¿Cuándo un bebé debe usar andador?

Andador, ¿sí o no?‏

¿Cuándo un bebé debe usar andador?

Cuando uno acude a una tienda de productos para bebés se da cuenta enseguida que muchos de los objetos se relacionan con la falta de capacidad psicomotor de los niños.

Cuando son bebés no faltan artilugios con ruedas, entre los que estaría el cochecito, y otros sin ellas, como la hamaca, en la el bebé está al principio más bien tumbado para irse sentando más adelante, pasando por el arnés con muelle que cuelga del marco de la puerta o el asiento que se balancea solo.

Algunos son más necesarios que otros (aunque también podría decirse que algunos son más innecesarios que otros), pero somos muchos los padres que picamos y pensamos que nuestros hijos necesitan algo que les sujete para desplazarse y algo que les mantenga hasta que sean capaces de moverse por sí mismos, ya sea reptando, gateando o andando.

Entre todos estos artilugios podemos encontrar el andador, que es una especie de armazón con un asiento en el que el bebé se sienta o bien se pone de pie, tocando el suelo y con el que poco a poco empieza a desplazarse.

Hay quien dice que les van bien y hay quien dice que no, que se les curvan las piernas o que es malo para la espalda.

En esta entrada vamos a tratar de dar respuesta a la típica pregunta: Andador, ¿sí o no?

El andador puede provocar accidentes

La razón principal por la que se desaconseja el uso del andador es porque puede provocar accidentes. Los bebés empiezan a andar, normalmente, cerca de los 12-14 meses, unos antes y otros después, sin embargo en estas edades no tiene demasiado sentido darles un andador, porque ya andan o están a punto de hacerlo.

El andador se le suele ofrecer a un niño hacia los 7-10 meses, porque los padres observan que su hijo quiere estar todo el día de pie (en el momento en que les coges de las axilas hacen fuerza para levantarse) y porque creen que el andador les servirá para aprender a andar.

A estas edades los niños son todavía pequeños para muchas cosas y, una de ellas, normalmente, es tener libertad de movimientos en vertical.

No es lo mismo un niño de 13 meses andando, que uno de nueve, que aunque va con un andador, va erguido igual.

En esa posición puede llegar a sitios peligrosos, puede tocar cosas, tirar de los manteles y hacerse daño con objetos que, sin el andador, no conocería.

Según la Asociación Española de Pediatría, el andador es la segunda causa de accidentes en niños en el segundo semestre de vida. Un estudio realizado en un hospital francés reveló que un gran porcentaje de niños con traumatismo craneal visitados entre 2003 y 2005 habían sufrido un accidente con el andador.

En resumidas cuentas, el andador es peligroso para los niños y por esta razón hay algunos países de fuera de la Unión Europea en los que está prohibida su venta.

El andador no enseña ni ayuda a caminar

Además de peligroso, el andador tiene otro punto negativo: no enseña ni ayuda a caminar (porque si aún sirviera para algo, pues uno tiene mucho cuidadito de dónde está el niño y ya está, pero es que ni eso).

Un estudio hecho en Irlanda concluyó que los niños que usaban andador tenían más dificultades para desarrollar la marcha y otras actividades motrices, probablemente porque aprendían a caminar desarrollando algunos músculos, pero no otros que son los que les sirven para mantener el equilibrio.

Digamos que lo malo que tiene un andador en cuanto a desarrollo psicomotor es que todo el tiempo que un bebé pasa en el andador es tiempo que no está en el suelo.

Así son muchos los niños que se acostumbran a estar siempre erguidos y se saltan la fase de vivir en el suelo, en la que habrían aprendido a reptar, gatear, girar y a hacer decenas de movimientos por sí mismos, desarrollándose así sus músculos de una forma harmoniosa (si ellos controlan las posturas, al no ser forzadas, no hay desarrollo asimétrico y los movimientos son fluidos) y aprendiendo a moverse a medida que conocen sus cuerpos y las sensaciones táctiles que el mismo les ofrece (notan su cuerpo en contacto con el suelo, las piernas, las manos, la cabeza, la fuerza que deben hacer para mantenerse “a cuatro patas”, el movimiento que deben hacer para sentarse o para volverse a tumbar, etc.).

