¿Cómo se debe bañar a un recién nacido?

El baño del bebé

¿Cómo se debe bañar a un recién nacido?

A muchos recién nacidos se les da su primer baño después de su nacimiento. La comadrona o el papá lo bañan de manera tradicional.

Algunas comadronas aconsejan no bañar al bebé después de nacer puesto que el unto sebáceo posee propiedades que protegen la piel de los recién nacidos. No obstante, no está presente en la piel de todos los bebés al nacer.

Por otro lado, si se baña el bebé tras el parto, se le «roban» unos minutos esenciales al vínculo maternofilial (bonding) en los primeros momentos juntos.

El primer baño en casa debería tener lugar una vez se haya caído el ombligo y esté totalmente curado. Así se minimiza el riesgo de que puedan entrar gérmenes en la herida del ombligo y provoquen infecciones.

Muchos padres temen el momento del baño durante las primeras semanas después del nacimiento.

Dudas sobre cómo conseguir la temperatura correcta o cómo agarrar al bebé de forma que pueda disfrutar del baño sin que se nos resbale se van esfumando con la rutina del baño.

A la hora de dar el primer baño se recomienda solicitar la ayuda de una comadrona, que le podrá dar consejos sobre cómo bañar a bebés y niños pequeños. También es mucho más relajado si los dos padres están presentes ayudándose durante el baño.

¿Con qué frecuencia se debe bañar a los bebés?

A modo de ritual de relajación diario o como baño semanal, tú eres la que decides con qué frecuencia bañas a tu bebé. Los pediatras suelen recomendar dar de uno a dos baños semanales durante las primeras semanas de vida.

Si vives en una zona donde el agua es muy dura, se le puede resecar la piel al bebé si lo bañas con demasiada frecuencia. Para que esté limpito, suele ser suficiente con lavarle regularmente con una manopla húmeda y caliente la cara, las manos y el culito.

Normalmente no es necesario añadir productos para el baño.

Como regla general a aplicar te recomendamos que bañes al bebé cuando esté sucio. Durante los primeros meses está sucio solo cuando el bebé ha regurgitado demasiada leche o el pañal no lo ha podido retener todo. En cuanto empiece a gatear ya será necesario que lo bañes bien con mayor frecuencia.

¿Dónde baño al bebé?

¿En una bañera o en un cubo bañera? Esta es una pregunta que se plantean muchos padres ya con los preparativos previos al parto. A menudos las comadronas y los pediatras no se ponen de acuerdo.

Como en muchas otras cosas del bebé, lo mejor es probar cuál es la opción que mejor os va a vosotros. También se puede utilizar el lavabo (si presenta las dimensiones adecuadas) para bañar al bebé.

Te recomendamos que bañes a tu bebé donde os sea más cómodo y agradable.

Independientemente de donde lo bañes, el aspecto de la seguridad sigue siendo fundamental. Nunca se deberá dejar al bebé ni a un niño pequeño en el agua sin vigilancia porque los accidentes ocurren en cuestión de segundos.

Si bañas al bebé en el lavabo, tienes que asegurarte de que no pueda abrir accidentalmente el grifo del agua porque si el agua está demasiado caliente podría sufrir quemaduras. Por eso, lo mejor es cambiar brevemente al agua fría al terminar de llenar el lugar donde se va a dar el baño.

El baño del bebé, paso a paso

Por regla general, es preciso seguir los siguientes pasos a la hora de bañar a un bebé:

