¿Cómo vencer la timidez infantil?

Niños tímidos: 13 cosas que puedes hacer para ayudarles a vencer la timidez

¿Cómo vencer la timidez infantil?

La timidez es una sensación más o menos frecuente que puede presentarse en determinadas situaciones en mayor o menor grado. La tensión que produce la timidez natural puede resultar buena para superarnos.

Cuando la timidez nos lleva a vencernos a nosotros mismos y observamos que no sucede nada con relación al entorno, reafirmamos muchos aspectos positivos de nuestra personalidad: «he vencido mi timidez», es decir, «he vencido mis temores, las percepciones negativas sobre mí mismo y frente a los demás…

  eso me hace ser optimista, valorarme más, estar seguro, querer intentarlo de nuevo y mejorarme…»

Una pequeña dosis de timidez no es mala; todo lo contrario: produce una tensión psicológica que nos pone en movimiento, en dinamismos de superación personal.

Estas palabras, tan válidas para nosotros, lo son igual modo para nuestros hijos. El ejercicio de ir superando la propia timidez tiene que estar dentro de un proceso personal suave, graduado…

, es algo que cada persona debe vivir.

Si esta timidez provoca estados de estrés, ansiedad y se hace patológica, es necesario consultar a un especialista, ya que la falta de socialización puede afectar al aprendizaje y a la escolarización delniño.

  • Cuando la timidez provoca estados de estrés o de ansiedad exacerbado y comienza a hacerse patológica, es conveniente consultar a un especialista.
  • La timidez de «aprende» tanto por las propias experiencias vividas como por presenciar comportamientos y formas de actuar de otros.
  • Para ayudar a nuestros hijos trataremos el problema con naturalidad, sin forzarlo, sin hacer juicios… dándoles tiempo y confiando en ellos.

La timidez… ¿se aprende? 

La timidez se gesta a lo largo de la historia personal de cada uno y va tomando una forma cada vez más consistente, siendo durante la época de la adolescencia cuando el grado llega a ser de mayor expresividad; y es así porque el adolescente está profundamente interesado e implicado en todo lo social. La timidez es un problema de expectativas, de ansiedad, que se produce en la tensión de verse uno mismo frente a los demás. Una buena terapia contra la timidez consiste en afrontar esas situaciones productoras de ansiedad hasta que llegue un momento en que sean neutras, es decir, que no tengan ningún valor tensional y que no produzcan ningún efecto. Esto es válido para nuestros hijos. Vayamos poco a poco con ellos, de forma gradual, e incluso de forma indirecta: hoy un poco, mañana un poco más, hasta que logremos el objetivo de superar las situaciones negativas. En este tema podemos ayudar pero nunca sustituir, son ellos quienes deben lograr vencer sus temores, y si no les permitimos ensayar sobre el mundo y sobre su capacidad de vencer al propio temor, corremos el peligro de coartar su autonomía personal… son experiencias que les preparan para la vida.

A veces la timidez se polariza debido a una manifestación clara de falta de seguridad y autoestima en el niño. Sin descartar la influencia genética que pueda predisponer hacia la timidez, es cierto que los factores emocionales y ambientales tienen un gran peso.

No se nace siendo tímido, sino que se «aprende» tanto por experiencia propia como por presenciar conductas y formas de comportamiento de otros… los modelos de conducta que el niño observa en su actuación cotidiana diaria se convierten elementos clave.

