¿Cuándo un bebé comienza a reconocer a su mamá?

7 señales que indican problemas en el habla del bebé

¿Cuándo un bebé comienza a reconocer a su mamá?

Los problemas en el habla de los niños no son fáciles de detectar en los primeros meses de vida, pues como los bebés no hablan, no solemos enfocar la atención en este aspecto. Sin embargo, cuando sucede que un bebé a corta edad parece haber dicho algo, nos atrae mucho la idea de pensar que ha comenzado a hablar.

El lenguaje del bebé se desarrolla por etapas y de la misma manera el habla. En el caso del lenguaje, desde los primeros meses se pueden observar las maneras que tiene para comunicarnos algo. Son el llanto y el movimiento de los ojos, los primeros elementos del lenguaje en los bebés.

Luego, a lo largo del tiempo, comienza a madurar en su cerebro todos los demás componentes del idioma y el habla y este se llena de habilidades para representar los sonidos que darán forma a una expresión más clara, definida y con sentido.

Etapas del desarrollo del lenguaje

Conocer las etapas a través de las cuales se va desarrollando el lenguaje en los niños, es útil tanto para estimularlo como para identificar futuros problemas. Un bebé sano comienza a utilizar el llanto como medio para comunicarse. Una vez que logra comprender que obtiene algo con esto (le dan consuelo, alimento, atención, etc.) el llanto se vuelve muy frecuente.

Pero el bebé debe evolucionar para que sepamos que todo está bien; no solo basta con llorar, también hace falta conocer la voz de las personas que lo rodean y algunos sonidos que le sean familiares.

Su evolución le permite llegar a distinguir las estructuras fónicas que componen el habla que está percibiendo, por eso a los seis meses el bebé es capaz de al menos diferenciar cuáles son.

En tal sentido, cuando el niño comienza a imitar los sonidos, es porque los ha escuchado y comprendido hasta cierto punto. No obstante, el avance en este aspecto, se produce de diferente manera según las características del niño y en algunos casos, ni siquiera llega a producirse.

Por medio del reconocimiento de las etapas del desarrollo del lenguaje, tanto padres como especialistas, pueden identificar que el bebé está evolucionando de manera correcta. El retraso o imposibilidad de desarrollar adecuadamente el lenguaje, puede ser consecuencia de trastornos en el habla, el lenguaje o en la audición.

Los problemas del lenguaje están enfocados en la discapacidad de percepción del mensaje y/o de su expresión. Estos problemas se clasifican de manera específica y tienden a condicionar la aparición del habla.

Por su parte, los trastornos del habla, se describen por la dificultad que presenta el niño para ejecutar correctamente los sonidos, implican el tartamudeo o inconvenientes para unir las formas.

7 señales que alertan sobre posibles problemas en el habla

Para identificar si existe algún problema en el desarrollo correcto del habla en los niños, es preciso estar atentos a las señales que así lo demuestran. De acuerdo a la edad del niño, pueda hablarse de un desarrollo tardío o de problemas mayores.

De manera que, para atender eficientemente a nuestros pequeños en esta importante etapa, es preciso conocer estas siete señales de alerta:

  1. El niño no posee al menos cincuenta palabras comprensibles en su vocabulario cuando ha llegado a los veinticuatro meses de nacido.
  2. Puede imitar la pronunciación de frases, pero no es capaz de generar alguna expresión de manera espontanea.
  3. Es capaz de producir sonidos aislados, pero no es hábil formando palabras.
  4. No emplea enunciados de dos palabras, aun cuando logra formar palabras con los sonidos que identifica.
  5. Evita el empleo de nexos en las oraciones, porque se comunica por medio de la simplificación. Es decir, prefiere usar palabras que por sí solas expresen todo lo que trata de comunicar.
  6. Tiene dificultades para hablar con fluidez, como el tartamudeo y la articulación inadecuada de los sonidos, observable en el volumen o calidad de voz.
  7. Es un niño que no presenta evidencia de trastorno; demuestra una buena capacidad intelectual, desarrolla la motricidad adecuadamente y comprende con normalidad.

Estas señales, son de consideración cuando se presentan de manera permanente hasta los tres años de edad. Sin embargo, podemos hablar de casos más graves, por ejemplo cuando a los cuatro años apenas comienza a decir sus primeras palabras.

¿Qué hacer cuando tenemos la sospecha de posibles problemas en el habla?

