Cuándo ir al oftalmólogo

¿Cuándo ir al oftalmólogo? Nueve señales que te lo indican

Cuándo ir al oftalmólogo

Los ojos son uno de nuestros principales cinco sentidos. Pese a ello, no solemos prestarles la atención adecuada ni solemos hacer las visitas al especialista adecuado.

Se calcula que aproximadamente 1.

300 millones de personas en todo el mundo viven con alguna forma de deficiencia de la visión de lejos o de cerca, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

Ojo seco: qué es y cómo tratarlo en casa

Las principales causas de la visión deficiente suelen ser errores de refracción no corregidos, cataratas, degeneración macular relacionada con la edad, glaucoma, retinopatía diabética u opacidad de la córnea, según los mismos datos. La visita al oftalmólogo es crucial porque él es el que puede diagnosticar, tratar y prevenir cualquier enfermedad ocular e intervenir en caso de operaciones de cirugía refractiva. 

Los nueve signos que te indican que debes visitar el oftalmólogo

Ser conscientes de las señales de advertencia que nos envían nuestros ojos, sobre todo a medida que envejecemos, puede ayudarnos a tomar las medidas necesarias y adecuadas para proteger nuestra vista. Algunos problemas oculares requieren la atención de un oftalmólogo para minimizar problemas futuros. La Academia de Oftalmología estadounidense (AAO) enumera las razones para ver a un oftalmólogo:

1. Visión borrosa o cambio en la visión

Es posible que un optometrista te diagnostique cataratas, degeneración macular relacionada con la edad, retina o enfermedad sistémica. Si las cataratas requieren cirugía, el oftalmólogo es el que te operará. 

El oftalmólogo está especialmente capacitado para diagnosticar y tratar enfermedades y para realizar cirugía ocular. Detectadas a tiempo, las cataratas pueden resolverse con cirugía de forma rápida y sin dolor.

2. Destellos en la visión

Podrían indicar un problema grave como un desprendimiento de retina. En ocasiones aparecen lo que se conoce como moscas volantes, normalmente pequeñas partículas de sangre, suciedad o células que se acumulan en el vítreo y provocan sombras. Aunque estas manchas son inocuas, el oftalmólogo debe descartar otros problemas como el desprendimiento de retina.

3. Dolor ocular

Puede ser señal de que hay un cuerpo extraño atrapado en el ojo o de una infección viral o bacteriana. También puede indicar un ataque repentino de glaucoma de ángulo estrecho que puede dañar el nervio óptico. El oftalmólogo puede ayudarte a determinar la raíz de este dolor y aplicar el tratamiento adecuado.

4. Tras sufrir una lesión ocular aguda

Tanto si has recibido un golpe o te ha entrado un líquido limpiador en el ojo, debes consultar con urgencia a un oftalmólogo para que te ayude a aplicar el tratamiento médico adecuado y descartar daños más graves.

5. Visión doble

Este síntoma puede ser señal de afecciones cerebrales sistémicas o lesiones nerviosas.

6. Pérdida repentina de visión

Incluso si la visión regresa, es importante acudir al oftalmólogo de manera urgente porque puede ser síntoma de una afección ocular potencialmente cegadora. También puede deberse a algunos de los problemas que aparecen con la edad, como el glaucoma, las cataratas o la degeneración macular.

Las revisiones oculares en estos casos son especialmente importantes. Aunque hay hasta 37 millones de personas que padecen ceguera en todo el mundo, se calcula que en el 80% de los casos se puede prevenir o tratar.

7. Ojo seco

Tener los ojos secos de vez en cuando no es un problema, pero sí cuando esto es algo recurrente porque podría indicar que sufrimos el síndrome de ojo seco, que aparece por falta de lubricación y humedad en la superficie del ojo y que requiere tratamiento médico. 

