Cuándo quitar los pañales

Cuándo comenzar la retirada del pañal

Cuándo quitar los pañales

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Jaime tiene 2 años y nueve meses.

Es un niño que ya sabe caminar largas distancias solo y a veces incluso corre, juega durante periodos de tiempo con independencia (por fin empieza a dejar ir a su malamadre sola al baño), come de todo (o podría hacerlo si quisiera), ya se hace entender con frases cortas o palabras unidas, puede lavarse solo las manos y secárselas, ayuda a vestirse y desvestirse y un largo etcétera que nos muestran un cambio de bebé a niño más que evidente. Su independencia es cada vez mayor. Se enfada cuando no consigue algo y tiene estrategias para tratar de conseguirlo todo. Empieza a ser un niño que no necesita la supervisión constante de su malamadre y esto es algo que marca un antes y un después en su desarrollo.

Además Jaime se muestra molesto cuando tiene el pañal sucio y tiene interés y curiosidad cuando sus padres van al baño.

Por lo tanto, ¿qué es lo que nos está mostrando Jaime? 

Pues sí malasmadres, Jaime podría ser cualquiera de vuestros buenoshijos de dos o tres años y lo que está mostrando son signos de madurez y autonomía personal.

¡Despertemos! Ya no tenemos un bebé con nosotros. Será aún muy dependiente en muchos aspectos, pero ya hay muchas cosas que puede hacer solo (¡no desaprovechemos la ocasión!) y necesita sentir que puede y está acompañado en este cambio evolutivo.

Así que es en este momento donde podemos empezar a plantearnos la retirada del pañal.

Mucha gente suele esperar al verano, ya que es una época donde el buenhijo va con menos ropa y si hay escapes (que casi seguro que los habrá), no es tan molesto como en invierno con el frío. Aquí cada uno tiene que decidir cuál es el momento idóneo para su hijo o hija, ya que este hito es meditativo, y no depende de nada más que de la madurez del niño o la niña.

El hecho de poder controlar o no los esfiínteres, es una cuestión de madurez muscular, neurológica y emocional. No consiste en un entrenamiento para alcanzar un aprendizaje, sino en una cuestión madurativa.

Signos que muestran cuándo empezar con la operación pañal

Cada niño o niña tiene su momento adecuado para dejar el pañal y sobre todo, debemos ser flexibles e invertir el tiempo necesario para acompañar su proceso:

  • La primera señal que veremos en el buenhijo o la buenahija, es que tiene curiosidad por ver lo que hacen sus padres al entrar al baño. Debemos permitir que nos acompañen y observen, favoreciendo así su curiosidad y la imitación. Quieren copiar a su malamadre o a su buenpadre porque son sus ejemplos y referentes a seguir. De este modo, cuando nuestro hijo o hija se acerque a ver qué hacemos en el baño, veremos cómo trata de bajarse el pantalón, de mirar qué hay dentro del WC, de curiosear un poco todo lo que rodea a este aprendizaje y debemos permitirlo. Hablar de cacas y pises debe ser algo natural.
  • Observaremos cómo nuestra hija o hijo comienza a sentirse interesado por sentarse en el váter o quitarse el pañal. Para ello nos haremos con un orinal básico, sin sonidos ni luces, ya que a veces acaban asustando a los niños en lugar del efecto contrario. También hay reductores para el WC del adulto, pero para empezar mejor emplear el orinal, ya que es más accesible para ellos solitos y favorece una postura adecuada para ir al baño, con las piernas apoyadas y las rodillas por encima de la cintura.
  • La tercera señal es ver si tiene unos horarios más o menos fijos de hacer caca y pis, ya que suele tener el pañal más mojado a ciertas horas. Esto nos va a ayudar mucho a la hora de acompañarle en el proceso.
  • Una buena señal es que verbalice si se ha hecho caca, si se siente manchado o tiene ganas de hacerlo. Esto evidencia su interés por el tema.
  • Es el niño o la niña quien decide el momento exacto para empezar con el proceso, queriendo por ejemplo llevar braga-pañal, mostrándose receptivo y contento con el proceso o proponiéndolo. No debe ser forzado ni obligado a ello en ningún caso.

Tras ver estos signos podemos comenzar nuestro proceso para acompañar la retirada del pañal: 

  1. Este proceso dura mucho tiempo, y es normal y natural que existan escapes y haya idas y venidas.
  2. Nuestro papel como adultos es acompañar y dejar al niño o la niña que fluya según su madurez.
  3. No se puede forzar ni presionar para adquirir este hito del desarrollo, ya que no depende de un entrenamiento ni una educación, sino de la madurez del aparato urinario y del desarrollo cerebral.

Por dónde empezar

Debemos respetar el ritmo de cada uno, ya que habrá quien de un día para otro no quiera el pañal, y quien avance algunos días y otros coja impulso de nuevo para poder seguir avanzando.

Muchos niños y niñas empiezan por la caca, ya que les molesta más llevar el pañal sucio y suelen hacerla casi siempre a la misma hora.

Lo mejor es comprar pañales tipo braga, que se pueden subir y bajar fácilmente por ellos mismos, y así favorecemos su autonomía personal.

Podemos acompañarles al baño e invitarles a que se sienten en el orinal en las horas que habitualmente hacen caca o al despertarnos por la mañana y antes de acostarnos, o en el horario que nosotros creamos más adecuado, pero siempre a través de la motivación y la invitación. Si no quiere o rechaza la idea, no mostraremos enfado, ni chantajes, ni frustración. Se trata de animar y motivar al proceso natural que él o ella ha querido comenzar.

Según vayamos viendo avances, podemos proponerle comprar juntos braguitas o calzoncillos que le gusten, para que los cambie por los pañales, si así lo desea.

Se trata de llevar a cabo un proceso de cambio en el que el niño o la niña es protagonista, y sus necesidades son las que se tienen en cuenta en todo momento, sin mostrar presión, condicionantes o enfado ante la ausencia de logros.

