¿Cuándo ir al ortodoncista?

Revisiones de Invisalign: ¿cuándo tengo que acudir al dentista?

¿Cuándo ir al ortodoncista?

Si ya has tomado la decisión de iniciar un tratamiento de ortodoncia para mejorar tu sonrisa, te habrás informado acerca del procedimiento.

Una de los aspectos a tener en cuenta es que un tratamiento de ortodoncia exige cierta dedicación: deberás respetar una serie de pautas que te detallará tu ortodoncista. Una de ellas es la necesidad de acudir a las revisiones mensuales con el especialista.

Si has optado por un tratamiento de ortodoncia con alineadores transparentes –Invisalign-, las citas de revisión tienen una serie de peculiaridades que te contaremos a continuación.

¿Cuál será tu primera cita para iniciar un tratamiento de Invisalign?

Para poder valorar tu caso, deberás acudir a la clínica en una primera visita en la que te realizaremos un estudio de ortodoncia a partir de una serie de pruebas diagnósticas fotográficas y radiográficas.

Las mismas serán analizadas en sesión clínica por los especialistas en las distintas ramas de la odontología que forman nuestro cuadro médico. De esta manera, pautaremos un plan de tratamiento integral que se ajuste a las expectativas iniciales que tienes con respecto a tu sonrisa.

Será en una segunda cita en la que una de nuestras ortodoncistas te explicará detalladamente tu diagnóstico y los pasos que debes seguir para iniciar, si así lo deseas, un procedimiento de ortodoncia con Invisalign.

¿Cuándo empezarás tu tratamiento de ortodoncia?

Invisalign es uno de los métodos englobados dentro de la conocida como ortodoncia invisible, que aúna los tratamientos más estéticos del mercado.

Es un procedimiento a base de alineadores transparentes hechos a medida de la boca del paciente, prácticamente imperceptibles incluso a distancias cortas.

Por ello, en la siguiente cita debemos tomar impresiones de tu boca para hacer un modelo en tres dimensiones de la misma.

Gracias al escáner intraoral en 3D, realizamos un modelo que servirá, por un lado, para enviar a fabricar las férulas al laboratorio y, por otro, para que las ortodoncistas puedan realizar el ClinCheck.

El ClinCheck consiste en una simulación en tres dimensiones del progreso de la posición de las piezas dentales en la arcada desde el inicio al final del tratamiento. De esta manera, el tanto el paciente como el especialista podrán ver cuál será el aspecto final de la boca una vez ha finalizado el tratamiento.

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Será en la siguiente cita en la que el ortodoncista te hará entrega del primer juego de férulas. Es decir, transcurridos unos 8-10 días desde la aprobación del ClinCheck. Es ahora cuando empieza el tratamiento y, por lo tanto, las revisiones mensuales.

¿Por qué debes acudir a estas revisiones?

Invisalign es un método de ortodoncia que se basa en la realización de movimientos, de manera gradual, de la posición de los dientes en las arcadas a partir de la colocación de unas férulas removibles.

Para que el tratamiento sea efectivo, deberás llevar puestas las férulas en boca durante, al menos, 22 horas al día.

Podrás retirar las férulas de la boca para comer o lavarte los dientes, pero por lo demás deberás llevar los alineadores el resto del tiempo.

Como ves, Invisalign es un procedimiento que requiere de la colaboración del paciente para asegurar la efectividad del mismo.

Si bien en cada una de tus revisiones el ortodoncista te hará entrega de los juegos de férulas que debes ponerte siguiendo la secuencia del tratamiento, es importante que éste haga un seguimiento exhaustivo del caso.

Por ello, cuando empieces un proceso de ortodoncia con férulas removibles, deberás acudir a revisión cada 4 o 6 semanas.

Hay tres factores que justifican las revisiones mensuales en los tratamientos de ortodoncia:

  • En primer lugar, los sistemas de ortodoncia dificultan la higiene de nuestra boca. Si bien es cierto que Invisalign, al ser removible, es el método más higiénico, es importante verificar la ausencia de enfermedades periodontales o de otras afecciones a lo largo del tratamiento. En las revisiones, los ortodoncistas revisarán el estado de tus encías y descartarán la existencia de caries.
  • Por otra parte, Invisalign es un tratamiento que requiere de la colaboración del paciente. Por ello, el especialista verificará en de estas revisiones el correcto transcurso del tratamiento.
  • Por último, te hará entrega de los siguientes juegos de férulas que deberás llevar en boca siguiendo la secuencia de tratamiento.

