Contracciones de Braxton Hicks muy seguidas

Contents
  1. Todo sobre las contracciones de Braxton Hicks
  2. ¿Qué se siente al tener este tipo de contracciones?
  3. ¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las contracciones de parto?
  4. ¿Qué causa las contracciones de Braxton Hicks?
  5. ¿Cómo hay que actuar ante las contracciones de Braxton Hicks?
  6. ¿Cómo aliviarlas?
  7. ¿Has sentido o sientes contracciones de Braxton Hicks? ¿Qué consejos darías a otras mamás? ¡Queremos saber tu opinión! 
  8. Contracciones de Braxton Hicks Muy Seguidas (¿Debes Preocuparte?)
  9. ¿Qué Causa este tipo de Contracciones?
  10. ¿Cómo Respirar Durante Las Contracciones Falsas?
  11. ¿Qué Hacer Durante Las Contracciones De Prueba?
  12. Contracciones de prueba antes del nacimiento
  13. El parto: día D, cómo sabré que ha llegado el momento
  14. Semana 36, prepara la maleta
  15. ¿Qué síntomas notarás cuando te pongas de parto?
  16. 1. Con contracciones
  17. 2. Rompiendo aguas
  18. ¡Falsa alarma!
  19. ¿Y qué cosas os pueden hacer dudar?
  20. Cuando estás de parto…
  21. Mis consejos para afrontar el parto de la mejor manera
  22. Aprende a diferenciar las contracciones de Braxton Hicks
  23. ¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?
  24. ¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks?
  25. Recomendaciones para calmar las contracciones de Braxton Hicks
  26. ¿Cuándo debemos preocuparnos por estas contracciones?
  27. ¿Qué contracciones hay?
  28. Contracciones de Braxton Hicks: entrenamiento a largo plazo para el parto
  29. Contracciones previas: tu cuerpo hace los últimos preparativos para el parto
  30. Dolores de encajamiento: el bebé se coloca para el parto
  31. Contracciones prematuras: pueden aparecer en cualquier estadio del embarazo
  32. Contracciones de dilatación: el parto anuncia su llegada
  33. Contracciones de presión: el bebé quiere salir
  34. Contracciones posteriores: ahora se desprende también la placenta
  35. Recomendados Bebitus

Todo sobre las contracciones de Braxton Hicks

Contracciones de Braxton Hicks muy seguidas

Las contracciones de Braxton Hicks son ejercicios de preparación del útero antes del parto. Suelen durar aproximadamente 30 segundos y, a medida que el embarazo avanza, se van volviendo cada vez más duraderas y se sienten con más frecuencia.

Las contracciones de Braxton Hicks deben su nombre al Dr. John Braxton Hicks. Éste fue el dcotor que las describió en el año 1872 por primera vez.

¿Qué se siente al tener este tipo de contracciones?

Las contracciones de Braxton Hicks, a diferencia de las de parto, son indoloras y esporádicas. Lo que se siente al experimentarlas es una contracción del útero y la parte inferior del abdomen, que se contraen para posteriormente volverse a relajar.

Se trata de unas contracciones que, aunque no causan dolor, pueden ser algo incómodas y se caracterizan por la irregularidad. Además, son contracciones no rítmicas, que no aumentan ni en intensidad ni en frecuencia. Por otro lado, a medida que disminuyen, acaban por desparecer por completo. 

¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las contracciones de parto?

Ambos tipos de contracciones son muy diferentes entre sí. Las contracciones de parto son muy regulares, suelen suceder cada dos o tres minutos y pueden llegar a durar de 90 a 120 segundos. Además, son mucho más dolorosas. Las contracciones de Braxton Hicks suelen ser indoloras.

En el caso de que las contracciones sean dolorosas o provoquen dificultades al caminar, es importante visitar al médico para que realice un registro adecuado y prescriba algún medicamento, si es preciso.

