¿Cuándo un bebé comienza a reír?

Cuándo llega la primera sonrisa del bebé y por qué es importante corresponderla

¿Cuándo un bebé comienza a reír?

Cuando los bebés nacen las interacciones con los padres son pocas. Muchos apenas son capaces siquiera de mirarte mucho, y todo se reduce a estar tranquilo si todo está bien o a llorar si sienten que necesitan algo.

Es así hasta que un buen día el bebé nos empieza a sonreír cuando estamos delante, iniciando una relación con nosotros que debemos corresponder: ¿cuándo llega esa primera sonrisa y por qué es importante responder de algún modo a ese gesto?.

Si hablamos del primer gesto de sonrisa tenemos que ir a algún momento de la gestación en que el feto es ya capaz de hacer esa mueca, de modo que cuando nacen son también capaces de hacerla. Todos hemos visto en alguna ocasión a un recién nacido sonreír mientras duerme, como si estuviera soñando con algo gracioso.

Sin embargo, no se sabe muy bien por qué lo hacen, porque un bebé que acaba de nacer no ha tenido ninguna experiencia que le pueda hacer reír (ni el raciocinio necesario para que un recuerdo le haga gracia); así que se considera que podría ser porque el bebé está a gusto, quizás excitado por alguna sensación interna, o incluso podría ser que se tratara simplemente de un reflejo nervioso.

La que importa es su primera sonrisa social

Así que la que nos interesa en realidad no es esa sonrisa que hace el bebé de pocos días mientras duerme, sino aquella que hace un bebé cuando está despierto más o menos cuando cumple el mes de vida, porque está contento de ver a un adulto, o está intentando ser simpático.

Que él no lo piensa así, él no se dice «voy a ver si le caigo bien a esta gente»; es sólo que como ser social que es, reacciona tal y como establece la evolución que debe hacer. De igual modo que cuando nota que está solo tiene la capacidad de llorar, cuando nota que está acompañado, tiene la capacidad de sonreír.

Es como si nos estuviera educando mediante sus respuestas. «Papá, mamá, si conseguís tenerme feliz, contento y satisfecho, os sonreiré. Si no lo conseguís, lloraré». Y así los padres sabemos cuándo vamos bien y cuándo podríamos mejorar.

Su primera «comunicación»

Se considera que la primera sonrisa, llamada sonrisa social, es la primera vez que el bebé se comunica, que socializa, que emite un mensaje. Y cuando alguien emite un mensaje a otra persona, espera una respuesta.

Por eso los padres tenemos que estar cerca de los bebés cuando están despiertos, hacerles cositas, hablarles, tocarles, sonreírles, cantarles, mirarles,… en definitiva, emitir respuestas a su sonrisa, y estar pendientes de sus gestos, ruidos, miradas, etc., porque poco a poco irán incorporando nuevas maneras de decirnos cómo se siente con respecto a nuestra manera de hacer las cosas.

Estas interacciones entre padres e hijos hacen que los dos se conozcan cada vez más y mejor, y que podamos pasar del «mira, yo no sé qué le pasa al niño», al «yo creo que está cansado y quiere dormir» o «me da la sensación de que le apetece que le hagas caso y le digas cositas».

De este modo la relación se va estrechando y unas veces el niño «escucha» a mamá y papá, mirando y aprendiendo de lo que ellos le hacen, mientras otras veces somos los padres los que «escuchamos» al bebé, esperando a ver qué nos tiene que decir con sus gestos, gemiditos, sonrisas y quejidos. Una alternancia en la comunicación muy básica todavía, pero que puede ser muy útil para el bebé y que estrecha los lazos entre padres e hijos.

Además, el hecho de que sus acciones sociales, como la risa, obtengan respuesta, le ayudan a sentir que es capaz de influir sobre lo que le rodea, y en cierto modo a conectar con el entorno y saber que tiene la capacidad de hacerlo cambiar si hiciera falta. Así puede sentir que lo que hace y lo que dice es importante para sus padres, que es escuchado y tenido en cuenta, y esto hace que desarrolle mejor su autoestima.

