¿Cómo se cura la brasa en niños?

El impétigo: cómo curar esta infección en la piel

¿Cómo se cura la brasa en niños?
Es importante detectar la enfermedad cuanto antes

Tres de cada cien niños menores de cinco años la padecen cada año.

Es el impétigo, una frecuente infección en la piel que muchos padres aún no saben cómo afrontar.

No debes alarmarte si es tu caso, pues vamos a contarte todo sobre esta afección y a darte muy buenos consejos para que puedas evitarla o detectarla lo antes posible.

Qué es el impétigo

El impétigo es una infección cutánea que afecta a la superficie de la piel y está causada por una bacteria.

Los pediatras son los encargados de tratar la mayor parte de los casos, pues aunque los adultos no estamos libres de ella, son los niños los que más la sufren.

Los últimos estudios revelan que casi el 3% de los niños menores de cinco años la padecen en España cada año, aunque el porcentaje es ligeramente inferior a partir de esta edad.

El impétigo afecta mayoritariamente a los niños

Tipos de impétigo

No está de más saber que son dos las bacterias que originan el impétigo, el Staphylococcus aureus y el Streptococcus pyogenes, pues dependiendo de cuál intervenga la piel del niño mostrará un aspecto algo diferente.

Cuando es la primera la causante, se distinguen de forma clara unas ampollas con forma redonda u ovalada que pueden llegan a alcanzar los 2 cm.

En el segundo caso, aunque también se forman ampollas, estas se rompen con tanta facilidad que apenas se perciben, y lo que se aprecia son las costras de color miel que se crean tras su ruptura. El impétigo 'ampolloso' suele darse en lactantes y niños pequeños.

El impétigo puede provocar un poco de fiebre

Se puede hablar también de un tipo de impétigo secundario, que es aquel que se produce a causa de una afección en la piel ya existente, como el eccema, y que provoca que esta se complique. Este tipo afecta fundamentalmente a los adultos, de igual manera que el impétigo que aparece tras sufrir una infección en el aparato respiratorio.

Qué origina el impétigo

Las bacterias que lo provocan se encuentran habitualmente en nuestra piel y nariz, solo es necesario que se produzca una herida superficial para que penetren y den lugar a esta incómoda enfermedad. Si conservas lesiones debidas a quemaduras o a la alergia a las picaduras de insectos tendrás más posibilidades de padecer esta infección en la piel, y también si eres diabético.

Los niños son propensos a sufrir todo tipo de rasguños y heridas, por eso son los principales afectados. Una vez que la enfermedad se desarrolla, esta podrá transmitirse a todos los niños con los que compartan sus juegos, y sus síntomas aparecerán entre cuatro y diez días después del contagio.

Cómo detectar el impétigo

Te resultará fácil observar en tu hijo las ampollas o costras de esta infección cutánea, pues estas se localizan fundamentalmente en la cara, sobre todo alrededor de la boca, la nariz o las orejas.

También pueden aparecer en otras partes del cuerpo, como los brazos o las piernas, pero el picor te avisará. Los ganglios cercanos a las zonas afectadas pueden aparecer inflamados.

Aunque se manifiesta en cualquier época del año, son los meses húmedos o calurosos los más favorables a su aparición.

Las costas o ampollas que provoca el impétigo suelen salir en la cara

Tratamiento y cura del impétigo

En la mayoría de los casos es suficiente, tras el diagnóstico, aplicar un tratamiento local para curar esta infección cutánea. Con agua templada y un jabón antibacteriano deberán ablandarse las costras para que estas se desprendan y la pomada antibiótica resulte más eficaz al ser aplicada en la cura, lo que deberá hacerse después de secar bien la piel.

Este proceso tendrá que llevarse a cabo al menos tres veces al día durante una semana, o hasta que dejen de aparecer nuevas costras. Si la infección cutánea es grave o afecta a distintas zonas, será conveniente añadir al tratamiento local la toma de antibióticos por vía oral.

En los dos casos, la afección deberá haber remitido a los tres días y haberse curado tras diez días de tratamiento.