  1. Preparar todo lo necesario para el baño de manera que esté a mano: agua a 37 grados, manoplas y toallas suaves, pañales. Si tu bebé ya tiene pelo, necesitarás también un cepillo. Comprobar siempre la temperatura del agua con un termómetro. Como los bebés pequeños perciben el dolor con retraso, reaccionan mucho más tarde que los niños más mayores al agua caliente, de manera que pueden sufrir más fácilmente una escaldadura dolorosa y peligrosa.
  2. Si vas a utilizar una bañera para bebés, tienes que llenar 3/4 partes de agua, aunque el tamaño de tu bebé también es decisivo.
  3. Calienta previamente la zona del cambiador. Para los bebés son muy desagradables los cambios de temperatura. Así, si se calienta previamente la zona del cambiador se minimizan los cambios bruscos de temperatura y el riesgo de que se resfríe. Una toalla con capucha ayuda también a que no se enfríe.
  4. Desnuda al bebé. Observa si el bebé se encuentra lo suficientemente cómodo para adentrarse en la aventura de la bañera. Los bebés que ya hayan tenido experiencias positivas en el agua caliente se pueden bañar cuando no estén de tan buen humor. A menudo el baño sirve, al igual que en el caso de los adultos, para tranquilizarse y relajarse. Los bebés que tienen gases o molestias abdominales también se tranquilizan con un baño caliente.
  5. Desliza al bebé lentamente en el agua para que no se asuste. Ve contándole lo que estás haciendo o cántale una canción, esto sirve para tranquilizar a los bebés que son más miedosos. Mantenlo siempre bien sujeto en la palma de tu mano. Deja que una comadrona te explique exactamente cómo sujetar al bebé.
  6. Limpia al bebé suavemente con ayuda de una manopla. No te olvides de limpiar también los pliegues en la piel y esos puntos a los que es más difícil acceder como entre los dedos de los pies, detrás de las orejas o en las arrugas del cuello. Deja el pelo para el final para que no se enfríe por la cabeza.
  7. Tú decides si prefieres utilizar champú, loción o jabón. Si deseas bañar al bebé con un poco de aceite, por ejemplo para eliminar costra láctea de la cabeza, ten en cuenta que al sacar al bebé de la bañera su piel estará especialmente resbaladiza. También se dice que un chorro de leche materna en el agua resulta eficaz contra la piel seca.
  8. Después del baño, seca al bebé lo mejor que puedas antes de vestirlo. Para evitar irritaciones o infecciones en la piel en los pliegues, es muy importante secar bien todas esas partes sin frotar. Muchas comadronas recomiendan asimismo secar al bebé cuidadosamente con el secador de pelo. En tal caso, es especialmente importante cubrir el pequeño pene del bebé con una toalla o manopla para que no se pueda producir ningún choque eléctrico.

El baño del bebé debe durar entre 5 y 10 minutos para que no se enfríe demasiado. Lo mejor es tener siempre un reloj a la vista.

Jabón y champú

En el caso de recién nacidos, puedes prescindir del jabón y del champú y limpiarlos bien con agua. Para cuidar esa piel tan delicada resulta adecuado un aceite para el baño.

Cuando el bebé sea más grande, puedes elegir entre dos productos separados o un práctico gel para todo el cuerpo, que es una excelente opción mientras el bebé no tenga mucho pelo.

La piel del bebé es cinco veces más fina que la de los adultos, por eso es preciso que utilices un producto suave, que no esté perfumado, que no irrite los ojos y que esté indicado para la piel sensible del bebé.

A los bebés más grandes y niños pequeños les encantan los productos especialmente desarrollados para ellos: que huelen bien (a sandía o chicle), hacen mucha espuma, colorean el agua con tintes inofensivos y cuyo envoltorio está decorado con una princesa o un pirata.

Baño de espuma

Probablemente no exista ningún bebé al que no le encante estar sentado y chapotear en una bañera llena de espuma. ¡Pues adelante! Utiliza para ello un producto sin perfumes adecuado para pieles sensibles y asegúrate de que el bebé no se beba el agua del baño.

Evita los aceites esenciales hasta que el bebé ya sea un niño, porque pueden provocar convulsiones peligrosas, especialmente en bebés. Lo más divertido de la bañera son las pompas de jabón: de colores, totalmente inofensivas y una forma excelente para practicar el agarre.

Manoplas y toallas

Por supuesto son suficientes una manopla común y una toalla normal. Pero las manoplas y toallas diseñadas especialmente para los niños les resultan mucho más divertidas. ¡Y a los padres también les encantan! Hay toallas con divertidas orejas de animales en la capucha o con hadas, coches de bomberos o animales bordados.

Las manoplas se colocan sobre la mano y se convierten así en divertidas marionetas de felpa. Y seguro que tú bebé no tendrá ningún reparo en que un lindo gatito le quiera limpiar la barriguita.

Termómetro para la bañera

Al principio no es tan fácil conseguir la temperatura ideal del agua, que no debe estar ni demasiado caliente ni demasiado fría. Por eso, mientras el bebé sea pequeño, lo mejor es que utilices un termómetro para la bañera. La temperatura óptima para el bebé son 35 grados.

Juguetes

¡Y ahora a disfrutar en la bañera! El tradicional pato de goma sigue siendo un amigo fiel en la bañera, pero el mercado está lleno de alternativas como recipientes con agujeros, barquitos y animalitos que lanzan agua. Compra juguetes que satisfagan la curiosidad de tu bebé y asegúrate siempre de que no puedan desprender piezas pequeñas que tu bebé se pueda tragar.

