Complicaciones en el embarazo y la tiroides

Tiroides y embarazo: por qué es importante controlarla durante la gestación

Complicaciones en el embarazo y la tiroides

La glándula tiroides se encuentra en la parte anterior del cuello, debajo de la nuez de Adán, y tiene forma de mariposa. Es la encargada de producir las hormonas tiroideas, que controlan el metabolismo de todo el cuerpo, así como la función de muchos órganos, aparte de regular el ritmo cardíaco. También afecta a los músculos, huesos y al ciclo menstrual de la mujer.

Un mal funcionamiento puede producir infertilidad y también influye durante el embarazo, pues un descenso en su actividad puede tener graves consecuencias: aborto natural durante el primer trimestre del embarazo, un parto prematuro y problemas en el desarrollo cerebral del feto, aunque la madre no tenga síntomas de la enfermedad.

Te contamos cuál es la función de esta glándula en la gestación, cuáles son sus principales alteraciones y qué hacer para evitar sus posibles consecuencias.

Cómo interfiere la glándula tiroidea en el embarazo

Según el Hospital Clinic de Barcelona, las alteraciones tiroideas son la segunda causa de complicaciones endocrinológicas durante el embarazo, después de la diabetes.

El protocolo clínico realizado por este centro, junto al Hospital San Joan de Déu y el Centre de Medicina Fetal i Neonatal de Barcelona, explica que durante la gestación la glándula tiroidea incrementa la producción de hormonas en un 40-100% para cubrir las necesidades maternas y fetales.

Por eso, los problemas de tiroides pueden ser difíciles de diagnosticar durante el embarazo debido a las concentraciones más altas de hormonas tiroideas y a otros síntomas que se presentan tanto en el embarazo como en los trastornos de la tiroides. Detectar y tratar un mal funcionamiento de esta glándula es fundamental para evitar complicaciones graves en la gestación.

Además, que esta hormona materna es importante para el desarrollo cerebral y el sistema nervioso del bebé.

Durante el primer trimestre, el feto depende del suministro de la hormona tiroidea de la madre, que llega a través de la placenta.

Alrededor de la semana 12, la tiroides del bebé empieza a funcionar por sí sola, pero no produce suficiente hormona tiroidea hasta las 18 a 20 semanas de embarazo.

Dos hormonas relacionadas con el embarazo, la gonadotropina coriónica humana (hCG, por sus siglas en inglés) y el estrógeno, causan concentraciones más altas de la hormona tiroidea en la sangre. Durante el embarazo, en las mujeres sanas la tiroides se agranda ligeramente pero no lo suficiente como para que un profesional de atención médica la pueda palpar durante un examen físico.

Hipotiroidismo

El hipotiroidismo complica entre 0.2 y 1% de los embarazos.

Puede ser difícil de detectar ya que algunos de los síntomas se confunden con los propios del embarazo como cansancio, estreñimiento, calambres musculares e incremento de peso.

Otras señales características de esta alteración de la tiroides son: Intolerancia al frío, edema, molestias en el túnel carpiano, piel seca y caída del cabello.

La presencia de un bocio (agrandamiento de la tiroides) no es muy habitual en gestantes con hipotiroidismo, siendo más frecuente su presencia en mujeres con Tiroiditis de Hashimoto o en mujeres con deficiencia de yodo.

En cuanto a los efectos que esta complicación tiene en la gestación:

  • Cerca del 70% de mujeres con hipotiroidismo no tratado presentan ciclos anovulatorios y, consecuentemente, reducción de la fertilidad.
  • Se ha asociado a un incremento de pérdida fetal (20%), alteraciones estructurales (20%), preeclampsia (44%), anemia (33%), desprendimiento de placenta (20%), hemorragia postparto (20%) y bajo peso fetal al nacer (30%).
  • Se ha descrito una estrecha vinculación entre el hipotiroidismo no controlado y alteraciones en el neurodesarrollo fetal: mayor riesgo de alteración del desarrollo neurológico y puntuaciones más bajas en los test de inteligencia infantiles.

