¿Cómo prevenir la mastitis?

Cómo prevenir la mastitis bovina

¿Cómo prevenir la mastitis?

La mastitis bovina es una infección de las glándulas mamarias con un importante impacto económico y productivo para el ganadero. Aprender a prevenir la mastitis bovina, identificar los síntomas de la enfermedad y el protocolo de actuación es clave para reducir las pérdidas económicas en fincas lecheras y ganaderas.

Qué es la mastitis bovina

La mastitis bovina es una infección de la glándula mamaria de la vaca que provoca su inflamación. Es una enfermedad que puede ocasionarse por múltiples causas si bien en el 80% de los casos es debida a microorganismos patógenos.

Es una enfermedad muy común en las vacas lecheras y causante de pérdidas económicas para el ganadero, debido a que la mastitis bovina afecta a salud del animal y calidad de la leche producida. Si el animal no recibe atención veterinaria la mastitis puede llegar a cronificarse, en cuyo caso el ganadero tendrá que sacrificar la vaca.

Si bien pueden establecerse diversos tipos de mastitis bovina según el agente patógeno, podemos establecer a grandes rasgos dos tipos:

  • Mastitis bovina contagiosa: son mastitis ocasionadas por microorganismos patógenos (Streptococcus agalactiae, Staphylococcus aureus y Mycoplasma spp) que se transmiten de una vaca enferma a una sana. Generalmente el contagio se produce  en el ordeño al contaminarse la máquina o por manipulación de los trabajadores sin las debidas precauciones de bioseguridad.
  • Mastitis bovina ambiental: son las mastitis causadas por microorganismos presentes en el medio ambiente (E. Coli, Klebsiella spp, Enterobacter, S. Uberis y S. dysgalactiae). El contagio se produce cuando la vaca descansa sobre un lecho sucio, o se moja en aguas y lodos contaminados, extendiéndose a otras vacas al secarlas con un paño contaminado utilizado para secar los pezones de la vaca infectada.

Síntomas de la mastitis bovina

Los síntomas de la mastitis bovina varían según el grado de avance de la infección. Podemos establecer tres fases:

    1. Mastitis bovina subclínica: no se manifiestan signos de enfermedad en el animal ni en la leche. Para detectarla debe realizarse un análisis clínico en el que se realice un recuento de células somáticas, cultivo de bacterias de la leche u otros análisis.
    2. Mastitis bovina clínica: la inflamación de la glándula mamaria es visible y al tocarla la vaca sufre dolor. La leche está alterada pudiendo ser amarillenta o presentar rastros de coágulos y sangre.
    3. Mastitis bovina aguda: se produce fiebre, pérdida de apetito y depresión del animal. El estado de salud de la vaca es preocupante, ya que puede llegar a fallecer.

Exudado ceroso procedente de un ejemplar enfermo comparado con leche normal. Fotografía de L. Mahin – Own work, CC BY-SA 3.0, Link

La higienización del medio ambiente y eliminación de microorganismos patógenos son las mejores medidas para prevenir la mastitis bovina. Así pues debe establecerse un protocolo de actuación basado en:

    1. Higienización y desinfección de la sala de ordeño y áreas de descanso del animal: son medidas directamente relacionadas con la prevención de la mastitis bovina ambiental. Puede hacerse uso de detergentes para la industria ganadera que eliminen los restos de materia orgánica y suciedad, como PREVIO Acid y Precio Bacic, para la higienización de la sala de ordeño y sus utillajes. La higienización de la zona de estabulación de animales puede realizarse con detergentes concentrados alcalinos sin cloro, como Previo Quat. Para evitar el contagio a través de aguas contaminadas puede hacerse uso de un producto para la higienización del agua de consumo y superficies en contacto con la misma, como PREVIO Saludine. Tras la higienización con detergente ganadero procederemos a la desinfección de los materiales e instalaciones. Para ello podemos hacer uso de desinfectantes de uso ganadero y para la industria alimentaria, como SANITAS Forte.
    2. Protocolo de bioseguridad en el ordeño: debe ordeñarse a la vaca limpia y seca para evitar la contaminación de máquinas y otras áreas. Debe hacerse uso de guantes y secar los pezones con toallas esterilizadas individuales. Es recomendable el sellado de los pezones o dipping, evitando que se caigan las pezoneras. En el caso de que existan vacas enfermas (o se sospeche) ordeñarlas en último lugar, si el animal tiene mastitis crónica debe ser descartado.
    3. Medidas para el mantenimiento de la salud del animal: tales como limpieza de camas, ventilación de espacios, alimentación de calidad, higienización del agua y evitar que la vaca se tumbe tras el ordeño durante un tiempo, para evitar el contacto con patógenos ambientales.

