Consejos para que el bebé agarre el chupón

Mi bebé NO quiere CHUPETE: Por qué y Qué hacer – 10 consejos

Consejos para que el bebé agarre el chupón

Los bebés, semanas antes de nacer, ya aprenden a succionar dentro del útero materno, ya que es un reflejo imprescindible para la supervivencia.

Existe la “succión nutritiva” (la que utilizan para alimentarse, ya sea con el pecho o con biberón) y la “succión no nutritiva”, que no cumple una finalidad alimentaria, sino que a través del chupete, su dedo o el pecho de mamá buscan seguridad, contacto, consuelo, tranquilidad y calma, igual de importante que comer, ya que es uno de los instintos básicos del bebé y como tal, es muy importante satisfacerlo.

En este artículo de paraBebés encontrarás por qué tu bebé no quiere el chupete y qué puedes hacer para intentar que lo utilice en 10 sencillos consejos.

El chupete nos puede servir de aliado y ser una gran ayuda para que los pequeños puedan consolarse separados de mamá (por ejemplo, mientras están en la guardería) o dormirse solos en su cuna, así como proporcionar un “descanso” a la madre si está agotada o tiene molestias en los pezones por estar mamando continuamente, entre otras muchas cosas.

Pero… ¿es bueno o es malo el uso del chupete? Siempre y cuando se use de manera correcta y responsable, resultará muy positivo. Diferenciemos entre lo favorable y lo negativo referente al uso del chupete:

Ventajas de utilizar el chupete

  • Disminuye el riesgo de muerte súbita del lactante mientras duermen. Los bebés que se alimentan con leche artificial suelen aceptarlo más. En el caso de niños alimentados con biberón, se recomienda especialmente el uso del chupete, ya que según los estudios realizados está demostrado que tienen más riesgos de síndrome de muerte súbita del lactante que los que toman pecho.
  • Tiene un efecto analgésico y placentero.
  • Tranquiliza cuando están inquietos, por ejemplo en procedimientos médicos y vacunas, o cuando lloran en la sillita del coche y es imposible acunarlos.
  • Nos permite poco a poco ir espaciando las tomas.
  • Ayuda a conciliar el sueño.
  • Cuando viajan en avión, reducen las molestias ocasionadas en los oídos.

Desventajas del uso del chupete

  • Se relaciona con dificultades en la lactancia si esta no está bien instaurada. Entre ellas: acortamiento del tiempo de amamantamiento y mal agarre al pecho.
  • Aumento de frecuencia de otitis media. Especialmente, si su uso es muy prolongado.
  • Si se alarga demasiado su utilización puede provocar problemas dentales y deformaciones en la boca.

A diario observamos a muchos bebés con chupete.

Sin embargo, hay niños que lo rechazan desde el principio, sin saber muy bien el motivo, y preocupando a los padres y madres, sobre todo si eres primerizo.

Pero si esto ocurre, no hay que alarmarse, ya que realmente es más frecuente de lo que se cree, se trata de los gustos y forma de ser de cada bebé. Es muy normal que el bebé solo quiera pecho y no el chupete, ya que está en nuestra naturaleza.

¿Cómo hago para que mi bebé quiera el chupete? Como sabemos, cada niño y niña es un mundo, pero aquí te explico una serie de trucos y consejos que te pueden ayudar para que un bebé acepte el chupete:

  1. Paciencia. Ante todo, mucha paciencia. Los pequeños aprenden a base de rutinas y repeticiones, en dos días no conseguiremos nada.
  2. Tras el primer mes. Lo mejor es esperar hasta el primer mes de vida del bebé para ofrecerlo. Lo ideal está entre las 6-8 semanas, hasta que la lactancia esté bien arraigada. Este punto es muy importante, ya que de lo contrario la lactancia puede fracasar.
  3. Para dormir. Podemos comenzar a ofrecérselo a la hora de las siestas y por las noches, para que poco a poco vaya cogiendo el hábito.
  4. Probar varios tipos de chupetes. En el mercado encontramos gran variedad, con diferentes formas de tetina (corta, larga, redondeada…) así como de materiales (silicona, látex). Los más recomendados son los que tienen forma anatómica.
  5. El estado del chupete. Es necesario reemplazarlos cada cierto tiempo, lavarlos con frecuencia y vigilar si hay algún deterioro.
  6. Sin recubrirlo. No ofrecer el chupete cubierto de miel ni azúcar. Los dulces no son adecuados para los bebés menores de un año. Y mucho menos los “remedios de la abuela” de mojarlo con anís.
  7. A su ritmo. Deja que tu hijo sea quien establezca el ritmo. Si no quiere el chupete en ese momento, es mejor probar en otro momento.
  8. Usarlo con moderación. No permitas que lo utilicen todo el día. Los niños necesitan experimentar su entorno con la boca, emitir sílabas, gorgoritos, carcajadas… y para ello necesitan tenerla libre.
  9. Dejar de insistir. Si después de intentarlo durante un tiempo sigue rechazando el chupete, mi consejo es: no forzar.
  10. Finalizar. Limitar su uso a partir del primer año y no alargarlo más allá de los dos años, para no ocasionar problemas de dentición.

Recordemos, el chupete es un elemento de apoyo, pero en ningún caso sustituye al contacto físico con los papás. Os animo a que hagáis un uso responsable de él.

Si deseas leer más artículos parecidos a Mi bebé no quiere chupete: por qué y qué hacer, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Cuidados del bebé.

Bibliografía

  • Aguilar Cordero, M. J. (2012). Tratado de enfermería del niño y el adolescente: cuidados pediátricos. Elsevier.
  • Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (2011). Uso del chupete y lactancia materna.

Источник: https://www.parabebes.com/mi-bebe-no-quiere-chupete-por-que-y-que-hacer-4481.html

Chupete y lactancia: ¿Le puedo dar el chupete a mi bebé?

Consejos para que el bebé agarre el chupón

El bebé empieza a desarrollar el reflejo de succión dentro del útero de su madre, es un aprendizaje de gran importancia pues le va a permitir alimentarse nada más nacer. Así que, una de las funciones principales de la succión es, sin ninguna duda, la alimentación. Pero, ¿tiene más funciones, la succión?

Por supuesto, la succión tiene también una función reguladora en el bebé. Succionar produce gran bienestar en él. Cuando un bebé succiona, su cerebro libera endorfinas, hormonas del placer, que le relajan y lo reconfortan inmediatamente.

Por tanto, el pecho le sirve al bebé como: fuente de alimentación, le permite calmarse, conciliar el sueño, sentirse seguro, amado… Debemos tener presente que los bebés cuando succionan el pecho no solo comen y eso es importante tenerlo en cuenta puesto que, muchas veces, cuando un bebé parece estar “demasiado” tiempo en el pecho la mayoría de madres reciben el mismo mensaje erróneo: te usa de chupete.

El primer chupete modelo se patentó en Estados Unidos en 1900 y se llamó “pacifier” (pacificador) y es evidente que esta es su función: calmar al bebé.

Aunque el chupete se patentó en esa época, se conocen chupetes rudimentarios datados 1.000 a.C.

 A pesar de que el uso del chupete no es algo nuevo en nuestra sociedad es, sin duda, algo casi generalizado y parece que son absolutamente necesarios en la vida de un bebé.

Dicho esto, el uso o no del chupete es un tema de crianza. Cada familia decide qué quiere hacer con la información de los pros y los contras de los usos del chupete.

Contras:

  • No se debería ofrecer el chupete al bebé antes de las 6-7 semanas de vida, ya que puede dificultar la buena evolución de la lactancia.
  • Succionar el chupete produce saciedad, lo que puede ser peligroso si el bebé pierde peso o no aumenta de peso adecuadamente.
  • En caso de dolor al amamantar es importante buscar y solucionar las causas con un buen seguimiento y no usar el chupete para saltarse tomas, pues puede ser peligroso para el bebé.
  • Puede producir modificaciones de la succión al igual que las tetinas.
  • Puede producir dependencia.
  • Puede causar problemas odontológicos.
  • La AEP (Asociación Española de Pediatría) y otros organismos recomiendan que sea eliminado antes de los dos años.