Todos estos efectos adversos graves parecen desaparecer o, en todo caso, disminuir si se lleva a cabo un buen control y tratamiento de la enfermedad, sobre todo ya desde el primer trimestre.

Se recomienda identificar a la mujer con hipotiroidismo en la primera visita obstétrica, ya sea preconcepcional o en el diagnóstico del embarazo.

Hipertiroidismo

El exceso de hormona tiroidea puede deberse a casas autoinmunes (enfermedad de Graves), o bien estar producido por el propio embarazo de forma transitoria. Su prevalencia en la gestación es baja: entre 0.1% y 4%.

Las mismas hormonas placentarias pueden afectar a la producción de la tiroidea en la embarazada. De hecho, la propia hormona que nos sirve para el diagnóstico del embarazo en los test empleados, la HCG (hormona gonadotropina coriónica) puede estimular a la glándula tiroidea materna, sobre todo en el primer trimestre, y producir cuadros transitorios de hipertiroidismo.

Entre sus síntomas asociados: nerviosismo, insomnio, temblor, taquicardia, palpitaciones, aumento del número de deposiciones, hipertensión arterial, aumento de la sudoración, intolerancia al calor, pérdida de peso…

En caso de enfermedad de Graves puede observarse además una lesión en la piel característica.

Efectos sobre la gestación

  • El hipertiroidismo gestacional o transitorio no se ha asociado a importantes efectos en la madre ni el bebé, por lo que es recomendable su seguimiento pero no el tratamiento con fármacos antitiroideos. Suele ir asociado a náuseas y vómitos intensos.
  • En los casos severos se ha asociado a preeclampsia y/o eclampsia, restricción de crecimiento fetal (CIR), parto prematuro, taquicardia e hipertiroidismo fetal, crisis tirotóxica (enfermedad de Graves) con una mortalidad materna del 20-25% e insuficiencia cardíaca.

La sintomatología de la enfermedad de Graves puede confundirse con signos o síntomas típicos del embarazo normal, pero en caso de sintomatología hipertiroidea o signos sospechosos como el bocio, deberá estudiarse mediante pruebas de laboratorio que incluyan un perfil tiroideo y un estudio inmunológico.

La tiroiditis de Hashimoto

Es la causa más común de hipotiroidismo y afecta al 5% de la población adulta.

Según explica la Clínica Mayo, la inflamación de la enfermedad de Hashimoto, también conocida como tiroiditis linfocítica crónica, a menudo provoca la hipoactividad de la glándula tiroides (hipotiroidismo).

Afecta principalmente a las mujeres de mediana edad, pero también puede presentarse en hombres y mujeres de cualquier edad y en niños.

Los médicos evalúan la función tiroidea para ayudar a detectar esta enfermedad. El tratamiento de la enfermedad de Hashimoto con reemplazo de la hormona tiroidea, por lo general, es simple y eficaz.

Deficiencia de yodo

Este mineral es muy importante durante el embarazo porque la tiroides lo usa para producir la hormona tiroidea. Además, el bebé obtiene el yodo de la dieta materna. Por eso, la mujer necesitará consumir más yodo durante el embarazo (aproximadamente 250 microgramos por día).

La deficiencia de yodo durante la gestación se ha relacionado con aumento de abortos, mortalidad fetal y perinatal, bajo peso al nacer y alteraciones en el neurodesarrollo. A pesar de que la suplementación de yodo en la sal parece disminuir el riesgo de hipotiroidismo materno y fetal, cerca de una de cada 20 mujeres tiene valores bajos de yodo en orina.

Los productos lácteos, mariscos, huevos, carne, pollo y sal yodada, que es la que tiene yodo agregado, son buenas fuentes de yodo.

Para evitar déficit, los expertos recomiendan, recomienda (igual que otros expertos) tomar una vitamina prenatal con 150 microgramos de yodo para asegurarse de que la embarazada está obteniendo la cantidad suficiente, especialmente si no usa sal yodada.

La mejor medicina es la prevención

El protocolo de Barcelona explica que la mayoría de las sociedades científicas recomiendan la realización de cribado universal de disfunción tiroidea en el primer trimestre de la gestación.