Siempre que lo necesitemos, podremos volver hacia atrás e incluso volver a poner el pañal si lo necesita o así lo desea, ya que buscamos la comodidad del pequeño, que se sienta cómodo y a gusto dentro de este cambio tan grande.

Si vemos que tiene mucho interés, cuando veamos señales de inquietud, movimientos o que se toca cerca del pañal, podemos recordarle que si quiere podemos acompañarle al baño para ir al orinal, o si necesita puede pedirnos ir al baño cuando quiera.

A veces llegará a tiempo, otras se hará pis mientras juega, y otras avisará una vez lo haya hecho, y nuestra actitud siempre debe ser la misma, acompañamiento y mostrarnos presentes y cercanos en el proceso, sin juicio ni presión.

Sé que puede resultar complejo, y que supondrá un esfuerzo para todos, ya que habrá que limpiar mucho, o salir con el orinal si vamos a comer por ahí, o ir cargados de ropa de cambio, pero si acompañamos el proceso de una forma natural y respetuosa, esperando a las señales del niño o la niña y el momento adecuado, en pocas semanas nuestra hija o nuestro hijo habrá dejado el pañal de una manera feliz y segura, sintiéndose autónomo, capaz y orgulloso de sí mismo.

Debemos tener en cuenta que también puede haber días mejores y peores, y que se trata sobre todo de conocer las necesidades y las emociones del niño y la niña, sin presión.

Las frases del estilo “el pañal es de bebés”, “los mayores no se hacen pis encima” o “vaya cochino que te has hecho caca”, no ayudan a motivar a los niños y a las niñas en su proceso. Debemos evitar el juicio, es decir, no emplear ni el castigo ni el premio. Solo acompañar y mostrarnos disponibles.

El pañal de la noche y de las siestas suele ir retirándose más adelante.

Una vez alcanzada la madurez para controlar esfinteres diurnos, poco a poco iremos viendo que durante las siestas se despierta con el pañal seco, y será ahí cuando podamos ofrecerle quitarlo. Y lo mismo sucede con el pañal nocturno. Aunque éste es normal que se mantenga mucho más tiempo, incluso algún año más.

Lo mejor es mostrar mucha empatía y amor, como en toda etapa e hito del desarrollo.

¿Y si en el cole no le dejan ir con pañal en septiembre?

Yo siempre propongo lo mismo: buscar profesionales más empáticos, centros educativos que se centren en las necesidades reales de los niños y las niñas de 2 y 3 años y sobre todo tener en cuenta que no nos pueden obligar a ello ya que no viene recogido en ninguna Ley de educación.

  • Podéis encontrar mucha información al respecto AQUÍ.

¿Y tú malamadre cómo llevaste la retirada del pañal de tu buenhijo?, ¿en qué fase te encuentras ahora mismo?, ¿qué complicaciones encuentras en el proceso?

Источник: https://clubdemalasmadres.com/cuando-retirada-panal/

Cómo quitar el pañal en poco tiempo

Cuándo quitar los pañales

Como para todos los hitos de desarrollo, saber cuándo ha llegado el momento de quitar el pañal al niño dependerá de la evolución individual del niño y de los hábitos específicos del ambiente familiar.

El éxito de la operación es tanto más fácil y rápido cuanto más tranquilo es el ambiente en el que se desarrolla, sin excesos ni rigidez.

Para ayudarte, en este artículo, encontrarás toda la información sobre cómo quitar el pañal al niño, cuándo es el mejor momento y trucos fáciles y eficaces para conseguirlo en el menor tiempo posible.

Cuándo es el mejor momento para quitar el pañal

La edad en la que el niño desarrolla las condiciones necesarias para aprender a controlar los estímulos es alrededor de los 20 meses, cuando el control de los esfínteres anales y vesicales coincide con la maduración de la musculatura voluntaria.

También existen otros indicadores para saber cuándo es el momento para quitar el pañal: si el niño es capaz de subir y bajar escaleras, si sabe apilar, al menos, tres cubos, si sabe empuñar un lápiz o si puede coger objetos pequeños.

Al principio, el orinal le parecerá un juguete, un objeto desconocido para explorar, hasta que se convierta en un hábito y el niño tome conciencia, poco a poco, de que puede controlar el estímulo.

(Te interesa: Desarrollo del bebé, mes a mes)

Cómo comportarnos a la hora de quitar el pañal

También hay que tener en cuenta los aspectos psicológicos de esta nueva conquista.

La capacidad de control de la caca y del pipí también depende de la intensa sensación de placer que el niño experimenta en la fase de expulsión y de retención.

Esta es la etapa en la que, por primera vez, percibe que se está produciendo una actividad interna en su cuerpo, y se siente orgulloso de sus productos y de su capacidad para controlarlos.

En este proceso, será determinante la actitud del adulto, que deberá mostrarse paciente y equilibrado. Nada de excesos ni de triunfalismos ante la tan esperada producción. Tampoco hay que mostrar disgusto hacia la caca. Sólo hay que alentar el proceso «creativo» con cariño, sin apresurarse a eliminarlo con repulsión.

Cómo quitar el pañal: 7 trucos eficaces

A continuación, te detallamos 7 trucos infalibles que te harán más fácil el paso del pañal al orinal. ¡Toma nota!

1. Elige un orinal de colores

Si quieres que tu peque no se resista a sentarse en el orinal, adquiere uno que sea muy llamativo y que tenga muchos colores. Elige, también, uno que tenga una forma original.

Por ejemplo, un orinal en forma de moto, o bien en forma de coche, simulando un trono de rey o de princesa, etc.

El niño los aceptará como si fueran juguetes y es la forma más fácil de que se familiarice con este objeto.

