¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?

Contents
  1. Información sobre el onfalocele | CDC
  2. ¿Qué es el onfalocele?
  3. Otros problemas
  4. Causas y factores de riesgo
  5. Diagnóstico
  6. Durante el embarazo
  7. Después de que nace el bebé
  8. Tratamientos
  9. Referencias
  10. Los efectos negativos del estrés en las embarazadas
  11. Alterar el ADN
  12. Directo a las uñas
  13. El estrés del embarazo
  14. ¿Y los hombres?
  15. Herencia hasta en las uñas
  16. Acelerando en la barriga de mamá
  17. La abrumadora primera infancia
  18. La última oportunidad
  19. Te puede interesar
  20. Preguntas frecuentes
  21. ¿Qué es el Síndrome Alcohólico Fetal?
  22. ¿Por qué daña el consumo de alcohol al bebé si es la mujer la que consume?
  23. ¿Qué órganos del bebé se afectan más si se consume alcohol durante el embarazo?
  24. ¿Existe algún periodo durante el embarazo en el que consumir alcohol pueda considerarse seguro?
  25. ¿Qué cantidad de alcohol puede considerarse segura durante el embarazo?
  26. ¿Existe alguna relación entre la cantidad de alcohol que se ingiere durante el embarazo y el efecto que produce sobre el bebé?
  27. ¿Qué tipo de bebida alcohólica es más perjudicial durante el embarazo?
  28. ¿Se puede consumir alcohol durante la lactancia?
  29. ¿Por qué no se debe consumir alcohol si una mujer desea quedarse embarazada?
  30. ¿Qué debo hacer si ya había consumido alcohol antes de saber que estaba embarazada?
  31. ¿Cómo influye el entorno de la mujer embarazada en sus hábitos saludables y qué papel juega?
  32. ¿Cómo afecta el consumo de alcohol a la salud de las mujeres?
  33. ¿Cuál es la opinión de los Órganos Internacionales con responsabilidad en los temas de salud sobre el alcohol? ¿Por qué actuar en estos momentos? ¿Cuál es el contexto internacional?
  34. Diabetes gestacional: efectos en la salud del bebé y de la embarazada a largo plazo
  35. ¿Por qué las embarazadas son más vulnerables a desarrollar diabetes?
  36. ¿Qué efectos tiene la diabetes gestacional en el feto?
  37. ¿Cómo se puede disminuir el impacto de la diabetes gestacional en el feto?
  38. ¿Qué efectos tiene la diabetes gestacional en la madre?
  39. ¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?
  40. El útero
  41. Sistema circulatorio
  42. Sistema respiratorio
  43. Aparato digestivo
  44. Sistema urinario
  45. Sistema muscoloesquelético

Información sobre el onfalocele | CDC

¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?

El onfalocele es un defecto de nacimiento en la pared abdominal (área del estómago) en el que los intestinos, el hígado u otros órganos del bebé salen del abdomen a través del ombligo. El saco delgado y transparente que recubre los órganos casi nunca se abre o rompe.

¿Qué es el onfalocele?

El onfalocele, también llamado exonfalocele, es un defecto de nacimiento en la pared abdominal (el área del estómago) en el que los intestinos, el hígado u otros órganos del bebé salen del abdomen a través del ombligo. El saco delgado y transparente que recubre los órganos casi nunca se abre o rompe.

A medida que el bebé se desarrolla entre las semanas 6 y 10 del embarazo, sus intestinos se hacen más largos y se expanden fuera del abdomen al cordón umbilical.

Para la undécima semana, normalmente vuelven a entrar al abdomen. Si esto no sucede, se forma el onfalocele.

El onfalocele puede ser pequeño, cuando solamente parte de los intestinos salen del abdomen, o grande, cuando salen muchos órganos del abdomen.

Otros problemas

Debido a que los bebés con onfalocele nacen con algunos o todos los órganos abdominales (del área del estómago) fuera del cuerpo, pueden tener otros problemas.

La cavidad abdominal, o sea el espacio dentro del cuerpo donde van estos órganos, podría no crecer a su tamaño normal. Además, existe la preocupación de que se produzca una infección, especialmente si el saco que rodea los órganos se rompe.

A veces, puede quedar comprimido o retorcido uno de los órganos y dañarse debido a la falta de flujo de sangre.

Causas y factores de riesgo

No se conocen las causas del onfalocele en la mayoría de los bebés. Algunos bebés tienen onfalocele debido a un cambio en sus genes o cromosomas. El onfalocele también puede ser causado por una combinación de genes y otros factores, como los elementos con los que entre en contacto la madre dentro del ambiente, o lo que coma o beba, o ciertos medicamentos que use durante el embarazo.

Al igual que muchas familias afectadas por defectos de nacimiento, los CDC quieren saber qué los causa. Comprender qué factores son más comunes entre los bebés con un defecto de nacimiento nos ayudará a aprender más sobre las causas.

Los investigadores de los CDC han reportado hallazgos importantes sobre algunos factores que pueden afectar el riesgo de tener un bebé con onfalocele:

  • Alcohol y tabaco: las mujeres que tomaron alcohol o que fumaban mucho (más de 1 cajetilla de cigarrillos al día) tenían más probabilidades de tener un bebé con onfalocele.1
  • Algunos medicamentos: las mujeres que tomaron inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) durante el embarazo tenían más probabilidades de tener un bebé con onfalocele.2
  • Obesidad: las mujeres que eran obesas o tenían sobrepeso antes de quedar embarazadas tenían mayores probabilidades de tener un bebé con onfalocele.3

Los CDC continúan estudiando los defectos de nacimiento, como el onfalocele, y la forma de prevenirlos. Si usted está embarazada o está planeando quedar embarazada, hable con el médico sobre cómo puede aumentar sus probabilidades de tener un bebé sano.