Se recomendaría realizar un cribado selectivo en aquellas gestantes que presenten síntomas de disfunción tiroidea o presenten factores de riesgo de presentarla. Y añade el protocolo que dado que hay un gran número de mujeres gestantes de más de 36 años, es aconsejable realizar una prueba de disfunción tiroidea a todas las gestantes en el primer trimestre del embarazo.

En cuanto a la aparición de bocio, se recomienda la realización de estudios de función tiroidea en mujeres embarazadas asintomáticas de bajo riesgo, ya que, en el embarazo normal hasta un 30% de las gestantes pueden presentar alteraciones del tamaño de la glándula tiroidea o nódulos.

Según el Instituto de Enfermedades endocrinas del Departmento de Salud de Estadios Unidos, para detectar alteraciones de la glándula tiroidea en el embarazo, el médico revisará los síntomas y hará algunos análisis de sangre a la mujer para medir sus concentraciones de la hormona tiroidea. También puede buscar anticuerpos en la sangre para ver si la enfermedad de Graves o la enfermedad de Hashimoto están detrás de las causas.

Si la gestante tiene hipertiroidismo o hipotitoidismo leve, probablemente no necesite tratamiento. Si su hipertiroidismo está relacionado con la hiperémesis gravídica, solo necesita tratamiento para el vómito y la deshidratación.

Si la alteración es más grave, el médico puede recetar medicamentos con la intención de que la tiroides produzca menos o más hormonas tiroideas, para que llegue a la corriente sanguínea del bebé en la dosis adecuada.

Vía | Protocolo Tiroides y embarazo. Hospital Clínic | Hospital Sant Joan de Déu | Universitat de Barcelona

Fotos | iStock

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Источник: https://www.bebesymas.com/embarazo/tiroides-embarazo-que-importante-controlarla-durante-gestacion

Hipertiroidismo e hipotiroidismo: guía práctica de la tiroides en el embarazo

Complicaciones en el embarazo y la tiroides

¿Te preocupa tener problemas de tiroides en el embarazo y no sabes qué consecuencias puede tener la disfunción tiroidea para concebir y gestar un bebé? La tiroides es una glándula en forma de mariposa que se encuentra en la base del cuello, delante de la tráquea. La tiroides regula el metabolismo y desempeña una función importante en la reproduccióny la fertilidad de las mujeres.

La disfunción tiroidea es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Esta disfunción puede ser tanto por una baja actividad tiroidea (hipotiroidismo), en la que el organismo produce cantidades insuficientes de hormonas tiroideas, ralentizando el metabolismo.

Pero también puede deberse a una actividad excesiva del tiroides (hipertiroidismo). En este caso, el organismo produce una cantidad muy grande de hormonas tiroideas, provocando una aceleración del metabolismo.

(Te interesa: Alimentos y actividades que aceleran el metabolismo)

Las alteraciones de la tiroides en el embarazo

  • Si no se detecta o no se trata a tiempo, el hipotiroidismo o el hipertiroidismo en el embarazo, puede repercutir negativamente en la salud de la embarazada y del bebé.
  • La enfermedad tiroideaaumenta el riesgo de parto prematuro, desprendimiento prematuro de la placenta (la placenta se descuelga de la pared interna del útero antes de que nazca el bebé) o puede ser origen de problemas futuros en el desarrollo y aprendizaje del niño.
  • Lo ideal es comprobar la función de la tiroides al inicio del embarazo. Esto garantizará que la glándula tiroides funciona de forma normal y que tanto la mamá como el bebé estén sanos.

¿Por qué es importante el papel de la tiroides en el embarazo?

Como ya hemos visto, la glándula tiroides regula diferentes procesos orgánicos, entre ellos, la fertilidad de la mujer o el metabolismo. ¿De qué manera influyen durante la gestación?

  • Las hormonas tiroideas inciden en el desarrollo normal del cerebro y del sistema nervioso del feto.
  • La gonadotropina coriónica humana (HCG o GCH) y el estrógeno, aumentan la concentración de la hormona tiroidea en la sangre. De ahí, la importancia de controlar su evolución en los análisis de sangre.
  • La disfunción tiroidea puede ser difícil de diagnosticar durante el embarazo dada la concentración más altas de hormonas y la concomitancia con otros síntomas comunes entre el embarazo y la disfunción de la tiroides.  

