¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

La edad natural del destete: ¿hasta cuándo amamantar al bebé?

¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

Así como hace una década ver a un niño de 2 o más años tomar teta era relativamente extraño (la gente alucinaba bastante cuando veía a Miriam, mi mujer, darle el pecho a Jon con esa edad), en la actualidad sigue siendo una práctica controvertida, pero cada vez más normalizada, sobre todo porque cada vez más gente sabe que lo recomendable es que un niño sea amamantando hasta los 2 años o más.

Lo que pasa ahora es que muchos niños están llegando a sobrepasar esa cifra holgadamente y no es difícil ver a niños de 3 o más años dejar un momentito lo que estén haciendo, acercarse a mamá, mamar un instante y seguir a lo suyo. Incluso niños aún más mayores, de más de 5-6 años que siguen mamando en ocasiones en casa.

Esto genera debate porque hay quien lo considera inadecuado porque ve connotaciones sexuales, hay quien asevera que al niño o niña ya no le aporta nada a nivel nutritivo y hay quien cree que es negativo porque podría producir dependencia del niño hacia la madre, o incluso problemas psicológicos. ¿Hasta cuándo amamantar al bebé? Para dar respuesta a esto vamos a ver cuál es la edad natural del destete.

¿Connotaciones sexuales?

Me detengo de momento en este punto, aunque tampoco quiero darle mucho pábulo porque no creo que lo merezca.

Cuando una madre amamanta a su bebé recién nacido no hay ninguna connotación sexual.

Le está dando de comer y se está relacionando con él del modo más natural que existe, ofreciéndole el pecho como hacen los animales mamíferos: para dar alimento, calor, consuelo, amor, cobijo, etc.

Si hablamos de un niño o niña de, pongamos, 6 o 7 años, que sigue mamando, lo único que decimos es que se trata de un niño que lo hace desde bebé, que simplemente se sigue relacionando de ese modo con su madre.

Igual que no había connotación sexual en sus primeros días de vida, no la hay cuando el niño tiene esa edad, porque tanto para el niño como para la madre es un modo de relacionarse tan normal y habitual, que ya no atiende a más razones.

Es decir, cuando una mujer da el pecho a un hijo de esa edad ya no lo hace porque considere que sea el mejor alimento, ni lo hace por las defensas, ni porque le hayan dicho que así será más inteligente ni por ninguno de los beneficios que la gente explica acerca del amamantamiento; lo hace porque lo ha hecho así desde el principio, porque es una manera de estar con su hijo que perdura en el tiempo, como quien cada noche le cuenta un cuento a su bebé y lo sigue haciendo cuando tiene 7 años, como quien cada noche le canta una nana a su bebé y lo sigue haciendo hasta que el niño le dice a la madre que ya no hace falta.

Es solo un detalle más, un momento íntimo de los dos, que es el mismo que han tenido siempre: una rutina, un abrazo entre madre e hijo, una excusa como cualquiera otra para estar juntos. Por eso es absurdo hablar de vicio y un insulto hacer creer que detrás de ese instante hay algún tipo de abuso o deseo sexual del uno hacia el otro.

¿Sigue siendo la leche materna un alimento nutritivo?

Hace unos años se decía que a partir de los seis meses la leche materna ya no tenía sentido porque era ya como agua.

Desde hace un tiempo lo que más se escucha es que este extraño fenómeno de transformación de la leche en agua sucede a los 12 meses. Y sin embargo son falsos los dos.

La leche materna sigue siendo un alimento nutritivo tenga el niño la edad que tenga. Es más, cuanto más mayor es, más grasa contiene y mayor es la cantidad de calorías que aporta.

Los principales organismos en términos de salud dicen que lo recomendable es que un bebé sea amamantado de manera exclusiva hasta los 6 meses de edad, que a partir de ese momento la lactancia se complemente con comida hasta los 12 meses de edad y que entre los 12 y los 24 meses la leche materna sea un alimento más dentro de todos los que un niño puede llegar a comer. A partir de los 2 años se dice que el bebé puede seguir siendo amamantado hasta que la madre o él decidan dejarlo.

De esto se desprende que no hay una fecha límite. No se establece una edad a partir de la cual se considere que la leche materna ya no le aporta nada al niño o sea negativo, así que a nivel nutricional no hay razón para dejarlo.

La Asociación Española de Pediatría (AEP), de hecho, publicó hace unos meses un informe para hablar de ello. Citando un extracto de dicho informe:

La leche materna no pierde sus propiedades con el paso del tiempo. A partir del primer año de lactancia, la cantidad de grasa en la leche aumenta con respecto a los primeros meses, resultando un alimento completo y nutritivo para un lactante mayor y de mayor calidad que la leche de fórmula o de vaca.

Se ha visto que un bebé mayor de un año que toma pecho obtiene aproximadamente 1/3 de sus necesidades calóricas y proteicas diarias a través de la leche materna (a veces más, sobre todo durante períodos de enfermedad), además de una cantidad muy importante de vitaminas y minerales.

Por otro lado, los niños mayores que toman pecho siguen disfrutando de los beneficios inmunológicos de la leche materna, con una menor incidencia de infecciones para su edad que sus coetáneos que no son amamantados.

Las ventajas de mantener más tiempo la lactancia materna no sólo se observan a corto plazo, sino años después del destete.

Se ha constatado una menor incidencia de ciertos tipos de cáncer (como la leucemia infantil, de enfermedades metabólicas y autoinmunes (como la diabetes tipo 1) y un mayor desarrollo intelectual a mayor tiempo y exclusividad de lactancia materna, efecto que permanece durante años y que incluso puede llevar a alcanzar un mayor nivel de estudios y de ingresos económicos en la vida adulta.

Pero en niños de más de 5 años, ¿qué sentido tiene?

Dice la AEP que la leche materna aporta defensas a los niños y que por eso es positivo que los niños sigan mamando pasados los 2 años.

Pero cuando el sistema inmunitario es ya bastante maduro, en esa edad a partir de los 5 o 6 años en que ya apenas enferman como cuando eran bebés, ¿qué le aporta? Porque mucha gente se hace siempre esta pregunta y la defiende con el siguiente argumento: «Es que probablemente ya no le ayude apenas, y como alimento es prescindible dentro de una dieta equilibrada».