Diagnóstico

El onfalocele se puede diagnosticar durante el embarazo o después de que nace el bebé.

Durante el embarazo

Hay pruebas de detección que se hacen durante el embarazo (también llamadas pruebas prenatales) para ver si hay defectos de nacimiento y otras afecciones presentes. El onfalocele podría dar resultados anormales en una prueba de detección en suero o sangre, o podría observarse en una ecografía (que crea imágenes del bebé).

Después de que nace el bebé

En algunos casos, el onfalocele podría no diagnosticarse hasta después de que nazca el bebé. Este defecto se puede observar inmediatamente al momento del nacimiento.

Tratamientos

El tratamiento para los bebés con onfalocele depende de varios factores, incluidos:

  • el tamaño del onfalocele,
  • la presencia de otros defectos de nacimiento o anomalías cromosómicas, y
  • la edad gestacional del bebé.

Si el onfalocele es pequeño (solamente una parte del intestino sale del abdomen), generalmente se trata con cirugía para volver a colocar el intestino en la cavidad abdominal y cerrar la abertura poco después del nacimiento del bebé.

Si es grande (muchos órganos salen del abdomen), las reparaciones podrían hacerse por etapas. Se podrían cubrir los órganos expuestos con un material especial y volver a colocarse lentamente en el abdomen, a lo largo del tiempo.

Cuando todos los órganos se hayan vuelto a colocar adentro del abdomen, se cierra la abertura.

Referencias

  1. Bird TM, Robbins JM, Druschel C, Cleves MA, Yang S, Hobbs CA, & the National Birth Defects Prevention Study . Demographic and environmental risk factors for gastroschisis and omphalocele in the National Birth Defects Prevention Study. J Pediatr Surg, 2009;44:1546-1551.
  2. Alwan S, Reefhuis J, Rasmussen SA, Olney RS, Friedman JM, & the National Birth Defects Prevention Study. Use of Selective Serotonin-Reuptake Inhibitors in Pregnancy and the Risk of Birth Defects. N Engl J Med, 2007;356:2684-92.
  3. Waller DK, Shaw GM, Rasmussen SA, Hobbs CA, Canfield MA, Siega-Riz AM, Gallaway MS, Correa A, & the National Birth Defects Prevention Study. Prepregnancy obesity as a risk factor for structural birth defects. Arch Pediatr Adolesc Med, 2007;161(8):745-50.

Источник: https://www.cdc.gov/ncbddd/spanish/birthdefects/omphalocele.html

Los efectos negativos del estrés en las embarazadas

¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?

Colombia, lo que implica ser padres

Jueves por la tarde. En el aire flota un toque a rosas procedente de las varillas de ambientador. Sobre las colchonetas están tendidas 11 mujeres embarazadas.

«Si viene algún pensamiento dejad que fluya, que siga su camino -dice con voz dulce Julia, directora del curso-. Concentraos en el aquí y el ahora». La clase, una combinación de movimiento y relajación, dura hora y media. el saludo al sol, el guerrero, el gato, respiración… Al final, todas se acurrucan en sus mantas. Una música suave contribuye a la relajación.

Los padres también sufren depresión tras el parto

Julia da clases de yoga para embarazadas. «Después del yoga, duermo de maravilla -asegura Nadine, una de las alumnas, de 34 años y madre de una niña-. El yoga es bueno para bajar las revoluciones».

Relajarse, tomarse un tiempo para sí misma, es bueno para Nadine, pero sobre todo para su bebé. Un número de expertos cada vez mayor cree que los genes y factores exógenos, como la alimentación, no son los únicos elementos determinantes para empezar bien en la vida; también influyen, y mucho, los meses que el bebé pasa en el vientre de su madre.

Los científicos han descubierto que los bebés completan una especie de curso prenatal mientras flotan en el útero materno.

A partir de las informaciones bioquímicas que le llegan por la placenta, el cordón umbilical y sus órganos sensoriales se hacen una idea de lo que les aguarda afuera.

¿Un mundo de abundancia o habrá que luchar por la supervivencia? ¿Rebosará el amor o, más bien, los gritos?

El nacimiento no es la hora cero de un ser humano. Todos venimos al mundo con un montón de experiencias y vivencias acumuladas inseparablemente entretejidas con las de nuestras madres. En China y Corea, por ejemplo, se considera que el niño ya tiene un año al venir al mundo.

Alterar el ADN

Estudio tras estudio se confirma que el estado de ánimo de la madre tiene enorme influencia en la salud física y mental de su retoño.

Tan grande que es capaz de actuar sobre su ADN, es decir, determina si algunos genes se activan o no.

Los neurocientíficos han descubierto que unas condiciones muy negativas durante el embarazo pueden llevar a que unos niños vengan al mundo con un cerebro más pequeño que otros.

Especialmente emocionantes resultan los hallazgos de la Clínica de la Charité de Berlín. Se compararon los casos de adultos jóvenes cuyas madres habían sufrido una experiencia traumática durante el embarazo, como la muerte de una persona cercana, con los de jóvenes cuyas madres no habían sufrido situaciones similares.