A los bebés les encanta lo siguiente:

  • Vasos y otros recipientes que pueden llenar de agua y luego verter o recipientes que tienen agujeros en la base con los que pueden hacer que llueva en la bañera
  • Barquitos y animales marinos que pueden flotar y no se hunden
  • Manoplas con figuras divertidas
  • Formas, letras y números que se pueden fijar a la bañera o a las baldosas
  • Muñecas resistentes al agua para abrazarlas durante el baño
  • Pinturas especiales para el baño que se quitan fácilmente de la piel o de la bañera
  • Animalitos que lanzan agua (¡Atención! Estos divertidos animalitos crean fácilmente moho en su interior. Después del baño, vaciarlos bien y cambiarlos de vez en cuando)
  • Tazas y platos de plástico para tomar un café en el agua (solo cuando tu hijo tenga la edad suficiente para saber que no debe beber el agua)

Cómo guardar los juguetes de la bañera

En algún momento la diversión en la bañera tiene que llegar a su fin. ¿Pero dónde metes los juguetes? Para ello existen unas bolsas de red provistas de ventosas para adherirlas a las baldosas o que se pueden colgar y donde los juguetes se pueden secar fácilmente. También se puede utilizar una caja de plástico sin tapa.

Источник: https://www.bebitus.com/magazine/bebe/cuidado-y-salud/el-bano-del-bebe.html

Cómo bañar a un bebé recién nacido, paso a paso

¿Cómo se debe bañar a un recién nacido?

Bañar  al bebé es una de las experiencias más placenteras que se pueden disfrutar como madre, y también un momento muy agradable para los bebés. Como es lógico, bañar a un bebé por primera vez da bastante miedo a las madres primerizas ¿le haré daño? ¿Sabré cogerle bien? ¿el agua estará suficientemente caliente? ¿Cómo lo saco sin que coja frío?

Aquí te damos unas cuantas pautas sobre cómo bañar al bebé para que la experiencia de sus primeros baños resulte todo un éxito.

Cómo bañar al bebé: lo que debes saber

El baño del bebé es muy importante, tanto para la madre como para el niño. Además de la higiene, es una ocasión para compartir, para jugar, para empezar de una manera gratificante a sentir las relaciones entre padres e hijos.

Para que bañar al bebé sea todo un éxito desde el principio, unos cuantos consejos previos ante de aprender cómo hacerlo. A todos nos asusta cuando el bebé es recién nacido introducirle en una bañera.

Pero no hay que preocuparse, al bebé le encantará esta experiencia.

Bañar a un recién nacido es un hábito que debe ser diario y que se puede practicar en cuanto volvamos a casa del hospital. En contra de lo que se piensa, no es necesario esperar hasta que se le caiga el ombligo.

Mientras éste esté bien tapado y protegido, se le puede bañar perfectamente. Una vez que el bebé está bañado, se puede limpiar y curar el ombligo, para después volverlo a tapar.

No hay que tener miedo, no tardará en caerse.

La temperatura del baño del bebé debe estar entre los 35 y los 37 grados centígrados. Se puede utilizar un termómetro de baño, que es muy cómodo y nunca falla.

A esa temperatura, más o menos la del cuerpo humano, el bebé disfrutará de un baño calentito y muy agradable. Es posible que el primer día de baño de un bebé a éste no le guste nada y llore desesperadamente. No hay que preocuparse porque es lo normal.

En un par de días le encantará, tan sólo tiene que acostumbrarse.

La bañera de un bebé es un elemento fundamental y comprarla no es una tarea difícil, porque hoy en día hay muchos tipos de bañera en el mercado. Podemos elegir con tiempo la que más se adapte a nuestras necesidades.

Las bañeras para bebé que tienen patas altas son las más adecuadas y cómodas, ya que no tendrás que agacharte para coger en brazos a tu bebé e introducirlo en la bañera, y podrás realizar todas las operaciones de pie.

 La mayoría de las bañeras incorporan cambiadores, para poder sacar a tu bebé inmediatamente del baño, tumbarlo boca arriba y poder secarlo. Son muy cómodas y fáciles de usar.

Cómo bañar a un bebé paso a paso

Si estamos solos y no podemos pedir ayuda, lo más importante a la hora de bañar a un bebé es tenerlo todo a mano: toalla, gel, esponja, talco, etc.

Cuando hayamos desvestido al bebé y lo vayamos a sumergir en la bañera, apoyaremos su cabeza en el hueco de nuestro brazo, sosteniendo al mismo tiempo la parte exterior de su hombro con la mano.

