Cómo motivar a un niño a estudiar

8 trucos para motivar a los niños a estudiar

Cómo motivar a un niño a estudiar

A veces es un poco difícil motivar a los niños a estudiar, pero eso no significa que sea imposible.

Como padres nos preocupa que nuestros hijos adquieran conocimientos adecuadamente y obtengan buenas notas, es por eso que nuestra participación en su vida escolar también será muy importante para su rendimiento. Con estos trucos que te presentaremos a continuación lograrás que tu hijo se sienta motivado a la hora de estudiar.

Trucos para motivar a los niños a estudiar

Cuando un niño se enfrenta al reto de ir al colegio para adquirir conocimiento y hacer exámenes, sus resultados estarán sujetos a dos factores muy importantes: su capacidad intelectual y su motivación para estudiar. Si está presentando problemas con el segundo factor, estos consejos para motivar a los niños a estudiar te serán muy útiles:

  1. Comenta con el niño diferentes experiencias de otras personas que hayan tenido éxito en cualquier profesión (deportistas, abogados, ingenieros). Esto le permitirá a tu hijo comprender que su esfuerzo traerá frutos al final y valdrá la pena estudiar para lograrlo.
  2. Fíjale objetivos a corto y largo plazo. Cuando, por ejemplo, se marque como objetivo sacar un 10 en alguna materia como matemáticas, debe dejarlo por escrito en un lugar visible. Esto causará que el niño visualice el logro de esta meta y lo tenga siempre presente.
  3. Es importante reconocer el esfuerzo y celebrar sus logros. Frases tan sencillas como “estoy muy orgullosa de ti” o “sabía que eras capaz de lograrlo” son palabras muy importantes para el niño.
  4. Si obtiene una nota que no era la esperada, aliéntalo a continuar y salir adelante. No puedes cometer el error de comparar su capacidad con la de algún hermano o hijo de una persona cercana que tenga mejores resultados que los de él. Recuerda que cada niño tiene su tiempo de aprendizaje.
  5. Si le ofreces algún premio por un logro, debes asegurarte de que sea de su gusto. Es mejor incluso pequeños premios por logros a corto plazo. Para que estos premios no se vuelvan costumbre, ofrécelos cuando quieras que el niño cumpla con alguna tarea o examen que le resulte difícil.
  6. No debes comentar en público si tu hijo tiene bajo rendimiento. Lo único que causará es que el niño se sienta humillado y se desmotivará por completo, por lo que tendrá menos ánimo para estudiar.
  7. No es bueno que los niños escuchen a sus padres criticar las técnicas de enseñanza de los profesores, y tampoco escucharlos decir que la enseñanza es deficiente.
  8. Es positivo que los niños vean asistir a sus padres a las reuniones que se realizan en el colegio, que participen en las actividades y que colaboren con los profesores constantemente. Esto causa que el niño sienta que te preocupas por él y quieres que se sienta cómodo.

¿Cómo detectar que un niño está desmotivado?

Muchos padres buscan ayuda psicológica para detener la motivación en sus hijos, lo que no está mal, pero también la solución puede estar en nuestras manos. Si ves estos síntomas en el niño, puede estar sufriendo desmotivación:

  • No tiene interés por realizar ninguna actividad.
  • Se muestra apático y con falta de energía.
  • No se muestra receptivo para realizar cosas nuevas.
  • No siente pasión por ningún pasatiempo o actividad.
  • Parece ser un niño perezoso.
  • No tiene iniciativa para realizar tareas por sí mismo, solo realiza las tareas que se le exigen.
  • No parece estar feliz con ninguna actividad.
  • Todo lo hace rápido para salir del paso.
  • No siente ilusión por nada de lo que sucede en su entorno.
  • No tiene ganas de hacer las cosas bien.
  • Tiene la sensación de que no es entendido por las personas de su entorno.
  • No tienen claro qué espera su entorno de ellos.
  • No percibe que su esfuerzo sea valorado.