Los bebés que habían compartido el estrés materno en la gestación presentaban reacciones de estrés anormales en su vida posterior.

Además, tenían de media mayor índice de masa corporal y menor tolerancia al azúcar, indicio de posibles dolencias metabólicas en fase inicial.

La actividad de su sistema inmunitario también estaba alterada y su memoria funcional operaba peor en situaciones de tensión.

Resultados similares se han obtenido en la Universidad de Basilea, Suiza. Allí compararon los datos de más de 65.000 embarazadas y de sus hijos hasta el noveno año de vida.

La conclusión: si durante la gestación las madres habían sufrido mucho estrés, por ejemplo, en el trabajo, sus hijos presentaban una mayor predisposición a sufrir enfermedades de las vías respiratorias, la piel y los órganos digestivos.

Directo a las uñas

Las hormonas del estrés que segrega la madre, según muestran algunos estudios, pueden llegar al bebé a través de la placenta, ante lo cual el propio organismo embrionario responde segregando aún más hormonas. De hecho, se han encontrado concentraciones elevadas de una hormona relacionada con el estrés en las uñas de los bebés de madres que atravesaron momentos de especial tensión durante el embarazo.

Aún más dramáticos son los descubrimientos de Claudia Buss, otra investigadora en la Charité de Berlín. La neurocientífica ha descubierto que el estrés durante el embarazo puede afectar a la anatomía del cerebro.

Según sus datos, algunas regiones cerebrales de niños cuyas madres sufrieron estrés durante la gestación presentan alteraciones; especialmente afectadas se ven aquellas regiones importantes para los procesos de aprendizaje y memoria y para la regulación de las emociones.

«Todo apunta a que los niños de madres que sufrieron importantes niveles de estrés durante el embarazo no están en condiciones de explotar todo su potencial genético», concluye la investigadora.

Algunas zonas de la corteza cerebral de niños de entre seis y nueve años de madres estresadas resultaron ser más pequeñas que en los niños del grupo de control. Además, eran más impulsivos y tenían más problemas a la hora de planificar sus acciones de una forma eficiente.

Buss y su equipo de colaboradores también han observado que la amígdala, el centinela de nuestro ‘cerebro emocional’, presenta un tamaño mayor en niños cuyas madres registraron elevados niveles de cortisol -hormona que se libera como respuesta al estrés- en la sangre durante el embarazo. Estos niños sufrían problemas emocionales con mayor frecuencia que los demás.

«Nuestros descubrimientos más recientes indican que estas alteraciones del tamaño ya están presentes en la arquitectura cerebral de los recién nacidos», dice la investigadora, lo que prueba que las diferencias tienen que haberse generado durante los nueve meses pasados en el vientre materno y no ser consecuencia de un entorno negativo o de un déficit de estimulación en las primeras fases de la infancia.

Todos estos hallazgos están ayudando a conformar el concepto que la ciencia tiene del nacimiento del yo. Cuando un niño viene al mundo, su cerebro ya ha completado una parte destacada de su desarrollo. Durante el crecimiento en el seno materno se forman en el cerebro unas 250.

000 neuronas cada minuto. El número de sinapsis, las conexiones entre las células nerviosas que hacen posibles el pensamiento, los actos y los recuerdos, se dispara especialmente durante el último tercio del embarazo y llega a alcanzar un ritmo de 40.000 nuevas sinapsis por minuto.

Sin embargo, es probable que todos estos descubrimientos sobre la relación entre el estrés y el d esarrollo cerebral no contribuyan precisamente a que las futuras madres estén más relajadas.

Muchos investigadores temen incluso que sea al revés, que las embarazadas se estresen por el miedo a las consecuencias de su estrés.

La revista especializada European Psychologist dedicó un número entero, a finales de 2015, a los efectos del estrés que ya se dan por confirmados y a la manera en que los médicos deben gestionar esta información.

El estrés del embarazo

Según una encuesta realizada en Estados Unidos, casi el 80 por ciento de las futuras mamás se sienten estresadas durante su embarazo.

Las mujeres tienen los hijos cada vez más tarde, a menudo solo uno y, en ocasiones, tras haber pasado por numerosos intentos de inseminación.

En las circunstancias actuales, mujeres que no tienen problemas concretos se sienten sometidas a una presión perjudicial por su deseo de hacerlo todo a la perfección.

Los expertos creen que el propio diagnóstico prenatal es otro factor estresante. A muchas mujeres les atormenta la preocupación de que haya algún problema con su bebé, normalmente no se quedan del todo tranquilas hasta la amniocentesis de finales del primer tercio de embarazo.

Otro factor que genera una sensación adicional de inseguridad es que, desde el ginecólogo o la matrona hasta un pariente o una amiga, todo el mundo tiene su catálogo de consejos infalibles. El problema es que ninguno de estos autoproclamados expertos coincide con los demás. Por eso, muchos médicos animan a sus pacientes a confiar más en sus propios cuerpos.

¿Y los hombres?

El prestigioso ginecólogo Wolf Lütje, presidente de la Sociedad Alemana de Ginecología Psicosomática y Obstetricia, y su equipo han redactado un abecé para futuros padres. «La clave es no molestar», dice uno de los consejos. Otro recuerda: «Ocúpate de ti mismo para que tu mujer no tenga que hacerlo».

