Consejos para que el bebé coma bien

Consejos para que tu bebé coma bien

Consejos para que el bebé coma bien

La alimentación de los bebés preocupa en exceso a la mayoría de los papás, que se preguntan si su hijo estará obteniendo los nutrientes necesarios para crecer y desarrollarse como debería.

Y no es para menos, ya que la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que el periodo entre el nacimiento y los dos años es una etapa crítica para la obtención de nutrientes de las personas y su correcta evolución.

Pero siempre se nos olvida que cada niño es un mundo y unos tienen menos apetito que otros. También existen casos de bebés que se niegan a comer por diversas razones, generando más desesperación y alerta en los adultos.

Si creéis que estáis ante un caso excepcional, lo mejor será que acudáis al pediatra. Una vez estéis informados de que su talla y su peso están dentro de lo normal, lo mejor es que os lo toméis con calma y aprendáis a intentar identificar la causa.

Indice

La alimentación en el bebé

La falta de apetito puede suceder por diversos motivos, e incluso a veces sólo será un intento de llamar la atención o que está atravesando una época más baja de necesidades energéticas. Todo dependerá de la edad del bebé y si ya ha superado el periodo de lactancia o está atravesando la adaptación a la alimentación complementaria.

Hasta los primeros seis meses la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un uso exclusivo de la leche materna –o derivados – por el bien del recién nacido, que tiene que tomar todos los nutrientes que le proporciona su madre.

Luego, a partir del año hasta los tres, el bebé necesitará aproximadamente 1.000 calorías. Aunque tampoco debemos alarmarnos si no cumple estrictamente el modelo, ya que, por ejemplo, a partir de los 12 meses y hasta los 5 años, el ritmo de crecimiento disminuye y sus necesidades también.

Por tanto, lo mejor es que optemos por dejar de exigirle que cumpla las expectativas y sigamos los siguientes consejos.

¿Cómo debe comer un bebé?

¿Ver la televisión mientras comen? Puede haber excepciones, pero por lo general siempre es mejor que les ayudemos a centrarse en saborear la comida, evitando otros estímulos.

Ni siquiera los adultos deberíamos comer como elemento secundario de nuestra acción principal, pues nos produce intranquilidad y poco cuidado con los alimentos que estamos consumiendo. Educa a tu bebé y crea un buen ambiente: puedes poner música, en un atmósfera limpia y serena.

Así conseguiremos que se asocie la hora de la comía con algo agradable, y querrá disfrutar de ese momento.

¿Cuándo debe comer un bebé?

Lo ideal es que nunca lleguen cansados a la hora de comer o de cenar. El agotamiento es un inhibidor completo del apetito. La mayoría de los niños come peor cuando están agotados y con sueño, aunque siempre existen excepciones.

Lo mejor es que coma cuando esté activos, por lo que puedes esperar un poco y que duerma. Si quieres darle a probar cosas nuevas, lo mejor es que escojas un momento del día en el que esté más activo y feliz.

Aun así, intenta que la mayoría de las ocasiones tenga una rutina de comidas y se ajuste a un horario. Así crearás que a esa hora tenga hambre y la relacione con el momento ideal para recargar energías.

Prohibido comer entre horas, pues estarás tirando por tierra que luego necesite comer a la hora que tenías planeada. ¡No pasa nada si pasa un poco de hambre!

Comer con los bebés para ser su ejemplo

Comer en familia no sólo ayudará a que los bebés se sientan cuidados y queridos, sino que conseguirá que se sientan parte de este proceso.

Recordemos que los niños aprenden a base de imitar, y si nos ven comer de forma saludable ellos también querrán.

Si tu hijo te ve comiendo comida basura o nunca te ve comer, no podrás esperar que él tenga una conducta diferente a la tuya. Si quieres ver en tu hijo un cambio, primero tienes que serlo tú.

¿Cuánto debe comer un bebé?

Muchas veces tendemos a prepararle más cantidad de la que realmente necesita para su edad y peso. Es normal, queremos que crezca y esté bien alimentado, pero esto puede hacer que en la siguiente comida no tenga mucha hambre.

No hagas que tu bebé aborrezca la comida, es mucho mejor que coma poco a que asocie negativamente a los alimentos por tanta insistencia.

Además, si le obligas a comer más, su cerebro será más propenso a tener poca sensación de saciedad, lo que puede conducir a una futura obesidad.

A veces es incluso mejor darle poca cantidad y que sea el bebé quien pida más.