Pues tienen razón. Si hablamos de niños de cinco años en adelante es muy probable que a nivel de defensas la ayuda ya no sea tan necesaria, y que a nivel nutricional la leche materna sea un alimento prescindible. Pero que sea prescindible no quiere decir que sea peor que los demás, porque prescindibles son en realidad todos los alimentos.

Es prescindible la leche de vaca (y más si un niño puede tomar leche humana), son prescindibles los huevos, las manzanas, el apio, el brócoli, el yogur, las lentejas, las patatas, el pan…

Si quitamos uno o dos alimentos y el resto de la dieta es saludable, el niño no va a tener ninguna carencia, así que se podría decir que no existe ningún alimento imprescindible per se.

Sin embargo, si al niño le gusta el huevo, ¿por qué quitárselo? Y si le gustan las manzanas, ¿por qué no darle? ¿Sólo porque puede vivir sin ellas?

Es más, hay otros alimentos también prescindibles que no generan tanta controversia como la leche humana: las galletas, las patatas fritas, el chocolate, la crema de cacao, los caramelos, los refrescos con gas, la bollería, los zumos y batidos, la leche con cacao megaazucarada… y esto lo están comiendo los niños del mundo todos los días y parece que no genera tanto conflicto.

Vamos, que la leche materna es el alimento más nutritivo que existe, más que ningún otro alimento, y fíjate, para un niño que la toma en vez de toda la comida basura que venden en los supermercados resulta que lo debería dejar porque es «prescindible». Pues no, no hace falta que lo haga. Mejor que siga con ello.

La lactancia materna en niños mayores, ¿no genera dependencia?

No tiene por qué. En el informe de la AEP leemos lo siguiente. Breve pero muy clarificador:

No se han constatado riesgos físicos ni psicológicos en niños que toman pecho por encima de los 2-3 años de edad (…) La duración de la lactancia materna también está implicada en un mejor desarrollo emocional y psicosocial del niño.

A mayor duración, se ha descrito una menor incidencia de maltrato infantil, una mejor relación con los padres en la adolescencia, una mayor percepción de cuidado y una mejor salud mental en la vida adulta.

También se han observado beneficios emocionales en niños adoptados provenientes de un entorno difícil en los que se realizó lactancia inducida.

Hace casi 20 años (en 1997), Lawrence Gartner, presidente del grupo de trabajo de lactancia de la AAP (Academia Americana de Pediatría) explicó en una declaración sobre la lactancia en niños mayores, que:

La Academia no ha establecido un límite (para la lactancia). Hay niños que son amamantados hasta los 4, 5 o 6 años. Esto puede ser poco frecuente, pero no perjudicial.

Si como he explicado al principio la lactancia es el modo de relacionarse normal y natural del niño y la madre desde siempre, lo habitual es que el niño vaya dejando de tomar pecho con el paso del tiempo, y que cada vez suceda menos.

Esto es así porque a medida que un niño crece y adquiere nuevas herramientas de relación social y de control emocional, la dependencia hacia la madre se va diluyendo.

Cuando tiene hambre puede comer cualquier otra cosa si quiere, cuando siente miedo es mucho más racional y no tiene que correr a por la teta de mamá, y cuando se hace daño, lo mismo.

El niño (o niña) se hace mayor, tiene más recursos adaptativos y de una manera natural se va «destetando» de la madre, dejando las tomas para los momentos en que mamá y él simplemente quieren estar juntos un rato.

Y entonces, ¿cuál es la edad natural del destete?

Tanto hablar y aún no he explicado lo de la edad natural del destete. Lo he dejado para el final con toda la intención del mundo porque quería dar peso a todos los argumentos que sirven para defender la lactancia en niños mayores sin tener que utilizar este, que es más anacrónico.

¿Qué sentido tiene decir que es correcto dar el pecho a un niño de cinco años en la actualidad porque hace miles de años se hacía así? La vida ha cambiado, las sociedades han evolucionado, hemos incorporado a nuestro día a día costumbres que hace milenios no se conocían… el lavado de manos hospitalario, sin ir más lejos, no empezó a considerarse necesario hasta el siglo XIX.

Antes de eso nadie se las lavaba para atender a un enfermo y la gente moría por infecciones fácilmente evitables.

Pues de todo lo que hacían nuestros antecesores hace milenios seguro que ya no hacemos ni la mitad de las cosas, así que aunque el argumento de «los niños eran amamantados hasta los cuantos años» le sirve a mucha gente, a mí no me dice nada en la actualidad. Me parece curioso, pero nada más, porque los argumentos que he explicado más arriba tienen, a mi parecer, mucho más peso.

De todas maneras, habéis llegado hasta aquí porque queréis saberlo, así que sigo. Hace unos años hablamos en Bebés y más con una de las personas que más ha estudiado sobre este tema, la antropóloga Kathy Dettwyler, que nos explicó que la edad natural del destete va de los 2 años y medio a los 7 años.

Pero la teoría de Dettwyler, basada en el estudio de primates no humanos, no es la única al respecto, de manera que podríamos decir, en base a los estudios sobre este tema, que la edad del destete natural se fundamenta en base a las siguientes tres teorías:

  • Cuando el niño adquiere cuatro veces su peso al nacer (aproximadamente 2,5 años).
  • Cuando la edad del niño es seis veces la longitud de la gestación (4,5 años).
  • Cuando aparece el primer molar (a los 6 años).

De todas ellas deducimos que el destete natural, cuando al niño no se le insta a dejarlo, va desde los 2,5 años hasta los 6 años, y agregando la teoría de Dettwyler, hasta los 7,5 años. Pero esto son teorías actuales sobre algo que se hacía hace milenios, en base a la vida que se llevaba por entonces.

¿Cuál es la edad natural del destete en la actualidad en el mundo occidental? Esta es la pregunta clave. Y respondo: no se sabe. No, porque la mayoría de niños no tienen un destete natural.

Habría que estudiarlo y tampoco sabríamos muy bien cómo discriminar la naturaleza de los datos, teniendo en cuenta que vivimos en una sociedad que no ve bien que un niño mame muchos años, y sus deseos, sus intenciones, su naturaleza, podría verse contaminada por los comentarios despectivos de otros niños y adultos.

Por eso insisto en lo que acabo de decir: saber cuál es la edad natural del destete de los niños que vivían hace miles de años aporta poco. Lo que necesitamos saber ya lo sabemos: la leche sigue siendo el mejor alimento posible y no provoca problemas de dependencia ni psicológicos en los niños.