No obstante, si el estrés se debe a problemas de pareja o preocupaciones de ámbito privado o profesional, «lo importante es que las gestantes se libren de las preocupaciones lo antes posible», cuenta el médico. Pueden hacerlo con el yoga, aunque en casos muy graves también se puede recurrir a una terapia psicológica.

¿Y si nada de eso funciona? ¿Veremos crecer inevitablemente una generación de hijos del estrés, niños enfermizos y con tendencia al sobrepeso, nerviosos y con problemas de aprendizaje? La psicóloga Claudia Buss previene ante la generalización de este tipo de temores. El estrés materno solo tiene una influencia negativa sobre el desarrollo del feto si provoca reacciones biológicas de estrés muy intensas y si las señales biológicas llegan al bebé a través de la placenta.

Por otro lado, los niños que han tenido un comienzo difícil todavía están a tiempo de recuperar la desventaja: «Ningún otro órgano mantiene la plasticidad durante tanto tiempo como el cerebro -dice la doctora Buss-. Es cierto que su periodo de mayor ductilidad es el comprendido entre el embarazo y la primera infancia, pero la corteza cerebral no termina de madurar hasta que se entra en la edad adulta».

En otro estudio reciente se ha descubierto, además, que cuando las madres sufren un estrés moderado, puede activarse en el niño una especie de mecanismo protector.

Los investigadores han comprobado que el material genético responsable de los receptores de oxitocina de los niños de madres estresadas sufre una alteración que, posiblemente, facilite su activación.

Esto haría que dichos niños fuesen más sensibles a este neurotransmisor, considerado el ‘freno del estrés’, en fases posteriores de la vida.

Dicho de forma más sencilla: ante una madre severamente estresada que no esté en condiciones de cuidar a su hijo de una forma óptima, la naturaleza dota al niño de un mecanismo para explotar al máximo el grado de dedicación que su madre puede ofrecerle, por escaso que este sea.

A todo esto se añade un factor que no hay que perder de vista: el estrés es parte de la vida y no tiene por qué ser negativo.

Que lo sea depende, en última instancia, de la cantidad de hormonas del estrés que la madre transmite a su hijo.

Una ejecutiva embarazada que trabaja 60 horas a la semana puede sentirse poco estresada, mientras que a otra se le dispara el cortisol al decidir cuál es el mejor cojín de lactancia.

Herencia hasta en las uñas

En las uñas de los bebés de madres que no atravesaron momentos de especial tensión durante el embarazo se han encontrado concentraciones elevadas de una hormona relacionada con el estrés.

Acelerando en la barriga de mamá

Durante el embarazo se crean en el cerebro unas 250.000 neuronas por minuto. Solo en el último tercio de gestación la creación de sinapsis se dispara a 40.000 por minuto. El estrés materno puede afectar así a regiones importantes en el aprendizaje, la memoria y las emociones.

La abrumadora primera infancia

Los niños que nacen con ‘desventaja’ aún pueden recuperarse, ya que la corteza cerebral sigue su desarrollo hasta la edad adulta. Los cinco primeros años son claves. Es el periodo de mayor ductilidad, con una impresionante capacidad de absorción de información.

La última oportunidad

La adolescencia es la revolución final que lleva (o no) a la madurez. Se produce un ‘rediseño’ cerebral, una reestructuración de sinapsis, y se culmina el desarrollo de la corteza prefrontal, clave en el autocontrol, la toma de decisiones, la planificación, el sentido de la responsabilidad…

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Источник: https://www.xlsemanal.com/conocer/salud/20171217/relajate-mama-bebe-maternidad-embarazo.html

Preguntas frecuentes

¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?

Las pautas de consumo de alcohol que pueden entrañar bajo riesgo a nivel individual pueden estar asociadas a la aparición de efectos sanitarios y sociales negativos.

Es por ello que es importante reducir los daños sufridos por las personas del entorno del bebedor y por las poblaciones expuestas de mayor riesgo, como niños, adolescentes, mujeres en edad fértil, mujeres gestantes y lactantes, y otros grupos de riesgo.

El consumo de alcohol, durante el embarazo puede producir deficiencias físicas, mentales y motoras en el bebe que pueden afectarle durante toda su vida.

Estas consecuencias pueden manifestarse en el momento del nacimiento o más tarde durante el desarrollo.

De todas las sustancias de abuso, el alcohol es de las más peligrosas para el desarrollo fetal

El consumo de alcohol mientras se está embarazada aumenta el riesgo de aborto espontáneo y de parto prematuro. Al nacer estos niños pueden pesar y medir menos, aunque a veces este retraso en el crecimiento se manifiesta más tarde. En nuestro medio, el consumo de alcohol durante el embarazo es la primera causa no genética de retraso mental que, sin embargo, es enteramente prevenible.

Además de esto, los bebes pueden nacer con rasgos faciales alterados (cabeza pequeña, maxilar superior pequeño, ojos pequeños y rasgados con pliegues característicos, etc.

), problemas y malformaciones en otras partes del cuerpo como el corazón (defectos de cierre en los tabiques que comunican las distintas partes del corazón), los riñones, el tubo digestivo, las extremidades, etc.

Además, puede añadirse retraso psicomotor, desde moderado a profundo.

Más tarde, durante la infancia, también pueden aparecer alteraciones del desarrollo y comportamiento (hiperactividad, problemas de memoria, lenguaje,  coordinación, adaptación social, etc.).

¿Qué es el Síndrome Alcohólico Fetal?