2. Mejor, con ropa práctica

Al principio, el pequeño se sentará en el orinal cada dos por tres. Por ello, lo ideal es vestirle con ropa que resulta muy práctica y fácil de poner y de quitar. De lo contrario, el niño podría sufrir pequeños escapes y frustrarse. Por tanto, lo ideal es elegir faldas, vestidos y pantalones de goma elástica que se puedan subir y bajar fácilmente.

Quitadle el pañal gradualmente y dejadle solo con las braguitas, al principio solo durante un par de horas al día, señalando el hecho de que el pañal es incómodo y que limita su libertad de movimiento.

3. Dale ejemplo

Los niños imitan todo lo que ven hacer a los mayores, y más cuando se trate de sus padres. Por tanto, debes darle ejemplo para ayudarle a aprender. Permitir que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales es la forma de que él también quiera hacerlo.

Unos 15 días antes de quitar el pañal al niño y proponerle el orinal, es importante hacer que el niño sea consciente de sus funciones intestinales, subrayando el hecho con palabras cada vez que le cambias el pañal: «Juan, te has hecho caca». «Mira cómo hacen caca papá y mamá. Estos comentarios regulares empezarán a atraer la atención del pequeño sobre lo que su cuerpo produce.

4. No insistas

El paso del pañal al orinal debe ser gradual, sin prisas, no forzado ni impuesto, sino sugerido. Por tanto, nunca debes insistir si el pequeño ya no quiere estar sentado en el orinal. Si actúas así, conseguirás el efecto contrario; que no se quiera volver a sentar por temor a que le obligues estar ahí más tiempo del que él quisiera.

Hay que dejarle tiempo para coger confianza con el orinal y utilizarlo, al principio, cuando le apetezca. Una vez haya jugado con él, podéis explicarle para qué sirve. 

Después de que se haya sentado en el orinal, es importante que le dejéis tranquilo, sin mostraos angustiados por el resultado. Debéis esperar, como máximo, diez minutos. Si pasado este tiempo no se han producido reacciones, tenéis que incorporar al niño sin obligarle a permanecer sentado.

Una vez el niño ha acabado, se le debe levantar inmediatamente del orinal. Así aprenderá que se le ha puesto en el orinal por un motivo preciso.

5. Elogíale

La forma más reconfortante y motivadora para el pequeño, son los elogios de sus padres.

Por ello, es muy importante que, mientras tu pequeño está sentado en el orinal, le hagas compañía y no regatees en elogios hacia él.

Por ejemplo, no tires de la cadena inmediatamente después de que haya hecho pipí o caquita. Es mejor que el pequeño vea el resultado de su «hazaña»; verlo le ayudará a comprender el proceso.

6. Sin temor ni inseguridad

Si adviertes cierto temor o inseguridad en tu pequeño, cuando está sentado en el orinal, lo ideal es que lo distraigas, por ejemplo, con un juego, con una historia o con un cuento. Intenta desviar su atención y hacer de este momento algo más agradable.

7. Paciencia

En este proceso es necesaria, sobre todo, muchísima paciencia. Y es que es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya se ha pipí en la cuna o en la cama.

Las vacaciones, un buen momento para quitar el pañal

En general, las vacaciones de verano son el momento ideal para quitar el pañal al niño: los padres tienen más tiempo y se muestran más pacientes y tolerantes. Asimismo, el niño, libre de ropa, puede usar el orinal más fácilmente.

Sin embargo, no siempre será posible programar quitar el pañal durante las vacaciones. No pasa nada. Lo más importante es la disponibilidad y la calma de los padres, que son fundamentales para que el niño dé este importante paso hacia la autonomía.

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Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/ninos/salud-bienestar/psicologia-infantil/quitar-panal-trucos-512

Cuando quitar el pañal paso a paso a un niño sin agobios

Cuándo quitar los pañales

Cambiar pañales, o lavar pequeños traseros son obligaciones que aceptamos con alegría.

Naturalmente algunos niños aprenden antes que otros, pero también debemos recordar que algunos niños andan y hablan antes que otros.

No importan las historias que se hayan oído de amigos o compañeros, si se sabe de un niño que ha aprendido antes de un año, en realidad esto indica que sus padres le habrán dirigido y le sientan justo a tiempo. Pero el niño a esta edades, ciertamente, es incapaz de entenderlo o de autocontrolarse.

Intentar enseñar a un niño tan temprano puede ser fuente de muchas frustraciones. En un niño tan pequeño no se han desarrollado aún las conexiones entre su cerebro y sus funciones de eliminación. El niño no puede, por sí mismo, querer hacer una deposición u orinar, y no es consciente, incluso, de que ha eliminado.

La conciencia llega antes que el control de esfínteres.

El control viene dado por la creciente capacidad de la vejiga de retener más orina y la menor frecuente necesidad de movimiento de los intestinos. El orden normal de evolución es el siguiente:

-Control intestinal nocturno.

-Control intestinal diurno.

-Control vesical diurno.

-Control vesical nocturno

Hay excepciones a este orden (aunque pocas).

La gran mayoría de los niños están preparados para el control de esfínteres diurno, entre los dos y tres años, aunque puede ocurrir antes, a los veinte meses.

Los adultos no deben sentirse presionados a educar al niño hasta que el niño no se encuentre maduro, no importa lo que haya conseguido el pequeño Antoñito dos meses menor.

El control de esfínteres diurno es una capacidad corporal compleja.

Para determinar si el niño se encuentra en posición de éxito para emprender el aprendizaje de control urinario, podremos hacer las siguientes comprobaciones sencillas:

CONTROL DE LA VEJIGA:

    • ¿Mi hijo orina profusamente de una sola vez y no pequeñas cantidades a lo lardo de todo el día?
    • ¿permanece seco varias horas al día?
    • ¿Parece darse cuenta de que va a orinar, expresándolo a través del rostro o de las posturas especiales que adopta?

Si la respuesta es afirmativa en los tres casos, quiere decir que es consciente de las sensaciones de la vejiga y de que posee suficiente control de la misma para iniciar el entrenamiento.