En cambio, cuando no les dejamos que vivan en el suelo y les “forzamos” a estar erguidos, son muchos los que no llegan siquiera a gatear, que no es que sea malo, sino que se pierde un abanico de posiciones y posturas que les ayudan a conocer su cuerpo y que les permite algo tan básico como saber qué hacer en caso de caerse (muchos de los bebés que no aprenden a gatear sufren cuando se caen, ya que no saben moverse estando a “cuatro patas”).

¿Sufre la espalda o se le arquean las piernas?

Cuando un bebé pide y quiere estar erguido, es decir, cuando es él el que lo hace es porque está preparado para ello. Si un bebé puede estar en un andador jugando tranquilo seguro que no le molesta la espalda y, si así fuera, sería él mismo el que lo haría saber, llorando para salir de él con el fin de conseguir una postura más cómoda.

En cuanto a las piernas, nunca he leído bibliografía que asocie un andador con una mala formación de las piernas. De hecho, le hice esta pregunta a un traumatólogo muy puesto al día en patología infantil y me dijo que no, que nunca había visto a ningún niño con las piernas arqueadas por culpa del andador ni veía que fuera posible.

Conclusiones

El andador es otro de tantos elementos innecesarios que muchos padres hemos creído, por la razón que sea, que nuestros hijos iban a necesitar. No es que sea como para quemarlo en la hoguera, porque creo que un uso moderado no hace ningún mal, pero hay que tener en cuenta los riesgos que conlleva.

El andador no es un sitio donde dejar al niño un rato mientras el adulto va a hacer otra cosa, sino un lugar en el que debe estar constantemente vigilado.

Si se utiliza un ratito al día no hay ningún problema porque, como dicen, “una vez al año no hace daño”, sin embargo, si un niño pasa demasiado tiempo en él se estará perdiendo el elemento clave de su desarrollo psicomotor, el suelo.

Así que si tenéis uno, os lo han regalado o tenéis pensado comprarlo, sabed que es un objeto prescindible en el que el bebé puede pasar algún ratillo jugando. Valorad vosotros si vale la pena o no hacerse con uno de ellos.

Más información | AEP
Fotos | Flickr – Izzard, Asa’s Dad
En Bebés y más | Nuevas normas de seguridad para los andadores, En Francia también desaconsejan los andadores, Críticas sobre el andador

Источник: https://www.bebesymas.com/desarrollo/andador-si-o-no

Consejos para elegir un andador para el bebé

¿Cuándo un bebé debe usar andador?

Por fin tu renacuajo está listo para explorar el mundo. Aunque su motricidad ha progresado mucho, aún no está preparado para dar sus primeros pasos. Si vas a comprarle un andador, sigue estos consejos.

Para ayudar a su pequeño a salir a descubrir el mundo y acompañar sus primeros pasos, algunos padres compran un andador. ¿A partir de qué edad se puede utilizar? ¿Cómo escoger el modelo adecuado? Sigue estos consejos.

¿A partir de qué edad?

Los especialistas de la primera infancia desaconsejan el uso del andador ?o para algunos tacataca– antes de los 8 meses. A esta edad el niño se siente inclinado a lanzarse a nuevas experiencias.

Ya posee una motricidad suficiente para empezar a explorar su entorno por sí mismo.

Antes, las extremidades inferiores del bebé no están suficientemente musculadas ni desarrolladas para sostener correctamente el peso del cuerpo.

Instalar a un niño demasiado pronto en un andador puede tener consecuencias graves para su crecimiento. Por eso el andador es objeto de polémica cada cierto tiempo. Pero si se utiliza en el momento adecuado, el tacataca ayuda realmente a caminar y estimula la autonomía del niño.

Los criterios de seguridad

Antes de comprarlo, es imprescindible comprobar si cumple con la norma europea EN 1273:2005 para andadores. Pero hay que controlar otros aspectos para garantizar la seguridad de tu pequeño.

Para empezar, el andador debe tener una base ancha para amortiguar los golpes contra los diferentes obstáculos que el bebé se encontrará en el camino. También hay que controlar si el modelo escogido posee patines antideslizantes y un sistema que le permita ralentizar la velocidad si el andador lleva ruedas.