(Te interesa: Contracciones de parto: cómo reconocerlas) 

Para una mayor tranquilidad, si aún estás lejos de la fecha posible de parto y las contracciones de Braxton se repiten más de cuatro veces en menos de una hora, o vienen acompañadas de otro tipo de signos de parto prematuro, se debe llamar al médico de inmediato. Las contracciones de parto se identifican con más facilidad, puesto que son más dolorosas que las patadas del bebé, y suelen aparecen en intervalos regulares.

¿Qué causa las contracciones de Braxton Hicks?

Existen diferentes causas que provocan las contracciones de Braxton Hicks. Por ejemplo, después de tener relaciones sexuales, por una mamá o un bebé muy activos, si alguien toca la barriga de la embarazada o como consecuencia de una deshidratación.

Algunos médicos y matronas consideran que las contracciones de Braxton Hicks son un falso trabajo de parto, una forma que tiene el cuerpo de prepararse para el momento de dar a luz al bebé. Se cree que este tipo de contracciones juegan un papel importante en la tonificación del músculo uterino y promoviendo el flujo de sangre a la placenta.

También se cree que pueden tener un cierto impacto sobre el ablandamiento del cérviz. Cuando se intensifican, al acercarse el momento del parto, pueden ayudar en el proceso de dilatación y borramiento.

¿Cómo hay que actuar ante las contracciones de Braxton Hicks?

Si sientes que tu abdomen está tenso, debes sentarte o tumbarte y descansar. Es preferible que te acuestes de lado y vayas cambiando de posición. Asimismo, estirarte, darte un buen baño o caminar puede ayudar a que las contracciones disminuyan.  

Por último, para sobrellevar las molestias en esta etapa del embarazo, siempre es aconsejable que practiques ejercicios de relajación y respiración que hayas podido aprender en cursos de preparación al parto. 

¿Cómo aliviarlas?

Existen algunas medidas que te ayudarán a aliviar este tipo de contracciones. Lo mejor que puedes hacer para aliviar las contracciones de Braxton Hicks es:

  • Cambiar de posición. Si has estado de pie demasiado tiempo, puedes tumbarte o viceversa.
  • Tomarte un baño caliente. Recuerda, sin embargo, que el baño debería durar 30 minutos o menos. 
  • Beber agua, té o leche. Esta medida puede ayudar a contrarrestar estas contracciones, especialmente si han sido ocasionadas por deshidratación.

A continuación, en el siguiente vídeo, el Dr.Carlos B.Salvador, ginecólogo de la clínica Gynaikos, explica qué tipo de contracciones existen y cómo reconocer el parto.

¿Has sentido o sientes contracciones de Braxton Hicks? ¿Qué consejos darías a otras mamás? ¡Queremos saber tu opinión! 

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/embarazo/tercer-trimestre/contracciones-braxton-hicks

Contracciones de Braxton Hicks Muy Seguidas (¿Debes Preocuparte?)

Contracciones de Braxton Hicks muy seguidas

El embarazo es un proceso natural y la naturaleza ha diseñado varios mecanismos para ayudar a su cuerpo a reconocer esos procesos. Uno de esos mecanismos son las contracciones de Braxton Hicks. Descubramos más sobre el fenómeno: ¿para qué sirven y cómo reconocerlas?

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Las contracciones de práctica (contracciones de Braxton Hicks, parto prodrómico, trabajo de parto falso) son contracciones de los músculos lisos del útero que no conducen a la dilatación cervical y, por lo tanto, al nacimiento. Reciben su nombre del médico inglés John Braxton Hicks , quien describió este fenómeno por primera vez a fines del siglo XIX.

Algunas mujeres embarazadas están familiarizadas con estas contracciones, y otras nunca han oído hablar de ellas. Las contracciones de Braxton-Hicks de prueba aparecen al comienzo de las 20 semanas de embarazo.

No es difícil reconocer las contracciones de Braxton-Hicks. Usted tiene los siguientes sentimientos: de vez en cuando los músculos del útero se tensan y esta tensión dura entre 30 y 60 segundos.

Su frecuencia varía de varias veces al día a varias veces por hora. En este momento, el útero se tensa tanto que una mujer puede sentirlo.