Ejemplar afectado por mastitis. Fotografía de de Mohammad Golkar – Own work, CC BY-SA 4.0, Link

Tratamiento de la mastitis bovina

La prevención de la mastitis bovina es sin lugar a dudas la mejor, y más económica, medida. En el caso de que la vaca enferme el tratamiento puede variar en función del microorganismo patógeno.

A continuación exponemos algunos de los tratamientos empleados en función del patógeno a tratar. Se trata de un resumen orientativo y debe acudir siempre a un especialista.

  • Mastitis bovina causada por Streptococcus agalactiae: se contagia habitualmente en el ordeño y su tratamiento es sencillo mediante penicilina, clortetraciclina, oxitetraciclina y cefalosporina.
  • Mastitis bovina causada por Staphylococcus aureus: más problemática que la anterior ya que puede causar mastitis crónica. Se contagia también durante el ordeño. Para su tratamiento se recomienda el cultivo de la bacteria y tratamiento con antibióticos.
  • Mastitis bovina causada por E. Coli,Klebsiella spp y Enterobacter: pueden causar mastitis graves de rápida evolución, poniendo en peligro la vida de la vaca. El tratamiento suele combinar antibióticos como penicilina y estreptomicina.
  • Mastitis bovina causada por Pseudomona aeruginosa: se trata de una bacteria fácilmente presente en el agua e instalaciones de la industria láctea y que se elimina fácilmente con las medidas preventivas. En el caso de desarrollar la enfermedad la vaca corre un riesgo serio de fallecer. El tratamiento habitual es estreptomicina, neomicina y carbenicilina.
  • Mastitis bovina causada porMycoplasma spp: se trata de un organismo muy difícil de detectar y tratar. El contagio suele producirse entre los propios animales o por contaminación de las máquinas de ordeño, trapos, manos… No existe un tratamiento efectivo ya que cuando se manifiestan los síntomas suele ser tarde, de ahí la importancia de las medidas de prevención.

Como puede verse el tratamiento puede ser complejo. Nos enfrentamos además a un alto riesgo de contagio entre individuos, antes de que se manifiesten los síntomas clínicos.

Desde Zotal Laboratorios te recomendamos aplicar medidas y protocolos para prevenir la mastitis bovina, como la mejor solución posible, para mantener la salud de las vacas y generar una producción lechera de alta calidad.

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Источник: https://www.zotal.com/como-prevenir-la-mastitis-bovina/

Cómo prevenir y aliviar la mastitis en mujeres lactantes

¿Cómo prevenir la mastitis?

La mastitis es una enfermedad que suele alarmar a las mamitas primerizas. Alrededor del 10 % de mujeres que dan de lactar, la padecen. Pese a ello, esta infección se puede tratar a la perfección y no ser un inconveniente para alimentar a tu bebé. A continuación, te detallamos cómo prevenir y aliviar la mastitis en mujeres lactantes.

Síntomas de mastitis en la lactancia materna

La mastitis es una infección mamaria que origina dolor en los senos, y que en ocasiones causa que los pezones se pongan duros. Esto ocurre por la obstrucción de los conductos de leche que impide el flujo del líquido con normalidad. En la mayoría de casos, sucede durante las primeras semanas del proceso de lactancia que el bebé comienza a amamantar.

Cuando una mujer empieza a dar de amamantar, es normal que sienta un poco de dolor en los pechos, además de sensibilidad, sin embargo, hay ocasiones en que los dolores suelen ser más profundos. Por esa razón, es fundamental conocer cuáles son los síntomas de la mastitis.

El principal síntoma es el dolor y ardor de pechos al momento de la lactancia, por lo general, suele afectar a un solo pecho, es muy difícil que ocurra en ambos. Asimismo, sentirás la hinchazón y enrojecimiento de la mamas, a ellas se les suma la fiebre y escalofríos que se padece al ocurrir una infección.