En este sentido, Invisalign presenta una ventaja con respecto a los sistemas de ortodoncia fijos: sus revisiones son mucho más cortas.

Mientras que las citas de revisión de brackets oscilan entre la media hora –metálicos, de zafiro– y los 45 minutos –brackets linguales-, las de Invisalign tienen una duración de 15 minutos.

Por lo tanto, si te decantas por un tratamiento de ortodoncia removible, la dedicación de tiempo será menor que con el resto de procedimientos.

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Además, Invisalign reduce la incidencia de las urgencias dentales más comunes en ortodoncia: citas no planificadas debido a que un bracket se ha despegado o a que un arco roza parte de la mucosa, generando pequeñas heridas o llagas.

Una vez he terminado el tratamiento de ortodoncia, ¿cada cuánto tiempo tengo que venir a revisión?

El día que demos tu tratamiento por finalizado, se tomarán de nuevo impresiones de tu boca para realizar los retenedores removibles.

Por lo tanto, que el tratamiento activo se dé por concluido no significa que haya terminado tu ortodoncia. Ahora empieza una nueva etapa igual de importante: la fase de retención.

Una vez hayamos realizado los moldes, colocaremos retenedores fijos en ambas arcadas: superior e inferior.

Estas finas láminas de alambre van cementadas en la cara interior de los dientes, por lo que son completamente imperceptibles y, aunque debes llevarlas en boca de por vida, su fino grosor evitará que notes su presencia.

A los pocos días, podrás venir a recoger los retenedores removibles –o essix-. Hasta entonces, y para asegurar la estabilidad de resultados, deberás llevar puesto el último juego de alineadores.

Los essix son unas férulas de aspecto muy parecido a las de Invisalign que en un iniciosólo podrás retirar de la boca para comer o lavarte los dientes. Posteriormente, el ortodoncista irá reduciendo de manera progresiva el tiempo que debes llevarlas puestas.

Una vez has terminado el tratamiento activo de ortodoncia, deberás acudir a revisión transcurridos 1, 3, 6 meses y, posteriormente, cada año. En estas citas, el especialista revisará que la fase de retención está siendo efectiva.

Y no olvides que en caso de que se te despegue un retenedor fijo o se rompa un essix debes acudir de urgencia al ortodoncista. Ésta es la única manera de asegurar que tus dientes mantienen la posición adecuada después del tratamiento de ortodoncia.

Si estás interesado en empezar un tratamiento de ortodoncia con Invisalign o simplemente quieres aclarar alguna duda con respecto al mismo, te invitamos a ponerte en contacto con nosotros a través de nuestra página web o bien llamando al 91 768 18 12.

Descubre nuestra Guía de ortodoncia Invisalign

En esta guía encontrarás una selección de artículos sobre el tratamiento de ortodoncia Invisalign, uno de los favoritos de nuestros…

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Cuándo visitar al ortodoncista

¿Cuándo ir al ortodoncista?

La edad adecuada para tratar las maloclusiones varía según el tipo de alteración y su gravedad. Por lo tanto, es aconsejable consultar al ortodoncista tan pronto se descubra una anomalía. 

De todas formas, se recomienda que, se detecte o no un problema, se lleve a los niños al ortodoncista para hacerles una revisión sobre los siete años de edad, ya que es el momento en el que están erupcionando el grupo de los incisivos y los primeros molares superiores e inferiores definitivos.

En este momento, el crecimiento óseo es muy importante, y es el ortodoncista el que ha de diagnosticar si existe alguna anomalía susceptible de ser corregida de forma precoz. 

Tratamiento temprano en ortodoncia

Si el recambio dental y la oclusión son correctos, el ortodoncista suele hacer revisiones anuales para controlar la correcta erupción dental.

Sin embargo, a estas edades, el ortodoncista puede encontrar alguna alteración que podría beneficiarse del tratamiento temprano, tratamiento interceptivo o de 1ª fase, el cual puede prevenir que se desarrollen problemas más serios y lograr que el tratamiento en una edad mayor sea más corto y efectivo o incluso no precisarlo.

«Una dentición infantil sana, como resultado de una prevención y un tratamiento adecuados, no tan sólo contribuye al desarrollo del niño, sino también a su calidad de vida cuando sea adulto». Dr. Lluís Brunet Llobet, odontólogo pediátrico del Servicio de odontología y ortodoncia del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona.