Así que lo siguiente, lo que necesitamos, lo que hace falta es RESPETO. Porque al final todo este tema va a parar ahí.

En el respeto por una opción que es normal, que es natural y que forma parte de la intimidad de una madre y de sus hijos, sobre la que nadie (ningún profesional de la salud, familiar, amigo o desconocido) debería opinar.

Fotos | iStock
En Bebés y más | Por qué se aconseja lactancia materna hasta los dos años o más, ¿Tiene sentido hablar de lactancia prolongada?, Lactancia materna sin fecha de caducidad: hasta que madre o niño decidan

Источник: https://www.bebesymas.com/lactancia/la-edad-natural-del-destete-hasta-cuando-amamantar-al-bebe

Destetar a su bebé

¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

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Destetar es hacer que un niño pase de tomar el pecho a nutrirse de otras formas. El destete es un proceso que requiere paciencia y comprensión, tanto de su parte como de parte del bebé.

¿Cuál es el momento adecuado para el destete?

Cuándo destetar a un niño es una decisión personal. Una madre podría verse condicionada porque debe regresar a trabajar, por su salud o la del bebé, o simplemente considere que llegó el momento adecuado.

La Academia Americana de Pediatría (AAP por sus siglas en inglés) recomienda alimentar a los bebes únicamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida. Después, la AAP recomienda una combinación de alimentos sólidos y leche materna hasta que el niño tiene por lo menos un año. Más tarde, los bebés pueden comenzar a tomar leche de vaca.

La mayoría de los expertos coinciden en que el amamantamiento debe continuar tanto tiempo como la madre y el bebé lo deseen. Muchas mujeres optan por destetar al bebé después de su primer cumpleaños. A esta edad, los bebés están comenzando a caminar, hablar y comer más alimentos sólidos; por eso es posible que naturalmente pierdan el interés por mamar.

Otras madres continúan amamantando a sus hijos durante más de un año (esto recibe el nombre de lactancia extendida). La lactancia extendida es una opción saludable y razonable para las madres y los niños que no están preparados para el destete. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que las madres amamanten a sus hijos hasta los dos años de edad.

El destete no tiene por qué ser drástico. Algunas mujeres optan por destetar durante el día y amamantar durante la noche, según su situación laboral y sus horarios.

Cuando decida destetar, es posible que su hijo tenga otra cosa en mente. Algunos niños dejan de mamar por sí mismos antes de lo que la madre tenía planeado y otros se resisten al destete cuando la madre está lista.

Quienes se destetan más tarde suelen ser más resistentes. Por ejemplo, un niño de dos años probablemente esté más apegado y esté menos dispuesto a dejar de mamar que un bebé de un año.

En momentos como estos, es importante tomar las cosas con calma y estar atentos a las necesidades de ambos.

Señales de que el bebé está preparado para el destete

Algunos niños desean amamantarse indefinidamente. Pero otros les dan señales a sus mamás para hacerles saber que están preparados para comenzar con el proceso de destete. Estas señales pueden incluir las siguientes:

  • parecer desinteresados o molestos cuando maman
  • tardar menos tiempo que antes en alimentarse
  • distraerse fácilmente mientras maman
  • «jugar» en el pecho; por ejemplo tironear constantemente del pezón o morderlo (si un bebé muerde durante la lactancia, lo debe retirar inmediatamente del pecho y decirle con calma pero con firmeza: «No se muerde. Las mordidas lastiman»)
  • mamar para consolarse (succiona en el pecho pero no extrae leche)

Maneras de destetar

Para permitir que tanto la mamá como el bebé se adapten física y emocionalmente al cambio, el destete se debe hacer con tiempo.

Un enfoque consiste en reducir una sesión de alimentación por semana hasta que el niño se alimente todas las veces de un biberón o un vaso.

Si desea darle a su hijo leche materna, tendrá que extraérsela para mantener la producción de leche.

Si está destetando a su hijo y ya no le dará leche materna, reducir las sesiones de alimentación lentamente puede ayudar a evitar que el niño se alimente atropelladamente.

Puede comenzar por quitar la alimentación del mediodía, porque suele ser la menos abundante y la más incómoda, en especial para las madres que trabajan. Muchas mamás continúan con la alimentación de la noche hasta el final del destete porque es una parte especial del vínculo con el bebé.

Algunas mamás dejan que sea el niño el que decida cuándo dejar de mamar. A menudo, los niños que comen tres comidas con alimentos sólidos por día (además de refrigerios entre cada comida) se amamantan cada vez menos.

En este caso, la producción de leche de la mamá se reducirá por la falta de demanda y será necesario extraer leche para continuar produciendo. Si su hijo está mamando menos, asegúrese de que esté recibiendo suficiente leche o fórmula fortificada con hierro.

Consulte con el médico qué cantidad debe recibir su hijo.

Si desteta a su hijo antes del año o si descubre que no está produciendo suficiente leche, tendrá que darle fórmula. Consulte con su médico para saber cuál es la forma correcta para su pequeño.

Hacer que el cambio sea más sencillo

El destete es más sencillo si el niño ya recibió la leche en biberón. Por eso, una vez que la lactancia esté correctamente establecida, intente darle un biberón con leche materna a su bebé esporádicamente.

Aun cuando siga dándole el pecho, esto puede facilitar el destete más adelante. También permite que otros integrantes de la familia alimenten al bebé y que sea posible dejar al bebé con una persona que lo cuide.

Recuerde que los niños de más de 6 meses deben recibir alimentos sólidos además de leche materna. Después del año, darle al bebé exclusivamente leche materna no le ofrece todos los nutrientes que necesita. Por eso, los alimentos sólidos deben convertirse en una parte habitual de la dieta.

A medida que comience el destete, recuerde que su hijo necesita tiempo para acostumbrarse a beber de un vaso. Tenga paciencia mientras su pequeño comienza a explorar el mundo de los alimentos.