Es común que lleguemos a sospechar que nuestro hijo tiene algún problema del habla cuando notamos que en comparación con otros niños de su edad, no se expresa de la misma manera. En este sentido, aunque no todos los niños son iguales, cuando este factor se une con alguna de las señales antes mencionadas, es preciso consultar a un especialista.

Es normal que algunos niños presenten un desarrollo tardío, esto implica que sus primeras palabras lleguen en un tiempo mayor que el indicado. Sin embargo, pueden evolucionar de manera favorable y lograr hacer un uso del lenguaje normalmente el resto de sus vidas.

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Источник: https://eresmama.com/7-senales-indican-problemas-del-habla-bebe/

La vista en bebés de 0 a 6 meses

¿Cuándo un bebé comienza a reconocer a su mamá?

En el nuevo mundo de tu bebé, sólo hay tres cosas importantes a lo largo de sus primeros de días de vida: tú, tú y la leche. Aunque tú te fijes en cada detalle de la cara y el cuerpo de tu hijo, él observará atentamente una forma grande, curva, ligeramente móvil y básicamente borrosa, que flota sobre él. Se trata de ti, mamá. Cuanto más vea el bebé tu cara, más deseará estar contigo.

Exactamente lo mismo que sientes tú con respecto a él

El bebé establece contacto visual con su madre desde el mismo momento de su nacimiento. Al principio es breve, porque al recién nacido le resulta difícil mantenerse alerta y concentrado. También puede que bizquee, debido al empeño que pone en observar tu cara.

Las caras satisfacen muchas necesidades de la limitada percepción del bebé: los ojos brillantes y la boca oscura crean un contraste, mientras que el cabello que enmarca la cara estimula su visión periférica.

Tu cara no sólo tiene todos los rasgos visuales que le gustan al bebé, sino que además se mueve y emite sonidos. El niño ve los bordes de las cosas mejor que la parte central o los detalles. Mantiene sus ojos fijos en ti y recibe la misma respuesta.

Este intercambio de miradas marca el comienzo de un vínculo creciente.

El sentido de la visión del bebé, aunque algo borroso al nacer, está perfectamente en sintonía con su necesidad de ver a la persona más importante para él. Un recién nacido puede concentrarse en objetos situados a 20 ó 30 cm de sus ojos (justo la distancia a la que se encuentra la cara de mamá cuando le alimenta) y especialmente los contrastes blanco-negro.

Primeros planos

Los bebés nacen programados para prestar atención a las personas, porque es de ellas de quienes más aprenden. La evolución ha equipado a los recién nacidos con el tipo de visión más adecuada para ellos: cercana y personal.

De este modo, la visión borrosa del bebé a larga distancia actúa como una especie de protección contra la ansiedad, ya que es capaz de identificar muy precozmente los rasgos de la cara humana, evitando con su proximidad que no se sienta abrumado por cosas que no puede utilizar o comprender.

Ya hay suficiente luz y sonido a su alrededor para comenzar a conocer a su familia y el mundo que le rodea.

Imitación

Los científicos concuerdan en que los bebés no sólo pueden distinguir caras y mostrar preferencias entre ellas, sino que además parecen reconocer el parecido que tienen las caras de los demás con la suya propia.

Este fenómeno de “igual que yo” resulta bastante asombroso, porque un recién nacido nunca ha visto su propia cara. Los estudios también apuntan a que aprendemos acerca de nuestras propias mentes observando a los demás y comparándolos con nosotros mismos.

Esto es lo que convierte a la imitación en una herramienta de aprendizaje tan importante.

Tu bebé ve su cara en la tuya. Esto se llama “reflejarse” y se considera un instrumento importante para que el bebé sea consciente de sí mismo.

Estimular la vista

Más adelante, el bebé utilizará un verdadero espejo (uno especial para bebés, que garantice su seguridad) colgado del costado de su cuna a modo de juguete, incluso antes de que pueda desplazarse por la casa. Le encantará observar esa imagen tan interesante que refleja el espejo durante mucho tiempo antes de darse cuenta de que está mirando su propia cara.

Esta es sólo una de las muchas formas de estimular la visión del bebé. Es importante porque la visión necesita estímulo para enfocarse y mejorar. La visión es el único sentido que no se ha practicado antes de nacer y llega en un estado primitivo.