Si los remedios caseros no lo alivian, un oftalmólogo puede identificar la causa y encontrar un tratamiento que pueda ayudar. En ocasiones puede aparecer por posibles alergias o hábitos como fumar o pasar muchas horas frente a una pantalla.

8. Personas con diabetes

Tienen que someterse a controles oculares periódicos porque los niveles altos de azúcar en sangre pueden dañar los vasos sanguíneos del ojo y provocar pérdida de la visión. Controlar estos niveles y someterse a chequeos médicos regulares puede ayudar a proteger los ojos de la diabetes.

9. Rehabilitación de la vista

Un oftalmólogo puede ayudarnos a preservar la vista y aumentar nuestra independencia en la vida diaria si ya sufrimos baja visión. Los hábitos de vida saludable, como no fumar, hacer ejercicio físico y llevar una alimentación equilibrada son también aspectos fundamentales a la hora de cuidar nuestros ojos y prevenir problemas de visión.

Una de cada tres personas no revisa su visión de forma periódica, lo que hace aumentar el riesgo de sufrir una deficiencia visual que no se trata por desconocimiento, según datos del Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas(CNOO).

Los expertos recomiendan acudir al oftalmólogo de forma periódica, empezando ya en los primeros años de vida, en concreto a los tres años (a los cinco años aprenden ya a leer y las revisiones anuales ayudan a evaluar tanto la salud ocular como la funcionalidad de la visión). Entre los 20 y los 40 años es necesario ir al menos una vez al oftalmólogo cada dos años.

A partir de los 40 años y hasta los 64 es recomendable que las visitas al oftalmólogo sean más frecuentes, al menos una vez cada año, porque es cuando suele incrementarse el riesgo de sufrir disfunciones visuales. A partir de los 65, cuando aumentan los casos de presbicia y los problemas visuales como cataratas, glaucoma o degeneración macular asociada a la edad, es recomendable aumentar las visitas anuales. 

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Источник: https://www.eldiario.es/consumoclaro/oftalmologo-nueve-senales-indican_1_6749978.html

Cuándo ir al oftalmólogo

Siempre me alegro al leer en periódicos de tirada nacional noticias relacionadas con el cuidado de la visión. Primero porque dan informaciones útiles para que sus lectores puedan identificar riesgos para sus ojos y segundo porque ayudan a concienciar a la gente sobre lo importante que es controlar regularmente su visión.

Este artículo le será muy útil a todos aquellas personas que se preguntan: cuándo y por qué debo ir al oftalmólogo; aunque personalmente yo lo ampliaría a los optometristas, quienes gracias a su formación pueden, en un primer lugar realizar una tarea de cribado y después, derivar a los oftalmólogos aquellos pacientes a riesgo.

Artículo:

Ocho motivos que indican que debes ir al oftalmólogo

Siempre estamos muy preocupados y pendientes de controlar lo que comemos o hacer ejercicio para estar sanos, sin embargo, a veces descuidamos otros temas importantes como la salud de nuestros ojos. Aquí una lista de algunos motivos por los que no está de más acudir a una revisión oftalmológica.

Si observas miodesopsias, manchitas o partículas flotantes en tu ojo

Estos cuerpos flotantes que nadan en tu campo de visión son un defecto ocular que se manifiesta como un conjunto de manchas, puntos o filamentos. También son conocidas como moscas volantes (del latín muscae volitantes).

Se trata de pequeñas partículas de suciedad, sangre o células que se han ido acumulando en el humor vítreo– el cual no se renueva a lo largo de la vida- y que proyectan una sombra en la retina que produce ese efecto de ‘mosquitas suspendidas’ en nuestra visión.

Son inocuas y es un fenómeno muy habitual, de hecho quienes las tienen se acaban acostumbrando a ellas. No obstante, no está de más estar pendiente de que se trata de miodesopsias y no un problema mayor como un desprendimiento de retina. Hay un posible tratamiento con láser para acabar con ellas: Nuevo láser para tratar las miodesopsias

“El gel vítreo, al condensarse, puede producir un agujero o desgarro que podría conducir a un desprendimiento de retina. Hay un tratamiento con láser para sellar estos agujeros y que no progresen”, explica el Dr. Emilio Dorronzoro, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.