Tales contracciones no causan incomodidad física, su frecuencia e intensidad siguen siendo las mismas.

Estos síntomas lo ayudarán a identificar contracciones de prueba:

  • El apretón en la parte superior del útero, el abdomen o la ingle
  • Son irregulares (menos de 6 contracciones por hora)
  • Son Impredecibles e irregulares
  • Concentración en un área, pero no a través del abdomen hasta la parte inferior de la espalda, como ocurre durante las contracciones verdaderas
  • No causan dolor
  • Poco a poco se calman y luego desaparecen.

¿Qué Causa este tipo de Contracciones?

  1. Actividad de la madre (actividad física)
  2. Movimientos activos del niño en el útero
  3. Sentimientos de ansiedad de las mujeres embarazadas
  4. Deshidración
  5. Plenitud de la vejiga

Incluso una mano sobre el estómago puede provocar contracciones. Puede evitar algunas situaciones, pero debe tener más cuidado (beber la cantidad necesaria de agua limpia sin gas, ir al baño oportunamente), para no provocar contracciones de Braxton-Hicks.

¿Cómo Respirar Durante Las Contracciones Falsas?

Los médicos de todo el mundo no han descubierto por qué estas contracciones tienen lugar en el cuerpo femenino. Algunos sugieren que ayudan al cuerpo a prepararse para el parto, durante el cual cambia el cuello uterino, preparándose para el próximo parto.

Otros creen que las contracciones musculares del útero durante el embarazo son solo la respuesta del cuerpo a los cambios hormonales. Otra función útil y necesaria de estas contracciones es proporcionar oxígeno a la placenta .

Entonces, de todos modos, las contracciones de prueba nos brindan una gran oportunidad para practicar ejercicios de respiración, que serán útiles durante el parto real. Como dicen, cuanto más sudas en tiempos de paz, ¡menos sangrarás en la guerra!

Aquí hay ejercicios de respiración para facilitar el estado de una mujer durante el trabajo de parto:

  • «Guardar la respiración»: a medida que la contracción comienza a exhalar lentamente y luego respira profundamente
  • «Como un perro»: respiración rápida y superficial durante las contracciones, pero solo durante 20-30 segundos, o puede haber mareos ya que el cuerpo no recibe suficiente oxígeno.
  • «Vela»: este tipo de respiración puede reemplazar a la anterior: debes respirar profunda y lentamente por la nariz y exhalar bruscamente por la boca.

Como Respirar durante las Contracciones de Braxton Hicks

¿Qué Hacer Durante Las Contracciones De Prueba?

Como se mencionó anteriormente, es mejor estudiar las situaciones que provocan contracciones y tratar de evitarlas. Si comienzan las contracciones, le recomendamos que pruebe las siguientes técnicas:

  • Una caminata lenta: caminar ayuda a relajar los músculos lisos del útero
  • Una ducha o baño tibio: el agua tibia también alivia los espasmos musculares
  • Cambia la posición de tu cuerpo: el útero se puede tensar si te sientas o si te acuestas en la posición incorrecta
  • Trata de adoptar una postura cómoda
  • Beba – agua, jugo, compotas
  • Ejercicios de respiración: además de facilitar el estado de la madre, también ayuda a aumentar el suministro de oxígeno al feto
  • Relajación: intente relajarse, escuche música tranquila, recuéstese y cierre los ojos.

Estas medidas te ayudarán a aliviar la incomodidad.

Contracciones de prueba antes del nacimiento

Puede ser difícil distinguir las contracciones de prueba del parto real después de las 38 semanas de embarazo, que causan ansiedad. Los médicos aseguran: no se puede confundir el trabajo real, y cuando comienzan, lo sentirás.

Las principales diferencias entre las contracciones de trabajo de parto y las contracciones de prueba son un dolor con una intensidad creciente, que se extiende a través del estómago hacia la parte inferior de la espalda; calambres ; dolor lumbar.