Cada experiencia de visión ayuda al bebé a perfeccionar su capacidad de observación, su percepción espacial y su coordinación de ojos y manos. Cuanto mayor sea la variedad de cosas que ve el bebé para fomentar su desarrollo visual (caras y contrastes  entre blanco y negro marcados en principio, detalles y colores poco después), mejor será después en las cosas que requieran capacidad visual.

A los dos meses, los bebés comienzan a detectar diferencias entre las caras. Pero el cambio más notable que sufre la visión del bebé en esta época es su creciente capacidad para detectar los detalles.

También es aproximadamente a los dos meses cuando el bebé comienza a concentrar su vista en el interior de las cosas. Observa con frecuencia sus propias manos, así como los labios y la incipiente barba de domingo de papá.

A esta edad, ya ha aprendido a esperar movimiento y reacciones en los rasgos de la cara de mamá. Puede incluso que se queje si observa que tu cara no cambia, porque creerá que no le haces caso.

Es ahora cuando empieza a fijarse en el móvil que has colgado sobre su cuna, por ejemplo. A los bebés les gusta mirar las cosas que presentan contrastes marcados, como el blanco y el negro, y formas como las dianas, las rayas y los círculos. Ahora el bebé mira el móvil o las fotos que hay sobre el cambiador con creciente atención, porque las ve mejor.

No se trata de mirar por mirar, sino que la visión del bebé se estimula con los detalles. No obstante, recuerda que perderá interés en (dejará de mirar) el móvil o foto pasado un rato, lo cual indica que está preparado para un cambio.

Los bebés se aburren viendo las mismas cosas todo el tiempo (salvo, por supuesto, a las personas que les quieren). Al igual que los adultos, desestiman lo viejo hasta que algo nuevo toma su lugar.

Por ahora, te corresponde a ti administrar alguna variedad en la capacidad visual de tu bebé, evitando el exceso de estímulos, tanto visuales como de otro tipo.

Controlar el tiempo

A los dos o tres meses de edad, la visión del bebé sufre otra maravillosa evolución: sus ojos comienzan a coordinar, a trabajar juntos para moverse y enfocar al mismo tiempo.

Aunque su vista todavía es borrosa, las imágenes que reciben sus dos retinas se funden en una sola imagen tridimensional. Aunque podía seguir objetos desde que nació, lo hacía de forma irregular.

Ahora ya puede seguir perfectamente un objeto que atraviese un semicírculo delante de él.

Esta mejora de la coordinación comienza a darle la percepción de profundidad que necesita para seguir objetos (y a ti) a medida que se acercan o se alejan de él. Entre los tres y los seis meses, el bebé será capaz de anticiparse a la trayectoria de un objeto además de seguirlo. Esto significa que cuando te vea entrar en la habitación, se excitará porque esperará que te acerques a él.

Apuntar

La visión del bebé nunca funciona en el vacío: corre pareja con su desarrollo motor.

De este modo, alrededor de los tres meses tiene suficiente control de sus manos y brazos para golpear las cosas que tiene a su alcance. Su puntería no es perfecta, pero lo intenta.

Aunque ya era sensible al brillo o intensidad de un color al mes de vida, a los cuatro meses responde ya a todo el espectro de colores.

El borroso mundo del bebé adquiere nitidez rápidamente durante los tres primeros meses. Los ha pasado cerca de ti y cuenta con seguir así. Nunca se cansa de ver tu cara familiar y tranquilizadora.

Así que mantenlo cerca de ti cuando le lleves a ver el mundo exterior. Para ti, un cambio de panorama resulta agradable; para el bebé, es algo asombroso.

Así es el desarrollo de la vista en bebés de 0 a 6 meses.

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Источник: https://www.dodot.es/recien-nacido/crecimiento-y-desarrollo/articulo/la-vista-en-bebes-de-0-a-6-meses

Lo que tu bebé sabe al nacer

¿Cuándo un bebé comienza a reconocer a su mamá?

Todavía no sabe decir nada y puedes pensar que no entiende lo que dice, pero tu bebé reconoce perfectamente el idioma que se habla a su alrededor y la voz de quien lo hace.

En pocas palabras,  son capaces de reconocer su lengua materna, así como la voz de las personas que están con ellos a los cuatro días de nacidos, además de poder diferenciarla de otras y manifestar su preferencia por ella.

Desde antes de su nacimiento, al principio del primer trimestre, los bebés escuchan el ritmo del habla de su mamá. La cadencia específica de su idioma es como esas canciones pegajosas que no podemos sacar de nuestra cabeza, sólo que no resulta tan molesta.