Si quiere repetir, podemos felicitarle y esto reforzará su ego y asociará el momento de la comida con más autonomía y positividad.

No entres en la eterna batalla de obligarle a comer más, pues muchas veces los niños asocian esto a una situación de obtención de poder y lo hacen sólo para mostrar su rebeldía.

Con la comida, ¡sí se juega!

Piensa que son niños y están en pleno proceso de descubrir el mundo. Crea platos divertidos: puedes crear formas, caras y platos llenos de colores. En Internet, libros y revistas hay mil sugerencias que nos pueden servir de inspiración.

También puedes hacer que participen en el proceso si son más mayores y que te ayuden a ‘crear’ un plato divertido. Desarrolla tu imaginación y ofréceles comidas con las que puedan ‘pringarse’ o hacer algún tipo de juego por su parte. Lo importante es que les enseñes que la comida es necesaria, pero también es todo un placer.

Puedes jugar con él o ella, pero siempre y cuando se centre en saborear la comida y no le distraiga.

Es importante detener la ‘neofobia’

Si hay algún alimento que se nieguen a probar, lo mejor es que no lo camufles en exceso. Puedes disfrazar el sabor de algo con alguna salsa que le guste, pero no la escondas o sentirá que le estás engañando.

Muchos niños tienen ‘neofobia’ –que tiene un origen muy curioso, pues es una reminiscencia de nuestros antepasados que temían lo desconocido por miedo a que fuera venenoso–, por lo que no le debes obligar, sino despertar su curiosidad.

Desarrolla el hábito de escoger un nuevo alimento para probar cada semana, teniendo en cuenta que quizá tengas que repetir el plato unas diez veces, según recomiendan algunos pediatras, hasta que lo acepte y lo integre en su dieta.

A los niños les gusta lo conocido, pero no nos confundamos: lo nuevo también les atrae de alguna forma –llamado neofilia – por lo que si no insistimos y nos ven disfrutando de un alimento que se niegan a probar, terminarán pidiéndolo.

Enseñar al bebé de dónde viene lo que come

Puedes llevarlo a una granja o un huerto y explicarle de dónde vienen sus alimentos preferidos.

Lo más seguro es que no entienda mucho, pero lo encontrará como una aventura que podría despertar aún más su interés por la comida e incluso querer probar algo que antes se negaba.

Además, puedes dejarle que vea cómo cocinas: está comprobado que ayudar en la preparación de la comida como un juego les abre el apetito.

Cuando sea más autónomo puedes pedirle que te ayude a hacer la lista de la compra y lo integrarás aún más en el proceso. Es muy pequeño para ayudarte a desarrollar el menú pero así se divertirá mucho más y querrá comer.

Entiende que tu bebé está en pleno proceso de aprender, y si les enseñas a disfrutar desarrollará hábitos saludables para siempre.

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Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/alimentacion-bebe/consejos-para-que-tu-bebe-coma-bien-8667

Consejos para motivar a tu hijo a la hora de comer

Consejos para que el bebé coma bien

La alimentación infantil evoluciona conforme crece tu niño, sin embargo, es muy importante aprender a convertir la hora de comer en un hábito realmente agradable y evitar que termine siendo un problema.

Es por eso que debemos comprender que desde el momento en el que inicia la inducción de sólidos en los bebés se abre un periodo de exploración en el que se determinarán su gusto por los alimentos y con ello la aceptación o rechazo de algunas comidas conforme se las vayas ofreciendo.

Aunque se trata de un tema muy importante para todos los padres, debido a que es fundamental garantizar una dieta rica en nutrientes, lo más importante es tomar el tema con calma y no transmitirle nuestra frustración a los niños.

Trucos para una hora de comer feliz

El sueño de todo padre de un niño que no come bien es que ese momento fluya sin dificultad. Esto es muy importante pues tu hijo no debe identificar la hora de comer como una situación desagradable y hacer que  el tema se complique más.

Poco a poco se le debe enseñar al pequeño que la hora de comer es un momento grato y de compartir en familia. Nunca el mensaje debe ser que es un momento de lucha al tratar de que tu niño coma algún bocado.

En tal sentido, te daremos a continuación las claves que harán que tu hijo amplié su gusto por los alimentos, se habitúe a ellos y de esta manera  estés segura de que consume una dieta balanceada que garantizará su sano desarrollo.