“La técnica de los cuadros de incentivos es muy útil para mejorar  y valorar el comportamiento de los niños”

¿Qué causa que los niños se desmotiven?

La desmotivación en los niños es algo normal, mientras no se alargue con el tiempo. Incluso a los adultos nos ocurre que nos desmotivamos en algún momento de nuestras vidas y eso provoca que no realicemos nuestras actividades con toda nuestra energía, tal y como ocurre también con los niños. Pero, ¿qué puede causar que un niño se desmotive?

  • No reciben la atención que necesitan de parte de sus padres.
  • No encuentran sentido a las cosas que hacen durante el día.
  • Realizan únicamente las tareas que su entorno les exige y no las que ellos quieren.
  • Las tareas que les piden son difíciles de hacer y esto les causa frustración.
  • Tienen algún problema psicológico que no les permite avanzar.
  • Se desenvuelven en un ambiente donde no existe motivación.
  • En casa las normas son muy rígidas.
  • El nivel de exigencia de los padres es de gran nivel.
  • El estilo de crianza es autoritario.

Cada niño tiene su capacidad de entendimiento y su tiempo para madurar. Motivar a los niños a estudiar es de vital importancia para que puedan lograr cada uno de sus objetivos. Debemos apoyarlos y acompañarlos para que no se desmotiven ante cualquier situación.

Te podría interesar…

  • Cortese, A. (2011). Técnicas de estudio. Metodología de la investigación. 
  • Narváez, M. R. T., Guzmán, I. T., González, M. D. C. U., & Robayo, A. M. M. (2009). Hábitos de estudio vs. fracaso académico. Revista educación, 33(2), 15-24. https://www.redalyc.org/pdf/440/44012058002.pdf
  • Ramos, C. B. (2007). La incidencia de las TICs en el fortalecimiento de hábitos y competencias para el estudio. Edutec. Revista Electrónica de Tecnología Educativa, (23), a077-a077. http://edutec.es/revista/index.php/edutec-e/article/view/497
  • Art Markman Ph.D. (2012). Developing Good Study Habits Really Works. Sychonomic Bulletin & Review.
  • Robert Bjork y Nate Kornell. (2007). Principles of cognitive science in education: The effects of generation, errors, and feedback. Psychonomic Bulletin and Review.
  • Quintanilla Paz Soldán, F. ( última consulta octubre 2019). Hábitos de estudio. [ material de apyo al tutor]. Recuperado de: www.prepa8.unam.mx
  • VIU. (17 noviembre 2015). Lad técnicas de estudio mejor valoradas pata niños. Recupetado de: www.universidadviu.es

Источник: https://eresmama.com/8-trucos-para-motivar-a-los-ninos-a-estudiar/

Cómo motivar a mi hijo adolescente para que estudie ⋆ WebPsicólogos

Cómo motivar a un niño a estudiar

La transición de primaria a secundaria es de las más significativas para el niño en edad escolar. Uno de los cambios característicos del paso de 6º curso a 1º ESO es la “repentina” desmotivación hacia la tarea de estudiar, pues los contenidos curriculares (las asignaturas) aumentan en cantidad y complejidad.

Motivar a un adolescente para que estudie es de las cosas más difíciles con la que los padres se enfrentan en la educación de sus hijos. Por una simple razón: estudiar es MUY ABURRIDO y más si no sabes cómo hacerlo.

Otro factor que afecta especialmente a la falta de motivación hacia el estudio es la dificultad que tienen los adolescentes a la hora de valorar las recompensas a largo plazo.

Y estudiar, amigos, es una carrera de fondo, no de velocidad; y los frutos los recogemos, en ocasiones, DEMASIADO TARDE.