Causas de la mastitis en la lactancia

Una de las principales causas de la mastitis es la obstrucción de la leche en los conductos del pecho. Al quedarse estancada, se genera una infección mamaria. Suele ocurrir por el mal agarre del bebé al seno, esto genera que no se vacíe la cantidad de leche necesaria y se acumule. También, puede ocurrir por la poca duración al momento de amamantar.

Algunas mamás, tienen algunas heridas o pequeños raspones en la parte del pecho, de esa forma se convierten en punto de acceso para las bacterias. Esto ocasiona una infección en el seno, que se inflama al cerrarse los conductos de leche.

Cómo evitar la mastitis

Si te preguntas cómo evitar la mastitis y así poder dar de lactar tranquilamente a tu bebé, es importante que conozcas estos consejos para evitar su aparición.

-Asegurarte que tu pequeño tenga un buen agarre de pecho a la hora de lactar, de igual forma puedes variar de posición, con el fin de vaciar correctamente los senos, antes de hacerlo, verifica que tu bebé vacíe bien un pecho antes de cambiar de lugar.

-Tienes que dar de lactar sin impedimentos, es bueno que tu hijo quiera alimentarse a cada momento, sin un control de horario. En caso sientas que tus senos están muy cargados de leche y el bebé no quiera tomar, puedes recurrir al uso de un sacaleches y conservarla para después.

-Si sientes que en tu seno hay pequeños bultitos, puede ser alerta de una posible mastitis, para eso, puedes masajear suavemente la zona para que desaparezca. Lo recomendable es darte unos masajes después de cada toma.

-De igual forma, es importante cambiar las almohadillas para lactancia, con el fin de evitar que haya humedad y una posible acumulación de bacterias.

Cómo tratar una mastitis no infecciosa

También conocida como ingurgitación mamaria, es una inflamación que no permite la salida de la leche. Los senos se ponen duros y se sienten algo pesados. Por eso, se recomienda el uso de un buen sujetador de pecho, este debe ser ajustables al nuevo volumen y ser 100% de algodón, sin aros que causen molestias.

Otra de las opciones para tratar una mastitis no infecciosa, es colocar un paño caliente sobre las mamas por 10 min, luego de ello, se aconseja realizar unos suaves masajes  antes de que tu hijo empiece a amamantar. Como mencionamos antes, es importante que cambies de posición a tu bebé para que pueda vaciar cada seno.

Luego que el dolor haya disminuido, podemos optar por darnos un baño de agua fría y dejar que el chorro caiga directamente a los senos, de esa forma el dolor desaparecerá y te sentirás relajada. En caso no te parezca cómodo, puedes utilizar un pañito de algodón empapado con agua fría y acomodarlo en la zona adolorida por unos minutos.

Cómo tratar una mastitis infecciosa

También conocida como mastitis puerperal, es una infección que se genera en la mama. Esto se produce al quedarse la leche estancada en el seno y acumularse de bacterias(estreptococos y estafilococos) originadas por la madre. Estas suceden mediante las heridas o grietas en el pezón, también por derivar de la garganta del lactante.

Para tratar una mastitis infecciosa, se sugiere mantener una correcta higiene en el área afectada, para evitar el ingreso de alguna bacteria. Sin embargo, cuando ya ocurre una infección, lo recomendable es asistir a un médico especialista, generalmente suelen recetar antibióticos y analgésicos para disminuir el malestar.

Se puede amamantar con mastitis

Muchas mamás se preguntan si se puede amamantar con mastitis, pues la respuesta es sí. En caso atravieses por una mastitis infecciosa, se aconseja primero seguir con el tratamiento que te sugiera el doctor, luego de ello, podrás dar de lactar de forma normal.

Si solo estás pasando por una mastitis no infecciosa, la succión del bebé te ayudará a reducir el dolor y la acumulación de leche. Si te genera mucho dolor, también puedes recurrir al uso de un extractor de leches. Luego de almacenarla puedes alimentar a tu pequeño mediante un biberón.

Remedios caseros para la  mastitis

A continuación, te contamos algunos de los remedios caseros que son lo más utilizados por las mamitas. Estas sugerencias te ayudarán a calmar los dolores, pero recuerda que siempre es importante seguir con las indicaciones de un médico especialista.

Entre los principales remedios caseros para la mastitis tenemos el uso de paños calientes y fríos. Solo tienes que envolver una toalla de algodón sobre una bolsa caliente y aplicarlo por 15 minutos. Posteriormente debes humedecer un paño con agua fría y dejarlo por 5 min en la zona afectada. Puedes seguir ese procedimiento por 2 o 3 veces al día.