Las contracciones falsas son un fenómeno normal, pero hay algunos signos que indican que es mejor consultar a un médico:

  1. Secreción vaginal sanguinolenta o acuosa
  2. Dolor en la parte inferior de la espalda
  3. Cualquier sangrado
  4. Se rompió la Bolsa
  5. Una disminución de la intensidad de los movimientos fetales.

Si se encuentra en las últimas etapas del embarazo y siente que las contracciones se vuelven más regulares, intensas, frecuentes y prolongadas, tal vez este sea el comienzo del parto.

Así que no temas las contracciones de Braxton Hicks: ¡tu cuerpo se está preparando para el nacimiento de un bebé y tienes la oportunidad de «practicar» antes del parto!

Источник: https://embarazosybebes.info/contracciones-braxton-hicks/

El parto: día D, cómo sabré que ha llegado el momento

Contracciones de Braxton Hicks muy seguidas

“¿Cómo sabré si estoy de parto?”, le decía a la buenabuela antes de ser madre por primera vez. Ella lo único que me respondía era que cuando estuviera de parto lo sabría y que no me preocupara.

Y bien que lo supe, qué dolor más indescriptible, recuerdo aquel momento en el baño agarrada al toallero y deseando dar a luz de una vez.

Malasmadres no creáis a aquellas que os dicen que son como dolores de regla y no os perdáis los consejos de nuestra colaboradora y ginecóloga Sofía Fournier.

*Podéis seguirla en , , Instagram y en suBlog.

Llega un momento en el embarazo en el que ya te acostumbras a la barriga, a las pataditas del bebé, al no dormir seguido toda la noche e incluso a las náuseas. Es como que ya lo tienes todo controlado y de repente te das cuenta de que aún queda el plato estrella, el momentazo, es decir: el parto!

Y todas nos hacemos la misma pregunta: ¿cómo voy a saber que estoy de parto?, ¿qué va a pasar ese día? En este post espero daros unos cuantos tips para que sepáis identificar las señales, para que lleguéis a sala de partos como unas auténticas “veteranas”.

Semana 36, prepara la maleta

Primero de todo, lo más básico, a partir de la semana 36 es mejor tenerlo todo ya preparado: la canastilla del bebé, vuestra maleta y la del buenpadre, todo listo para si toca salir al hospital a horas intempestivas. Esto os va a dar tranquilidad, menos cosas que pensar entre contracción y contracción mientras valoráis si ha llegado o no el momento.

Otro tema clave: tener claro por dónde hay que ir al hospital, dónde está la sala de partos, si es mejor ir en coche o en taxi, etc… Con los nervios, es probable que tu pareja o la persona que te acompañe se pierda, que os olvidéis las llaves del coche o que no os acordéis de dónde hay que aparcar. Así, lo dicho, todo bien aprendido desde antes.

¿Qué síntomas notarás cuando te pongas de parto?

Pues bien, básicamente una se pone de parto de una de estas dos maneras:

1. Con contracciones

Para estar segura que son contracciones de parto es básico que se cumplan dos factores:

  • Que sean todas ellas dolorosas y que sean con una regularidad muy marcada. Yo siempre digo que si es el primer parto habría que estar en casa esperando durante unas dos horas con contracciones regulares y dolorosas cada tres o cuatro minutos.
  • ¿Y cómo de dolorosas? Las contracciones son como un dolor sordo, intenso, mezcla de retortijón y dolor de regla. Es un dolor que te impide concentrarte en lo que estás haciendo, que te obliga a cambiar de posición y que te hace centrarte sólo en eso. Cuando es un segundo parto, con esperar una hora en casa con contracciones regulares es más que suficiente.

2. Rompiendo aguas

Si empezáis el parto rompiendo aguas sólo os puedo decir una cosa, no os creáis las pelis, no hace falta que salgáis a toda pastilla hacia el hospital. Si son aguas claras, tranquilas.

Tenéis tiempo de sobras en acudir al hospital, podéis daros una ducha, acabar de revisar las cosas y salir con calma.

Normalmente no estaréis con contracciones aún, así que tenéis todo el tiempo del mundo en ir al hospital (bueno, no os demoréis más de unas 4-6h , pero vamos, que ir corriendo a riesgo de sufrir un accidente de coche no hace falta. ¡De verdad!).