Es el término médico por el que se conoce el conjunto de alteraciones que pueden afectar, de modo característico, a los bebés cuyas madres consumieron alcohol durante el embarazo.

En realidad, este síndrome, propiamente dicho, aparece en los casos más graves, pero existen muchos casos, la mayoría, en los que aparecen sólo algunas de esas manifestaciones de forma aislada y ni siquiera pueden identificarse en el momento del nacimiento o en los primeros meses de vida sino que se diagnostican en etapas posteriores del desarrollo del niño/a, durante la infancia o la adolescencia. Por eso se habla del “síndrome alcohólico fetal”, en el primer caso, y de “trastornos relacionados con el síndrome alcohólico fetal” en los otros casos.

¿Por qué daña el consumo de alcohol al bebé si es la mujer la que consume?

El alcohol consumido por la mujer embarazada pasa directamente al bebé, atravesando la barrera placentaria. Cuando una mujer embarazada bebe alcohol,  al cabo de una hora ella y su bebé tienen la misma concentración de alcohol en sangre.

¿Qué órganos del bebé se afectan más si se consume alcohol durante el embarazo?

No hay ninguna parte del cuerpo del bebé que no pueda ser afectada negativamente por el consumo de alcohol de la madre; no obstante, el sistema nervioso y, en concreto, el cerebro, es uno de los órganos más vulnerables al consumo de alcohol durante esta etapa.

Esta especial vulnerabilidad del cerebro y la gran cantidad de funciones que controla y en las que interviene, hace que las manifestaciones del daño relacionado con el consumo de alcohol durante el embarazo sean tan variadas en intensidad y en el tiempo, pudiendo aparecer en el nacimiento o durante la infancia o adolescencia.

Además de esto, dependiendo del momento del embarazo, pueden verse afectados diversos órganos, en función de cuál de ellos se esta desarrollando en ese momento.

¿Existe algún periodo durante el embarazo en el que consumir alcohol pueda considerarse seguro?

No.  Beber alcohol en cualquier momento del embarazo puede dañar al feto, aunque, en general, se considera que el primer trimestre de la gestación es un periodo especialmente vulnerable a todos los agentes tóxicos o dañinos para el bebé debido a que durante este periodo se lleva a cabo la mayor parte del desarrollo de los órganos del bebé.

¿Qué cantidad de alcohol puede considerarse segura durante el embarazo?

Ninguna. No existe un límite de consumo que sea seguro, por lo que el único consumo seguro de alcohol  durante el embarazo es el consumo cero. No ingerir bebidas alcohólicas durante el embarazo es la única garantía para no incrementar el riesgo que cada madre y su bebé tienen para desarrollar los efectos derivados del alcohol.

¿Existe alguna relación entre la cantidad de alcohol que se ingiere durante el embarazo y el efecto que produce sobre el bebé?

Sí, cuanto más alcohol se consume mayor es el daño que puede ocasionar. Las  manifestaciones más graves de los niños afectados por la exposición prenatal al alcohol, se producen en hijos de mujeres que consumen grandes cantidades de alcohol de manera habitual.

Sin embargo, el consumo ocasional de grandes cantidades, como el que se produce en los casos de borracheras o los consumos en atracón, aumentan también la probabilidad de que el desarrollo del bebé se vea seriamente afectado.

En la actualidad, el conocimiento científico no puede garantizar que el consumo de dosis pequeñas de alcohol durante la gestación no conlleve riesgos para el bebé.

¿Qué tipo de bebida alcohólica es más perjudicial durante el embarazo?

El daño asociado al consumo de alcohol no depende del tipo de bebida alcohólica que se consuma sino de la cantidad de alcohol  que se ingiera y la frecuencia con que se realice esta ingesta.

¿Se puede consumir alcohol durante la lactancia?

No, el alcohol consumido por la madre pasa a la leche materna y es como si fuese el bebé el que lo consumiese.

Por otra parte, algunas creencias sobre los posibles beneficios del consumo de ciertas bebidas alcohólicas para la lactancia son rigurosamente falsas.

El alcohol no aumenta la cantidad de leche materna ni mejora su calidad y representa un claro perjuicio para el bebé.

Al contrario, algunos estudios indican que el consumo de alcohol durante la lactancia podría reducir la cantidad de leche que la madre produce.

¿Por qué no se debe consumir alcohol si una mujer desea quedarse embarazada?

Si se está planificando un embarazo, la primera razón por la cual no debe consumirse alcohol es porque, según informan numerosos estudios, el consumo de alcohol puede producir disminución de la fertilidad y alteraciones del ciclo menstrual.

Además, suele ocurrir que, cuando la mujer confirma que está embarazada ya han transcurrido algunas semanas de embarazo, que son cruciales puesto que coinciden con las etapas iniciales del desarrollo embrionario del bebé en las que éste es especialmente vulnerable a cualquier agente perjudicial.

¿Qué debo hacer si ya había consumido alcohol antes de saber que estaba embarazada?

Lo más importante es no seguir consumiendo bebidas alcohólicas una vez que la mujer ha confirmado su embarazo.

Sin embargo, es recomendable que las embarazadas soliciten consejo a su ginecólogo y/o matrona con respecto a este tema y a otros hábitos que pueden suponer riesgos añadidos para su salud y la del bebé.

Conocer los riesgos a los que están expuestos, tanto la madre como el bebé, ayudará a poder realizar las pruebas diagnósticas necesarias y a planificar las decisiones terapéuticas más adecuadas.