También es cierto que puede ocurrir que tengamos alguna dificultad para contestar algunas de estas preguntas, dado que el niño se pasa todo el día con el pañal puesto, y estos datos pueden pasar desapercibidos.

PREPARACIÓN FÍSICA:

  • ¿Posee suficiente coordinación de dedos y manos para coger fácilmente los objetos?
  • ¿Se traslada fácilmente de una habitación a otra sin necesidad de ayuda?
  • ¿sube y baja escaleras alternando pies, (aunque sea con ayuda)?

APTITUD PARA SEGUIR INSTRUCCIONES:

Pidamos al niño que realice las siguientes acciones: (estas órdenes es muy importante que no las acompañemos de indicaciones gestuales que le puedan ayudar a comprender lo que deseamos que haga).

-Pídale que señale: su nariz, ojos, boca, cabellos…

-Pídale que se siente en una silla.

-Pídale que se levante

-Pídale que camine con usted a un lugar determinado, como puede ser a otra habitación.

-Pídale que le imite en una tarea sencilla, como puede ser dar palmadas.

-Pídale que le traiga un objeto corriente.

-Pídale que coloque un objeto corriente junto a otro.

-Pídale que encienda la luz.

-Pídale que vaya a su dormitorio a por un juguete determinado

-Pídale que le de un abrazo enorme.

Si realiza correctamente ocho de estas diez acciones puede considerársele intelectualmente desarrollado para el entrenamiento en control de orina diurno.

Si se detectan miedos al servicio, dolor al defecar, o conductas oposicionistas, se aconseja solucionar estas dificultades antes de comenzar el entrenamiento.

PAUTAS DE CONTROL DE ESFINTERES DIURNO

El control por la noche o siesta sigue. Es un control diferente y requiere mayor maduración. El control nocturno del pis no se considera patológico hasta cumplidos los cinco años. Los niños pueden controlar el pis nocturno a edades muy diferentes, unos lo hacen a los tres, cuatro o cuatro y medio. No se aconseja quitar el pañal durante la noche hasta que:

      1. El niño se despierte durante la noche pidiendo pis.
      2. Diez noches consecutivas de pañal seco.

La retirada del pañal es total y completa, no se hacen excepciones. No debemos ponerle el pañal si vamos de boda, al hipermercado… o cualquier otro lugar.

Cuando le quitamos el pañal a un niño, le decimos que es capaz de controlarlo, le decimos que se tiene que esforzar para controlarlo, ¿Qué le trasmitimos si en algunos momentos le ponemos el pañal? Porque cuando a un niño le ponemos el pañal le decimos que puede hacerse el pis encima ¿a que conclusiones llega?

Algunos padres tienen la costumbre de ir poniendo al niño en el orinal, para ver su respuesta, luego le vuelven a poner el pañal, y están  así durante unas semanas ¿Qué aporta esto al niño? ¿para que sirve? Puede que el niño no haga pis, pero eso no quiere decir que no este preparado, a lo mejor simplemente acababa de hacer pis en el pañal, para evitar esto le dejamos mucho rato en el orinal, se aburre, le desmotiva…yo no lo considero necesario, creo que después de observar al niño, y concluir que está preparado, se toma la decisión, se trasmite al niño y se comienza el entrenamiento, sin más, así de sencillo.

Se le pone a hacer pis aproximadamente cada veinte minutos. Este tiempo es orientativo, si un niño lleva dos horas sin hacer pis, a lo mejor debemos ponerle cada diez minutos, dejemos llevarnos por el sentido común.

En estos momentos de aprendizaje no se le sugiere, ni se le pregunta si quiere hacer pis, simplemente se le dice que vamos a hacer un pis en el servicio, no hay opción, no es una sugerencia, es una orden (expresada con respeto, amor y serenidad).

Cuando el niño vaya realizando este aprendizaje, sus progresos nos irán  indicando como irnos retirando, de la orden, pasaremos a la pregunta, posteriormente a la sugerencia, para al final pasar a que el niño es totalmente autónomo.

Se comprueba también cada veinte minutos si está seco, reforzando profusamente el estar seco y entonces se va a orinar. Si estuviera mojado se le pide que se cambie (fomentar la mayor autonomía posible), y se le asea. Sin ningún tipo de castigo, ni comentario verbal negativo. Controlar la comunicación no verbal.

Se le mantiene en el orinal/water un minuto quedándonos con él. Es importante no alargar el tiempo de estar sentado en el servicio, si lo hacemos el niño se aburre, y puede considerar dicha actividad como negativa, mostrando resistencia en las siguientes ocasiones.

El hecho de quedarnos con él, ese minuto, favorece el hacer pis, el niño se siente importante, atendido. Esta atención se va retirando a medida que el niño va aprendiendo.

En el caso de que haga pis, celebrarlo por lo alto, si no hace pis “no tenemos pis, bueno la próxima vez saldrá” Sonrisa, beso y positividad.

Todo como si fuera un juego, se potencia autonomía. Bajar y subir pantalones, sentarse solito, tirar de la cadena, se puede usar orinal o servicio directamente con reductor.

Refuerzo social siempre y ante cualquier progreso por pequeño que este sea.

Como refuerzo social me refiero a besos, abrazos, guiños, llamar por teléfono a la abuela para contárselo, un aplauso de los compañeros… Los premios materiales pueden hacerse pero comedidamente y siempre partiendo del adulto.

No vale eso de ¿si hago pis me das una chuche? Basta que el niño lo enfoque así para que no se le de la golosina y en cambio le podamos contestar algo como ¿sabes lo que te voy a dar? ¡Una paliza de besos! (mientras se corre detrás de él por el pasillo).

Lo negativo se desatiende, recordar que el niño está aprendiendo y en todo aprendizaje son perfectamente normales los errores, es más, el niño debe sentirse mojado, equivocarse para aprender. En estos momentos de iniciación del aprendizaje, no se aconseja en absoluto castigar.

