Consejos para padres permisivos

Ventajas e inconvenientes de ser padres permisivos

Consejos para padres permisivos

Ciertamente, no nacemos enseñados. A lo largo de la vida, las experiencias van deviniendo un aprendizaje -a partir del cual curtirnos- que aplicamos, con menor o mayor acierto.
Como padres, más allá de entender la forma de éstos a la hora de educar, a través de la vivencia propia con cómo lo han hecho los nuestros; nadie nos enseña cómo tenemos que educar -o no- a nuestros hijos.

Podemos tener una idea de cómo queremos hacerlo al opinar o pensar igual, o diferente, a las “políticas” que nos han aplicado a nosotros mismos, pero no existe una asignatura donde nos muestren las consecuencias de si hacerlo así está bien o mal. A tantos padres, tantas formas distintas de educar, por lo tanto, no es de extrañar que encontremos maneras y maneras, unas más permisivas que otras.

¿Es esto correcto? ¿Estamos obrando mal por ser más permisivos? No vamos a tachar de malos padres a aquellos que se caracterizan por ser personas de manga ancha en la educación de sus hijos, pero sí que podemos hablar, en su mayoría, de que no es lo más adecuado.

Un estilo más permisivo, generalmente, se basa en la falta de normas y límites. Padres y madres que no ejercen la autoridad que les corresponde ante un pequeño ser inexperto que no percibe límites ni pautas y, por tanto, quien, ante la ausencia de mando, toma el poder.

Hogares dominados por el «poder infantil»

Debemos diferenciar entre el poder que existe en el niño para que las situaciones giren entorno a él y que éste haga que esa premisa le permita dominarlas. Es lógico que, una vez nos convertimos en padres, los niños sean el centro de atención de la familia. Realmente, su voluntad es lo primero y las rutinas diarias giran en torno a ellos.

Adaptamos nuestras vidas y horarios a los suyos: escuela, actividades, fines de semana, vacaciones… Incluso cambia aquello que vemos en televisión o, por ejemplo, lo que comemos, para ser tolerantes con sus gustos.

Esto no pasa desapercibido para nuestros pequeños y es en ese preciso momento, cuando se dan cuenta que las cosas giran en torno a ellos y que son los protagonistas, cuando acaban “imponiendo” su ley.

A esta situación, muy en auge en muchas familias de la sociedad actual, se la denomina: Síndrome del Emperador. Un trastorno de conducta que afecta a niños y adolescentes, que puede llegar a terminar con éstos desafiando a sus padres y produciendo un cambio en la estructura familiar.

¿Reconocéis casos donde hay una alteración en los roles y en lugar de ser los padres quienes llevan las riendas del hogar, son los hijos los que imponen su día a día? Eso es un claro identificativo de lo que supone este síndrome y muestra un grave problema: el declive de la labor educativa -vital en la vida del niño y en su futuro para formarse como persona- ante la falta de una autoridad formativa para guiarle correctamente, la mayoría de veces, consecuencia de esa educación permisiva.

La permisividad, recordemos, únicamente favorece la manifestación de la agresividad en nuestros hijos y dificulta regular su comportamiento por sí mismos, algo que suele agravarse en la etapa de la adolescencia, más complicada de por sí.

Consejos para padres permisivos

– Ser un buen negociador. Para no caer en las trampas y chantajes de nuestros hijos y lidiar con cualquier situación que pueda presentarse.

– Saber decir “no”.

– Tener un estilo comunicativo acorde. Es decir, que el lenguaje verbal y el lenguaje no verbal no se contradigan a la hora de “imponer” nuestra autoridad.

– Mantener las decisiones. Es fundamental ser coherente con lo que se hace, se dice y se piensa. De lo contrario incurrimos en el riesgo de perder toda credibilidad ante nuestros hijos y que éstos nos tomen por “el pito del sereno”, tomando ellos el mando autoritario.