S.O.S. Adolescencia a la vista (parte I) 

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Argumento 1: “Por qué estudiar”

En este tema tenemos que ser directivos y firmes. Le explicamos a nuestro hijo que la vida no es sólo juego. Todo lo que uno posee o hace (ropa, móvil, ordenador, ir al cine…) ha costado un esfuerzo PREVIO por parte nuestra, un dinero y horas de trabajo.

Él no tiene que buscarse la vida aún, pero sí tiene EDAD para empezar a descubrir que en un futuro no muy lejano, para disfrutar de las cosas materiales y experiencias de ocio tendrá que ganar dinero y que para ello deberá trabajar (por desgracia!). Y su trabajo AHORA es, precisamente, estudiar.

Aunque a su vez, le hacemos ver que el tiempo no es SÓLO obligaciones y “currar” sino que tras el duro esfuerzo vienen las recompensas y el descanso merecido; por lo que también tendrá momentos de ocio que se le respetarán si cumple con su OBLIGACIÓN. Esto se puede extrapolar al tema de las tareas y responsabilidades en el hogar.

En casa vivimos todos y TODOS tenemos que echar una mano (dentro de nuestras posibilidades y edad, por supuesto).

Argumento 2: “Para qué estudiar”

Evidentemente para tener oportunidades de empleo.

Esto no es sencillo de inculcar y requiere una labor paralela de orientación vocacional, porque si le preguntas a un adolescente por cómo se ve dentro de 20 años seguro que responde que la vida le sonreirá, y ganará dinero de sobra casi sin hacer nada.

Desmontar esta fantasía con ejemplos cercanos (conocidos que no tengan trabajo porque no están suficientemente formados o que tienen que trabajar en algo que no les gusta porque ahora te piden carrera, máster e idiomas para ser “mileurista”), puede ayudar a que toquen un poco de pies en la realidad. Y ayudarle a descubrir sus habilidades e intereses por temas a los que se podría dedicar laboralmente dentro de unos años es un buen comienzo para que le encuentre sentido a la ardua tarea de estudio.

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Si quieres conocer más, sobre como percibe el mundo tu hijo/a adolescente, puedes ver este interesante video sobre el funcionamiento del cerebro durante esa etapa clave de su vida.

Casos especiales…

Una opción más radical, ante los casos más graves (absentistas y repetidores que han agotado la vía ordinaria en la ESO para titular) es llevártelo al campo unos días a trabajar “de sol a sol” y decirle que eso es lo que le espera si no tiene una formación académica. Es fuerte pero os aseguro que he vivido casos en los que ha sido MUY EFECTIVO.

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Algunas claves sobre la motivación

Lo importante para fomentar la motivación de una persona es que sea intrínseca, es decir, que nazca de la necesidad de la propia persona, porque lo externo a uno mismo, no hace que yo me esfuerce para alcanzar una meta que no es la mía. Traducción: si vuestro hijo se queda en el “yo estudio porque me lo dicen mis padres y no porque yo quiera” no habrá muchos avances.

Por último, aunque suene políticamente incorrecto, el adolescente funciona, muchas veces con premios.

Buscad reforzadores, algo que desee con todas sus fuerzas: salidas el fin de semana con amigos, dinero, móvil, clases de canto…  y “jugad” con ellos como premios por el esfuerzo realizado (incluso aunque los resultados no sean sobresalientes).

Y no os olvidéis de ofrecer cariño, tanto en los premios como en la retirada de los mismos pues las expresiones de amor hacia vuestro hijo NUNCA deben emplearse como moneda de cambio.

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Cómo motivar a niños y adolescentes para estudiar:

Cómo motivar a un niño a estudiar

Desde hace casi dos meses – y ya con toda probabilidad hasta final de curso-, diez millones de estudiantes en toda España han tenido que adaptarse a la educación a distancia y a nuevas rutinas de aprendizaje en sus casas.

Rincones de la habitación o el salón han sustituido a las aulas, internet se ha convertido en la vía de comunicación directa con el centro educativo y los padres se esfuerzan, entre teletrabajo y tareas domésticas, por dar apoyo al profesorado.