La higiene es fundamental cuando se sufre impétigo

Para que el impétigo no se extienda por otras zonas lo recomendable es usar siempre prendas de vestir limpias y cambiar la toalla cada vez que se use, así como evitar tocar la zona infectada y lavarse las manos exhaustivamente cada vez que esto suceda.

Si queremos impedir que se contagie a los demás miembros de la familia, la persona que lo padece no debe compartir con ellos ropa, toallas ni otros productos de aseo -tampoco peines-, y todas las prendas que use deberán ser lavadas con agua caliente.

El enfermo deberá bañarse todos los días, cubrir la zona tratada con vendas nuevas y limpiar sus cortas uñas con esmero. Las vendas usadas deberán aislarse dentro de una bolsa de plástico.

La herida producida por el impétigo se cura muy despacio, pero normalmente no deja cicatriz. La infección desaparece en la mayoría de los casos aunque suele reproducirse cuando los niños son muy pequeños.

Cómo evitar el impétigo

Mantener una buena higiene tanto en la ropa como en el aseo personal protege la piel de posibles infecciones.

Asimismo es imprescindible tratar correctamente cualquier herida, que deberá lavarse con agua y jabón para posteriormente aplicar un antiséptico.

Si crees que alguno de los amigos de tu hijo puede padecer esta infección en la piel procura evitar el contacto mientras se desconozca el diagnóstico.

Complicaciones

Un impétigo tratado rápidamente no suele tener complicaciones, pues estas son raras.

Si la infección es severa, o no ha recibido tratamiento, podría producir en los niños una insuficiencia renal, aunque esto solo sucede en un 2% de los casos.

En algunas raras ocasiones la piel queda dañada y presenta reacciones alérgicas, o puede sufrir complicaciones con afecciones como la erisipela o la escarlatina. Es habitual que esta infección cutánea reaparezca si no se ha tratado.

Lleva al niño al médico si es necesario

Consejos para los padres

Procura que la piel de tu hijo permanezca sana evitando cualquier tipo de dermatitis causada por el roce de los pañales, y acude enseguida al pediatra si ves que una picadura o heridita tarda en curarse y comienza a cubrirse con una ampolla o costra de color de la miel. Si tu hijo padece eccema busca ayuda médica y trátalo sin perder tiempo. Desinfecta bien todas sus heridas y enséñale buenos hábitos de higiene, aunque dejando que el niño continúe con las actividades propias de su edad y sin transmitirle temores.

El niño afectado por impétigo debe mantener una higiene esmerada

Para evitar que tu hijo vuelva a padecer esta infección en la piel, limpia y desinfecta con especial cuidado cualquier heridita que se haga.

Источник: https://www.bekiapadres.com/articulos/impetigo-como-curar-infeccion-piel/

Cómo se realiza el tratamiento del Impétigo (para curar las heridas más rápido)

¿Cómo se cura la brasa en niños?

El tratamiento para el impétigo se realiza bajo la orientación del médico, el cual suele prescribir la aplicación de una pomada antibiótica 3 a 4 veces por día, durante 5 a 7 días, directamente en la herida hasta desaparecer los síntomas. Es importante, que el tratamiento se inicie lo más rápido posible para evitar que la bacteria alcance regiones más profundas de la piel, cause complicaciones y dificulte el tratamiento.

El impétigo es más frecuente en los niños y es contagioso, por eso se recomienda que el niño o la persona infectada, no asista a la escuela o al trabajo hasta que haya un control de la enfermedad. Durante el tratamiento es importante separar ropas, toallas, sábanas y objetos de uso personal, para evitar la propagación de la enfermedad a otras personas.

Cuando la persona presenta pequeñas heridas con costras en la piel, se pueden eliminar con agua y jabón, que generalmente es suficiente. No obstante, cuando las heridas son grandes, de más de 5 mm de diámetro, no se debe remover la costra, pero si colocar la pomada o la loción recetada por el médico.