Conocen (y aman) tu cara

Tu hijo posee la habilidad para reconocer y procesar patrones visuales, pues nuestros cerebros están hechos para encontrar áreas de alto contraste, yuxtaposiciones de luz y oscuridad, centro y esquinas.

Por ejemplo, los tableros de ajedrez tienen sentido para él. Las dianas le fascinan y el color rojo intenso también, quiere cosas fuertes. Le gustan los flashes, o las cosas que brillan.

Tienen preferencia por los estampados de cebra y de leopardo. ¡Quiere todo!

Por otro lado, los científicos han encontrado la manera de medir el interés de los recién nacidos por las caras, mostrándoles dos imágenes al mismo tiempo: una de cualquier objeto y otra de una cara humana.

Un observador imparcial (que no sabe qué es lo que el bebé está mirando) observan sus movimientos oculares a través de un video y determina la imagen que retiene la atención del infante por más tiempo.

Estudio tras estudio, la cara humana sale ganando.

  • La respuesta innata a reconocer caras tiene una razón: mientras más pronto pueda un recién nacido identificar a sus padres y tener una relación con ellos, mayores serán sus probabilidades de sobrevivir. Esto se vuelve más interesante mientras pensamos que tienen una terrible visión ya que la vista es el sentido menos desarrollado al nacer
  • Lo que pasa es esto: un bebé hace rápidamente una representación mental de la cara que estudia durante más tiempo, usualmente, la de la madre. Entonces  la cara de mamá aparece con claridad cuando todo o demás permanece borroso

Reconocen objetos con la boca

Un estudio hecho para determinar si los bebés pueden “ver” con las manos, de la misma manera que un adulto lo hace buscando en su bolsillo, –siente un círculo plano de cierto tamaño y visualiza una moneda de 10 pesos, por ejemplo.

Esta peculiar manera de “ver” se conoce como la habilidad de usar varios sentidos a la vez. El doctor Meltzoff desarrolló un experimento en el que se le daba a los bebés un objeto para que lo agarraran sin verlo, luego se les mostraba ese y otro objeto.

Aunque miraban por mucho tiempo el objeto, no lo reconocieron.

Antes de escribir los resultados, Meltzoff habló con una mamá de su laboratorio. Ella le recordó que por ejemplo, los bebés de nueve meses de edad se inclinan a descubrir las cosas con sus bocas, así que el investigador hizo un nuevo estudio, ahora con chupones. Algunos con texturas y otros lisos.

Se los dio a varios niños sin que vieran qué estaban succionando, después de 90 segundos, les enseñó ambos. Los bebés que chuparon el liso, miraron uno y otro, hasta decidirse por el liso, los de las texturas hicieron lo mismo. “Con sólo sentir algo, supieron cómo se vería” dice el doctor.

“Eso significa que todos sus sentidos se comunican desde una edad temprana.”

Recuerdan lo que escuchan

En un estudio hecho en 1986, los investigadores Anthony DeCasper y Melanie Spence de la Universidad de Carolina del Norte, en Greensboro, le pidieron a mujeres embarazadas que leyeran en voz alta el libro The Cat in the Hat (El gato en el sombrero) dos veces al día durante las últimas seis semanas de embarazo. Horas después de que los bebés nacieran, los investigadores les pusieron cintas con su mamá leyendo ese cuento y luego otro distinto. Por una arrolladora mayoría los bebés prefirieron la historia que ya habían escuchado. En este sentido, la familiaridad le ganó a la novedad, aunque no siempre es así con los recién nacidos.

Los niños no respondían a la historia por si sola, sino que el interés venía de escuchar la voz de su mamá repitiendo un patrón de sonidos familiares.

De fábrica

Cuando comienza a formarse un ser humano, lo hacen también toda una serie de habilidades que lo ayudarán a enfrentarse al mundo exterior, sin embargo, no olvides que el hecho de que las mismas puedan desarrollarse al máximo depende no únicamente de ti, como madre, sino de todo el ambiente que rodee a tu hijo.

Es evidente que muchas veces deseamos que nuestros hijos sean súper bebés, pero no lo presiones, él ya sabe más que suficiente y tú disfrútalo.

Источник: https://www.bbmundo.com/bebes/cero-seis/lo-que-tu-bebe-sabe-al-nacer/

Embarazo y niños
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