Que sí, que es muy pequeño, pero ya que al mes de vida llega su primer acto con intenciones sociales, lo normal y lo lógico es que empecemos ya a corresponderlo para que él avance en su deseo de decirnos cosas y nosotros nos relacionemos más y mejor con el bebé. Así es como padres y bebés avanzan en esto de la maternidad con más seguridad y pueden incluso llevar mejor esos momentos en que el bebé dice lo contrario, que no está bien, con su llanto.

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¿Cómo hacer reír a un bebé?

¿Cuándo un bebé comienza a reír?

Muy pocas personas pueden resistirse ante la enternecedora sonrisa de un pequeño, en especial, su mamá. Por ello, todos, cuando tenemos a un bebé en brazos, intentamos hacerle reír.

De acuerdo con este estudio publicado en la revista Avances en Psicología, los niños pueden reírse 300 veces al día como promedio hasta los 6 años de vida. ¿A qué se debe este comportamiento?

¿Por qué sonríen los bebés?

Un artículo de la revista Consensus señala que “la risa es una manifestación del estado de placer en los bebés, […] producida por situaciones de juego como el cosquilleo”. Sin embargo, aunque los bebés ya sonríen dentro del vientre de la madre, ello no significa que hayan desarrollado su sentido del humor o la risa.

De hecho, se sabe poco de cómo los bebés hacen la selección de estímulos para percibir el humor. Por ejemplo, en esta investigación publicada en el Journal of Experimental Child Psychology se señala que los bebés de todas las edades del grupo de estudio sonrieron, independientemente del afecto que mostraban sus padres.

No obstante, a partir de los 5 meses de edad, la estimulación paterna influyó en el afecto de los bebés y esta emoción se intensificó a los 7 meses. Es decir, que cuando los padres intentaron hacer reír a su bebé, estos tuvieron mayores probabilidades de lograrlo.

El desarrollo del humor y la risa en el bebé

En el libro Programa para mejorar el sentido del humor: ¡porque la vida con buen humor merece la pena!, Begoña García hace un breve recuento del desarrollo del humor en los bebés por edades, el cual compartimos a continuación.

Primer mes

Los bebés sonríen mientras duermen. Igualmente, sonríen en respuesta a estímulos como el tacto y los sonidos suaves mientras se les arrulla.

Segundo mes

El bebé da señales ante estímulos externos y sonríe en respuesta a las caras humanas.

Tercer y cuarto mes

En esta etapa, el bebé ya domina el arte de “hablar con sonrisas” y aparece la risa, ya sea por estímulos o al jugar con ellos.

Sexto mes

La selectividad de los bebés se incrementa. La cantidad de sonrisas del pequeño dependerá del nivel de confianza que tenga con cada persona. Según algunos especialistas, hace falta profundizar en el tema de la risa en los bebés.

Sin embargo, lo que sí se conoce es que la risa en el bebé forma parte de su desarrollo social como un importante medio para comunicarse y un indicador del bienestar. Por ello, ahora que conocemos sobre el desarrollo del humor y la risa en los pequeños, será más fácil encontrar cómo hacer reír a un bebé.

Te invitamos a leer: 7 señales de que debes llevar tu bebé al doctor

Si es tu pequeño, no tienes de qué preocuparte; su primera sonrisa suele dedicársela a su madre. Pero, si necesitas de técnicas más avanzadas para sacarle una bella sonrisa, te presentamos a continuación algunos consejos.

1. Las cosquillas

Las cosquillas son una de las técnicas más sencillas para hacer reír a un bebé. Esto se debe a que el tacto es la primera percepción sensorial del pequeño. Este efecto es natural debido a que, por medio del contacto físico, se activan determinados puntos nerviosos.

Además, la piel del bebé es muy suave y sensible. Por ello, las cosquillas producen fácilmente una respuesta en el pequeño haciéndole sonreír.

2. Un buen baño

Los niños se relajan en un ambiente confortable. Hay que aprovechar dichos momentos para hacer reír a un bebé, pues es más probable que sonría mientras está calmado. Un buen ejemplo ocurre durante la hora del baño.

Si ya tienes niños pequeños, debes saber que disfrutan tanto del agua que luego no quieren salir. Y es que están acostumbrados al ambiente acuoso desde que fueron engendrados. Así que, juega con él y verás que, tanto tu hijo como tú, lograréis divertiros como nunca.

Aprende: ¿Cómo podemos estimular a un bebé en los primeros 6 meses de vida?