¡Falsa alarma!

Leyendo este post el tema parece fácil, verdad? Pues bien, chicas, no siempre es tan evidente, lo reconozco. Hay situaciones en las que os podéis agobiar un poco por no saber si el día D ha llegado o no, pero eso no es un drama: toda primeriza tiene derecho a una o dos “falsas alarmas”, el equipo de Sala de Partos lo entenderá perfectamente.

¿Y qué cosas os pueden hacer dudar?

  • Las contracciones de Braxton Hicks, que son esas contracciones que aparecen en el tercer trimestre del embarazo y que conforme se acerca la fecha del parto pueden ser bastante molestas. Es habitual que una primeriza “confunda” estas contracciones con las de verdad, pero lo dicho, si os centráis en observar que sean todas dolorosas de verdad y muy regulares, estoy segura que seréis capaces de distinguirlas.
  • La pérdida del tapón mucoso: es un síntoma que no ocurre en el 100% de los casos, es decir, se puede parir sin haberlo perdido. Pero cuando ocurre no es un motivo para acudir a Urgencias, simplemente es un signo de que el tema se acerca, ¿ok? Así, si notáis un flujo espeso que puede estar manchado con hebras de sangre o de color marrón, tranquilidad, es sólo el tapón mucoso.
  • El manchar un poco de sangre después de la visita al ginecólogo en estas últimas semanas del embarazo: seguramente el doctor os habrá hecho un tacto vaginal para ver cómo está el cuello del útero, y es muy probable que tras este tacto tengáis una pérdida escasa, similar al último día de regla. En fin, que si os ocurre, no worries, ¿ok?
  • Romper aguas de forma no muy evidente. Esto puede ocurrir, se puede romper bolsa sin empapar la ropa interior y los pantalones, y por tanto, puede generar confusión. Así, ante la sensación de pérdida escasa de líquido cada poco tiempo, ante la duda de si puede ser una pérdida de orina o simplemente flujo mi consejo es que vayáis a Urgencias a que comprueben si es líquido amniótico o no.

Cuando estás de parto…

Y para acabar, llega ese mítico momento en el que la matrona o el ginecólogo te mira a la cara y te dice: “pues sí, estás de parto, te quedas ya en el hospital”. ¿Qué ocurre a continuación? Una mezcla de sensaciones, un sudor frío, una emoción, alegría y nervios indescriptibles, ya veréis.

Mis consejos para afrontar el parto de la mejor manera

  • Confiad al máximo en el equipo de guardia que os va a atender, su trabajo es conseguir una mamá y un bebé sanos y felices.
  • No aviséis a toda la familia, tener a vuestra madre, suegra, hermanos y etcétera en la sala de espera no sirve de nada, en serio. Es un momento para vivirlo en pareja, las visitas ya vendrán!
  • No vayáis al parto con una idea muy cerrada y preconcebida de cómo queréis que transcurra, mente abierta para vivirlo como vaya transcurriendo, ¿de acuerdo? Dejaros asesorar por los que saben, escuchad a vuestro cuerpo y veréis que todo fluye de una manera mucho menos medicalizada y rígida de lo que os podéis imaginar.
  • Vividlo todo con alegría, con buen humor y con emoción, una no es madre cada día, y el momento de conocer a vuestro bebé es mágico e indescriptible, de verdad.

No puedo finalizar este post sin antes deciros una frase preciosa que me gusta compartir con todas las futuras mamás: “el parto es la única cita a ciegas en la que es seguro que vas a conocer al amor de tu vida”.

Y vosotras Malasmadres, ¿supisteis cuándo estabais de parto?, ¿cómo fue ese momento?

Источник: https://clubdemalasmadres.com/parto-saber-momento/

Aprende a diferenciar las contracciones de Braxton Hicks

Contracciones de Braxton Hicks muy seguidas

Las contracciones de Braxton Hicks han llegado a confundir a muchas mujeres con respecto al momento del parto. Por lo general, las mujeres embarazadas, pueden conocer si ha llegado el parto por las contracciones. La frecuencia  y la intensidad  de estas, pueden determinar el feliz desenlace.

