¿Cuándo puede un bebé comer fresas?

18 meses-Fresas y patatas fritas

¿Cuándo puede un bebé comer fresas?

A los 18 meses, el niño puede compartir la comida familiar casi por completo. Para que tenga una alimentación equilibrada, su menú debería asemejarse al que te señalamos. Ya maneja con soltura la cuchara y el tenedor y bebe de un vaso. Para comer solito sólo necesita lo que no siempre se le da: tiempo. Si notas que tu bebé come menos que antes, te explicamos por qué.

Estos son los alimentos nuevos en la dieta de un bebé de 18 meses:

ALIMENTOS CON CONTENIDO EN NITRATOS

Las espinacas, los nabos y la remolacha le han sido vetados hasta ahora por su contenido en nitratos. A partir de los 18 meses, su organismo ya puede metabolizarlos.

FRUTOS ALERGÉNICAS

La fruta roja, los melocotones, el melón puede provocar problemas de alergia en los bebés muy pequeños sobre todo si hay antecedentes familiares. A partir de los 18 meses, los riesgos se alejan.

FRITOS

Ahora, puede tomar patatas o pescado frito pero siempre con moderación por su alto contenido en grasa.

ALIMENTOS CON MUCHA FIBRA

Ya no hace falta triturar las legumbres. Puede, por ejemplo, tomar lentejas enteras con vegetales cortados en trocitos: calabacín, zanahoria, puerro…  También garbanzos machacados con un tenedor. La pasta y el arroz integrales son otra opción. 

Aquí, encontrarás sabrosas recetas para niños con legumbres.

AUN TIENEN QUE ESPERAR

  • Hasta los 2 años: los embutidos, los quesos grasos, los mariscos y los calamares.
  • Hasta los 4 años: los  frutos secos por el riesgo de atragantamientos.
  • Siempre con mucha moderación: los dulces, caramelos, refrescos por su contenido en azúcar, los snacks y bollería industrial por su contenido en grasa.

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Tu bebé de 1 año está preparado para compartir la comida familiar pero cocinada con poca grasa y con la sal y el azúcar bajo mínimos.  Sus menús se asemejarán a los que te señalamos aquí. Conviene que su  comida tenga trocitos para que empiece a masticar. Esta son las novedades del mes:

VERDURAS CRUDAS

Empieza por el tomate y la zanahoria. Puedes añadir lechuga si la come bien.

Cómo se las doy: bien lavadas y sin piel, en pequeños trozos, en tiritas o ralladas y aliñadas con aceite de oliva o bien añadidas al puré, antes de triturarlo.

Con qué frecuencia: de vez en cuando.

Qué le aportan: vitaminas, antioxidantes y fibra.

LEGUMBRES SECAS

Lentejas, garbanzos o judías machacadas.

Cómo se las doy: en sustitución de la carne, el pescado o el huevo, cocinadas con verduras y arroz y trituradas. Cantidad aconsejada: 30 g en seco.

Con qué frecuencia: 1 o 2 veces a la semana.

Qué le aportan: proteínas de buena calidad, vitaminas, minerales y fibra.

YOGUR Y LECHE DE VACA

Aunque su organismo tolera la leche de vaca normal, los productos lácteos especiales para bebés y la leche d e crecimiento son lo más adecuado a sus necesidades.

Cómo se los doy: mezclado con sus purés o de postre en batidos o revueltos con fruta.

Con qué frecuencia: a diario y en todas sus comidas. En total, debe tomar al menos medio litro de leche o derivados al día.

Qué le aportan: proteínas de buena calidad, calcio y vitaminas.

Descubre cómo hacer ricos yogures caseros. 

SAL, AZÚCAR Y MIEL

Con un año, el bebé ya puede tomar miel. La sal ha de ser yodada. 

Cómo se los doy: siempre en muy poca cantidad tanto la sal como el azúcar y la miel que se puede añadir a una compota de fruta algo ácida, un zumo o un batido.

Qué le aportan: mejoran el sabor. La miel y el azúcar le aportan energía.

LOS ALIMENTOS QUE YA PUEDE TOMAR:

  • El jamón serrano y las carnes más grasas como el cerdo y el cordero.

LOS ALIMENTOS QUE DEBEN ESPERAR:

  • Hasta los 18 meses: la col y la coliflor, la cebolla, el ajo y los espárragos por su sabor fuerte. Las espinacas, los nabos y la remolacha por su alto contenido en nitratos. La fruta roja porque es alergénica. La pasta y el arroz integrales y las legumbres enteras por su exceso de fibra. Los fritos por su contenido en grasa.
  • Hasta los 2 años: los embutidos, los quesos grasos, los mariscos y los calamares.
  • Hasta los 4 años: los frutos secos por el riesgo de atragantamientos.
  • Retrasa el tiempo que puedas y siempre bajo control: los dulces, caramelos, refrescos por su contenido en azúcar, los snacks y bollería industrial por su contenido en grasa.