3. Juguetes y peluches

Para los bebés, todo es nuevo y fantástico. Por esa razón, mover los peluches como si tuvieran vida y hacerlos hablar les divierte mucho. No importa que digas cosas sin sentido porque a los bebés les fascina. Por ello, hacer tonterías es válido si lo que se pretendes es ganar una sonrisa de tu pequeño.

4. ¡Peekaboo!

El peekaboo es un juego muy sencillo que, además de divertir a tu bebé, le ayuda en su desarrollo intelectual. Generalmente, los bebés de 8 meses ya pueden participar en este juego. Lo único que necesitas es esconder tu rostro detrás de tus manos y dejar que él te encuentre.

Después de unos segundos, descubre tu cara y haz algún gesto gracioso o bien puedes decir “¡Pekaboo!”. Él se sorprenderá y empezará a reírse. Aunque parezca un juego bobo, ayuda al bebé a aprender sobre la permanencia del objeto.

Asimismo, le permite distinguir diversas expresiones emocionales, desarrollar habilidades motoras, entre otros beneficios. Este juego también funciona escondiendo objetos detrás de telas o almohadas.

5. Miradas divertidas

Desde que nace, el bebé aprende a leer los rostros de su padre y su madre. Además, se convierte en su espejo, como ocurre en un juego de mímica. Por esta razón, otro truco básico para hacer que tu bebé ría es lanzarle miradas coquetas o hacer muecas divertidas.

Puede que cueste algo de trabajo, pero intenta acercarte a unos 20 o 40 centímetros de su rostro. ¡Lánzale una gran sonrisa y a jugar! Este ejercicio le permitirá al pequeño reconocer los distintos significados de los gestos y también le servirá como medio de expresión del lenguaje corporal.

La sensación más gratificante es hacer reír a un bebé

En definitiva, podemos señalar que las risas y las sonrisas son la gran puerta del desarrollo social y emocional de un bebé, así como una de las mejores sensaciones para los padres. Esperamos que con estos trucos os divirtáis mucho y, lo que es más importante aún, vuestra relación se fortalezca.

Источник: https://mejorconsalud.as.com/como-hacer-reir-a-un-bebe/

La comunicación y su hijo de 1 a 3 meses

¿Cuándo un bebé comienza a reír?

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Este es un período emocionante para los padres, porque los bebés de esta edad hacen verdaderos avances en la comunicación.

Usted y su bebé disfrutarán de «conversaciones» bidireccionales, donde intercambiarán sonrisas y exclamaciones de asombro y admiración.

Y la personalidad de su pequeño se empezará a poner de manifiesto a medida que se vaya convirtiendo en un miembro más activo y más alerta de la familia.

Cómo se comunican los bebés

El llanto sigue siendo el principal medio de comunicación de los bebés durante muchos meses. Aparte de hacer que sus padres sepan que necesitan algo, también pueden llorar cuando se sienten saturados por todas las imágenes y sonidos que les llegan del mundo que los rodea.

A veces los bebés lloran sin un motivo claro. Siempre y cuando su hijo no esté enfermo o no le duela algo, intente no preocuparse demasiado si su bebé llora y usted no lo puede consolar de inmediato.

Su bebé responderá al sonido de su voz, tranquilizándose, sonriendo o activándose emocionado mientras mueve brazos y piernas. Los bebés de esta edad empiezan a sonreír con regularidad a su madre y a su padre, pero pueden necesitar un tiempo para ser simpáticos con personas menos conocidas, como sus abuelos. Lo más probable es que su bebé no sonría ni sea amistoso con los desconocidos.

Ahora, los bebés están descubriendo su capacidad para vocalizar: ¡En poco tiempo, tendrá una máquina de gorjear y de balbucear en casa! Algunos bebés empiezan a emitir algunos sonidos vocálicos (como «ah-ah» u «ooh-ooh») en torno a los 2 meses de edad.

Su bebé «hablará» con usted con una variedad de sonidos, y también le sonreirá y esperará su respuesta, respondiendo a las sonrisas que reciba con más sonrisas. Es posible que su bebé hasta llegue a imitar las expresiones faciales de sus padres.

¿Qué debería hacer?

