¿Cómo vencer la timidez infantil?

Timidez en los niños y niñas ▷ Guía completa sobre el niño tímido

¿Cómo vencer la timidez infantil?

Algunos niños y niñas son tímidos. La timidez es una sensación mezcla de vergüenza, de miedo, de inseguridad que aparece ante las relaciones e interacciones sociales y que provoca, dependiendo del grado, puede interferir en el funcionamiento del niño o niña y en su bienestar.

La timidez

Ser más o menos tímido, no es ni bueno ni malo. La timidez es una forma de responder a determinadas situaciones sociales como consecuencia de una interpretación, y de una emoción.

Es decir, cuando el niño o niña interpreta o valora la situación, como una situación donde puede ser juzgado o valorado de un modo negativo, aparece una mezcla de sensaciones, miedo, vergüenza, etc…que genera reacciones no siempre adecuadas para las relaciones sociales.

Cómo se siente el niño tímido

  • Los niños tímidos, sienten sobre todo un gran miedo a ser evaluado de manera negativa por los demás en diferentes situaciones sociales.
  • Son niños y niñas, frecuentemente inseguros, con poca confianza en sí mismos y baja autoestima y necesitan valoraciones positivas que alimenten su autoestima.
  • El niño o la niña tímida, teme las valoraciones negativas, porque dañan su autoestima.
  • Ese temor les hace reaccionar de manera poco adaptativa en las relaciones sociales. Les cuesta hablar, a veces se traban, pueden ponerse rojos, sudar, quedarse callados, etc… y cuando esto ocurre consiguen el efecto que temen. Es decir se sienten ridículos y valorados de manera negativa por los demás. Por lo que la timidez aumenta, en un círculo vicioso del que es difícil salir.
  • La inseguridad y la baja autoestima crecen y el problema continua o se agranda.
  • El niño tímido o la niña tímida, se pone nervioso, y trata de evitar situaciones sociales. Pueden llegar a hacer grandes esfuerzos para pasar desapercibidos.

Consecuencias de la timidez excesiva

Como ya hemos mencionado, cierto grado de timidez es natural e incluso sano, el problema aparece cuando la timidez es excesiva. Cuando un  niño o niña es demasiado tímido podemos observar las siguientes consecuencias:

  • Falta de habilidades sociales y carencia de interacciones y relaciones sociales.
  • Aislamiento social.
  • Baja autoestima, falta de confianza y de seguridad en sí mismo.
  • Malestar emocional.

Consejos para ayudar a vencer la timidez

  • Desarrolla su autoestima. Evita críticas a su persona, y hazles elogios creíbles.
  • Permite que tengan situaciones para ir ganando confianza. Déjale que se enfrente solo a diferentes situaciones sociales.
  • Ensaya con ellos como pueden reaccionar ante diferentes situaciones sociales.
  • No le etiquetes de tímido, raro, reservado. Explícale que es algo normal sentir vergüenza en determinadas situaciones, pero que poco a poco esa vergüenza se pasa.
  • Trata el problema con naturalidad y ayúdale a superarlo poco a poco.
  • Evita la sobreprotección.
  • Permite que tenga ricas y variadas interacciones sociales.
  • No hables por él o ella, deja que él o ella misma interaccione con los demás, que aprenda a explicarse y a relacionarse sin miedo.

Actividades para trabajar la timidez en los niños

2 Juegos educativos para enseñar a los niños y niñas a vencer la timidez

El rompecabezas lineal para genera autoconfianza

Materiales: Un rompecabezas en línea recta en las que cada pieza contenga una frase diferente + una pelota de tela o de tenis. Además, puede contener cada pieza un dibujo de un niño dando un paso más en una escalera. Las frases deben ser las siguientes:

“Hoy he logrado…”; “Yo puedo hacer…”; “Yo sé que soy bueno/a para…”; “Mañana lograré…”; Mis sueños de …. Cumpliré …”

Dinámica del juego: El juego consiste en enseñar/transmitir al niño confianza en sí mismo.

Los niños se colocan parados formando un círculo y en el medio de este, se deberá colocar las piezas   del rompecabezas desordenado. Se arroja la pelota hacia uno de los niños y se asigna la primera pieza al niño que recibe la pelota.

Como cada pieza tiene una frase a completar, en los puntos suspensivos cada niño deberá completar su propia frase positiva que genere autoconfianza.