Estos dos dispositivos son esenciales para que el niño pueda desplazarse solo, aunque siempre bajo la vigilancia de un adulto.

Los diferentes modelos

Ya sabemos que los niños tienden a cansarse rápidamente de los juguetes. Para atraer su interés el mayor tiempo posible y rentabilizar así la compra, escoge un andador con juegos de estimulación integrados. Los accesorios musicales, objetos coloristas y otras actividades luminosas distraerán a tu pequeño cuando esté instalado en su tacataca.

Los modelos evolutivos también son interesantes, porque se adaptan al niño, principalmente gracias a la altura del asiento ajustable.

Mantenerse en pie, andar, empujar… El andador también acompaña al bebé a lo largo de su evolución motriz.

No olvides comprobar la comodidad del modelo, ya que tu hijo pasará mucho tiempo en él.

El asiento tiene que ser suficientemente mullido y se tiene que poder regular el dispositivo de la entrepierna. Pero, sobre todo, recuerda: los niños no deben pasar demasiado tiempo en el andador.

© Enfant.com

Para salir de paseo con tu pequeño o para poder realizar desplazamientos habituales a pie, es esencial tener un portabebés. Además te permite mantener un contacto estrecho con tu hijo.

Consejo n.º 1: Pruébalo primero

A veces, las madres que deben recorrer un trayecto a pie, las que son aficionadas a pasear o las que tienen otros hijos mayores necesitan una mochila portabebés. Si no estás totalmente convencida prueba diferentes modelos antes de comprarla.

Una vez hecha la elección, entrénate en casa y, luego, realiza trayectos cortos. En cuanto a la higiene, tienes que lavar el portabebés de forma regular, y, para la seguridad del pequeño, comprobar las correas y su tensión. Por último, no olvides escoger los accesorios que puedas necesitar: algunas mochilas portabebés tienen babero integrado o una sujeción para el chupete.

Consejo n.º 2: el portabebés ventral para padres activos

El portabebés ventral es muy fácil de colocar y permite llevar al bebé cara a ti o en el sentido de la marcha, aunque esta segunda posición solo es aconsejable a partir de los 4 meses. Lo pueden utilizar los padres y las madres. Este tipo de mochila portabebés puede soportar un peso de 15 kilos.

Consejo n.º 3: la camiseta portabebés para un lapso de tiempo reducido

Este modo de transportar al bebé es muy práctico y sencillo. La parte interior de la camiseta está diseñada por delante como si fuera un pañuelo de porteo: solo tienes que meter dentro al bebé.

Es muy práctica en los primeros tiempos. Te permitirá estar en contacto con la piel de tu bebé. Y el padre también podrá ponerse la camiseta y llevar al niño. Sin embargo, no podrás utilizarla durante mucho tiempo.

Se recomienda solo para bebés que no superen los 5 kilos.

Consejo n.º 4: el pañuelo de porteo en verano y en invierno

Los pañuelos más flexibles suelen ser extensibles, pero te permiten envolver al niño de un modo más firme, porque la tela es más fina. Escoge el pañuelo en función de la estación: largo y abrigado en invierno y de punto ligero o más corto en verano.

Si crees que no vas a dominar la técnica de los nudos, no te preocupes, existen muchos vídeos explicativos y talleres de aprendizaje. Otra opción es el sling, una especie de pañuelo anudado con unos pares de anillos.

Independientemente del modelo que escojas, tu bebé se sentirá como en una hamaca.

Consejo n.º 5: el portabebés ergonómico y el Emeibaby para los aventureros

El portabebés ergonómico es especialmente práctico porque puedes colocártelo delante, sobre tu vientre, o a tu espalda. Es apto para niños que ya saben mantenerse sentados y permite transportarlos hasta que alcanzan los 20 kilos.

El portabebés fisiológico, por su parte, es un intermedio entre el pañuelo y el portabebés clásico: se ajusta con correas y el bebé viaja en una bolsa de tela con un soporte que resulta agradable.

Las correas de los hombros están rellenas por lo que son adecuadas para los paseos.

© Enfant.com

Источник: https://www.conmishijos.com/bebes/cuidados/consejos-para-elegir-un-andador-para-el-bebe/

Embarazo y niños
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