Hipotiroidismo en el embarazo

El 2-4% de las futuras mamás sufre hipotiroidismo, trastorno que ralentiza la actividad de la tiroides.

Síntomas del hipotiroidismo en el embarazo

Los síntomas del hipotiroidismo son difíciles de especificar. Sin embargo, son parecidos a los síntomas que puede sufrir una mujer cuando se queda embarazada. Por ello, este hecho no ayuda a reconocer de inmediato el problema.

En cualquier caso, la mayoría de casos de hipotiroidismo en el embarazo no suelen presentar síntomas muy acusados. Son, principalmente, los siguientes:

  • Cansancio.
  • Aumento de peso.
  • Sequedad de la piel.
  • Inapetencia o sensación de agotamiento.
  • Dificultad para soportar el frío.
  • Estreñimiento.
  • Calambres musculares.
  • Problemas de concentración y de memoria.

Causas y consecuencias del hipotiroidismo en el embarazo

Ante todo, decir que el seguimiento del embarazo sano incluye exámenes y análisis de sangre que detectan cualquier posible disfunción o complicación de la gestación. De esta manera, si se da un hipotiroidismo, acompañado, además, de síntomas como los que hemos mencionado, el ginecólogo que sigue la gestación prescribirá el tratamiento adecuado, así que tranquila.

No obstante, el hipotiroidismo sin tratar durante el embarazo puede tener consecuencias como:

  • Preeclampsia: un aumento peligroso de la presión arterial al final del embarazo.
  • Anemia.
  • Bajo peso al nacer.
  • Aborto espontáneo.
  • En caso de hipotiroidismo grave, sobre todo durante el primer trimestre, puede provocar un coeficiente intelectual bajo y problemas con el desarrollo normal en el niño.

Modelo de una glándula tiroides

Hipertiroidismo en el embarazo

Algunas embarazadas (2 de cada 1.000) pueden presentar una tiroides más activa de lo normal, por lo que, entre el tercer y el quinto mes, pueden desarrollar hipertiroidismo. La existencia de este trastorno se sospecha cuando la futura mamá experimenta una serie de señales, como las que indicaremos a continuación.

Síntomas del hipertiroidismo en el embarazo

  • Ritmo cardiaco más acelerado o irregular.
  • Cansancio.
  • Dificultad para soportar el calor.
  • Manos temblorosas.
  • Adelgazamiento sin causa aparente o falta de aumento normal de peso en el embarazo.

Causas y consecuencias del hipertiroidismo en el embarazo

El hipertiroidismo en el embarazo generalmente lo causa la enfermedad de Graves, un trastorno autoinmune.

El sistema inmunitario produce anticuerpos (inmunoglobulina estimulante de la tiroides) que hacen que la tiroides fabrique demasiada hormona tiroidea.

Esta patología puede presentarse por primera vez durante el embarazo. Algunas de sus posibles consecuencias, si no se tratase adecuadamente, son:

  • Aborto espontáneo.
  • Nacimiento prematuro.
  • Bajo peso al nacer
  • Preeclampsia.
  • Crisis tiroidea: un empeoramiento repentino y grave de los síntomas.
  • Insuficiencia cardiaca.

Enfermedades de la tiroides en el embarazo: diagnóstico y tratamiento

Las enfermedades de la tiroides son la segunda alteración endocrina en las mujeres en edad fértil y reproductiva. Asimismo, pueden provocar graves desequilibrios en nuestro cuerpo si no se tratan.

En algunos casos, estos trastornos pueden pasar desapercibidos y provocar daños importantes, tanto a la madre como al bebé. Por ejemplo, puede darse el caso de aborto espontáneo, anemia, preeclampsia, tensión alta en el embarazo), infecciones, etc.