Pasemos el otro brazo por debajo de sus nalgas y sujetémosle por un muslo. Sumerjamos al pequeño en el agua, empezando por los pies.

Primero, lavaremos cabeza del bebé, manteniendo al niño en posición horizontal y con su cabeza apoyada en el hueco de nuestro brazo. Le enjabonaremos la cabeza con mucha delicadeza. Pasamos a la espalda y el resto del cuerpo, y podemos hacerlo con una esponja distinta.

Limpiamos con mucho cuidado los plieguecitos del cuerpo, con cuidado de no agitar el agua para que el bebé no se asuste. Para lavarle la espalda, cogeremos al niño por la parte exterior de su hombro, pasando nuestro brazo por delante de su pecho. El niño se sentirá protegido.

Después, sacaremos al niño de la bañera con mucho cuidado, y lo tumbamos boca arriba, encima de una toalla que ya tengamos preparada, y lo cubrimos bien para que no coja frío.

Ya podemos curarle el ombligo y cambiarle la gasa, ponerle el pañal y vestirlo. El bebé habrá recibido su primer baño y, poco a poco le irá gustando la experiencia. Además, un buen baño caliente les ayuda a conciliar el sueño, pero si queréis más consejos sobre el sueño, compartimos unos trucos para relajar y dormir a un bebé.

Trucos y consejos para bañar a un bebé

Es lógico que, a todo padre primerizo, le dé mucho miedo coger a un niño tan pequeño y bañar a un recién nacido, pero en poco tiempo aprenderemos y podremos hacerlo sin miedo.

El único truco consiste en apoyar a nuestro bebé en el hueco de nuestro brazo izquierdo, no soltarle y que se sienta seguro dentro de la bañera, y lavarle con el brazo derecho.

Lo haremos al revés si somos zurdos.

Hay que tener un cuidado extremo con la cabeza.

El hueso frontal o fontanela todavía no está formado, y cerrará bien a los dos meses, con lo que necesitamos una esponja muy suave, natural, y pasarle la esponja con champú muy suavemente, para después enjuagar inmediatamente.

Una vez que lavemos el resto del cuerpo, debemos sacar al bebé lo antes posible. El baño no puede durar más de 5 minutos, y ya se irá alargando poco a poco, a medida que al bebé le vaya gustando la experiencia.

Источник: https://www.elespanol.com/como/banar-bebe-recien-nacido-paso/422708275_0.html

¿Cómo bañar a un bebé recién nacido? Recomendaciones

¿Cómo se debe bañar a un recién nacido?

¿Algunas vez te has preguntado cómo bañar a un bebé recién nacido? A todos nos gusta sentirnos limpios, pero es muy diferente la forma en que nos bañamos los adultos a la indicada para asear a un bebé con pocos días de vida.

Si tienes algunas dudas de cómo vivir este momento con tu pequeño, nosotros seremos tu guía. Por ello, a continuación, te presentaremos algunos consejos que no puedes dejar pasar antes de asear a tu recién nacido.

Consideraciones sobre bañar a un recién nacido

Antes de ser padre, uno no se pone a pensar en cómo bañar a un bebé recién nacido, ni en todo lo que ello implica. Cuando los padres son primerizos, tienden a creer que se debe bañar al bebé todos los días en una bañera, usar colonia y demás productos.

Hay formas equívocas de bañar a un bebé que pueden traer consecuencias para el pequeño. El uso de un champú o un jabón inadecuado, así como atender una llamada mientras se lava al niño, son solo dos errores que cualquiera puede cometer al iniciar el baño de su bebé.

A continuación, te presentamos las recomendaciones que debes seguir cuando laves a un recién nacido con cordón umbilical y las que debes llevar a cabo en el caso de que el bebé ya no tenga el cordón umbilical.