Pros:

  • A los bebés prematuros u hospitalizados separados de sus madres les puede ayudar a sentirse mejor.
  • En bebés prematuros parece ayudar a mejorar la succión nutritiva.
  • Puede ser el mejor aliado en los trayectos en coche.
  • El uso del chupete es especialmente recomendable para los bebés alimentados con leche artificial como factor protector del SMLS. (Un bebé que toma el pecho a demanda no necesita succionar nada más para prevenirlo).

Como alternativa al chupete, también se puede usar el dedo (limpio y con la uña recortada) del adulto cuidador.

Se coloca el dedo ligeramente apoyado en el paladar del bebé y éste iniciará la succión inmediatamente.

También le hemos preguntado a la dentista experta en lactancia Irene Iglesias* sobre el uso del chupete:

El chupete, como elemento extraño al cuerpo que es, se puede utilizar pero sabiendo que conlleva riesgos y beneficios. Parece que hay consenso (aunque alguna voz discrepante he escuchado) de que puede comenzar a utilizarse una vez instaurada la lactancia materna para no confundir al bebé. 

El uso sin riesgos del chupete implica que es el adulto el que lo controla, y no el bebé. Se puede proporcionar ante una situación que genere estrés en el bebé, como montar en coche. Pero es el adulto quien lo da y es el adulto quien lo debe quitar, pasada la situación de ansiedad.

No se debe prender en la ropa con la típica pinza y cadenita porque el dejarlo a disposición del niño para utilizarlo ya que es uno de los factores de riesgo para luego dificultar la retirada del chupete.

Son preferibles los chupetes de silicona porque son más higiénicos, y en cuando a las formas de la tetina, debe descartarse los que tengan forma de cereza.

El cuello de unión entre la tetina y la base del chupete debe ser lo más fina posible para no fomentar la aparición de mordida abierta.
El uso del chupete por un tiempo inferior a 6 horas diarias no parece producir efectos negativos en la oclusión dental del niño.

Su utilización más allá de los 3 años de edad, sí se relaciona con alteraciones en el crecimiento del macizo craneofacial afectando a los huesos y a los músculos de la cara, sobre todo produciendo mordida abierta anterior (al cerrar la boca se queda un espacio entre los dientes de arriba y los de abajo) y mordidas cruzadas posteriores. Tan importante como el tiempo de uso es la intensidad del mismo.  No produce el mismo efecto el niño que lo usa succionando suavemente que aquél que lo lleva y no lo suelta bajo ningún concepto.

Llegados hacia los 2 años, si el niño sigue utilizando el chupete es necesario consultar con el dentista y valorar el patrón de crecimiento facial que tiene el niño. En muchos casos se puede alargar el tiempo hasta los 3 años, y en otros ya hay malformaciones que van a ir a más.

 Los niños que continúan utilizando el chupete más allá de los 3 años tienen más probabilidades de tener hábitos nocivos como el mordisqueo de lápices, uñas, padrastros, bruxismo, etc. Incluso uno estudio reciente ha encontrado más fumadores entre aquellos adultos que utilizaron el chupete más tiempo cuando eran niños.

 La mejor prevención de las malformaciones orofaciales, maloclusiones incluidas, es una lactancia lo más duradera posible, y una alimentación consistente, dura y fibrosa para estimular el crecimiento óseo, la calcificación óptima de los huesos y el crecimiento armónico de los músculos, huesos y articulaciones, favoreciendo por tanto una colocación correcta de los dientes”

Esperamos que estas líneas os sirvan para tener más información y tomar la decisión que sea más idónea en vuestro caso.

Sea cual sea vuestra opción en relación a ofrecerle el chupete al bebé o no, debemos insistir en que se trata de una cuestión personal y que cada familia es libre de criar a sus hijos como mejor crea y pueda.

Si os queda cualquier duda al respecto, podéis comentarla en este post o en nuestras redes sociales.

*https://evidientemente.wordpress.com/2014/07/09/me-presento-dentista-madre/

*http://www.e-boca.es/3/nuestro-equipo.html

Источник: https://blog.lactapp.es/pros-y-contras-del-chupete/

Embarazo y niños
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