A su bebé le encanta oír la voz de sus padres, de modo que háblele, balbucéele, cántele y gorjéele durante estos primeros meses. Responda con entusiasmo a los sonidos y sonrisas de su bebé. Explique a su bebé lo que observe o haga y también lo que esté haciendo usted. Nombre objetos familiares cuando los toque o se los dé al bebé.

Aproveche el «habla» especial de su bebé para llevar una «conversación» con él. Si oye que su bebé emite un sonido, repítalo y espere a que le conteste con otro sonido. Estará enseñando a su bebé valiosas lecciones sobre la entonación, las pausas, el ritmo y la alternancia de turnos cuando hablamos.

También le estará enviando el mensaje de que su bebé es lo bastante importante como para que lo escuchen. No lo interrumpa ni mire hacia otro lado cuando le esté «hablando» su bebé: muestre que le interesa y que su pequeño puede confiar en usted.

Los bebés de esta edad parecen responder mejor a las voces femeninas, que tradicionalmente se asociaban al consuelo y al alimento. Por eso, la mayoría de la gente aumenta la frecuencia de su voz y exagera el habla cuando se dirige a un bebé.

Está bien porque los estudios indican que el hecho de que los adultos utilicen el «habla infantil» cuando se dirigen a un bebé no retrasa el desarrollo del habla del pequeño, pero combínela con algunas palabras adultas de uso habitual y con una buena entonación.

Aunque pueda parecer que es muy pronto, ya está sentando las bases para la primera palabra de su bebé.

A veces, los bebés no están de humor para hablar o vocalizar; hasta un bebé necesita su propio espacio y desconectar de tanto en tanto de toda la estimulación que lo rodea.

En estas situaciones, los bebés pueden apartar la vista, cerrar los ojos o ponerse inquietos o irritables. Si le pasa a su bebé, déjelo estar o bien intente abrazarlo.

Habrá momentos en que usted habrá colmado todas las necesidades de su bebé pero, aún y todo, él seguirá llorando. No se desespere. Es posible que su bebé esté sobreestimulado, tenga gases o ventosidades o tenga demasiada energía acumulada en su interior y necesite sacarla con un buen llanto.

Es habitual que los bebés tengan un período de inquietud aproximadamente a la misma hora cada día, generalmente entre el atardecer y la media noche.

Aunque todos los bebés lloran y se muestran inquietos, cuando un lactante que parece estar sano llora más de tres horas al día, más de tres días por semana y durante un mínimo de tres semanas, se dice que padece una afección llamada cólico del lactante.

Puede ser muy irritante y preocupante para los padres, pero lo bueno es que es de corta duración: la mayoría de los bebés superan los cólicos cuando alcanzan los 3 o 4 meses de edad.

Intente consolar y tranquilizar a su pequeño. Algunos bebés se calman con el movimiento, como que los mezan o que los paseen por la habitación, mientras que otros responden bien a los sonidos, como la música suave o el zumbido de una aspiradora. Puede tardar algún tiempo en averiguar qué es lo que calma más a su bebé durante estos períodos de estrés.

¿Cuándo debería llamar al médico?

Hable con el médico si su bebé parece llorar durante períodos inusualmente largos de tiempo o si le parece que su llanto suena raro. Él lo tranquilizará o bien buscará un motivo médico del malestar de su bebé. Es probable que no haya nada malo, y el hecho de saberlo lo ayudará a relajarse y a mantener la calma cuando su bebé esté inquieto.

Durante esta etapa, los bebés suelen alcanzar los siguientes hitos evolutivos en lo relativo a la comunicación:

  • prestar atención a las caras y a las cosas que los rodean
  • sonreír a la voz de sus padres
  • sonreír ante el contacto social
  • gorjear y emitir sonidos cuando se les habla
  • imitar algunos sonidos y algunas expresiones faciales

Tenga presente que los bebés se comunican siguiendo ritmos diferentes, del mismo modo que maduran físicamente siguiendo su propio ritmo. No suele haber motivos para preocuparse, pero hable con el médico si tiene alguna duda o hay algo que le preocupa sobre las habilidades lingüísticas o la audición de su bebé.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD

Fecha de revisión: junio de 2019

Источник: https://kidshealth.org/es/parents/c13m-esp.html

¿Qué nos quiere decir la sonrisa de un bebé?

¿Cuándo un bebé comienza a reír?