 

Cuidado, por tanto, con las desvalorizaciones, las comparaciones y el sentido del ridículo…

Si impedimos que muestre sus emociones y se exprese de manera adecuada, la timidez le servirá de protección, como un escudo defensivo o coraza que le permitirá no enfrentarse a esas situaciones donde dudará de su capacidad y habilidades para poder resolver y salir victorioso de las mismas.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

  • Cuando se muestra huidizo en las relaciones sociales dentro de los diversos ambientes en los que se mueve viviendo situaciones de estrés emocional y ansiedad.
  • Cuando pone excusas pegas constantemente para relacionarse o dice, por ejemplo, que no quiere ir al parque a jugar…
  • Cuando no se relaciona en clase, no quiere tampoco participar en la lectura oral (voz alta) o se pone muy nervioso si llega su turno para hablar delante del grupo…
  • Cuando (por sistema) no participa en actividades con otros niños y tiende a ocultarse detrás de nosotros si nos encontramos con alguien por la calle que no conoce.

¿Qué podemos hacer?

Cuando intentamos ayudar a un niño a vencer su timidez, es necesario tener en cuenta que gran parte de su malestar se deriva de una falta de confianza y seguridad. Cuidado con emplear algunas estrategias que puedan disminuir aún más su falta de seguridad por muy buena intención que pongamos.

  1. Conocer las causas de esos comportamientos: genéticas, ambientales, emocionales, de aprendizaje…
  2. Apoyarlo de manera incondicional, mostrando comprensión y confiando en sus capacidades.
  3. Tratar el problema con naturalidad, nunca ridiculizarlo ni hacerle sentir diferente.
  4. Dar confianza y tiempo: Cada niño necesita su momento para poner en práctica  sus propias estrategias.
  5. No emitir juicios: intentar que se sienta comprendido
  6. No permitir verbalizaciones negativas sobre sí mismo, como «no sirvo para nada».
  7. Permitir la posibilidad al niño de que cuente lo que ocurre: no adelantarse a responder o pensar por él.
  8. Proponer que decida cosas, por mínimas que sean.
  9. Generar oportunidades de socialización pero no forzarlo a enfrentar situaciones sociales nuevas.
  10. Propiciar situaciones de relación cómodas para el niño: no obligarle a realizar actividades en grupo si no está preparado para ello.
  11. Ayudarle a enfrentar las situaciones nuevas que representan un desafío, tratar de disminuir el nivel de ansiedad para lograr que el niño se sienta cómodo.
  12. Elogiarlo cada vez que logre sobrepasar alguna de sus barreras y afronte con éxito una situación social.
  13. Resaltar siempre sus características positivas.

Orientaciones para tratar la timidez infantil

  • Ayudar a ganar confianza en sí mismo y a perder la timidez de forma gradual evitando comparaciones con otros niños o con los hermanos.
  • Trabajar conductas sencillas como: dirigir y mantener la mirada, iniciar la conversación, formular preguntas sencillas y atractivas, animarle a expresar una opinión, ayudarle a expresar sentimientos de enfado, alegría, enfado a través de una expresión verbal socialmente útil y deseable…
  • Los niños tímidos suelen minusvalorar sus logros y maximizar sus errores, así como no autorreforzarse suficientemente por los primeros. Debemos procurar que se feliciten a sí mismos cuando hacen las cosas bien.
  • Comenzar con «un compañero de juegos» y poco a poco ir aumentando el número de amigos para las diversas actividades. Practicar teatro o juegos de roles será una magnífica estrategia.
  • Cuidar «la sobreprotección», dejarle «su espacio» y permitir su autonomía manteniendo una importante dosis de paciencia.
  • Invitar a los primeros amigos a una merienda en nuestra casa o a jugar durante unas horas para que disfrute y se sienta seguro en su entorno.