Positividad ante todo

Si queremos y/o tenemos que comentar como van las cosas con los educadores de la escuela infantil, los abuelos, la tía… y hasta el momento los avances son escasos o nulos no debemos hacerlo cuando el niño esté presente o nos pueda escuchar. Si las noticias son positivas, incluso debemos hacerlo delante del niño, para estimularle, hacerle sentirse importante.

Darle la mayor cantidad posible de líquidos, cuánto más ocasiones de orinar se den, mayor posibilidad de acierto o error, mayor posibilidad de aprendizaje.

Se aconseja que el niño observe cotidianamente a sus familiares en el servicio.

Un viernes por la noche, los padres le comentan la gran noticia “papa y mama hemos decidido que ya eres muy mayor y capaz de aprender a hacer pis en el servicio, sabemos que te vas a esforzar y que lo vas a conseguir, además la seño del cole piensa lo mismo y también está muy contenta, mañana cuando te levantes  vamos a intentar hacer nuestro primer pis en el servicio, ¡vale!”.

El pañal se retira nada más levantarse. Todos nosotros lo primero que hacemos todos los días es ir a hacer un pis cuando nos levantamos, púes eso debemos hacer con nuestros hijos, en cuanto abren el ojillo, les llevamos a hacer un pis.

El pañal se coloca lo último, a veces les bañamos y cuando les vestimos les ponemos el pañal, después juegan mientras hacemos la cena, cenamos,  leemos el cuento, nos hacemos cosquillitas …  pues no es lo correcto, aconsejo bañarse, les ponemos el pijama, juegan mientras hacemos la cena, leemos el cuento, nos hacemos cosquillitas… y justo antes de apagar la luz  y darle el beso, le llevamos a intentar hacer el último pis del día (¿Qué es lo último que hacemos todos antes de acostarnos?) y después le ponemos el pañal.

Es muy importante consultar padres-escuela para la fecha de comienzo, para poder atenderlos adecuadamente, los padres tenemos que ser conscientes de que en casa solo tenemos un niño al que enseñar este control pero en la escuela, necesitan planificarlo, debemos ponernos de acuerdo con el centro escolar, antes de iniciar el aprendizaje.

Si después e quince días aproximadamente nuestro hijo no parece avanzar en el control, se aconseja consultar con el psicólogo del centro escolar, o bien el educador/a, entre todos podemos observar y analizar la conducta del niño, para así poder elegir una forma de actuación concreta y uniforme.

Cuéntanos tu experiencia. ¿Tienes alguna duda? Te contestaremos “sin agobios”

Escuelas Infantiles Garden.

Источник: https://escuelasinfantilesgarden.es/cuando-quitar-el-panal-paso-a-paso-a-un-nino-sin-agobios/

¿Cómo dejar el pañal? Técnica efectiva para conseguirlo en 12 pasos

Cuándo quitar los pañales

¿Cómo dejar el pañal? ¿Cómo saber si mi hijo está listo? ¿En invierno o en verano? Son preguntas que se plantean todos los padres en algún momento. Se dice que el verano es la mejor época para dejar los pañales.

Hace calor, los niños pueden llevar menos ropa y en caso de posibles «escapes» no cogerán un catarro. Pero… ¿cómo quitar el pañal sin cometer errores? Si no sabes por dónde empezar, sigue leyendo.

¡Verás que acostumbrar al niño a ir al baño para hacer pipí es mucho más fácil de lo que crees!

Dejar el pañal es un momento importante para cualquier niño. Por otro lado, es un proceso en el que los padres juegan un papel fundamental. Son ellos quienes tienen que enseñar al niño a ir al baño solito. Se trata de un paso decisivo en la autonomía del bebé, el más importante después de comenzar a andar. 

Para los padres puede suponer una auténtica liberación. Cambiamos cerca de 6 pañales al día, o lo que es lo mismo, la friolera de dos mil pañales al año. Por lo tanto, no es de extrañar que para mamá y papá sea todo un alivio conseguir que su hijo vaya al baño sin ayuda.

Sin embargo, quitar el pañal no debe ser un objetivo con cuenta atrás.

No somos partidarios de trucos para dejar el pañal en 10 días ni de métodos que prometen resultados milagrosos en tiempo récord.

Dicho esto, es importante olvidarse de reflexiones como «el hijo de mi amiga no lleva pañal desde los 18 meses, ¿por qué mi hijo no quiere dejar el pañal con 2 años y medio?».

Si ves el proceso de esta manera, evitarás sentir cierta ansiedad. Evidentemente, hay una edad promedio para dejar los pañales. Saber qué hacer en cada momento te ayudará a que tu hijo se acostumbre a ir al baño de forma natural.

Lo primero que necesitas para saber cómo dejar los pañales es organización. Cuando los padres estén decididos a enseñar al niño a ir al baño solito, es importante contar con:

Una vez que tengas todo en casa, puedes comenzar. Te ofrecemos las claves que te permitirán ayudar a tu hijo a dejar el pañal con éxito.

Podrás encontrar a continuación la guía más completa para que tu hijo aprenda a ir al baño y quitar para siempre los pañales. Mientras tanto, ¿buscas una profesional del cuidado infantil para echarte una mano con los niños? Regístrate sin compromiso en Sitly. ¡Tanto el registro como el acceso a todos los perfiles disponibles en tu zona es gratuito!

2. Cómo saber si mi hijo está listo para dejar el pañal

Cuándo quitar el pañal no es fácil de determinar. No todos los niños están listos para dejar los pañales en la misma etapa. Para entender cuál es el mejor momento, observa a tu hijo. ¿Empieza a decir «caca» o «pis» mientras lo hace o incluso un poco antes de hacerlo? ¿Muestra interés por los pañales tipo calzoncillo que has comprado para hacer la transición?