Frecuentemente, el tratamiento temprano involucra el uso de aparatos ortodóncicos, que pueden ser removibles o fijos, para guiar el crecimiento de huesos en formación y crear un mejor ambiente para la erupción de los dientes permanentes. 

En ciertos casos, el ortodoncista podrá lograr resultados que no serían posibles una vez que la cara y los maxilares hayan terminado de crecer, ya que se realiza un tratamiento ortopédico de éstos. Este tipo de tratamiento se utiliza también para corregir hábitos anormales que pueden interferir en el patrón regular de crecimiento de la cara.

Algunas maloclusiones que surgen de hábitos como el de succión del pulgar pueden corregirse por sí solas al cesar la costumbre

Desafortunadamente, en muchas otras ocasiones se producen maloclusiones que requieren tratamiento ortodóncico, aunque lo sea con aparatos simples. Los tratamientos interceptivos se orientan, por tanto, a la corrección de toda alteración incipiente que, de no tomarse algún tipo de medidas, empeoraría la maloclusión. 

Por lo general, se inicia y se concluye durante la dentición mixta, donde algunos dientes de leche todavía están presentes, sin descartar la posibilidad de una corrección posterior. Ésta fase de tratamiento temprano suele durar unos doce meses. 

Tratamiento correctivo o de segunda fase

Cuando el tratamiento interceptivo no se ha realizado, o bien no ha resultado suficiente por la naturaleza de la maloclusión, entonces es necesario hacer un tratamiento correctivo o de 2ª fase. 

Éste tratamiento se suele iniciar cuando ha finalizado o está a punto de finalizar el recambio dental, lo cual suele coincidir sobre los 10-12 años de edad. 

Para ésta fase se suele utilizar aparatología fija, suele durar entre año y medio y tres años, y suele concluirse cuando la dentición permanente se ha completado, a excepción de los molares del juicio.

El referirnos a una edad ideal para comenzar los tratamientos correctivos, no significa que no puedan iniciarse más avanzada la adolescencia, o bien en edad adulta. Ahora bien, dependiendo de la edad, los tratamientos de ortodoncia tendrán objetivos y resultados diferentes. 

En casos de deformidad esquelética extrema, resulta necesario combinar la ortodoncia con la cirugía maxilofacial. El ortodoncista recomendará entonces a un cirujano para elaborar, conjuntamente, el plan de tratamiento que proceda.

En éste caso se suele iniciar el tratamiento ortodóncico sobre los 16-17 años de edad ya que la cirugía ortognática se debe realizar una vez ha finalizado el crecimiento de los huesos maxilares.

Las citas de mantenimiento ortodóncico no sustituyen las regulares al dentista. El asegurar el resultado del tratamiento dependerá también de la buena higiene de la boca y de los cuidados en casa. 

Recuerda..

Como conclusión se podría decir que para cada paciente que necesita tratamiento ortodóncico hay un tiempo ideal para empezar y lograr los mejores resultados.

El ortodoncista es el especialista que tiene el conocimiento para determinar cuando es el momento ideal para comenzar con su tratamiento de ortodoncia.

Así que, la finalidad de la ortodoncia es lograr la armonía entre los dientes y la cara, y así obtener una buena función masticatoria y sonrisas atractivas y saludables.

El Hospital Sant Joan de Déu Barcelona lleva más de 40 años tratando niños desde el nacimiento hasta los 18 años para la detección precoz de los problemas de maloclusión, solucionar las alteraciones esqueléticas y restablecer el equilibrio morfológico y funcional de la cara y la boca. Para más información, consulta la página web del Servicio de Ortodoncia.

Источник: https://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/cuando-visitar-ortodoncista

Cuándo se necesita una ortodoncia y cuándo es una moda

¿Cuándo ir al ortodoncista?

No se trata sólo de alinear un par de dientes porque están torcidos y se ven feos. La ortodoncia va más allá y persigue corregir problemas en la mordida, la mandíbula o la cara.

Aunque la obsesión de los nuevos tiempos por estar perfectos parece haber desdibujado la línea entre la necesidad de someterse a una ortodoncia y la moda de hacerlo para estar milimétricamente perfectos, el auge de las ortodoncias dentales se debe al avance en los diagnósticos y las nuevas técnicas de tratamiento, así como un incremento de los adultos con ortodoncia.