– Ser lógico. Debemos asegurarnos de no ser demasiado permisivos en ciertas situaciones ni demasiado estrictos en otras que, además, se asemejen.

– Conocer nuestros propios límites. Para aplicar unas normas y pautas a nuestros hijos debemos ser conscientes que cumplimos con éstos por nosotros mismos y así, por lo tanto, sabremos hacerlo cumplir a nuestros hijos. Si no conocemos ni respetamos nuestros límites, menos sabremos imponérselos a los pequeños.

– Valor auténtico. Las normas y límites se crean para actuar en consideración. Ser respetuoso, educado, adecuado… No son un castigo ni un chantaje emocional, son para enseñar y mostrar lo que no está bien y huye del comportamiento que se espera de ellos.

– Saber escuchar. Cualquier base impositiva puede ser mal vista, especialmente si hemos sido permisivos hasta el momento. Si surgen pataletas es importante saber escuchar y entender las urgencias del niño/a, pero también hacerle ver a él/ella la importancia de las medidas tomadas y en todo lo que repercutirá en su educación futura.

Qué opinamos como expertos

Para los expertos, “estos niños son un desafío distinto” y es importante saber identificar, en el entorno familiar, esa situación para ayudar a los padres, especialmente.

En muchas ocasiones, fruto de la ignorancia, el acervo cultural les culpabiliza por consentirles y les acusa de una crianza errónea, pero el problema es que éstos mismos tienden a ignorar que incurren en habilitar y facilitar la situación y desconocen los síntomas del problema, por lo que no saben identificarlo.

En nuestro caso, como profesionales, desde Psicólogos Tortosa, velamos por esa identificación precoz y por ayudar a todos los padres que lo precisen en dirigir su educación para que, antes no sea demasiado tarde, puedan evitar el agravamiento de estos comportamientos de autoridad “robada”, a veces violentos y muy perjudiciales para el núcleo familiar.

Источник: http://psicologostortosa.com/ventajas-e-inconvenientes-de-ser-padres-permisivos/

Padres permisivos, pros y contras de este estilo de crianza

Consejos para padres permisivos

Muchos padres anhelan convertirse en amigos de sus hijos, buscando una relación de confianza y apoyo, y, por eso, en algunas ocasiones evitan decirles que no pueden hacer algo o buscan darles mucha libertad para que decidan cómo les gusta vivir. Son los padres permisivos, y si no conoces este estilo de crianza, te contamos todo lo que debes saber.

¿Qué características tienen?

Los padres permisivos son fáciles de identificar, tienden a ser amables y muy amorosos con sus hijos, se les ve un poco desordenados y con falta de estructura, no ponen muchos límites y, definitivamente, no interfieren en los deseos de los niños.

Además, explica Jeff Nalin, psicólogo clínico y fundador de Paradigm Treatment Centers, que estos padres suelen poner pocas reglas y cuando lo hacen son inconsistentes con su cumplimiento, prefieren ser vistos por sus hijos como amigos y no como autoridades, piden la opinión del niño para todo. Priorizan la libertad de las responsabilidades y no se preocupan demasiado ante las situaciones de riesgo, las ven como una oportunidad de aprendizaje.

Ventajas de ser un padre permisivo

En los últimos años, este estilo de crianza se ha visto muy apoyado porque encaja con la crianza libre, una filosofía que refleja fielmente la permisividad. Ambas buscan la independencia y el ingenio, aunque no son idénticas.

Nalin destaca que los hijos de padres permisivos son niños con mucha seguridad: «Cuando se alienta a los niños a expresarse libremente, se les refuerza la seguridad; estarán más dispuestos a probar cosas nuevas, independientemente de las consecuencias».

“Los niños de padres permisivos son creativos, porque cuando hay menos límites pueden experimentar con todo tipo de pasiones y pasatiempos” dice Nalin.