Planificar el menú semanal te ayudará en presentar a tu bebé comidas variadas, sanas y coloridas que lo motiven a comer sin problemas

Crea hábitos alimenticios

Todos los seres humanos necesitamos reglas y una rutina que nos proporcione una estructura que permita llevar una vida en equilibrio. De tal manera que también es necesario incorporar una rutina consistente entorno a la hora de comer.

Por lo tanto, es importante que trates de cumplir las horas en las que ofreces los alimentos (desayuno, almuerzo, cenas y meriendas), siempre llamar al niño a la mesa o sentarlo en su silla de comer, evitar la interacción con juguetes, televisión u otros factores de distracción.

Estas medidas harán que poco a poco entienda que se trata de una actividad que forma parte del hábito diario.

El menú infantil ideal

En cuanto al menú que se le ofrece a nuestros pequeños es muy importante que sea variado para no aburrirlo con los mismos alimentos siempre, balanceado pues nos permitirá asegurar que todos sus requerimientos alimenticios estén cubiertos y finalmente bien presentados pues esto será fundamental para que se anime a ir probando los diferentes alimentos.

Aunque suene algo complicado de hacer a la par de las otras tareas domésticas que tengas que cumplir, la clave está en la organización. Por eso te recomendamos que una vez a la semana anotes el menú que deseas darle a tu pequeño y salgas de compras, de manera que te asegures de contar con todos los ingredientes que necesitarás para cada preparación.

De esta manera sabrás que por ejemplo el lunes toca una crema de verduras y el martes puré de patatas y tiritas de pollo y así sucesivamente. Puedes buscar opciones de recetas divertidas y sencillas que te faciliten esta tarea.

Trata de que tu pequeño no se distraiga demasiado a la hora de comer. Evita tener juguetes alrededor o la tv encendida para que se mantenga atento a lo que se le está ofreciendo en ese momento

Aceptación y rechazo de alimentos

Una conducta muy natural en todos los niños es el rechazo o aceptación de las diferentes clases de alimentos. En tal sentido, no debes preocuparte si una semana entera a tu hijo le ha dado por escupir la comida o tirarla al piso, recuerda que se está acostumbrado a los sabores y a sus diferentes texturas.

Puedes ofrecerle con más frecuencia los alimentos que le gusten más e intercalar con los que ha rechazado hasta que finalmente los tolere, mientras tanto, las cremas son una excelente alternativa para que aproveches de darle toda clase de vegetales y verduras.

Al final del almuerzo, puedes darle como postre una porción tentadora de frutas, gelatina, yogurt o helado con el propósito de  resaltar que el comer es un hábito agradable.

En definitiva, se trata de combinar la paciencia y la creatividad en cómo se le ofrecen los alimentos a los pequeños, ya que se trata de una etapa por la que atraviesan la mayoría de los niños.

Источник: https://eresmama.com/consejos-motivar-hijo-la-hora-comer/

10 consejos para saber qué hacer cuando tu bebé no quiera comer

Consejos para que el bebé coma bien

Una alimentación saludable es la base para el buen desarrollo de tu peque, pero hay veces que la hora de la comida se convierte en una lucha constante con tu bebé ¿verdad?, ¿Quieres saber qué hacer cuando tu bebé no quiere comer? Te damos algunos consejos para superar estos momentos.

Lo más importante es identificar desde cuándo se presenta este rechazo a la comida; si es de un día para otro podría tratarse de algún problema digestivo, y seguramente irá acompañado de diarrea o vómitos, u otras enfermedades como la gripe, por lo tanto es lógico que tu bebé no tenga apetito; u otras causas como por ejemplo tener intolerancia a la lactosa, demasiado o escaso reflujo ácido, o simplemente considerar que tu peque aún no ha comido lo suficiente, aunque este ya haya saciado sus necesidades. Es muy importante no desesperarse y siempre mantener la calma cuando tu bebé no quiere comer.

Una vez identificado el por qué, podemos ir experimentando algunas técnicas para que tu bebé perciba el proceso de alimentación de una manera diferente:

1. Ambiente

Crear un buen ambiente a su alrededor durante la hora de la comida es muy importante, ya que los bebes son muy extremistas, o algo les gusta o no les gusta, y con más frecuencia esta segunda opción.

Si conseguimos que el momento de la comida lo perciba como un momento de calma en el que todos juntos se sienten a comer, habremos ganado muchos puntos.

Recuerda que crear un ambiente tenso, con prisas, normas y amenazas no es un buen camino.

2. Hábitos

Establecer un horario y sitio fijo para comer hará que nuestro bebé cree un hábito, un ritual en el que no son buenas las esperas o comer sin tener hambre. 