Por ello, las mujeres que desean tener un hijo y tienen un familiar afectado por un trastorno de las tiroides, o presentan determinados síntomas, deben someterse a algunas pruebas. Entre ellas:

  • Un análisis de sangre, para descubrir la posible presencia de los anticuerpos que el propio organismo puede producir contra la tiroides.
  • Este análisis de sangre es importante también para evidenciar la cantidad de tireotropina (TSH). Se trata de una hormona producida por la hipófisis, cuyos valores alterados indican un incorrecto funcionamiento de la tiroides.
  • Ante un caso de disfunción de la tiroides, por exceso o por defecto, el ginecólogo o es especialista prescribirán el tratamiento más oportuno para regular la funcionalidad de está glándula. Por ejemplo, en caso de hipotiroidismo, el medicamento de referencia suele ser la levotiroxina.

Descubrir que la glándula tiroides es menos eficiente de lo normal durante el embarazo no debe preocupar, siempre que se efectúen los análisis pertinentes con periodicidad y se siga el tratamiento que el médico considere oportuno.

Tiroides en el embarazo y alimentación adecuada

Si sufres una disfunción relacionada con la glándula tiroides en el embarazo, tu ginecólogo te recomendará qué tipo de alimentación debes llevar, además de prescribirte suplementos de yodo. Seguidamente, te damos unas recomendaciones. 

Alimentos que hay que reducir o evitar en caso de hipotiroidismo

  • Alimentos que contengan soja o derivados debido a su contenido en isoflavonas.
  • Verduras crucíferas (coliflor, el brócoli, repollo, coles de Bruselas…), que podrían obstaculizar el empleo de yodo por parte de la glándula tiroides, necesario para fabricar hormona tiroidea.
  • Cafeína, ya que interfiere con la absorción de la levotiroxina, el medicamento de referencia para tratar la disfunción.
  • Sl, ya aumentan el riesgo de hipertensión. Ya hemos visto que una de las consecuencias negativas puede ser la preeclampsia.
  • Grasas saturadas en exceso.
  • Azúcares simples que se queman muy rápido.
  • Fibra en exceso, ya que puede obstaculizar la absorción del fármaco prescrito.

Alimentos recomendables en caso de hipertiroidismo

  • Alimentos con soja.
  • Sal (que no sea yodada).
  • Verduras crucíferas.
  • Alimentos ricos en antioxidantes (cítricos, tomates, fresas, kiwi, zanahorias…
  • Alimentos ricos en selenio y zinc (pescados, carnes y frutos secos). Es preferible evitar los maricos, por su contenido en yodo.
  • Alimentos ricos en magnesio, calcio y vitamina D.

¿Puedes quedarte embarazada si padeces hipotiroidismo?

El hipotiroidismo se trata en la actualidad con un medicamento llamado levotroxina, que se administra lo antes posible, sobre todo en el primer trimestre de embarazo.

Esta sustancia sustituye a la hormona producida de forma natural por la tiroides.

Con un diagnóstico previo y un tratamiento adecuado, se puede garantizar un curso normal del embarazo y evitar daños en el niño.

Lo ideal es que te sometas a una revisión de la tiroides antes de quedarte embarazada y durante el primer trimestre de embarazo. Para poder mantener un control correcto de la tiroides durante el embarazo, es necesario seguir cuatro puntos:

  • Optimizar el consumo de yodo durante el embarazo.
  • Iniciar un tratamiento precoz, en la primera semana de embarazo si es posible. 

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Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/enfermedades/enfermedades-en-el-embarazo/tiroides-embarazo-5100

Tiroides y embarazo: qué es, síntomas, causas, prevención y tratamiento

Complicaciones en el embarazo y la tiroides

La glándula tiroides es una glándula ubicada en la zona de la base del cuello y justo delante de la tráquea. Su función es principalmente la de regular el metabolismo, y en mujeres desempeña un papel muy importante tanto en la reproducción como en la fertilidad de las mujeres.

De hecho, las disfunciones de la tiroides son mucho más habituales en mujeres que en hombres ya sea por una baja actividad de la glándula tiroides, es decir, hipotiroidismo, en el que el cuerpo produce una cantidad insuficiente de hormonas tiroideas que ralentizan el metabolismo.  No obstante, en ocasiones se da una situación contraria, en la que la tiroides tiene una actividad excesiva y produce un exceso de hormonas tiroideas, un hecho que acelera el metabolismo. En este caso hablamos de hipertiroidismo.