Medicamentos para el Impétigo

Para tratar el impétigo, el médico normalmente recomienda el uso de pomadas antibióticas, como por ejemplo: Neomicina, Mupirocina, Gentamicina, Retapamulina, Bacitracina, Ácido Fusídico o Nebacetina. Sin embargo, el uso constante o frecuente de esas pomadas pueden llevar a la resistencia bacteriana, por lo que no son indicadas por más de 8 días o de forma frecuente.

Algunos otros medicamentos para impétigo que pueden ser indicadas por el médico son:

  • Loción antiséptica, como el Merthiolate, por ejemplo, para eliminar otros microorganismos que puedan estar presentes y causar complicaciones;
  • Amoxicilina y ácido clavulánico, que puede ser usado en bebés y niños, cuando hay muchas lesiones o signos de complicaciones;
  • Antibióticos en comprimidos, como Eritromicina o Cefalexina, cuando hay muchas lesiones en la piel.

Asimismo, el médico puede recomendar la aplicación de suero fisiológico para ablandar las heridas, aumentando la efectividad de la pomada. El tratamiento puede realizarse durante 7 o 10 días, debiendo mantenerlo durante el período indicado por el médico, así las heridas en la piel hayan desaparecido antes de culminarlo. 

Signos de mejoría y empeoramiento

Los signos de mejoría comienzan a surgir entre 3 a 4 días después del inicio del tratamiento, con la disminución del tamaño de las heridas. Después de 2 o 3 días de inicio del tratamiento la persona ya puede volver a la escuela o trabajo porque la enfermedad deja de ser transmisible.

Los signos que pueden indicar que el impétigo está empeorando suelen surgir cuando no se inicia o se realiza el tratamiento correctamente, el primer signo puede ser la aparición de nuevas heridas en la piel. En este caso, el médico puede solicitar un antibiograma para identificar la bacteria causante de la infección y así poder indicar el antibiótico más adecuado.

Posibles complicaciones

La complicaciones debido al impétigo son raras y afectan más a personas que tienen el sistema inmune comprometido, como por ejemplo, personas en tratamiento contra el SIDA o cáncer, o personas con enfermedades autoinmune. En estas situaciones, puede haber aumento de las heridas en la piel, celulitis, osteomielitis, artritis séptica, neumonía, glomerulonefritis o septicemia.

Algunas signos que indican que puede haber complicaciones, son orina oscura, ausencia de orina, fiebre y escalofríos, por ejemplo.

Qué hacer para no tener impétigo de nuevo

Para evitar tener impétigo nuevamente, se debe seguir el tratamiento indicado por el médico hasta que las heridas estén totalmente curadas.

A veces, las bacterias quedan almacenadas dentro de la nariz por largos periodos de tiempo y si el niño coloca el dedo dentro de la nariz para remover alguna suciedad o por hábito, sus uñas podrán lesionar la piel y la proliferación de esas bacterias puede suceder nuevamente.

También es importante evitar cubrirse las heridas de la piel con mucha ropa, debido a que esto no permite que la piel respire, lavarse la nariz a diario con suero fisiológico a diario y mantener las uñas cortas, limpias y limadas para evitar que ocurran lesiones en la piel al rascarse las heridas y que estas se infecten.

El tratamiento debe realizarse por el período indicado por el médico, esto permitirá combatir las bacterias que allí se encuentran y evitar el impétigo recurrente. Conozca más sobre la transmisión del impétigo.

Cuidados para prevenir el contagio de la enfermedad a otros 

Para evitar transmitir el impétigo se recomienda que la persona se lave bien las manos con agua y jabón varias veces al día.

 Asimismo, debe evitar el contacto directo con otras personas y compartir platos, vasos, cubiertos u objetos personales.

En el caso de los padres, es importante que luego de tratar las heridas del niño, se laven muy bien las manos, esto evitará que se contagien con la enfermedad.

En cuanto a la alimentación no debe ser especial, pero si es importante que se ingiera más agua o líquidos como jugos de frutas naturales o tés, esto permitirá acelerar la recuperación y evitar la resequedad de la piel, que podría empeorar las lesiones. 