Ejercicio contra la timidez en los niños

¿Eres un poquito tímido/a?, ¿te pones nervioso/a ante circunstancias o personas desconocidas?, ¿cómo reaccionas?, ¿huyes?, ¿te callas como si estuvieras mudo/a?, ¿te vuelves agresivo/a?…

Lee despacito:

  • Confía en ti mismo: Aprende a repetirte mentalmente, ante cualquier situación «tú vales y tú puedes».
  • Cambia los pensamientos negativos por positivos: cuando pienses «soy incapaz, no puedo hacerlo», da la vuelta a la frase y di: «voy a intentarlo».
  • Evita compararte con los demás porque tú eres único e irrepetible.
  • Fíjate en las cosas que vas consiguiendo y márcate metas a conseguir, anótalas en un cuadernito pequeño, así comprobarás poco a poco tus avances y serás más feliz.
  • No digas «sí «cuando no estés de acuerdo con algo, si deseas decir «no», hazlo, defiende tu voluntad pero con respeto.
  • Si cometes algún error, «no te castigues»: todos nos equivocamos. Ante cualquier situación, recuerda que aquí no se acaba el mundo.

Un testimonio

El testimonio de Álvaro nos introduce de lleno en este asunto.

«Me han dicho que soy tímido, y… ¿por qué soy tímido? Para mí las relaciones sociales son muy importantes. L@s demás chic@s son esenciales, me comparo con ellos y me siento importante muy pocas veces.

Dicen que la timidez es una «tensión psicológica frente a los demás». Muchas veces me encierro en mí mismo, me quedo paralizado, no puedo actuar, «estoy frenado»…

entonces aparece el rubor, las palpitaciones, la sudoración y antes de todo esto el llanto y el nerviosismo. 

Me han dicho que NO PASA NADA, que la timidez es un problema de expectativas, de ansiedad, que se produce cuando siento tensión al verme frente a los demás, aunque no comprendo muy bien qué significan estas palabras…

Además, dicen que puedo aprender poco a poco a afrontar estas situaciones dentro del colegio, que me ponen tan nervioso, hasta que se conviertan en «neutras» (esto último no lo entiendo muy bien, creo que es que no me produzcan ningún efecto)… así llegaré a ser autónomo porque venceré mis propios temores. 

Me gustaría que se cumplieran mis deseos más cercanos, jugar con mis compañer@s, hablar en alto en clase sin que «desaparezca mi propia voz», mirar a los ojos de mis compañer@s cuando se dirigen a mí, iniciar conversaciones, saber expresar mis sentimientos de manera adecuada y útil, dar respuestas cuando me las piden y aprender las habilidades relacionales más simples.

Necesitaría ensayar varias veces cada situación representándola y que el profesor me dijera «sigue así, lo estás haciendo muy bien». Además me encantaría poder actuar de esta manera en las fiestas de cumpleaños, y también en mis actividades extraescolares…

Me ayudaría mucho observar cómo otros compañeros se relacionan con los demás, «de manera asertiva» (creo que ese así como se llama) cuando expresan lo que piensan sin alterarse, y se encuentran mucho mejor… quisiera tener amigos»

Álvaro, 10 años

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

Источник: https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/ninos-timidos-13-cosas-que-puedes-hacer-para-ayudarles-a-vencer-la-timidez/

¿Cómo vencer la timidez infantil?

¿Cómo vencer la timidez infantil?

A algunos niños les resulta muy difícil hacer amigos y relacionarse con los demás.

La timidez es un problema más o menos frecuente que se puede presentar en mayor o menor grado en determinadas situaciones, pero si esa ansiedad aumenta y se hace patológica, es necesario consultar a un especialista, ya que la falta de socialización puede incluso afectar al aprendizaje y escolarización del niño

Indice

¿Mi hijo es tímido?

A veces no es fácil saber si tu hijo es tímido o simplemente le cuesta más relacionarse en determinados momentos. No se nace siendo tímido, aunque ciertos niños sean más propensos a ello, sino que se tiende a ello o no según sea la educación y socialización del niño.

Juan Pedro Valencia, psicólogo, nos da las claves para descubrir si nuestro hijo es tímido o no: Los niños tímidos se caracterizan por presentar un marcado temor a enfrentar cualquier tipo de situación que suponga relacionarse con su medio social inmediato.

Se manifiesta, fundamentalmente, por miedo a hablar con otras personas, preferir estar solo, hablar poco, sonrojarse y otra serie de signos que encubren una fuerte falta de autoestima y de confianza en sí mismo.