En España, además, se dispone de un Servicio de Información Telefónica para la Embarazada (SITE: 91 822 24 36) en el que se pueden realizar consultas sobre diversos factores de riesgo para el desarrollo prenatal, entre los que se encuentra el consumo de alcohol.

¿Cómo influye el entorno de la mujer embarazada en sus hábitos saludables y qué papel juega?

Un embarazo no supone un trastorno ni una alteración en la vida de una mujer y no es incompatible, salvo en el caso de un embarazo de riesgo así considerado por un facultativo, con la mayoría de actividades familiares, sociales y laborales que realiza cualquier mujer que no esté embarazada. Sin embargo, es difícil modificar ciertos hábitos adquiridos anteriormente a la gestación que pueden resultar no saludables durante el embarazo por las consecuencias que conllevan para el desarrollo del bebé (consumo de tabaco o alcohol, dieta poco equilibrada, vida sedentaria, etc).

Muchas mujeres embarazadas realizan un esfuerzo en este sentido y soportan una carga de responsabilidad adicional con respecto al desarrollo óptimo del hijo/a que esperan.

Esta responsabilidad debe ser compartida por todos aquellos que forman parte del entorno de la mujer embarazada.

En esta tarea resulta fundamental el apoyo y la solidaridad de su pareja, de los miembros de la familia, de los amigos/as y de sus compañeros/as de trabajo, que deben apoyar el mantenimiento de los hábitos saludables de la mujer durante todo el embarazo y la lactancia y favorecer, frente a opciones no beneficiosas y/o de riesgo, la elección de alternativas saludables.

¿Cómo afecta el consumo de alcohol a la salud de las mujeres?

Existe evidencia científica contrastada de que el consumo de alcohol resulta perjudicial para la salud de las mujeres con consumos menores que los que producen daños en los hombres.

Aún incluso sin contar con las diferencias en el peso corporal entre hombres y mujeres, pues a menor peso corporal e igual cantidad de alcohol el daño es mayor, el alcohol alcanza en las mujeres mayores concentraciones en sangre que en hombres, aunque ambos ingieran la misma cantidad de alcohol. Ello se debe a una mayor proporción de grasa/agua en la mujer que hace más difícil la dilución del alcohol en el cuerpo y, también, a que las mujeres tienen niveles más bajos de la enzima alcohol deshidrogenasa que participa de modo fundamental en el metabolismo del alcohol.

Por otra parte, las mujeres son más proclives a sufrir daño en el hígado como consecuencia del consumo de alcohol. Así, enfermedades como las hepatitis o las cirrosis alcohólicas ocurren en las mujeres tras un periodo de consumo mucho menos prolongado que lo que tardan en ocurrir en los hombres.

El alcohol está ampliamente reconocido como un agente cancerigeno por la comunidad científica, es decir, es un factor, entre otros muchos, que aumenta las probabilidades de padecer diversos tipos de cáncer.

El consumo de alcohol también produce efectos sobre la función reproductiva de la mujer, pudiendo retrasar la pubertad, alterando el ciclo menstrual y disminuyendo la fertilidad.

¿Cuál es la opinión de los Órganos Internacionales con responsabilidad en los temas de salud sobre el alcohol? ¿Por qué actuar en estos momentos? ¿Cuál es el contexto internacional?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el alcohol como un claro determinante de la salud de la población, por lo que debe ser enfocado desde una perspectiva de promoción de la salud al objeto de generar una conciencia sanitaria que incluya la información, el conocimiento y las habilidades necesarias para gozar de una vida saludable.

En el mes de mayo de 2010, durante la 63ª ASAMBLEA MUNDIAL DE LA SALUD, la OMS aprobó la Resolución WHA63.

13 sobre una estrategia mundial para reducir el uso nocivo del alcohol, por la que se insta a los Estados Miembros a que movilicen una voluntad política en aras a promover políticas de salud pública dirigidas a reducir el uso nocivo de alcohol, y en especial a que refuercen las iniciativas nacionales destinadas a proteger a las poblaciones en riesgo, en especial los adolescentes y jóvenes y las personas afectadas por el consumo nocivo de alcohol a terceros, como es el caso de las embarazadas.

En este sentido, la estrategia mundial de la OMS sobre alcohol entiende como “uso nocivo del alcohol” un concepto amplio que abarca el consumo de alcohol que provoca efectos sanitarios y sociales perjudiciales para el bebedor, para quienes lo rodean (terceros) y para la sociedad en general, así como las pautas de consumo de alcohol asociadas a un mayor riesgo de resultados sanitarios perjudiciales.

Es importante que los ciudadanos conozcan que el conocimiento científico nos informa que el riesgo cero no existe y que progresa en función del nivel de consumo, sin todavía llegarse a consensuar un dintel de validez y aceptación universal.

Se debe destacar un hecho fundamental: el riesgo es de particular relevancia en niños, adolescentes y mujeres embarazadas, en  personas que toman medicación, pues esta interacciona con el alcohol, en las que desarrollan actividades que requieran concentración, habilidad o coordinación (por ejemplo, la conducción) o que padecen comorbilidades que puedan verse afectadas por el consumo de alcohol (diabetes, hepatitis C, etc).

Es decir, el grado de riesgo por el uso nocivo del alcohol varía en función de la edad, el sexo y otras características biológicas del consumidor, así como de la situación y el contexto en que se bebe.

Algunos grupos y personas vulnerables presentan una mayor sensibilidad a las propiedades tóxicas, psicoactivas y adictivas del etanol.