Además, están más dispuestos a aprender: «Cuando un niño criado desde la libertad se enfrenta al fracaso no se castiga ni se retrae, busca la lección y se apoya en sus padres para intentarlo de nuevo y tener éxito».

Contras de ser padres permisivos

Con el tiempo, la falta de límites puede tener consecuencias no deseadas, apunta Jeff Nalin: “Las reglas y el respeto están íntimamente conectados; uno no puede existir sin el otro.

Los padres que no ponen restricciones, tampoco enseñan a sus hijos a respetarse a sí mismos y a los demás, lo que puede afectar negativamente la forma en que interactúan con sus superiores como maestros, o con sus compañeros y familiares”.

Poca conciencia: sin un conjunto de límites precisos y claros, los niños no pueden tener un sentido real de lo que está bien o está mal. «Como resultado probarán las aguas para ver cómo reaccionan sus progenitores. Este comportamiento busca principalmente atención.

Algunos estudios han demostrado que los niños criados por padres permisivos son más propensos a sufrir ansiedad desde temprana edad.

En muchos casos se les enseña a lidiar con los problemas sin ayuda o guía, minimizando sus emociones y sumándoles la tarea de salir de una situación que seguramente no sabrán cómo afrontar.

Dueños de sí mismos: estos niños creen que son sus propios gobernantes y se comportan de esta manera en el colegio, en la casa de sus familiares y en el médico.

«Su actitud es desafiante y un poco rebelde, y se les dificulta entender que no pueden comportarse siempre de esta manera».

Fuente Pixabay

¿Qué puedes aprender de los padres permisivos?

Como ya has visto, el estilo de crianza de los padres permisivos tiene sus aspectos beneficiosos y otros que podrían mejorarse. Pero, ¿qué ejemplos claros te permitirán identificar a estos progenitores y qué podrías adaptar a las necesidades de tu familia?

Tiempo de pantalla

Es posible que los hijos de padres permisivos tengan acceso ilimitado al ordenador, la tablet, el móvil o el televisor. Ajusta esta actividad a la rutina de tu hogar. Si tus hijos van a estar en contacto con la tecnología, destina un tiempo específico para su disfrute y que preferiblemente sea consumiendo un tipo de contenido que les enseñe algo positivo.

Horarios de juego

En lugar de tener reglas que les permitan jugar solo si han terminado los deberes o si tienen el cuarto limpio, estos niños pueden hacerlo cuando y donde quieran.

Como padre puedes establecer una hora y unas condiciones para ocio y juegos.

¿Está el cuarto completamente limpio? ¿Ya terminaron los deberes? ¿Comieron? Entonces podrán jugar en un área específica de sus habitaciones o de la casa, y al finalizar todo debe quedar recogido.

Alimentos y golosinas 

La cocina abierta y a libre demanda es muy común para los hijos de padres permisivos. Todos los dulces y alimentos están a su disposición.

Procura que tus hijos coman alimentos que les brinden los nutrientes que necesitan, establece horarios para su alimentación. Permite que disfruten comer y prémialos con eso que tanto les gusta.

¿Estás listo para tomar lo mejor de este método? Recuerda que si tu hijo muestra comportamientos rebeldes o difíciles lo mejor es contactar a un especialista que los guíe durante la etapa.

ConsejosPsicologíaAdolescencia (13-17 años) Bebé (0-2 años) Infantil (3-6 años) Preadolescencia (11-12 años) Primaria (7-10 años) Psicología positiva Todas las edades

Источник: https://saposyprincesas.elmundo.es/consejos/psicologia-infantil/padres-permisivos/

Esto es lo que pasa si eres un padre permisivo

Consejos para padres permisivos

Los padres permisivos son los padres que no quieren problemas, que no quieren conflictos y mucho menos tener que enfrentarse a sus hijos. En este estilo de crianza predomina la indulgencia o no aportar normas, límites y firmeza a la crianza de los hijos.