3. Temperatura

Regular la temperatura de los alimentos ayudará al bebe a potenciar sus ganas de comer. Ellos no tienen conciencia de que se come más frio o más caliente, por eso una temperatura incorrecta del alimento puede hacer que tu bebé rechace el alimento. 

4. Nunca le obligues a comer

Nunca obligar a tu bebé a comer alimentos que no le gustan.

 Piensa que el bebé está conociendo texturas y sabores, es normal si al principio no le gusta la verdura o la fruta, eso no quiere decir que no vaya a comer dichos alimentos en toda su vida.

Debemos darle tiempo y buscar otras alternativas, como por ejemplo, cocinar una crema de verduras en la que sea más suave el sabor, etc.

5. Alimentos naturales

Darle alimentos más naturales siempre es una buena opción, ya que el organismo puede no estar preparado para digerir alimentos procesados como la miel o la margarina, por lo que yogures o zumos de naranja pueden ser una buena opción. En Nutribén®, llevamos años cuidando la alimentación de los más pequeños ofreciendo un equilibrio nutricional adecuado y saludable. ¡Descubre todos nuestros productos! (link a sección productos de la web).

6. Higiene

Mantener una buena higiene por tu parte y por parte del bebé. Para manipular alimentos debemos tener las manos limpias, al igual que los cubiertos. 

7. Déjale experimentar

No impidas a tu bebé experimentar la comida con todos sus sentidos. Con esto queremos decir que a los bebés les gusta ver y tocar todo, por lo que tenemos que permitir cierta flexibilidad para que el bebé experimente y aprenda prácticamente solo a comer, así hacemos que tenga un interés y apetencia con la comida.

8. Regula la cantidad

Regular la cantidad de comida que queremos darle al bebé. Es mejor que intuyamos que quiere más a que se desanime ante un plato muy lleno y que se sienta incapaz de terminar, ya que le será gratificante terminarlo.

9. Cuidado con el entretenimiento

No fomentar el aburrimiento o pasividad dándole cucharada tras cucharada sin que se entere entreteniéndole con un juguete o con la televisión encendida, ya que el día en el que eso cambie por cualquier razón no solo no comerá, si no que vendrá acompañado de un berrinche.

10. Tú comida es su comida

Debemos ser coherentes y que los alimentos que comamos como papás sean los mismos o lo más parecidos posibles a los que coma tu bebé, ya que si no le está gustando su plato seguramente le llame la atención el tuyo.

Como ya sabes, lo más importante es mantener la calma y saber identificar la razón por la que tu bebé no quiere comer, si es algo ocasional o si ocurre desde siempre; pero, en cualquier caso, si el problema persiste no dudes en acudir al médico o pediatra.

Tampoco dudes en compartir este post con otros papás. Comparte estos consejos y cuéntanos, ¿te han servido de ayuda? 

Para más información, no dudes en consultar los siguientes enlaces: 

Источник: https://www.nutriben.es/alimentacion/10-consejos-para-saber-que-hacer-cuando-tu-bebe-no-quiere-comer

Mi bebé no quiere comer: diez consejos para conseguir que no rechace los alimentos

Consejos para que el bebé coma bien

¿La hora de la comida se ha convertido en un auténtico suplicio? ¿Tu bebé no quiere comer? ¿Ya no sabes que hacer para conseguir que tu peque se tome siquiera un par de cucharadas de fruta o verdura? Que si el avioncito, que si ésta por mamá y ésta por papá, que si te pongo los dibujos para que te distraigas… No hay manera. Los papás que tienen bebés tragones, que lo prueban todo y dejan los platos que casi no hay ni que fregarlos no saben la suerte que tienen, ¿verdad?

Ante todo, no te agobies. Parece increíble pero la mayoría de los peques que apenas comen están perfectamente sanos. Hay muchos que parece que se alimentasen del aire, porque comiendo como pajaritos tienen una energía que tumban a cualquiera.

Por supuesto, será tu pediatra el que determine si esto es así o si tu bebé no quiere comer porque realmente hay alguna enfermedad detrás o se ha convertido en algo patológico. Pero seguramente ya le habrás hecho esta consulta y estará pendiente de tu peque. Este es uno de los motivos de visita al pediatra más frecuentes en bebés que inician la alimentación complementaria.

Si no hay ninguna patología detrás, la clave del éxito está en la paciencia. Sí, ya sabemos que es fácil decirlo y muy difícil aplicarlo cuando tienes delante a un peque que rechaza cualquier alimento que intentas introducir en su boca. Pero, créenos, mantener la calma y no dejarse superar por la situación es la base fundamental para superarla.