Tienes irritación y sequedad ocular constante

Tener de vez en cuando los ojos irritados no es ningún signo para preocuparse, pero cuando se convierte en algo recurrente podría ser un indicador de que sufrimos el llamado síndrome de ojo seco. Se trata de una condición crónica que aparece cuando hay una falta de lubricación y humedad en la superficie del ojo, algo muy molesto para quienes lo padecen y que requiere de tratamiento médico.

Según el Dr. Dorronzoro, se produce por un problema en el sistema de liberación de las lágrimas. Las lágrimas se fabrican en la glándula lagrimal principal y accesorias y son necesarias para la salud de los ojos y para tener una visión clara. Existen agentes externos que pueden propiciarlo como los ambientes secos, tanto el calor como el aire acondicionado.

El experto asegura que se trata con lágrimas artificiales como primera medida, las cuales han de emplearse de forma regular o cuando notamos que los ojos comienzan a secarse.

Dichas lágrimas son inocuas y tratan de suplir a las que fabrica nuestro propio ojo.

Si con esto no es suficiente, también hay otras alternativas disponibles como los suplementos de omega3, tapones lagrimas o inmunosupresores.

Otras de las razones que puedan dar lugar a la irritación ocular son posibles alergias o hábitos como fumar o pasar muchas horas frente a la pantalla de un ordenador, que también contribuyen a la sequedad ocular.

Al exponer tus ojos a sustancias químicas por un descuido

No es habitual -aunque depende de cuál sea tu profesión-, pero si alguna vez tienes un pequeño accidente en el que una sustancia química entra en contacto con tus ojos, lo primero que debes hacer es enjuagarlos bien con agua fría.

Después lo mejor es acudir a un especialista para que revise su estado, incluso aunque parezcan que están bien, ya que podría causar causticaciones, una ‘quemadura química’ o daños irreversibles de los componentes celulares. Mejor prevenir que curar.

Si tienes un dolor repentino en los ojos o sufres derrames con frecuencia

Un dolor agudo podría ser una señal de que hay un cuerpo extraño atrapado en el ojo o de una posible infección viral o bacteriana. También puede ser un signo de inflamación ocular, aumento de la presión intraocular o simplemente una necesidad de cambiar de gafas, pero siempre será mejor consultar con un especialista antes de que derive en algo importante.

Un aumento de la presión arterial puede producir la rotura de un pequeño vaso en la conjuntiva. No tiene importancia para la salud del ojo, pero si aparece un derrame es importante tomarse la presión arterial”, explica el Dr. Dorronzoro.

Ves halos alrededor de las luces

Puede ser signo de que tus gafas o lentillas no están bien, pero también podría ser un síntoma de una migraña ocular, una alteración visual que puede afectar tus ojos. Los aumentos bruscos de la presión intraocular pueden producir estos síntomas también por lo que es importante consultar con un oftalmólogo.

Los orzuelos

Es algo muy habitual, pues se trata de una infección local dolorosa o inflamación de las glándulas productoras de grasa del párpado que suele desaparecer sola. Sin embargo, hay personas que tienen tendencia a sufrirlos y deben acudir a un especialista para que les ayude a mantenerlo bajo control.

Tener una repentina sensibilidad a la luz

Desarrollar fotofobia es un motivo de consulta al médico porque también podría ser motivo de una migraña ocular o algún tipo de inflamación que ha de ser tratada.

Notar que perdemos visión

Han de hacerse las revisiones anuales y cíclicas pertinentes para mantener bajo control nuestra salud ocular.

Fuente: La Vaguardia

Источник: https://longitudeonda.com/cuando-y-por-que-debo-ir-al-oftalmologo/

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