La mayoría de los gestos o sonidos que realiza un recién nacido nos resultan, por lo general, tiernos en sí mismos.

Pero hay uno que destaca especialmente en esta dimensión de ternura: la sonrisa de un bebé.

Las sensaciones que produce ver a un ser tan pequeño deshacerse en carcajadas tienen el poder de despertar nuestro lado más sentimental, al mismo tiempo que un poderoso efecto contagioso.

Pero, ¿qué nos quiere decir un bebé cuando sonríe? Curiosamente, dependiendo de la edad que tenga y de la situación en la que se produzca, puede estar intentando transmitirnos una cosa u otra. Es algo parecido a lo que ocurre con el llanto. Lo emplean como medio, a falta de palabras, para comunicar sus intenciones y necesidades.

Algunas veces llora para pedir comida. Otras porque tiene gases. O porque quiere que le cambien el pañal, por fiebre, sueño… Por eso, al igual que es conveniente saber la causa del llanto, es bueno saber qué significa la sonrisa de un bebé.

Las primeras semanas es innato

Según numerosos estudios, durante las primeras semanas de vida la sonrisa es un acto reflejo. Surge de manera innata, involuntaria y automática, porque es algo para lo que las personas estamos predeterminadas genéticamente. El músculo responsable de esbozar este gesto es el risorio, que solamente está presente en los seres humanos.

Esto quiere decir que el pequeño sonríe sin que haya algo que necesariamente le haga gracia. Le basta con oír un sonido agradable, notar un pequeño cosquilleo o ver el rostro de su madre. En muchos casos, una mirada cariñosa por sí sola es suficiente para hacerle esbozar una sonrisa.

Pero a medida que el pequeño va madurando, se convierte en una respuesta a un estímulo concreto. Es decir, pasa a tener un detonante muy específico y surge como una manera de expresar infinitos matices emocionales. Veamos a qué obedece la sonrisa de un bebé a medida que van pasando los meses.

A los dos meses, la sonrisa de un bebé expresa bienestar

Dos o tres meses después de su nacimiento, la sonrisa comienza a ser expresión de bienestar. La muestra cuando se nota satisfecho y solamente cuando todas sus necesidades elementales están cubiertas. Es la señal más pura de armonía y felicidad. Así que, si tu pequeño sonríe, puedes estar tranquilo; porque todo parece ir bien.

Además, es una respuesta flexible, porque puede mostrarla en múltiples circunstancias. Por ejemplo, después de darle el pecho, al notar que su hambre está saciada. También tras una ducha de agua caliente, ya que se siente limpio y con buen olor. Al despertar por la mañana, si ha tenido una noche de descanso feliz o cuando sus padres le cogen en brazos para jugar con él.

A partir del cuarto, ya es consciente

A los 100 días de vida y hasta el sexto aproximadamente, se origina la conocida como “sonrisa consciente”, que ya es selectiva y anticipativa. Es decir, es una respuesta a un estímulo exterior que le genera placer o reconocimiento. Es señal de que se está acostumbrando a una rutina de cuidados diaria.

Generadores de esta sonrisa pueden ser la voz de su madre, una canción o una cara que se le acerque y le sonría. Hay que resaltar que a esta edad, ya el bebé sabe distinguir entre una cara familiar y otra que le resulta extraña. Por ello, no se muestran tan amigables con desconocidos y reserva la sonrisa solamente para los familiares.

Supongamos que al bebé le gusta algo y sonríe. En ese momento, si el adulto se lo vuelve a hacer, volverá a sonreír. Así, poco a poco, ese gesto se convertirá en una melodía sonora y alegre.

La primera acción que suele causar esa carcajada en el bebé es la famosa “pedorreta” sobre su cuerpo.

Luego, los gestos o el juego del “cúcú-tras”, en el que el adulto se esconde detrás de sus manos y después las retira rápidamente.

Pero al igual que surge este gesto agradable de forma consciente, también aparece a los 4 meses el contrario. Es el momento en que el pequeño aprende también a expresarse a través del llanto para manifestar su malestar.

Con medio año tienen variedad de sonrisas

Una vez pasados los seis primeros meses, los bebés pueden mostrar diferentes tipos de sonrisa en función de lo que quieran mostrar: alegría, diversión, aprobación… A medida que van creciendo, van siendo más precisas sus percepciones y sensaciones; por lo que la variedad de sonrisas es una muestra más de esa riqueza emocional que está adquiriendo. Gracias a esta evolución, aparecen las carcajadas que tanto nos gustan y tan contagiosas son.