Aquí encontrará otras maneras de hacer que este cambio sea más sencillo:

  • Planifique un juego entretenido o una salida en el momento en el que le daría de mamar.
  • Evite sentarse en el lugar en el que habitualmente le da de mamar o con las prendas de lactancia.
  • Si su hijo se está adaptando a algún otro cambio, retrase el destete. Tal vez no sea una buena idea comenzar el destete cuando su pequeño esté por comenzar a ir a la guardería o cuando le estén saliendo los dientes.
  • Si su bebé tiene menos de un año, intente usar un biberón o un vaso en los momentos en los que le daría de mamar. En el caso de niños mayores, intente darle un bocadillo saludable, ofrecerle un vaso o simplemente un abrazo.
  • Intente cambiar la rutina diaria para estar haciendo alguna otra cosa en los momentos en los que habitualmente estaría amamantando.
  • Pídale ayuda a su pareja para que la ayude a distraer al bebé en el horario habitual del amamantamiento.
  • Si su hijo comienza a adquirir un hábito como consuelo (como chuparse el dedo) o se abraza a una mantita preferida, déjelo. Es posible que esté intentando adaptarse a los cambios emocionales que le provoca el destete.

¿Cómo puede llegar a sentirse?

Muchas mamás toman la decisión de destetar y enfrentan emociones encontradas. Por un lado, el destete les da más libertad y flexibilidad, además del orgullo de saber que el niño está dando un paso importante. Por el otro, la lactancia es una actividad íntima que fortalece el vínculo entre la madre y el bebé; por eso, a algunas mujeres les cuesta finalizar esta etapa.

Es normal tener una mezcla de emociones y debe comprender que a su hijo probablemente le ocurra lo mismo. Recuerde también que tendrá infinidad de otras formas de nutrir a su hijo en el tiempo que tienen por delante.

Revisado por: Madhu Desiraju, MD

Fecha de revisión: octubre de 2018

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/weaning-esp.html

Dejar de dar el pecho

¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

Por supuesto, no tienes que renunciar a este estrecho vínculo e intimidad con tu hijo ni siquiera después del destete.

Si has deseado dar el pecho durante más tiempo pero tu bebé ya no quiere en algún momento: Expresa tus emociones, dedícale mucha atención, tiempo de juego y proximidad física,vuestra relación será cercana y positiva incluso después de la lactancia materna.

Dejar de dar el pecho: no hay un momento adecuado para hacerlo

El momento adecuado para dejar de dar el pecho no existe.

La Organización Mundial de la Salud y la Comisión Nacional de Lactancia Materna recomiendan que el bebé sea alimentado exclusivamente con leche materna durante al menos seis meses y luego acostumbrarse lentamente a los alimentos sólidos además del pecho, pero aquí lo realmente importante son los sentimientos de la madre y del bebé.

Algunos niños pierden interés por el pecho de la madre pronto, mientras que otros son amamantados hasta que alcanzan la edad de un año o incluso más. Dar el pecho durante un largo periodo es bastante inusual, pero no hay ninguna razón para justificarlo, así como tampoco el destete a una edad temprana.

La medicina, sin embargo, está a favor de una lactancia materna duradera: Los bebés que reciben leche materna durante más de seis meses son menos propensos a sufrir infecciones de oído o diabetes. En las madres se ha demostrado que disminuye el riesgo de cáncer de mama y ovarios, así como la osteoporosis.

Destete natural: el bebé decide cuándo dejar el pecho

El final más simple y armonioso para la lactancia materna es que el bebé decida cuándo ha llegado el momento de dejar el pecho,sin importar si es después de meses o años. Por supuesto, es ideal cuando la madre y el bebé están de acuerdo en esto, pero muchos niños deciden dejar de querer la leche materna por sí solos. El destete natural ocurre a menudo con bastante rapidez.

Cuando empieza a desarrollarse más, el bebé de repente encuentra todo lo demás más interesante que la lactancia materna y a partir de este momento también suele querer comida «real». Debes aceptar la decisión de tu hijo y no seguir presionándolo para que siga tomando el pecho.

Si los niños muy pequeños, cerca del final del cuarto mes de vida, se niegan repentinamente a tomar el pecho, consulta con tu médico o comadrona lo antes posible para averiguar por qué y cómo puedes motivar al bebé para que continúe con esa alimentación. Por lo general suele tratarse de una huelga pasajera, ya que por naturaleza los bebés rara vez se amamantan ellos solos durante el primer año.

Sin embargo, está claro que si tu hijo no quiere leche materna, tendrás que pasarte a la alimentación con biberón después de poco tiempo.

Destete lento: desacostumbrarse del pecho poco a poco

Dejar de dar el pecho poco a poco es cosa de la madre. Al igual que el destete natural, se extiende por un período de tiempo más largo. Debemos dejar al menos una semana entre cada etapa. Durante este tiempo, no sólo tu bebé sino también tu pecho se acostumbrarán a la nueva situación, tu producción de leche se reducirá debido a la menor demanda.

Si tienes previsto dejar de dar el pecho al bebé lentamente, primero reemplaza una comida con biberón o, si la edad de su hijo lo permite, con una papilla infantil y luego completa la comida con leche materna. El bebé puede tardar algunas semanas en beber menos leche.

La lactancia materna en las mañanas y noches debe mantenerse durante el mayor tiempo posible, esta comida materna también es emocionalmente importante para tu bebé al final del día. También puedes reducir el período de lactancia y complementar la comida de tu bebé con un refrigerio saludable, agua o té sin azúcar.

Normalmente, tu cuerpo se encarga de absorber el excedente de leche. Sin embargo, si se endurece un área debido a una obstrucción mamaria, se puede masajear cuidadosamente con la mano mojada o untada de aceite. No te saques leche en este caso, ya que esto fomentará la producción de leche de nuevo.

Una mezcla de té de hierbas de salvia y menta de forma periódica ayuda a reducir la producción de leche materna. Un sujetador ajustado, que por supuesto no debe apretar demasiado, también puede ayudar aquí. Contacta con tu comadrona. Te podrá aconsejar y ayudar hasta que dejes de dar el pecho.

Destete rápido: a veces inevitable

El destete rápido puede ser necesario por varias razones: enfermedades, otros sucesos imprevistos o si la madre no quiere dar el pecho desde el principio.

El destete brusco no es muy sencillo, siempre se recomienda la ayuda profesional.

¡Ponte en contacto con tu comadrona! Bajo determinadas circunstancias, la mastitis y la obstrucción mamaria pueden llegar a ser muy dolorosas y problemáticas.

Sin embargo, las compresas frías, los sostenes bien ajustados o atarse un pañuelo grande, palparse el pecho y los masajes suaves te ayudarán generalmente a controlar la producción de leche después de unos pocos días. En caso de dolor intenso o fiebre tendrás que ver a un médico inmediatamente.

En algunos casos, te puede prescribir medicamentos para prevenir la formación de la hormona de la lactancia prolactina, aunque a menudo tiene efectos secundarios masivos en forma de problemas circulatorios graves.

