Cuidados durante la lactancia

Así debes cuidar tu pecho durante la lactancia

Cuidados durante la lactancia

Dar lactancia materna es uno de los regalos más maravillosos que puedes hacer a tu bebé, y para poder disfrutarla al 100 %, evitar molestias y complicaciones, y alargarla el tiempo que desees, es importante que te cuides el pecho. ¡Sigue leyendo y descubre cómo hacerlo!

Cómo cuidar el pecho en la lactancia

El cuidado de los pechos en este periodo abarca diferentes ámbitos, pues es muy importante la postura con la que se amamanta, la higiene y el uso de productos que puedan intervenir o ayudar a alimentar al bebé.

Cuida tu postura

Durante las primeras semanas del bebé las tomas son largas y mantener una buena posición te ayudará a estar cómoda y relajada, sin forzar ninguna parte del cuerpo. Además, escoger la mejor postura para amamantar facilitará el agarré del bebé, algo fundamental para reducir el riesgo de que aparezcan grietas en el pezón.

Cuida tu higiene

Tras las tomas, si quedan restos de leche en el pezón, deja que se seque sola al aire. Si tienes prisa y necesitas cubrirte, puedes secarte mediante pequeños toques, evitando la fricción.

Es posible que tengas pérdidas de leche entre tomas, para evitar que se humedezca tu ropa interior, puedes usar discos absorbentes desechables o de tela. Independientemente del tipo que uses, intenta cambiarlos con frecuencia y mantener la zona de los pezones lo más seca posible.

También como parte de tu cuidado, debes estar atenta a cualquier cambio que experimentes en el pecho, especialmente en los pezones y las areolas. Si notas inflamación, enrojecimiento y/o sientes picor, es posible que estés experimentando un episodio de dermatitis del pezón.

Si quieres saber más sobre este proceso irritativo, haz click aquí.

Cuida todo lo que te ayuda en la lactancia

Cada lactancia es un mundo, y dependiendo de las circunstancias, puedes necesitar algunas herramientas o utensilios que te la faciliten:

  • Si usas pezoneras, has de mantenerlas limpias y realizar el mantenimiento recomendado por el fabricante para que se conserven en el mejor estado posible durante más tiempo y no te generen ninguna molestia.

¿Quieres saber más sobre las pezoneras y cómo pueden ayudar a salvar la lactancia de muchas mujeres? ¡En este post te lo contamos todo sobre ellas!

  • En caso de usar sacaleches, ya sea automático o manual, recuerda también mantenerlo lo más estéril posible, especialmente los recipientes en los que se almacena la leche extraída y la zona que se coloca en el pezón.
  • Reduce o evita el uso de jabones y productos cosméticos en los pezones. Si quieres usar alguno en específico, debes consultar con tu ginecólogo o pediatra para ver si es compatible con la lactancia. El más adecuado es un jabón con pH neutro.

Otras recomendaciones

Aquí tienes algunos consejos más que pueden serte de ayuda:

  • Usa sujetadores de lactancia que te resulten cómodos, con tirante ancho y que te sujeten bien el pecho sin llegar a oprimirlo.
  • Si notas el pecho algo congestionado, puedes masajearlo con movimientos giratorios hacia el pezón.
  • Si ves que tu bebé no se sacia, si tienes dolor en los pezones o en el pecho, no esperes, acude a una asesora de lactancia profesional que pueda ayudarte con las posturas para amamantar.
  • Si notas el pecho inflamado y con dolor, acude a un médico para que compruebe si existe alguna infección y tratarla cuanto antes.

Por norma general, dar el pecho no produce dolor, y si lo hace, es porque el agarre del bebé no es el correcto. Esta mala posición de la boca del pequeño puede acabar generando grietas en los pezones además de dolor.

Para garantizar un buen agarre es necesario que el bebé no sólo succione del pezón, sino que su boca abarque también parte de la areola. Hasta que la boca del bebé sea más grande y gane destreza, para conseguir un agarre correcto puedes aplanar el pecho poniendo la mano en forma de C en el momento en el que el pequeño vaya a engancharse al pecho.