 Pero, ¿cómo mantener el interés de niños y adolescentes para seguir estudiando cuando se tiene tan lejos a tutores y profesores, cuando los horarios de 'entrada y salida a clase' dejan de ser estrictos y cuando además la situación de puertas para afuera, aunque ya mejor, sigue siendo incierta?

Pilu Hernández Dopico, maestra de educación especial, preparadora de oposiciones y CEO de El Pupitre de Pilu, señala la importancia de relativizar la situación, flexibilizar los horarios y el volumen de tareas respecto a lo establecido como habitual en colegios e institutos: “La escuela está mandando los deberes y tareas pero es la familia, según sus posibilidades – número de niños, si ambos padres trabajan en casa, tiempo diario del que disponen…- quien debe planificar y organizar los horarios”.

Periodos cortos de estudio

Para la especialista es necesario establecer periodos de estudio no excesivamente largos, a ser posible divididos en mañana y tarde, y alternarlos con otras actividades lúdicas.

La neurociencia ha estudiado y concluido que el cerebro de un niño de hasta doce años no puede estar atendiendo más de 10 o 15 minutos a la misma actividad (los adultos pueden alcanzar unos 45 minutos).

Mi recomendación sería espacios para el trabajo curricular propiamente dicho de entre un cuarto de hora y hora y media por la mañana y lo mismo por la tarde, dependiendo de la edad de los niños”, afirma.

Hernández insiste también en la importancia de la metodología de estudio, aprovechando esta estancia temporal en los hogares para priorizar la expresión verbal y escrita y la comprensión sobre el aprendizaje memorístico.

“No vale de nada que el alumno se aprenda de memoria las cosas.

Es mejor que el niño comprenda, se sepa expresar perfectamente, pueda explicar las cosas con sus propias palabras, tenga riqueza de vocabulario y que le transmitamos hábitos culturales como leer, que no vea la lectura como una obligación”.

La docente considera que resulta también absurdo por parte de los padres considerar que sus hijos se han desmotivado por la situación que vive el país actualmente. “No podemos echarle la culpa de todo a la Covid, un niño que no hace los deberes ahora probablemente tampoco los hacía antes.

Es normal que algún día esté más cansado, necesite desfogarse o se encuentre desmotivado pero si era responsable antes de la pandemia lo va a seguir siendo ahora.

Por eso hay que motivarles pero, sobre todo, en lo que respecta a que vamos a ser capaces de superar el duro momento que vivimos”, explica.

La preocupación en mayor o menor medida está en todos los hogares y los niños se dan cuenta de todo: si estamos nerviosos, contentos o deprimidos y se lo transmitimos. Por eso, tenemos que hacer de tripas corazón e intentar transmitirles los menos cambios posibles”.

Aprender más allá de los libros de texto

En tiempos de pandemia, otra educación es posible. Es lo que parece repetir como un mantra esta educadora.

Lo que quiero transmitir a los padres es que en la ‘vida normal’ vamos a una velocidad vertiginosa y no reparamos en las posibilidades de aprendizaje que da un hogar.

Esto nos tiene que servir para cambiar las cosas, porque se está hablando de que quizás haya nuevos confinamientos esporádicos en un futuro hasta que tengamos una vacuna”.

Para Hernández, los hogares son el ‘laboratorio’ perfecto para afianzar los contenidos que los niños y adolescentes han visto en el colegio e instituto y generalizar esos aprendizajes.

“En realidad como se aprenden las cosas es en la práctica.

Una suma la hacen matemáticamente, es pura mecánica, pero luego tienen qu ver por ellos mismos para qué sirve, por ejemplo jugando a hacer una compra”.