Poco a poco, va sabiendo hacer reír a los demás, mediante sus vocalizaciones, balbuceos o sus gestos y su lenguaje corporal. Con ello, va reforzando sus habilidades sociales y comienza a querer ser el protagonista y a formar parte de todo tipo de juegos.

De los 9 meses al año se hace plenamente consciente

A los 12 meses es el instante en el que la sonrisa de un bebé se enriquece hasta tal punto que ya la usa de forma voluntaria como respuesta a estímulos predeterminados.

Es una sonrisa completamente social, porque la usa para expresar a los demás cuándo algo le produce felicidad, entretenimiento o sorpresa; pero, también sabe cuándo no emplearla, si siente miedo, angustia o rabia.

Es importante que cuando el bebé sonría, el adulto responda de forma agradable y amistosa. Con otra sonrisa, con una caricia, con un arrumaco, un abrazo o jugando. Porque es la mejor manera de ir fraguando ese vínculo afectivo y el apego. También es una manera de ir enseñando al pequeño que la figura que tiene en frente es alguien distinto a él.

Источник: https://lamenteesmaravillosa.com/que-nos-quiere-decir-la-sonrisa-de-un-bebe/

Las etapas de la sonrisa del bebé

¿Cuándo un bebé comienza a reír?

Mi bebé y yo

​El primer viernes de octubre se celebra el Día Mundial de la Sonrisa. ¿Puede haber un día más bonito? La sonrisa debería ser nuestra compañera durante toda la vida, por nosotros mismos y por las personas que nos rodean. Un mundo lleno de sonrisas sería un mundo mejor.

Pero ¿cómo nace la sonrisa en el ser humano? Según los estudios, la reacción del niño de sonreír ante unos estímulos determinados es automática. No la aprende a través de una relación con el ambiente que le rodea, sino que es innata.

¿Cuándo empiezan a sonreír los bebés?

En realidad, el feto ya empieza a esbozar sonrisas en el útero materno durante el embarazo, de manera que es difícil establecer con exactitud en qué momento nuestro pequeño manifestó lo que que conocemos como sonrisa.

Cuando hablamos de la primera sonrisa del bebé, debemos distinguir entre diferentes tipos de sonrisa, para poder hablar con propiedad. En este caso, es básico diferenciar la sonrisa no intencionada de la intencionada. En otras palabras, distinguimos entre el gesto de la sonrisa en sí y la sonrisa provocada por alguna causa.

La sonrisa no intencionada

  • Esta sonrisa es fruto de un reflejo nervioso del recién nacido, o bien simplemente de una sensación agradable experimentada por el niño; no es una sonrisa propiamente dicha.
  • Si bien despierta la emoción y la ternura de todos los afortunados que la presencian, especialmente, de sus papás, esta sonrisa carece de emoción y de raciocinio, y simplemente se trata de un acto reflejo que se puede producir ya en las primeras horas de vida del bebé, especialmente cuando está dormido, como si soñara con algo agradable. Vendría a ser como el gesto de sonreír del feto en el útero materno.

La sonrisa intencionada, o sonrisa social

  • Esta sonrisa sí es fruto de la experiencia vital del bebé fuera del útero, e implica capacidad de raciocinio e intencionalidad. Esta sonrisa, la «auténtica», la sonrisa social, se suele producir alrededor del mes de vida.

     

  • Cuando el bebé sonríe intencionadamente, siempre lo hace con la intención de comunicar algo, de interactuar. Por lo tanto, cuando nos dedica una sonrisa que hace que se nos «caiga la baba», está esperando que le respondamos de alguna manera, como ser social que es.

    Forma parte de su desarrollo.

La sonrisa es un indicativo muy importante para valorar el bienestar del bebé, que solo se puede comunicar a través del llanto, de la sonrisa o de la risa antes de desarrollar la capacidad de hablar.

Es simple: cuando necesita algo o no está satisfecho, llora o se queja; cuando está satisfecho y feliz, sonríe. 