La boca del niño debe quedar totalmente abierta, de manera que su barbilla y su nariz estén en contacto con el pecho de frente, sin que se vea forzado a ladear la cabeza.

En las primeras semanas, y mientras se instaura la lactancia, puede facilitar las cosas practicar y poner al bebé en el pecho en los momentos en los que esté más tranquilo, pues si tiene demasiada hambre y está alterado y llorando, será más difícil conseguir una buena postura y agarre.

Cuando ya han surgido las grietas, debes tomar ciertas medidas para que mejoren cuanto antes y no poner en riesgo la lactancia. Aquí tienes algunos consejos:

  • Sigue intentando conseguir una buena postura, pues ayuda a reducir el dolor y las molestias, que irán desapareciendo del todo poco a poco.
  • Deja los pezones al aire el tiempo que puedas varias veces al día.
  • Mantén la zona lo más seca posible.
  • No apliques cremas ni productos, a no ser que sea por indicación médica.

Ojo con la mastitis

Junto a las grietas, la mastitis es otra de las grandes molestias que pueden surgir durante la lactancia. La mastitis es una inflamación del pecho producida por una obstrucción en los conductos mamarios al no vaciarse el pecho correctamente. Este cúmulo de leche va generando la proliferación de bacterias, que finalmente pueden dar lugar a una infección.

Para evitarla, es fundamental que el bebé esté bien colocado y conseguir una buena succión para que vacíe los pechos totalmente y no se acumule la leche.

Te contamos todo lo que debes saber sobre la mastitis en este post.

¿Cuánto tiempo debe estar el bebé en cada pecho?

El tiempo que un bebé necesita para vaciar correctamente un pecho y sentirse saciado es muy variable. Al principio las tomas tienden a ser largas, de unos 20-30 minutos por pecho, pero conforme pasan las semanas, y el bebé adquiere destreza en la succión, el tiempo de las tomas se va reduciendo.

La lactancia materna debe ser a demanda, por lo que no es conveniente estar contando los minutos y cronometrando las tomas, lo mejor es tomarlo con calma y dejar que el bebé marque el ritmo y emplee el tiempo que necesite. Acelerar las tomas y quitar al pequeño del pecho antes de tiempo podría hacer que el bebé no se sacie y no tome toda la leche que necesita. 

Es posible que tantos datos, consejos y cosas que debes tener en cuenta para cuidar tus pechos durante la lactancia puedan parecer abrumadores, pero la lactancia materna es algo natural que acaba siendo mucho más sencillo de lo que parece desde fuera.

Desde Club Familias te animamos a que apuestes por dar el pecho a tu pequeño y disfrutéis juntos de una lactancia maravillosa, pero no debes olvidarte de ti, de estar bien y de cuidarte; cuanto mejor estés tú, mejor podrás atender a tu bebé y darle todo lo que necesita en esta etapa.

Источник: https://www.clubfamilias.com/es/cuidado-pecho-lactancia

6 cuidados de los pechos durante la lactancia: qué debo evitar

Cuidados durante la lactancia

Muchas mujeres les preocupa cómo se verán sus pechos luego de amamantar a sus bebés.

En vista de ello, seguramente te preguntarás ¿cómo puedo realizar los cuidados de los pechos durante la lactancia? ¿Se puede evitar la congestión y las infecciones? Algunas mujeres presentan estas complicaciones en los pechos al amamantar. No obstante, al seguir estos consejos los puedes evitar.

La succión del bebé puede causar molestias y sensibilidad en los pezones, incluso algunas afecciones que impiden la correcta alimentación. Por tal motivo, al amamantar, debes tener especial cuidado con tus pechos.

1. Sujetadores especiales para la lactancia

Durante la lactancia, debes optar por sujetadores especiales para amamantar, pues te facilitan sacar el pecho sin demora. Es por ello, que debes elegir la talla apropiada que te den el soporte necesario para evitar los dolores de espalda y otras molestias que causa el peso de tu pecho.

2. Discos absorbentes de leche

Puedes usarlos discos absorbentes entre el pezón y el sujetador si tienes pérdida de leche. Cámbialos cuando estén llenos para evitar que la humedad produzca grietas y genere bacterias. Los más recomendables son hechos de material transpirable y los venden en las farmacias.