También debes tener en cuenta que no todos los niños muestran señales claras. Si es así, intenta probar ciertas cosas pero no te precipites. Siempre es mejor esperar a quitar el pañal si no lo terminas de ver claro.  

El hecho es que no hay una edad exacta para dejar los pañales. Tampoco un plazo de tiempo estimado para que el niño consiga este proceso. Algunos niños están ya preparados y lo logran en sólo unos días, pero otros pueden tardar meses. Cuándo quitar el pañal no debe convertirse nunca en una competición para hacerlo lo antes posible. 

3. Cuál es la mejor edad para dejar el pañal

Aunque esta es una pregunta frecuente entre los padres, no es la más apropiada. La cuestión debería ser, ¿cuál es la mejor época del año para quitar los pañales? Ya lo avanzamos al principio de nuestro artículo.

El verano es la mejor estación para dejar el pañal. Los niños llevan menos ropa y es más fácil cambiarles en cualquier sitio sin que cojan frío. En general, estarás más preparado para afrontar pequeñas «emergencias».

¡También habrá menos prendas que lavar en caso de posibles escapes!

Por otro lado, el niño experimentará el placer de sentirse fresco: sin el pañal, en el baño, en la piscina o en la playa. Eso también le ayudará. 

Pero sin lugar a dudas la edad promedio para dejar los pañales es siempre la que más os convenga a la familia. De poco valdrá que te marques un límite específico de edad para quitar el pañal si no puedes estar disponible para ayudar a tu hijo en el proceso. Es conveniente que el padre o la madre puedan estar con el niño durante las semanas de transición para dejar los pañales. 

En el caso de que cuentes con una niñera en casa, es importante que te comuniques con la cuidadora infantil y ésta forme parte de todo el proceso.

4. Evita periodos de grandes cambios para dejar los pañales 

Los padres deben evitar comenzar con «la operación pañal» en periodos en los que la familia pueda estar especialmente ocupada. Es decir, si tenéis previsto un viaje o una mudanza es mejor posponer este proceso. Enseñarle a dejar los pañales siempre debe llevarse a cabo en el domicilio familiar, donde el niño pueda establecer unas rutinas. 

Tampoco es conveniente elegir una etapa en la que tu hijo deba afrontar grandes cambios. Os ponemos algunos ejemplos de situaciones a evitar: cambiar de niñera, adaptarse a la guardería, la llegada de un nuevo hermanito o métodos para quitar el chupete al mismo tiempo. 

Por otro lado, nunca debéis sentiros presionados por familiares o amigos. Si no es el momento adecuado para que el niño deje el pañal, es conveniente explicar a los demás por qué el pequeño no está preparado todavía. 

5. Establece una rutina

Debes llevar al bebé al baño cada mañana, nada más despertarse. También después de cada comida en la que ingiera líquidos: desayuno, comida y cena. Y por supuesto, nunca te olvides de enseñar a tu hijo a ir al baño antes de salir de casa. Otro consejo es llevarle al baño cada 3 o 4 horas a lo largo del día. 

Al principio, ponle en el orinal cuando todavía no hayáis pasado por el proceso de dejar los pañales. Le ayudará a acostumbrarse poco a poco. Puede ocurrir que haga caca o pis en el pañal, pero siempre y cuando esté sentado en el orinal. Una vez que veas que controla sus esfínteres y que hace pis al sentarse sobre el orinal, es el momento de quitar el pañal. 

En cualquier caso, NUNCA fuerces a tu hijo. Tampoco le regañes si no consigue lo que esperas. Es un proceso que lleva tiempo y hay que tener paciencia. El apoyo de los padres es fundamental en todo este proceso. 

6. Muéstrale a tu hijo cómo se hace

Aunque pueda parecer extraño, en esta fase es importante que los padres no cierren la puerta del baño cuando hagan pis.

¿Qué mejor manera de enseñar al niño a hacer pis que una demostración práctica? A medida que entres en el baño explícale con voz pausada qué es lo que vas haciendo.

Muestra cómo te bajas los pantalones, te sientas en el inodoro, haces pis, tiras de la cadena y terminas lavándote las manos. 

7. Enséñale la conexión

Muestra a tu hijo la conexión entre lo que hay en el pañal y el inodoro. También sabemos que puede resultar raro, pero el niño necesita saber qué conexión hay entre una cosa y la otra. Vacía el pañal en el water y deja que sea él quien tire de la cadena, diciendo adiós a la caca con alegría. 

8. Fomenta el hábito

Procura que tu hijo aguante poco a poco el mayor tiempo posible sin pañal. Ayúdale a sentirse sequito e ir al baño cada cierto tiempo (aunque no te lo pida). Evidentemente, tendrás que estar preparado para limpiar posibles escapes. Esto es algo con lo que debes contar. 

Si ves que al sentarle en el orinal no hace pis, toma por costumbre esperar. Incluso abrir el grifo del agua para que el ruido le estimule. Ten paciencia. Le puedes ofrecer un cuento mientras está sentado en el orinal o estimularle con juegos para niños de preescolar en casa o juegos para niños de primaria en casa. Todo ello sin levantarse en ningún momento. 

Cuando finalmente logre hacer pis o caca, no dudes en celebrarlo por todo lo alto. Intenta además darle una pequeña recompensa. Si compras pegatinas con forma de estrella, podéis ir completando un calendario con un premio al final de la semana. Será la motivación perfecta para que tu pequeño aprenda a dejar el pañal. 

9. Pasa a los pañales tipo calzoncillo o braguita

Los pañales tipo calzoncillo o braguita son perfectos para que el niño vaya adquiriendo autonomía. De esta forma, tu hijo podrá bajarse y subirse solito su ropa interior para ir al baño. Ponles un nombre motivador, como por ejemplo «pañal de niños grandes». Pero sobre todo anima a tu hijo a mantener su pañal de niños grandes sequito. 