Es importante bañarse a diario y aplicar los medicamentos en todas las heridas. Asimismo, las toallas para limpiarse la cara, las manos y el cuerpo, las sábanas y la ropa, deben lavarse separadas del resto de la familia, con agua caliente y jabón para no propagar la enfermedad.

Источник: https://www.tuasaude.com/es/tratamiento-para-impetigo/

¿Cómo se cura la brasa en niños?

¿Cómo se cura la brasa en niños?

Las infecciones son muy comunes en los niños ya que todavía no son conscientes de lo que les puede hacer daño, así que pueden entrar en contacto fácilmente con alguna bacteria que provoque una infección.

Es importante que cuides a tu hijo lo suficiente para que no enferme a menudo, pero tampoco es bueno que lo mantengas encerrado en una burbuja, ya que todas estas experiencias también ayudan a que su sistema inmunológico se fortalezca.

El impétigo, también conocido como brasa, es una infección cutánea muy común en los niños que puede afectar a distintas partes del cuerpo como las manos, el rostro, el cuello o hasta la zona del pañal.

Esta infección es muy contagiosa y suele ser generada por las bacterias estafilococo y estreptococo.

La brasa suele afectar con mayor probabilidad a los niños que se encuentran en edad preescolar y escolar, además de que si ya tienen la piel irritada por otro factor, es probable que también desarrollen impétigo.

La brasa puede ser de dos tipos:

1.- Impétigo no ampolloso. Esta infección ocurre cuando se entra en contacto con la bacteria Streptococcus pyogenes, existiendo un brote de costras.

2.- Impétigo ampollosa. Ocurre cuando se entra en contacto con la bacteria Streptococcus Aureus, provocando la salida de ampollas muy delgadas y fácil de reventar.

¿Cuáles son los factores de riesgo para contraer impétigo?

– La edad, ya que normalmente se produce en niños de entre 2 y 5 años

– Contacto con otros niños (guarderías, escuelas, parques, etc.)

– Tiempo húmedo y el calor, estas infecciones ocurren con mayor frecuencia en verano

– Deportes que hagan tener un contacto piel con piel con otros. La lucha libre es un ejemplo de esto.

– Tener heridas, picaduras o erupciones en la piel ya que estas facilitan la entrada de bacterias en la piel

– Personas con diabetes

– Personas con un sistema inmunitario débil

¿Cómo saber si mi hijo tiene brasa?

El síntoma por el cual se puede saber fácilmente si tu hijo tiene impétigo es la salida de llagas rojizas sobre la piel, por lo que puedes revisar distintas zonas del cuerpo de tu hijo para encontrarlas.

Las llagas suelen llenarse de pus con el paso del tiempo, después se revientan y forman una costra, pero todo este tiempo también provocan comezón en el niño, incluso la comezón hace que el niño se rasque y pueda reventarse las llagas.

Tu hijo pudo haberse contagiado en algún lugar donde hubiera otro niño con esta infección, usualmente la guardería, donde hay una alta tasa de contagio ya que los niños están en constante contacto.

Cuando el niño tiene impétigo no ampolloso o sólo se encuentra en una pequeña parte de la piel se le debe aplicar ungüento antibiótico, recetado siempre por un médico que se haya encargado de diagnosticar la infección de tu hijo.

En caso de que la infección se haya extendido a más partes del cuerpo, o no esté funcionando adecuadamente el medicamento, es probable que el médico indique el consumo de antibióticos orales.

Mientras el niño se encuentra en tratamiento es necesario que se le laven las partes afectadas, por lo que debes tener mucha paciencia y delicadeza para limpiar adecuadamente su piel.

Es importante que cubras las zonas afectadas mientras el niño se cura, también para evitar que el niño se rasque o contagie a más personas.

¿Qué complicaciones puede tener la brasa?

Generalmente esta infección no es peligrosa y suele ser leve por lo que las llagas se suelen curar sin dejar rastro de cicatrices.

Es en muy raras ocasiones cuando el impético puede producir:

– Dermatosis deformante: esta infección afecta a los tejidos de debajo de la piel y con el tiempo puede llegar a expandirse a los ganglios linfáticos y a la sangre. Esta condición si no le pones remedio puede poner en peligro la vida del niño.