Otra alternativa, es el uso de col o repollo, para ello, tienes que sacar algunas hojas de col, dejarlas en la refrigeradora por un momento y luego sacarlas a enfriar por media hora. Para aplicarlo solo tienes que acostarte en un lugar cómodo y ponerlo sobre tu seno, puedes repetirlo por 2 a 3 veces al día.

Los paños humedecidos con vinagre de manzana, ayudan a reducir las inflamaciones y los síntomas de infección que ocurre en la lactancia. Gracias a sus propiedades antibacterianas, puede acabar con el problema desde raíz. Solo tienes que combinar el vinagre con un poco de agua tibia y sumergir un paño, ponlo sobre tu pecho y aliviará el dolor.

El gel de aloe vera cuenta con propiedades que ayudan a reducir los malestares de la infección en las mamas, además detiene la producción de bacterias en los senos. Primero, aplica el gel extraído sobre el área infectada, déjalo hasta que seque y finalmente limpialo con una paño de agua tibia. Es muy importante lavar bien esa área antes de dar de lactar al bebé.

La mastitis solo afecta a la mamá y no al bebé, así que no tengas miedo al momento de alimentar a tu pequeño, recuerda que la leche materna es el mejor alimento para sus primeros meses de vida. Si tratas de forma adecuada la mastitis, no tienes de qué preocuparte, solo sigue un buen hábito de higiene y sigue todas las recomendaciones para evitar una infección.

Источник: https://mamitafeliz.com/como-prevenir-y-aliviar-la-mastitis-en-mujeres-lactantes/

¿Qué es la mastitis y cómo puedes tratarla?

¿Cómo prevenir la mastitis?

La mastitis es una infección de pecho que suele provocar dolor o sensibilidad en un pecho. Las madres suelen padecerla durante las primeras semanas de lactancia, pero algunas pueden sufrirla más tarde. Tratar esta infección de pecho pronto es fundamental para impedir complicaciones.

Los profesionales sanitarios suelen prescribir antibióticos para tratar la mastitis. La lactancia puede ayudar a prevenir y curar esta enfermedad, pero es importante emplear las técnicas adecuadas para vaciar por completo ambos pechos.

Sigue leyendo para conocer los síntomas y los factores de riesgo y para saber qué pasos puedes dar para contribuir a prevenir y tratar la mastitis.

¿Qué es la mastitis?

La mastitis se produce cuando el tejido mamario se inflama debido a una infección. Suele afectar a las madres lactantes (en ese caso se llama mastitis de lactancia) en las primeras 6 – 12 semanas, pero a veces puede aparecer más tarde.

La mastitis puede ser dolorosa y puede hacerte pensar en dejar de dar el pecho, pero cuando remita la infección, podrás continuar con la lactancia sin dolor.

Entonces podrás disfrutar plenamente de este tiempo compartido sabiendo que os beneficia tanto a ti como al bebé.

Signos y síntomas de la mastitis

Cuando empiezas a dar el pecho, es normal sentir un poco de sensibilidad o dolor en los pechos, así que, ¿cuáles son los síntomas de la mastitis? Estos son algunos de los signos y los síntomas de la mastitis:

  • Dolor o sensación de ardor en el pecho cuando mama el bebé (esta infección de pecho suele afectar solo a un pecho)
  • Sensibilidad o dolor en el pecho
  • Hinchazón del pecho
  • Sensación de calor en el pecho
  • Enrojecimiento del pecho (suele ser cuneiforme)
  • Cansancio
  • Fiebre y escalofríos.

¿Cuáles son las causas de la mastitis?

Entre las causas de la mastitis se incluyen las siguientes:

  • Retención de la leche materna. Si no se amamanta correctamente, el pecho puede no vaciarse por completo. Esta retención de la leche materna puede provocar dolor en el pecho y acabar en infección.
  • Obstrucción de los conductos lácteos. Si un conducto se obstruye, puede acumularse leche. Si no se trata la obstrucción, puede producirse una infección de pecho.
  • Bacterias. Las bacterias de tu piel y de la boca del bebé pueden introducirse en los conductos lácteos a través de una fractura o una grieta de la piel del pezón o a través de la abertura de un conducto lácteo. La leche materna es un caldo de cultivo para bacterias que pueden provocar mastitis.