Sin embargo, algunas embarazadas saben que ha llegado la hora del parto por el simple hecho de romper fuente.  Esta es la prueba máxima de que las contracciones que tiene son verdaderas. Pese a ello, no es difícil ignorar cualquier tipo de contracción, por eso es importante diferenciar las reales de las falsas.

Las embarazadas son muy diferentes entre sí, algunas no sienten nada de contracciones y otras pasan días con pequeñas molestias antes de dar a luz. Al respecto, todo cambia cuando finalmente llega la hora del parto. Otros factores intervienen para demostrar que el proceso está sucediendo y avanzando.

¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?

Llamadas también contracciones falsas, se descubrieron a finales del siglo XIX por el médico inglés Braxton Hicks. Estas contracciones suceden esporádicamente, a medida que avanza el tiempo de gestación se hace más frecuente, principalmente a finales del mismo.

Estas contracciones falsas se diferencian porque no causan dolor, pero sí algunas molestias que confunden a muchas embarazadas. Aunque algunas no las perciben, otras las sienten desde la semana 28.

¿Cómo diferenciar las contracciones de Braxton Hicks?

En la mayoría de los casos, las embarazadas sienten que no son capaces de saber diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las verdaderas. Es normal preocuparse, puesto que podría haber indicios de un parto prematuro. Estas son algunas señas que se deben tomar en cuenta para diferenciar este tipo de espasmos.

  • Las contracciones de Braxton Hicks suceden a finales del embarazo. Por lo general se producen una o dos semanas antes de dar a luz. Aunque se hacen cada vez más intensas no son regulares, es decir, no va aumentando ni su frecuencia, duración, ni intensidad. Aunque indoloras, son incomodas, y suelen durar 30 segundos aproximadamente.
  • Comúnmente estas contracciones también son conocidas como contracciones fisiológicas. Son solamente molestias por causa del ablandamiento del cuello del útero previo a la dilatación. Las mujeres podemos relacionarlas con las típicas molestias de menstruación. Frecuentemente suceden en mujeres delgadas o con una actividad física o laboral muy intensa.
  • Las verdaderas contracciones de parto aumentan su intensidad, en períodos regulares. Suceden con una frecuencia aproximada de 3 a 5 contracciones cada 10 minutos. En actividad de parto estas se dan de 2 o 3 contracciones, más intensas y con una duración de unos 60 segundos cada diez minutos.
  • Las contracciones de Braxton Hicks se sienten en el bajo abdomen, mientras que las verdaderas comienzan en la espalda y se esparcen hacia adelante en la parte baja del abdomen.

Recomendaciones para calmar las contracciones de Braxton Hicks

  • Cambiar la actividad o la posición cuando probablemente está por experimentar una contracción Braxton Hicks. Comúnmente con un cambio de movimiento podría ayudar a aliviar el malestar provocado por la misma. Este movimiento puede hacer que la contracción desaparezca.
  • Practicar técnicas de respiración para el trabajo de parto mientras se experimentan las falsas contracciones.  Respirar lenta, profunda y rítmicamente podría ayudar a aliviar el incómodo malestar.
  • Ir al baño frecuentemente para vaciar la vejiga. La irritación de esta puede llegar a generar contracciones de Braxton Hicks más intensas.
  • Intentar relajarse lo más posible para poder descansar. Recostarse sobre el lado que se resulte más cómodo y menos doloroso.
  • Permanecer hidratada. La deshidratación usualmente podría causar espasmos en los músculos, y podría generar este tipo de contracciones.

¿Cuándo debemos preocuparnos por estas contracciones?

  • Si se tiene menos de 36 semanas de embarazo, más de 4 contracciones por hora o más de 5 después de 36 semanas
  • Cuando las contracciones vienen acompañadas de dolor abdominal, dolor de espalda o pélvico
  • Observamos que van acompañadas de algún tipo de flujo vaginal inusual
  • En caso de que la embarazada presente un historial de parto prematuro.