Remedios caseros: el té de menta y salvia o las compresas de requesón y unas gotas de aceite de geranio para poner sobre el pecho, así como remedios homeopáticos y naturales también pueden apoyar el destete rápido.

El destete rápido también significa un gran cambio para tu bebé, que tiene que lidiar con él física y mentalmente. Durante este tiempo deberás dedicarle más atención que en otros momentos. El padre u otras personas que te ayuden deberían dejarte libertad de acción suficiente o, si es necesario y deseable, ayudarte en el cuidado del bebé.

Источник: https://www.bebitus.com/magazine/bebe/lactancia/dejar-de-dar-el-pecho.html

TEMA 4

¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

La edad en que ocurre el destete por completo, es decir, que el niño abandona definitivamente la leche materna, es variable y está influido por factores de muy diversa índole, tanto biológicos como sociales y culturales.

Hoy sabemos que no existen razones científicas por lo que se deba recomendar dejar la leche materna a una determinada edad. Cualquier recomendación sobre una edad óptima de destete está basada en opiniones personales, teorías no contrastadas empíricamente o simples prejuicios.

Cual debe ser la duración de la lactancia materna es una decisión libre de cada madre y de cada hijo, salvo que se produzca una situación de emergencia que fuerce a finalizar el amamantamiento.

Se debe tener en cuenta que el destete no solo es un cambio en la dieta del niño, sino que es un asunto muy serio con gran repercusión emocional para él y para su madre.

El niño puede experimentar sentimientos de frustración y de abandono, al no entender por qué su madre le niega algo tan importante para él; la madre, a su vez, puede experimentar sentimientos de pérdida y de tristeza por haber tenido que cambiar esta forma de relación íntima con su hijo.

Por todo ello las recomendaciones arbitrarias sobre la limitación de la lactancia materna, que no tienen en cuenta los deseos de la madre y de su hijo, son simplemente inaceptables.

Destete forzoso

En algunas ocasiones el destete se hace inevitable por causas médicas u otras (enfermedad grave de la madre o el niño, accidente, situación de emergencia, separación prolongada, etc).

Cuando el destete ha de ser impuesto, por un motivo totalmente justificado, antes de que la madre o el niño estén preparados para ello, ambos necesitarán apoyo y comprensión.

De todas formas, antes de tomar esa decisión, sería de gran importancia buscar información contrastada sobre la necesidad de ese destete, ya que con demasiada frecuencia se tiende a inhibir lactancias sin una justificación científica real.

Conviene saber que los medicamentos realmente incompatibles con la lactancia son muy pocos y las enfermedades que contraindican la lactancia son menos aún.

Destete voluntario

El destete puede ocurrir a iniciativa de la madre o del niño. En situaciones ideales sería deseable que el destete se produjera de mutuo acuerdo y fuera un proceso tan satisfactorio y enriquecedor como la lactancia, pero esto no siempre sucede.

La decisión sobre el momento del destete puede tener grandes variaciones de una madre a otra y también de un niño a otro.

En ocasiones la madre puede sentir deseos de poner fin a la lactancia antes que su hijo esté preparado para aceptarlo. Otras veces quien decide ponerle fin puede ser el niño a pesar de que su madre no tuviera ningún inconveniente en continuar.

Sea cual sea el momento en que uno de los integrantes de la pareja lactante desea ponerle fin, o sean cuales sean los motivos, es importante recordar que se trata de una opción personal y que todas son respetables.

Destete a iniciativa del niño

Si el destete sucede a iniciativa del niño va a ser él quien marque la pauta.

Algunos niños simplemente un buen día deciden que no quieren mamar más.

Otros lo hacen más despacio, paulatinamente se van desinteresando por la lactancia materna, reduciendo la demanda hasta que ésta cesa por completo. Los hay que primero maman solo una vez al día, luego una vez cada varios días, hasta que simplemente dejan de pedir.

Un nuevo embarazo puede tener un papel en el destete del hijo anterior. Debido a los cambios de la leche durante el embarazo (menor volumen, distinto sabor) muchos niños se destetan solos en esta época.

Otros prefieren seguir mamando, y continuar haciéndolo tras el nacimiento del nuevo hermano. A esta situación de dos niños de diferentes edades mamando a un tiempo se la ha llamado “lactancia en tándem”.

Destete a iniciativa de la madre

Una madre puede tener diversas razones para desear finalizar la lactancia materna; desde razones médicas, emocionales, presiones familiares, sociales, etc.

El momento en que una madre empieza a desear el cese de su lactancia es también muy variable. A algunas les puede suceder a los pocos días o meses, a otras al cabo de varios años.

En cualquier caso, de ser posible, siempre es preferible un destete gradual a un destete brusco.

Este último puede generar ingurgitación mamaria (pechos hinchados, duros y doloridos) e incluso obstrucciones, mastitis e incluso abscesos (inflamación e infección más o menos severa del pecho tras disminuir el drenaje), que no ocurrirían si se permitiese la adaptación de la mama a la disminución progresiva de la succión, como ocurre durante el destete gradual (a menor succión, menor producción, hasta que ésta cesa por completo). Desde un punto de vista emocional el destete gradual también es más fácil para el niño.

El destete supone mucho esfuerzo, y madres que han destetado activamente a sus hijos suelen decir que no les quedaba mucho tiempo libre, ya que tenían que emplearlo en distraer a sus hijos de otro modo.

Los niños que son destetados antes de superar su necesidad de mamar pueden empezar a chuparse el dedo o incluso a usar chupete si se le ofrece, siendo sustitutos del amamantamiento que pueden proporcionar cierto consuelo a un niño frustrado por el destete.

La noche puede ser un momento especialmente difícil para un pequeño que espera mamar y no puede entender la reticencia de su madre; a esa hora pocos de la familia van a estar especialmente racionales y pacientes; el padre puede hacer que el proceso nocturno sea mejor tolerado, proporcionando los cuidados nocturnos al pequeño.

Hay que aceptar la protestas del niño si llega el caso, tiene derecho a quejarse si le quitan algo que era importante para él. Ofrecerle apoyo y consuelo facilitará que al final lo asuma.

Del mismo modo hay que aceptar la decisión de la madre sean cuales sean sus razones. Amamantar es cosa de dos y si uno no quiere seguir está en su derecho también. La lactancia materna no debería ser nunca un sacrificio.