Algunas madres son más propensas a sufrir esta enfermedad que otras, y entre los factores de riesgo se encuentran los siguientes:

  • Pezones agrietados
  • Permanecer en una única posición mientras amamantas, lo que hace que el pecho no se vacíe por completo
  • Usar sujetadores ajustados o ejercer presión sobre el pecho, lo que puede limitar el flujo de la leche
  • Estar demasiado cansada o estresada
  • Haber sufrido mastitis antes, lo que puede aumentar el riesgo de mastitis de lactancia recurrente
  • Mala nutrición.

Cómo prevenir la mastitis

Puedes hacer lo siguiente para intentar prevenir la mastitis:

  • Asegúrate de que tu bebé se agarra correctamente cuando mame
  • Cambia de posición mientras amamantas para vaciar por completo los dos pechos
  • Asegúrate de que tu bebé vacíe por completo un pecho antes de darle el otro
  • Da el pecho siempre que puedas y mientras tu bebé tenga hambre: no dejes pasar demasiado tiempo entre una toma y otra
  • Para contribuir a vaciarte los pechos, aplícate una compresa templada (una toallita mojada y templada) en los pechos o date una ducha templada antes de la lactancia
  • Lee más información sobre la lactancia materna y pide ayuda a un consultor de lactancia o a un profesional sanitario para aprender las técnicas adecuadas para que los dos pechos se vacíen por completo durante las tomas.

Más adelante, cuando quieras destetar a tu bebé, puede que te preguntes cómo dejar de producir leche sin sufrir mastitis. La clave es destetar a tu hijo de forma gradual. Habla con un consultor de lactancia o con un profesional sanitario para obtener más información.

Lactancia y mastitis

Puedes dar el pecho con mastitis. Al principio puede ser un poco incómodo, pero dar el pecho puede contribuir a resolver el problema más rápidamente. Además, es seguro para tu bebé. Las propiedades antibacterianas de tu leche contribuyen a proteger a tu bebé de la infección. Habla con tu médico sobre la lactancia si tomas antibióticos para la mastitis.

Tratamiento de la mastitis

Es importante tratar la mastitis en cuanto la notes. Al principio, puedes tener síntomas similares a los de la gripe, seguidos de dolor en un pecho.

Es importante que en ese momento hables con un profesional sanitario sobre cómo tratar la mastitis, porque, si no la tratas, puede acumularse pus, que puede formar un absceso que quizá haya que drenar. Para tratar la mastitis suelen prescribirse antibióticos.

Si esto no hace que desaparezca o si se vuelve recurrente, vuelve a hablar con un profesional sanitario sobre cómo eliminar la mastitis para siempre, posiblemente con otro tipo de antibiótico, por ejemplo.

Estos consejos también contribuirán a aliviar un poco la mastitis:

  • Sigue los consejos de prevención anteriores, pues también pueden contribuir a resolver el problema (por ejemplo, dar el pecho con frecuencia puede contribuir a reducir la inflamación y abrir la zona obstruida)
  • Inclínate sobre una bañera llena de agua templada y mantén los pechos sumergidos 10 minutos varias veces al día. Esto puede contribuir a eliminar y secar secreciones que pueden obstruir el flujo de la leche para que tus pechos puedan vaciarse por completo en las tomas
  • Pregunta a un profesional sanitario si debes tomar analgésicos para contribuir a reducir la molestia
  • Descansa (descansar en la cama con tu bebé también puede aumentar la frecuencia de las tomas)
  • Bebe mucha agua para ayudar a tu cuerpo a combatir la infección
  • Si dar el pecho es demasiado doloroso, intenta usar un sacaleches o las manos
  • Usa un buen sujetador.

La mastitis puede ser desalentadora, pero, cuando desaparezca, puedes volver a dar el pecho con normalidad y disfrutar de este vínculo con tu bebé.

Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/nutricion/articulo/que-es-la-mastitis-y-como-tratarla

Lactancia: Mastitis, por qué se produce y cómo actuar

¿Cómo prevenir la mastitis?

La mastitis es una de las afecciones más frecuentes durante la lactancia materna -afecta a alrededor del 10% de las madres lactantes- y una de las principales causas de su abandono.

Suele aparecer en los tres primeros meses de la lactancia y consiste básicamente en la inflamación de uno o varios nódulos de la glándula mamaria, que puede presentarse con o sin infección.