Suele presentarse durante los primeros años y bien desaparecer poco a poco, bien continuar pero de forma normal o bien desbordarse y pasar a ser un problema que debe ser tratado cuanto antes.

Aunque no se descarta que influyan factores genéticos que puedan en cierto modo “predisponer” hacia esa timidez, es cierto que los factores emocionales y ambientales tienen un gran peso que permiten pensar que no se nace siendo tímido, sino que se “aprende” tanto por experiencia propia como por presenciar conductas y formas de comportamiento de otros. Así, los modelos de conducta que el niño observa en su actuación diaria se convierten en un elemento importante. Si se le suele castigar con mucha frecuencia, desvalorizar o ridiculizar a menudo, sobretodo comparándolo con otros niños, o le impedimos mostrar sus emociones y expresarse adecuadamente, es fácil comprender que la timidez le servirá de protección, como un escudo defensivo que le permitirá no enfrentarse a esas situaciones donde dudará de su capacidad y habilidades para poder salir airoso de las mismas.

El ser una conducta aprendida implica que igual que ha sido adquirida puede desaprenderse, es decir, pueden modificarse las circunstancias que se encuentran tras ese aprendizaje y, además, los modelos que tenga como referentes. Cambiar la forma de relacionarse con él  ayudará a que la falta de autoestima y de confianza en sí mismo se transformen dando lugar a una personalidad más fuerte que le proporcione la seguridad que le faltaba.

¿Debo preocuparme por la timidez del niño?

“En principio –explica Juan Pedro- todos los niños pueden presentar un mayor o menor grado de timidez que se manifiesta en diferentes ocasiones y circunstancias: al conocer nuevos amigos, al cambiar de casa o de colegio, al jugar con nuevos amigos. Es absolutamente normal y suele pasar con cierta rapidez en cuanto se produce la integración y superación de la ansiedad que se genera en esos casos.

Ahora bien, si esa ansiedad aumenta, es consistente en el tiempo y en las diferentes situaciones, hace que el niño se retraiga ante la posibilidad de conocer gente nueva, prefiere estar solo antes que con los amigos, o espera siempre que sean sus padres los que le digan qué hacer o cómo actuar, sería buena idea consultar con un profesional que pueda analizar qué está ocurriendo y dar las pautas a cambiar para así poder ayudarle a recuperar una forma más positiva y saludable de relacionarse”.

¿Qué se puede hacer para ayudar al niño?

Para Juan Pedro Valencia, “lo fundamental es no solamente quererlos sino demostrárselo, hacerles ver que es importante para nosotros, que lo valoramos. Para ello es buena idea intentar pillarle haciendo cosas con éxito y en ese momento felicitarle”.

Nunca le compares con otros niños, ya que esto no sólo no le ayudará, son que además le generará sufrimiento y ansiedad al no saber cómo actuar para agradar a sus padres.

Hazle ver que su caso no es único, que todos nos enfrentamos a diario a situaciones que nos cuestan más de lo normal y en las que podemos sentirnos inseguros, pero que hay que afrontarlas.

Intenta no sólo felicitarle a él sino también a nosotros mismos cuando hacemos algo que nos cuesta; al ser modelos suyos, si nos animamos le mostramos a él que todo se puede superar: “qué bien me ha salido hoy la tarea” o “me está costando aprender a patinar pero voy a seguir intentándolo y seguro que me irá saliendo cada vez mejor”.

– Muéstrale que estáis contentos cuando hace algo que le cuesta.

– Acéptale con sus características propias y normales: no todos son simpatiquísimos o muy habladores.

– Enséñale a razonar y a descubrir por sí mismo la solución.

– Intenta fomentar actividades que le guste hacer o que le salgan muy bien.