No importa lo pequeño ha sido ese logro u objetivo: lo importante es que el niño empiece a reconocer sus propios logros positivos.

Una vez que el niño ha completado la frase, éste arrojará la pelota a otro niño, quien deberá buscar la pieza siguiente con la frase, pasará al frente y completará la misma.

Este juego se puede repetir periódicamente para que los niños se acostumbren a pensaren sus propios logros, valor y en perder la timidez. Paso a paso el niño/a comenzará a dejar de lado la timidez.

“Hoy me comprometo a…”

Materiales: hojas de papel de colores + afiche o papel azul + hojas de cuaderno con el nombre de cada niño y día a día su progreso durante un mes (esta hoja la debe llevar consigo un asistente o la docente para hacer el seguimiento de cada niño.

También se les puede dar a los padres para que ellos controlen las mismas, pero se debe realizar una evaluación y/o seguimiento personal.

Si se desea evaluar o ayudara un niño en particular, se puede dividir a los niños en equipos y solamente tomar nota del niño con timidez al que se desea ayudar).

Dinámica del juego: El juego consiste en la toma de conciencia e incentivo a los niños sobre algoque ellos deben hacer. Se esparce el papel azul o celeste por todo el suelo del aula. Luego, con los papeles de colores se pueden cortar nubes, corazones, tréboles o aquello que pueda agradar a los niños según sus edades.

Se coloca a los niños en una de las orillas del “lago” recién formado con papel y se les pide que tomen una de las láminas de colores (que se deben disponer cerca de ellos).

Solo podrán tomar una y ésta será al azar (no podrán escogerla). Cada lámina tiene la misma frase, pero los niños no lo saben aún. Así cada cual irá en busca de un papel de colores.

Cuando ellos volteen cada una de las hojas, pronto descubrirán que todos tienen la misma parte.

El juego consiste en comprometerse (llevándose la hoja de color) a sus casas a realizar algo para sí mismos y superar la timidez: hoy me comprometo a … (hablar con mi vecino; decirle a la niña que me gusta lo que siento por ella, dar una clase enfrente a todos mis compañeros sin sentir nervios; etc). Se puede ayudar a los niños a escoger cada una de las frases y compromisos diferentes.

El juego no termina ahí, sino que es el docente quien días más tarde deberá repreguntarles para averiguar si efectivamente se pudo cumplir la misión.

El señor Barbatrás y su especial barba

En un lugar muy cerquita del mar, vivía el señor Barbatrás. Era un señor muy amable y simpático. Era un señor muy mayor, nadie sabía exactamente cuántos años tenía. El señor Barbatrás tenía una larga barba blanca, que le cubría el rostro y gran parte del cuerpo. Decían las personas del lugar que nunca se había recortado la barba.

Pero su barba, era una barba muy especial. Cuando el señor Barbatrás necesitaba algo, cerraba los ojos, introducía las manos dentro de su gran barba blanca y extraía aquello que necesitaba. Si necesitaba un bolígrafo para escribir, lo buscaba entre los pelos de su barba, si lo que quería eran unos zapatos, allí los encontraba también.

Todos los niños y niñas se le acercaban todas las tardes, y el señor Barbatrás introducía las manos entre los pelos de su barba y de allí extraía caramelos, globos y juguetes que repartía entre los niños y niñas. A todos los pequeños les encantaba ir a ver al señor Barbatrás.

Pero vivía también en aquel lugar, muy cerquita del mar, un niño muy tímido, que siempre se quedaba observando como los demás niños y niñas disfrutaban de las cosas que el señor Barbatrás sacaba de su barba. Pero era tan tímido este niño que nunca se atrevía a acercarse, y de esta forma el señor Barbatrás les daba caramelos y juguetes a todos los niños y niñas, pero nunca se los había dado a este niño.

El pequeño Din, que así se llama el niño tímido, tenía miedo de acercarse al señor Barbatrás, sentía mucha vergüenza y nunca disfrutaba con los demás niños y niñas.

Un día la mamá de Din, se puso enferma.

-Din vete a la farmacia a traerme medicinas-le pidió su mamá.

Din fue a la farmacia, pero estaba cerrada ese día, porque era un día de fiesta. Y así el niño volvió a casa sin las medicinas. Su mamá estaba en la cama y no mejoraba.

Entonces a Din se le ocurrió una idea. Seguro que el señor Barbatrás podía sacar de su barba las medicinas que su mamá necesitaba. Rápidamente salió de su casa y fue en busca del señor Barbatrás. Le encontró rodeado de niños y niñas, sacando cosas de su gran barba blanca.