Si durante un par de semanas ves que todo va bien, puedes sustituir este tipo de pañales por los calzoncillos o braguitas de algodón. Para el niño será todo un acontecimiento empezar a llevar ropa interior de «mayores».

10. Gestiona los «escapes» correctamente

Si el niño se hace pis encima o hay un pequeño escape, no hagas de ello una tragedia. Sobre todo evita hacerle reproches o regañar a tu hijo.

De ser así, se produciría una reacción negativa que haría que el proceso de quitar los pañales fuera más estresante para todos y empleara más tiempo del habitual.

 Mantén la calma y sonríe positivamente ante las situaciones imprevistas: ¡no hay problema, será mejor la próxima vez!

Por otro lado, asegúrate de que no haya otros problemas en el niño como ansiedad por separación nocturna en bebés, incomodidad o incluso tendencia al estreñimiento.

11. Cómo dejar el pañal de noche

Si ve que tu bebé ya consigue estar sequito durante todo el día, es el momento de empezar a probar quitar el pañal durante las siestas. Para ello, coloca una funda impermeable sobre el colchón y acostumbra al niño a ir al baño antes de meterse en la cama. Prepárate para que haya posibles escapes, es el proceso natural para conseguir dormir sin pañal. 

Una vez que el niño haya sido capaz de dejar el pañal durante la siesta, es hora de probar durante las noches. Es conveniente que el niño tenga una pequeña luz en la habitación para poder ir al baño a hacer pis en medio de la noche si es necesario. También es buena idea dejarle un orinal junto a la cama. Sobre todo recuerda que no debe beber mucho líquido durante la cena.

Te advertimos que conseguir dejar el pañal por la noche es un proceso largo, que puede llevar incluso varios meses. En algunos casos, los niños pueden tardar años y tener escapes en edad escolar. 

12. Recompensa sus logros

Enseñar al niño a ir al baño es un proceso que requiere de tiempo y de paciencia. Cuando el pequeño vaya consiguiendo sus objetivos, acostúmbrate a premiarle y darle la enhorabuena.

Sé cariñoso, dale besos, aplausos y toda la calidez que seas capaz de transmitirle. Si puedes acompañar todo esto de pegatinas en forma de medalla o de estrella, el niño irá adquiriendo seguridad en sus logros.

Ante todo evita los caramelos o chucherías poco saludables. 

¿Te ha resultado útil este artículo para saber cómo quitar el pañal? Si es así, compártelo con otros padres a los que les pueda resultar útil. ¿Cómo ha sido vuestra experiencia en todo este proceso? Podéis contarnos todo a través de nuestra sección de comentarios, ¡gracias por seguirnos!

Источник: https://www.sitly.es/blog/como-dejar-el-panal/

Retirada del Pañal

Cuándo quitar los pañales

Antes de comenzar el proceso de quitar el pañal debes saber que hay que tomárselo con tranquilidad y sin agobios: el proceso requerirá cierta vigilancia de tu parte, ya que tendrás que observar al niño y captar sus señales para saber cuándo necesita el orinal. Así que es necesario que le dediques tiempo y te armes de paciencia.

Antes de pensar en retirar pañal tenemos que iniciar un proceso de preparación con el niño o niña. La edad adecuada para el inicio es en torno a los 24 y 30 meses. Debemos ser conscientes que el control de esfínter es un proceso natural, por tanto, no tendremos prisa.

Los niños en esta etapa tienen que saber conceptos como seco y mojado, por ello, cuando lavemos las manos de nuestros peques podremos jugar y decirles, “ahora tus manos están mojadas, vamos a secar tus manos; ahora están secas”.

Otro de los pre-requisitos antes de pensar en retirar pañal es que los niños y niñas aprendan a vestirse (quitarse y ponerse el pantalón y los calzoncillos o braguitas). Además, es importante que los niños asocien palabras a las acciones, como subir el pantalón y bajar el pantalón.

Los niños para este punto, deben conocer el vocabulario del baño, en algunos casos nos podemos apoyar en pictogramas, así como en cuentos infantiles.

Por otro lado, debemos enseñar para qué sirve el váter: donde se hace el pipi y la caca (cuando haga pipi le diremos antes de quitarle el pañal que ha hecho pipi y está mojado, ahora tenemos que cambiarle y le contamos y enseñamos que el pipi se hace en el váter).

Es muy importante valorar la capacidad de retención del niño o niña. Cuando poco a poco el niño vaya ganando en conocimiento sobre el uso del baño, buscaremos momentos tranquilos en los que tenga interés por aprender a ir el baño.

Tratemos este proceso de manera natural, sin presiones ni comparaciones con otros niños.

No vamos a planificar que el niño termine el proceso de aprendizaje en un número de días establecidos, pues le llevará su tiempo y cada niño es único.

¿Cómo entreno a mi hijo para retirar el pañal?

Antes de dar pautas específicas, recordaros que todavía no retiramos pañal. Ahora comienza el entrenamiento preparatorio para una futura retirada del pañal, la cual se hará en fases posteriores. En la fase de entrenamiento observaremos a nuestro hijo para ver cuando hace pis o caca y controlar horarios, así como los tiempos en que está seco y mojado.

Al principio, haremos visitas al baño (retiramos pañal en ese momento y lo sentamos en el orinal o váter cada 30 minutos, esto es aproximado). La consigna puede ser: “Vamos a hacer pipí al váter” o “Vamos a hacer pipí en el orinal”.

No obligamos al niño en ningún momento ni a ir al baño ni a quedarse sentado en el váter. Siempre reforzamos los intentos (aunque no haga pipi, decimos “bien”). Si sale un pipi o una caca entonces reforzaremos con aplausos, sonrisas y alegría.

Se pueden poner sellos o dar gomets.