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Con 11 meses, tu bebé ya puede comer muchos tipos de carne magra y la mayoría de frutas y verduras Sus menús se parecen al que te señalamos aquí.

Si tienes la precaución de variar su dieta, le gustará probar nuevos sabores. Esto es una gran ventaja porque si come de todo, tendrá una alimentación rica en nutrientes y equilibrada.

El alimento estrella del mes es el queso rallado.

QUESO RALLADO

A quesito y queso fresco, se suma el queso de pasta más dura como el gruyère. Elige el más suave y con poco contenido en grasa.

Cómo se lo doy: Añade queso rallado a su puré, la sopa, el arroz o la pasta. Dale a chupar trocitos de queso de loncha para que se entretenga.

Qué le aportan: proteínas de buena calidad, calcio y vitaminas.

Deben esperar: los quesos curados hasta los 18 meses.

LOS ALIMENTOS QUE YA PUEDE TOMAR

  • Carnes magras y pescado blanco.
  • La mayoría de las hortalizas y verduras, legumbres tiernas.
  • La fruta excepto la más alergénica como fruta tropical, fresa, melocotón y melón.
  • Papilla de cereales, pan, arroz, pasta, aceite de oliva, yema de huevo cocido.

OTROS ALIMENTOS QUE DEBEN ESPERAR:

  • Leche de vaca: en teoría, la puede tomar a partir del año pero la leche de crecimiento es la más adaptada a sus necesidades nutritivas. Se recomienda hasta los 18 meses.
  • Hasta los 18 meses: la col y la coliflor, la cebolla, el ajo y los espárragos por su sabor fuerte. Las espinacas, los nabos y la remolacha por su alto contenido en nitratos. La fruta roja y la fruta tropical porque son alergénicas. La pasta y el arroz integrales y las legumbres enteras por su exceso de fibra. Los fritos por su contenido en grasa.
  • Hasta los 2 años: los embutidos, los quesos grasos, los mariscos y los calamares.
  • Hasta los 4 años: los  frutos secos por el riesgo de atragantamientos.
  • Retrasa el tiempo que puedas y siempre bajo control: los dulces, caramelos, refrescos por su contenido en azúcar, los snacks y bollería industrial por su contenido en grasa.

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Источник: https://www.guiadelnino.com/alimentacion/calendario-de-los-nuevos-alimentos/18-meses-fresas-y-patatas-fritas

Alimentación complementaria: la fruta

¿Cuándo puede un bebé comer fresas?

La fruta es un alimento rico en fibra, vitaminas, minerales y azucares. Lo ideal es que la fruta que coman nuestros hijos sea fresca, ni envasada, ni en polvo.

A partir de los seis meses pueden empezar a comer todas las frutas, incluso fresas y aquellas que se consideran más alergénicas, y que conocemos como «frutas de pelo», como el melocotón.

Igual que comentara hace unos días con las verduras y las hortalizas, la fruta se debería ofrecer siempre detrás de una toma de leche o entre tomas, para no perjudicar el aporte de leche, más importante que la fruta hasta los 12 meses tanto a nivel nutricional como a nivel calórico.

¿Juntas o separadas?

Se suele “pautar” una papilla multifrutas (un trozo de plátano, un trozo de manzana, un trozo de pera y un chorrito de zumo de una naranja), sin embargo el sabor de esta papilla suele ser poco aceptado por los bebés (y por los adultos… yo no me lo comería).

Lo ideal de inicio es ofrecerlas por separado para reconocer posibles alergias e intolerancias y, una vez toleradas, juntarlas si se quiere, aunque no hay un motivo real para juntarlas.

Es lo mismo comer cada día un trocito de cada fruta que comer el lunes plátano, el martes manzana y el miércoles pera. De hecho es la manera de otorgar un sabor definido a cada una de ellas (el plátano sabe a plátano, la manzana sabe a manzana…), un color y una textura.

En el momento que las mezclamos la fruta sabe a “algo raro”, tiene un color extraño y una textura papillosa. Como los adultos no comemos la fruta así, lo más lógico es no acostumbrarles a que coman fruta de esta manera (lo más probable además es que a los 4 o 5 años, si nos piden la fruta así, nos enfademos con ellos por no comerla a bocaos y de una en una).