De esta manera, si no se detectan y se tratan a tiempo, tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo pueden repercutir negativamente tanto en la salud de la paciente embarazada como en la salud del bebé.

Como tal, las alteraciones de la tiroides pueden repercutir muy negativamente en la salud, aumentando el riesgo de parto prematuro y elevándose el riesgo de padecer un desprendimiento de placenta, en la que ésta se descuelga de la pared interna del útero antes del alumbramiento.

Pronóstico de la enfermedad

La relación entre la glándula tiroides y la mujer embarazada puede ocasionar diversos problemas.

  • Anti-inmunidad de anticuerpos: entre el 2 y el 17% de las embarazadas tienen anticuerpos contra el tiroides, y estas mujeres presentan más riesgo de padecer hipotiroidismo durante el embarazo.
  • Hipotiroidismo: consiste en la falta de la hormona tiroidea y ésta carencia afecta principalmente al sistema nervioso central del feto. Especialmente, se suele relacionar con un menor coeficiente intelectual del niño.

Es muy frecuente también el déficit de yodo, aunque menos habitual en los países desarrollados. Se previene con suplementos de yodo y se trata con hormona tiroidea.
 

  • Hipertiroidismo: en este caso, el hipertiroidismo es el exceso de la hormona tiroidea, y normalmente está originada por la enfermedad de Graves-Basedow y la tirotoxicosis transitoria del embarazo.
  • Enfermedad de Graves-Basedow: en los casos en los que aparece antes del embarazo puede provocar infertilidad. En los casos de embarazo, cabe destacar que, aunque es poco frecuente, los anticuerpos pueden pasar al feto y provocar complicaciones. En los casos en los que la enfermedad se encuentra descontrolada, se pueden dar complicaciones tanto fetales como maternas. Cabe destacar que en mujeres jóvenes a la hora de diseñar un tratamiento hay que considerar pros y contras, especialmente pensando en posibles embarazos futuros.

Síntomas de los problemas de tiroides en el embarazo

Durante el embarazo cuando se padece hipotiroidismo, existen una serie de signos y síntomas que aparecen con cierta frecuencia:

  • Exceso de fatiga
  • Sensibilidad al frío
  • Estreñimiento
  • Piel seca y escamosa
  • Cabello y pelo muy delgado
  • Dolor o debilidad muscular
  • Glándula tiroides inflamado
  • Depresión
  • Irritabilidad

Hipertiroidismo:

  • Pérdida de peso o no aumento de peso esperado. Aumento de apetito, diarrea o estreñimiento.
  • Ritmo cardíaco acelerado con respiración rápida
  • Intolerancia al calor
  • Sudoración excesiva
  • Ojos inflamados
  • Protuberancia dolorosa en el cuello
  • Debilidad muscular y temblores
  • Aumento de la presión arterial
  • Náuseas y vómitos

Se debe mencionar también la crisis tiroidea, que sucede cuando los niveles de la hormona tiroidea se elevan demasiado, aumentando la temperatura corporal, acelerándose el ritmo cardiaco y con problemas de concentración. La afectada podría sudar, tener vómitos y/o diarrea. En algunos casos, se dan convulsiones e incluso se puede entrar en coma, un hecho que implica peligro mortal si no se recibe asistencia médica inmediata.

Un seguimiento exhaustivo es fundamental cuando existen problemas de tiroides durante el embarazo
 

Pruebas médicas para la relación entre tiroides y embarazo

A la hora de realizar un diagnóstico de problema de tiroides es importante conocer la salud de la paciente, así como su edad, su historial clínico, el tamaño de la glándula tiroides…

La prueba de la función tiroidea verifica y comprueba el funcionamiento de la glándula tiroides, e incluyen análisis de sangre y pruebas de imagen. En las pruebas de imagen se incluyen el uso de ultrasonidos, tomografía computarizada y pruebas de medicina nuclear.

¿Cuáles son las causas de los problemas de tiroides durante el embarazo?