3. No usar jabones fuertes o alcohol

Para realizar la limpieza a tus pechos debes evitar el uso de jabones fuertes, alcohol o productos astringentes, puesto que, estos resecan la piel y pueden producir irritaciones o grietas en los pezones y causar molestias cuando el bebé succione.

4. Humedece el pezón con tu leche materna

El pezón es una de las áreas más sensibles del pecho, por lo general, al iniciar la lactancia se irritan, agrietan y causa dolor y tensión.

Es por ello,  que debes humedecer tu pezón con un poco de leche, cada vez que termines de amamantar, luego dejar secar al aire libre.

De esta forma, mantienes una buena higiene, pues la leche materna contiene múltiples propiedades antibacteriales y efectos cicatrizantes.

No obstante, si tienes dolor intenso o sensación de quemazón y se extiende por varios días lo mejor es acudir al especialista. Pues son síntomas de infección u otro problema que amerite tratamiento.

5. Masajes regulares en el pecho

Los masajes forman parte de los cuidados de los pechos durante la lactancia, pues producen grandes beneficios. En particular facilita la bajada de la leche. Además,  evita la obstrucción o congestión del pecho, la cual, puede producir la dolorosa mastitis.

¿Cómo puedes hacerlos?  Pues los masajes deben ser movimientos circulares alrededor de la aureola. Debes ejercer una leve presión sobre el pecho sin frotar la piel. Repite los movimientos en todo el pecho, en ambos senos. Es recomendable realizarlos antes de empezar a amamantar.

6. Higiene postural

Es importante que tu bebé sujete el pezón correctamente, esto le permitirá realizar una buena succión, sin causar daño a su madre.

 Por otro lado, es necesario que aprendas a retirar el niño del pecho cuando haya terminado, de forma, que evites tirones y maltrato.

¿Y cómo puedes hacerlo? En primer lugar, introduce tu meñique en el borde de los labios del bebé para así eliminar el vacío creado por la succión. De esta manera, te asegurarás de que se despegue del pezón con suavidad.

Lo que debes evitar durante la lactancia

Debes evitar lavar el pecho antes de cada toma, pues puede resultar perjudicial. Con la higiene personal diaria es suficiente. Por otra parte,no se recomienda usar cremas o pomadas protectoras sin prescripción médica, porque al mantener más la humedad en la zona facilitan la aparición de grietas y se interrumpe el equilibrio ecológico de la piel.

  • Evita que el bebé utilice el pezón como chupete. Así que al terminar la alimentación, retíralo suavemente.
  • No uses sujetadores con aros pues aumenta la congestión. Tampoco dejes pasar tanto tiempo entre las tomas de forma que no se te acumule la leche.
  • No amamantes siempre del mismo lado, alterna los pechos al iniciar la toma.

Consejos generales para dar el pecho satisfactoriamente

Durante el tiempo de lactancia debes tomar en cuenta estas indicaciones para evitar problemas o malestares al amamantar.

  • Lavarte las manos antes de comenzar a lactar.
  • Mantén una correcta postura, tanto del bebe como tuya.
  • Amamanta el bebé a demanda.
  • Utiliza un sujetador adecuado.
  • Sécate bien luego de ducharte.

Es muy importante que sigas los cuidados de los pechos durante la lactancia, de esa manera podrás amamantar a tu hijo sin problemas.

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  • Salud, O. M. de la. (2017). Fomento de una alimentación adecuada del lactante y del niño pequeño. Retrieved from www.who.int/nutrition/topics/infantfeeding/es/%0A

Источник: https://eresmama.com/6-cuidados-de-los-pechos-durante-la-lactancia/

Cuidados de la madre durante la lactancia materna

Cuidados durante la lactancia

6 Minutos de lectura

Entre los cuidados que debe tener la madre durante la lactancia se encuentran seguir una dieta sana y equilibrada, consultar qué medicamentos puede tomar para no perjudicar al bebé e informarse de qué ejercicios puede practicar. A continuación te indicamos las pautas a seguir porque mientras te cuidas a ti también cuidas del recién nacido.

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Cuando se está esperando la llegada de un bebé, sobre todo cuando sois primerizos, estáis continuamente buscando información para saber todo sobre los cuidados del recién nacido, porque todo es nuevo y porque tener una criatura es una gran responsabilidad.

Ante tanto preparativo de productos necesarios para el bebé y lectura de información, también tenéis que tener en cuenta que la madre durante la lactancia materna necesita unos cuidados, necesita estar fuerte y saber las cosas que no puede injerir porque pueden ser perjudiciales para el bebé.

 A continuación os mostramos las pautas que debe seguir la madre durante el periodo de lactancia:

Alimentación y bebidas durante la lactancia

Siguiendo las recomendaciones del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría estas son las recomendaciones que debes seguir:

  • La dieta debe estar basada en una alimentación sana, variada y equilibrada, en la que se deberá evitar aditivos y contaminantes. Es decir toma frutas y verduras, proteínas, carbohidratos, leches y derivados. Este Comité de Lactancia señala que “sólo en algunos casos, por enfermedad o problemas nutricionales, puede el médico aconsejar algunos suplementos”.

  • “En los países en los que no hay una yodación total de la cadena alimentaria, como España, para asegurar que la leche materna aporta las cantidades adecuadas de yodo al lactante, se aconseja a la madre que tome un suplemento de yodo durante todo el embarazo y lactancia, además de cocinar sus alimentos con sal yodada y comer pescado”.

  • No hay alimentos prohibidos durante la lactancia. El hecho de que durante la gestación existan alimentos que no pueden comer las embarazadas conlleva a pensar que es así durante la lactancia. Sin embargo, solamente cuando se observa que tras tomar la madre un determinado alimento, el bebé de manera repetitiva tiene algún tipo de molestias como vómitos, diarreas, malestar o rechazo de la leche, entonces puede ser necesario evitar ese alimento que está produciendo esa reacción.   

  • Los alimentos modifican el sabor de la leche, según la “Guía para una lactancia materna feliz” del Ministerio de Sanidad, cuando la madre toma distintos tipos de alimentos estimula las sensaciones gustativas del bebé “ son niños acostumbrados a diferentes sabores y aromas mucho antes de ingerirlos directamente”, esto favorecerá a que acepte más facilmente la alimentación complementaria.

  • No está demostrado que haya algún tipo de alimento que ayude a producir más leche. Lo mejor para producir más leche es que el bebé mame a demanda sin restricciones.

  •  Es importante evitar el consumo en exceso de café, bebidas con cola, té y chocolate. Este Comité de Lactancia señala que las grandes dosis de cafeína, más de 3 tazas de café, pueden producir falta de sueño en el bebé y que esté más irritado. Algunos bebés con menos dosis también pueden presentar dichos síntomas.  En caso de que puntualmente los vayas a consumir deberás de hacerlo después de dar el pecho.  

Medicamentos

La “Guía para una lactancia materna feliz” señala que “la gran mayoría de las enfermedades maternas son compatibles con la lactancia ya que tienen algún tratamiento que se puede tomar sin tener que suspender la misma”.

Tienes que evitar automedicarte y consultar el riesgo que tiene para el bebé cada medicamento porque le llegan a través de la leche materna.  Siempre deberás de seguir las pautas de tu médico, el pediatra, la matrona o el obstetra.

En e-lactancia, la web realizada por el servicio de Pediatría del Hospital Marina Alta de Denia, puedes consultar las dudas sobre los tipos de medicamentos que interaccionan con la lactancia.

Higiene

No son necesarios unos cuidados especificos durante la lactancia, según señala la “Guía de la Lactancia Materna”   de la Consejería de Salud del Gobierno de la Rioja “es suficiente la ducha diaria con agua y el jabón habitual y lavarse las manos en cada toma”.

  • Se recomienda no lavarse antes y después de las tomas, y mucho menos con jabones ‘especiales’ porque son más agresivos y producen más humedad, y por tanto hay más posibilidad de que se produzcan grietas.

  • Los pezones deben mantenerse sin humedad, puedes utilizar protectores que se pondrán entre el pecho y el sujetador, sirven para empapar el goteo y deberás cambiarlos cuando estén húmedos.

  • Para prevenir o cerrar las grietas, se recomienda “ después de dar de mamar exprimir unas gotas de leche y extenderlas sobre el pezón y areola mamaria”. Si te encuentras en este caso te aconsejamos que acudas a la matrona y sigas sus indicaciones.

Alcohol, tabaco y drogas

  • El alcoholismo crónico es incompatible con la lactancia.

  • El alcohol se debe suprimir por completo incluida la cerveza, según señala la “Guía de la Lactancia Materna”  no hay una base médica que justifique que aumente la producción de leche. Cuando la madre bebe alcohol, llega a la leche materna y pasa al bebé. Según el Comité de Lactancia Materna de la AEP tomar cerveza o vino con moderación no perjudica la salud de la madre pero al bebé sí que le puede afectar por eso hay que evitar su consumo “en caso de haber ingerido alcohol no se podrá dar el pecho hasta las tres horas siguientes y no se debe practicar el colecho”.   
  • El tabaco hay que dejarlo porque según señala la “Guía de la Lactancia Materna”, “no hay un nivel de consumo seguro”. Si la madre no fuma el bebé tendrá menor probabilidad de contraer infecciones de vías respiratorias, crecerá mejor, tendrá menos riesgo de muerte sú- bita y no tendrá dependencia. Los padres no deben permitir que se fume en la habitación o incluso en la vivienda.

Ejercicio físico

La Asociación Española de Pediatría señala las siguientes consideraciones:

  • La lactancia materna y el deporte son compatibles, además le aporta muchos beneficios a la madre entre los que se encuentran: ayuda a perder la grasa del embarazo, reduce el estrés y la ansiedad o aumenta la fuerza y la flexibilidad.

  • La práctica de ejercicio intenso de forma continuada sólo es aconsejable en deportistas profesionales.

  • El ejercicio físico intenso en mujeres que no están entrenadas previamente puede producir una disminución en el volumen de leche y cambios en su composición.

  • La natación está contraindicada en el puerperio inmediato.

  • No son recomendables los deportes en los que exista riesgo de traumatismos para la mama.

  • El ejercicio se debe de hacer después de amamantar, utilizar sujetador de deporte de algodón, hacer un calentamiento previo, aumentar la ingesta de líquido y la intensidad del ejercicio se debe incrementar poco a poco.

Como principal consejos te decimos que siempre debes consultar cualquier duda con la matrona, el médico o con el pediatra del bebé y seguir sus consejos para llevar un correcto cuidado de ti misma y del recién nacido.

Источник: https://blog.minilandbaby.com/cuidados-madre-durante-lactancia-materna

Cuidados durante la lactancia

Cuidados durante la lactancia

La lactancia es el periodo en el que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda brindar leche materna al bebé, como modo exclusivo de alimentación hasta los seis meses de edad del recién nacido. En esta etapa es en la que, a través de la leche materna, se le proporciona al lactante los nutrientes que necesita para su sano desarrollo.

Indice

Aunque en esta etapa el apego entre la mamá y el bebé se incrementa enormemente, también hay ciertos cuidados que se deben tener en cuenta, pues la madre puede experimentar un desgaste físico y emocional. Precisamente, debido a los altos requerimientos de nutrientes que el bebé necesita, la mamá puede sufrir descompensaciones que pueden ser notables en su piel.

Recomendaciones para la mujer lactante

Alimentación

Al igual que en el embarazo, en la lactancia se deben extremar precauciones en cuanto a la alimentación de la madre. Es muy importante que se siga una dieta equilibrada y rica en alimentos con calcio, vitaminas, hierro y proteínas, así como agua en abundancia para mantenerse bien hidratada.

Los requerimientos alimenticios del bebé exigen incluir en la dieta diaria alimentos como:

– Lácteos. Leche, yogur y queso: que deben ser ingeridos en una proporción promedio de cuatro porciones por día.

– Carnes. Ternera, cerdo, aves, pescados, huevos: se deben ingerir por lo menos tres porciones de alguno de estos al día.

– Legumbres secas y nueces. De igual forma por lo menos tres porciones al día

– Verduras. Se recomienda comer en promedio 4 porciones al día.

– Frutas. En especial las que contienen vitamina C, como naranjas; ácido fólico o vitamina B9, como el melón o el plátano; y vitamina A, como manzanas o ciruelas; es recomendable comer 4 porciones de estos al día.

– Pan, cereales y pasta. Se aconseja ingerir alrededor de seis porciones por día.

– Grasas y dulces. Aunque en esta etapa no hay restricciones en este sentido, lo mejor es moderarse.

Además, en España se recomienda seguir con el suplemento de yodo (de 200 mcg por día) durante la lactancia. También debes cocinar los alimentos con sal yodada (es una fuente de yodo recomendada para todo el mundo).

La proporción en la que debe alimentarse depende de la talla y nivel de actividades que la mamá desempeña a diario.

Si eres vegetariana puedes alimentar sin problema a tu hijo todo el tiempo que quieras, pero se recomienda que se siga tomando el suplemento de vitamina B12, el déficit de esta vitamina durante el embarazo o lactancia puede suponer un riesgo importante para el niño.

Cuidados estéticos

Si la madre vivió un parto por cesárea es importante tomar medidas para disminuir al máximo la cicatriz que deja esta intervención, es muy importante que no se aplique ningún tratamiento para atenuar cicatrices hasta que haya cerrado completamente la herida, posteriormente se recomienda aplicar aceites naturales que contengan bisabolol, manzanilla, caléndula, romero y lavanda.

Según algunos estudios el 60% de las mujeres embarazadas sufren de estrías generadas en el embarazo, por eso se recomienda durante ese periodo y en la lactancia mantener la piel hidratada con aceites de origen natural y un consumo abundante de agua.

Si puedes, usa un sujetador de lactancia, es útil poner unos discos absorbentes para recoger la leche que gotee. No olvides cambiar estos discos con frecuencia para mantener el pezón seco.

Para que no te salgan grietas, asegúrate de que tu bebé se agarra bien al pecho.

Si las grietas ya se han producido puedes aliviarte con duchas o compresas de agua templada, es bueno que se dejen secar al aire.

Deporte

El ejercicio de intensidad moderada no es malo para una madre que está amamantando. Se aconseja pasear al menos media hora, además es mejor si llevas al niño en un portabebés.

Puedes seguir practicando el deporte que realices de manera habitual, pero sin cansarte mucho. El deporte te ayudará a recuperar tu forma anterior al embarazo.

No te demores mucho a la hora de empezar a hacer el deporte, si lo dejas pasar puede que nunca lo retomes.

Lo que no se debe hacer y por qué

Durante el periodo de lactancia se recomienda no untar cremas, ungüentos o aceites en los pechos pues al ser la fuente de alimento y punto de contacto del bebé con la mamá, podría generar alguna irritación o alergia en el lactante.

– Cafeína. Si bien no se ha comprobado que la cafeína genera alteraciones en las horas de sueño del bebé, lo más recomendable es que la mamá evite su consumo.

– Tabaco / Nicotina. Está estrictamente prohibido fumar en la etapa de la lactancia, pues además de los problemas que este hábito trae a la salud de la mamá; evidente en las afectaciones en su piel, dientes, cabello y pulmones, entre muchos otros; fumar o inhalar humo de cigarros, vuelve al bebé propenso a resfriados e infecciones en las vías respiratorias.

– Alcohol. Se ha demostrado la presencia de alcohol en la leche materna, lo cual puede generar que la salida de la leche no sea la adecuada, además de que este generalmente causa deshidratación en la madre, por lo que se recomienda evitar su consumo.

– Medicamentos. Es importante revisar que en los medicamentos que le sean suministrados a la madre no se encuentre la contraindicación para el periodo de lactancia. Si hay duda sobre esta señal, se debe consultar al  médico antes de ingerir cualquiera de ellos.
 

Anticoncepción y lactancia materna

Durante mucho tiempo la lactancia materna exclusiva ha sido usada como anticonceptivo, después se empezó a dudar de la eficacia de la misma, pero la eficacia es similar a la del preservativo. Para que la eficacia de la lactancia materna sea similar a la del preservativo tienen que cumplirse 4 condiciones:

– El bebé tiene que tener menos de 6 meses de vida

– Que la madre aún no tenga la menstruación

– Que el bebé sólo tome leche materna

– Que el bebé haga una o varias tomas durante la noche (que el bebé no pase 6 horas seguidas sin mamar)

Si algunas de estas condiciones no se da, tendrás que recurrir a otros métodos anticonceptivos.

Resfriado

Definición:

Es una enfermedad infecciosa viral leve de la nariz, la garganta y el sistema respiratorio superior.

Síntomas:

Congestión y secreción nasal, tos, estornudos, leve malestar general, dolor de garganta.

Tratamiento:

Los tratamientos disponibles se centran en aliviar los síntomas, y también en ayudar al cuerpo a desarrollar sus defensas. Analgésicos, descongestionantes nasales, beber mucho líquido…

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica.

Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso.

Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

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Источник: https://www.todopapas.com/bebe/lactancia/cuidados-durante-la-lactancia-5317

Cuidado de los pezones para madres que dan el pecho

Cuidados durante la lactancia

Aunque la lactancia es buena para ti y para tu bebé, puede ser dura para tus pezones. Lee nuestros consejos de cuidado de los pezones para ayudar a mantener controlado el dolor.

«La lactancia no debería doler» es un mantra que suelen escuchar las madres primerizas. Pero muchas de ellas descubren una realidad bastante diferente durante los primeros días.

Para empezar, durante el embarazo, los pezones de la mayoría de las mujeres aumentan de tamaño y están más sensibles. Y cuando tu recién nacido empieza a alimentarse con ellos crea presión y succión, lo cual es una novedad para ellos (bueno, en realidad, solo si eres madre por primera vez).

Además, puede que las tomas sean largas, de hasta una hora, y que tu bebé tome el pecho hasta 13 veces al día 1. La combinación de succión, presión y saliva puede provocar dolor en los pezones.

Piensa en la irritación y las grietas que pueden sufrir los labios a causa del viento o el sol. Cuanto más los humedeces con la lengua, más se secan y se dañan; así que los hidratas para aliviar el dolor y protegerlos, ayudando de este modo a que se curen. Sucede lo mismo con tus pezones.

No obstante, el dolor no debería durar mucho tiempo, ya que tanto tú como tu bebé os iréis acostumbrando a la lactancia durante las primeras dos semanas.

Tratar estos problemas cuanto antes es fundamental para evitar complicaciones posteriores.

Por lo tanto, si tus pezones se agrietan, empiezan a sangrar o te duelen mucho, acude lo antes posible a un especialista o consultora de lactancia 2.

Sin embargo, prevenir siempre es mejor que curar, así que lee los consejos que ofrezco a continuación.

La clave para una lactancia sin dolor es un buen agarre. Cuando tu bebé esté intentando agarrarse, dirige tu pezón hacia su paladar. Esto le debe ayudar a agarrarse al pezón, así como a la parte inferior de la areola (el círculo de piel más oscura que rodea el pezón). Si el bebé tiene en la boca el pezón y parte del tejido del pecho, podrá alimentarse correctamente 3.

Deja que un especialista o una consultora de lactancia compruebe el agarre del bebé durante los primeros días. Te aconsejarán sobre cómo resolver cualquier problema que puedas tener y también pueden sugerir posiciones de lactancia alternativas que te ayuden a alimentar a tu bebé del modo más indoloro posible.

La anquiloglosia es un trastorno que padecen entre el 4 y el 11 % de los recién nacidos 4. Se da cuando la tira de piel que fija la lengua a la parte inferior de la boca (frenillo lingual) es demasiado corta.

Un bebé con anquiloglosia no podrá abrir la boca lo suficiente para agarrar todo el pecho necesario durante la toma y, probablemente, su lengua no cubrirá su encía inferior al succionar.

Esto puede provocar pezones doloridos en tu caso y frustración para el bebé.

Un profesional sanitario, un especialista o una consultora de lactancia deberán evaluar a tu bebé para confirmar si padece anquiloglosia.

Si fuera necesario, este trastorno se puede tratar con un sencillo procedimiento denominado frenotomía.

Esta intervención, realizada por un profesional sanitario, no suele requerir anestesia y puede ayudar a solucionar los problemas de lactancia de forma inmediata 5.

Existe también un trastorno similar, aunque menos frecuente, denominado frenillo labial, en el que el frenillo que une el labio superior a la encía superior es demasiado corto. Estos dos trastornos no siempre se detectan en las comprobaciones neonatales, así que si crees que esto es lo que te causa dolor en los pezones, busca asesoramiento de forma inmediata 4.

Consejos para el cuidado de los pezones durante la lactancia

  • Lávate los pechos únicamente con agua cuando te bañes o te duches. Las pequeñas protuberancias (glándulas de Montgomery) de la areola producen un aceite que hidrata y protege los pezones. Los jabones y geles de ducha pueden eliminar este aceite natural, lo que provoca sequedad e irritación 6.
  • Deja que los pezones se sequen al aire o frótalos suavemente con una toalla. Antes se les decía a las mujeres que debían frotarse los pezones para endurecerlos, pero esta práctica ya no se recomienda… ¡afortunadamente!
  • No es necesario limpiar los pechos ni los pezones antes de dar el pecho.

    De hecho, las bacterias presentes en la superficie del pecho pueden ayudar a desarrollar el microbioma intestinal de tu bebé 7.

  • La leche materna fresca puede ayudar a sanar los pezones dañados 8, así que intenta realizar un masaje con unas gotas de leche antes y después de las tomas.

  • Cambia los discos absorbentes con frecuencia si se humedecen para reducir el riesgo de infecciones por hongos o bacterias, como la candidiasis 6.
  • No aumentes el tiempo entre tomas para que tus pezones «descansen». Tu bebé necesita alimentarse a demanda para mantenerse sano y crecer adecuadamente.

    Recuerda que las tomas frecuentes te permiten generar y mantener el suministro de leche, así que sigue alimentándole a pesar del dolor 9.

Productos útiles para el cuidado de los pezones

  • Crema para pezones elaborada con lanolina ultrapura: un producto natural obtenido de la lana de las ovejas. Hidrata y fomenta la curación de los pezones. Es inocua para tu bebé, por lo que no es necesario que retires la lanolina antes de dar el pecho.

  • Puedes colocar parches de hidrogel sobre los pezones doloridos para aliviar el dolor al instante y crear las condiciones ideales para su curación. Incluso puedes guardarlos en el frigorífico para mantenerlos fríos.
  • Los protectores de pezones se colocan en el interior del sujetador.

    Son perfectos para evitar el roce de la ropa contra los pezones doloridos y cuentan con unos orificios para dejar pasar el aire hasta los pezones y facilitar así su curación.

  • Sujetadores de lactancia, fabricados con un material transpirable, como el algodón, o con un tejido que se seque rápidamente y aleje la humedad sobrante de los pezones dañados.
  • Las pezoneras son unas cubiertas de silicona que se colocan sobre los pezones y que cuentan con unos pequeños orificios que permiten el flujo de la leche materna cuando das el pecho. Protegen la piel y pueden dar a los bebés que no se agarran correctamente algo más firme a lo que agarrarse.

    En general, las pezoneras deben considerarse una solución a corto plazo. Si surgen problemas o experimentas dolor, acude a tu especialista o consultora de lactancia.

Una vez que el bebé y los pezones están habituados a la lactancia, lo cierto es que no debería doler. Recuerda que la principal causa de los pezones doloridos es una colocación/agarre deficiente. Si un experto en lactancia no ha sido capaz de solucionar el dolor en los pezones, prueba con otros.

Si el dolor en los pezones persiste o si notas síntomas extraños, acude a un especialista o consultora de lactancia.

La presencia de puntos blancos o grietas en los pezones puede ser un síntoma de candidiasis; unos pezones blanquecinos o azulados se pueden deber a un problema circulatorio, como la enfermedad de Raynaud (vasoespasmos), y la presencia de pus o enrojecimientos con picor son signos de infección 2.

Источник: https://www.medela.es/lactancia/viaje-de-las-madres/cuidado-de-los-pezones

Embarazo y niños
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