Por otro lado, coger un trocito de cada pieza de fruta supone abrir cuatro frutas diarias, que multiplicado por siete días supone abrir 28 frutas semanales que, o nos comeremos los papás o las tiraremos a la basura (o ambas cosas) y no sé vosotros, pero mi economía familiar no me permite gastar tanto dinero en fruta (y aunque me lo pudiera permitir no creo que comiera tanta fruta ni me gusta tirarla).

Si en cambio les damos un poco de una fruta cada día, son 7 las piezas que abrimos y nuestro cuerpo y nuestro bolsillo nos agradecerán el gesto (y nuestro hijo también, claro, que podrá conocer cada fruta según sus características).

No debemos añadir alimentos dulces

Soy consciente que durante mucho tiempo a la fruta se le añadía una galleta o algo similar para cambiarle el sabor y que nos la comiéramos. Supongo que entonces sí nos las comíamos, pero conozco a pocos adultos que realmente coman fruta a diario. Quizás el invento no salió del todo bien.

No se deben añadir galletas, azúcar ni leche condensada. Hay algunas frutas que por su sabor o textura son rechazadas de inicio pero que con el tiempo son aceptadas, paciencia, poco a poco.

Añadiendo elementos dulces se engaña al paladar y se promueve la preferencia hacia los alimentos dulces (los bebés ya tienen esa preferencia innata y es preferible no potenciarla). Si lo hacemos, el día de mañana nos dirán: “mamá, papá, yo no quiero fruta, yo quiero galletas, que esta fruta no sabe a galletas”.

¿Comiendo papilla de frutas cogerán más peso?

Al igual que las verduras y hortalizas la fruta tiene pocas calorías y por eso se recomienda ofrecer otros alimentos en el mismo momento. De esta manera, además, se absorbe mejor el hierro de los otros alimentos (carnes, legumbres).

La manzana tiene 52 Kcal por cada 100 gramos, la pera 59, la naranja 54 y el plátano 90. Recomendar la fruta en sustitución de leche para que engorde puede producir el efecto contrario (leche materna: 70 Kcal).

Cómo prepararla

La fruta puede triturarse para hacer un papilla, pero también puede ofrecerse de la que estemos comiendo nosotros:

  • La manzana o la pera puede darse rallada o cortada en rodajas finitas. La pera madura puede darse también en trozos para que sea cada bebé quien la coja en sus manos, ya que prácticamente se deshace en la boca.
  • El plátano, entero o aplastado con el tenedor.
  • La naranja o mandarina puede ofrecerse en gajos que podemos cortar por la mitad, para que el niño lo chupe.
  • La ciruela se puede cortar en trozos grandes.
  • Los yogures de fruta no son fruta

    Hay madres que ofrecen a sus hijos yogures de fresa, plátano, etc. para que sus hijos coman fruta. Es un error, los yogures de sabores no llevan fruta y además se aconseja no darles yogures hasta los 9-10 meses, y entonces ofrecer yogur natural.

    ¿Y si le doy un zumo?

    Los zumos de frutas recién exprimidas conservan muchos nutrientes pero pierden la fibra de la pieza de fruta. Con esto quiero decir que sí pueden tomar zumo, porque no son veneno, pero se pierde un poco la gracia al aportar menos beneficios y provocar algunos riesgos.

    Al ser líquidos lo probable es que acaben tomando de más, por eso deben ofrecerse en pocas cantidades para no desplazar a la leche materna.

    Tienen un alto potencial cariógeno (producir caries) por lo que se desaconsejan entre comidas y NUNCA deben darse en biberón (quedarían demasiado tiempo en contacto con los dientes).

    En caso de que se le vaya a dar se recomienda un máximo de 120-180 ml de zumo al día hasta los seis años, repito, años. Esto equivale a medio vaso o un poco más. De esto se concluye que los niños no necesitan tomar zumo, sino comer fruta.

    El motivo de estas restricciones es que los zumos aportan calorías y por lo tanto energía, sin embargo estas calorías provienen de carbohidratos y azúcares y llenan el estómago sin aportar grasas ni proteínas y constituyendo una dieta poco equilibrada.

    El consumo excesivo de zumos está considerado como un factor favorecedor de la obesidad infantil (sobretodo si son envasados).

    El zumo, mejor natural que envasado

    Los envasados llevan dosis altas de edulcorantes como la fructosa o el sorbitol que no se absorben y pueden producir síntomas gastrointestinales como diarreas o dolor abdominal. Como consecuencia los niños pueden estar más inquietos y nerviosos.