Imagen principal cortesía de © wikiHow.com

Источник: https://eresmama.com/aprende-diferenciar-las-contracciones-braxton-hicks/

¿Qué contracciones hay?

Contracciones de Braxton Hicks muy seguidas

Notarás las primeras contracciones del embarazo muy pronto. Estas son las contracciones de Braxton Hicks, con las que el útero se prepara para el parto mucho antes de la fecha prevista para el mismo.

Desde el punto de vista fisiológico, el útero es un músculo grande cuya actividad, a diferencia de otros músculos, no puedes controlar. Durante una contracción, este músculo se contrae automáticamente. El mecanismo por el que se desencadenan las contracciones no está del todo estudiado.

Los médicos y científicos solo conocen algunos datos al respecto, como que la oxitocina, la hormona de la sexualidad y de las contracciones, es indispensable para que estas funcionen. Cuando las contracciones son insuficientes y se bloquea el parto de forma permanente, se puede administrar por vía intravenosa la variante sintética de la oxitocina, el Syntocinon.

Desde el punto de vista médico, las contracciones se dividen en contracciones del embarazo y contracciones del parto. A excepción de las verdaderas contracciones prematuras, que indican un parto prematuro o un aborto, las contracciones del embarazo son totalmente inofensivas para el bebé y para la continuidad del embarazo.

Contracciones de Braxton Hicks: entrenamiento a largo plazo para el parto

Las primeras contracciones que sentirás son las contracciones de Braxton Hicks, que deben su nombre a su descubridor, el ginecólogo británico Braxton Hicks. También se las conoce como «contracciones falsas».

La mayoría de mujeres las siente por primera vez a la mitad del embarazo, entre las semanas 20 y 25, pero algunas empiezan a notarlas antes. La musculatura del útero se contrae durante un lapso de tiempo de entre medio minuto y un minuto. Mientras dura la contracción, el vientre se pone muy duro. Las contracciones de Braxton Hicks:

  • Son relativamente indoloras.
  • Son irregulares.
  • Remiten lentamente.

Las contracciones de Braxton Hicks no influyen en el orificio uterino, ya que este se dilata con las verdaderas contracciones del parto. Por regla general, estas contracciones no se presentan más de tres veces por hora y no suelen intensificarse.

Contracciones previas: tu cuerpo hace los últimos preparativos para el parto

Si este es tu primer hijo, alrededor de la semana 36 de embarazo notarás probablemente un dolor abdominal intenso, acompañado de dolor en la espalda y en la ingle. Se te pondrá el vientre muy duro, y el útero y el bebé presionarán la vejiga con fuerza.

Con estas sensaciones físicas notarás las contracciones previas, con las que tu cuerpo hace los últimos preparativos para el parto inminente. Hasta el inicio del parto en sí aún pueden pasar días o semanas. Las madres experimentadas lo saben y suelen notar estas contracciones un poco antes que las primerizas. Las contracciones previas típicas:

  • No son muy dolorosas, al igual que las de Braxton Hicks.
  • Aparecen a intervalos irregulares.
  • Van remitiendo paulatinamente y desaparecen.

Dolores de encajamiento: el bebé se coloca para el parto

A menudo, las contracciones previas se convierten directamente en contracciones de encajamiento más dolorosas. Con las primerizas, estas tampoco suelen aparecer antes de la semana 36. Estas contracciones empujan la cabeza del bebé hacia abajo, hasta la pelvis, para que se coloque en la posición definitiva para el parto.

Si estos dolores te atormentan mucho, un baño caliente te aliviará. Además, constituyen una buena ocasión para practicar las técnicas de respiración, que ya conoces del curso de preparación al parto. Si no estás segura de si estas contracciones ya están iniciando el parto, habla con la comadrona o con el médico.

Los dolores de encajamiento alivian a la madre en algunos aspectos durante la última fase del embarazo. En cuanto la cabecita del bebé se pose en la pelvis menor, te costará menos respirar y comer. No obstante, a partir de ahora notarás intensamente la presión de la cabeza del bebé en el suelo pélvico cuando te sientes.