Este decálogo de consejos te va a servir de ayuda, seguro, para recorrer el difícil camino.

1. Investiga las causas por las que tu bebé no quiere comer

Antes de echarte las manos a la cabeza, tienes que descubrir cuál es el motivo por el que tu peque no quiere comer, porque pueden ser muchos y muy variados.

Si se trata de un bebé que todavía toma lactancia materna o artificial en exclusiva, en la mayoría de los casos una pérdida de apetito repentina va vinculada a problemas digestivos, intolerancias o rechazo a algún alimento que haya ingerido la madre y que dé sabor a la leche.

Los lactantes suelen pasar por rachas en las que comen más y otras en las que comen menos, pero se autorregulan bastante bien. Si tu peque de pronto rechaza el pecho o el biberón más de un día, acude a tu pediatra, porque seguramente habrá algún problema de salud detrás.

Cuando se introduce la alimentación complementaria, a muchos peques les cuesta unos días acostumbrarse a la cuchara. Es completamente normal que al principio rechace la comida o la expulse de su boca. En muchos casos no han perdido aún el reflejo de extrusión, que les hace rechazar cualquier cosa que se introduce en su boquita.

Lo habitual es que en unos días empiece a acostumbrarse y a cogerle el gusto a la nueva forma de ingerir alimentos.

Si no es así, y sigue sin probar bocado, es cuando tendrás que empezar a probar con los siguientes consejos para saber cuál era la causa de que tu bebé no quiera comer. Te sorprenderá darte cuenta de que, en la mayoría de los casos, los causantes somos los propios padres. Queremos lo mejor para ellos, pero no siempre sabemos cómo dárselo.

Si tu peque comía bien y de pronto deja de comer, puede tratarse de una de las manidas y mal llamadas ‘crisis’, normalmente vinculadas a la dentición, al crecimiento o al desarrollo de la personalidad y el deseo de ‘probar’ la relación con sus padres. Se le pasará solo, aunque ahora mismo te parezca mentira. Si comía bien, volverá a hacerlo.

2. Si tu bebé no come bien, introduce los alimentos uno a uno y poco a poco

Hay peques que enseguida se adaptan a cualquier cambio en la alimentación y que se comen sin rechistar cualquier mezcla de alimentos. Si el tuyo no es de esos y le cuesta aceptar los sólidos, prueba a introducirle los alimentos uno a uno.

Siempre es recomendable que cuando se introduce un alimento nuevo se espere unos días antes de añadirle otro para descubrir posibles alergias.

Pero en el caso de niños poco comilones es mejor darle un alimento solo, después otro solo, y así durante varios días. Así sabrás exactamente cuáles le gustan y cuáles no y después ya podrás empezar a mezclarlos, eliminando, claro, los que no son de su agrado.

Otra recomendación básica es que no te obsesiones con las cantidades de alimentos que en teoría tiene que comer. Empieza por poca cantidad y ve aumentándola conforme tu peque vaya aceptando la comida de mejor grado.

Te aseguramos que no se va a morir de hambre aunque al principio solo logres que se tome unas pocas cucharadas. En cualquier caso, la alimentación complementaria en los primeros meses es eso, complementaria.

La fuente principal de alimento tiene que seguir siendo la leche. Así que eso de mi bebé no quiere comer es relativo, porque seguirá tomando su principal fuente de energía, que es la lactancia materna o artificial.

3. Prueba a mezclar la fruta o la verdura con algo de leche

A ti te puede parecer una guarrería, pero lo cierto es que funciona. Tu peque está acostumbrado a tomar solo leche desde que nació, así que para facilitarle la transición a los sólidos o semisólidos, es una buena idea mezclarlos al principio con ella. E ir reduciendo la proporción de leche a medida que el peque va aceptando mejor la nueva dieta.

Cuando un bebé no come bien, cualquier forma de facilitarle la transición será un acierto.

4. Respeta sus gustos y su sensación de hambre y saciedad

Si un alimento no le gusta a tu peque, no te empecines en que lo coma, por muy saludable que sea. Seguro que probando encuentras una alternativa que le convence más o una forma de preparárselo distinta.

No se trata de que, si no le gusta algo, no se lo vuelvas a ofrecer nunca. Lo ideal es que se lo vuelvas a ofrecer pasados unos días. Seguramente vuelva a rechazarlo, pero a la tercera, cuarta o quinta, igual te sorprende comiéndoselo todo.