Se quedo alejado observando, era tan tímido que no se atrevía a acercarse, sentía mucha vergüenza. Se dio la vuelta, decidido a volver a su casa con su madre. Ya que no podía llevarle medicinas, estaría con ella hasta que abrieran la farmacia al día siguiente.

Pero entonces pensó su mamá en la cama sin medicinas y sin mejorar de su enfermedad. Y se lleno de valor, venció su timidez y se acerco al señor Barbatrás que estaba rodeado de niños y niñas.

-Hola Din!!-le dijo el señor Barbatrás, que se conocía los nombres de todos los niños y niñas del lugar- ¿quieres un caramelo? O ¿quieres un globo?

Din, sentía mucha vergüenza, porque el señor Barbatrás le había hablado y ahora todos le miraban a él. Pero pensó en su mamá y se lleno de nuevo de valor y pudo responder al señor Barbatrás.

-No quiero ni caramelos, ni globos. Mi mamá está enferma en la cama y necesita medicinas.

-Eso es mucho más importante que los caramelos y los globos-le dijo el señor Barbatrás.

El señor Barbatrás cerró los ojos e introdujo las manos entre los pelos de su larga barba blanca. Busco unos instantes y sacó de allí un frasco de jarabe para la mamá de Dín.

De esta manera Din, pudo ir a su casa corriendo con la medicina y dársela a su mamá que se recuperó rápidamente.

Desde entonces Din perdió la vergüenza, ya no le daba miedo acercarse al señor Barbatrás. Lo había hecho ya, una vez y no había pasado nada malo. Al contrario había conseguido ayudar a su mamá. Y todas las tardes Din, se acercaba al señor Barbatrás con los demás niños y niñas y disfrutaba de las cosas que éste sacaba de su gran barba blanca.

Objetivo del cuento para vencer la timidez

Ayudaremos a los pequeños a vencer su timidez. Aprenderán que por causa de la vergüenza son muchas las cosas que no pueden hacer, de las que no pueden disfrutar. Con la lectura del relato se darán cuenta de la importancia de vencer la timidez y obtener así beneficios positivos.

© 2018 Consejos para vencer la timidez en los niños Celia Rodríguez Ruiz Psicóloga y Pedagoga Educa y Aprende

para la sección Escuela de padres del portal Educapeques

Más artículos que te pueden interesar:

Источник: https://www.educapeques.com/escuela-de-padres/timidez-ninos.html

Niños tímidos: 13 cosas que puedes hacer para ayudarles a vencer la timidez

¿Cómo vencer la timidez infantil?

La timidez es una sensación más o menos frecuente que puede presentarse en determinadas situaciones en mayor o menor grado. La tensión que produce la timidez natural puede resultar buena para superarnos.

Cuando la timidez nos lleva a vencernos a nosotros mismos y observamos que no sucede nada con relación al entorno, reafirmamos muchos aspectos positivos de nuestra personalidad: «he vencido mi timidez», es decir, «he vencido mis temores, las percepciones negativas sobre mí mismo y frente a los demás…

  eso me hace ser optimista, valorarme más, estar seguro, querer intentarlo de nuevo y mejorarme…»

Una pequeña dosis de timidez no es mala; todo lo contrario: produce una tensión psicológica que nos pone en movimiento, en dinamismos de superación personal.

Estas palabras, tan válidas para nosotros, lo son igual modo para nuestros hijos. El ejercicio de ir superando la propia timidez tiene que estar dentro de un proceso personal suave, graduado…

, es algo que cada persona debe vivir.

Si esta timidez provoca estados de estrés, ansiedad y se hace patológica, es necesario consultar a un especialista, ya que la falta de socialización puede afectar al aprendizaje y a la escolarización delniño.

  • Cuando la timidez provoca estados de estrés o de ansiedad exacerbado y comienza a hacerse patológica, es conveniente consultar a un especialista.
  • La timidez de «aprende» tanto por las propias experiencias vividas como por presenciar comportamientos y formas de actuar de otros.
  • Para ayudar a nuestros hijos trataremos el problema con naturalidad, sin forzarlo, sin hacer juicios… dándoles tiempo y confiando en ellos.

La timidez… ¿se aprende? 