En general, cuando se habla de hipertiroidismo materno durante el embarazo la causa más habitual (hasta en un 80% de los casos) es la enfermedad de Graves, que se da aproximadamente en una de cada 500 mujeres embarazadas.

Puede resultar difícil de diagnosticar durante el embarazo, pero se lleva a cabo con un estudio de la historia clínica, un examen físico y pruebas de laboratorio.

 La enfermedad de Graves puede aparecer durante el primer trimestre o puede agravarse durante el tiempo que la mujer padece este trastorno. Puede ocasionar un parto prematuro o preeclampsia.

Existe también riesgo de desarrollar una crisis o tormenta tiroidea.

En los casos de hipotiroidismo, la causa más frecuente suele ser el trastorno autoinmune, conocido también como la tiroiditis de Hashimoto. El hipertiroidismo puede darse durante el embarazo por un tratamiento inadecuado o por múltiples causas, como por ejemplo el sobre tratamiento con medicamentos anti tiroideos.

En los casos de hipertiroidismo no tratado, se ha asociado en múltiples ocasiones con la anemia materna, miopatía, insuficiencia cardiaca, preeclampsia, anormalidades en la placenta, hemorragias durante el parto…

¿Se pueden prevenir los problemas de tiroides en el embarazo?

Existen algunas pautas para tratar de prevenir y evitar las enfermedades de la glándula tiroides:

  • Mujeres que planean quedarse embarazadas deben realizarse estudios previos
  • Mujeres embarazadas con bocio historial familiar de problemas tiroideos o con anticuerpos anti tiroideos en sangre deben realizarse la prueba de laboratorio.
  • Aplicar dosis de bajas de hormona tiroidea en mujeres cercanas al hipotiroidismo subclínico.
  • En mujeres que tienen anticuerpos anti tiroideos pueden recibir una suplementación de selenio.

Tratamientos para los problemas de tiroides durante el embarazo

A nivel de hipertiroidismo leve, normalmente se puede controlar haciendo un seguimiento sin necesitar tratamiento, siempre y cuando tanto la madre como el bebé se encuentren bien de salud.

Cuando el hipertiroidismo es lo suficientemente severo como para necesitar tratamiento, normalmente se utilizan los medicamentos antitiroideos. Normalmente el prolitiouracilo (PTU) es el medicamento apropiado.

El objetivo de este tratamiento es conservar los niveles maternos de T3 y t4 libre utilizando la dosis más baja posible de medicamento. Si se alcanzan los objetivos deseados, el bebé tendrá menos riesgo de desarrollar hipotiroidismo.

Es importante llevar un seguimiento exhaustivo del tratamiento.

En pacientes que por algún motivo (por ejemplo alergia) con medicamentos antitiroideos, la cirugía se presenta como una alternativa, aunque pocas veces se recomienda la cirugía en embarazadas, por el riesgo de la cirugía y la anestesia tanto para el bebé como para la madre.

El yodo está contraindicado para tratar el hipertiroidismo durante el embarazo, ya que puede atravesar la placenta y ser captado por la tiroides del bebé, que puede desarrollar la enfermedad también.  

Para tratar palpitaciones y temblores, se pueden utilizar beta-bloqueantes. Aunque deben utilizarse con mucho cuidado, ya que existe relación entre un retraso en el crecimiento del feto asociado al consumo de estos medicamentos.

En el caso del hipotiroidismo, el tratamiento es el remplazo adecuado de la hormona tiroidea a través de la hormona sintética.

En mujeres con hipotiroidismo se debe medir la función tiroidea cuanto antes, y estas deben repetirse cada seis semanas para asegurarse de que todo funciona correctamente durante el embarazo.

En cuanto el niño nace, se puede volver a la dosis habitual de levotiroxina.

¿Qué especialista trata los problemas de tiroides durante el embarazo?

Existen dos especialistas que trabajan codo con codo a la hora de diagnosticar, tratar y seguir los problemas tiroideos durante el embarazo, y son el Endocrino y el Ginecólogo.

Источник: https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/tiroides-y-embarazo

Embarazo y niños
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