– Problemas renales: ya que uno de los tipos de bacterias presentes en el impético también puede dañar los riñones.

– Cicatrices: la formación de tejido cicatrizal de la piel afectada del impético puede dejar marcas de por vida.

¿Como evitar tener esta infección?

La mejor manera de evitar problemas en la piel, es mantenerla limpia. Siempre que tengas un corte, herida, raspadura, picaduras de insecto u otras lesiones de la piel, lo más adecuado es realizar una limpieza del área de inmediato. Lo mejor también es enseñarle a los niños a seguir esa rutina para no tener que estar detrás de ellos continuamente.

Aparte de esto se debe evitar propagar el impétigo a otras personas, para esto debemos:

– Enjuagar con agua corriente y jabón suave tanto nuestras heridas como las de los niños. Posteriormente lo mejor es cubrirlas con una gasa holgada para evitar que las bacterias entren en ella pero dejando que le pase el aire para que se cure,

– Lavar la ropa, la ropa de cama y las toallas de la persona que está infectada todos los días y evitar que las comparta con otras personas.

– Usa guantes de usar y tirar cuando apliques la crema antibiótica al niño, aun después deberás lavarte las manos.

– Si tu hijo está infectado, córtale las uñas para evitar que se haga daño.

– Lávate las manos con frecuencia y enséñale el mismo hábito al niño.

– Haz que tu hijo se quede en casa (en la medida de lo posible) hasta que su médico te diga que ya no puede contagiar.

– Retira a tu pequeño las costras secas con mucho cuidado.

– Posteriormente mantener una correcta hidratación de la piel para que se active la función barrera.

¿Puede un adulto contener impétigo?

Los expertos en dermatología afirman que no hay una edad a la que se pueda dejar de tener impétigo. Que sea una causa más común en niños es porque el contacto físico es más estrecho y no tienen unos hábitos de higiene instaurados.

Por lo que si tu hijo tiene llagas tendrás que cuidar de no contagiarte.

Además de que que tu hijo haya tenido impétigo en el pasado no evita que lo vuelva a tener en un futuro, por lo que enseñarle los hábitos de higiene básicos es muy importante.

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Todo lo que debes saber sobre el impétigo en niños

¿Cómo se cura la brasa en niños?

El impétigo es una enfermedad caracterizada por la aparición de ampollas o erosiones en la piel. Los peques de la casa son lo que más sufren esta infección, sobre todo en la etapa preescolar y en primaria.

Existen dos tipos de impétigo: el conocido como contagioso, que no produce ampollas sino erosiones en la piel y costras amarillentas con aspecto de miel, y el conocido como ampolloso que genera pequeñas vesículas y ampollas principalmente en rostro, manos y pies. Pero…

¿cuál es la causa de esta infección?

Causas

¡Rascarse la piel irritada es una causa frecuente! Puede que esté irritada por problemas cutáneos, como el eccema, reacciones alérgicas, las picaduras de insectos y los cortes o rasguños.

Al rascarse se infecta y así una erupción se puede infectar y convertirse en impétigo.

Te recomendamos asegurarte de que los niños se lavan bien las manos y la cara, así alejarás las infecciones y la posibilidades de sufrir impétigo.

Signos y síntomas

Podrás detectar los primeros síntomas alrededor de la nariz y de la boquita, en las manos, los antebrazos y en la zona del pañal. Los síntomas variarán en función del tipo de impétigo.

Tratamiento del impétigo

Primero de todo es importante que se diagnostique de manera clínica, por lo que debemos acudir a un médico siempre que detectemos alguna anomalía en la piel de nuestros pequeños.

Para acabar con la infección lo más probable es que nos receten antibióticos y cremas emolientes.

Sin embargo, además de tomar estos fármacos, podemos acelerar el proceso de curación con los siguientes remedios naturales:

Aceite de caléndula

El aceite de caléndula es un remedio natural para el impétigo ya que cuenta con propiedades antiinflamatorias y antisépticas que por un lado, ayudan a aliviar el picor y el dolor causado por las llagas, y por otro desinfecta y limpia las heridas acelerando el proceso de curación de estas erupciones cutáneas.