Qué es la ortodoncia

La Sociedad Española de Ortodoncia y Ortopedia Dentofacial (SEDO) explica que la ortodoncia persigue la normalidad en el paciente, pero no alcanzar lo ideal, es decir, la perfección.

Esto significa que un tratamiento ortodóncico pretende hacer que los pacientes obtengan lo que se considera un crecimiento y desarrollo de sus dientes y maxilares dentro de su propia normalidad, con un ensamblaje “armónico” de todas las piezas.

En general, el tratamiento de ortodoncia utiliza diferentes dispositivos con la finalidad de corregir anomalías de los dientes y los huesos maxilares, obteniendo mejoras en mayor o menor grado -dependiendo del problema y las características del paciente- tanto en la función de los dientes como en el aspecto estético de la cara, así como el estado de las encías.

Como medida preventiva de cualquier alteración, se recomienda visitar al ortodoncista a los 6 años de edad -cuando empiezan a salir los primeros molares definitivos- con el fin de analizar si hacia los 12 años -cuando erupcionen los segundos molares definitivos- todo encajará. En general, el ortodoncista revisará a esas edades cómo se produce el cambio de dientes y la oclusión de los incisivos, así como el contacto que mantienen los dientes horizontal y verticalmente.

En esta etapa temprana, es posible que una radiografía revele la necesidad de colocar en los niños ‘mantenedores de espacio’ para que los molares permanentes no reduzcan el hueco reservado a las piezas dentarias definitivas cuando se caigan los dientes de leche o alteren la relación que deben mantener los dientes para una mordida u oclusión correcta.

También es posible corregir problemas generados por hábitos anormales, como la succión del dedo pulgar, mediante un tratamiento simple de tipo interceptivo, es decir, para evitar que cualquier anomalía incipiente llegue a asentarse. Cuando no se ponen medidas de ortodoncia o éstas no impiden que se desarrolle una mala mordida, la solución está en el tratamiento correctivo mediante aparatos funcionales, fijos o removibles.

Quién necesita una ortodoncia

A rasgos generales, necesitan una ortodoncia todos aquellos que presenten maloclusión de los dientes, puesto que esta anomalía puede impedir una masticación adecuada, la correcta limpieza de los dientes -con consecuencias negativas para la salud dental, como caries, pérdida de dientes, problemas de encías o desgaste del esmalte- o, incluso, generar inseguridad o hacer que los aquejados se sientan cohibidos.

Las maloclusiones o problemas de mordida pueden heredarse o ser la consecuencia de una enfermedad dental, pérdida temprana de los dientes de leche o los permanentes, un accidente o trastornos médicos, entre otras causas.

Por lo tanto, puede darse en los niños, pero también estar presente en los adultos -cuando no han sido tratados durante la infancia o por problemas desarrollados a lo largo de los años, como un accidente o la pérdida de una pieza por una infección, por ejemplo-.

La desalineación de la mordida se clasifica en:

  • Tipo I: aunque los maxilares están correctamente relacionados, las piezas dentarias están adelantadas con respecto al hueso del que nacen. Puede existir apiñamiento de los dientes o no.
  • Tipo II: el maxilar superior está desplazado hacia delante, con los dientes muy adelantados con respecto a su base ósea.
  • Tipo III: la mandíbula ha superado en crecimiento al maxilar de arriba y provoca una mordida cruzada.

Entre los síntomas de una mordida incorrecta están una alineación anormal de los dientes, apariencia anormal de la cara, dificultad o molestia al masticar o morder, problemas en el habla respiración bucal y problemas de articulaciones temporomandibulares (articulaciones que unen la mandíbula con el cráneo).

 Para diagnosticar quién lo necesita y cómo es el tratamiento de ortodoncia que requiere y si debe ir acompañado de extracción de piezas o intervención quirúrgica, hace falta determinar el patrón morfogenético del paciente. Se trata de valorar los problemas de engranaje de los dientes y determinar dónde se origina la deformidad.

Normalmente, el ortodoncista evalúa al paciente mediante un examen clínico, a través de una radiografía panorámica de toda la boca una radiografía lateral de cráneo y gracias a unas fotografías intra y extraorales y unos modelos de yeso de la boca del paciente para registrar cómo es la mordida. No hay límites de edad para la ortodoncia; sólo en algunos movimientos ortopédicos, que únicamente es posible realizar en jóvenes, es mejor practicarlos antes de los 14 años, como es el caso de la expansión del paladar.