Los padres, cuando tienen un estilo de crianza permisiva y los niños son pequeños, es posible que no se den cuenta de la magnitud de las consecuencias de seguir con este estilo de crianza en el futuro. Puede afectar al desarrollo del hijo, a sus habilidades sociales y la relación y vínculo afectivo entre padres e hijos.

¿Cuáles son las características de un padre permisivo?

Un padre permisivo se caracteriza porque se puede definir fácilmente. Además de que no quiere confrontaciones con sus hijos y que no establece normas y límites, existen otras características que pueden revelar que un padre (o una madre) tienen un estilo de crianza demasiado permisivo. Las más destacadas son:

  • El padre es sensible pero poco exigente.
  • El padre hace pocas demandas de responsabilidad o conducta hacia el hijo y acepta lo que el hijo dice en cada momento.
  • Acepta los deseos e impulsos de sus hijos y le cubre todos los caprichos que el niño demanda.
  • No saben decir no ni establecen límites o directrices a sus hijos.
  • Son indulgentes y no hacen valer la autoridad o la imposición de controles o restricciones.
  • No exigen a los niños un comportamiento adecuado como que hagan las tareas del hogar, los deberes o que mantengan los modales en la mesa.
  • No existen reglas ni rutinas en casa y menos si al niño no le apetece. En lugar de permitir al niño que escoja entre varias opciones pensadas primero por el adulto, les deja que controlen su propia conducta y toma de decisiones.
  • No hay reglas en cuanto al tiempo de ver la televisión, ni organización del tiempo, ni tampoco existe una hora de comer fija.

¿Qué es lo que pasa si tienes un estilo de crianza permisivo?

Pero ser un padre permisivo puede tener graves consecuencias en el desarrollo de los niños. Además aunque por parte de los padres buscan acercarse emocionalmente a los hijos, la realidad es que ocurre todo lo contrario… los niños no se sienten seguros ante unos padres que no saben poner normas y límites y se alejan emocionalmente.

Es decir, este estilo de crianza parece tener más cosas negativas que positivas. Si quieres conocer algunos ejemplos de lo que ocurre cuando se es un padre permisivo, lee los siguientes puntos:

  • Los niños suelen tener comportamientos impulsivos y agresivos por no haber trabajado el autocontrol.
  • Carecen de independencia y de responsabilidades personales, piensan que los demás deben hacerles las cosas y que ellos no tienen por qué mover un dedo.
  • Sienten gran inseguridad a causa de la falta de límites.
  • Los niños se pueden convertir en personas exigentes, egoístas y déspotas.
  • Los padres pueden ser sobreprotectores.

Hogares permisivos vs hogares flexibles

Michos padres piensan que con este estilo de crianza podrán crear a sus hijos en un ambiente de amor, pero la realidad es que en los hogares permisivos los niños se pueden convertir en niños tiranos que piensan y sienten que son el centro del mundo y que sus padres deben ser sus sirvientes.

En cambio, en un ambiente flexible donde las normas y los límites estén a la orden del día pero que exista cierta flexibilidad dependiendo de las circunstancias, hará que los niños sepan qué se espera de ellos a cada momento y sobre todo, tendrán más confianza en sus padres porque sentirán gran seguridad estando a su lado.

Los niños que viven en hogares flexibles estarán más involucrados en su comportamiento y se sentirán más motivados en la escuela, algo que no ocurrirá en los niños criados en hogares permisivos. Cuando los niñoS crece en un hogar permisivo no se sentirán responsables de su comportamiento y no sentirán motivación por hacer las cosas bien.

Las consecuencias de una educación permisiva en los niños puede ser exactamente la misma que si los niños están en una educación muy autoritaria. La crianza flexible donde se respeta los intereses y el pensamiento del niño y este sabe qué se espera de él en todo momento, es la más adecuada.

Источник: https://eresmama.com/lo-pasa-padre-permisivo/

Embarazo y niños
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