Lee también: Los cuidados en los primeros meses del bebé

Bañar a un bebé con cordón umbilical

A la hora de bañar a tu recién nacido cuando todavía no se le ha caído el cordón umbilical, es recomendable que sigas estos consejos:

  • Lava al bebé con una esponja empapada en agua tibia, según se aconseja en este estudio publicado en el Iranian Red Crescent Medical Journal. De esta manera, evitarás cualquier quemadura a tu bebé recién nacido. No es necesario bañarlo todos los días si le cambias a menudo el pañal y lo refrescas con toallas húmedas.
  • Coloca una toalla debajo del bebé para evitar que se resbale o que todo se empape con el agua. Al terminar su baño, ten siempre una toalla seca para mantener limpio todo.
  • Lo más recomendable, como señala este trabajo llevado a cabo por investigadores de la Universidad de las Palmas de Gran Canaria, es no utilizar jabón a la hora del baño y, si se utiliza, que sea un jabón neutro sin aditivos. Asimismo, para evitar que caiga alguno de estos productos en sus ojos, coloca tu mano en la frente para así impedirlo.
  • Recuerda tener una toalla suave para secar a tu pequeño. Es preferible que esta tenga capucha. Así, tendrá su cabeza en la temperatura ideal. Es bueno que tengas tres toallas limpias, como mínimo.
  • También, puedes hacer este baño de esponja en tu tina o en su bañera de plástico para mayor comodidad. Recuerda que debe estar a tu altura para evitar lesiones en la espalda.
  • Si se ha mojado el cordón umbilical, nada grave sucederá. Simplemente, sécalo con una toalla suave y continúa el baño de tu bebé. Dicho cordón se caerá a las en los 5 y los 15 primeros días de vida.

Recuerda ser muy delicado con tu pequeño. Cubre al recién nacido con una toalla y ve descubriendo cada extremidad al momento de lavarlo. Si la hora del baño no es molesta para tu bebé, puedes enjuagarlo delicadamente sin tener una toalla.

Bañar a un bebé sin cordón umbilical

Considera los siguientes consejos para bañar a un bebé recién nacido ya sin el cordón umbilical y hacerlo de la mejor manera:

  • Coloca agua en la bañera o tina de plástico. Debe tener una temperatura entre 38 y 40 ºC. y la ambiental ha de estar sobre los 26-27 ºC, como señala este artículo publicado en la Revista de Enfermería. Coloca una cantidad de agua que no llegue al pecho de tu bebé.
  • Empieza a lavar a tu pequeño desde la cabeza a los pies. En este orden, evitarás que el niño tenga contacto con secreciones o alguna bacteria.
  • Gíralo suavemente para lavar su espalda y nalgas. Recuerda que, en esta posición, tu hijo debe estar apoyado en un brazo tuyo para evitar cualquier accidente durante el lavado.
  • Diviértete con tu bebé mientras lo bañas. Sonríele y habla con él. Ambos podéis disfrutar de este momento, principalmente, si estás pasando por la exterogestación.

Te recomendamos leer: La higiene íntima del recién nacido

La hora del baño de tu bebé

La hora del baño es un momento mágico entre tu bebé y tú. Seguramente, alguien toque a la puerta, llamen al teléfono o debas atender otra situación. De ser así, colócale una toalla a tu niño y llévalo cargado a donde sea que vayas. Jamás debes dejarlo solo en la bañera, ya que fácilmente puede ocurrir un accidente.

Esperamos que hayas aprendido a disfrutar de este gran momento con tu bebé y que estos consejos te sirvan de ayuda cuando tengas dudas en el momento del baño.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/banar-bebe-recien-nacido/

Cómo bañar a un bebé: tips para padres primerizos

¿Cómo se debe bañar a un recién nacido?

Los primeros baños de tu hijo son una experiencia hermosa pero estresante si no tenemos experiencia. Aquí, pequeños consejos para disfrutarlo a pleno.

Durante nueve meses la familia se prepara para recibir al bebé recién nacido. Imaginamos un montón de cosas, tratamos de prevenir situaciones, de leer muchas cosas y hasta de cómo organizar un baby shower. Pero llega la criatura y se presentan un montón de experiencias que no sabemos cómo gestionar. Un claro ejemplo es cómo bañar a un bebe.

¿Cómo y cuándo realizar el primer baño? ¿A qué temperatura debe estar el agua y cómo la mido? ¿Con qué frecuencia conviene bañarlo? ¿Uso jabón, shampoo, cualquier toalla? Son preguntas que todos los padres primerizos se hacen y que vale la pena aclarar porque no hay nada más cotidiano que estas pequeñas cosas.

Cómo bañar al bebé

Es primer baño del bebé es un hermoso encuentro íntimo. Más allá que el objetivo principal es la limpieza del pequeño, también es un momento súper importante para que las mamás y los papás desarrollen lazos con el bebé, para hablarle, cantarle y acariciarlo.

Podés leer: Cómo dejar el pañal: consejos para padres

Para realizar el primer baño hay que esperar que se caiga el cordón umbilical, que ocurre entre 10 días y 3 semanas después del nacimiento. Mientras tanto, se lo baña con una esponja para evitar que se moje el cordón.