– Conforme vaya tomando más seguridad en sí mismo, ve aumentando el acudir a lugares o situaciones donde tenga que interactuar con otros niños. Se puede, por ejemplo, invitar a casa a uno o dos amigos con los que se lleve especialmente bien.

– No le obligues a realizar actividades en grupo si no está preparado para ello.

“Lo fundamental es mostrarle con cariño que sin forzar en ningún caso, puede ir superando situaciones donde se vaya sintiendo seguro y a gusto consigo mismo, mostrándole que lo que pretendemos es ayudarle y no criticarle o castigarle por ello. Es decir, que siempre puede contar con nosotros”.

Consejos para enseñar al niño a socializar

Es fundamental que el niño aprenda a socializarse:

– Déjale que juegue con sus vecinos u organiza reuniones con otros niños en casa para que aprendan a jugar en grupo.

– En el colegio a menudo organizan actividades de ocio y extraescolares que ayudan a los niños a conocerse mejor y a hacer nuevas amistades.

Los grupos de boys-scout también nos servirán, talleres de dibujo o plastelina, todo lo que sea interacción con los demás les vendrá bien.

El objetivo es no tener a un niño encerrado en casa con su cuidadora todo el día, necesita refuerzo por muchas vías (padres, familia, amigos, cole, etc.).

– En invierno resulta más difícil salir de casa y tenerlos más entretenidos por lo que es importante que organicéis actividades y planes para el fin de semana.

Podéis quedar con amigos que tengan niños de su edad para que jueguen en el centro comercial o en el parque infantil y organizar las vacaciones navideñas o las de verano con parejas con hijos, los niños se entretendrán y vosotros también.

¿Puede afectar su timidez a su aprendizaje escolar?

La falta de habilidades sociales –explica Juan Pedro- que puedan estar tras una timidez exagerada no facilitarán el que se desarrolle un aprendizaje positivo.

La falta de relación social puede hacer que situaciones normales en el colegio – como salir a la pizarra o que el profesor le pregunte en voz alta en la clase- en lugar de ayudarle a enfrentarse sanamente a ellas, le haga adquirir la costumbre de evitarlas, provocando incluso en algunos casos un fracaso escolar no por falta de capacidad intelectual, sino por falta de habilidad para manejar la ansiedad que se presenta en esos momentos. Es cierto que en algunos casos puede pensarse que el aislamiento social y la necesidad de estar solo pueden hacer que se vuelque en los estudios, pero ello no quitará la falta de capacidad de relación y el aumento paulatino de sufrimiento y ansiedad ante la posibilidad de tener que relacionarse con otros. Nuestra sociedad actual es muy exigente con nuestros hijos y en esa exigencia jugamos un papel importante como padres, intentando que sean más que nosotros, que aprendan más y mejor, que se relacionen y resuelvan las situaciones de la vida con mayor rapidez, eficacia y seguridad. Es decir, aportamos un elevado grado de presión que en muchos casos provoca inseguridad en los niños, ya que no todos tienen la capacidad y habilidad personales suficientes como para enfrentar con éxito todas estas exigencias. Se puede ser competente y eficaz sin ser mejor que otro, aprendiendo a dar lo mejor de cada uno aunque ese “mejor” no sea mayor en cantidad. Tiene igual valor un niño que hace 20 flexiones que el que hace 5 si en ambos casos es el tope que son capaces de hacer.

El cariño, la atención, el dedicarles parte de nuestro tiempo, el ver que les consideramos y aceptamos como son, sin que eso signifique en ningún caso que hagan siempre lo que les dé la gana, son los ingredientes fundamentales para garantizar una alta probabilidad de que crezcan de forma armoniosa y equilibrada.

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/ninos/psicologia-infantil/como-vencer-la-timidez-infantil-837

10 Consejos para superar la timidez infantil

¿Cómo vencer la timidez infantil?