La timidez se gesta a lo largo de la historia personal de cada uno y va tomando una forma cada vez más consistente, siendo durante la época de la adolescencia cuando el grado llega a ser de mayor expresividad; y es así porque el adolescente está profundamente interesado e implicado en todo lo social. La timidez es un problema de expectativas, de ansiedad, que se produce en la tensión de verse uno mismo frente a los demás. Una buena terapia contra la timidez consiste en afrontar esas situaciones productoras de ansiedad hasta que llegue un momento en que sean neutras, es decir, que no tengan ningún valor tensional y que no produzcan ningún efecto. Esto es válido para nuestros hijos. Vayamos poco a poco con ellos, de forma gradual, e incluso de forma indirecta: hoy un poco, mañana un poco más, hasta que logremos el objetivo de superar las situaciones negativas. En este tema podemos ayudar pero nunca sustituir, son ellos quienes deben lograr vencer sus temores, y si no les permitimos ensayar sobre el mundo y sobre su capacidad de vencer al propio temor, corremos el peligro de coartar su autonomía personal… son experiencias que les preparan para la vida.

A veces la timidez se polariza debido a una manifestación clara de falta de seguridad y autoestima en el niño. Sin descartar la influencia genética que pueda predisponer hacia la timidez, es cierto que los factores emocionales y ambientales tienen un gran peso.

No se nace siendo tímido, sino que se «aprende» tanto por experiencia propia como por presenciar conductas y formas de comportamiento de otros… los modelos de conducta que el niño observa en su actuación cotidiana diaria se convierten elementos clave.

 

Cuidado, por tanto, con las desvalorizaciones, las comparaciones y el sentido del ridículo…

Si impedimos que muestre sus emociones y se exprese de manera adecuada, la timidez le servirá de protección, como un escudo defensivo o coraza que le permitirá no enfrentarse a esas situaciones donde dudará de su capacidad y habilidades para poder resolver y salir victorioso de las mismas.

¿Cuándo debemos preocuparnos?

  • Cuando se muestra huidizo en las relaciones sociales dentro de los diversos ambientes en los que se mueve viviendo situaciones de estrés emocional y ansiedad.
  • Cuando pone excusas pegas constantemente para relacionarse o dice, por ejemplo, que no quiere ir al parque a jugar…
  • Cuando no se relaciona en clase, no quiere tampoco participar en la lectura oral (voz alta) o se pone muy nervioso si llega su turno para hablar delante del grupo…
  • Cuando (por sistema) no participa en actividades con otros niños y tiende a ocultarse detrás de nosotros si nos encontramos con alguien por la calle que no conoce.

¿Qué podemos hacer?

Cuando intentamos ayudar a un niño a vencer su timidez, es necesario tener en cuenta que gran parte de su malestar se deriva de una falta de confianza y seguridad. Cuidado con emplear algunas estrategias que puedan disminuir aún más su falta de seguridad por muy buena intención que pongamos.

  1. Conocer las causas de esos comportamientos: genéticas, ambientales, emocionales, de aprendizaje…
  2. Apoyarlo de manera incondicional, mostrando comprensión y confiando en sus capacidades.
  3. Tratar el problema con naturalidad, nunca ridiculizarlo ni hacerle sentir diferente.
  4. Dar confianza y tiempo: Cada niño necesita su momento para poner en práctica  sus propias estrategias.
  5. No emitir juicios: intentar que se sienta comprendido
  6. No permitir verbalizaciones negativas sobre sí mismo, como «no sirvo para nada».
  7. Permitir la posibilidad al niño de que cuente lo que ocurre: no adelantarse a responder o pensar por él.
  8. Proponer que decida cosas, por mínimas que sean.
  9. Generar oportunidades de socialización pero no forzarlo a enfrentar situaciones sociales nuevas.
  10. Propiciar situaciones de relación cómodas para el niño: no obligarle a realizar actividades en grupo si no está preparado para ello.
  11. Ayudarle a enfrentar las situaciones nuevas que representan un desafío, tratar de disminuir el nivel de ansiedad para lograr que el niño se sienta cómodo.
  12. Elogiarlo cada vez que logre sobrepasar alguna de sus barreras y afronte con éxito una situación social.
  13. Resaltar siempre sus características positivas.

