológicos produce la práctica de deporte intenso? 

Un deportista profesional presenta una analítica con valores fuera de los controles (hechos para gente normal) sin que corresponda a enfermedad o patología.  A nivel hematológico, suelen tener la serie roja más baja (hematocrito, hematies, hemoglobina) por la dilución de la sangre o falsa anemia. También puede aparecer una leucocitosis (aumento del número de leucocitos) por el estrés fisiológico que produce el ejercicio.  Los niveles hormonales se llegan a alterar, la testosterona puede aumentar o disminuir, y el cortisol y las catecolaminas consideradas las hormonas del estrés, se elevan si el entrenamiento es muy intenso. Algunas enzimas del hígado (GOT y GPT) aumentan con la práctica de entrenamiento intensos y se pueden confundir con lesiones hepáticas sin tenerlas.

¿Cuál es el indicador más sensible al exceso de entrenamiento? 

Las enzimas musculares CPK y LDH se elevan cuando se sobrepasa el nivel de esfuerzo porque se produce una necrosis muscular. Esta elevación también ocurre en un infarto de miocardio, una razón más para que nadie interprete su propia analítica. Por último, me gustaría dejar claro dejar claro que los resultados de una analítica sólo pueden ser interpretados por un especialista en medicina, no por entrenadores, masajistas… que corren el riesgo de diagnosticar erróneamente estos valores. 

Los deportistas profesionales deben recurrir a médicos deportivos porque son las personas con más experiencia para valorar los cambios que produce el esfuerzo y que se pueden confundir con situaciones patológicas.

Источник: https://www.lechepuleva.es/nutricion-y-bienestar/guia-practica-para-interpretar-un-analisis-de-sangre

Embarazo y niños
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