De ahí, la importancia de atender a estos grupos y poblaciones más vulnerables, y de prestarles la atención necesaria, tal y como promueve la estrategia de la OMS, promoviendo políticas de alcohol.

Entendiéndose como política de alcohol aquella que se ocupa de la relación entre alcohol, salud y bienestar social, y que por tanto tiene como meta servir a los intereses de la salud pública y del bienestar social a través de su impacto sobre la salud y los determinantes sociales, entre los que cuentan los patrones de consumo, el ambiente social, la disponibilidad de alcohol etc.

Источник: https://www.mscbs.gob.es/campannas/campanas10/embarazadasCeroAlcohol/preguntas_frecuentes.html

Diabetes gestacional: efectos en la salud del bebé y de la embarazada a largo plazo

¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?

Entre el 7 y 14% de mujeres desarrollarán diabetes gestacional en el embarazo.

La alteración de su sistema metabólico hace que no regulen bien el azúcar, lo que afecta a la salud de la embarazada y del feto, más vulnerable a sufrir ciertas enfermedades de adulto.

Diagnóstico y tratamientos preventivos son claves para controlar estos efectos. Luis Cabero, Jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Vall d’Hebrón, nos lo explica.

¿Por qué las embarazadas son más vulnerables a desarrollar diabetes?

Desde el comienzo del segundo trimestre, la embarazada va desarrollando un aumento de la resistencia a la insulina y, secundariamente, una disminución de la tolerancia a la glucosa.

Este cambio se debe, por una parte, a los elevados niveles en sangre de hormonas como la prolactina, la progesterona y, especialmente, el cortisol; y, por otra, a las mayores demandas energéticas y de insulina necesarias para que la madre pueda suministrarle al feto los nutrientes de forma continuada.

Para asegurar este aporte constante, se producen cambios en el metabolismo materno, con el objetivo de mantener los nutrientes ingeridos por la madre durante un tiempo más prolongado en la circulación materna, y también, para movilizarlos desde los tejidos cuando está en ayunas.

Estos fenómenos, conocidos como anabolismo facilitado y ayuno acelerado, buscan asegurar el correcto suministro de glucosa y aminoácidos por parte del feto. La respuesta más común a esta situación de resistencia a la acción de la insulina es que la embarazada produzca más insulina. Sin embargo, hay embarazadas que no consiguen esta respuesta compensatoria adecuada y, por tanto, desarrollarán diabetes gestacional.

¿Qué efectos tiene la diabetes gestacional en el feto?

Desde hace años, el congreso DIP (Diabetes in Pregnancy) centra su interés en el impacto que la diabetes gestacional tiene sobre la madre y el feto, poniendo especial relieve en todas aquellas medidas necesarias para su diagnóstico precoz, así como en la realización del tratamiento adecuado.

Así lo hizo también en el congreso DIP2017, celebrado el pasado marzo en Barcelona.

Desde los estudios HAPO (Hyperglycemia and Adverse Pregnancy Outcome) realizados por científicos noruegos en 2008, sabemos que la alteración metabólica provocada por la diabetes mellitus (es decir, la que la madre desarrolla durante el embarazo) tiene efectos en el desarrollo del embrión, del feto y del posterior neonato.

La diabetes gestacional no sólo aumenta el riesgo de alteraciones en el feto durante la gestación (malformaciones; alteraciones del crecimiento; modificaciones del funcionamiento de ciertos órganos, como el corazón fetal, o ciertas vías metabólicas hepáticas, etc.), sino que también tiene un impacto en la salud del bebé a largo plazo: provoca alteraciones del genoma que se objetivan en la vida neonatal y persisten en la edad adulta.

Aunque este impacto no se manifieste de manera ostensible durante el embarazo, científicamente se ha comprobado que afecta el desarrollo de determinadas zonas del feto que posteriormente regularán las funciones específicas de órganos y vías metabólicas del bebé, apareciendo anomalías más tarde, incluso en épocas precoces de la vida adulta. Es lo que conocemos como “programación fetal”, cuya trascendencia, según la evidencia científica, es cada vez más importante. Entre las anomalías más comunes que pueden desarrollar encontramos la obesidad, la diabetes o alteraciones cardiovasculares.

¿Cómo se puede disminuir el impacto de la diabetes gestacional en el feto?

En ese sentido, se empieza a vislumbrar que, a pesar de seguir un correcto tratamiento durante la gestación que consiga normalizar los niveles de glucosa en sangre (lo que medicamente se conoce como normoglicemia), no se logra evitar ciertos impactos en el desarrollo que, más adelante, se transforman en patologías de efectos tardíos. Sin embargo, sí se sabe que para contrarrestar estos efectos, resulta clave el diagnóstico y la aplicación de los tratamientos adecuados, tanto durante la gestación (intentando por todos los medios estabilizar el metabolismo de la madre), así como en los primeros meses del recién nacido, momento en el que, por su plasticidad, todavía pueden tomarse medidas preventivas que disminuyan el impacto, por ejemplo el control de la dieta, o la modificación de ciertos contenidos de la leche.

¿Qué efectos tiene la diabetes gestacional en la madre?

Por otra parte, están las alteraciones que presentará la propia madre en los años posteriores a dar a luz (entre 5 y 10 años), como la aparición de diabetes mellitus, obesidad, u otras metabolopatías.