En casa, como se hace en la Escuela Infantil, vamos a crear una rutina de ir al baño, debemos de sentarlos en la taza del váter cada 20-30 minutos aproximadamente de forma regular (para mayor éxito hacerlo coincidir con los momentos que es más frecuente que el niño/a haga pipi, por ejemplo: después de la siesta, al ratito de comer, por la mañana…)

Nunca debemos obligarlos a mantenerse en la taza del váter, ni tampoco que permanezcan más de 5-10 minutos si no hacen pis. Reforzar mucho todos los logros en este aprendizaje. Por ejemplo: “¡Muy bien!, ¡Fenomenal! ¡Qué mayor, estás aprendiendo a hacer pipí como los mayores!”.

Si se hace pipí en la braga-pañal podemos decirle: “Mira la braguita está mojada, no te has dado cuenta y ahora estás sucio, venga vamos a cambiarte, y la próxima vez a ver si lo haces en el váter o en el orinal”. Cuando muchas veces haga pis en el orinal o en váter tanto en casa como en clase, y previa coordinación con su profesora, pasaremos retirar el pañal por el día.

Ahora sí, llegó el momento ¡Adiós Pañal!

Sin ninguna excepción quitaremos ya siempre el pañal por el día. El pañal de las siestas o de la noche aún lo mantendremos porque en la mayoría de los niños es un aprendizaje posterior. El procedimiento es el mismo que en el paso anterior. Reforzar mucho todos los logros en este aprendizaje.

“Quitamos pañal por el día, lo dejamos en las siestas y en las noches”

En primer lugar, debemos haber pasado por las fases anteriores de aprendizaje, preparación y entrenamiento antes de pasar a la fase de retirar pañal.

Otra de las cosas muy importantes, es coordinar con la profesora de la escuela infantil, pues de repente llegan 10 niños sin pañal al cole y puede ser un “caos” tanto para a profesora como para el niño o niña que necesita una atención especial.

Una vez hemos coordinado con la profesora la retira de pañal y, teniendo en cuenta que el niño está preparado a nivel madurativo y que se ha entrenado antes con pañal, entonces pasamos a su retirada de la siguiente forma:

  1. Empezaremos un sábado, para tener dos días antes de llevarle a la escuela sin pañal. También podemos aprovechar puentes y vacaciones.

  2. Avisaremos al niño que nos llame cuando tenga la necesidad de hacer pipí. Le diremos que de ahora en adelante solo va a usar pañal para ir a dormir la siesta y por la noche. Recomendamos sentar al niño siempre por la mañana, nada más levantarse, antes de la siesta y antes de dormir (estos momentos serían fijos).

  3. Le vigilaremos y aproximadamente cada hora le acompañaremos a hacer pipí. Más los momentos fijos establecidos. Evitaremos preguntarle si tiene pis, pues seguramente diga que no. La consigna es: “Ahora toca hacer pipí”.

  4. Cada vez que el niño se siente en el váter u orinal se le reforzará positivamente, pese a que el pipí no salga. Si no hay pipí, se le dirá que no pasa nada y que probaremos en otro momento. Nunca nos enfadamos. Si sale el pipí se animará al niño y se le reforzará positivamente con palabras de refuerzo: “muy bien”.

  5. Hay niños que controlan en poco tiempo, otros tardan más, todo depende del ritmo de maduración del niño. ¡No hay prisa!

“No nos enfadamos”

Cuidado con enfadarnos, pues los escapes son parte de este aprendizaje.

Es normal que alguna vez tengan algún accidente, pero si les prestamos mucha importancia o nos enfadamos mucho hay más posibilidades de que se repita, por el contrario debemos entenderlos y dar mucha atención cuando haga pipi en el baño.

Podemos decirle: “Mira has manchado las braguitas/los calzoncillos de pipi y ahora estás sucio, así que ayúdame a quitarte esa ropa sucia y ponerte una limpia”.

No es un reto de un día retirar el pañal. Si nos planteamos dejar el pañal, no es conveniente que lo asumamos como un reto de un período exacto. Existen algunos métodos que plantean la eliminación del pañal en tres días o una semana. Sin embargo, el control de esfínter es un proceso madurativo y la retirada de pañal se debe hacer de forma natural, cuando el niño esté preparado.

Quitamos el pañal por las noches y en las siestas

Una vez el niño ha dejado el pañal por el día, pasaremos a quitar el de la noche y en la siesta.

Para ello, primero tenemos que controlar la cantidad de pipí nocturno o en la siesta, cuando el niño o niña despierte muchas mañanas o tardes (de la siesta) con el pañal seco y/o casi seco, podrá ser un buen momento para dar el paso de retirada del mismo.

Recomendamos la utilización de un pijama cómodo y fácil de poder quitar. Podemos dejar una luz por si se despierta por la noche y le explicamos al niño que es mayor y no llevará el pañal por la noche, con frases positivas.

Además le diremos que puede ir solito o solita al baño o llamar a papá o mamá para que le acompañe. Es importante, antes de ir a dormir sentarlo en el váter u orinal para hacer pipí. Para poder tener un buen hábito en casa, recomendamos que el niño con ayuda de papá o mamá, si usa el orinal, tire el pipí del orinal al váter.

Cuentos Infantiles de Apoyo

  • TODO SOBRE LA CACA

  • ¿PUEDO MIRAR EN TU PAÑAL? / EL ORINAL DE LULÚ

  • EDU YA NO QUIERE LLEVAR PAÑALES

  • PEPO Y SU ORINAL

Andrea Pelegrín Santo

Psicóloga General Sanitaria

Máster en Neuropsicología Clínica

Col. MU02775

Centro Psicopedagógico Gabaldón Alicante

Arancha Hernández Murcia

Pedagoga

Máster en Orientación Educativa

Col. 46/1264

Centro Psicopedagógico Gabaldón San Antonio

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Источник: https://www.centropsicopedagogicogabaldon.com/post/2019/06/15/retirada-del-pa%C3%B1al

Embarazo y niños
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