Cómo responder a su sonrisa

Es importante que el adulto responda con palabras agradables y caricias a la sonrisa del pequeño, porque así el bebé se da cuenta de que la figura que hay delante de sus ojos es alguien diferente a él. Se crea así una relación entre los padres y el niño, que descubre que sonriendo obtiene unos resultados.

De este modo, la sonrisa automática pasa a ser social. La sonrisa, pues, es una forma de comunicación para el niño, complementaria a otros medios de comunicación fundamentales, sobre todo, el desarrollo del lenguaje.

Cuáles son las fases de la sonrisa


A continuación, conozcamos en detalle cuáles son las fases en las que se desarrolla la sonrisa del bebé, qué motiva su sonrisa en cada momento y cómo interactuar con el pequeño cuando se comunica a través de la sonrisa y la risa.

Durante las últimas fases de la vida del feto

  • El futuro bebé empieza a sonreír. Con suerte, a los siete u ocho meses de gestación, puedes pillarle «in fraganti» durante una ecografía.

    La sonrisa fetal no es una actividad consciente, sino un reflejo automático que ejerce el músculo risorio (presente en los hombres y ausente en animales).

  • Este reflejo es arcaico y forma parte del patrimonio genético humano, evolucionado durante miles de años. Como hemos dicho, el ser humano es social, y necesita comunicarse con sus semejantes.

Segunda semana de vida

  • El recién nacido expresa con la sonrisa el estado de bienestar por la satisfacción de sus necesidades básicas.

    El recién nacido solo necesita estar bien alimentado a demanda, dormir bien cuando tiene sueño, tener el pañal limpio, no notar molestias en su barriguita y sentirse seguro y protegido, preferiblemente en brazos de su mamá.

     

  • Si se cumplen todos estos sueños, puede agradecerlo con una tierna sonrisa.

Quinta o sexta semana de vida

  • Alrededor del mes de vida, el bebé empieza a sonreír a una serie de estímulos externos. El estímulo más importante es la voz de la mamá, la persona que forma un todo con él y la preferida del mundo para el pequeño.

    Cuando la escucha, es como una melodía para sus oídos.

  • Asimismo, un determinado sonido o la cara de alguien familiar, conocido o persona que le resulte agradable acercándose a él también pueden provocarle una sonrisa.

     

A partir de los tres meses

  • Alrededor de los tres meses, aparecen las primeras risas en voz alta. La carcajada es una señal de la maduración del niño; obedece a un proceso de los estímulos que recibe.

  • Un juego como el «cu-cú», una canción, una voz divertida, alguien que corretea a su alrededor… Son estímulos que pueden provocar la carcajada del bebé.

    ¡Y pocas cosas hay más divertidas!

Alrededor de los cinco meses

  • A esta edad, el bebé es más selectivo y empieza a diferenciar entre una cara familiar y una cara extraña. Por lo tanto, es normal que sus sonrisas no sean tan prolíficas como cuando era más pequeñito.

  • No todos sus familiares o amigos de la familia tienen por qué gustarle, y no se molesta en disimular. ¡No es nada personal! Pero, quizás, esa barba oscura, esa voz grave, esa risa chillona…
  • Se trata de una etapa más, en la que valora y analiza los estímulos y a las personas, para realizar su selección antes de regalar su encantadora sonrisa.

A los ocho meses

  • Al octavo mes, ya es capaz de negar la sonrisa a las personas que no conoce. Es más mayorcito y sabe cada vez mejor qué es lo que quiere y, sobre todo, lo que no quiere.
  • Los primeros balbuceos ya hicieron acto de presencia y cada vez emite más soniditos y gorjeos, que acompaña con gestos muy elocuentes.
  • Si algo le molesta, le aburre o no le provoca interés, protestará.

    Y sus sorisas y risas serán siempre sinceras cuando algo le provoca placer o satisfacción.

  • En cualquier caso, no olvides que siempre es importante responder a la sonrisa de un niño, desde que es recién nacido hasta que es más mayor.

    Importa para su desarrollo y para su integración en el mundo social en el que vivimos. 

¡Con una sonrisa, todo tiene mejor color! :)

(Te interesa: Qué expresan los gestos del bebé)

Источник: https://mibebeyyo.elmundo.es/bebes/crecimiento/crecimiento/las-etapas-de-la-sonrisa-4672

Embarazo y niños
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