Contracciones prematuras: pueden aparecer en cualquier estadio del embarazo

A diferencia de las demás contracciones del embarazo, las prematuras no son inofensivas, ya que pueden provocar un parto prematuro. Los posibles síntomas son:

  • Más de tres contracciones por hora antes de la semana 36 de embarazo
  • Dolores que se intensifican
  • Contracciones a intervalos cada vez más cortos
  • Contracciones combinadas con flujo vaginal acuoso o sangriento o bien con dolor de espalda

Si notas uno o más de estos síntomas, acude al médico de inmediato. Las contracciones prematuras pueden indicar que te has excedido física o mentalmente y que deberás relajarte hasta que termine el embarazo.

El descanso, la tranquilidad y el magnesio ayudan con estas contracciones. Si esto no tiene efecto, probablemente te ingresarán en el hospital. Los médicos harán todo lo que esté en su mano por mantener el embarazo el mayor tiempo posible mediante inhibidores de las contracciones, entre otros medios.

Contracciones de dilatación: el parto anuncia su llegada

El proceso del parto empieza con las contracciones de dilatación, con las que el útero se contrae a intervalos regulares, cada vez más cortos.

Al principio, estas contracciones recuerdan al dolor menstrual y su intensidad va aumentando paulatinamente.

Las contracciones de dilatación abren el orificio uterino, hasta ahora cerrado, hasta unos diez centímetros para que el bebé pueda nacer. Las contracciones de dilatación:

  • Aparecen regularmente, al principio a intervalos irregulares, después cada diez minutos más o menos y, por último, cada dos minutos y medio o incluso más a menudo.
  • Duran alrededor de un minuto y medio cada una.
  • Empiezan siendo leves, alcanzan un punto álgido y se debilitan paulatinamente.

No tienes por qué ir inmediatamente al hospital cuando aparezcan las primeras contracciones de dilatación. De hecho, muchas comadronas recomiendan a las futuras madres que se queden en casa el máximo tiempo posible para recobrar fuerzas para el parto.

Es momento de avisar a la comadrona o de dirigirse al hospital cuando una de las contracciones de dilatación dure entre un minuto y un minuto y medio, si ya no te sientes a gusto en casa o si necesitas instrucciones para respirar o un analgésico.

Independientemente de la intensidad y de la duración de las contracciones, tendrás que ir inmediatamente al hospital cuando se rompa el saco amniótico.

Contracciones de presión: el bebé quiere salir

Cuando empieza la fase de expulsión ya no podrás resistir más el deseo de empujar. Las contracciones de presión empujan al bebé a la salida de la vagina, que es el punto más estrecho del canal del parto.

Una vez que la cabecita ha pasado este punto, el resto del cuerpo se suele deslizar sin problemas con ayuda de algunas contracciones más. Pocos minutos después sostendrás a tu hijo en brazos por primera vez.

Contracciones posteriores: ahora se desprende también la placenta

A continuación, con ayuda de las contracciones posteriores, también se desprende la placenta. En comparación con las verdaderas contracciones del parto, estas son mucho más débiles y se parecen más bien a un dolor menstrual intenso. Las contracciones posteriores suelen durar entre diez y 15 minutos.

Si le das el pecho al bebé, esto también provoca contracciones en el útero, con las que se detienen las hemorragias. La responsable de esto es la hormona de la lactancia y de la sexualidad, la oxitocina, cuya producción se fomenta mediante el reflejo de succión del bebé al mamar.

La oxitocina es importante para la subida de la leche y, al mismo tiempo, favorece la involución uterina. De esta manera, previene hemorragias posteriores e inflamaciones del útero, lo que se conoce como endometritis. A causa de los efectos de la oxitocina, varios días después del parto seguirás sintiendo estas contracciones de forma aislada.

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Источник: https://www.bebitus.com/magazine/embarazo/nacimiento/que-contracciones-hay.html

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