Esto es así porque el gusto también se educa y se practica. Es muy habitual incluso en adultos el rechazo inicial a determinados sabores o texturas nuevos, que finalmente acaban gustándonos a base de probarlos varias veces.

También debes respetar que habrá días en los que tu peque tenga más hambre y otros en los que tenga menos. Ten en cuenta que a ti también te pasa. Hay días que te comerías media nevera y otros en los que ni cenas. Obsesionarse con darle una cantidad fija de alimento todos los días es un gran error.

5. Nunca le fuerces

No conviertas la hora de comer en una pelea, porque tu peque acabará asociándola a un mal rato y le generará aún un mayor rechazo. Como te hemos insistido en varias ocasiones, no se va a morir de inanición. Si no quiere algo, no le obligues a comérselo, y menos por las malas.

Intenta tener siempre a mano alguna alternativa (siempre saludable, por supuesto) e ir probando, sin agobiarse, hasta que demos con las combinaciones de alimentos adecuadas.

Si un día lo rechaza todo, no pasa nada. De verdad, no va a morirse de inanición por no comer ni cenar un día, te lo garantizamos.

6. No recurras a trucos, promesas o distracciones

No forzarle a comerse la verdura no implica permitirle que a cambio se coma algún dulce, por ejemplo. La alternativa que le ofrezcas tendrá que ser siempre igual de saludable.

Tampoco es recomendable que conviertas la comida en un medio para conseguir un premio. Es el típico ‘si te lo acabas todo habrá postre, si no, no’.

Estas tácticas, muy extendidas, dejan a los niños la sensación de que lo que tienen que comer es tan malo que hay que darles un premio para que lo hagan. Y eso no es lo que queremos conseguir.

Tu peque debe comer a gusto y disfrutar de lo que come. Seguro que hay verduras, carnes, pescados o frutas que le encantan, solo hay que dar con ellas.

7. Intenta no llenar su barriguita con picoteos entre horas

Si tu peque no ha querido comer o cenar, no intentes suplir estas comidas principales atiborrándole de snacks entre horas.

Un niño pequeño debería hacer entre cuatro y cinco comidas diarias: desayuno, almuerzo opcional, comida, merienda y cena.

La fruta en un principio y los yogures naturales sin azúcar, más adelante, son alimentos idóneos para el almuerzo o la merienda. No le atiborres, porque entonces comerá aún menos en las comidas fuertes del día.

8. Crea un ambiente relajado para la hora de la comida

A todos nos gusta comer en un ambiente distendido y relajado. Tu peque se concentrará y comerá mejor sin tele, ni móvil, ni otras distracciones. Puede que al principio te funcione la táctica de ponerle dibujos y que no se entere ni de que le llega la cuchara pero, créenos, al final creará un hábito poco saludable, que será difícil de eliminar.

De nuevo, te recordamos que lo ideal es hacer de la comida un momento placentero, no un sufrimiento que hay que evitar con distracciones.

Aprovecha para contarle cosas, para decirle lo mucho que le quieres, para celebrar lo grande que se está poniendo o explicarle lo buenas que son las verduras, aunque al principio no se entere mucho.

9. Deja que coma con el resto de la familia

En ocasiones los horarios lo impiden, pero cuando puedas, deja que tu peque coma al mismo tiempo que el resto de la familia. De esta forma verá lo que hacéis y querrá imitaros.

En este punto es clave que le deis ejemplo con comida saludable. Es bastante difícil conseguir que aprecie las verduras si ve que tú no las comes nunca.

10. ¿Tu bebé no se come la papilla? Prueba a darle trozos

Muchos bebés que no comen bien los triturados se manejan estupendamente con los trozos. Si no te has informado sobre el baby led weaning puede que te sorprenda la idea de darle de comer trozos a un bebé de seis meses. El bebé come papilla, pensarás. Pero no siempre tiene por qué ser así.

Pero lo cierto es que a algunos les encanta la autonomía de manejar los alimentos y comérselos por sí mismos. ¿Qué puede comer un bebé de seis meses? Prácticamente los mismos alimentos que le darías triturados, partidos en tiras o trozos grandes para que los maneje bien.

Puedes empezar por verduras cocidas como el brócoli, la zanahoria, la patata o el calabacín.

Источник: https://www.moraigthestore.com/blog/bebe-no-quiere-comer-diez-consejos-conseguir-no-rechace-los-alimentos/

Embarazo y niños
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