La experta recomienda diversas opciones para fomentar el aprendizaje más allá de los libros de texto:

Experimentar en la cocina: ver cómo cambian los alimentos, cómo pasa el agua de sólida a gaseosa o líquida, estudiar las cantidades y medidas haciendo una receta. “Sin darse cuenta pueden aprender muchísimo”.

Hacer cuentacuentos, teatrillos, cantar y bailar… “La expresión corporal, que tan poco se trabaja en los colegios, es fundamental para expresarse oralmente. Es una asignatura pendiente que puede reforzarse en casa”.

Trabajar el juego simbólico. “Tan sencillo como hacer en la cocina una compra, intercambio de dinero, preguntar a qué precio está cada producto…”

Manualidades y talleres de lectura.

Compartir juegos de mesa para trabajar el trabajo en equipo, las normas, conteo matemático…

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4241547/0/como-conseguir-motivar-a-ninos-y-adolescentes-para-que-estudien-en-tiempos-de-confinamiento/

Cómo motivar un adolescente que no quiere estudiar

Cómo motivar a un niño a estudiar

Muchos son los padres y madres que se encuentran con un gran problema cuando llega la adolescencia de su hijo o hija, quienes en muchos casos prefieren hacer otras actividades diferentes a estudiar, como es lógico a su edad.

 Y a los padres y madres eso les preocupa, ya que piensan que puede peligrar el futuro académico de su adolescente.

En estos casos, que son muy habituales, los familiares buscan la forma de cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar confiando en encontrar la manera de hacer que su adolescente consiga centrarse en sus estudios.

En primer lugar, antes de alarmarse, hay que pararse a pensar si es una simple fase pasajera o es algo cada vez más usual.

Por ejemplo, cuando pasan de la escuela al instituto toda persona adolescente necesita un periodo de adaptación al nuevo ritmo de estudio, o por ejemplo cuando cambian de ciclo y el nivel de exigencia es mayor.

Hay que darles un tiempo de margen y adaptación. En estos casos podemos afirmar que una bajada de rendimiento sería común.

Veo indispensable añadir, sin ser una crítica a los docentes que tantas ganas ponen en su trabajo, que si hay muchos casos de falta de motivación escolar es por culpa, en mayor medida, del sistema escolar tradicional actual, que muchas veces impone materia de un modo poco o nada motivador. A nadie le gusta estar 7 horas al día sentado en la misma silla y escuchando temario de un modo teórico y nada estimulador. El problema reside en enseñar de modo maestría a modo repetitivo.

Por eso, son muchos los niños o niñas que durante la infancia son calificados como buenos estudiantes pero que al llegar a la adolescencia comienzan a bajar su rendimiento escolar, con peores calificaciones, y mostrar falta de interés por ir a al instituto, y falta de motivación.

El principal problema al que se enfrentan los padres/madres radica en la falta de comunicación o una comunicación inadecuada con su adolescente, por lo que ambas partes deben poner de su parte para conseguir los buenos resultados académicos esperados.

La falta de motivación escolar de una persona adolescente se debe a la llegada de una etapa con muchos cambios tanto a nivel físico como psicológico, debido a la puesta en marcha de un proceso neurohormonal que afecta a todo el organismo y que supone un incremento de la impulsividad de las personas adolescentes, atracción por nuevas relaciones y el descenso del interés por lo que antes sí interesaba, al mismo tiempo que empiezan a tener interés por todo aquello que es novedoso, excitante y en ocasiones hasta peligroso. Que a una persona adolescente le interese más, por ejemplo, vivir nuevas experiencias que estudiar matemáticas es totalmente normal.

Entonces, ¿cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar?