¿Sabías que es uno de los ingredientes del Aceite Corporal Dream Peach? Bajo supervisión médica puedes utilizarlo para calmar a tu peque antes de ir a dormir y a la vez tratar el impétigo de forma natural.

Gel de aloe vera

¡El aloe vera está cargadito de propiedades medicinales! Tiene un gran poder humectante que le otorga propiedades antiinflamatorias que reducen los síntomas del impétigo.

¡Y además es regenerador y antiséptico! Ayuda a eliminar las bacterias que causan la enfermedad y acelera el proceso de curación de las llagas haciendo que cicatricen más fácilmente. Por estos motivos y muchos otros, es precisamente uno de los ingredientes principales de los productos de Freshly Kids.

Te recomendamos bañar a tu peque con el Gel de Baño Nutritivo Funny Aloe para limpiar la infección y evitar que se extienda.

Infusión de tomillo

¡Y aquí va nuestro último tip! ¿Sabías que el tomillo está considerado como un poderoso antibiótico natural? Ayuda a eliminar las bacterias que están provocando la aparición de estas llagas.

Para preparar la infusión, simplemente hierve en una olla 2 vasos de agua y 2 cucharadas de tomillo fresco, dejando que repose después 15 minutos con el fuego apagado.

Una vez tibio, aplícalo de forma suave sobre las áreas afectadas con ayuda de unos discos de algodón.

Recuerda elige ingredientes naturales de calidad para cuidar y mimar la piel de los más pequeños.

Comparte con nosotros tus impresiones, rutinas y experiencias con la cosmética natural en los comentarios del Blog o a través de Instagram ¡nos encanta compartir experiencias con vosotros! Y sigue pasándote por aquí, cada semana subimos contenido nuevo y prometemos que te va a encantar.

Источник: https://www.freshlycosmetics.com/es/blog/impetigo-en-los-ninos

Impétigo

¿Cómo se cura la brasa en niños?

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El impétigo es una de infección de la piel muy frecuente en los niños, sobre todo en la etapa de preescolar y en la enseñanza primaria. Suele causar ampollas o úlceras en la cara, el cuello, las manos y la zona del pañal.

Causas del impétigo

Los niños son más propensos a desarrollar impétigo si ya tienen la piel irritada por otros problemas cutáneos, como el eccema, la hiedra venenosa, las picaduras de insectos y los cortes o rasguños. Rascarse una úlcera o una erupción es una causa frecuente.

Por ejemplo, una erupción provocada por la hiedra venenosa se puede infectar y convertirse en impétigo. También ocurre más a menudo en ambientes cálidos y húmedos. Asegurarse de que los niños se lavan bien las manos y la cara puede ayudar a prevenir el impétigo.

¿Cuáles son los signos y los síntomas del impétigo?

El impétigo puede afectar a la piel de cualquier parte del cuerpo, pero es más frecuente alrededor de la nariz y de la boca, en las manos y los antebrazos y, en los niños pequeños, en la zona del pañal.

Los tres tipos de impétigo son el impétigo no ampolloso (con costras), el impétigo ampolloso (grandes ampollas) y el impétigo tipo ectima (con úlceras):

  • El más frecuente es el impétigo no ampolloso o con costras. Empieza como pequeñas ampollas que acaban reventando y dejan pequeñas áreas húmedas de piel roja que suelen supurar líquido. De forma progresiva, se va formando una costra entre amarillenta y amarronada que cubre el área afectada, como si estuviera cubierta de miel o azúcar moreno.
  • El impétigo ampolloso causa unas ampollas de mayor tamaño llenas de un líquido transparente que luego se vuelve turbio. Estas ampollas tienen más probabilidades de permanecer más tiempo en la piel sin llegar a reventar.
  • El impétigo tipo ectima tiene el aspecto de úlceras perforadas con costras amarillas y bordes rojos.

¿Es contagioso?

El impétigo es contagioso, y se puede contagiar de una persona a otra.