Problemas y enfermedades que se tratan con ortodoncia

Entre las alteraciones que necesitan ortodoncia, cabe destacar:

  • Malposición dentaria: se recurre a la ortodoncia cuando la corona de un diente está gravemente desplazada de su posición correcta.
  • Incisivos con mal ángulo: la ortodoncia con dispositivos fijos corrigen el ángulo de los incisivos superiores, inferiores y ambos, en bloque.
  • Pérdida prematura de dientes de leche: como hemos comentado anteriormente, cuando se pierde un molar es posible que se necesite colocar un ‘mantenedor de espacio’ para que el nuevo diente tenga su sitio reservado.
  • Sobremordida: los dientes anteriores de la arcada superior sobrepasan en la mordida más de la mitad de la altura de los dientes inferiores, un problema de maloclusión de tipo II, que puede solucionarse hasta cierto punto con la ortodoncia. Cuando esta alteración es fruto de problemas esqueléticos, debe corregirse en la infancia y la adolescencia (ortodoncia interceptada), porque al llegar a la edad adulta, los brackets modificarán la posición del maxilar sólo parcialmente.
  • Submordida o prognatismo mandibular: los dientes inferiores se extienden excesivamente hacia delante o bien los superiores se posicionan muy hacia atrás o hay adelantamiento de la mandíbula inferior. Se puede corregir con un expansor que se fija a la mandíbula superior para expandirla y se va ensanchando a medida que crece la mandíbula. En ocasiones se emplea una máscara facial anti prognatismo colocada alrededor de la cabeza para aplicar una fuerza en la mandíbula inferior que la va reubicando en su sitio o una mentonera alrededor de la cabeza que ejerce fuerza en la barbilla para recolocarla en su posición ideal.
  • Mordida cruzada: esta alteración en la que uno o varios de los dientes de la arcada superior quedan por detrás de los inferiores al morder es fácil de corregir en niños con un expansor fijado sobre el paladar y que se va ensanchado progresivamente cada día mediante una llave hasta que el hueso se fija. En los adultos, puede ser necesario ayudar a esta ortodoncia con una cirugía correctora.
  • Mordida abierta: cuando los dientes superiores e inferiores no se solapan y queda un hueco entre ellos al morder, se puede usar un expansor en niños como medida preventiva; aparatos y brackets en los adolescentes, pero se suele recurrir a la cirugía en el caso de los adultos.
  • Dientes rotados: la ortodoncia consigue hacer movimientos de rotación para ubicar de manera precisa el diente.
  • Línea media desplazada: se suelen emplear los brackets para hacer coincidir la línea media de los dientes superiores con la línea media de los inferiores.
  • Espacio excesivo entre los dientes: los aparatos de ortodoncia fijos consiguen cerrar espacios moviendo en bloque todo el diente (corona y raíz).
  • Apiñamiento de los dientes: se trata de una cuestión más estética, para la cual es posible utilizar la ortodoncia con el fin de ubicar los dientes o dar a la forma de la cara una posición más normal.
  • Problemas con el habla: los dispositivos de ortodoncia pueden solucionar problemas con el habla -es decir, dificultad para pronunciar ciertos fonemas correctamente- ocasionados por proyección de la mandíbula, mordida abierta, protrusión de los incisivos superiores, sobremordida horizontal, ausencia de molares superiores permanentes o deglución atípica.
  • Respiración por la boca: una placa vestibular que impida al paciente respirar por la boca puede resultar de gran ayuda en el tratamiento determinado por un otorrinolaringólogo para estos casos.
  • Apnea del sueño: hay algunas ocasiones en las que este trastorno es fruto de una alteración de la oclusión cuando el desarrollo de la mandíbula inferior no ha sido normal, por lo que el uso de la ortodoncia para arreglar la mordida puede ayudar en este trastorno.
  • Problemas de articulación de la mandíbula: en ocasiones puede resultar útil el uso de protectores bucales o de la mordida, también conocidos como férulas o aparatos. Su efectividad varía mucho entre los pacientes aquejados de trastornos de los músculos y la articulación temporomandibular, los cuales afectan a las articulaciones y los músculos de la masticación que conectan la mandíbula inferior al cráneo. Sus síntomas son dificultad o molestia al morder o masticar; chasquido o chirrido al abrir o cerrar la boca; dolor facial sordo en la cara; dolores de cabeza y oído o sensibilidad o bloqueo de la mandíbula.

Источник: https://muysaludable.sanitas.es/salud/dental/la-ortodoncia-moda-o-necesidad/

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