Te dejos algunos puntos indispensables para que puedes aplicar con tu hijo o hija adolescentes para saber cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar:

  • Habla y escucha al adolescente. Aunque en ocasiones resulta complicado poder mantener una conversación con un adolescente, se debe tratar de mantener la tranquilidad y la calma y buscar escuchar aquello que él/ella pueda decir o pensar, y no dejarse llevar por el enfado, el miedo o la ansiedad. Tratar de mantener una buena comunicación con los hijos es fundamental para tratar los diferentes problemas que puedan surgir, entre ellos su falta de motivación escolar. Importante: hablar no es sinónimo de agobiar. Se tiene que mostrar interés por cómo le van los estudios, por si tiene alguna dificultad, pero no debemos centrar todas las conversaciones -ni discusiones- en el tema académico.
  • Busca el origen del problema. Si existen problemas que puedan estar afectando, como problemas de alimentación, trastornos de aprendizaje, problemas de interacción social, problemas de estrés y presión académica, o conflictos con el profesorado, se debe actuar y por ello es importante conocer el origen del problema, para lo cual puede ser recomendable hablar con el centro educativo. Muchas veces solo vemos los problemas académicos y no miramos más allá en la causa emocional que hay detrás. Por ejemplo: un adolescente que tenga problemas de relación social es muy posible que baje su rendimiento académico, y eso profesores y padres debería tenerlo en cuenta.
  • Tener mayor flexibilidad con los hijos y dejarles su espacio. Para fomentar su motivación escolar se recomienda que, si el adolescente tiene algún interés en deporte, música, o baile, que se le deje su espacio para poder llevar a cabo sus aficiones, eso sí, que también mantenga su compromiso de cumplir con sus obligaciones escolares. Además, se debe mantener una actitud con una mayor flexibilidad, manteniendo el diálogo para tratar de encontrar soluciones a las diferentes discrepancias que puedan surgir. Las personas adolescentes, al igual que las adultas, necesitan tiempo de ocio. Ya han cumplido su jornada en el instituto, necesitan descansar antes de ponerse a los deberes, al igual que las personas adultas cuando salimos de trabajar.
  • Hablar sobre su futuro. Es sin lugar a duda uno de los puntos más importantes, hablar de los planes de futuro del adolescente y buscar información sobre ello juntos es un buen modo de motivarle. Hacer que el adolescente se plantee objetivos a medio y largo plazo es una buena forma de incentivarle, ya que le hará reflexionar sobre los pasos a realizar. En este punto se debe apoyarle para que puedan alcanzar estos objetivos y reforzar mucho su esfuerzo y su autoestima. Muy importante: no debemos poner una sola vía académica como válida, es decir, el bachillerato y la universidad no son las únicas vías académicas posibles. Es importante transmitir que el ESO es obligatorio, pero que después hay varias opciones posibles (por ejemplo FP). Debemos liberarlos de la gran ansiedad por culpa de la presión de las expectativas que llevan consigo las personas adolescentes.

En conclusión, para saber cómo motivar a un adolescente que no quiere estudiar debes escucharle, respetarle y guiarle para que pueda encontrar soluciones a los problemas que se le plantean, entre ellos la falta de motivación escolar.

Y si aún así, ves que no consigues ayudarle, siempre es buena idea buscar ayuda con algún extraescolar de refuerzo o de animarle a buscar un grupo de estudio.

¿Por qué en grupo? Porque estudiar con más gente puede hacer que las aportaciones de unos y de otros enriquezcan más el proceso de aprendizaje. Fluye la comunicación y hay aportaciones diferentes y distintos modos de ver cómo resolver un problema.

Por ejemplo: puede que tu adolescente tenga mayor dificultad en lengua y un compañero pueda ayudarle, pero destaque en matemáticas y sea él el que ayude. De este modo refuerza su autoestima sintiéndose valioso y no se centra solo en su debilidad si no también en su fortaleza.

Por eso recomiendo mucho el formar un equipo de estudio, ya que hace que la motivación escolar crezca. Unos y otros se alientan para la consecución positiva del objetivo que se persiguen y, además, refuerzan sus habilidades sociales y su empatía.

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Источник: https://elisoler.com/como-motivar-un-adolescente-que-no-quiere-estudiar/

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