    Los zumos naturales mantienen buena parte de las vitaminas de la fruta y no comportan riesgos si se toman con moderación.

    ¿Cuánta fruta tienen que comer?

    Es habitual que los bebés empiecen comiendo bastante cantidad y que poco a poco vayan comiendo cada vez menos fruta, aunque también es habitual que muchos empiecen comiendo poco y sigan comiendo poco.

    La cantidad que debemos preparar nos la dirán ellos mismos.

    Ya hablamos largo y tendido sobre ello en otras entradas, así que no me extenderé demasiado: por respeto hacia sus gustos y sus ganas de comer, y para que aprendan poco a poco y vayan aceptando las novedades según sus ritmos, les daremos hasta el momento en que cierren la boca o giren la cara. Si les obligamos podemos conseguir que odien la fruta, y no es ese el objetivo.

    Fotos | Flickr (skippyjon), Flickr (Upsilon Andromedae), Flickr (Jeroen Kransen)
    En Bebés y más | Frutas de verano: características y recomendaciones, Papilla de fruta: cuestión de paciencia, Frutas adecuadas para los más pequeños

    Источник: https://www.bebesymas.com/alimentacion-para-bebes-y-ninos/alimentacion-complementaria-la-fruta

    17 alimentos prohibidos para menores de un año | Revista Ahora Mamá

    ¿Cuándo puede un bebé comer fresas?

    Hay muchos alimentos que tu bebé no debe comer hasta que tenga cierta edad, por distintas razones. Algunos pueden ocasionarle alergia. Con otros, puede atragantarse y sufrir una obstrucción de la vía respiratoria. Aquí te los enumeramos y te explicamos, en cada caso, cuáles son los alimentos prohibidos para bebés menores de un año.

    1. Leche de vaca

    Si tu hijo debe complementar la lactancia con un biberón, jamás debés darle leche de vaca antes del año de vida. ¿Por qué? Debido a que la mucosa del intestino del recién nacido es aún inmadura, y la leche de vaca -que tiene alto contenido de proteínas- puede sensibilizarlo y ocasionarle reacciones alérgicas.

    Además, a los niños menores de 12 meses, la leche entera, de vaca o de otros animales (cabra, oveja), puede provocarles una pérdida de glóbulos rojos en el intestino, y esta es una de las causas de anemia en los lactantes.

    Recién cuando tenga más de un año podrá tomar leche de vaca entera, y a partir de los 2 años, parcialmente descremada.

    2 y 3. Frutillas y kiwi

    Dos frutas riquísimas, que además aportan gran cantidad de vitaminas y minerales. Sin embargo, no son aptas para bebés de menos de 12 meses, porque pueden provocar alergia, especialmente a los niños susceptibles o con antecedentes familiares de alergia. Luego del año, podrá comerlas sin riesgo.

    4. Espinaca

    Se aconseja no incorporarla hasta el año de edad, debido a su alto contenido de nitrato, peligroso para el bebé.

    Durante los primeros meses de vida, el estómago no produce suficiente cantidad de ácido, y eso favorece el asentamiento de bacterias en el tramo superior del intestino delgado. Estas bacterias pueden convertir los nitratos de las verduras en nitritos, que resultan sumamente nocivos para la salud.

    ¿Por qué? Debido a que transforman la hemoglobina -una proteína de la sangre encargada de llevar oxígeno a los pulmones- en metahemoglobina, sustancia que provoca dificultades para respirar.

    Los más perjudicados por esta complicación, llamada metahemoglobinemia, son los bebés menores de seis meses, dado que su organismo aún carece de las enzimas esenciales para revertir el proceso.

    5. Pescados y mariscos

    El pescado es un alimento muy saludable, rico en proteínas de alta calidad, lípidos insaturados, ácidos grasos de la serie omega 3, vitaminas, sales minerales (yodo, calcio, fósforo y magnesio) y purinas. Pero a los chicos susceptibles puede provocarles alergia, igual que los mariscos. Por eso, ofrecéselo recién a partir del año de edad.

    6. Clara de huevo

    Podés utilizar la yema en preparaciones cocidas a partir de los nueve meses, pero la clara debe incorporarse recién después del año: por su alto contenido de albúmina y otras proteínas, puede causar alergia a los niños propensos.

    7. Verduras de hoja crudas

    Fuentes de fibra sin igual, justamente aquí radica la recomendación de no dárselas antes del año: más de 5 gramos de fibra por día pueden interferir en la absorción de zinc, hierro y otros minerales. Por lo tanto, podrá comerlas recién a partir de los 12 meses.