Lo suele provocar una de las dos siguientes bacterias: el Staphylococcus aureus  y el Streptococcus pyogenes (también llamado «estreptococo del grupo A», que también provoca la faringitis estreptocócica).

El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (o SARM) también se está convirtiendo en una causa importante de impétigo.

El impétigo se puede contagiar a cualquier persona que entre en contacto con piel infectada o con artículos (como prendas de vestir, toallas y sábanas) que hayan estado en contacto con esa piel. Puede causar picazón; por eso, los niños se pueden extender la infección a otras partes de su cuerpo al rascarse el impétigo y luego tocarse esas partes del cuerpo.

¿Cómo se diagnostica el impétigo?

En la mayoría de los casos, los médicos pueden diagnosticar el impétigo basándose solo en el aspecto de la erupción. En algunos casos, pueden tener que tomar una muestra del líquido que contienen las ampollas para analizarlo.

¿Cómo se trata el impétigo?

El impétigo se trata típicamente con antibióticos, sea en forma de pomada o de un medicamento que se toma por la boca:

  • Cuando afecta solo un área reducida de la piel (sobre todo, si se trata de la forma no ampollosa), el impétigo se trata con una pomada antibiótica durante 5 días.
  • Si la infección se ha extendido a otras partes del cuerpo o si la pomada no está surtiendo efecto, es posible que el médico recete un antibiótico en forma de jarabe o de pastilla, que se debe tomar de 7 a 10 días.

Después de iniciar el tratamiento antibiótico, la curación debería comenzar al cabo de pocos días. Es importante asegurarse de que su hijo toma el medicamento tal como se lo hayan recetado. De lo contrario, su hijo podría desarrollar una infección cutánea más grave, afectando a áreas más profundas de la piel.

Mientras la infección se esté curando, lave la piel con delicadeza, usando gasa limpia y jabón antiséptico todos los días. Ponga en remojo, en agua tibia con jabón, cualquier área de la piel cubierta por costras, a fin de ayudar a eliminar capas de costra (no es necesario quitar la costra por completo).

Para impedir que el impétigo se extienda a otras partes del cuerpo, es posible que el médico o el enfermero le recomiende cubrir las áreas de piel infectadas con gasa y cinta adhesiva o bien con un apósito que quede holgado. Mantenga las uñas de su hijo bien cortas y limpias para evitar que se rasque, lo que podría empeorar la infección.

¿Se puede prevenir?

Mantener la piel bien limpia puede ayudar a prevenir el impétigo. Los niños deben lavarse las manos bien y con frecuencia, así como darse baños o duchas con regularidad.

Preste especial atención a las heridas en la piel (cortes, rasguños, picaduras de insectos, etc.), las áreas con eccema y las erupciones, como las provocadas por la hiedra venenosa.

Mantenga esas zonas limpias y cubiertas.

Cualquier persona de su familia que tenga impétigo debe llevar las uñas bien cortas y cubrirse las ampollas del impétigo con gasa y cinta adhesiva.

Para prevenir el contagio de una infección por impétigo a otros miembros de la familia, asegúrese de que todos usan sus propias prendas de vestir, sábanas, maquinillas de afeitar, jabones y toallas.

Separe las sábanas, las toallas y la ropa de vestir de cualquier persona que tenga impétigo de las del resto de la familia, y lávelas en agua caliente.

Mantenga bien limpias las superficies de la cocina y las de todo su domicilio.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Llame al médico si su hijo tiene signos de impétigo, sobre todo, si ha estado en contacto con otro miembro de la familia o con un compañero de clase que padecía esta infección.

Si su hijo ya ha empezado a recibir tratamiento para el impétigo, observe bien sus ampollas y llame al médico si la piel no se le empieza a curar al cabo de 3 días de tratamiento o si el niño tiene fiebre. Si el área que hay alrededor de la erupción se pone roja, está caliente o es sensible al tacto, llame al médico de su hijo lo antes posible.

Revisado por: Joanne Murren-Boezem, MD

Fecha de revisión: junio de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/impetigo-esp.html

Embarazo y niños
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