No ofrecer, no rechazar

No garantiza el tiempo que pueda prolongarse el destete. Es el menos doloroso para el niño.

Distracción

Se trata de identificar los momentos, lugares y circunstancias en los que el niño suele pedir el pecho, y anticipar alternativas al amamantamiento, para que el niño dirija su atención hacia algo nuevo y atractivo en vez de hacia la pérdida de algo entrañable como mamar.

Sustitución

Se ofrece comida o bebida al niño para evitar que pida el pecho por hambre. No se trata de sobornarlo con golosinas para que deje el pecho. Sólo funcionará cuando el niño tenga hambre. Hay que tener en cuenta que los niños también maman por afecto hacia su madre, para sentir su cercanía, por consuelo si están cansados, frustrados o con miedo.

Aplazamiento

Con un niño que ya nos entiende se puede negociar el demorar una toma. El niño debe ser lo bastante maduro para aceptar la espera. Se le puede ofrecer algo que le mantenga contento mientras tanto.

El destete por abandono, es decir que la madre se separe del niño por unos días, no es recomendable, ya que el niño no solo se ve privado bruscamente de la leche de su madre, sino también de su presencia, que es vital para su salud afectiva y emocional (3).

Si la madre no quiere o puede hacer un destete paulatino y desea interrumpir la lactancia lo más rápido posible, en todas las culturas y épocas se encuentran testimonios de estrategias variadas.

Poner tiritas en los pezones y decirle al niño que las tetas están enfermas, untar los pezones con cremas con un color, olor o sabor que resulte desagradable para el bebé, etc., son las más habituales.

Por ejemplo, en algunos países, las madres se untan el pezón con aloe vera ya que parece ser que su sabor no gusta a muchos niños. Estas estrategias no son ni buenas ni malas, mejores o peores, simplemente pueden ser eficaces.

El destete natural

Algunas personas creen que si el niño no es activamente animado a destetarse, no lo hará nunca por sí mismo; sin embargo, esta idea es errónea, como lo demuestra el hecho de que en sociedades en que se permite al niño mamar tanto tiempo como quiera, acaba por destetarse él solo.

En la mayoría de sociedades humanas el destete suele ocurrir pasados los 2 o 3 años de edad; en nuestra cultura ocurría así hasta hace poco más de un siglo.

Los acontecimientos que han condicionado en nuestro medio el rechazo cultural hacia la lactancia más allá del primer año son complejos, pero no dejan de ser cuestiones culturales, que no tienen que ver con las necesidades biológicas o psicológicas del niño.

Está muy extendida la creencia de que a partir de una cierta edad la leche materna no alimenta, que el niño mayor que mama es por vicio, o que prolongar la lactancia afecta negativamente el desarrollo psicológico del niño. Estas creencias han llegado a calar profundamente en la mayoría de las personas, incluyendo médicos, psicólogos y pedagogos.

Esta presión cultural en contra es el principal inconveniente de la que se ha denominado “lactancia prolongada”; en algunos países, como Estados Unidos, es algo tan inusual que algunos han llegado a verla como una perversión. Existen casos de madres acusadas de abusos contra sus hijos.

De hecho, el estigma social de continuar amamantando a un niño que ya camina o que va a la escuela fuerza incluso a madres seguras de sí mismas a hacerlo en la clandestinidad; los que más han dañado la lactancia prolongada han sido los profesionales de la salud, dando información sin base científica real, a la vez que desalentando a las madres que han querido prolongar la lactancia.

Cada especie de mamíferos tiene una edad en la que el destete ocurre de forma natural, que probablemente esté condicionada genéticamente, aunque en nuestra especie es difícil deslindar lo cultural de lo biológico.

Cambios en la leche durante el destete

Existe la creencia popular de que a una determinada edad del niño la leche materna pierde sus propiedades nutritivas. Esto no sólo no es así, sino que no existe ningún alimento que aisladamente supere el valor nutritivo de la leche.

Si que la pueden superar en algún nutriente en concreto (por ejemplo, el hígado la supera en hierro, la papaya en vitamina C y la carne de buey en proteínas) pero no en todos a la vez; de manera que la leche materna sigue siendo el alimento más nutritivo de cuantos pueda tomar un niño, aunque tenga tres o cuatro años.

Existen algunos estudios que evalúan los cambios en la composición de la leche materna durante el proceso del destete, en ellos se demuestra que el volumen de leche disminuye en proporción a la cantidad de otros alimentos que tome el niño (a menor hambre, menor succión y menor producción de leche). La concentración de proteínas aumenta hasta el 142% del basal, los lípidos mantienen su concentración, el hierro aumenta hasta el 172%, el calcio permanece constante y el zinc disminuye hasta el 58% del basal (5). Los factores inmunitarios se mantienen durante el destete gradual (6). Hay que decir que estos estudios se hicieron en niños que fueron destetados por causa del propio estudio, a la edad de 7 meses, y que el destete duró 3 meses, pero no dice nada de lo que puede ocurrir durante el destete natural, que puede tardar varios años.

Falso destete

A lo largo del primer año de vida pueden existir momentos en los que el niño muestra un menor interés por la lactancia, como consecuencia de su propio desarrollo (por ejemplo, alrededor de los 9 meses) (7).

Esto no debe ser confundido con el verdadero destete. Más bien es consecuencia del creciente interés del niño por su entorno, que le hace distraerse fácilmente del pecho.

En un ambiente tranquilo, con luz tenue, con un menor nivel de estimulación, el niño mamará cuanto necesite, recuperando “el tiempo perdido”.

Si pensamos que la leche es un alimento de gran importancia en la dieta del niño, al menos durante sus dos primeros años de vida, no es razonable pensar que ya no le hace falta la leche de su madre pero sí en cambio otro tipo de leche. La naturaleza no tiene previsto que una cría tome leche de una especie distinta a la suya.

En cualquier caso, si una madre no desea prolongar la lactancia hasta que el niño decida dejarlo, tal vez le sea más fácil destetarlo entre la edad de los 9 y 14 meses. Sin embargo la decisión de la madre de destetar puede no ser firme a esa edad, por lo que no se debería alentar a la madre a que lo haga con el fin de evitarle supuestas futuras molestias que tal vez no se presenten nunca.