    Siempre que prepares ensaladas de hojas u otros alimentos crudos, tené la precaución de lavarlos cuidadosamente y repetidas veces bajo el chorro de la canilla, sin sumergirlos. Esta es una de las medidas básicas para prevenir enfermedades que se transmiten por medio de los alimentos.

    8. Embutidos

    No es aconsejable ofrecer estos chorizo y morcilla -dos clásicos de la parrilla argentina. a un bebé de menos de un año.
    La morcilla es uno de los alimentos más ricos en hierro y aporta tantos nutrientes como la carne, pero recién podrá comerla a partir de los 12 meses, siempre bien cocida, quitando la piel y las partes duras.

    Cuando compres este tipo de embutidos, tené en cuenta el origen: elegí solamente productos que vengan con el rotulado nutricional reglamentario, donde se especifiquen los datos del establecimiento productor (RNE). Es la única manera de asegurarte de que fueron sometidos a los correspondientes controles bromatológicos.

    10. Tomate

    Rico en agua, potasio, magnesio, vitaminas C, B1, B2 y B5 y carotenoides, como el licopeno (pigmento que le otorga su característico color rojo), el tomate pertenece al grupo de alimentos que pueden provocar alergia a los chicos susceptibles. Por lo tanto, no se lo ofrezcas hasta que tu hijo tenga un año.

    11. Uvas enteras

    Son ricas en hidratos de carbono, magnesio, fósforo, potasio, carotenos y vitaminas C, del grupo B y ácido fólico. Sin embargo, por su forma y tamaño pueden ocasionarle atragantamientos. Podés dárselas, pero en trocitos, sin piel y sin semillas. Recién a partir de los 3 años podrá comerlas enteras.

    Algo similar ocurre con la manzana en trozos. Fuente de fibra, vitamina C, B1, B2 y B6, así como de potasio y fósforo, tu bebé puede comerla a partir de los 6 meses, pero únicamente rallada o cocida. Hasta los 3 años, no le des manzana (ni ningún alimento duro) en pedazos porque puede atragantarse.

    12. Miel

    Es uno de los alimentos más saludables de la naturaleza.

    Pero los niños menores de un año no deben siquiera probarla, porque puede provocarles botulismo, una enfermedad neurológica grave causada por la acción de una toxina que “fabrica” el Clostridium botulinum.

    La miel puede contener esporas de este microorganismo, que al ingresar en el intestino aún inmaduro del lactante liberan la toxina que desencadena la enfermedad.

    El espectro de gravedad del botulismo infantil va desde formas leves a fulminantes y mortales. Por eso, jamás le ofrezcas miel, ni siquiera en el chupete. Esperá a que tenga por lo menos un año: recién en ese momento puede empezar a comerla. Hasta los 12 meses: prohibido.

    13. Alimentos muy pegajosos

    El mantecol, el nutella, los malvaviscos (marshmallows) o el dulce de leche, debido a su consistencia, pueden quedar pegados en la faringe y hacer que el bebé se atragante. No le ofrezcas hasta que sea más grande.

    14. Frutos secos

    Las frutas secas son ricas en energía, ácidos grasos, vitaminas del complejo B, fósforo, hierro, cobre, potasio y proteínas. Pero no se las des a tu bebé hasta pasados los 3 o 4 años, porque no solo corre peligro de atragantarse sino que además pueden provocarle alergia y cólicos.

    15. Chocolate

    Es exquisito y aporta gran cantidad de energía, grasa y proteínas. Sin embargo, tu bebé deberá esperar al año para disfrutarlo, porque si tiene la predisposición, puede provocarle reacciones alérgicas.

    16. Caramelos duros, chupetines y chicles

    Hay que tener en cuenta que poseen un elevado contenido de azúcares que aportan solo calorías “vacías”, carentes de nutrientes. Por lo tanto, incluso los más grandecitos deben comerlos con mucha moderación. Pero lo más importante, los niños no deben comerlos hasta los 3 o 4 años, debido al riesgo de atragantamiento.

    17. Pochoclo

    A diferencia de las golosinas, el pochoclo es fuente de hidratos de carbono y no contiene grasas de mala calidad ni sal o azúcar en exceso. Sin embargo, es sumamente peligroso hasta después de los 3 años, porque el pequeño puede atragantarse con suma facilidad.

    Asesoró: Dra. Mariana Moretti – Médica Pediatra y Especialista en Nutrición.

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    Источник: https://ahoramama.com.ar/los-alimentos-prohibidos-para-bebes-menores-de-un-ano/

    Embarazo y niños
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