El baño antes de la caída del cordón

Seguí estos pasos:

  • Llená un recipiente con agua tibia y tené a mano una esponja o paño especial para bebés.
  • Acostá al pequeño sobre una superficie suave y lisa, como una toalla limpia.
  • Mantené a tu bebé todo el tiempo envuelto calentito y vas sacando una extremidad afuera por vez y la lavás.
  • Secá con una toalla seca, con toques suaves, el área húmeda, y vas recorriendo así cada extremidad.
  • Si accidentalmente se moja el cordón umbilical, simplemente usá una toalla para secarlo con suavidad.

Podés ver: Cómo doblar toallas para que queden suaves y prolijas

El baño cuando ya se cayó el cordón

Una vez se cayó y se secó del todo la cicatrización del ombligo, ya estamos listos para el baño de inmersión. Siempre lo ideal es consultar con el pediatra si algunas recomendación especial para tu hijo en este aspecto.

Lo aconsejable es bañar al niño dos o tres veces por semana, contrariamente a lo que mucha gente cree. Los bebés no necesitan un baño todos los días, porque eso puede resecar su piel. Sólo es necesario que durante los cambios de pañal lo limpiemos bien con esponja.

Respecto a la frecuencia y el horario, buscá tu mejor rutina. Hay padres que prefieren hacerlo todos los días a una misma hora -por ejemplo al atardecer- para que el niño se relaje y duerma bien.

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Consejos para bañar al bebé

  • El agua nunca debe estar caliente ni fría, sino tibia -entre 34 y 37 grados centígrados-, y la forma de probarlo es introduciendo la parte interna de nuestra muñeca o el codo. Si no nos quema, está bien para el pequeño.

    Si no sabés cómo medirla, hay termómetros geniales para ello: versiones sencillas y económicos y hasta opciones súper cool.

  • La temperatura ambiente. Debe oscilar entre los 22 y los 25 grados. Además es importante evitar las corrientes de aire.

  • Tener todo a mano: jabón, esponja, shampoo, cepillo, toalla y ropita. Los productos de limpieza deben ser neutros y poco perfumados. También se puede bañar al bebé sólo con agua, sobre todo a los que tienen muy pocos días de vida.

    Luego, los productos de glicerina o los neutros son ideales.

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  • Lavar bien la palangana, la bañera de plástico o lavamanos antes y después del baño. La cantidad de agua puede variar entre los 25 y los 30 centímetros para que el bebé no se hunda. Es aconsejable poner una toalla en el fondo para evitar que resbale. Un buen recurso que ganó terreno en los últimos años son los colchoncitos para el baño, que son como flotadores que lo sostienen con la cabeza fuera del agua mientras el cuerpo se moja.
  • Desnudar al bebé y limpiar la zona del pañal antes de meterlo en la bañera. Para más información te recomendamos: Cómo cambiar un pañal paso a paso
  • El antebrazo de quien lo baña debe sostener su cabecita y esa misma mano debe ir bajo la axila del bebé. Así permanecerá seguro, y con la otra mano lo bañás. Hay que sujetarlo firmemente pero con delicadeza.
  • Lavarlo de arriba hacia abajo. Empezando por la cabeza y finalizando por los genitales. Esto es para que el agua y la esponja que se usaron para la cara no tengan gérmenes de secreciones.
  • Nunca dejes solo al bebé. ¡Jamás! Si tenés que salir un momento para buscar algo o para contestar el teléfono, envolvé a tu hijo en una toalla y llévalo con vos.

Podés leer: Cómo doblar toallas para que queden suaves y prolijas

  • La duración del primer baño debe ser corta. No más de 5 minutos.
  • Secar muy bien al bebé después del baño. Especialmente entre los pliegues pero sin frotar.
  • Es bueno tener dos toallas. de algodón suave. Una grande para el cuerpo y una más pequeña para la cabecita.
  • Vestirlo enseguida del baño para que no tome frío.

Con qué frecuencia bañar al bebé

Para un recién nacido, dos veces a la semana suele ser suficiente porque solemos limpiar muy bien varias veces por día el área del pañal y en esa etapa casi no se ensucian. Es recomendable mantener limpias sus manitos, el cuello y el rostro.

En el caso de más grandes, podemos bañarlos todos los días, ya que se vuelve una rutina de encuentro y disfrute muy agradable para padres y niños.

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Источник: https://ideas.mercadolibre.com/ar/bienestar/como-banar-a-un-bebe/

Embarazo y niños
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