Huelga de lactancia

A veces ocurre que un niño de repente se niega a mamar de forma brusca. A esta conducta se ha llamado “huelga de lactancia”, es autolimitada y no debe ser confundida con un verdadero destete. Las causas de esta situación pueden ser muy variadas y a veces una madre tendrá que investigar que ha ocurrido en su caso. Si se identifica y evita el motivo, la lactancia continuará.

A veces puede ser necesario más esfuerzo, especialmente si el motivo no ha sido identificado o no es evitable.

Puede ser útil ofrecer el pecho en un lugar relajado, a media luz, sin distracciones o cuando el niño está medio dormido. Suele ser contraproducente intentar rendir al niño por hambre.

Mientras se reinicia el amamantamiento la madre puede extraerse la leche, que le puede ser ofrecida al niño con vaso o cucharilla.

Resumen basado en:

Dra. Pilar Serrano Aguayo. Alimentación complementaria y destete en el niño. En: Lactancia Materna. Josefa Aguayo Maldonado (Ed.) Universidad de Sevilla. 2001

Ruth A. Lawrence. La Lactancia Materna: Una guía para la profesión médica. Cuarta edición. Mosby 1996

  1. American Academy of pediatrics Work Group on Breastfeeding. Breastfeeding and the use of human milk. pediatrics, 1997; 100:1035-1039
  2. Burmgarner, N.J. Mothering your nursing toddler. La Leche League International de. 1982.
  3.  Bowlby, J. The making and breaking of affectional bonds. tavistock pub. 1979
  4. Stuart-Macadam, p.; Dettwyler, K.A. Breastfeeding, Biocultural perspectives. Aldine de Gruyter editors. New York 1995.
  5. Garza, C.; Johnson, C.A.; Smith, E. et al. Changes in nutrient composition of human milk during gradual weaning. Am J Clin Nutr 1983; 37:61
  6. Goldman, A.S.; Goldblum, R.M. inmunologic components in human milk during weaning. Acta Paedatr Scand 1983; 72:133
  7. Brazelton, T.B. Infants and mothers: Differences in development. Delacorte. New York 1969

Artículo redactado por Eulàlia Torras. Asesora de Lactancia de ALBA

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Источник: http://albalactanciamaterna.org/lactancia/tema-4-cuando-los-ninos-crecen/el-destete/

¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

Indice

  • La lactancia materna en exclusiva
  • ¿Cuándo dejar de darle el pecho?

La lactancia materna en exclusiva

La lactancia materna exclusiva es el mejor alimento posible para todos los bebés desde que nacen hasta los 6 meses.

Esto se debe a que la leche materna contiene más anticuerpos, hormonas de crecimiento y nutrientes que ninguna leche de fórmula, por muy buena y completa que sea esta.

Además, dar el pecho al bebé le aporta otros beneficios como fortalecer el vínculo con la madre, aumentar su inteligencia, evitar el desarrollo de obesidad, etc. Por eso, lo mejor que puedes hacer por tu hijo durante los primeros meses de vida es alimentarle exclusivamente con leche materna.

Una vez cumplidos los 6 meses, la leche sola no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales del bebé, por lo que hay que comenzar con la introducción gradual de nuevos alimentos para que, con 2 años, coma de todo, casi como un adulto.

Pero eso no significa que tenga que dejar la lactancia materna a los 6 meses, ni siquiera a los 2 años, se puede continuar tanto tiempo como la mamá y el niño quieran, incluso si la madre se queda embarazada de nuevo, es posible continuar con la lactancia al hijo mayor durante la gestación y una vez el nuevo bebé haya nacido, puesto que las necesidades de ambos serán diferentes.

Por lo tanto, no hagas caso de las personas que te digan que tu hijo es muy mayor y que debes dejar de darle el pecho porque ya tiene 2 años, no hay estudios que muestren que dar el pecho pasada esta edad es malo para el bebé como dicen algunos (no causa dependencia), pero sí estudios que afirman que la lactancia prolongada es beneficiosa para el pequeño ya que sigue fortaleciendo su sistema inmunológico, disminuye el riesgo de padecer alergias alimentarias y aporta ventajas a la madre como reducir las posibilidad de desarrollar cáncer de endometrio o de mama. Así que el momento del destete depende solo de vosotros dos, no de lo que diga la sociedad.

¿Cuándo dejar de darle el pecho?

Este momento, como decíamos depende de ti y del bebé. En algunos casos, es el bebé el que decide que ya no quiere seguir tomando el pecho, lo cual muchas veces ocurre en torno a los 12 meses, cuando las tomas se han reducido tanto que le lleva mucho tiempo sacar leche al mamar, lo que hace que se canse, se frustre y decida no mamar más.

También puede ocurrir cuando te quedas embarazada de nuevo, ya que las hormonas pueden cambiar el sabor de la leche, lo que haga que la rechace. O un poco más adelante, cuando con 2 o 3 años se vuelva mucho más independiente y, al ver que no hay niños de su edad que sigan tomando leche del pecho, decida que quiere “ser mayor” y ya no quiere lactar más.

Sea cual sea la edad y la causa, puedes intentar seguir un tiempo con la lactancia por si se acostumbra al sabor o a que la leche tarda en salir, pero nunca debes obligarle. Si tras varios días de intentos y quejas del niño, se sigue negando a mamar, respétale.

Si ha decido que el momento ha llegado, por mucha pena que te dé, debes respetar su decisión, sobre todo si ya es mayorcito.

Aunque también es posible que seas tú la que decida que el momento ha llegado por diversos motivos (compatibilizar lactancia y trabajo te cuesta mucho, estás embarazada de nuevo y tienes que estar en reposo o descansar más, la llegada del nuevo bebé te supone mucho trabajo y te cuesta seguir dando el pecho a los dos…).

Sea cual sea el motivo, no debes sentirte culpable por destetar al niño, si has superado los 6 meses y le has dado el pecho todo el tiempo posible, tienes que sentirte más que satisfecha y aceptar tu decisión ya que la lactancia es beneficiosa siempre que sea algo positivo para ambos, pero si te causa molestias o problemas, mejor que lo dejes.

Al fin y al cabo, es algo que tenía que acabar pasando.

Eso sí, para que el destete sea respetado y natural y no afecte al pequeño, debes hacerlo de manera gradual, nunca de un día para otro, y seguir unos consejos:

– Paulatinamente. Empieza quitando una de las tomas, la que pienses que menos le aporta o le gusta. A los 3 o 4 días, quita otra toma.