Algunos de los padres con los que hablo se muestran preocupados porque a sus hijos les cuesta relacionarse con otros niños y participar en actividades grupales. En muchas ocasiones me preguntan sobre qué hacer para ayudar a sus hijos a superar la timidez.

Ahora que estamos en plenas vacaciones es un buen momento para iniciar un plan de acción encaminado a que poco a poco los niños afronten sus miedos iniciales ante situaciones nuevas y puedan mostrar todo su potencial.

En este artículo te voy a ofrecer algunas ideas sobre cómo abordar la timidez infantil. Si tu hijo es vergonzoso seguro que este artículo te será de utilidad.

Cuándo es un problema la timidez infantil

Cuando se dice que un niño es tímido se está haciendo referencia a que le cuesta afrontar las situaciones de exposición grupal o de interacción social con personas que acaba de conocer. En esos momentos los niños se bloquean, no hablan y se niegan a participar.

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Sienten vergüenza y miedo. Muestran síntomas de ansiedad como dolor de estómago y lloros incontrolados. Su único deseo es volver a su zona de confort con su madre o su padre.

Es normal sentirse inseguro cuando nos enfrentamos ante situaciones nuevas, pero la timidez se convierte en un problema cuando esas emociones desagradables provocan que se pierda la oportunidad de hacer nuevos amigos o de disfrutar de nuevas actividades.

En estas semanas de campamentos de verano he tenido la posibilidad de trabajar las inseguridades de niños que acuden a las actividades.

Al cabo de dos semanas, uno de ellos me decía que se lo estaba pasando muy bien, que había hecho amigos nuevos y que había sido “tonto por tener miedo los primeros días”. Este niño tenía estaba bloqueado.

No era capaz de dibujar, no participaba en los juegos, no hablaba con los otros niños y se echaba a llorar en cualquier momento sin saber muy bien porqué.

El poder decir con sus propias palabras y de una forma totalmente espontánea que había superado esa timidez inicial consiguiendo disfrutar y hacer amigos, es todo un logro. Este niño podrá guardar en su memoria esta experiencia como algo positivo, lo cual, le ayudará para afrontar situaciones nuevas con una actitud más abierta.

Causas de la timidez infantil

Algunas de las explicaciones sobre la causa de que los niños tengan vergüenza son:

  • El temperamento. Este es un factor hereditario: de padres tímidos hijos tímidos.
  • El aprendizaje. Es importante que los padres sean un modelo de sociabilidad. Los niños aprenden por imitación, de modo que, si los padres son personas sociables que se enfrentan a situaciones nuevas con positividad, es más probable que los niños aprendan que los temores se pueden superar.
  • El estilo educativo. La sobre-protección y la presión de los padres por alcanzar determinados logros pueden provocar que el niño nunca pueda mostrar sus propios deseos y se encuentre constantemente cumpliendo las expectativas de sus padres. Si estas metas son difíciles de obtener, generará en los niños mucha frustración.
  • La baja autoestima. Las inseguridades sobre las propias habilidades y la falta de confianza en uno mismo hacen que los niños se escondan, como si tuviesen un caparazón, y no dejen ver todo su potencial.

Consejos para vencer la timidez infantil

Voy a proponerte un decálogo de ideas para que puedas ayudar a tu hijo a vencer su timidez. Pero antes me gustaría hacer una pequeña reflexión. Cuando un niño es tímido y siente vergüenza, para poder ayudarle, hay que centrar nuestra atención en dos aspectos: la paciencia y la confianza.

La paciencia de los padres y los profesores. Para los niños tímidos es importante respetarles sus tiempos y sus espacios, así como también favorecer que tengan experiencias positivas en encuentros que al principio le daban miedo. Y todo esto requiere que los adultos se llenen de paciencia para afrontar sus llantos y sus temores con comprensión y tranquilidad. Esta tarea no es nada sencilla pero con paciencia se consigue

Источник: http://psiente.com/timidez-infantil/

Embarazo y niños
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