Gracias al control de la glicemia materna durante los primeros años tras el parto, el control exhaustivo del peso de la mujer, y la realización de ejercicio físico controlado, estas consecuencias pueden reducirse de manera significativa.

Luis Cabero, Jefe de Servicio de Obstetricia y Ginecología Hospital Universitario Vall d’Hebron

Источник: https://inatal.org/noticias/el-articulo-del-especialista/549-la-diabetes-gestacional-tiene-efectos-en-la-salud-del-bebe-y-de-la-embarazada-a-largo-plazo.html

¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?

¿Cómo se ven afectados los órganos durante el embarazo?

Durante la gestación todo el organismo de la mujer se ve alterado para albergar al bebé: el sistema circulatorio, el aparato digestivo, el sistema respiratorio, etc. Te contamos qué sucede en cada uno de estos órganos.

Indice

El útero

Es, sin duda, el órgano que más afectado se ve ya que pasa de medir 6 cm de alto a unos 33 cm. Su peso, normalmente de 50 gramos, pasará a ser de 1.000 gramos y su capacidad pasará de 2 mililitros a unos 5 litros.

Los cambios no son visibles externamente hasta pasadas unas semanas, aunque por dentro ya esté cambiando a mil revoluciones.  Durante el parto, los cambios que se han ido produciendo en el útero permitirán que este pueda contraerse con mayor facilidad para abrir el cuello y empujar al niño hacia delante para que pueda salir.

Tras el nacimiento y la expulsión de la placenta la matriz aún conserva el tamaño adquirido al final del embarazo, pero ahora es un espacio vacío que en las siguientes semanas irá recuperando su tamaño anterior a la gestación.

Sistema circulatorio

Los vasos sanguíneos se dilatan desde el comienzo del embarazo, aumentando el volumen de sangre en un 50%, aproximadamente un litro y medio más.

Así, el corazón debe bombear más sangre, por lo que es habitual sentir palpitaciones y notar una sensación como de vacío en el pecho.

 Esto se debe a que en ocasiones no llega suficiente oxígeno de los pulmones y el corazón late más rápido para asegurar el suministro de sangre al bebé. Sin embargo, el espacio del corazón no se ve afectado por el crecimiento del útero, está bien protegido por el tórax.

Si notas muchas palpitaciones, túmbate con la parte superior del cuerpo y las piernas elevadas. Así llegará la sangre a la placenta con facilidad y el corazón podrá ir un poco más despacio.

Sistema respiratorio

Las hormonas pueden alterar la laringe, la tráquea o los bronquios, lo que puede causar molestias al respirar por la nariz. En el último trimestre, el útero presiona la caja torácica y cuesta más respirar.

Además, tus pulmones pueden aspirar un 25% menos de aire por la presión que tienen en el inferior. Esto hará que te quedes sin aliento en cuanto hagas cualquier esfuerzo.

A partir de la semana 36 la presión cede cuando el bebé se coloca en la pelvis.

Aparato digestivo

A medida que el útero crece, los órganos del aparato digestivo, como el estómago o el intestino, se ven comprimidos y se quedan sin espacio.

Asimismo, las hormonas del embarazo modifican el normal funcionamiento de todos los órganos digestivos, provocando náuseas, ardor de estómago, estreñimiento, etc.

La capacidad de tu estómago se verá reducida hacia el final del embarazo, por lo que es normal que enseguida te sientas llena. Come menos cantidad, pero más a menudo. El apéndice también se eleva llegando a estar, hacia el final de la gestación, a la altura de las costillas.

El hígado, por su parte, como se compone de tejidos flexibles, puede hacer sitio al bebé, encogiéndose y continuando con su función normalmente. Aun así, no le hagas trabajar en exceso y evita las grasas.

Sistema urinario

El sistema urinario se ve afectado desde el principio; de hecho, uno de los primeros síntomas de embarazo es el aumento de las ganas de ir al baño. Los riñones aumentan ligeramente su tamaño y se ven desplazados hacia arriba y atrás.

Los uréteres, los conductos que van de los riñones a la vejiga, aumentan su diámetro.

Mientras que la vejiga se ve afectada por el aumento de progesterona y se llena más rápido a la vez que sus esfínteres dejan de funcionar a la perfección, de ahí la necesidad de ir al baño más a menudo.

Además, estos cambios hacen que también sean más habituales las infecciones urinarias, así que es importante que te hagas análisis de orina rutinarios para detectar y tratar cuanto antes estas infecciones.

Sistema muscoloesquelético

El centro de gravedad de la mujer se desplaza a medida que el útero crece, lo que hace que las curvaturas antero posteriores de la columna, sobre todo de la zona lumbar, cambien. Los ligamentos de la zona de la pelvis se reblandecen para que las uniones entre los huesos se desplacen mejor y la mujer tenga mayor elasticidad en el parto.

El resto de articulaciones también se debilitan y se vuelven más laxas por el aumento de la relaxina, por lo que hay que tener cuidado con las caídas y accidentes. Asimismo, se produce descalcificación por el mayor requerimiento de calcio para el bebé, por lo que conviene tomar suplementos de calcio en el embarazo.

Las costillas se elevan y desplazan hacia afuera, lo que hace que presionen a los cartílagos, pudiendo provocar dolor y molestia.

Tras el parto, todos los órganos vuelven a su estado anterior gradualmente.

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/embarazo/salud-embarazo/como-se-ven-afectados-los-organos-durante-el-embarazo-6602

Embarazo y niños
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