Los síntomas son muy molestos y pueden requerir incluso que la madre deba permanecer en la cama para recuperarse completamente. Los más frecuentes son los siguientes:

Inflamación, calor, dolor y enrojecimiento en una zona del pecho, generalmente solo en uno.

Fiebre de más de 38,5 º, acompañada de temblores y debilidad.

Síntomas parecidos a los de una gripe, como dolores articulares, astenia, náuseas…

•Irritaciones, grietas o lesiones en el pezón (no en todos los casos)

¿Por qué ocurre?

La mastitis se produce principalmente por la obstrucción del conducto mamario, cuando el pecho no se vacía correctamente. La obstrucción hace que la leche regrese y que, en algunos casos se produzca una infección debido a la proliferación de determinados tipos de bacterias. 

La leche materna está plagada de organismos vivos, principalmente bacterias, destinadas fortalecer el sistema inmune del bebé y ayudarle a compartir infecciones. Si estos elementos activos permanecen más tiempo del debido en las glándulas mamarias, pueden desencadenar una respuesta inflamatoria e incluso un sobrecrecimiento bacteriano que puede producir una infección. 

El germen más frecuentemente implicado en las mastitis es el estafilococo aureus. Las grietas o heridas en el pezón también pueden favorecer la aparición de estas infecciones.

Los factores de riesgo más comunes que favorecen la aparición de obstrucciones, según la Asociación Española de Pediatría y mastitis son:

•El vaciado incompleto del pecho por tomar poco frecuentes, programadas o el uso del chupete.

•El espaciado de tomas de forma brusca.

•Un agarre inadecuado de niño.

•La separación de la madre y del niño al nacer, lo que favorecería una mastitis a los pocos días después del parto.

Presión en el pecho por sujetadores o prendas poco adecuadas para la lactancia.

Disminución de las defensas maternas, por ejemplo, por cansancio o falta de sueño.

•Algunas variaciones de la anatomía de la mama, como los pezones invertidos.

•Presencia de grietas o heridas en el pecho.

Falta de higiene en los utensilios utilizados en la lactancia, como extractores o pezoneras.

•Una mala alimentación.

Previniendo estos factores de riesgo, podremos prevenir también las mastitis.

¿Cómo actuar ante una mastitis?

Ante la sospecha de una obstrucción o mastitis, se deberá acudir al médico o matrona, que recomendarán el tratamiento más adecuado, además de las algunas medidas, que se pueden poner en marcha desde las primeras molestias:

•Favorecer el drenaje y vaciado del pecho afectado. Es decir, que no solo no es necesario abandonar la lactancia, sino que es el mejor tratamiento, tanto para la recuperación de una mastitis, como para prevenirlas.

Hay que poner al bebé al pecho a menudo y asegurarse de que el pecho se vacía. Puede resultar doloroso, pero tras la toma se notará un gran alivio.

En caso de que el niño rechace el pecho afectado -pues en ocasiones la leche puede tener un sabor salado debido a la infección- deberá utilizarse un extractor o hacerlo manualmente.

Para aliviar la inflamación y el dolor como para favorecer el drenaje se puede masajear cuidadosamente la mama. En ocasiones se recomienda poner calor local antes de la toma y frío después, pero hay opiniones contradictorias al respecto.

•Adecuada nutrición, hidratación y reposo de la madre lactante.

Tratamiento sintomático: a base de analgésicos, como paracetamol para aliviar el dolor y la fiebre, y antinflamatorios, como el ibuprofeno. Hay muchos medicamentos compatibles con la lactancia y que pueden consultarse en la web e-lactancia.org.

Antibióticos: Si la mastitis no mejora en 12 horas, es probable que el médico recomiende el uso de antibióticos para combatir la infección y que esta no derive en un absceso, la principal complicación de las mastitis que consiste en la aparición de un nódulo doloroso que es necesario extraer.

•En algunos casos puede recomendarse el uso de probióticos, tanto para tratar como para prevenir las mastitis, pero su eficacia no está del todo probada.

Además, la madre puede requerir de apoyo, tanto para continuar con la lactancia como para sobrellevar las molestias que las mastitis conllevan. Para ello, las matronas y los grupos de lactancia son la mejor opción, pues en ellos se pueden consultar y tratar cualquier molestias o duda que se presente durante la lactancia.

Источник: https://www.20minutos.es/noticia/4040777/0/mastitis-por-que-se-produce-y-como-actuar/

Embarazo y niños
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