Así, tanto el niño como tu cuerpo os iréis adaptando al proceso y dejarás de fabricar leche poco a poco.

Si ya le dabas solo una toma o de vez en cuando, simplemente explícale que ya no produces tanta leche y que no puede seguir mamando tanto como antes.

– No se lo quites, evita ofrecérselo. La idea es que tú no le ofrezcas leche a tu hijo, pero que le des pecho cuando te lo pida. Así se irá acostumbrado a no mamar y cada vez lo pedirá menos. Esto es lo más importante para evitar que el niño se sienta rechazado.

– Ten paciencia, puesto que el proceso puede llevar incluso meses, en función del apego que tenga tu hijo al pecho. Nunca fuerces nada, simplemente ofréceselo cada vez menos y no se lo recuerdes o hagas algo que le haga pedir teta. Verás cómo llega el día que él no se acuerda y no te la pide.

Si tu hijo ya tiene más de 2 años, es importante que le expliques que no siempre le puedes ofrecer el pecho. Negocia para dárselo más tarde y enséñale que a veces tendrá que esperar. A cambio, aumenta las muestras de cariño y los juegos con él para que no sienta que pasa menos tiempo contigo o que ha perdido momentos especiales junto a ti.

Evita quejarte o hacer comentarios negativos cuando tu hijo esté tomando el pecho. Esto solo hará que se sienta rechazado. Tómatelo con calma y dale el tiempo que necesite para hacerse a ello. 

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/cuando-se-recomienda-dejar-de-amamantar-10201

Consejos para dejar de amamantar al bebé

¿Cuándo se recomienda dejar de amamantar?

La Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda mantener la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses, para después continuarla de forma complementada con otros alimentos hasta los 24 meses o hasta que madre e hijo lo decidan.

Por otro lado, la Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que se dé el pecho al menos por un año, y alienta a las madres a amamantar por más tiempo. No obstante, la elección del momento para destetar al niño depende única y exclusivamente de la madre.

Por ello, es esencial que no te sientas culpable (no eres mala madre por dejar la lactancia) y que tengas claro que las leches de fórmula están perfectamente adaptadas para los lactantes.

También es importante que no prestes demasiada atención a lo que digan tus amigos, familiares o incluso extraños: no existe un plazo o una técnica apropiada o equivocada para el destete. Puedes hacerlo cuando sientas que ha llegado el momento, o esperar a que tu bebé deje naturalmente el pecho cuando esté un poco mayor. Existen dos tipos de destete:

El destete iniciado por el bebé

Es destete es más fácil cuando el bebé empieza a perder el interés en la lactancia, lo cual podría ocurrir en cualquier momento una vez que empiece a comer alimentos sólidos (entre los 4 y 6 meses). Algunos bebés se muestran más interesados en las papillas que en el pecho alrededor de los 12 meses, cuando ya han probado una variedad de alimentos y logran beber de un vaso.

Los niños de 1 a 3 años a veces pierden el interés en el pecho cuando se vuelven más activos y no logran permanecer inmóviles por el tiempo necesario para amamantar. Si tu hijo se pone inquieto o impaciente mientras lo amamantas, o se distrae con facilidad, esa podría ser su forma de decirte que está listo para el destete.

El destete iniciado por la mamá

Puede que decidas destetar a tu bebé porque vas a regresar a tu trabajo, o porque simplemente piensas que ha llegado el momento. Si tú estás lista, pero tu bebé no muestra ninguna señal de que quiera dejar el pecho, puedes ayudarlo con una transición gradual.

Cuando la idea viene de la madre, destetar al bebé puede exigir mucho tiempo y paciencia. También dependerá de la edad de tu niño y de cómo suele adaptarse a los cambios. Por ello, lo mejor es evitar interrumpir de golpe la lactancia.

Por ejemplo, alejarte de tu niño durante todo un fin de semana no es una buena manera de destetarlo.

Los expertos dicen que negarle abruptamente el pecho a tu bebé podría ser traumático para él, además de que podrías terminar con una obstrucción en los conductos de leche o una infección en los senos.

A continuación algunos sencillos consejos para facilitarle a tu bebé la transición del destete:

Sáltate una toma

Sáltate una toma y comprueba qué sucede si le das un vaso o un biberón de leche. Como sustituto también puedes emplear tu propia leche extraída, leche de fórmula o de vaca (siempre que el bebé tenga un año por lo menos).

Si reduces las tomas de una en una a lo largo de varias semanas, tu bebé tendrá tiempo para adaptarse al cambio. Tu producción de leche también disminuirá sin que tus pechos queden hinchados y adoloridos o sin que sufras una mastitis.

Acorta el tiempo de cada toma

Comienza por reducir el tiempo en el que amamantas a tu bebé. Si lo normal es que coma durante diez minutos, prueba con cinco.

Dependiendo de su edad, prueba darle después algo sano de comer, como un poco de puré de manzana sin azúcar o una taza de leche o leche de fórmula. (Ten en cuenta que los bebés menores de 6 meses podrían no estar preparados para tomar alimentos sólidos). Las papillas serán un complemento a la alimentación con leche materna o de fórmula hasta que tu bebé cumpla un año.

Las tomas antes de dormir pueden ser más difíciles de eliminar ya que normalmente son las últimas que se quitan.

Posponer y distraer

Prueba a demorar las tomas si sólo lo estás amamantando un par de veces al día. Este método funciona bien si el niño ya es un poco mayorcito y puedes razonar con él. Si tu bebé te pide que lo amamantes, dile que lo harás después y trata de distraerlo con alguna actividad. En lugar de darle el pecho por la tarde podrías decirle que espere hasta la hora de acostarse.

Para ayudarle a aceptar el biberón, prueba mojarle los labios a tu bebé con un poco de tu leche antes de colocarle el biberón en la boca. También puedes darle una pequeña cantidad de leche materna en el biberón un par de horas después de amamantarlo, pero no esperes a que esté tan hambriento que se vuelva impaciente y se frustre.

Por último, antes de tomar la decisión de destetar a tu bebé, es fundamental que lo consultes con su pediatra, para que él te diga cómo hacerlo, qué tipo de leche debes dar al bebé y qué cantidad es la más adecuada para él. Recuerda que destetarle de forma brusca es un error que causa molestias digestivas e intestinales al bebé y dolores en el pecho a la madre.

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Источник: https://pediatriayfamilia.com/bebes/consejos-dejar-amamantar-bebe/

Embarazo y niños
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