Orientaciones para tratar la timidez infantil

  • Ayudar a ganar confianza en sí mismo y a perder la timidez de forma gradual evitando comparaciones con otros niños o con los hermanos.
  • Trabajar conductas sencillas como: dirigir y mantener la mirada, iniciar la conversación, formular preguntas sencillas y atractivas, animarle a expresar una opinión, ayudarle a expresar sentimientos de enfado, alegría, enfado a través de una expresión verbal socialmente útil y deseable…
  • Los niños tímidos suelen minusvalorar sus logros y maximizar sus errores, así como no autorreforzarse suficientemente por los primeros. Debemos procurar que se feliciten a sí mismos cuando hacen las cosas bien.
  • Comenzar con «un compañero de juegos» y poco a poco ir aumentando el número de amigos para las diversas actividades. Practicar teatro o juegos de roles será una magnífica estrategia.
  • Cuidar «la sobreprotección», dejarle «su espacio» y permitir su autonomía manteniendo una importante dosis de paciencia.
  • Invitar a los primeros amigos a una merienda en nuestra casa o a jugar durante unas horas para que disfrute y se sienta seguro en su entorno.

Ejercicio contra la timidez en los niños

¿Eres un poquito tímido/a?, ¿te pones nervioso/a ante circunstancias o personas desconocidas?, ¿cómo reaccionas?, ¿huyes?, ¿te callas como si estuvieras mudo/a?, ¿te vuelves agresivo/a?…

Lee despacito:

  • Confía en ti mismo: Aprende a repetirte mentalmente, ante cualquier situación «tú vales y tú puedes».
  • Cambia los pensamientos negativos por positivos: cuando pienses «soy incapaz, no puedo hacerlo», da la vuelta a la frase y di: «voy a intentarlo».
  • Evita compararte con los demás porque tú eres único e irrepetible.
  • Fíjate en las cosas que vas consiguiendo y márcate metas a conseguir, anótalas en un cuadernito pequeño, así comprobarás poco a poco tus avances y serás más feliz.
  • No digas «sí «cuando no estés de acuerdo con algo, si deseas decir «no», hazlo, defiende tu voluntad pero con respeto.
  • Si cometes algún error, «no te castigues»: todos nos equivocamos. Ante cualquier situación, recuerda que aquí no se acaba el mundo.

Un testimonio

El testimonio de Álvaro nos introduce de lleno en este asunto.

«Me han dicho que soy tímido, y… ¿por qué soy tímido? Para mí las relaciones sociales son muy importantes. L@s demás chic@s son esenciales, me comparo con ellos y me siento importante muy pocas veces.

Dicen que la timidez es una «tensión psicológica frente a los demás». Muchas veces me encierro en mí mismo, me quedo paralizado, no puedo actuar, «estoy frenado»…

entonces aparece el rubor, las palpitaciones, la sudoración y antes de todo esto el llanto y el nerviosismo. 

Me han dicho que NO PASA NADA, que la timidez es un problema de expectativas, de ansiedad, que se produce cuando siento tensión al verme frente a los demás, aunque no comprendo muy bien qué significan estas palabras…

Además, dicen que puedo aprender poco a poco a afrontar estas situaciones dentro del colegio, que me ponen tan nervioso, hasta que se conviertan en «neutras» (esto último no lo entiendo muy bien, creo que es que no me produzcan ningún efecto)… así llegaré a ser autónomo porque venceré mis propios temores. 

Me gustaría que se cumplieran mis deseos más cercanos, jugar con mis compañer@s, hablar en alto en clase sin que «desaparezca mi propia voz», mirar a los ojos de mis compañer@s cuando se dirigen a mí, iniciar conversaciones, saber expresar mis sentimientos de manera adecuada y útil, dar respuestas cuando me las piden y aprender las habilidades relacionales más simples.

Necesitaría ensayar varias veces cada situación representándola y que el profesor me dijera «sigue así, lo estás haciendo muy bien». Además me encantaría poder actuar de esta manera en las fiestas de cumpleaños, y también en mis actividades extraescolares…

Me ayudaría mucho observar cómo otros compañeros se relacionan con los demás, «de manera asertiva» (creo que ese así como se llama) cuando expresan lo que piensan sin alterarse, y se encuentran mucho mejor… quisiera tener amigos»

Álvaro, 10 años

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

Источник: https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/ninos-timidos-13-cosas-que-puedes-hacer-para-ayudarles-a-vencer-la-timidez/

Embarazo y niños
Deja una respuesta

;-) :| :x :twisted: :smile: :shock: :sad: :roll: :razz: :oops: :o :mrgreen: :lol: :idea: :grin: :evil: :cry: :cool: :arrow: :???: :?: :!: